Manual de Marca Personal Mi modelo ADN de Personal Branding
MARCAPROPIA
El primer blog de Marca Personal ("Personal Branding") en español
19 octubre 2007
Trabajos Alimenticios
Con mucha frecuencia digo que desarrollar una Marca Personal fuerte requiere paciencia, persistencia, resistencia y tiempo.
La confianza, la fiabilidad, la consistencia, la credibilidad y la autenticidad no tienen precio ni pueden comprarse con dinero. Es más, si se percibe que alguien está invirtiendo recursos financieros para construir una imagen, es muy probable que no sea creible. Esto suele ocurrir con los políticos o los personajes populares sin oficio ni beneficio.
Los emprendedores, agentes libres, profesionales liberales, y en general, quienes tratamos de ocupar un lugar en el mercado satisfaciendo alguna necesidad, nos encontramos con una situación curiosa.
Por un lado sabemos que ganarse la confianza del mercado y lograr un posicionamiento requiere tiempo. Por otra parte sabemos que ese tiempo cuesta dinero. Las facturas no se pagan solas, pero en algún momento debes pararte a desarrollar tu idea, negocio o sueño.
¿Que puedes hacer para romper ese círculo vicioso?
Una solución que a mi me funciona es lo que yo denomino Trabajos Alimenticios. Son los que te proporcionan recursos para desarrollar tu idea y construir tu marca sin ocupar todo el tiempo disponible. Te permiten coger grasa, comprar días, semanas o meses de tranquilidad.
Se trata de trabajos relacionados con alguna de las habilidades o fortalezas que aplicas a tu negocio pero sin que absorban todo tu tiempo o energía. Pueden parecer chapuzas por debajo de tu "nivel". Pero no hay que olvidar que se trata de medios para conseguir un fin.
Quizás tengas que actuar en la Casa de la Cultura de un pueblecito perdido para poder seguir luchando por un papel en una obra de teatro en la Gran Vía.
Quizás tengas que hacer las declaraciones de la renta de toda tu familia para poder poner en marcha tu despacho de asesor financiero.
Quizás tengas que hacer páginas web para los comercios de tu barrio para seguir desarrollando ese buscador que desbancará a Google.
Quizás tengas que dar cursos de Gestión de Equipos para poder seguir luchando por ser el sucesor de Tom Peters.
Quizás tengas que actuar en un local cutre para poder pagarte la guitarra que te llevará a ser el próximo Eric Clapton.
Nada de eso es indigno ni te rebaja. Todo lo contrario, te eleva, te refuerza y te endurece. Lo que haces tiene un sentido, el que tu le has dado y no el que pretende un grupo de accionistas que ni siquiera saben que existes.
Estos trabajos alimenticios, no solo consiguen que entren esos euros que te salvan de tener que cerrar el chiringuito y volver a lo que siempre has odiado. Además te permiten entrenarte, desarrollar esas habilidades que tan bien te van a venir en el futuro, coger tablas, hacer pruebas, confirmar que te gusta lo que haces.
En realidad nuestra vida profesional va de trabajo alimenticio en trabajo alimenticio. Aunque lo denomines empleo con contrato indefinido. La diferencia está en que unos te ocupan todo el tiempo y te roban la energía que te permite luchar por tu sueño verdadero y otros son escalones que te llevan a conseguir tu auténtico objetivo. La diferencia está en el sentido que les das. Unos son para sobrevivir y otros son para VIVIR.
Esta ha sido una semana de trabajos alimenticios y os aseguro que me siento muy satisfecho. Con lo conseguido, compraré unos días más de libertad que me permitirán acercarme a mi sueño.
Este fin de semana estuve viendo Hitch, una comedieta romántica de Will Smith.
Siento defraudaros, pero aunque no os lo creais, prefiero algo así un sábado por la noche (y siempre por lo general) que un ciclo de cine búlgaro de la posguerra. Yo creo que el buen cine debe ser entretenido y si encima enseña algo, pues genial. Es más, creo que el cine es espectáculo y así nació, en barracas de feria.
Pues bien, esta es una película entrenida pero creo que tiene más chicha de la que parece. Al menos según la lectura que yo he hecho como profesional independiente, como Agente Libre. Espero que no os parezca muy forzado.
