Química Recreativa XXII: Los Estados de la materia (profesional)

Creo que al igual que ocurre con la materia, los profesionales también podemos encontrarnos en un número limitado de estados.

En realidad, tanto la materia como los profesionales nos encontramos en un equilibrio dinámico que a veces confundimos con la inmovilidad.

Sin embargo, en situaciones como la actual, nos damos cuenta de que las fuerzas externas nos van a obligar a posicionarnos, a desplazar “la reacción”.

El propósito del Branding Personal es ayudar y facilitar el que seamos nosotros los que realicemos los cambios que deseamos en lugar de dejar que sea el entorno quienes nos obligue a posicionarnos donde no queremos.

Química Recreativa XXI: Transiciones Profesionales y Reacciones Químicas

Dice la wikipedia que una reacción química es proceso en el que una o más sustancias se transforman en otras sustancias diferentes.
Creo que es una buena definición.

Unas reacciones son muy rápidas y violentas, otras son tan lentas que parece que no se producen y otras están en una lucha por mantener el equilibrio. En las carreras profesionales y en la vida de las personas ocurre algo muy parecido.

Los seres humanos vivimos en una reacción vital o profesional perpetua en la que, aunque no lo parezca, nos transformamos en personas diferentes cada minuto.

En algunos casos parece que la reacción está paralizada, pero simplemente está en equilibrio. Un trabajo “para toda la vida” o un “amor eterno” son solo ejemplos de reacción en aparente equilibrio. Pero una modificación mínima en las condiciones de presión y temperatura puede provocar una reacción inesperada o incontrolable.

El Personal Branding pretende controlar y gestionar mejor esa reacción. Es importante saber cuales son los “reactivos” y cuales son los “productos” que deseamos obtener. Pero es muy importante encontrar la energía que va a desplazar la reacción hacia el lado que nos interesa.

Esa energía puede ser interna (conocimientos, experiencia, habilidad,…) o externa (financiación, contactos, tiempo,…). Para obtener la energía externa debemos ser fiables, tener algo que ofrecer y hacernos visibles, es decir, tener una Marca Personal.

Pero creo que lo importante es que nos demos cuenta de que solo hay una reacción definitiva, pero mientras ocurre deberíamos hacer lo posible por desplazarla hacia donde deseamos. Personas y Reacciones están en un equilibrio inestable y no deberías dejar que sean las energías externas e incontrolables las que la desplacen a un lado o a otro.

Química Recreativa XX: Modelos Atómicos, Cuentistas y Peliculeros

A lo largo de la historia de la ciencia, las leyes y formulaciones matemáticas complejas se han mezclado con historias, metáforas y modelos visuales simples. Se ha tratado de hacer más fácil lo que normalmente suele ser poco intuitivo y farragoso pero nunca se ha pretendido sustituirlo.

La manzana de Newton, la bañera de Arquímedes, los astronautas de Einstein o la cometa de Franklin. Estas historias son muchas veces inventadas y seguramente surgieron a la sombra de los descubrimientos. Afortunadamente no quedó todo en metáforas.

Cuando se empezaba a descubrir la estructura atómica, los científicos utilizaban metáforas visuales para tratar de explicarlos a los profanos. Algunos imaginaban los átomos como Pasteles de Pasas otros como bolas de billar. Sin embargo, sabían que la realidad no tenía nada que ver con esa simplificación, solo eran formas muy simples de explicar lo que estaban haciendo. Actualmente es muy complicado siquiera imaginar la estructura de la materia.

En el mundo de la gestión y de las relaciones personales se ha producido un fenómeno inverso. De la lógica, el sentido común y la racionalidad hemos pasado a la fabulación, a la superficialidad y a los cuentos infantiles. Desde hace algunos años, en los lineales de temas de Management apenas hay herramientas, solo cuentos.
Es muy dificil encontrar a un Drucker, un Kawasaki, un Hamel o un Peters. Han sido sustituidos por cuentistas y peliculeros. Ahora cualquiera te coge una historieta o una película reciente y se siente capacitado para aplicarlo a la realidad de la empresa.

