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Asunto: Te van a oir.

Te van a oir »

[30 nov 2012 | One Comment | ]

Confieso que de un tiempo a esta parte suelo echar un vistazo a las listas de libros de empresa más vendidos en Amazon para ver que tal van los míos. Me parece un milagro simplemente verlos ahí. Pero lo que más me llama la atención es que cada día esas listas se parecen más a una red social porque está llena de amigos y conocidos.

Siempre me ha gustado leer temas de gestión. Hace años me gastaba mi sueldo con Peters, Covey, Senge, Drucker, Kawasaki, Godin y otros autores norteamericanos. Para mí ya era suficiente leer y disfrutar lo que escribían. En aquellos tiempos, salvo los “clásicos” Juan Carlos Cubeiro, Luis Huete o Santiago Álvarez de Mon, se publicaba poco a los autores españoles.

Agosto 2005, Octavio Rojas, Fernando Polo, Javier Muñoz (www.iabogado.com) y yo mismo

Agosto 2005, Octavio Rojas, Fernando Polo, Javier Muñoz (www.iabogado.com) y yo mismo

Pero si hoy te acercas a un lineal de libros de empresa en la FNAC, El Corte Inglés o la Casa del Libro verás que están repletos de autores españoles que no tienen nada que envidiar a los yankees. Para entender porqué se ha producido este milagro tengo que remontarme algunos años.

Es curioso que muchos de esos autores nos conocemos desde mucho antes de escribir una sola página y quizás dospuntocerolandia tenga parte de ”culpa”.

Si algún día se escribe la historia de los eventos offline relacionados con lo dospuntocero no habrá que olvidar que en 2005, Octavio Rojas empezó a movilizar a la gente de Internet, especialmente blogueros, para “desvirtualizarnos”. En la foto aparecemos Octavio, Fernando Polo y otros amigos en un evento que se denominó BlogDay y que, en mi opinión, fue el germen de otros eventos de networking relacionados con blogs, Twitter y de emprendedores en el que muchos de esos  pre-autores nos fuimos conociendo. Aunque luego llegaron a ser multitudinarios, en aquél primer evento sólo estábamos los que ves y Rafa Martinez que hizo la foto.

Creo que la mayoría de quienes acabamos publicando un libro teníamos un par de características comunes. Por un lado teníamos presencia en La Red. Por otro teníamos vocación de emprendedores.

La lista de amigos que he conocido (personal o virtualmente) estos años y que han publicado (o autopublicado) uno o varios libros es increiblemente extensa. Además de Octavio Rojas y de Fernando y Juan Luis Polo están Neus Arqués, Gonzalo Álvarez, Enrique Brito, Ruben Turienzo, Pedro Rojas, Alejandro Suarez Sanchez-Ocaña, Eva Sanagustín, Angel María Herrera, Maria Luisa Moreno, Cristina Aced, Oscar del Santo, Pablo Adán, Javier Gosende, Alejandro Hernandez, Álvaro González-Alorda, Alberto de Vega, Mertxe Pasamontes, Berto Pena, Sergio Fernandez, Alejandro Dominguez, Enrique Alcat, Jorge Mas, Borja Prieto, Jose Ballesteros y unos cuantos amigos más que seguro que se me olvidan.

Otros, como David BartoloméDioni Nespral, Alfonso Alcántara o, de nuevo, Pedro Rojas, pusieron en marcha iniciativas para crear libros colaborativos que han dado un fruto estupendo.

Pero ¿Qué fue antes? ¿La gallina o el huevo? ¿Se es conocido porque se publica un libro o se publica un libro porque se es conocido? Creo casi sin ninguna duda que muchos de los que hemos conseguido ver un libro en una tienda es porque antes hemos hecho algo de ruido y llamado la atención de alguien.

Creo que todos los que he citado, además de estar vinculados de un modo u otro somos bastante activos aprovechando oportunidades para hacernos visibles en el mundo “real” y el virtual. De nuevo surge el eterno tema relacionado con el Branding Personal del esfuerzo, tiempo, trabajo y paciencia.

Creo que hoy en día cualquiera que tenga interés en poner un libro en la calle o en La Red debe darse cuenta que una parte importante de la promoción depende de uno mismo y esta debe empezar mucho antes incluso de escribirlo. Esta serie de posts, sin ir más lejos, o los tuits que publiqué mientras escribía Expertología son dos ejemplos de lo que digo. Pero ojo, no hay que cometer el error de hacer publicidad (hablar bien de uno mismo) sino de aportar algo que tenga interés y genere algo de valor.

Pero sería injusto pensar que aquí el mérito es sólo de los autores. Hay editores como Vicente Rubira de ESIC o especialmente Roger Domingo de Alienta y otros sellos de libros de gestión de la Editorial Planeta que han actuado como auténticos cazatalentos y han acogido bajo sus alas, mimado y apoyado a muchos de los que cito (incluido yo mismo).

Creo que, igual que ocurre con las apariciones en medios de comunicación como la radio o la televisión, publicar un libro ya no es algo que sea posible sólo para una élite o un grupo muy reducido. Pero eso no significa que sea fácil. Como ves, todos los que te cito han dedicado seis, siete, ocho o más años a hacerse un hueco en su sector. Y el libro es casi una consecuencia inevitable.

En este momento, las opciones para sacar a la luz un libro son múltiples. La publicación a traves de una editorial sigue siendo en mi opinión lo que mejor te posiciona. Pero hay gente como Oscar del Santo, Maria Luisa Moreno o Pablo Adán que están haciéndolo muy bien con la autopublicación. Y siempre existe la opción de BUBOK del autor, empresario y amigo Angel María Herrera.

