Lecciones Aprendidas XXI: El libro

Siempre que veo a alguien que ha escrito un libro o hecho una película o cualquier otra cosa interesante siento curiosidad por conocer su intrahistoria. Normalmente las cosas no suelen ser tan románticas o ideales como parecen. Detrás hay trabajo, sufrimiento, disgustos y algunas sorpresas. Pero eso no se suele contar.

Hace algún tiempo hablaba con un autor español de éxito que había publicado una novela en la que de modo leve criticaba algunas cuestiones de La Iglesia. Como todos los suyos, ese libro se vendió muy bien y creo que uno de sus personajes inspiró una serie de televisión. Pues bien, ese escritor nos comentaba lo mal que lo pasó su madre por plasmar esas críticas en el papel. Son esos pequeños detalles los que permiten entender mejor las cosas y las personas.

Mi obligación es transmitir todo lo que voy aprendiendo en mi propio proyecto de Branding Personal, por eso en este video os cuento mis impresiones sobre el proceso de preparación, escritura y publicación del libro.

Lecciones Aprendidas XX: Estrategia combinada, tiempo vs. dinero

Hace unos días me llamó una persona a la que conozco desde hace algún tiempo. Lleva trabajando en una teoría de “management” desde hace varios años y ha escrito un libro sobre ello. Su intención es posicionarse como experto en esa materia y vender sus servicios.

Su única estrategia consiste en publicar él mismo ese libro-documento y entregarlo a varios centenares de directivos y prescriptores. Como tantos otros emprendedores/visionarios, está enamorado de su idea y está seguro de que le van a llover las ofertas. Además, su estrategia de precio es paralela al entusiasmo que tiene en su propia idea. A pesar de mis consejos, se ha negado a utilizar otras formas para posicionarse. Ojalá me equivoque, pero creo que su esfuerzo va a ser inutil.

De nuevo, mi experiencia y la de tantos otros, me dice que una Marca Personal o una idea por si sola y por muy interesante que parezca no se vende sola. Hay que hacerla atractiva y visible.

La forma de conseguir notoriedad que utiliza esta persona es una de las más tradicionales: Enviar una muestra de su trabajo a posibles prescriptores. Pero en su caso creo que es ineficaz.

Durante estos años me he ido dando cuenta, por prueba y error, de que lo que funciona es una estrategia combinada. Lo mejor para posicionar tu Marca Personal o la de tu producto o servicio es la suma de varias herramientas.

Un blog, un artículo, un evento de networking, una conferencia, un libro o una web pueden tener cierta eficacia, pero lo que realmente es brutal es la combinación de varias de ellas.

Una estrategia combinada de varios elementos multiplica los efectos de notoriedad. Un blog te ayuda a llamar la atención de la prensa. Un artículo en un medio en papel incrementa las visitas a tu web. Una web visitada te posiciona como un potencial conferenciante… Todo suma, o mejor aun, multiplica.

Por eso creo que esta persona de la que os hablo va a conseguir un resultado mínimo o nulo de su esfuerzo. La utilización de un solo canal (libro-manual), que además requiere un gran trabajo de comprensión, va a limitar sus posibilidades de éxito.

Gestionar varios canales de “distribución de ideas” requiere esfuerzo, tiempo, paciencia y persistencia y ahí reside su dificultad, pero es la única (y la mejor) forma de posicionar tu Marca Personal o tu producto cuando careces de fortaleza financiera.

Lecciones Aprendidas XIX: Mea Culpa y Goodwill

Quienes sigais este blog o hayais asistido a alguno de mis cursos o conferencias, habréis notado que soy un cascarrabias. Suelo ser bastante crítico por no decir criticón. Y con alguna frecuencia me dicen que tiendo a ver el lado negativo de las cosas.