Lo siento por mi amiga Concha, pero parece que el mundo de la autoayuda ha invadido el de la empresa. Ideas como “Hay una fuerza infinita en tu interior”, “Si lo deseas lo suficiente el Universo te ayudará”, “Las cosas que te ocurren no son casualidad, forman parte de un plan” y otras similares aparecen con demasiada frecuencia en los textos cercanos a la empresa. Entiendo que pueden ser muy atractivas y balsámicas en ciertos momentos, pero tienen la misma validez que el Pastel de Pasas.

Si quiero sacar adelante un proyecto, si me han despedido del trabajo o tengo problemas con mi equipo, prefiero tener cerca a un experto que a todos los Bucays o Coelhos del mundo.

Me gustan los cuentos y el cine, pero no me gusta nada que quieran convertir a Gladiator o a Harry Potter o a estereotipos maniqueos de ficción (Alquimistas, Sabios Sufíes o Ratones y Hombres enanos) en modelos a seguir en algo tan complejo como la empresa.

El problema es que detrás de esos cuentos no hay unas reglas o unos procedimientos a seguir. El truco está en dejarlos lo suficientemente abiertos para no tener que “mojarse”.
Eso lo han hecho las grandes religiones y algunas ideologías políticas. La Bíblia, el Corán o la Torah también son historias, metáforas y cuentos. Pero al menos, con mayor o menor acierto, cada una de las religiones o ideologías ha creado una estructura de normas y procedimientos (mandamientos, catecismo, leyes,…) que te orientan.

Quizás no somos capaces de asimilar algo complejo, nos hemos ablandado demasiado, todo debe ser facilito, rápido y dulzón. Dar un cachete a un hijo te puede llevar a la carcel. Los dibujos animados son agradables, suaves (POCOYO, Caillou) frente a los políticamente incorrectos de mi época (Tom y Jerry, Correcaminos, Bugs Bunny). Nos hemos metido en una burbuja y no queremos que nadie nos abra los ojos. Sin embargo, “ahí fuera”, en la empresa y en el mundo en general ocurren cosas terribles que nada tienen que ver con metáforas agradables o Shangri-Las de plexiglas.

Una Marca Personal se basa en creencias, valores, objetivos y normas de comportamiento sólidas y consistentes y no en ideas más o menos difusas, relativas e interpretables.

Por lo tanto, creo que los cuentos y las películas tienen su terreno y corremos un gran riesgo si cualquier iluminado pretende darles otra función. Cuando se estrenó Superman, algunos niños creyeron que poniéndose una sábana podrían ser como su héroe. Murieron unos cuantos. Esperemos que en la empresa no ocurra lo mismo.

Química Recreativa XIX: Enlaces Atómicos y Relaciones Laborales

Con bastante frecuencia suelo decir aquí que en lo que respecta a las relaciones, personales y profesionales, todo está inventado desde hace mucho tiempo. Pero es que además creo que la naturaleza está llena de ejemplos que reflejan las diferentes situaciones posibles.

En mi especialidad casi olvidada, la química, estudié los diferentes enlaces posibles entre átomos y creo que son buenas metáforas para explicar lo que ocurre entre empresas y profesionales.

Un enlace químico es la unión entre dos o más átomos para formar una entidad de orden superior, como una molécula o una estructura cristalina. Al igual que en el mundo atómico, las propiedades de las sustancias/organizaciones dependen en gran medida de la naturaleza de los enlaces que unen sus átomos/profesionales.

Creo que durante décadas o incluso siglos, los vínculos entre trabajador y patrón han sido más parecidos al de un enlace iónico. En este tipo de enlace unos átomos ceden electrones a otros y se produce una estructura sólida (cristales de sal común) a costa del sacrificio de uno de los integrantes del conjunto. En cualquier caso la consistencia y la estabilidad de la organización estaba basada en la satisfacción de las necesidades mutuas aunque fuese de forma desequilibrada.
Parece que todavía existe una mentalidad de enlace iónico entre quienes dirigen a las personas en las empresas. Términos como Retención (del talento) o Recursos (Humanos) dejan ver de forma muy clara que prefieren las estructuras rígidas y cristalinas a otras más flexibles.