No sé lo que puede pasar a partir de ahora. De hecho, creo que dentro de poco veremos pocos libros en papel. Pero lo que está claro es que publicar un libro es equivalente a tomar la alternativa en Las Ventas, te sitúa a un nivel un pelín superior a la competencia.

Pero otra cosa es cierta, ya no vale con ser muy bueno en lo tuyo o con escribir lo que consideras que es una obra maestra. En este momento, el autor debe parecerse más a un músico que además de grabar un disco, debe hacer todo lo posible para que su música se escuche en todas partes.

En mi próximo libro dedico algunos capítulos a explicar como pueden combinarse todos los elementos para acelerar el proceso de publicación y, sobre todo, no cometer los errores que seguro que muchos de los que te he citado hemos cometido. 

Publicar un libro es algo increible, pero conocer a tanta gente que ha escrito cosas tan estupendas, es alucinante. Y aún hay más, con tantos amigos que publican libros interesantes ya no tengo que gastarme tanta pasta en autores anglosajones.

NOTA1: El día 13 de Diciembre intervengo en las I Jornadas sobre Innovación y Creatividad en el Empleo Joven que organiza el Ayuntamiento de Córdoba (@cordobadespega). Pincha aquí para ver toda la información.
NOTA2: De nuevo el WordPress está dándome problemas al publicar y al recibir comentarios. Lo hace de forma intermitente y sin razón aparente. He revisado los pluggins de seguridad y está todo en orden. Sospecho que se debe más bien al hosting (1and1) que está problemático ultimamente.

Si llegan a decirme que no solo publicaría un libro sino que además estaría junto a los de mis héroes, habría dicho que estaban locos o me tomaban el pelo

Si llegan a decirme que no solo publicaría un libro sino que además estaría junto a los de mis héroes, habría dicho que estaban locos o me tomaban el pelo

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[23 nov 2012 | 8 Comments | ]

Una de las cosas de las que me siento más contento con mi próximo libro es que la inmensa mayoría de las cosas que cuento y explico las he aplicado, sufrido y disfrutado yo mismo. No me gusta nada hacer de transmisor de experiencias de otros, especialmente si me son ajenas.

Creo que en dospuntocerolandia hay un exceso de historias de éxito (o fracaso) de empresas o personas, normalmente anglosajonas, que no tienen nada que ver con nosotros. Nos hablan de cifras gigantescas de ingresos, de centenares de miles de followers y nos transmiten la sensación de que cualquiera que suba un video a YouTube va a ser el próximo Justin Bieber. Y no es así.

Creo que se está vendiendo el sueño dospuntocero como algo al alcance de la mano y muchos se han lanzado nos hemos lanzado tras él como si estuviese a la vuelta de la esquina. El problema es que los resultados tardan en llegar, cuando llegan son muy escasos con respecto al esfuerzo realizado o simplemente no llegan nunca. Supongo que esa y no otra es la razón por la que muchos empiezan a bloguear o tuitear pero abandonan en pocas semanas o meses. Y a veces pienso que estos son los que han tomado la decisión más sensata.

Estoy convencido que para aumentar las opciones de éxito es necesario diseñar una estrategia con el fin de mantenerse enfocado y optimizar recursos. Así, lo que vas a conseguir es eso, incrementar las posibilidades de que suceda lo que buscas, pero nadie te garantiza que vayas a conseguir tu objetivo al cien por cien y todavía menos en un plazo breve.

Pero creo que en el panorama sombrío que acabo de pintar también está la solución. Creo que el mayor error que podemos cometer quienes “vivimos” en dospuntocerolandia es tratar de alcanzar una gran notoriedad.

Sólo unos pocos son capaces de llegar en las primeras posiciones de la Maratón de NY, la mayoría quedan atrás o abandonan. Pero será más fácil ocupar uno de los primeros puestos si compites en la Maratón de la Asociación de Padres de Alumnos del colegio de tus hijos. Y creo que ese es el camino.

Creo que es lógico que cualquiera que no se dedique a los Social Media tire pronto la toalla si pretende competir con las grandes estrellas de La Red. Estos últimos suelen ser personas que se dedican casi “profesionalmente” a conseguir notoriedad y, a cambio, ven recompensado su esfuerzo participando en eventos o son entrevistados o citados por otros que, a su vez, en un efecto de bola de nieve, consiguen que más gente les conozca. Yo mismo no puedo quejarme porque ”La Red” me trata bien.

Esto no es una crítica porque creo que algunos lo hacen muy bien y se ha convertido en su “core business” personal. Han convertido el “Show Business” en “Business Show” (el espectáculo de los negocios) y por eso hay tantas conferencias y charlas empresariales que más bien parecen sacadas de El Club de la Comedia (si, yo también he “pecado”).

Pero creo que es hora de que quienes no nos dedicamos profesionalmente al espectáculo dospuntocero sino que simplemente lo utilizamos como escaparate profesional reflexionemos un poco sobre el uso de todas estas herramientas.

Creo que para un experto en compras de materias primas, un maestro en un pueblo perdido, una especialista en calidad del sector agroalimentario o un fontanero es complicado ocupar un lugar destacado en la mente de los usuarios de Facebook, aunque sean unos genios en su trabajo. Así que es absurdo hacer lo que predican quienes viven de los Social Media o del Community Management. Simplemente sus consejos no me sirven. Un profesional del sector del reciclaje, o de la panadería o del instrumental médico no necesita controlar su influencia en Klout ni subir infografías a Pinterest.