Cuenta la historia de un señor que asesora a otros señores en el arte del ligoteo. ¿Extravagante? ¿Irreal? Francamente, no lo creo, en este momento hay todo tipo de asesores y profesionales de servicios. Entrenadores Personales, Personal Shoppers (compran para otros que no tienen tiempo), Coaches, Fontaneros, Giggolos, Canguros, Payasos para fiestas infantiles, Asesores fiscales,...
Hace pocos meses se habló del libro de Neil Strauss, El Método sobre este mismo tema. Así que seguro que este hombre seguro que se gana la vida hablando sobre el asunto.
Pero lo que me pareció más interesante de la película no es lo que cuenta sobre el proceso de cortejo sino los posibles negocios que pueden surgir si se detecta una determinada necesidad.
(Todavía) hay muchas necesidades ocultas. El que no se haya detectado una necesidad no significa que no exista. Cuando un emprendedor es consciente de algo evidente, pero que por alguna razón no ha aprovechado nadie, se dice (los envidiosos o menos creativos) que está creando necesidades ficticias, lo que es rotundamente falso. Yo mismo he sufrido ese tipo de críticas.
Los valores y las creencias nos limitan. Se pueden dejar muchas oportunidades de lado porque pensamos que no son éticas o van en contra de nuestras creencias profundas. Creo que el problema no está en el medio sino en el fin. Incluso el protagonista de la película tenía su código de valores y ponía límites a sus servicios, a pesar de perder clientes y dinero.
Un profesional con marca personal fuerte puede elegir a sus clientes. En linea con lo anterior, en un momento dado, el personaje de Will Smith rechaza a un cliente. Le dice algo muy interesante para un profesional independiente, "Mi negocio funciona por recomendación, no cojo a cualquiera". Ya se que es dificil cuando se empieza, pero es vital poder elegir tus clientes. Como dice Peters "Tú eres tus clientes".
La necesidad puede surgir de la experiencia propia. En la película cuenta como el protagonista se inició en la profesión por pura necesidad. Tuvo que pasar por el mal trago de ser rechazado por muchas chicas (lease clientes) para tomar el toro por los cuernos. Al final pasó de paria a maestro.
Tu valor está en funcion de tu producto, de la oferta y de la demanda. El problema de la necesidad por descubrir es que vas a estar muy solo durante un largo periodo. Pero a la larga y con mucho esfuerzo vas a poder sacarle partido porque durante algún tiempo vas a ser el puto experto. Y eso vale dinero.
Si haces algo realmente útil, cóbralo como merece. ¿No lo hacen los mecánicos antes de un puente? ¿O los fontaneros de urgencias? ¿O los abogados de los de Marbella? Pues ¿que te frena a ti? ¿Sabes arreglar un ordenador? ¿Sabes como buscarle casa a un expatriado? ¿Sabes como alegrar a un niño? ¿Entonces que haces perdiendo el tiempo con algo que no te gusta?
De nuevo el miedo y la falta de confianza. Al final de la película, Will Smith dice una frase que responde a una duda que yo tenía al principio de mi proyecto. Es una idea que posiblemente hayáis tenido los que trabajais con intangibles. La falta de un sistema de medida exacto del resultado. Dice a su chica (una preciosa y simpática Eva Mendes), "Mi trabajo no consiste en engañar sino en crear oportunidades". Creo que el trabajo de determinados profesionales consiste en aumentar las probabilidades de que las cosas sucedan, abogados, coaches, sherpas, consultores,... Pero el resultado final no depende de él sino de otras variables, especialmente del cliente. Aunque lo más importante de lo que dice es, ¡NO ENGAÑES JAMAS!, mentir es el peor error que puede cometer un profesional con marca.
La verdad es que esta película es un buen modelo y entretenido para aquellos que quieran iniciarse como profesionales independientes. Para los que quieran ganarse la vida aportando valor con algo que saben hacer mejor que muchos otros. Aunque sea como asesor de ligoteo.
Lecciones Aprendidas VII: Web, blog y Marca Personal
Hace pocos días hablaba con unos amigos sobre la utilidad de Internet para los emprendedores que montan un negocio muy vinculado con la persona que lo crea (consultoría, coaching, asesoría o servicios de cualquier tipo).
Mi experiencia en ese sentido es agridulce. Supongo que doctores tiene la Iglesia y podrán dar explicaciones más sesudas, formales y contrarias a las mías. Pero yo quiero exponer aquí lo que he vivido.