Con el tiempo, la relaciones se han ido debilitando y se han desestructurado. Eso da mucho miedo a los “directivos iónicos”. Hay un nuevo tipo de átomos/profesionales que requieren estructuras menos dominantes. Cuando en lugar de ceder se comparte, se generan los enlaces covalentes en los que se intercambian electrones. Este tipo de enlaces puede generar estructuras que van desde lo sólido (organigramas clásicos) hasta lo gaseoso (agentes libres, freelances) igual que ocurre con muchas empresas actuales.

Pero todavía hay un tipo diferente de enlaces que me gusta más y que encaja con mi modelo de Marca Personal, se trata del enlace metálico. Los electrones desprendidos de los átomos forman una nube de electrones que puede desplazarse a través de toda LA RED. En este caso ya no se trata de compartir sino de ceder los electrones a una especie de “Fondo Común”.
Como ves, esto de la filosofía 2.0 ya estaba inventado desde los nanosegundos posteriores al Big bang. Se trata de seguir siendo uno mismo pero creando al mismo tiempo una estructura sólida aunque flexible y con propiedades muy interesantes de transmisión de energía/información.

Por lo tanto, os recomiendo que antes de ir alabando las ocurrencias de cualquier experto/gurú con una idea genial sobre la forma de gestionar a las personas echeis un vistazo a la naturaleza o al menos a los libros de química del colegio. Como decía aquel, todo está en los libros.

Química Recreativa XVIII: Mínima Energía e Intramigración

Al ver las noticias en los últimos tiempos, aunque sea Semana Santa, tengo la sensación de que en muchas ocasiones los profesionales de este país nos comportamos como átomos en su estado de mínima energía.

En física, el estado fundamental de un sistema es su estado cuántico de menor energía. Un estado excitado es todo estado con una energía superior a la del estado fundamental.
Si hay más de un estado de mínima energía, se dice que existe degeneración entre ellos. Un sistema en el cero absoluto de temperatura está en su estado fundamental.

Dicho en cristiano (con perdón), si dejamos aislado un sistema y no le aplicamos ningún estímulo, acabará cayendo a su estado de energía más baja. Creo que esto está ocurriendo con mucha gente a nuestro alrededor.

Parece que cuando entramos a formar parte de “EL SISTEMA” vamos permitiendo que las cosas sucedan hasta alcanzar un equilibrio estable que requiere un mínimo esfuerzo.
Nos incorporamos a sistemas (empresas, amigos, partídos políticos, sociedad,…) que solo requieren que “estemos ahí”. ¿Podríamos decir también que están DEGENERADOS?

¿Que necesitamos para pasar a un estado de energía superior? ¿Como podemos “excitarnos” para dejar de ser átomos con marca blanca y convertirnos con en átomos con marca propia?

Lo que voy a decir no es politicamente correcto, pero detesto la demagogia. Creo que mucha gente está buscando la excitación externa en lugar de la interna. Manifestaciones para pedir una casa, subvenciones hiperpublicitadas en periodo electoral, cruzar los dedos para que la OPA la realice quién más pague sea de donde sea, más vale pedir (a papá, al jefe o a quién sea) que emprender…
Me da la sensación de que hay más miedo de perder que necesidad de ganar.

Quienes se suben a un cayuco o se vienen con lo puesto desde el otro lado del Atlántico o de los Pirineos han encontrado la energía de excitación necesaria para hacer algo que mejore su vida. Han decidido que no quieren seguir viviendo en un sistema degenerado y quieren pasar a un estado de energía superior. Ellos no tienen miedo a perder porque no tienen nada que perder y mucho que ganar.

Quizá deberíamos empezar a pensar como Intramigrantes (no creo que exista esa palabra) y empezar a pensar como parias en nuestra tierra.
No podemos pasarnos la vida quejándonos de especuladores, políticos, educación, televisión, el precio de las copas (o de las OPAs) o la falta de nieve para practicar el Snowboard.
Ya es hora de empezar a tomar las riendas de aquello que podemos controlar y dejar de lado lo que escapa a nuestras decisiones.
Creo que ha llegado la hora de comenzar a buscar la energía necesaria para dar el salto en lugar de acomodarnos en un estado de mínima energía.
Podemos seguir siendo gaseosos o utilizar las redes para formar estados cristalinos sólidos que puedan enfrentarse al SISTEMA.
¿Cuanto tiempo vas a seguir estando en el CERO ABSOLUTO?