Creo que es hora de dar un paso atrás y replantearse el uso que se hace de las herramientas de visibilidad disponibles. Los norteamericanos utilizan el término “Wannabe” para referirse a una persona que quiere imitar a otra, sus actitudes o incluso desea ser ella. Pero esto no funciona en La Red. Cada cual debe diseñar su camino y utilizar los medios que se ajusten a su estrategia.

En mi libro he tratado de dar mi propia visión sobre el mejor modo de utilizar las herramientas disponibles para dar a conocer nuestro trabajo. Mi intención es ayudar a decidir cuales son las más adecuadas para cada cual. 

En unos casos será más apropiado utilizar canales tradicionales como los contactos o una simple llamada de teléfono. En otros casos quizás sea mejor utilizar racionalmente los medios online. Y en otros quizás sea una combinación de varias. Pero lo que está claro es que no hay reglas generales y que eso de que quien no está en La Red no existe es simplemente, falso.

ANEXO: Buen post de Jose Salgado sobre este tema.

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[16 nov 2012 | 12 Comments | ]

Una de las cosas que más me fastidian cuando hablo de Branding Personal a la gente más joven es que dan por descontado que deben pagar una especie de peaje por serlo. Consideran que si tienes pocos años y acabas de terminar tus estudios implica que, con lo que sabes, no estás capacitado para hacer casi nada.

Por lo tanto, consideran que para que te tomen en serio deberás trabajar casi gratis durante unos cuantos años para adquirir “experiencia”. A mi me da la sensación que lo que se busca con eso es que después de ese tiempo ya no seas “joven” y no tengan esa excusa para pagarte un salario mísero. Si Zuckerberg o muchos otros veinteañeros fuesen españoles, todavía estarían haciendo fotocopias.

Mi experiencia es que en nuestro país no hace falta ser Físico Nuclear o Ingeniero de la NASA para ocupar la mayoría de los empleos. Cualquiera con dos dedos de frente y un par de meses de aprendizaje es capaz de sacar adelante casi cualquier tarea que se le encomiende en una empresa Española. Pero el argumento de “no tienes experiencia” por parte de las empresas o “es que no me dan una oportunidad para demostrar lo que valgo” por parte de los que buscan empleo está acabándose.

Cuando una empresa te dice que no tienes experiencia está transmitiendo dos cosas, por un lado que no se fía de ti y/o por otro que confía en lo que le cuentas pero que como no tiene pruebas, tendrá que pagarte menos. Por lo tanto, si esta es una barrera que te impide conseguir un empleo o que te remuneren como mereces, deberás hacer algo para darles y demostrarles lo que buscan.

En este momento el que no demuestra lo que vale es porque no le da la gana. Quien sigue utilizando el Currículum como herramienta para reducir la desconfianza de sus potenciales empleadores no se ha enterado de que en este momento lo que me cuentes no tiene valor, lo importante es que me lo enseñes.

Si tienes dieciocho, veintiuno o veintitantos años, te gusta mucho un tema, aprendes todo lo que puedes y lo muestras y demuestras en todos los sitios donde te dan la oportunidad nadie se va a preocupar por tu edad ni, posiblemente, por los diplomas que lo respaldan.

Cuando llevas meses escribiendo un blog dando tu opinión sobre finanzas, fontanería, física o Facebook (por utilizar sólo temas con efe) posiblemente generes más confianza e interés que entrando cada mañana a Infojobs (¿Todavía lo utiliza alguien?) o pateándote los polígonos industriales con decenas de CVs bajo el brazo.

Si te gusta el “retail” y dedicas una semana a visitar todas las tiendas ZARA de tu zona y preparas un informe con tus opiniones y recomendaciones y lo adjuntas a cada correo electrónico que envíes, quizás llames la atención de Inditex o de alguien que busque a un/a profesional que entienda un poco del tema.

Si te has empollado la docena de libros más importantes sobre el tema más extraño y te ofreces para hablar ante un grupo de gente te van a considerar como el puñetero gurú (con perdón por lo de gurú, no por lo de puñetero) del asunto. Y si subes fotos a La Red o, mejor aun, el video y la presentación de la charla podrás conseguir que vean en tí a alguien que sabe y no a un jovencito sin experiencia.

En este momento no necesitas que nadie te dé permiso o te invite a subir a un estrado. Ahora puedes subirte a tu propia plataforma. Tienes tu propio canal de TV en YouTube, puedes transmitir en directo con los Hangouts, puedes tener tu propia columna de opinión en tu blog, puedes dar clases (incluso ganar dinero) en tu propia universidad, puedes crear informes y ebooks sobre el tema que te apetezca, puedes…

Lo que quiero decir es que no pienso seguir aceptando como excusa que alguien es demasiado joven (o demasiado mayor) para que le tengan en cuenta y que, por eso, debe aceptar cualquier empleo de mierda. Tampoco estoy dispuesto a aceptar que si llevas años demostrando lo bueno/a que eres en todas partes un “headhunter” te diga que no tienes experiencia porque en ese caso es que no ha hecho bien su trabajo y no se ha informado sobre tí y, por lo tanto, no te merece.

Así que, como decía aquel, no me digas que no puedo. Puede haber muchas razones por las que no consigas lo que quieres, pero la de la falta de experiencia y de oportunidades para demostrar tu valía cada vez tienen menos fuerza.

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[9 nov 2012 | 4 Comments | ]

En mis dos libros anteriores he intentado sentar las bases del concepto en el primero (Marca Personal) y explicar de un modo detallado y muy práctico como diseñar un proyecto de Branding Personal (Expertología). Pero en el próximo, que saldrá en enero, me he centrado en los elementos relacionados con la visibilidad, la notoriedad y el marketing personal online y offline.