Por otra parte, creo que la blogosfera y el periodismo de los últimos tiempos dedican una parte muy importante de su tiempo y sus espacios a encontrar culpables de todo lo habido y por haber. De pronto, cualquier mínimo (o máximo) incidente se convierte en una excusa para encontrar una cabeza de turco o alguien a quien echar la culpa (pilotos, jueces, los americanos,…). Sin embargo, creo que muy pocos aportan soluciones.

Por experiencia se que es muy facil y hasta divertido coger a alguien o algo y ponerle a parir. Puede ser hasta desternillante si lo haces bien y siempre vas a encontrar a otros que te den la razón y asientan empáticamente con la cabeza. En realidad la filosofía de programas como El Club de la Comedia o Cámara Café se basan en eso, en coger un tema y encontrar todo lo negativo y exagerarlo para provocar la risa.
La blogosfera lo pone muy facil porque desde la tranquilidad de tu teclado puedes dedicarte a machacar a cualquiera a quien solo conoces por lo que alguien dice que alguien intuye de esa persona y te quedas tan pancho.

En los últimos tiempos me están ocurriendo cosas que me demuestran que la actitud contraria es mucho más satisfactoria e incluso rentable emocional y económicamente.

Lo curioso es que Peter Montoya, uno de los “padres” de la Marca Personal dedica una de sus ocho leyes a hablar de lo que el denomina GOODWILL. Frente a otras leyes como la diferenciación, la especialización o la visibilidad, siempre la había considerado como una “maría”, como la gimnasia en el cole. Pero ahora entiendo realmente su sentido.

Todavía no he conseguido encontrar una traducción adecuada a Goodwill, pero podría ser equivalente a Actitud Positiva, “buen rollito”, Optimismo,…

En realidad tiene razón, creo que quienes tienen una Marca Personal fuerte y apreciada se caracterizan por ver el lado positivo de las cosas, por ver oportunidades en cada problema, por animar a otros. Creo que estamos hartos de cenizos que se pasan el día criticandolo todo e intoxicando el ambiente. Eso ocurre desde la charla de cafetería hasta las cumbres del G-8.

Montoya también advierte que esta ley de Branding Personal puede correr el riesgo del buenismo o de la hipocresía. Negar la realidad y no advertir de los problemas puede ser un peligro.

Por último, también reconoce que incluso una actitud negativa puede llegar a ser útil para crear una Marca Personal. Encontrar culpables en lugar de aportar soluciones es algo que excita nuestro lado oscuro. Desgraciadamente la clase política lleva años comportándose así. Eso lo han utilizado bien desde los dictadores de todos los tiempos hasta los tertulianos radiofónicos o algunos jurados de realities televisivos.

Por lo tanto, si quieres ser percibido como un profesional valioso y apreciado, trata de aportar soluciones, de animar en lugar de deprimir, de no atacar a diestro y siniestro. Quienes sacan a las familias, empresas y naciones adelante son quienes aportan valor, quienes construyen en lugar de atacar al contrario. Se trata de tener Marca Personal y de dejar tu Marca Personal.

Lecciones Aprendidas XVII: Pull y Push

Los marketinianos suelen hablar de dos formas de hacer llegar los productos a los clientes. Una de las formas es presionar (push), empujar para que llegue al mercado. La otra es conseguir que la demanda tire (pull).

Estos días me acordé de estas lecciones cuando pensaba en un asunto relacionado con mi modelo de Marca Personal.

Suelo decir que uno de los primeros pasos para desarrollar una marca, personal o comercial, es saber lo que quieres, tener claro hacia donde vas, tener un objetivo. También digo que establecer una meta no garantiza su consecución, pero te sirve para algo muy importante, fijar una ruta/estrategia. Se trata de tener una razón que tire de nosotros (PULL) lo más fuertemente posible.

Mi experiencia de estos años me ha demostrado que a pesar de la utilidad y la fuerza de establecer objetivos, muy poca gente se pone a ello. Ya no digo ponerse a trabajar para alcanzarlos, sino simplemente dar el paso de fijarlos.