A lo mejor me equivoco, pero al menos en teoría lo tenemos más fácil que quienes arriesgan su vida en el Estrecho de Gibraltar o metidos en un contenedor que atraviesa Europa. Pero como decía antes, creo que a veces es más fuerte el miedo a perder que la oportunidad de ganar.

¿De donde vas a sacar la EXCITACIÓN que te va a sacar de tu estado de Mínima Energía?

Química Recreativa XVII: Entropía y trabajos basura

Entropía: Medida del desorden de un sistema. Una masa de una sustancia con sus moléculas regularmente ordenadas, formando un cristal, tiene entropía mucho menor que la misma sustancia en forma de gas con sus moléculas libres y en pleno desorden.

Definitivamente, a las personas no nos gusta el desorden, el caos, el aumento de la entropía. La razón es sencilla, cuando no podemos predecir o controlar lo que ocurre nos ponemos nerviosos. Esa es la principal razón por la que las marcas tienen éxito. Reducen la incertidumbre, minimizan el riesgo a la hora de tomar una decisión.

Al mismo tiempo, los sistemas humanos tienden a contrarrestar una tendencia universal, el aumento de la entropía, el desorden. Y el mundo empresarial no podía ser diferente.

Las organizaciones están compuestas por los elementos más caóticos, impredecibles y entrópicos del universo, LAS PERSONAS. Todos somos diferentes y tenemos una composición químicopersonal distinta. Estamos hechos de una combinación única de experiencias, aspecto, comportamiento, habilidades, talento y creencias que nos hace tan singulares como nuestra huella digital.

Desde pequeños aprendemos cosas diferentes, vivimos situaciones dramáticas o fantásticas, leemos libros o vemos películas que van formando conexiones neuronales únicas. Por lo tanto, a medida que vamos añadiendo años a nuestra vida nos hacemos más complejos y aumenta nuestra entropía.

Sin embargo, la sociedad en general y las empresas en particular, se encargan de reducir ese desorden. Cogen todo aquello que nos hacen únicos y lo meten en una picadora de experiencias para reducirnos a una etiqueta, a un perfil profesional. Y se produce el milagro, se reduce la entropía.

Pero como saben los científicos, ese proceso implica un coste, una aplicación de energía. En este caso, el precio lo pagamos las personas porque dejamos en el camino muchas de las cosas que nos hacen valiosos y peculiares.

Pasar de ser uno mismo a meterte a presión en un cubículo real o mental simplifica las cosas, pero elimina gran parte de la riqueza que puedes aportar.

Por lo tanto, yo digo ¡Viva la Entropía!, construye tu Marca Personal.

Química Recreativa XVI: Efecto tunel o no hay atajos en la Marca Personal

Había algunos temas de la carrera de química que rozaban el terreno de la magia. Asignaturas en las que nos hablaban de fenómenos casi paranormales.

Nos hablaban de experimentos con gatos que podían morir si abrías una caja.
Nos decían que había partículas que tambien eran ondas.
Nos explicaban que no era posible conocer simultaneamente la posición y la velocidad de una partícula.

Y también nos decían que no era imposible que nuestra partícula llegase al otro lado de una barrera atravesándola en lugar de saltándola.
A aquello tan extraño lo llamaban El efecto túnel

Se trata de un efecto mecanocuántico que consiste en que una partícula pueda atravesar una barrera de potencial sin tener energía suficiente para rebasarla por encima (en el sentido clásico), debido a que la probabilidad de que la partícula se encuentre al otro lado de la barrera es no nula.

Dicho de otra manera, es la capacidad que tienen las partículas subatómicas como los electrones para pasar, en ciertas circunstancias, a través de barreras aparentemente impenetrables.

Pues bien, este tipo de fenómenos tan curiosos y contradictorios pueden ocurrir en el mundo de las partículas subatómicas pero no en la realidad macroscópica.
No me cansaré de repetir que no hay atajos para construir una Marca Personal. Es una tarea larga, dura y dificil. Por eso no hay millones de Marcas Personales.

