Marketing Personal o cómo comunicar tu Marca Personal

MarketingSi te interesa el Branding Personal, a estas alturas del partido tendrás claro que es un método consciente y planificado de gestionar tu vida y tu profesión para aumentar tu valor y tus opciones. Suelo compararlo con unas matrioskas, las capas de una cebolla o la composición de la Tierra porque es la suma de varias capas (misión, producto, diferenciación, confianza, visibilidad,…) que, en conjunto, consiguen generar un efecto. Cada una de esas capas por separado no es demasiado eficaz, pero la suma de todas ellas puede ser imparable.

La visibilidad, la notoriedad y el marketing de tu Marca Personal sólo es una de las fases de esa estrategia de posicionamiento. No es la primera ni la más importante. De hecho hay mucha gente que ha dejado su huella a lo largo de la historia y que no se ha preocupado de divulgarla (quizás porque ya lo hacían otros por ellos). Pero es cierto que si quieres producir un impacto para que te conozcan, te consideren como una opción a tener en cuenta y finalmente te elijan, deberás esforzarte en comunicar lo que te hace valioso.

Las herramientas de comunicación pueden ir desde lo más directo, personal y cercano a lo más amplio, multitudinario y global.

Imagen, aspecto, cuidado personal

Una de las razones por las que me apasiona el Branding Personal es porque reduce la importancia de lo superficial y trata de destacar el auténtico valor de las personas. Si alguien hace una búsqueda en Google o pregunta en su entorno por alguien y la persona mejor posicionada eres tu, entonces la imagen, el aspecto o las “pintas” serán lo de menos (salvo que trabajes en una empresa de servicios funerarios o en el mundo de la moda).

Pero no se puede negar que el aspecto comunica mucho. Puede que tener una imagen impecable no te proporcione tu objetivo profesional. Pero lo que si es muy probable es que si tu aspecto no encaja con el de quienes te tienen que elegir, puedes quedar descartado a las primeras de cambio. Es lo que hay. La ropa, la higiene, el aspecto, la forma física o el modo en que saludas son formas de comunicar tu Marca Personal.

Credenciales, documentos

Hasta hace poco tiempo, un profesional sólo utilizaba una o dos herramientas de Marketing Personal. Me refiero al Currículo y a la Carta de Presentación. Eran herramientas de “banda estrecha” para tiempos en los que todo era más sencillo. Un puesto, varios candidatos, un canal de comunicación. Ahora las opciones son muchas más.

Los que nos dedicamos al Branding Personal solemos decir que el Currículo ha muerto, pero no es cierto… todavía. Simplemente es un medio de visibilidad más aunque no sea muy eficaz.  Es como el buzoneo. Y en algunas situaciones sigue siendo necesario.

Sin embargo, debes empezar a posicionar tu Marca Personal utilizando otro tipo de documentos o credenciales con los que puedas mostrar tu valor y no sólo contarlo. Crea folletos, ebooks breves o informes en los que ofrezcas información sobre tu trabajo, sobre tus proyectos o sobre tus logros. Si aportas algo interesante y valioso podrás llegar a muchas personas que conocen a aquellos a los que les has enviado la información.

Networking, eventos comerciales, encuentros sociales

Todo lo bueno empieza y acaba con un abrazo, un beso o un apretón de manos. Tarde o temprano, deberás conocer a alguien en persona para dejar una huella más profunda.

Todas las herramientas de comunicación y de Marketing Personal son sólo medios para conseguir ese contacto directo, esa comida de negocios o esa charla de café en la que se establecerá sintonía, se generará confianza y se creará el vínculo.

En tu estrategia de Marca Personal debes reservar momentos para establecer, recuperar o revitalizar los contactos que te acercarán a tu objetivo. Debes estar pendiente de las presentaciones, conferencias, eventos, ferias o cualquier otro tipo de situación o encuentro social o profesional en los que podrás contactar con aquellos que pueden ayudarte, recomendarte y asesorarte (y viceversa).

Reuniones, entrevistas

Las reuniones de trabajo y las entrevistas de selección o de evaluación anual son un tipo de encuentros cara a cara en los que tu Marca Personal se pondrá a prueba. Debes considerar ese tipo de encuentros con una o varias personas como una oportunidad para posicionarte y vender lo que haces.

En una reunión de departamento o de equipo, cada intervención  (o cada silencio) dice algo de quien participa. Eso fortalece, debilita o reposiciona la Marca Personal de cada asistente. El que dice algo sensato, el que no para de hablar, el bromista o el que trata de imponer sus argumentos, el que… Seguro que te suenan todos esos personajes y puede que te sientas identificado con uno de ellos. Lo quieras o no, cada vez que hacemos algo que los demás pueden percibir nos van a etiquetar. Así que más vale que sea como deseas.

No olvides que se trata de que “compren” lo que te hace valioso. Así que considera cada entrevista como una reunión “comercial”.

Conferencias, ponencias

Cursos, seminarios, talleres, mesas redondas, conferencias,… Esta es la parte con la que más disfruto. Es mi herramienta de comunicación personal favorita. Tener la oportunidad de dirigirse a un grupo de gente que está deseando escucharles como cuentas algo que te apasiona es una de las mejores cosas de mi trabajo.

Dirigirte a un grupo de gente es parecido al Networking porque te ve directamente, cara a cara. Pero con la ventaja de que llegas a mucha gente a la vez. Además, en la mayoría de los casos, quienes te escuchan tienen la predisposición perfecta para generar un gran impacto.

Si eso de subirse a un escenario o hablar a un grupo de gente te paraliza, te recomiendo que lo superes porque este es uno de los canales más eficaces para dar a conocer lo que ofreces y para convertir a los asistentes en tus embajadores de Marca Personal.

Blog, sitio web

Quizás hace cuatro o cinco años no te hubiese dicho que tuvieses tu sitio personal en La Red pero hoy creo que es imprescindible. Ojo, no te estoy pidiendo que tengas una megasuperweb profesional. Lo que te estoy diciendo es que tengas un lugar propio, gestionado y controlado por ti en donde puedas mostrar tu trabajo.

No se trata de tener una actividad constante y de aportar contenidos cada día. Lo que te sugiero es que tengas tu escaparate virtual al que puedas dirigir a quienes se interesen por tu trabajo. Si entregas una tarjeta de visita o pones una imagen tras una conferencia en la que aparezca tu sitio en Internet, aquellos a los que hayas gustado podrán saber más de ti.

Crea tu blog o un sitio web propio, que a efectos prácticos es lo mismo. Preséntate. Aporta evidencias de tus proyectos de éxito. Sube uno o varios vídeos explicando lo que te hace valioso. Cuelga tus apariciones en medios. Sube tus presentaciones. Incluye las fotos de tus intervenciones o trabajos. No me cuentes lo que vales, demuéstramelo.

Redes Sociales, relaciones online

No soy demasiado partidario de poner en marcha y mantener una gran actividad en Redes Sociales. Desde el punto de vista del Branding Personal, el control es importante. Sin embargo, redes como Facebook, Google+ o LinkedIn pertenecen a terceros. Eso significa que tu trabajo o tu esfuerzo pueden ser inútiles si un día deciden cambiar su política o simplemente consideran que has hecho algo que no les gusta.

Sin embargo, si haces un uso sensato de estas redes puedes conseguir algunos resultados. Para eso no hace falta dedicarle demasiado tiempo. A la hora de elegir, debes tener en cuenta que hay Redes Sociales profesionales como LinkedIn a las que merece la pena dedicarle algo de tiempo y otras como Facebook que, en la mayoría de los casos, va a robarte demasiados recursos en relación a lo que puedes conseguir.

Las cosas cambian muy rápido y quizás surjan nuevas herramientas y aplicaciones interesantes pero creo que aunque la mayoría de las Redes Sociales pueden ser un complemento interesante, nunca deberían ser tu principal medio de comunicación online. Al menos desde el punto de vista de la Marca Personal para profesionales.