He dicho aquí muchas veces que la Marca Personal es algo que forma parte de lo más profundo de cada uno y que transmitimos a los demás. El Branding Personal es el proceso de descubrimiento, desarrollo y comunicación de esa identidad que queremos trasladar, aunque ahora se confunda con demasiada frecuencia con pasarse el día en los Social Media.

Se pueden tener muchos “followers” y tener una Marca Personal muy debil y se puede ser un absoluto desconocido en dospuntocerolandia y dejar una huella muy profunda, relevante y memorable en quienes te rodean.

Por eso, en este libro, hago un repaso de todas las herramientas offline y online que podemos utilizar para comunicar nuestro valor, pero teniendo claro que antes hemos hecho un análisis, un diagnóstico y un plan para alcanzar un objetivo. Y como es lógico, dedico un espacio importante a la herramienta online por antonomasia para posicionarse profesionalmente, el blog.

Admito que el blog requiere un esfuerzo superior a otras herramientas. Admito que tecnicamente puede ser un pelín más complicado que una red social. Admito que no tiene unos efectos tan inmediatos como Twitter o Facebook. Pero, al final, como suele ocurrir con todo lo que requiere tiempo y esfuerzo, el resultado compensa con creces.

Un blog te permite relacionarte con gente que no te imaginabas. Pero a diferencia de Twitter o Facebook, aquí la relación suele ir más allá de un “me gusta” o “te sigo”.

Un blog te ayuda a convertirte en un referente. Eso no significa que seas el mejor, ni el más listo, ni el único en tu campo, pero quizás eres la única persona de tu sector que tiene la santa paciencia y perseverancia de sentarse dos, tres o cuatro veces a la semana a escribir cosas valiosas (o al menos lo intentas).

Un blog te obliga a mejorar. Eso de tener que sentarse a escribir con frecuencia te empuja a conocer cosas nuevas, a estar pendiente de lo que ocurre, a ordenar tus ideas y ser un poco mejor cada día a la hora de comunicar lo que se te ocurre y aprendes.

Un blog te anima a ser humilde. Como seguramente habrás comprobado, es muy fácil sentirse importante y pensar que tienes la razón cuando unicamente tienes delante una pantalla. Pero el blog te baja los humos con mucha facilidad. Bueno, más bien son tus lectores quienes lo hacen. Cualquier cosa que escribas puede ser criticada y eso acojona, pero es la única forma de avanzar y mejorar.

Un blog te anima a ser valiente. Cuando empiezas a escribir te das cuenta que el objetivo no es ganar el Premio Nobel de literatura, simplemente se trata de expresar lo que piensas de la forma más clara posible. Poco a poco ves que, aunque tu nivel de redacción no sea mucho mejor que el que tenías en el colegio, no pasa nada porque lo importante es que te lances y veas lo que ocurre.

Un blog te ahorra el psicoanalista. Tras cincuenta, cien o mil posts habrás descubierto más cosas sobre tí mismo que después de horas y horas de autoanálisis y reflexión. Vas a ver negro sobre blanco cosas que no pensabas que tuvieses, vas a darte cuenta que es cierto que la gente tiene razón sobre algún aspecto de tu caracter que tu no terminabas de creerte. Leer lo que has escrito hace meses es la mejor forma de entender como eres porque te lo estás diciendo tú mismo/a.

Un blog te convierte en protagonista. Estamos acostumbrados a que nos digan lo que debemos hacer, lo que tenemos que pensar y desear. Pero aquí tienes la oportunidad de ser activo/a en lugar de reactivo. Eres tú quien se sube al escenario y se expresa como le apetece. Posiblemente un blog es el último reducto de libertad que nos va quedando. Quizás por eso da tanto miedo.

 Toma tu vida en tus propias manos y ¿qué es lo que pasa? Algo terrible: nadie a quien culpar. Erica Jong

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[1 nov 2012 | No Comment | ]

Plataforma. Tablero horizontal, descubierto y elevado sobre el suelo, donde se colocan personas o cosas. RAE

En estos días, al ver lo que ha ocurrido con Halloween, llama la atención como algunos conceptos y tradiciones de los anglosajones llegan a infiltrarse en nuestra sociedad. Mientras tanto, otros más sencillos, intuitivos y asumibles apenas llegan a prosperar. 

Uno de los términos que me gusta pero que no termina de formar parte de de nuestro vocabulario es el de Plataforma (Platform). Aunque se refiere a algo muy concreto y muy relacionado con el mundo dospuntocero, veo que se utiliza habitualmente entre los autores de lengua inglesa pero muy poco entre nosotros.

Me gusta el término Plataforma porque es muy descriptivo y representa muy bien lo que expreso en mi próximo libro.

Una Plataforma es un sitio en el que te subes para que te escuchen y te vean mejor cuando tienes que decir algo.

Una Plataforma es una estructura desde la que se lanzan los cohetes para llegar a sitios muy lejanos.

Una Plataforma es un zapato con tacones muy altos que te permiten sobresalir y llamar la atención. 

En realidad, para lo que nosotros nos interesa, una Plataforma es el conjunto de herramientas, medios y aplicaciones a las que nos ”subimos”, para lanzar nuestros mensajes, conseguir que nos conozcan y potenciar nuestra Marca Personal.

Las Plataformas han existido siempre. Desde la caja de madera o la escalera en la que se sube el orador en el “Speaker Corner” hasta un blog como este, una Newsletter o un libro, siempre han existido formas de Hacerte oir. Aunque algunos han acabado en otra plataforma como la guillotina o la horca precisamente por decir lo que piensan.