Igual que los electrones, las personas nos encontramos con barreras de potencial que tenemos que atravesar. El problema es que ese muro se va haciendo más alto a medida que nos hacemos mayores o mejor dicho, a medida que nos vamos acomodando.

Los miedos y las hipotecas pertenecen a la Mecánica Clásica de la vida. Desgraciadamente no hay nada parecido a la Mecánica Cuántica para la Marca Personal.

Si alguien busca una fórmula mágica y rápida para construir su Marca Propia que no cuente conmigo.

Todas las Marcas Personales que han llegado a serlo han tenido que ser persistentes, poner a prueba sus valores, dejarse impulsar por sus pasiones.
Nadie les ha regalado nada. No ha habido un Efecto Tunel que les llevase al otro lado. Y a muchos les ha costado la vida (o casi).

No todos vamos a ser Mandela o Coppola. Ni falta que hace.
Sin embargo, podemos construir nuestras Marcas Personales pensando en nuestro entorno más cercano (¿mercado?).

En el trabajo, en las relaciones personales, en la familia nos enfrentamos diariamente a multitud de situaciones que ponen a prueba la consistencia de nuestra marca.

¿Vas a esperar a esa probabilidad NO nula? ¿O vas a hacer lo posible para superar la barrera?

Química Recreativa XV: Dualidad onda-corpúsculo y el publicista

Algunas veces he comparado el Personal Branding con el Yin y el Yang. Considero que está compuesto de dos fuerzas complementarias, la interior y la exterior, la persona y la marca.

Esto me recuerda el descubrimiento que se hizo en la física de principios del siglo pasado y que consiguió resolver una cuestión pendiente que llevaba a los científicos de cabeza.

“La dualidad onda corpúsculo, también llamada onda partícula, resolvió una aparente paradoja, demostrando que la luz y la materia pueden, a la vez, poseer propiedades de partícula y propiedades ondulatorias.

De acuerdo con la física clásica existen diferencias entre onda y partícula. Una partícula ocupa un lugar en el espacio y tiene masa mientras que una onda se extiende en el espacio caracterizándose por tener una velocidad definida y masa nula.

Actualmente se considera que la dualidad onda – partícula es un “concepto de la mecánica cuántica según el cual no hay diferencias fundamentales entre partículas y ondas: las partículas pueden comportarse como ondas y viceversa.””

En mi proyecto, como si se tratase del Doctor Jekyll and Mr Hyde también conviven inseparablemente dos ideas. Se podría decir que:

Personal Branding: Conocimiento (YO) + Reconocimiento (OTROS)

Por eso se combinan ideas tan aparentemente separadas como los sentimientos y el marketing, las personas y los productos, los RRHH y la comunicación, el coaching y el branding.

Hoy toca la parte marquista y por eso os dejo un artículo aparecido en la revista especializada EL PUBLICISTA. Se llama Se abre camino el nuevo territorio branding: el Personal Branding (pdf, 600 Kb) y lo he escrito con mi colega Tomás Marcos.

Química Recreativa XIV: La serpiente de Kekulé y cercanías

Hay una historia que cuentan año tras año en las facultades de Química y que habla de la importancia de la inspiración: La serpiente de Kekulé.

“August Kekulé, el químico que desentrañó la complicada estructura del benceno, aseguraba que la forma circular de dicha estructura le sobrevino durante una cabezadita que se echó mientras preparaba un manual de química frente a la chimenea. Comenzó a soñar sobre una danza de átomos que poco a poco se transformaron en serpientes y una de ellas, de repente, se mordió la cola formando un anillo. Kekulé se despertó en ese momento y se pasó la noche tratando de disponer los átomos de carbono e hidrógeno siguiendo la figura de la serpiente enroscada.”

Reconozco que las mejores ideas me suelen venir cuando voy en transporte público (casi siempre), especialmente en tren de cercanías. Aunque a veces ocurran cosas raras.

En esos momentos en los que tu mirada se fija en el paisaje y desconecta de todo lo demás ocurre algo mágico. Las piezas que tenías dando vueltas en tu cabeza empiezan a ponerse en su sitio.

