Home » Sin categoría

Overclocking, Compromiso e Incompetentes

22 Agosto 2008 4 Comments

Hasta hace no demasiado tiempo, el principal uso que hacía del ordenador no era el de navegar, escribir blogs, preparar presentaciones, editar vídeos o hacer tablas dinámicas. Que va. Al llegar de mi trabajo de cubículo me apetecía acabar con los extraterrestres, luchar contra los nazis o ayudar a Lara a encontrar piezas arqueológicas con poderes mágicos.

En aquella época “jugona” estaba muy al tanto de los avances de los ordenadores porque rápidamente quedaban obsoletos y había que actualizarlos. Aunque no siempre era posible. Durante algún tiempo podías mantener operativo tu PC con ampliaciones de memoria, más disco duro o la última tarjeta gráfica. Pero más pronto que tarde debías tomar otro tipo de decisiones. Una de las más drásticas era el overclocking:

La idea es conseguir un rendimiento más alto gratuitamente, o superar las cuotas actuales de rendimiento, aunque esto pueda suponer una pérdida de estabilidad o acortar la vida útil del componente

Pero, como siempre que tratamos de forzar algo que no está diseñado para eso, había un coste:

A veces, los fallos producidos por esta práctica, pueden dañar de forma definitiva el componente

Ahora piensa en el mundo de la empresa y aplica todo lo anterior. ¿No es peligrosamente similar el overclocking a demasiadas formas de gestión en la actualidad?

El overclocking en las organizaciones tiene muchos nombres, mobbing, horas extra, esfuerzos suplementarios, contratos basura, salarios de mierda,… pero la más odiosa de todas es COMPROMISO.

Esa denominación falsamente moralista y con una enorme carga de chantaje emocional oculta, es simple y llanamente, una forma de obtener mayor rendimiento sin aumentar los costes. Al final, se produce una perdida de estabilidad (burnout o “estar quemado”) o se reduce la vida del componente.

Quienes se pasan el día quejándose de la falta de valores de la juventud son los mismos que lloran por la falta de compromiso. Quizás es que no se han dado cuenta de que los nuevos componentes-profesionales no se dejan “overclockear” como ellos. Como decía mi amiga Concha hace unos días, esa forma de pensar “era el resultado de una escala de valores equivocada”.

Aunque, en honor a la verdad, también nosotros decimos que era increible lo que hacía el Commodore 64 o el spectrum con solo 48K

Quienes lloran por la falta de compromiso y de valores solo me demuestran una cosa, SU INCOMPETENCIA, SU INUTILIDAD. Son gestores y expertos que han basado su estilo de dirección en reducir costes, pedir esfuerzos suplementarios y dar una vuelta más de tuerca. Overclocking.

Se han empeñado en contratar profesionales-procesadores con el último sistema operativo (MBA, Licenciatura, Idiomas,…), cuando en realidad solo utilizan una mínima parte. Pero, como son baratos…

Estos inútiles, han sido incapaces de pensar en mejores formas de trabajar.

Del mismo modo que cualquiera de nosotros se buscaba la vida (y la pasta) para ampliar la memoria, el disco duro o la tarjeta gráfica para estirar la vida util de la máquina, hay soluciones creativas para quienes dirigen equipos y empresas. Pero prefieren calentar el procesador hasta joderlo o cambiarlo por otro más barato.

Es esta mentalidad la que está consiguiendo que los servicios sean cada vez más tercermundistas, que los “empleados” estén cada día más descontentos y que de forma directa o indirecta sean los responsables de catástrofes como la de esta semana. Porque lo que nos están contando ¿No tiene un tufo terrible a overclocking?

4 Comments »

  • Francisco Camps said:

    Pero ese es el sistema establecido en las grandes empresas, conseguir que cada vez menos hagan más sin importar que la calidad del servicio caiga, y pueda llegar a ser el resultado de catástrofes como la de esta semana. Pero los responsables no tienen porque ser unos directivos sin escrúpulos, la responsabilidad empieza con los consumidores que normalmente no les importa adquirir productos de baja calidad por un mejor precio y además cuando nos dan gato por liebre no queremos hacer las reclamaciones de la forma adecuada para exigir nuestros derechos.

  • Andres said:

    pacoginsu, estoy de acuerdo contigo pero, aunque se que es politicamente incorrecto, aún iría un poco más lejos en la responsabilidad de los consumidores.

    En mis años como jefe de compras pronto me di cuenta de que todo tenía un coste (no un precio), por debajo del cual empezaban a ocurrir cosas. Pero el mercado exige y exige. Yo lo quiero, y yo más…

    Aún recuerdo cuando uno de mis sueños de niño era ir a Disneylandia (otros pueden sustituirlo por el Caribe, Tailandia o una tele de 60"). Hoy es un trámite que apenas tiene relevancia porque parece que está al alcance de "casi" cualquiera.

    ¿Es que las empresas son más eficientes? ¿Es que somos más ricos? No lo creo. Simplemente se ha conseguido ir arañando de aquí y de allá hasta dejar el sistema en carne viva.

    Hoy siempre puedes encontrar un proveedor, un trabajador o una empresa que te lo haga "más barato". Incluso el antiguamente elitista mundo de los pilotos comerciales se ha convertido en un mercado de parados.

    El accidente de Spanair y los niños que cosen balones en oriente no son casos muy diferentes. Se trata de encontrar la forma de hacerlo más barato que el resto.

    Si se es más exigente con los estándares ¿Pueden subir los precios? ¿Puede convertir en poco accesibles determinados productos y servicios? ¿Estamos dispuestos a aceptarlo? Quizas la respuesta no sea tan evidente y en cualquier caso si la respuesta es sí, creo que no será demasiado popular.

    Por eso creo que los profesionales debemos diferenciarnos por aquello que podemos ofrecer y no por tirar nuestro valor por los suelos.

    Un abrazo y gracias por tu comentario

  • Leo Borj said:

    Me encantan tus analogías.

  • Andres said:

    Leo, pues tengo una que compara la física con la gestión de empresa que me daría para escribir todo un libro. La marca y la fuerza gravitatoria, el principio de incertidumbre, el gato de schrodinger…

    Yo es que para escribir un cuentecito sobre ratones o ardillas, paso.

    Un abrazo

Leave your response!

Add your comment below, or trackback from your own site. You can also subscribe to these comments via RSS.

Be nice. Keep it clean. Stay on topic. No spam.

You can use these tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

This is a Gravatar-enabled weblog. To get your own globally-recognized-avatar, please register at Gravatar.