Me gusta el concepto de Plataforma porque es sencillo y no está relacionado con un tipo de tecnología o una herramienta concreta. Pero además, creo que puede ser muy útil pensar con esa mentalidad.

Pensar que dispones de una Plataforma, de un medio para dejar de ser anónimo o invisible te permite asumir el control. Ya no puedes quejarte porque nadie te hace caso. El problema es que ya no tienes tantas excusas para no hacer nada mientras te quejas de lo mal que te trata la vida.

Disponer de una Plataforma te “obliga” a tener algo que decir y a encontrar el modo de expresarlo de la mejor forma posible. Por lo tanto tendrás una razón para mejorar cada día.

En una Plataforma (Blog, Libros, Videos, Conferencias,…) puedes expresarte más y mejor que en otros medios que escapan a tu control (CV) y de los que no sueles recibir feedback.

Una Plataforma implica trabajo, esfuerzo, la posibilidad de cometer errores y que estos sean percibidos por mucha gente, que otros copien lo que haces o algo peor, que lo desnaturalicen o adulteren,… Pero siempre es mucho mejor que permanecer oculto, temeroso e invisible.

Una Plataforma te obliga a dar lo mejor de tí porque en cada aparición, cada actuación, cada conferencia, cada post o cada tuit te estás jugando tu reputación.

Una Plataforma te permite llamar la atención y atraer a quienes puedas interesar en lugar de ir llamando puertas. O dicho de otro modo, en lugar de vender consigue que otros te compren. 

Una Plataforma es una de las mejores formas de sobresalir y diferenciarte por la sencilla razón de que hay poca gente que tenga ganas, valor o desvergüenza para dar la cara y correr el riesgo de que se la partan.

Quizás deberíamos asumir que además de formarnos y de conseguir un título empieza a ser imprescindible crear nuestros propios canales de comunicación o será dificil que alguien tenga en cuenta ese esfuerzo por prepararnos y ser buenos profesionales. 

Como habrás visto, me encanta el concepto de Plataforma y por eso he disfrutado escribiendo el libro. Espero que poco a poco vaya calando la idea de que tenemos los medios para crear nuestros medios y que la única barrera son los miedos. Y perdón por el juego de palabras.

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[26 oct 2012 | 10 Comments | ]

Esta semana intervine en un webinar (puedes verlo al final del post) en EAE, escuela de negocios en la que soy profesor. Poco después recibí un mensaje de mi amigo Francisco Dominguez comentándome que le gustaba esa pedagogía del profesional libre que expresaba en el webinar y en muchas de las cosas que hago. Y por un lado me llamó la atención, pero por otra me gustó mucho que fuese calando esa idea de la defensa de la libertad profesional.

Supongo que las cosas no ocurren por casualidad. Recuerdo que una de las primeras personas que conocí cuando empezaba en esto fue Neus Arqués, a la que yo siempre he considerado la “madre” del Branding Personal en España. No me olvido de una conversación en sus oficinas en la que estuvimos hablando de un libro de Daniel Pink que nos había influido a los dos, Free Agent Nation.

La idea que transmite ese libro, con el subtítulo de “The Future of Working for Yourself” es que debemos pensar como profesionales libres, independientemente del tipo de relación que mantengamos con quienes contratan nuestro trabajo.

En mi próximo libro, aunque habla de visibilidad y notoriedad personal, subyace esa idea de libertad en todas sus páginas. El propio título, “Te van a oir”, transmite con un poco de chulería, mi intención de proporcionar las herramientas para que seas capaz de darte a conocer y hacer llegar tu mensaje por tí mismo. 

Siempre he dicho que el Branding Personal es un concepto que se basa en la libertad y la responsabilidad individual. Si diseñas una estrategia profesional de forma inteligente puedes aumentar tu influencia y tu poder. Y como dijo el tío de Spiderman, “un gran poder implica una gran responsabilidad”.

Por eso creo que, como explico en el libro, tenemos las herramientas para aumentar nuestra influencia y debemos utilizarlas correctamente para que seamos nosotros quienes decidamos y no otros quienes impongan su huella. Hablo de blogs, presentaciones, networking, prensa, redes sociales,… y muchas otras formas de construir un escaparate, una plataforma, un altavoz que nos permita ser más independientes.

Lo curioso es que, como comento en este tuit de hace unos días, parece que La Red está fomentando la cesión de parte de nuestra Marca Personal. Y eso es lo peor que podemos hacer. El Branding Personal pretende que seamos nosotros mismos y no lo que otros quieren que seamos.

No digo que no sea interesante formar parte de grupos o de plataformas de expertos muy concretas. Lo que pienso es que por desconocimiento o por la ley del mínimo esfuerzo tenemos tendencia a dejar nuestra vida (y nuestra VISA) en manos de otros.

Como explico en el libro, en este momento tienes un periódico, una televisión, una imprenta, un escenario, una mesa de café, un aula y muchas cosas más sin moverte de casa. Ya no es necesario (o al menos ya no tanto) que esperes a que te llamen para poder comunicarte e incluso, vivir de ello.

Por eso me alegra que poco a poco vaya calando la idea de que lo que voy contando en general y sobre la Marca Personal en particular está intimamente relacionado con la libertad. Si diseñas correctamente una estrategia personal o profesional vas a conseguir aumentar tus opciones, tus grados de libertad y, de ese modo, cuando eres tú quien decide y no otros, puedes llegar a ser más tu mismo.

NOTA: Por si os interesa, mis amigos de la Universidad de Alicante están a punto de cerrar la edición de Barcelona del Master Ejecutivo Semipresencial en Community Management y Dirección de Redes Sociales en la Empresa en el que participo.