Durante meses he visto las piezas de mi modelo, pero no siempre encontraba la forma de encajarlas. Valores, objetivos, marketing, percepciones, recursos, mercado, DAFO,… Elementos muy heterogéneos que no sabía muy bien donde colocar ni que orden asignarles. Pero en esos momentos de tranquilidad, es cuando han ido tomando forma.

Durante estos meses he aprendido lo importante que es la reflexión y encontrar un rato para olvidarse de todo. Tanto para montar un negocio como para encontrarse uno mismo (Marca Personal) necesitamos pararnos y pensar. Es importante tener un método, pero también es imprescindible dejarse llevar.

Y viajar en tren es una forma excelente para conseguirlo.

Química Recreativa XIII: El sistema solar y mi modelo

Ya he contado en alguna ocasión que cuando era pequeño me apasionaba la astronomía. Supongo que una Marca Personal gigante, Carl Sagan, fue uno de los culpables. Me parecía sorprendente la cantidad de cosas que pasan en el Universo y lo poco importante que es nuestro pequeño planeta. Entre otras cosas aprendí como se formó nuestro Sistema Solar.

El gran cataclismo del Big Bang, dió como resultado, entre otras cosas, nubes de gas y polvo. Poco a poco, esta materia se fue condensando como efecto de la gravedad y empezaron a producirse reacciones nucleares que con el tiempo crearon nuestro Sol. Uno de los subproductos de esas reacciones es la materia que forma parte de los planetas y de otros “vecinos” de nuestro pequeño sistema.

Durante millones de años se han producido (y se producen) cambios, choques, reacciones y todo tipo de fenómenos que dan como resultado lo que podemos ver hoy cuando miramos al cielo.

Bajando a nuestra pequeña roca azul, encuentro un paralelismo muy directo con el proceso que me ha llevado a la construcción de mi modelo de Marca Personal.

  1. Aunque llevaba mucho tiempo rumiando algo en mi cabeza, fue necesario un Big Bang profesional para dar el paso que sacaría al exterior toda esa materia.
  2. Al principio todo era gas y polvo. Tenía elementos muy simples (comunicación, psicología, marketing, gestión de proyectos, sentido común, ganas de cambiar el mundo,…) que podían combinarse pero todavía estaban dispersos. Era todo bastante “gaseoso”.
  3. Poco a poco, la atracción gravitatoria (la necesidad de convertirlo en algo economicamente rentable) fue haciendo que estos elementos empezasen a juntarse y creando una estrella que daría lugar a componentes más sólidos.
  4. Y así fue. Como suele ocurrir en la ciencia, hay momentos de lucidez en los que ves las cosas claras, en los que piezas dispersas encajan de forma sorprendente y te preguntas como no lo habías visto antes. Y los planetas (elementos del modelo) empezaron a ocupar sus órbitas.
  5. Pero no todo quedó ahí, en un modelo vivo se producen choques, atracciones, repulsiones y salidas de órbita. Algunos elementos que no encajaban, se reubicaron, algunos desaparecieron y otros se refundieron. Y como le ha ocurrido a Plutón, alguno cambió de nombre y dejó de ocupar un lugar privilegiado.
  6. Y se produjo algo aparentemente contradictorio, aunque el modelo crecía, se hacía más sencillo, más comprensible, más intuitivo. Le ocurrió a Kepler, a Copérnico, a Newton, a Einstein. Todos los científicos importantes de la historia vieron que algo no encajaba, que los modelos existentes no eran elegantes, no eran sencillos. Y eso significaba algo, que posiblemente no eran correctos.
  7. Y llegamos al momento actual. Los planetas giran en sus órbitas, el sol alumbra y calienta, de vez en cuando aparece algún cometa u otro elemento extraño que te hace replantear algunas ideas. Pero eso es bueno. No es un modelo fijo, simplemente está en equilibrio hasta que llegue algo que no desestabilice.

No se si esta es una forma ortodoxa de explicar la gestación de una teoría. Ni siquiera se si se puede aplicar de forma general, pero a mi me ha funcionado.

Tags: , ,