Vídeo, foto, presentaciones virtuales

Uno de los objetivos del Branding Personal es generar credibilidad y confianza. Una de las mejores formas de conseguirlo es ofreciendo pruebas. Por lo tanto, debes utilizar todos los medios a tu alcance para enseñar, mostrar y demostrar tu valor. Afortunadamente cada día más posibilidades de convertir tu ordenador en un medio de comunicación multimedia con una calidad profesional.

Cada profesional deberá elegir el canal más adecuado. Un electricista o un carpintero pueden sacar un partido extraordinario a los vídeos en sitios como YouTube o Vimeo. Si eres un consultor o un experto en algún área de conocimiento puedes crear una presentación y subirla a un sitio como Slideshare o Udemy. Si lo que haces es muy visual puedes colgar imágenes en sitios como Flickr, Picasa o Pinterest. Y si te apetece puedes conferencias desde tu casa utilizando los Hangouts de Google.

Libros, ebooks

Hace diez años, cuando empecé a trabajar en la Marca Personal conocí a mucha gente interesante. Con el tiempo, muchos de ellos, además de convertirse en amigos, han publicado libros. No sé si es que he tenido la suerte de conocer a mucha gente interesante (creo que si) o es que ahora es mucho más fácil publicar (creo que también).

Antes era difícil que una editorial te lo publica un libro y hacerlo tu era caro y poco eficaz. Hoy puedes crear y publicar (incluso vender) un libro electrónico de una forma muy sencilla y barata. Como todo lo que merece la pena y te diferencia, un libro requiere esfuerzo, trabajo y tiempo, pero te posiciona a un nivel profesional superior. Desde un punto de vista de estrategia de Marca Personal es quizás una de las herramientas de credibilidad más valiosas que puedes utilizar.

Prensa, radio, televisión

Si has trabajado bien todo lo anterior te será más sencillo que hablen de ti en algún medio de comunicación. Si tienes una idea interesante y la has contado en tu sitio en Internet quizás llames la atención de un programa de radio especializado. Si haces algunas llamadas a algún medio que trate algún aspecto de actualidad relacionado con tu proyecto quizás te inviten a escribir sobre ello.

Aunque hoy puedes tener tu propia plataforma de comunicación, los medios tradicionales siguen teniendo peso y generando confianza. La mayor dificultad para que hablen de ti en un medio es, como siempre, mental. Si crees que es imposible, que no merece la pena, que no te van a hacer caso, ni lo vas a intentar… y perderás la oportunidad.

Si se te ocurre alguna idea que pueda encajar con lo que cuentan en un medio y está relacionado con tu posicionamiento, ni lo dudes, levanta el teléfono y llama para ofrecer tu colaboración.

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Y ahora ¿qué hago?

EstrategiaUna de las frases que más suelo citar cuando hablo de Branding Personal es que si no gestionas tu Marca Personal, otros lo harán por ti. Vamos, que si no te preocupas de gestionar tu propio proyecto personal o profesional acabarás cayendo en los planes de otro.

Quizás esa es la razón por la que se suele asociar el Branding Personal con los emprendedores, los autónomos y los profesionales independientes. Damos por sentado que ese tipo de profesionales se diferencia de los empleados o los desempleados en que tienen mucho más asumido que son ellos quienes deben decidir lo que deben hacer en lugar de esperar a que otros les den instrucciones o surja una oferta de empleo.

Pero si me sigues, me habrás leído muchas veces que para mi, todos, independientemente de nuestra situación laboral, somos profesionales que vendemos servicios, la diferencia es el número de clientes y la forma en que recibimos el pago por nuestros servicios. Y en el artículo de hoy te diría que hay una más. Me refiero a quién te dice lo que tienes que hacer.

El otro día decía en Twitter que emprender más que convertirte en tu propio jefe es convertirte en tu propio empleado. Pero más allá de la broma (o no), la cuestión es que eso de ser tu quien dé las órdenes, a veces puede ser más una maldición que una ventaja.

Creo que la gran pregunta que nos hacemos muchas veces los que hemos decidido montárnoslo por nuestra cuenta es,

Y ahora ¿qué hago?

Creo que las dificultades cuando decides emprender un proyecto propio no son los recursos o las cuestiones técnicas o materiales. Pronto te das cuenta que, para un profesional “del conocimiento” no suele ser necesario hacer grandes inversiones y en el caso de que lo fuese, podría solucionarse. Los mayores problemas son más personales. Me refiero a la falta de objetivos, de una oferta profesional definida (producto) o, en el caso del artículo de hoy, de un plan de acción.

Últimamente hay una obsesión casi enfermiza por la actitud positiva, por la motivación, por derribar creencias limitantes. Y no digo que no sea importante, pero creo que se está convirtiendo en una especie de onanismo mental (¿pajas mentales?), que tratan de conseguir que te sientas bien pero que no te empujan a la acción.

Creo que la mejor forma de ponerte en marcha es despejar el horizonte, tener claros los pasos que debes dar, ponerte tareas y deberes concretos que puedes realizar desde este momento. Cuando sabes que tienes que hacer algo y cómo debes hacerlo, normalmente desaparecen o se reducen los frenos mentales. Si tienes claro como tienes que actuar, te puedes meter tu actitud por donde te quepa.

Igual que ocurre con piedra, papel, tijera, la acción es más fuerte que la actitud. Lo bueno es que cuando te pones en marcha, desaparecen tus limitaciones mentales o, al menos, te olvidas de ellas. Creo que el error que se está cometiendo actualmente es esperar a hacer algo hasta que un conferenciante motivacional o un libro de autoayuda o cualquier otro método para “ponernos cachondos” mentalmente nos dé el empujoncito. El problema es que si no tenemos claro lo que hay que hacer, un empujón no va a servir de nada.

En estos artículos suelo hablar de cosas que me suceden a mi o a gente con la que me relaciono. En este caso me estoy refiriendo a las situaciones de bloqueo con las que nos enfrentamos quienes vamos “por libre” y suelen ser frecuentes. Lo peor que puedes hacer es tratar de encontrar una solución mental y dedicarte a “comerte el coco”. Mi experiencia me dice que lo más eficaz es ponerte en marcha, establecer metas, hitos y tareas para alcanzar tu visión, tu objetivo (que quizás has olvidado) y ponerte en marcha. En ese momento se acaban las penas.

Habrá momentos en los que te encuentres en un agujero del que es complicado salir. En esos casos, y esto es aplicable a cualquier tipo de profesional, lo mejor es sentarte, coger un papel y hacer una lista de acciones que puedes realizar desde ese momento. Verás como se te quita la tontería y quizás te sientas un poco agobiado por lo que tienes por delante, pero esa tensión te hace sentir vivo. Y como decía al principio, en ese momento te das cuenta de que eres tu quien tiene el control en lugar de ser otros quienes diseñan tu Estrategia Personal.

Así que, si estás preocupado, hundido o desilusionado porque no ocurre nada, deja de regodearte en tu situación y empieza a hacer cosas, a realizar acciones que te acerquen, aunque sea muy poquito, a tu objetivo (si quieres controlar tu proyecto personal, se supone que debes tener uno).

Decía Nietzsche que aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos. Yo diría que si tienes un PORQUÉ pero no tienes un CÓMO puedes quedarte paralizado y más hundido todavía y algo todavía peor, acabarás formando parte de los porqués de otros.

Algunas aplicaciones de la Marca Personal

MarcaUna marca es una huella, es un rastro que dejas en la mente de otras personas siempre que estableces una relación. Aunque el Branding Personal suele asociarse a situaciones profesionales, es fácil olvidar que una Marca Personal puede ser útil en todos los aspectos de tu vida. Se trata de generar un impacto memorable para conseguir que te elijan en cualquier situación personal o profesional.

Marca Personal en la familia

Cualquier padre o madre, abuelo o abuela quiere dejar un legado a sus hijos o nietos. Al transmitir sus valores, sus principios, sus conocimientos y sus experiencias, está dejando huella y consiguiendo que su Marca Personal trascienda.

