Tus características no son tus beneficios

Ayer asistí al Iniciador de septiembre para empezar bien el curso. Antonio Matarranz habló sobre marketing de productos innovadores. Entre otras cosas recordó algo que a veces se nos olvida y que es aplicable al 100% al Branding Personal: Las características no son beneficios.

Utilizó la conocida expresión que dice algo así como que la gente no compra taladradoras sino agujeros en la pared. Lo que significa que las personas y las organizaciones no buscan un producto o servicio sino los beneficios que este les proporciona.

Los emprendedores en particular y las personas en general estamos acostumbrados a enamorarnos de una idea y a contársela a todo el que nos encontramos. Yo con especial insistencia.
En la mayor parte de las ocasiones, la otra persona soporta la charla por pura educación aunque en realidad le importe bien poco. Porque solemos centrarnos más en explicar COMO funciona, de DONDE ha salido, las RAZONES por las que es genial que lo realmente importante: Y a mi ¿PARA QUE me sirve?

Pues bien, la Marca Personal debe centrarse en comunicar los beneficios que proporciona. El problema es que estamos acostumbrados a hacer listados de características o especificaciones.

Los responsables de selección nos preguntan por nuestro historial profesional, por nuestros estudios, por nuestros títulos pero pocas veces se interesan por los beneficios que podemos proporcionar.

Es mucho más fácil hacer un inventario de características o competencias (y en eso son especialistas los de RRHH) que identificar y cuantificar el valor que podemos aportar. Y así nos va.

Si queremos sobrevivir y progresar los profesionales por cuenta propia y ajena debemos ser capaces de identificar, cuantificar y demostrar los beneficios que podemos aportar.

Y debe ser algo como el agujero en la pared, visible, concreto y tangible. Por ejemplo:

¿Puedes decir y probar que la empresa en la que trabajas vas a generar un 10% de rendimiento a tu salario? Eso puede ser en horas ahorradas, mayor facturación, menor rotación de la gente de tu equipo o de cualquier otra forma que se te ocurra. Eso son beneficios y no características.
¿Puedes hacerlo en una futura entrevista de trabajo?
¿Puedes defender con datos tu puesto frente a una próxima reestructuración?

Utilizaré mi propio ejemplo. Me he pasado mucho tiempo hablando de mi modelo (características) con la gente que me ha querido escuchar pero pocas veces suelo hablar de sus beneficios y por lo tanto es dificil que la gente pueda apreciar y cuantificar su valor. Solemos dar por supuesto que la gente va a ser capaz de deducir las ventajas, pero no es así.

Si nos centramos en el Branding Personal, mi obligación es tratar de responder a preguntas como estas:

¿Cuanto pagaría alguien por saber como aumentar las probabilidades de mantener su trabajo?
¿O de conseguir un aumento sustancial?
¿O de ser más deseado por sus clientes?
¿O de convertirse en la referencia en un asunto o sector concreto?

Seguramente ya estáis dándole vueltas en la cabeza a los euros. Esos son beneficios y eso es lo que hace que la gente se decida a elegirme a mí, a un profesional con Marca Personal, a un producto, a una empresa o incluso a un amigo.

Así que a partir de ahora dedícate a pensar como expresar lo que haces en forma de beneficios tangibles en lugar de en listados de ingredientes.

En tierra de nadie o la IKEIZACIÓN de las personas

Supongo que los seres humanos tenemos tendencia a agruparnos para parecernos a algo o a alguien, a unirnos a tribus para sentirnos parte de algo.

Parece contradictorio, pero tendemos a despersonalizarnos para fortalecer nuestra identidad. Dejamos nuestra Marca Personal en manos de marcas más grandes, un club de futbol, una empresa, un partido, una tribu urbana, una clase social, una licenciatura,…

Y en nuestra sociedad se fomenta este tipo de comportamiento, es lo que yo llamo la IKEIZACION personal. Es importante ser reconocidos como personas y profesionales que aparecemos en un catálogo social. Quienes no son clasificables, curiosamente son clasificados. Son catalogados como peligrosos para el orden social, como elementos subversivos que pueden romper con la armonía y el control de estados y organizaciones.

Todo este rollo viene porque con frecuencia pienso que este concepto de Marca Personal es dificilmente clasificable. Al tratar de convertirlo en una herramienta para todos, curiosamente parece que está en tierra de nadie. Algunos ejemplos:

Marketing o RRHH
Aunque desde el primer día estoy hablando (más bien criticando) sobre la gestión de personas en las organizaciones, no se considera al Branding Personal como perteneciente al mundo de RRHH. Se publican listados de blogs de RRHH en los que aparecería sin problema en las primeras posiciones, pero parece que sería un elemento extraño poco dado a complacer a los expertos en gestión de personas.