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[19 oct 2012 | 13 Comments | ]

Contenido: Que se conduce con moderación o templanza. RAE

Incontinencia: Falta de continencia o de comedimiento. RAE

Supongo que cuando uno llega a una cierta edad se da cuenta que aunque se repita hasta la saciedad cómo hay que hacer las cosas, al final cada cual hace lo que le parece. Y esto suele estar relacionado con el mínimo esfuerzo.

En dospuntocerolandia ocurre como en cualquier otro ámbito de la vida y cuando te recomiendan hacer o dejar de hacer algo, al final sueles comportarte como te da la gana. Aunque sepa que tengo que perder unos cuantos kilos, es dificil que le diga que no a un donut mañanero. Y en La Red ocurre igual. Por mucho que te digan que el contenido es el rey, a ver quien es el guapo o la guapa que se pone a aportar algo valioso con regularidad.

Suelo decir que es falso eso de que en Internet hay mucha información. Más bien hay poca pero repetida infinitas veces. La misma infografía, los mismos decálogos, las mismas definiciones sacadas de la Wikipedia… Si el contenido es el rey, hay muy pocas dinastías dospuntocero.

Al revisar la última versión de mi próximo libro me di cuenta que repetía constantemente la expresión ”hay que aportar contenido valioso”. Y creo que esa es la clave para que te escojan entre varias opciones o candidatos. Sin embargo, parece que en dospuntocerolandia lo importante no es tanto generar algo interesante como lanzar mensajes de forma cansina y constante para hacerse notar. Y lo más grave es que esos mensajes no suelen ser propios sino de otros.

Constantemente veo en Twitter y Facebook mensajes de las mismas personas repetidos varias veces al día (y la noche). Sigo viendo como mucha gente describe cada detalle insignificante de su vida. Pero eso no son contenidos (valiosos) para que consideren relevante tu Marca Personal sino que podría considerarse incontinencia dospuntocero y te posiciona si, pero como un peñazo muy cansino.

Cualquiera que vea mi Timeline en Twitter podrá deducir que soy un borde o un antipático porque no doy los buenos días cada vez que entro ni doy las gracias (publicamente) cada vez que me citan. Pero yo soy de los que piensan que Twitter es una plataforma de microblogging y, por lo tanto, debe gestionarse de forma parecida a un blog. Quizás me equivoco, pero es mi opinión.

Me gusta generar contenidos en Twitter y, siempre que puedo, responder a los comentarios. Pero no creo que a nadie se le ocurriese utilizar un blog para dar las buenas noches o para decir que se va a comer un perrito caliente en el aeropuerto. Para esas cosas ya está Facebook, el Google Talk o el teléfono. Hacerlo publicamente me parece de mala educación, algo así como hablar con la boca llena o centrar la conversación en uno mismo como si todo el mundo estuviese deseando saber lo que haces.

Quiero utilizar Twitter para aportar contenidos valiosos (si eso es posible en 140 caracteres) en lugar de convertirlo en una continua retahíla de saludos y resaludos. Quiero que cualquiera que entre a mi cuenta de Twitter pueda leerla como si lo hiciese con un blog en lugar de tener que rebuscar algo medianamente interesante entre decenas de saludos y agradecimientos.

Admito que lo que digo puede sonar poco simpático y supongo que no es más que un reflejo de mi personalidad. Pero creo que es lo correcto. Lo que me parece poco educado es hacer perder el tiempo a la mayor parte de quienes te siguen esperando contenidos valiosos con conversaciones que sólo atañen a un pequeño grupo de personas o a una sola.

Tengo que admitir que al final van a conseguir que el Branding Personal se perciba como un constante e incontinente lanzamiento de mensajes en La Red para llamar la atención. Y ni el Branding Personal es autobombo ni se reduce (ni mucho menos) al mundo virtual. Pero empiezo a pensar que esta es una batalla perdida. Pero allá cada cual. En el pecado llevan la penitencia. Supongo que tarde o temprano muchos de los que lanzan decenas de tuits diarios se dan cuenta que eso de “estar en Twitter” no les sirve para mucho y se preguntan porqué. Quizás no se han dado cuenta que si no eres capaz de aportar algo valioso, relevante, diferente, original y memorable dificilmente vas a poder dejar una huella y no van a considerarte como una opción a tener en cuenta.

En mi próximo libro insisto mucho en todo esto. Creo que, aunque suene politicamente incorrecto en dospuntocerolandia, es necesario que alguien explique que para sobresalir no basta con estar constantemente machacando al personal alzando la voz sino hacerlo cuando se pueda aportar algo relevante. Sólo dos ideas más para terminar

Hay que ser contenido con los contenidos. 

La incontinencia es el resultado de dar más valor al continente que al contenido.

NOTA: Y un buen ejemplo de persona contenida y que aporta contenidos está mi amiga Mertxe Pasamontes que acaba de publicar un ebook para ayudar a cambiar. Rompe tus cadenas mentales.

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[12 oct 2012 | 5 Comments | ]

Una de las ideas que mantengo desde que empecé a desarrollar mis modelos de Estrategia Personal es la de que todo pueda hacerse sin tener que recurrir a ayuda externa. Si me lees desde hace tiempo habrás visto que para mi es muy importante ser autosuficiente y no esperar que venga a alguien a resolver tus problemas.

En algún caso he dicho que el Branding Personal tal y como lo planteo es una especie de IKEA del desarrollo profesional. Ahí tienes las piezas, también tienes las instrucciones. Sólo tienes que cogerlo todo y montarlo. Aunque seguro que te sobran piezas o que algo queda mal cuando lo haces por primera vez, poco a poco lo irás haciendo mejor.