Si piensas en algún familiar de quien tengas un buen recuerdo por lo que te ha aportado en tu crecimiento personal verás que cumple con muchas de las etapas de desarrollo de una estrategia de Marca Personal. Seguramente tiene objetivos claros, sabe comunicar, es capaz de sintonizar contigo, te dibuja un futuro motivador, te enseña algo que en algún momento te ha sido útil.

Marca Personal para directivos

En un momento en el que productos, empresas y organizaciones son indistinguibles y, en muchas ocasiones, poco fiables, es el momento de potenciar la Marca Personal de los directivos y de quienes ocupan los puestos de responsabilidad. No se trata de que los DIRCOM los escondan para que no digan nada inadecuado sino de que gestionen sus estrategias de Branding Personal de tal modo que su Marca Personal refuerce la marca de la empresa o institución que dirigen.

Marca Personal para estudiantes

Es un poco absurdo pensar que esto de diseñar una estrategia de Branding Personal es algo de lo que preocuparse únicamente cuando vas a iniciar tu carrera profesional. A mis alumnos de escuelas de negocios y universidades trato de convencerles de que la etapa de estudiante es perfecta para posicionarse porque no tienen la presión de alguien que con más responsabilidades o cargas personales.

Un estudiante tiene tiempo para ir transmitiendo sus ideas, puede definir objetivos y experimentar con temas que le interesen o apasionen. Puede correr ciertos riesgos a la hora de comunicar porque lo que diga no afecta a una empresa o a un proyecto con otras personas. Puede aprender porque dispone de medios y de profesores que pueden guiarle en su proyecto de Marca Personal.

Si un estudiante diseña y gestiona su proyecto de Branding Personal durante su época de formación, cuando salga al mercado estará mucho mejor posicionado que el resto de sus compañeros y que muchos profesionales con experiencia.

Marca Personal para empleados

Suele asociarse el Branding Personal es sólo para emprendedores, “freelances” o profesionales por cuenta propia pero es un error. Una Marca Personal es útil siempre que estés en un entorno competitivo en el que haya varias opciones para ser elegido. Una empresa es un “mercado” en el que hay gente compitiendo y el que los profesionales son evaluados, promocionados o despedidos en función de la percepción que otros tengan de ellos.

Para sobrevivir y progresar como empleado en una organización debes tener claros tus objetivos, tus motivaciones, tus valores y tu “producto”. Si no eres capaz de pensar en ti mismo como en una unidad de negocio dentro de tu empresa acabarás sustituido por otros mejor posicionados. Por lo tanto debes diseñar tu plan estratégico de Marca Personal en el que tengas claro en qué vas a mejorar, que vas a incorporar a tu “cartera de productos”, como vas a comunicar tus éxitos o tus aportaciones a quienes toman las decisiones.

En una empresa hay muchas posibilidades de comunicar y de “vender” lo que eres capaz de hacer. Desde la conversación informal de la máquina de café hasta la presentación del presupuesto en la convención anual o las reuniones de departamento pasando por el boletín interno o la intranet.

Marca Personal para embajadores de marca corporativa

Desde que empezó a divulgarse el concepto de Marca Personal ha existido un rechazo por algunos sectores del mundo de Recursos Humanos. Consideran que un profesional bien posicionado puede perjudicar a la empresa para la que trabaja o convertirse en una especie de divo caprichoso y exigente. Lo que no entienden es que si alguien se comporta así va a destrozar tu reputación en poco tiempo.

Sin embargo, el Branding Personal puede ser una excelente herramienta de marketing para las empresas. Si apoyan y animan a sus profesionales a desarrollar y comunicar su Marca Personal conseguirán reforzar la imagen de la organización para la que trabajan, además de estar motivados para mejorar y reforzar las cualidades que les hacen valiosos.

Un profesional con Marca Personal va a convertirse en el mejor representante de su empresa porque va a comunicarlo en todos las ocasiones posibles (conferencias, eventos, reuniones, comidas de trabajo, Redes Sociales, medios de comunicación…). Pero para eso hace falta que los responsables que les dirigen les asesoren, les quiten obstáculos y les proporcionen recursos (principalmente tiempo).

Marca Personal para empresarios

Richard Branson, Donald Trump, Steve Jobs, Bill Gates, Henry Ford… Si piensas un poco se te ocurrirán muchos nombres de empresarios del mundo anglosajón con Marca Personal. Su nombre se ha asociado a productos de éxito y beneficios empresariales. Da igual que se trate de líneas aéreas o compañías discográficas como en el caso de Branson o de Ordenadores o películas de animación como en el caso de Jobs. Su nombre representa algo.

Desgraciadamente en nuestro entorno es mucho más difícil encontrar nombres como esos. Miedo, humildad mal entendida, vergüenza, desconocimiento o cualquier otra razón ha frenado a nuestros empresarios para dejar una huella más visible. Sin embargo, cuando un empresario consigue posicionarse como alguien con una Marca Personal fiable, consistente, valiosa, coherente y atractiva puede conseguir que sus proyectos tengan más repercusión y que sus productos o servicios sean más valorados.

Marca Personal para emprendedores

Cuando se produce una situación de crisis económica, muchos profesionales optan por poner en marcha sus propios proyectos. El problema es que la mayoría son variaciones del mismo tema. En etapas más tranquilas, los emprendedores se enamoran de su proyecto y que encierran para ponerlo todo a punto pero se olvidan de darlo a conocer o algo peor, de darse a conocer a sí mismos.

La Marca Personal debería ser una asignatura obligatoria para cualquiera que pretenda emprender o poner en marcha un proyecto porque le va a ayudar a generar confianza en los inversores o potenciales clientes iniciales. Si un emprendedor lleva tiempo hablando y posicionándose como un experto en algo, el día en que decida ejecutarlo será mucho más probable que le elijan o te consideren como alguien a quién hay que dar una oportunidad o un crédito.

Hay mucha gente que cree que su idea es tan genial que es mejor mantenerla en secreto. Se equivocan porque todo está inventado o es una combinación de ideas que ya existen. Un emprendedor debe diseñar su estrategia de posicionamiento precisamente para asociar su idea a su nombre y para que su Marca Personal se convierta en su mejor argumento de venta.

Marca Personal para buscar empleo

El Branding Personal consiste en posicionarnos para que nos perciban de la mejor manera posible manteniendo la autenticidad. Si alguien se presenta como parado o desempleado ya se está etiquetando de un modo incorrecto, negativo e injusto. Un profesional en transición es un profesional con todas las cualidades de una Marca Personal y no debe dejar que una situación circunstancial le defina.

Un profesional que temporalmente está “sin clientes”, debe redoblar sus esfuerzos en su estrategia de Marca Personal. Debe establecer o redefinir metas profesionales, de analizar y reforzar sus cualidades, características y fortalezas profesionales. Debe tener claro cuál es su “mercado” y a quienes debe dirigirse para ser tenido en cuenta en próximos proyectos. Debe ser capaz de sobresalir y de transmitir confianza a los potenciales empleadores o contratadores. Y debe redoblar sus esfuerzos para comunicar y dar a conocer lo que es capaz de hacer.

Marca Personal para ligar

Siempre he sido un seductor bastante torpe pero creo que el proceso para atraer y enamorar a alguien tiene mucho que ver con ejecutar una estrategia de posicionamiento.

Debes tener un objetivo y tener una motivación para salir de casa. Debes tener claro lo que puedes aportar y tratar de potenciarlo. Además tienes un estilo especial y diferente y, si fuera poco, eres capaz de generar confianza y transmitir credibilidad.

Tu imagen, tu aspecto llama la atención de algún modo interesante y que te hace sobresalir. Sabes cuál es tu audiencia y conoces los lugares en los que situarte para llegar a ellos. Tu voz, tu forma de decir las cosas, tus gestos, tu mirada o tu postura al estar con alguien es coherente con lo que quieres transmitir.

Como ves, la teoría del Branding Personal aplicada a la seducción es sencilla, pero llevarlo a la práctica es otra cosa.