Este concepto parece que está teniendo más tirón en el mundo del marketing. Sin embargo,a pesar del nombre del concepto, creo que el peso de PERSONAL, es mucho más importante que el de MARKETING o BRANDING.

Blog o videoblog
Aunque llevo colgando vídeos propios sobre este tema desde hace meses, creo que tampoco se considera a esto como videoblog.

Creo que llegará un momento en el que las fronteras entre blog, videoblog, web o herramientas sociales desaparecerán y todo esto habrá dejado de tener importancia.

Coaching o consultoría
Como antes decía, parece que para entender una idea nueva existe una tendencia a asociarla con algo existente.

En casi todos los cursos y conferencias hay alguien que me pregunta si esto es coaching. Siempre tengo que decir que no.
Tengo buenos amigos coaches y he formado a algunos de ellos en técnicas de posicionamiento, sin embargo, hay muchas diferencias con el coaching.
Creo que a pesar de todo y aunque mis amigos me lo echen en cara, el coaching en nuestro país se ha posicionado como una versión “light” de la psicología con un toque Disneyano (“si deseas con mucha fuerza tus sueños, el universo conspirará para que lo consigas”). No digo que lo sea, solo creo que se está percibiendo así.

Mi forma de trabajar está más relacionada con la gestión de proyectos. El desarrollo profesional debe plantearse como una estrategia objetiva de posicionamiento. Con datos, recursos y calendarios muy concretos y medibles. Mi papel sería más parecido al de guía, ayudante, preparador o como suelo decir, Sherpa.

Personal o Profesional
No creo que haya una barrera definida. Todos estamos influidos en lo personal por lo profesional y viceversa. La blogosfera es un ejemplo de esto. Creo que los blogs de más éxito son los que mezclan lo profesional con la opinión propia.
La Marca Personal no puede convertirse en una herramienta fría de gestión. Si fuese así, carecería de uno de los pilares principales de las marcas de éxito, la emoción.

En resumen, cuando tratas de hacer algo diferente y dejas de parecerte a “algo” existente, debes encontrar la forma de describirlo de la mejor manera posible. Si no lo haces así, corres el riesgo de quedar fuera del sistema o ser asimilado y destruido por él.

Recursos Humanos y Destrucción Mutua Asegurada

En las últimas semanas están apareciendo muchas noticias que se parecen mucho a las de los tiempos de la Guerra Fría. Recuerdo que durante los años setenta y parte de los ochenta daba la sensación de que en cualquier momento todo se podía ir al carajo. Uno de los dos bloques podía cometer un error y poner en marcha la última guerra.

Dicen que si eso no llegó a producirse fue por algo que denominaban Destrucción Mutua Asegurada (mutual assured destruction o MAD). Basicamente se trataba de mantener un equilibrio de fuerzas que impidiese al otro salir vencedor de una hipotética guerra.

En el mundo laboral no ha existido nada parecido. Solo ha habido un bloque dominante, el de las organizaciones. Todo eso ha generado un lenguaje y una forma de pensar que si se aplicase a la geoestrategia, sería dificilmente admisible. Cualquier político duraría dos telediarios si dijese que los ciudadanos somos Recursos Electorales. Sin embargo, en las empresas, los humanos somos recursos.

Pues bien, creo que es hora de equilibrar las fuerzas para llegar a algo parecido a la Construcción Mutua Asegurada. Si los humanos somos recursos para las organizaciones, las organizaciones deben ser recursos para las personas. Sería justo ¿no?

Llevamos demasiado tiempo aceptando que el trabajo es sagrado, pero yo creo que no es así. El trabajo es un medio, un recurso para tener la vida que deseamos y no al revés. Debemos plantear nuestra vida laboral como una forma de conseguir los recursos que nos permitan obtener los objetivos personales que nos marcamos.

Creo que incluso esa tendencia a considerar el trabajo como un lugar en el que divertirse es una trampa sutil y narcotizante. Aunque ya hablaré de eso en otro momento.

Eso no significa que no debamos trabajar bien. Es más, si queremos que ese recurso se mantenga, debemos ser buenos en lo que hacemos. Pero también debemos ser reconocidos por ello. Y para eso existe el concepto de Marca Personal.