La web no vende. Hay muchas personas que me dicen que tienen una página en internet o que consideran que es una de sus prioridades al planear su negocio. Piensan que basta con tener algo virtual para que les lluevan los clientes. FALSO. En la red hay millones de páginas interesantes y llenas de contenido. Si no tienes nada que ofrecer, nadie va a ir a visitarte. Y si lo tienes, posiblemente tampoco. ¿Cuantas webs de pequeñas empresas conoceis que ofrezcan algo diferente? O mejor dicho, ¿Cuantas conoceis que ofrezcan ALGO?
Una web chula no vende. La mayoría de los emprendedores que conozco no nadan en la abundancia, sin embargo, parece que no reparan en gastos a la hora de hacer algo "guay" en Internet. Mucho Flash, mucho color y mucha foto. Pero todo muy estático. Las "pijadas" aburren. Es mejor tener algo interesante y cómodo de visitar que un festival de luz y sonido.
Una web es necesaria. Va a parecer que me contradigo, pero creo que no es así. Es necesario tener un sitio en el que contar quién eres y explicar lo que puedes hacer por los demás. Pero no te compliques la vida, al menos al principio, crea algo funcional que puedas ofrecer como muestra de lo que haces. Es muy útil para los periodistas y los clientes potenciales que no tienen tiempo de escucharte. Más vale tener algo feo pero útil y controlado por ti ¡YA!, que la gran web gestionada por alguien ajeno a ti en un futuro indefinido. Incluso un blog decente podría ser suficiente al principio.
El blog no vende, crea tribu, amigos, evangelizadores, no clientes. El blog tampoco vende. Simplemente te posiciona en la mente del mercado. Te hace más accesible pero los clientes no te llueven por el blog. Sin embargo, consigue algo mejor, atraer a "tu gente", a personas de todo el mundo que piensan como tú. No llega al mercado, es el mercado el que llega a ti.
El blog no crea Marca Personal, la consolida. El blog NO es una herramienta de creación de Marca Personal, es una forma de consolidarla, día a día. Para que sea útil, ya debes tener tu marca, si no es así, el blog solo te servirá para desenfocarte más.
El blog posiciona en los buscadores. Esto ha sido una sorpresa para mi. No pensaba que pudiese ser tan importante. Se llega a algo tan absurdo como encontrarme en las primeras posiciones de Google solo por escribir Andrés.
El blog ayuda a pulir las ideas. El blog es un laboratorio. Te permite inventar cosas y ponerlas (o exponerlas) a la crítica pública. Es duro, jodidamente duro y requiere mucho valor. Pero merece la pena. Especialmente cuando tienes unos críticos tan sensatos y comprensivos como los míos.
El blog te permite seguir la evolución de tu proyecto y tus razonamientos. El blog es un auténtico cuaderno de bitácora empresarial. Al menos para mi. Me permite seguir mis razonamientos en el tiempo. Revisar mis muchas y enormes meteduras de pata y estupideces. Por eso creo que aunque a veces diga tonterías, es bueno dejarlas ahí, como un estrato geológico que diga, "ahí se produjo un cataclismo, vamos a impedir que se repita".
El blog te permite experimentar, equivocarte y pedir perdon. Como consecuencia de lo anterior, tienes la oportunidad de pedir perdón a "tu tribu", especialmente cuando atacas temas más sensibles, ideológicos o que van al fondo de las creencias.
El blog fomenta la creatividad. Te hace pensar nuevas formas de contar las cosas. Crea el hábito de ver las cosas con otros ojos para adaptarlas a tu proyecto. Al poco tiempo de empezar a escribir un blog más o menos especializado, llegas a ver metáforas, ideas o sugerencias en casi todo lo que haces o ves. Muchas cosas que antes no observabas, ahora se manifiestan con facetas que jamás habías contemplado.
El blog te hace humano. Las personas necesitamos tener confianza o reducir la incertidumbre cuando vamos a contratar algo o a alguien. Si quieres saber con quién te vas a jugar "los dineros" posiblemente confíes más en alguien que se desnuda mentalmente todos los días. Alguien con el que casi convives.
Mi amigo Jorge Más, se ha tomado muy en serio a Internet como canal para dar a conocer sus ideas, sus empresas, sus proyectos e incluso a sí mismo.
Jorge es un emprendedor y directivo de empresa familiar que no para de generar ideas y proyectos interesantes.
Ha creado una web y un blog en los que mezcla el espíritu emprendedor con la gastronomía, la gestión empresarial con los gourmets, la empresa familiar con el vino y el jamón ibérico.