Escapa mientras puedas

PosicionEn los últimos tiempos no hay semana en la que no me encuentre con amigos y amigas que están viviendo alguna de las siguientes situaciones. Por un lado están los que han sido despedidos, reajustados, EREsionados o invitados a abandonar su empresa. Por otro están los que han decidido empezar una aventura propia por necesidad o por encontrar, por fin, la independencia profesional.

Lo curioso es que los del primer grupo, los ex-empleados, no suelen estar entre los del segundo, los independientes, porque esperan volver a encontrar otra empresa que les acoja. Pero eso cada día es más difícil que se produzca. Podría decirse que todavía no se han dado cuenta que el empleo ya nunca será como antes y/o no sienten la necesidad de gestionar su propio proyecto profesional (error) o consideran que no están capacitados para montárselo por su cuenta (falso).

Tengo 47 años y hace más de una década entendí que a partir de los cuarenta eres un profesional en riesgo. Es curioso porque nuestros padres a esa edad ya consideraban que tenían la vida resuelta, normalmente estaban “bien situados” y cada año implicaba una mayor estabilidad, más sueldo, más pensión y más respeto.

Hoy, los amigos y parientes “empleados” que han cumplido más de cuarenta años viven en tensión. Saben que cada día que pasa corren más peligro de que un día les llamen al despacho y les digan que recojan sus cosas, que no hace falta que vuelvan y que les desean mucha suerte en su futuro profesional.

Se habla mucho de compromiso en las organizaciones pero lo que realmente mantiene a los profesionales en su puesto es no perder el finiquito, el coche de empresa, la nómina y las extras y la cesta de Navidad. ¿Pero realmente creen que van a aguantar hasta que se jubilen a los 65 años (o mucho más tarde si la cosa sigue complicándose…)?

Lo gracioso es que yo era uno de esos. No veía mi vida profesional fuera de una empresa. Yo no había nacido autónomo, “freelance”, profesional independiente o agente libre. Yo era un EMPLEADO… hasta que dejé de serlo. Y es lo mejor que me ha ocurrido en mi trayectoria profesional.

Muchos amigos que rondan la cuarentena están cayendo y otras muchas personas más jóvenes ni siquiera están teniendo la oportunidad de entrar en el sistema “clásico” de empleo. Y eso casi es mejor porque tal y como se están poniendo las cosas no envidio a ninguno de los que tenga que luchar por un hueco en una organización. Lo bueno de que te lo quiten todo es que puedes hacer lo que te dé la gana.

Se habla mucho del fracaso de muchos proyectos independientes, de emprendedores y de autónomos. Se dice que muchos no duran ni tres años. Pero si pensamos en un profesional como alguien que vende servicios podríamos decir que el índice de fracasos de los profesionales por cuenta ajena es mucho mayor porque ¿Cuantos mantienen su empleo esos mismos tres años? ¿No es ese un fracaso mayor? ¿No debería hablarse de la “burbuja del empleo” más que de la “burbuja del emprendimiento”?

Pero además hay una diferencia. Para los que nos lo montamos por nuestra cuenta, un fracaso sólo es una etapa del camino. Simplemente seguimos adelante con una lección aprendida. Además, esos fracasos, errores o paradas nunca son irreversibles. Y siempre dependemos de nosotros mismos. Cada día que pasa te haces más fuerte y más independiente.

Para un “empleado”, “nominado” o “cuentajenado” un despido es un corte abrupto en tu proyecto profesional. Al vivir bajo las faldas de otro, te has vuelto dependiente, has limitado tus contactos a lo relacionado con tu empresa y normalmente has reducido tu aprendizaje a lo relacionado con tu puesto. Cada día que pasa te debilitas y te haces más vulnerable y dependiente.

Para un profesional independiente no hay problema con la edad de jubilación porque depende de sí mismo, cada minuto refuerza su Marca Personal y, si gestiona bien su carrera, no tendrá ganas de dejar de trabajar porque se dedicará a lo que le gusta.

Para un profesional dependiente o empleado, la jubilación es una meta (que cada día está más lejos), es el momento en el que podrá empezar a vivir y hacer lo que le apetece… si es que vive para contarlo y/o tiene recursos para hacerlo.

¿Significa esto que montártelo por tu cuenta es un camino de rosas? De ninguna manera. Hay momentos muy duros. Muchas noches en vela. Muchas preocupaciones que tienes que guardarte para ti mismo para no preocupar a quienes te rodean. Pero es parecido al deporte, a la investigación o a arte, sabes que vas a sufrir, pero merece la pena porque ves como avanzas, porque disfrutas, porque aprendes y porque te sientes vivo. Pero supongo que esto es muy difícil de entender si no lo has vivido.

Igual que ocurre cada vez que escribo sobre este asunto alguien pensará y quizás me escriba un comentario diciendo que lo de montárselo por tu cuenta no es para cualquiera, que no todos quieren trabajar por si mismos. Pero mi respuesta siempre es la misma. Vivimos tiempos nuevos y ya no es cuestión de gustos o de deseos, se trata de sobrevivir primero y de progresar después.

Creo que es mucho más fácil y más gratificante tener mentalidad de profesional independiente que mentalidad de empleado. ¿Significa eso que todos debemos pensar como autónomos o emprendedores? Por supuesto que si. Entonces ¿Tiene sentido buscar un empleo? Por supuesto que también, pero siempre y cuando lo consideres como otro proyecto como profesional que vende sus servicios a una empresa y con una duración limitada y nunca como el final del camino.

Algunos falsos tópicos sobre Branding Personal

MarcaA medida que un concepto se populariza, surgen por todas partes supuestos expertos que lo adulteran, prostituyen y degradan. Es algo inevitable y con el Branding Personal no es distinto. Por eso es necesario recordar de vez en cuando lo que es y también lo que no es. Aquí tienes algunas ideas erróneas sobre el desarrollo de la Marca Personal que me encuentro con frecuencia.

Esto es una americanada

Precisamente hoy que se celebra Halloween y que parece que se ha asumido casi como si fuese una fiesta patronal más viene a cuento una de las críticas habituales al Branding Personal. Me refiero a que es un invento de los “yankees”.

En primer lugar despreciar una idea por su origen ya descalifica al descalificador. Pero es que, además no es cierto. La idea de gestionar la huella que dejamos en los demás es algo que existe desde que una persona se encontró con otra y trató de influir en ella. Quizás lo que ha cambiado es la posibilidad de dejar esa huella en más gente gracias a las herramientas de comunicación global que nos proporciona La Red y a la creación de algunos modelos y metodologías.

El Branding Personal es un concepto muy potente que tiene muchos elementos diferentes y que está desarrollándose gracias a las aportaciones de gente de todo el mundo.

Es sólo para autónomos, emprendedores y “freelances”

Uno de los pilares del Branding Personal es la responsabilidad individual, la capacidad de pensar por uno mismo y de gestionar un proyecto personal y profesional propio. Pero eso no significa que cualquiera, aunque trabaje para otros, no pueda desarrollar su propia Marca Personal dentro de una organización. Es cierto que quizás tenga algunas limitaciones a la hora de utilizar algunos canales de comunicación pero, a cambio, tendrá otras ventajas como la posibilidad de formarse y aprender en una empresa.

En mi opinión, no hay empleados, emprendedores, empresarios o desempleados, todos somos profesionales que debemos aprender a vender nuestro trabajo. Por lo tanto, el Branding Personal es aplicable en cualquier situación en la que alguien deba influir en otros para aumentar sus opciones de ser elegido.

Es egoísta, egocéntrico y narcisista

Incluir la palabra Personal en algún concepto, parece que se opone a lo colectivo, al grupo o al equipo. Quienes no se han preocupado de entender de qué va esto, rápidamente consideran que para que alguien progrese, el resto debe perder algo. Y no es así.