Se que este es un mensaje que chirría en las mentes de quienes dirigen y gestionan empresas de una forma arcaica. Pero no es nuestro problema. Las empresas son personas y las personas somos empresas, punto.

En los últimos tiempos se utiliza mucho el concepto de COMPROMISO que es muy parecido a otro que utilizaban los bloques, el PATRIOTISMO. El compromiso es el patriotismo de las empresas.
Alguien dijo que el patriotismo es el último refugio de los canallas. Pero me da la sensación de que el compromiso es el último refugio de los incompetentes.

Es hora de tener nuestro propio arsenal de argumentos. De construir nuestras defensas profesionales. De tomar posiciones (posicionarnos) en la mente de los clientes y empleadores con nuestra Marca Personal. De crear un escudo antimisiles laborales que evite que una lumbrera pueda destruir en segundos lo que durante años estamos creando.

Creo que cuando “los humanos” seamos tratados como tales y no como recursos, habremos conseguido un mundo laboral mucho más justo y equilibrado. Pero para conseguirlo debemos aumentar nuestro poder, nuestra capacidad de influencia frente a entes sin cara ni ojos y eso se consigue cuando alguien te respeta o en su defecto, te teme. Ahora tenemos los medios y solo hacen falta dos cosas, ideas y ganas.

Hancock, RRHH y Branding Personal

Hace pocos días estrenaron Hancock, la última película de Will Smith. Aunque todavía no he podido verla, cuenta la historia de un superhéroe que hace un uso incorrecto de sus superpoderes.

En alguna ocasión he comentado que al departamento de RRHH le ocurre como a Hancock. Hace algún tiempo recibieron poderes para hacer el bien pero no han sabido utilizarlos.

Es curioso pero un departamento que tenía todas las papeletas para ser el más apreciado por los empleados, ha conseguido todo lo contrario. Podía haber utilizado esos superpoderes para facilitar la vida de los profesionales, para fomentar su desarrollo, para hacerles más empleables,… Sin embargo, la imagen de marca de RRHH es terrible incluso en los medios especializados.

De todo esto hablo en este vídeo.

Por cierto, aprovecho para deciros que mañana día 23 estaré en el primer Iniciador que se celebra en Alicante.

También quiero comentaros que mi amigo Luís Labrador sigue su carrera meteórica en Hollywood. Después de participar precisamente en Hancock entre otras, deja SONY y se pasa a Dreamworks. Enhorabuena Luís y (II).

Imágenes veraniegas: Liquidación por Jubilación

Brigadas de policías especiales, con el nombre de Unidades de Blade Runners, tenían órdenes de tirar a matar al ver a cualquier Replicante invasor.

A esto no se le llamó ejecución,
se le llamó retiro.”

Guión de Blade Runner.

Durante los felices noventa y primeros años del futurista sXXI las empresas se han dedicado a retirar/jubilar a muchos de sus profesionales. Unos fueron pre-jubilados, otros simplemente EREcutados.

Ahora la Tyrell Corporation dice que no hay compromiso y que hay escasez de talento entre los replicantes. Los responsables de RRHH pensaban que habían conseguido los trabajadores perfectos (“More human than human”) pero al parecer, muy pocos son capaces de superar los test de Voigt-Kumpf.

Envases y Uniformes

Hace pocos días, en la misma jornada, asistí a dos eventos relacionados con la empresa. Sin embargo, a pesar de este vínculo común, fue como estar en dos mundos diferentes y practicamente opuestos.

Por la mañana asistí a uno de esos numerosos eventos que con la excusa de un tema más o menos de moda (en este caso era liderazgo) se presenta un producto o servicio. A mi me invitó un amigo que iba a hablar y que fue el único que dijo algo interesante y diferente. Pero por lo visto para asistir había que pagar y no era precisamente barato.

Toda una mañana de discuros vacíos, de lugares comunes y de bostezos a “cascoporro”. Eso sí, todos iban muy arregladitos, encorbatados y engominados. Ellas más tuneadas que maquilladas. Todo muy fino, con mucho gusto (como diría mi madre), en el Casino de Madrid. Al final, medio día perdido.

Por la tarde, Iniciador. ¡Por el amor de Dios! Menuda diferencia. No voy a descubrir lo que es Iniciador, pero después de lo de por la mañana era como una ventana abierta. Del traje a la camiseta, del zumo de naranja a la cervecita, del estiramiento al buen rollito, del mensaje de cuatro horas sin contenido a un chorro de información útil de Rodolfo Carpintier en pocos minutos.