Cuando salga mi próximo libro verás que todo lo que cuento para crear una plataforma personal de comunicación sólo requiere tiempo y ganas. Pero precisamente esos son los recursos más difíciles de encontrar. Y tal y como se están poniendo las cosas, si alguien dice que el esfuerzo y el trabajo duro es importante corre el riesgo de que le califiquen de retrógrado o reaccionario. Pero me arriesgaré.

Para hacerte visible, conocido, reconocido y dejar una Marca Personal memorable tienes los medios al alcance de tus dedos. Desde la creación de un blog hasta la construcción de relaciones personales, todo puedes y debes hacerlo tú. Supongo que ya te habrás dado cuenta, pero por ejemplo, esta serie de posts sobre la puesta en marcha de una plataforma de comunicación, no es sólo una forma de divulgar mis ideas sino también de promocionar mi próximo libro. 

Mucha gente me plantea la posibilidad de contratar a alguien para que haga algo que, en mi opinión, sólo le corresponde a él o a ella.

Hay gente que se queda paralizada cuando se enfrenta a la posibilidad de crear su sitio en La Red y considera que es mejor contratar a alguien o pedírselo a un amigo. Pero eso es un error basado en creencias falsas. Hay quien piensa que todo lo “tecnológico” es complicado pero es falso. Se quedaron en los ochenta o noventa. Ahora sólo es necesaria una dirección de correo electrónico y un par de minutos para tener en marcha la herramienta básica del Marketing Personal online que es el blog.

Pedir a alguien que te haga la parte técnica me parece un error porque, si no conoces los fundamentos básicos de una herramienta, más pronto que tarde te quedarás bloqueado por un problemilla absurdo. Pero hay algo todavía peor. Hay quien pretende posicionar su Marca Personal ¡Pidiendo a otros que generen sus contenidos! Parece que hay quien no se entera de que en un proyecto de Branding Personal lo importante es lo PERSONAL y no el BRANDING.

Pero esto se aplica a todo. El Networking es lo más personal de todo. Es el momento en el que te tienes que dar la cara y eso es indelegable. Aunque pidas a otros que hablen de tí, en algún momento deberás salir de la cueva. Así que es mejor hacerlo cuanto antes.

Si tienes que hacer una presentación sobre el trabajo de tu departamento, no pidas a otros que te preparen el Powerpoint o, algo peor, que salgan ellos a explicarla. Échale tiempo y valor y sal ahí a que te vean.

Podría dar muchos ejemplos de situaciones en las que tendemos a “subcontratar” y a dejar que otros hagan lo que debemos hacer nosotros mismos. Pero terminaré con una muy habitual en dospuntocerolandia. Me refiero a esa costumbre generalizada del cortipega digital. Ya no me refiero al plagio sino a la tendencia a repetir hasta la saciedad ideas, infografías y decálogos de otros. Quienes convierten eso en una costumbre no se dan cuenta que es dificil que sean percibidos como generadores de ideas y por lo tanto dificilmente serán considerados como personas con Marca Personal sino como simples repartidores.

Antes decía que lo que propongo es parecido a IKEA, pero en realidad podría decirse que tiene más relación con juguetes de mi época como el TENTE, el Mecano o el ZXSpectrum. Creo que lo importante es saber que tienes las piezas o el lenguaje BASIC y, a partir de ahí, crear o programar lo que te apetezca sin que nadie te diga lo que debes hacer.

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[5 oct 2012 | 6 Comments | ]

Si, ya sé que hacer referencia a El Arte de la Guerra en el título queda muy de los ochenta. En aquella época Gordon Gekko se convirtió en el héroe y ejemplo de muchos directivos y consiguió que el libro de Sun Tzu se convirtiese en un Best Seller. Pero no voy a hablar de la obra de aquel general chino sino de la idea que yo planteo a la hora de diseñar una estrategia de visibilidad.

Creo que no invento la pólvora (hoy me he levantado belicista) si digo que el branding en general y el Branding Personal en particular es equivalente a conquistar una posición, un territorio o un país. La diferencia es que este espacio a conquistar es mental y no físico.

A lo largo de los siglos los estrategas militares han entendido que para conquistar y mantenerse en un lugar no basta con llegar y arrasarlo todo. Hay que convencer a los ocupados de las bondades del “invasor”. Eso lo sabía muy bien Alejandro Magno que siempre trataba de integrarse en las culturas que conquistaba. Y eso parecen haberlo olvidado quienes organizan las guerras modernas al pensar que estas se ganan a base de fuerza bruta.

Pues bien, en mi próximo libro planteo que una plataforma de comunicación personal debe tener en cuenta todas las “armas” a nuestra disposición. Desde las más pesadas hasta la propaganda o el espionaje.

Uno de los errores más graves que cometieron los norteamericanos en las últimas guerras es dejarlo todo en manos de máquinas, robots o drones. Parecía que todo podría manejarse desde una sala de control oscura y sólo iluminada con las pantallas en las que se veía como se eliminaba el objetivo. Pues bien, parece que los “civiles” nos comportamos del mismo modo a la hora de ocupar un hueco en la mente de otros.

Las Redes Sociales son equivalentes a esas herramientas que permiten relacionarse con la gente unicamente con un teclado y un ratón. Basta con señarlarlo en Facebook o meterlo en un círculo de Google Plus y ya sólo queda darle al botón de destruir incluir como amigo. Pero una estrategia de posicionamiento requiere la utilización combinada de distintos elementos.

Como he dicho muchas veces, creo que el blog es equivalente a la artillería online. Es el medio en el que vas a utilizar tus armas más pesadas, en el que vas a concentrar tu capacidad de convicción, de comunicación y de demostración.