Una estrategia de Marca Personal tiene como propósito alcanzar unos objetivos personales o profesionales pero esa es sólo la primera parte de la ecuación. Si quieres conseguir cualquier cosa, deberás aportar algo a cambio. Por lo tanto, cuanto más elevadas sean tus metas, más deberás preocuparte por ayudar a otros.

El Branding Personal tiene una parte importante de introspección y autoanálisis, pero esa es sólo la primera etapa para descubrir lo que nos hace valiosos y nos permite ser útiles a los demás. Ninguna empresa o persona podrá dejar huella si no es capaz de aportar algo a su entorno.

Es sólo para famosos y gente con poder y recursos

Es habitual y muy impactante escoger ejemplos de gente popular, conocida o famosa para hablar de Branding Personal. Pero en la mayoría de los casos suelen ser malos modelos. Deportistas de éxito, presidentes de grandes países, actores, cantantes. No digo que no tengan una Marca Personal porque todos la tenemos o más bien la dejamos. Lo que ocurre es que lo que vemos de ellos suele ser una imagen artificial creada por asesores de imagen, expertos en comunicación y profesionales de los Social Media.

Si el Branding Personal se basa en la autenticidad pero no podemos estar seguros de que lo que vemos de ellos sea una persona o un personaje, entonces es mejor elegir otros ejemplos. Cualquier persona de tu entorno que te haya influido o creado un impacto de algún tipo es un ejemplo mucho mejor de Marca Personal.

Los profesionales con Marca Personal son los enemigos de la empresa

Hay un temor absurdo pero muy extendido a que los profesionales que trabajan para una compañía desarrollen una Marca Personal reconocida y se posicionen como expertos en su sector. Los que están en contra de que un profesional tenga cierta influencia porque se ha convertido en una autoridad en su campo suelen acusarles de divos, caprichosos o exigentes. De lo que no se dan cuenta es que si alguien se comporta de un modo tan estúpido, acabará posicionándose como tal y debilitará su posicionamiento.

Pero por otra parte, los que consideran que los profesionales con Marca Personal pueden ser malos para una organización no parecen ver el lado positivo de todo esto. Me refiero a la buena imagen que van a transmitir sobre su empresa. Si en lugar de ocultar a los empleados, se les proporcionasen medios y recursos para posicionarse como especialistas en su sector conseguirían reforzar la marca de su compañía en lugar de debilitarla como piensan algunos.

El Branding Personal es asesoría de imagen o utilizar las Redes Sociales

Quizás nos hemos acostumbrado a la superficialidad, a juzgar todo por las apariencias, a no profundizar demasiado en las cosas por falta de tiempo. Pero parece que lo habitual es preocuparse más por la forma que por el fondo. Y este entorno es un caldo de cultivo perfecto para que al hablar de marcas y personas rápidamente se asocie a lo que se ve o al envase más que al contenido. Pero eso es falso.

Una Marca Personal sólo se sostiene si el individuo que hay detrás tiene unas creencias, valores y cualidades sólidas y bien definidas. Preocuparse por la forma de vestir, por estar en una Red Social o por los colores de la página web más que por la relevancia de la persona es justo lo opuesto al Branding Personal. No digo que no haya que tener en cuenta los factores externos, pero no es no lo primero ni lo más importante. La imagen y la visibilidad online sólo es la guinda del pastel.

La Marca Personal es una forma de engañar

Si te ha quedado claro que la Marca Personal se basa en la confianza y que un engaño puede destrozar años de trabajo no debería explicarte nada más. Pero aun así hay gente que piensa que el Branding Personal consiste en crear una imagen ficticia y poco fiel de uno mismo.

No digo que no haya gente que se dedique a manipular, a mentir o engañar utilizando trucos o herramientas que se utilizan para posicionarse ante una audiencia. Pero el resultado no es una Marca Personal sino una ficción parecida a la de un actor que interpreta un papel.

Si el Branding Personal tiene una carga importante de autoanálisis y de reflexión es porque es imposible mantener una imagen falsa durante mucho tiempo. Sólo si sabes cual es tu identidad podrás dejar una huella clara, profunda y duradera. Si no sabes quién eres y tratas de interpretar un personaje, tarde o temprano se te caerá la máscara y quedarás en evidencia.

El Branding Personal nos convierte en “cosas”.

Una de las consecuencias de asociar un término empresarial como el Branding a un ser humano puede hacer pensar que nos convierte en cosas, en productos, en objetos comercializables. Pero precisamente se trata de todo lo contrario.

Una marca trata de diferenciarnos, sacar lo que nos hace únicos, singulares, valiosos. Por lo tanto, el objetivo del Branding Personal no es homogeneizarnos, deshumanizarnos o “cosificarnos” sino todo lo contrario, sacar lo mejor de cada uno para que dejen de vernos como números.

Si no sabes quién eres ni tienes un plan propio acabarás formando parte de los planes de otros y eso es lo que te deshumaniza. Cuando tienes una Marca Personal fuerte no tienes que “venderte” tu, porque conseguirás que valoren lo que eres capaz de hacer. Eso aumenta tus grados de libertad y te permite ser tu mismo y no lo que quieren otros.

El Branding Personal nos hace ser artificiales

El Branding Personal es un proceso, un método que te permite desarrollarte y posicionarte como deseas para aumentar tus opciones de alcanzar tus objetivos. Sin embargo, para mucha gente, eso de seguir un plan les asusta mucho porque consideran que les va a quitar libertad cuando es justo lo contrario.

Al conocer las reglas del juego es cuando sabes entre qué limites puedes moverte y eso te permite hacer muchas cosas. Cuando no tienes un proyecto de vida no eres más libre, simplemente vas a estar a expensas de lo que suceda en tu entorno.

El Branding Personal es una forma de gestionar tu vida para alcanzar una meta. Es cierto que implica disciplina, trabajo y esfuerzo pero, al mismo tiempo, va a facilitarte las cosas y conseguir que tus esfuerzos sean más eficientes. Eso optimiza tus recursos y podrás utilizarlos para hacer las cosas que más te gustan.

Se puede vivir sin Marca Personal

“Yo no tengo Marca Personal ni quiero tenerla”. Esta es quizás el mayor error que suele leerse o escucharse cuando alguien critica el Branding Personal. No se dan cuenta que lo quieran o no, a todos nos etiquetan, nos “marcan”. Así que aunque crean que no dejan huella, se equivocan. El problema para ellos es que no saben cual es.

El Branding Personal no es más que la gestión consciente de la percepción que generamos para que esas etiquetas que nos van a colgar, si o si, sean lo más parecidas a lo que queremos.

Rómpelo

EstrategiaEn el artículo anterior hablaba de los plazos para conseguir resultados con una estrategia de Branding Personal. Decía que para dejar una huella memorable puedes necesitar toda una vida pero que empezar a conseguir resultados puede ser cuestión de minutos. Lo importante es empezar. Y en ese arranque suele estar el problema.

Si te pareces a mi, seguramente te entusiasmarás con nuevos proyectos, con planes atractivos o con propuestas estimulantes y cuanto más ambiciosas mejor. El problema es que después del “subidón” debes ponerte en marcha o las cosas no saldrán solas. Y eso si que es jodido.

Podemos hablar de conseguir el puesto de trabajo que sueñas, escribir un libro, ganarte la vida como profesional independiente o posicionarte como un referente en tu campo. Todos esos son objetivos que muchos compraríamos. Sin embargo, a la hora de la verdad, muy pocos se ponen manos a la obra.

Yo he reconocido aquí que soy muy perezoso y que, aunque me entusiasmo con cualquier idea minimamente “chula”, luego tardo mucho en ponerme en marcha si es que lo hago. Si he escrito cuatro libros ha sido porque soy muy cabezón y lo que me sobra de pereza lo compenso con disciplina, pero sobre todo porque sabía que había alguien detrás que me daría un toque si no cumplía los plazos.

Así que, si quieres conseguir tu objetivo tendrás que encontrar el modo de hacer más fácil el camino o, de lo contrario no te moverás de tu sitio o algo peor, a medida que pase el tiempo irás perdiendo posiciones.