Y eso me ha hecho reflexionar una vez más sobre la importancia del aspecto y la imagen en la Marca Personal. Reconozco que hay ocasiones concretas en las que creo que hay que ir con el “envase” o el “packaging” apropiado. Pero

¿Que trata de transmitir o más bien ocultar el traje o la corbata?
¿Son/somos menos válidos los que vamos a Iniciador por ir como nos apetece? o
¿Podemos ir como nos apetece porque nuestro valor está en lo que hacemos y no en la forma en que vestimos?
¿Porqué sigue siendo tan importante ir “de uniforme” a las entrevistas de trabajo?
¿Es que a pesar de todos los tests, pruebas y entrevistas los responsables de RRHH siguen decidiendo por el aspecto?
¿En que se diferencia el aspecto de los ciudadanos de la china maoista de cualquier zona de negocios de una gran ciudad?

Creo que en un mundo de Marcas Personales y de profesionales reconocidos el peso del aspecto será pequeño o nulo. No hay más que ver lo que ocurre en las empresas de Silicon Valley.
Ir “de uniforme” implica reconocer que el envase es más importante que el contenido y eso no encaja con el Branding Personal.
Es curioso, pero cuanto más reglamentado es el oficio y hay menos grados de libertad, más importancia tiene el uniforme (militares, religiones,…) y te convierte en la marca blanca perfecta.

Que hablen de ti, aunque sea bien

Parece que mi (mala) fama me precede y poco a poco se van reduciendo los países en los que dentro de poco voy a poder enviar un CV. Supongo que es una buena forma de quemar las naves.

Hace poco hacía una crítica a la obsesión por el talento . Pues resulta que si quieres caldo, toma dos tazas. Acaba de aparecer publicado un artículo mío, que ya conocéis, en una importante revista de Gestión y de RRHH de Panamá. Y precisamente en este caso el número está dedicado al talento.

Se trata de la revista Visión Humana y tiene sus contenidos abiertos por si queréis consultarlos.

Talento, Marca Personal y Puertas Traseras

De nuevo una portada sobre el talento. Cada día estoy más asombrado del chollo que han encontrado algunos con este rollo (retención, huída, guerra, escasez,…). En este asunto parece que no solo está mal visto decir que el emperador está desnudo sino que cada día hay más gente que lo aplaude.

El Talento, como la Felicidad (otro concepto de moda), el Éxito o la Intuición, son conceptos tan atractivos y de sentido común como etéreos. Se pueden entender, se pueden apreciar, se puede hablar de ellos en una conferencia, pero no se pueden cuantificar y mucho menos predecir su evolución.

Tomar decisiones sobre las vidas de las personas en base a criterios pseudocientíficos nos retrae a épocas más oscuras aunque no muy lejanas.

En mi opinión, la razón por la que este asunto es tan apreciado (y otros similares en el mundo de RRHH) es evidente. Permite seguir viviendo del cuento a toda una industria.

Lo más curioso es que el Talento como ellos lo denominan, no falta ni es escaso. La gente no se ha vuelto gilipollas de pronto. Lo que ocurre es que quizás algunos no saben buscarlo (¿no tienen talento?), se encuentra en sitios que ellos desconocen o simplemente muchos huyen/huímos de los cazatalentos. No hay más que ver el tiempo y el esfuerzo que dedica la gente en La Red para regalar su trabajo, a veces genial, y que jamás daría a una empresa por todo el oro del mundo.

Cuando alguien dice que gestiona conceptos como estos, es absolutamente irresponsable (a quién no se puede exigir responsabilidad) y por lo tanto libre para hacer o decir lo que te venga en gana. Nadie le puede culpar de nada, porque no hay nada con que comparar.

A un comercial se le puede dar un toque si las ventas crecen un 2,7% menos de lo previsto.
A un responsable de producción se le puede echar si las mermas aumentan un 4,1% con respecto al año pasado.
A un jefe de calidad se le puede despedir fulminantemente si aparece una partida defectuosa.
A un técnico de mantenimiento se le puede echar un puro si tiene parada la línea en plena campaña.
Y así con un financiero, un responsable de IT, un…, vamos, con todos excepto los reyes del mambo, RRHH.