Canales como Twitter, Facebook o Pinterest son equivalentes a la infantería. Te van a permitir llegar a cada “habitante” y te van a ayudar a difundir tu mensaje de un modo más personal.

También hay espías y colaboradores en el territorio a ocupar. Hay muchas herramientas de información como Google Reader o Google Alerts que te van a decir lo que ocurre en cada momento sobre lo que pueda afectar a tu “campaña”. Hay que encontrar personas en LinkedIn que se conviertan en tus informadores en las empresas aparentemente inexpugnables.

Pero no basta con hacer una guerra virtual. Es necesario bajar al terreno y luchar en las trincheras. Hay que hacerse visible en eventos de networking, hablar con quienes son capaces de influir en otros, relacionarse con quienes saben a lo que te enfrentas y convertirlos en aliados.

Hay que utilizar la propaganda y los discursos. Por eso es tan importante encontrar oportunidades para hablar en público y dirigirse de un modo convincente a grupos de personas. Hay que llegar a los medios de comunicación fiables para que transmitan tus ideas.

Incluso puedes escribir libros o crear tu propio canal de televisión o radio para difundir tus propuestas.

Pero todo esto debe estar basado en una Estrategia Personal bien diseñada. Cada territorio, cada persona es distinta y no siempre vale todo. Si pretendes salir de repente a “pegar tiros” virtuales sin saber ni a quién ni para qué, sólo vas a conseguir volver a casa derrotado y deprimido.

Lo curioso es que las grandes empresas siguen pensando que las guerras marketinianas se siguen ganando con bombas atómicas publicitarias. Pero no parecen darse cuenta que eso sólo consigue arrasar el territorio y generar odio.

Pues bien, estas son algunas de las ideas que planteo en el libro y que seguiré desarrollando en los próximos viernes.

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[28 sep 2012 | 13 Comments | ]

En el mes de junio, Roger Domingo mi editor de Alienta y sin embargo amigo, me lanzó un reto. Me propuso escribir un libro centrado en la creación de una plataforma de comunicación que pudiese utilizar cualquier profesional, especialmente aquellos que necesitan y desean ser conocidos en su especialidad (consultores, profesionales independientes, autores, conferenciantes, formadores, diseñadores, “freelances”, periodistas, asesores, coaches,…).

Aunque sabía que a mi familia no le iba a hacer ninguna gracia que me dedicase a esto durante el verano porque saben que me pongo (todavía más) insoportable cuando escribo, me pareció una buenísima idea y acepté la propuesta. También me di cuenta de mi incapacidad para calcular los tiempos. Ya me ocurrió con los libros anteriores. Siempre pienso que, como tengo mucho material preparado, voy a ser capaz de escribir un libro en veinte o treinta días. Pero eso no ocurre nunca. Al final te tiras más de dos meses dedicado casi exclusivamente a ello. Está claro que la forma de escribir un blog, un tuit, un artículo o un libro es completamente distinta.

Si me sigues desde hace tiempo sabrás que soy de los que opinan que, aunque en este momento tenemos la posibilidad de utilizar las herramientas dospuntocero para mostrar y demostrar nuestro valor, eso no es suficiente. Hace falta algo más.

Si pones todo tu esfuerzo en dospuntocerolandia pero te olvidas de otras opciones, tu estrategia de visibilidad profesional va a quedar coja. Por eso consideré que este libro sería una buena forma de explicar como diseñar una estrategia personal de medios de comunicación o para definir el conjunto de canales que te permitan divulgar y difundir tus ideas y proyectos.

Evidentemente hay una parte importante del libro dedicada a las herramientas dospuntocero, especialmente la que yo considero la piedra angular, el blog. Pero como te digo, creo que lo que realmente consigue que alguien consiga ocupar un lugar preferente en la mente de su audiencia es la combinación de varias de ellas, online y offline.

Mi intención con este libro es hablar de lo que yo conozco y evitar ejemplos y casos ajenos o muy conocidos pero que nos pillan muy lejanos. Afortunadamente hace tiempo que utilizo todos los medios y herramientas de los que hablo aunque unos me gusten más que otros. Desde el blog hasta la publicación de libros, pasando por la relación con la prensa, el networking, el “podcasting” y las conferencias.

Mi propósito no ha sido crear un libro técnico, para eso ya hay muchos, sino una visión personal, práctica y basada en la experiencia (especialmente en los errores) que sea útil para perder el miedo, ponerse en marcha y sacarle todo el partido.

Por eso he incluido testimonios muy personales de buenos amigos y amigas con experiencia en algunas de las herramientas como Jaime Pereira, Maria Luisa Moreno, Mar Losada, Rosaura Alastruey, Oscar del Santo, Franck Scipión, Curro Violero.

Tengo que confesar que mi editor me pidió un libro más breve que el anterior, y aunque es menos extenso me parece que soy incapaz de escribir menos de doscientas cincuenta páginas. Ya he dicho aquí algunas veces que, aunque no lo parezca, no me gusta escribir. El caso es que, aunque sea contradictorio con lo anterior, cuando me pongo, no paro. Cuando llevaba un mes con el libro me dí cuenta que tenía material como para cuatro libros. Y eso era inaceptable.

En la primera versión del libro había mucha paja y mucha grasa, pero también había cosas interesantes que tendría que dejar fuera. Por eso, a partir de hoy y hasta la publicación del libro tengo la intención de dedicar el post del viernes a hablar de algunos de los temas que han quedado fuera o a desarrollar algunos de los que hayan quedado más esquemáticos.

Por cierto, el título del libro será, Te van a oir y está previsto que salga en enero/febrero.