Como suelo decir aquí, la diferencia entre quienes dejan una Marca Personal potente y los que pasan por la vida sin dejar rastro es 0.0, es una cuestión mental. Hay quienes deciden actuar y otra inmensa mayoría que se dejan llevar y prescinden de sus objetivos y sus sueños porque parecen demasiado lejanos e inalcanzables.

La solución es obvia, de sentido común y está descubierta desde hace mucho tiempo. Simplemente divide el objetivo en etapas, en trozos, en pasos más pequeños. Identifica tu punto de partida, establece una meta ilusionante, traza una línea y divídela en acciones manejables.

Escuchar a un conferenciante motivador que te dice que conseguir trabajar en lo que te gusta o conseguir tus sueños es posible puede ponerte “cachondo/a” durante un rato porque es una meta atractiva y estimulante pero es como ir a ver una película de La jungla de cristal en la que sales con la adrenalina saliéndote por las orejas y deseando entrar en acción, pero se te pasa en un ratillo.

Sin embargo, si ese u otro objetivo que te atraiga, lo deconstruyes y lo divides en pedazos ocurrirán varias cosas. La primera es que tendrás menos pereza para actuar, la segunda que empezarán a ocurrir cosas y la tercera y consecuencia de la anterior, que te animarás y tendrás ganas de subir el siguiente escalón. Quizás no habrás conseguido tu objetivo gordo, pero empezarás a recoger pequeños premios que te indicarán que vas por buen camino, que hay otros caminos o, si no ocurre nada, sabrás que debes hacer ajustes. Pero sólo cuando actúas obtienes información útil, de lo contrario te basarás en suposiciones.

Romper un objetivo en metas menores te ayuda a ser creativo porque encuentras múltiples opciones y caminos para conseguir un resultado. Quizás no tengas tiempo para hacer algo pero puedes compensarlo pidiendo ayuda a las personas adecuadas o quizás carezcas de determinadas experiencias pero podrás compensarlo adquiriendo conocimientos por otras vías.

Centrarse en un superobjetivo puede ser más paralizante que estimulante. Seguro que te encantaría tener un trabajo en el que te dedicases a disfrutar con lo que más te gusta y encima te pagasen mucha pasta por hacerlo. Pero antes de terminar de soñarlo ya lo estás descartando por imposible. Sin embargo, si descompones ese objetivo en sus elementos, podrás ir acercándote. Quizás hagas algo relacionado con lo que te gusta y no te estés forrando o al reves, pero es un primer paso.

Tener un objetivo “gordo” puede ser más deprimente que estimulante porque tendemos a considerarlo inalcanzable. Por eso no me gustan los ejemplos de grandes éxitos, de profesionales que se han convertido en superestrellas (Steve Jobs, Richard Branson,…) o de empresas (Amazon, Google,…). Esos no son ejemplos que te animen a la acción sino a la admiración paralizante.

Yo soy partidario de fijarte en los pequeños o grandes logros de las personas que tenemos cerca. En cada persona con la que hablo encuentro historias de éxito aunque ellas no lo vean así. El problema es que suelen considerarlas como golpes de suerte y no como el resultado de lo que son o de lo que han hecho.

Lo que te propongo es que traces un plan, que definas pequeños pasos y, sobre todo, que empieces a moverte. Si tienes más o menos claro tu objetivo (¿Quién tiene un objetivo claro al 100%?) sal esta tarde a un encuentro en el que se reúnan profesionales como tu o coge un papel y haz una lista de tareas o de personas que puedan ayudarte o de mentores o de cosas que te faltan o de cosas que tienes o…. Y a partir de ahí actúa, persiste y mantén los ojos y los oídos abiertos.

Como dijo Lao-Tsé

“Todo lo difícil comienza siempre fácil; todo lo grande comienza siempre pequeño”

¿Cuanto tarda el Branding Personal en producir resultados?

MarcaEsta semana he impartido un taller de Marca Personal para desempleados en el Ayuntamiento de Las Rozas. Se trata de un grupo de estupendos profesionales con mucha formación, experiencia y nivel. Pero como sabemos todos los que hemos pasado por esa situación, cuando estás momentáneamente “sin clientes” no estás para demasiadas tonterías. Así que una de las preguntas habituales en estos casos es,

Y esto del Branding Personal ¿Cuanto tiempo tarda en conseguirme un empleo?

En estos casos, mi respuesta siempre ha sido la siguiente.

En primer lugar, el Branding Personal no va a conseguirte un empleo, pero te va a poner en una situación muchísimo mejor para que un empleador, cliente o prescriptor te considere como la persona más adecuada para darte la oportunidad que necesitas. En esto ocurre como con las marcas comerciales que por si solas no venden, pero aumentan el valor de los productos y aumentan sus opciones de ser elegidas.

En segundo lugar, los que trabajamos con seriedad en esto de la Marca Personal siempre hemos transmitido que el proceso requiere tiempo. Que una Marca Personal no es algo que se gestione y se olvide sino que es algo que nos acompaña toda la vida. Y que los profesionales que han conseguido un gran reconocimiento han necesitado años para llegar a esa situación.

Si hablamos de conseguir una notoriedad suficiente en dospuntocerolandia o en un sector específico, mi experiencia con clientes, alumnos y conmigo mismo es que en un plazo de seis meses o un año habrás conseguido que tu Marca Personal empiece a ser tenida en cuenta si haces los “deberes” y dedicas un tiempo y esfuerzo suficiente.

Sin embargo, para una persona desempleada, para un autónomo o emprendedor sin clientes o para un empleado que quiere cambiar de empresa, ese plazo de varios meses es demasiado extenso. Y lo entiendo. Pero cuando me dicen que no disponen de tanto tiempo yo siempre me pregunto y les pregunto,

  • ¿Tienes una fórmula más rápida y más eficaz?
  • ¿Acaso tu estrategia “clásica” de currículo e Infojobs te ha proporcionado resultados en menos tiempo?
  • ¿Has considerado otras opciones para cambiar tu situación?

Lo cierto es que no, y no sólo es que muchos de ellos lleven meses “haciendo siempre lo mismo para conseguir los mismos resultados”, es que cuando consiguen una oportunidad, esta suele ser de cualquier cosa menos de lo que les gustaría trabajar porque están a expensas de lo que hagan otros en lugar de llevar ellos la gestión de su proyecto.

Sin embargo, el Branding Personal está enfocado en conseguir el trabajo que mejor se ajuste a tus objetivos porque no vas a depender de una oferta de trabajo sino que vas a hacer lo posible para identificar y comunicar aquello que te convierte en un profesional valioso con el fin de atraer a quienes pueden necesitarte.

Pero cuando esta semana me hicieron la pregunta del plazo para conseguir resultados, traté de enfocarla de un modo distinto y me dí cuenta de que mi obsesión por ser honesto y no ofrecer resultados milagrosos o generar falsas expectativas me estaba ocultando un hecho evidente.

Me refiero a que el Branding Personal es una forma de gestionar la forma en que actuamos, es una serie de acciones conscientes para conseguir resultados sin límite temporal. No es lo mismo que un proceso de fabricación en el que hay un producto final. En el caso del Branding Personal, el producto, el resultado, el “deliverable”, es algo que evoluciona cada día y que llamamos Marca Personal.

Por lo tanto, desde el momento en el que te pones en marcha y empiezas a actuar, pueden empezar a ocurrir cosas. Y de hecho siempre ocurren.

Si en cuanto termines de leer este artículo, decides levantar el teléfono para llamar a un contacto, si creas tu primer artículo en un blog o escribes unos cuantos tuits profesionales, si te pones a crear un documento con recomendaciones sobre tu profesión, si te quitas la pereza y te vas esta tarde a esa presentación de un libro en el que se van a juntar potenciales clientes/empleadores/prescriptores, quizás y sólo quizás, ocurra algo hoy mismo, ahora mismo… y si no es hoy, será mañana o la próxima semana, pero empezarán a ocurrir cosas.