Mientras algunos se dediquen a vivir de estas historietas cuasimágicas estarán a salvo. En realidad ya solo viven de eso, porque todo lo demás, en el mundo de la gestión de personas se ha subcontratado, podrían hacerlo otros (nóminas, selección, formación,…) o automatizarse. En realidad el departamento de personal se ha convertido en algo absolutamente irrelevante… si no fuera por estas milongas.

En realidad, para dar sensación de objetividad y método, no paran de inventar test, pruebas, métodos de diagnóstico, etc. Pero como aún queda algo de racionalidad en nuestras empresas, las decisiones finales las toman las personas… todavía.

Y ahí tenemos nuestra puerta trasera. Lo queramos o no, lo que hace que alguien te compre, te contrate, te despida o te ascienda es el impacto, la impresión o la reputación personal. La Marca Personal.
Es la percepción que los demás tienen de tí y de tu trabajo después de un tiempo. Es tu posicionamiento profesional o lo que es lo mismo tu Marca Personal.

Pero para posicionarnos debemos llegar al “cliente final”, a quién realmente toma las decisiones. Debemos hacer lo posible por evitar cualquier barrera que se interponga entre tu y el que dice que SI.

Creo que es necesario empezar a huir de quienes pretenden hacerte pasar por una ITV profesional. Si entras en un proceso en el que pretenden “medir” tu capacidad, tu talento o tu inteligencia, sal corriendo. La empresa está tirando el dinero y tu estás perdiendo el tiempo.

En este momento hay muchas formas de saber si un profesional es adecuado o no. Solo hay que buscar en La Red las pistas que va dejando.

Para terminar, me quedo con una frase de Ray Kroc que ponía Angel María en su blog:

Persevere. Nada en el mundo puede reemplazar a la perseverancia. El talento no lo hará; nada es más común que los fracasados con talento. El genio no lo hará tampoco; el genio sin recompensa ya es proverbial. Perseverancia y determinación son las únicas virtudes omnipotentes.

Espero que esto no de demasiadas ideas y nos empiecen a hablar de tests de perseverancia, de perseverancia emocional o de talento perseverante.

Cinturón de Castidad 2.0

Hace unos días comía con una persona joven del mundo de RRHH que está haciendo un master en una universidad privada. Uno de los profesores del programa les habló de Marca Personal. Siguiendo esa costumbre tan hispana de no citar a las fuentes si no son exóticas, ese profesor no dijo nada sobre mi trabajo y el de otros en este país. Sin embargo, eso no supuso ningún problema porque en cuanto esta persona tuvo un buscador a su disposición, llegó a alguna de mis webs y estableció contacto conmigo.

Digo todo esto porque es una prueba más de lo que está ocurriendo con la información. Hay quienes la ocultan, la almacenan, la protegen y evitan que otros la utilicen. Pretenden poner cinturones de castidad a la información. Y eso ya es imposible.

Cuando un profesional quiere construir su Marca Personal lo debe hacer proporcionando servicio a otros. Eso se consigue siendo útiles, proporcionando pruebas de que es capaz de hacer lo que dice, dando muestras de su trabajo en lugar de ocultarlo.

De hecho, considero que la mejor protección para las ideas y para la información generada por una persona es hacerla pública. Y actualmente todos podemos.

Esto es equivalente a la protección del hogar. Hay quienes ponen una puerta blindada de cinco dedos de acero en su casa y hay quienes dejan una puerta de contrachapado pero colocan una alarma ruidosa.

Una barrera, una puerta o cualquier tipo de obstáculo siempre se puede superar. Sin embargo, es más dificil ocultarse si al forzar una puerta suena una alarma o te manchas de pintura como ocurre con algunos dispositivos que colocan algunas tiendas en la ropa. No solo debes salir corriendo sino que además quedas en evidencia. Y eso para un profesional puede ser muy grave.

En las ocasiones en las que alguien ha utilizado algún material mío, he tardado minutos en recibir un mensaje de algún amigo que lo ha detectado. Eso es equivalente a la alarma o a la mancha de tinta. Pero si no hubiese sido así, tampoco pasaría nada. La fuerza de una Marca Personal reside en el procesamiento de la información y no en la información en si misma. La barrera de entrada no es la información sino tu mismo porque eres único e inimitable.

Paradójicamente la mejor protección para la información y las ideas es dejarlas fluir en lugar de esconderlas como los códigos de lanzamientos de misiles. Además es la mejor forma de conseguir que se desarrollen. Al ocultarlas se asfíxian.
Cuando das visibilidad a un concepto, inmediatamente se asocia contigo, especialmente en el mundo Internet, es decir, en El Mundo (punto). La fortaleza de tu Marca Personal es directamente proporcional a la visibilidad de tus ideas, trabajos, logros,…

Creo que al tratar de proteger la información ocurre como con el cinturón de castidad que comentaba antes.