Pero el Branding Personal puede generar resultados incluso sin que tengas que mover un músculo. Los que estamos en esto solemos decir que lo 0.0 va antes de lo 1.0 y lo 2.0. Eso significa que todo empieza en tu cabeza. Y si decides pararte y reflexionar sobre tus objetivos, sobre tus fortalezas, sobre tus intereses o sobre lo que te hace único, empezará a cambiar tu estado de ánimo. Eso también es Branding Personal y no necesita ni meses, ni semanas, ni días, ni horas para producir un efecto.

Así que, una vez más, me equivoqué. El Branding Personal no necesita meses o años para conseguir resultados. Quizás puedas tardar ese tiempo en conseguir el empleo, el cliente o el proyecto profesional que deseas, pero no conozco otra fórmula mejor para acelerar el proceso. Y en el peor de los casos, cada paso que das, cada pequeña meta alcanzada, va a producir un efecto positivo y acumulativo.

Así que, deja de buscar excusas y fórmulas milagrosas y empieza ya, ¡¡¡¡leches!!!!

Saltarse al intermediario

VentaDurante los años en los que trabajé como responsable de compras, especialmente cuando estuve en el sector de la distribución, aprendí una lección importante y es la siguiente,

Evita a los intermediarios.

Cualquier persona u organización que se interponga entre quienes mandan y tu, sólo va a complicar las decisiones, dificultar la información y encarecer el proceso.

Los buenos comerciales saben que deben hacer lo posible por llegar a quienes tienen la última palabra. Cuantas más etapas y barreras haya que superar para llegar a quién manda, más difícil será alcanzar el objetivo y transmitir la información correcta.

Desde el punto de vista de la Estrategia Personal, cuando nos comportamos como empresas unipersonales YO S.L., también debemos encontrar el modo de comunicar y vender nuestro trabajo a quienes realmente tienen capacidad de decisión. Dedicar demasiado tiempo a quienes no sólo no tienen la última palabra sino que además van a encontrar el modo de descalificarte o eliminarte, además de ineficiente es contraproducente.

Hasta hace pocas décadas, era mucho más habitual la figura del intermediario, del representante. Su función era clara. Lo que hacían era facilitar la conexión entre la oferta y demanda a cambio de una comisión. A medida que se desarrollaron las comunicaciones y la información dejó de estar en poder de unos pocos, su papel se fue reduciendo.

Si queremos sobrevivir y progresar en la situación actual, debemos hacer todo lo posible para llegar a aquellos que pueden necesitarnos, aunque todavía no sepan que nos necesitan. Debemos ponernos en su punto de mira y conseguir aparecer en su “radar” aunque nosotros no sepamos que nos tienen localizados y nos siguen. En resumen, se trata de abrir los canales para conectar TU oferta con SU demanda sin intermediarios por el camino.

En el mundo del trabajo sigue habiendo demasiados intermediarios. Headhunters, portales de empleo, empresas de selección, sitios en Internet en los que dejar tu currículo, sistemas de filtrado de candidatos, tests y pruebas psicotécnicas que pretenden convertir tus cualidades en un número,… Hay todo un negocio que vive gracias a la ineficacia del sistema. Aún recuerdo una reunión en una empresa de “outplacement” en la que casi me echan con palos y antorchas.

Pues bien, el Branding Personal pretende saltarse a muchos o todos esos intermediarios, barreras o filtros. Si cada profesional es capaz de identificar, demostrar y comunicar sus capacidades para facilitar el encuentro con quienes le necesitan, ya no será tan necesario que otros te faciliten el acceso a tu “cliente”. Quizás por eso haya tanto rechazo al Branding Personal en este mundillo.

Si eres capaz de transmitir lo que haces y convencer a un posible empleador o cliente de lo que puedes ofrecer quizás no tengas un empleo asegurado pero se te abrirán algunas puertas y podrás tener la oportunidad de hablar directamente con quien decide.

Por otra parte, los departamentos de Recursos Humanos de las grandes empresas llevan demasiado tiempo delegando y subcontratando su trabajo a otros. En lugar de ser ellos mismos quienes hagan de “ojeadores” o buscadores de los profesionales que mejor se ajusten a lo que necesita su empresa, se han dedicado a pedir a un tercero que lo haga. Si esos departamentos van a subcontratar la formación, las nominas, la selección, etc. ¿Dónde está su relevancia?

Una de tus tareas como profesional es llegar a quienes toman las decisiones. No puedes esperar a que aparezca una oferta de trabajo con una “job description” que se ajuste a tu perfil. Debes ser tu quien haga un inventario de cualidades, conocimientos, experiencias, habilidades y también pasiones y se dedique a localizar oportunidades en los que podrías ser útil.

Si dejas que sean otros quienes vendan tu trabajo, es imposible que lo hagan tan bien como lo harías tu. Les va a faltar información y es imposible que transmitan tu estilo o personalidad. Y además, no olvides que para un headhunter tu no eres el cliente, tu eres el “producto”. Nadie va a vender lo bueno que eres como tu mismo.

Pero además, no puedes jugártelo todo a una carta, a la carta de la entrevista de trabajo. Si has trabajado tu Marca Personal y tu Marketing Personal, habrá muchos más datos e información sobre ti que la que puedan obtener en una conversación de cuarenta y cinco minutos. Si gestionas bien tu plataforma de comunicación personal (networking, hablar en público, blog, redes sociales, prensa,…), la entrevista será lo de menos y además facilitarás y animarás a otros para que lleguen a ti.

Tengo amigos y amigas “intermediarios”. Buenos profesionales que se dedican a localizar y poner en contacto a quienes se ofrecen con quienes los necesitan. Pero mi “misión” es ayudar a las personas a ocupar un lugar preferente en la mente de aquellos que les interesan para aumentar su valor y sus opciones. Por eso creo que, ahora que tenemos los instrumentos, debes hacer todo lo posible para llegar directamente a quienes pueden necesitarte.

LinkedIn, Networking, tus sitios en La Red, ebooks, conferencias, colaboraciones en medios,… las formas de acceder a un cliente o un empleador o de ponerte “a tiro” de quienes pueden tomar la decisión de contratarte son muchísimas.

Como siempre, la decisión final es tuya… salvo que la delegues en un intermediario.

Que el trabajo te encuentre a ti

EstrategiaUna persona decide buscar un empleo y empieza a escribir a potenciales empleadores y a enviar currículos a diestro y siniestro ofreciéndose como un/a profesional “todoterreno”.

Otra persona decide crear una plataforma de comunicación en la que mostrar sus cualidades, sus intereses, sus habilidades y sus logros y utiliza todos los canales posibles para hacerse visible.

¿Cuál de estas dos personas crees que estará en mejor situación negociadora cuando alguien se ponga en contacto con alguno de ellos? ¿Quién tendrá más posibilidades de trabajar en lo que le gusta? Yo lo tengo muy claro porque lo he comprobado en muchas ocasiones desde que trabajo en Marca Personal, será el segundo quien se lleve el gato al agua.

A la hora de buscar un empleo, conseguir un cliente o ser solicitado como un/a profesional de referencia es mucho mejor que sean otros quienes se interesen por ti que ser tu quien solicite o “suplique” una oportunidad.

Vale, me dirás, todo esto está muy bien pero yo necesito generar ingresos lo antes posible o tendré problemas. No lo niego y lo entiendo perfectamente. El problema es que el camino tradicional de preparación de currículo y entrevista se ha vuelto muy ineficiente por no decir inútil. Como mucha gente ha comprobado, pueden pasar meses hasta que te hacen una oferta para un trabajo muy por debajo de tu capacidad y con un sueldo basura… si es que no te piden que trabajes gratis.

En realidad una de las funciones del Branding Personal es facilitar la conexión entre oferta y demanda. Si no haces nada para posicionarte como un/a profesional valioso tendrás que esperar a que surja una oferta que se ajuste a lo que buscas (que cada minuto que pasa se parecerá menos a lo que sueñas) y luego competir con otros como tu para que te lo “concedan”. Y todo esto en un entorno en el que cada vez hay menos oferta y más demanda.