  • Estás apoderándote de algo que no te pertenece. Aunque lo hayas desarrollado tú, es algo que has heredado de muchos otros que te precedieron. Estás impidiendo que otros se beneficien.
  • No se disfruta. Está ahí cogiendo polvo (no se si es un buen ejemplo para el cinturón de castidad)
  • Pierde valor y se deteriora con el tiempo. La información caduca cada vez más rápido.
  • Hay otras vías. Siempre es posible encontrar soluciones alternativas, lo que convierte tu información o tus ideas en algo irrelevante. Solo es cuestión de tiempo.
  • Es inutil. Antes o después alguién encontrará el modo de romper la seguridad.
  • No se asocia ese beneficio a tu Marca Personal. Por lo tanto, eres irrelevante y careces de valor real.

Marca Personal, Gestión de Calidad y blandiblub

Esta podría ser la continuación del post anterior en la que trato de abrir nuevas líneas de investigación en Personal Branding más racionales y menos dependientes “del observador”. Parto de la base de que es posible y necesario encontrar formas simples de desarrollo personal y profesional partiendo de herramientas medibles, objetivas y abiertas.

Creo que los expertos en gestión de personas llevan demasiado tiempo complicando algo que en realidad es muy sencillo para seguir viviendo del cuento.

Aunque hablemos de personas, cuanto más lo pienso, más me voy orientando hacia la forma de pensar de los ingenieros, los técnicos o los científicos.

Hace unos días, en La Coruña, tuve una conversación con uno de los profesionales más interesantes e inteligentes que he conocido en los últimos tiempos. Se trata de Jose Antonio Martinez, Responsable de RRHH profesionales en PSA.

Jose Antonio es ingeniero pero nunca ha dejado de aprender (ahora estudia física) y me dió una lección sobre la forma en que se puede aplicar la mentalidad racional al desarrollo de profesionales y a la Marca Personal. Cuando me explicaba como utilizaba una mezcla de creatividad y racionalidad para organizar equipos solo me quedaba callarme y aprender.

Me decía, por ejemplo, que los principios de la Gestión de Calidad pueden ser muy útiles para el Personal Branding.

  • El objetivo de ambos es satisfacer al consumidor.
  • La falta de calidad genera inconsistencia y desconfianza.
  • Tanto la marca como la calidad se basan en las percepciones.
  • Ambos se basan en la innovación y la mejora continua.
  • Es necesario recibir información de lo que ocurre para mejorar el proceso.
  • Es necesario tener objetivos, planificar, controlar.
  • Facilitan la toma de decisiones al reducir la incertidumbre.
  • Se basan en el compromiso en la mejora.

Todos esos principios ¿No se podrían aplicar a Marcas Personales como Madonna, Tamariz o Pau Gasol?
Yo no soy experto en Gestión de Calidad, pero creo que hay mucho que rascar por esta vía en su aplicación a los profesionales.

Supongo que los que se llevan el gato al agua en este momento en el mundo de RRHH se echarán las manos a la cabeza porque esto desmonta gran parte de su chiringuito. Han confundido habilidades blandas (Soft Skills) con habilidades blandiblub en las que todo vale siempre que sea suficientemente ambiguo (talento, competencias, tocar tambores, etc.).

Pero claro, estos son los mismos que creen que un técnico es un friki-cabeza cuadrada, un joven es una persona sin valores y contratar a una mujer o a una persona mayor de 40 es un riesgo innecesario.
Son los que creen que un test psicotécnico es un método científico para valorar a un candidato porque te da un número.

Quizás sea el momento de pasar el testigo a otro tipo de profesionales con mentalidad más lógica y racional. Lo que no implica falta de humanidad o poca creatividad. Si estás leyendo esto es porque un grupo de fantásticas “Cabezas Cuadradas” ha sido capaz primero de crear, pensar, imaginar, soñar un sistema y luego poner en marcha un mecanismo que lo convierta en realidad. Son los técnicos los que han construido maravillas tan bellas como prácticas.

Pensar con lógica no es limitar a las personas, al contrario, es fijar las bases que luego te van a permitir ser libre. Internet es un producto de la racionalidad y nadie puede decir que sea un instrumento poco flexible.

Foto vía No Puedo Creer que lo hayan inventado.