Sin embargo, si haces lo posible para demostrar que eres la persona más capacitada en “lo tuyo” y te encargas de hacerlo visible, serás tu quien atraiga a potenciales clientes, empleadores u ofertas de trabajo interesante. Además, si lo que haces es interesante es posible que generes una necesidad que alguien no había tenido en cuenta. O lo que es lo mismo, generarás tu propio empleo.

Evidentemente hay una pega en este segundo planteamiento y es que conseguir resultados convirtiéndote en un profesional valioso requiere tiempo. Pero hacer lo posible para que sean otros los que te encuentren tiene todo el sentido especialmente en una situación en la que muchos profesionales tardan meses o años en encontrar un empleo o un cliente siguiendo los métodos “clásicos”.

Lo bueno de posicionarte como un profesional con Marca Personal es que cada acción, cada paso que das, te va haciendo más fuerte y más atractivo para quienes necesiten a alguien como tu. Si conviertes el Branding Personal en un hábito, al cabo de pocos meses habrás subido unos cuantos escalones en tu profesión y si continúas durante años, tu situación será privilegiada.

Otro de los beneficios de posicionarte como una autoridad en tu sector, tu departamento o tu especialidad es que, a diferencia de la búsqueda de empleo tradicional, los efectos no son cuánticos, no son de 0 o 1, no son de si o no o de entras o te quedas fuera.

Cuando te consideran como alguien a tener en cuenta, empiezan a ocurrir cosas. Puede que te den una oportunidad para un trabajo sencillo, o te llamen para dar una charla o te empiecen a llamar para conocerte porque alguien ha hablado de ti a otras personas. Y eso te va a indicar si vas por buen camino o si por el contrario debes hacer ajustes en tu estrategia.

Si me lees desde hace algún tiempo habrás visto que los ingredientes para conseguir lo que te digo son sencillos y están a tu alcance. Lo más difícil de todo es descubrir lo que tienes en tu cabeza.

Si quieres que te tengan en cuenta, en primer lugar deberás decidir CÓMO quieres que te tengan en cuenta, o lo que es lo mismo, ¿Eres capaz de explicar de la forma más concreta, original y específica posible cual va a ser el valor que proporciones? ¿Cuál es el elemento o factores diferenciales que te hacen distinto a otros como tu? y por último ¿Dónde puedo ver una muestra de lo que dices que haces?

Los tiempos han cambiado. Las empresas se están dando cuenta que la publicidad cada día es menos creíble y efectiva y deben hacerse más atractivas. Con los profesionales ocurre igual.

La publicidad (enviar el currículo en masa es equivalente al buzoneo) no anima a nadie a ponerse en contacto contigo y si lo hacen te situará en una posición poco favorable. Sin embargo, si consigues que hablen de ti en tu pequeño o gran nicho de mercado, será mucho más probable que te conviertas en un candidato a tener en cuenta incluso por gente a la que todavía no conoces.

La confianza no se pide, se gana

MarcaAl tratar de entender lo que está ocurriendo en nuestro país es fácil encontrar algunos elementos comunes. Da igual que hablemos de la crisis de ébola, la financiera, la de la justicia, la territorial o cualquier otra. La razón de fondo siempre es la misma, la confianza.

Después de todos estos años trabajando con Branding Personal y de todos los que dediqué al branding en empresas y productos, para mí quedó muy claro que lo que hace que una marca sea valorada es la credibilidad. Y precisamente de eso andamos muy escasos en demasiados asuntos en España.

Los políticos se pueden dejar la voz (aunque creo que eso no le ha pasado nunca a un político) hablando de la Marca España. Pero como decía hace un momento, una marca, personal, comercial o de otro tipo basa su fortaleza en la credibilidad, la confianza. De nada te sirve ser muy bueno en algo si no lo has demostrado o algo peor, si cada cosa que haces la debilita.

Hay dos frases que detesto especialmente en los políticos. La primera es una que utilizan normalmente cuando hay una crisis grave, “Estoy totalmente convencido de (su inocencia, la solución del problema, el éxito de una acción,…)” y la segunda es “Quiero pedirles su confianza sobre…”.

En la primera frase, lo último que espero de un político es que me cuente su vida y me diga cuales son sus convicciones. Lo que quiero saber es lo que va a hacer para que las cosas salgan bien o, cuales serán sus medidas si salen mal.

En la segunda frase parece que no se han dado cuenta de que la confianza no es algo que se pide, es algo que tienes que ganarte.

Pero creo que, por una vez, podemos tomar a los políticos como ejemplo… de lo que no debemos hacer. Entre otras cosas porque los políticos y sus derivados pueden permitirse el lujo de mentir, cagarla y delinquir sin que pase nada mientras que el resto de los profesionales no tenemos esa opción.

Tu credibilidad como profesional te va a permitir aumentar tus opciones y tu valor y va a reforzar el impacto de tu Marca Personal. El problema es que los métodos utilizados hasta ahora para vender tu “oferta profesional” se parecen demasiado a los que utilizan los políticos.

Sólo te pones en marcha cuando necesitas un empleo o un cambio de trabajo igual que ocurre en la política con las elecciones. El currículo es como el programa electoral, normalmente no se lo cree nadie. La entrevista de trabajo es como un debate televisado en el que te preparas para quedar bien y que no te pillen en algo grave.

Por eso lo importante, y a diferencia de los políticos, es que hagas algo para ganarte la confianza de aquellos que quieres que te tengan en cuenta y te elijan.

Ofrece muestras de tu trabajo

Normalmente tenemos que confiar en la palabra de un político cuando nos promete algo porque no tienen nada más que ofrecer. En tu caso, lo importante es ofrecer una muestra, una demostración, una prueba de que eres capaz de hacer lo que dices. Revisa tus logros, encuentra formas de documentar lo que hiciste y como lo hiciste o, mejor aun, hazlo de nuevo y grábalo, escríbelo o repítelo frente a alguien que pueda dar testimonio.

Consigue que hablen bien de ti tu trabajo

Esta es una de las mejores formas de generar credibilidad. Cuando alguien dice lo bueno que eres haciendo algo, vas a subir muchos puntos en la escalera de la confianza. Ya no eres tu quien lo dice sino una persona que ha comprobado tu profesionalidad. Pero no todos los testimonios son igual de valiosos, cuanto más creíble, independiente y relacionada con tu trabajo sea esa persona, mayor será el efecto. Esto también se aplica al mundo dospuntocero. Piensa que cada retuit, cada hiperenlace o cada comentario en Internet sobre tus cualidades va a reforzar (o debilitar) tu reputación.

Hazte visible

Una de las (malas) costumbres de los políticos es que una vez que llegan al poder tienden a desaparecer, a ocultarse. Y cuando alguien se esconde solemos pensar que tiene algún cadáver en el armario. Por eso, si quieres que confíen en ti, aprovecha todas las oportunidades que tengas para dar la cara y explicar lo que haces y cómo lo haces. Habla en público, graba vídeos, haz webinarios, echa una mano siempre que puedas cuando te pidan algo relacionado con lo tuyo, pero nunca te ocultes. Si te escondes luego no te quejes de que otros peores que  consiguen lo que consideras que tu te mereces.

Haz un buen trabajo

Puede parecer una perogrullada pero cuando hablamos de Marca Personal suele olvidarse que para que esta sea valiosa debe construirse sobre un buen trabajo, sobre una trayectoria continuada de experiencias positivas. Por lo tanto deberás prepararte, mejorar e innovar constantemente como profesional para que se te considere como alguien a quien “comprarías un coche de segunda mano”.

Hay muchas más formas de generar confianza como compartir valores, ofrecer garantías, presentar un aspecto adecuado,… Pero mi intención con el post de hoy es que entiendas que una Marca Personal se basa en la credibilidad y que esta no se pide sino que se gana en cada acción que realizas.