Cuando insistes, las personas solemos expresar objetivos vagos, la felicidad, tranquilidad, una vejez sin preocupaciones,… Todos esos son objetivos que yo también asumo, pero hay que concretar para poder establecer un plan. Y sobre todo, hay que actuar.

La lección que he aprendido sobre este tema es que cuando alguien se ha puesto a luchar por un objetivo, no ha sido por el objetivo mismo sino porque en algún momento de su vida, algo les ha empujado (PUSH).

En general, ha tenido que ser una circunstancia ajena, en muchos casos dramática la que nos empuja a ponernos en marcha. Un despido, un accidente, el 11S, el 11M, una pérdida, miedo, una separación…

Parece que es mayor la fuerza de encontrarse que un día no puedes pagar la hipoteca (PUSH) que tener la casa que te gusta (PULL).
Que te van a despedir (PUSH) antes que encontrar el trabajo que te gusta (PULL).
Que te de un infarto (PUSH) antes que disfrutar de la vida (PULL).

Es triste que tenga que suceder algo malo para encontrar el PORQUÉ que nos empuje (PUSH) a ponernos en marcha.

No pretendo cambiar las cosas, pero si he cambiado mi modelo. A partir de ahora trataré de tener claro cual es el PORQUÉ (PUSH) para poner en marcha el proceso de desarrollo de Marca Personal antes que el QUE (PULL).

En este país tendemos a ser más reactivos que activos.

Como dice Dani Pedrosa en el anuncio: “Porque no sólo corres por lo que tienes delante (PULL), sino también por todo lo que tienes detrás (PUSH)

Lecciones Aprendidas XVI: Parásitos

Sigo redefiniendo mi estrategia tal y como explicaba en el post anterior pero ha sucedido algo que tengo que contar.

Hace ya bastante tiempo que me he ido encontrando algunas ideas mías en algunos sitios. Creo que las ideas no son propiedad de nadie y además es posible que a varias personas se les ocurran cosas parecidas en la misma época. Eso ha ocurrido en muchas ocasiones en la historia de la ciencia.

También he visto artículos y textos íntegros copiados sin citarme como fuente. Cortipega puro y duro. Eso tampoco me importa demasiado y se que también os pasa a vosotros. En el fondo te sientes orgulloso y si cuelgas algo en la red es para que se use. Mi versión de Marca Personal también bebe de numerosas fuentes.

Sin embargo, hace algunos meses me dijeron que un individuo estaba ofertando en su web un programa de Marca Personal cuyo temario está copiado integramente de uno de mis primeros cursos del año 2005. No le di más importancia y ahí quedó.

El caso es que ese tipejo no había cambiado ni una coma, ni la numeración de los capítulos para disimular un poco. Os dejo las primeras páginas de aquel curso que di a un grupo de coaches para que quede constancia.

Recuerdo que cuando impartí aquellos cursos, me advirtieron de que no diese tanta información. Me decían que hay mucho listo por ahí que se apropia del trabajo de otros. Pero cuando doy un curso entiendo que hay que ser generoso y no rácano. En esta misma web podéis encontrar vídeos, ficheros y mucha documentación. Así que no hice demasiado caso.

Aquel manual era una recopilación de algunas ideas de Peter Montoya, William Bridges, Ferré Trenzano y otros. Aunque el documento sigue siendo válido, desde entonces mi modelo y mi forma de presentarlo ha evolucionado y se ha enriquecido notablemente.

Ayer me enteré por casualidad (vía sitemeter) de que este individuo ha conseguido que alguien le compre ese programa y lo va a impartir en algún lugar. Ha llegado a utilizar el primer párrafo del documento que os adjunto para promocionarlo. ¡Joder chaval, cambia alguna frase, esfuérzate un poquito…!

Tampoco le daría importancia si este tipo no estuviese pontificando y predicando en su blog sobre los valores, la ética y el éxito. Dice de si mismo cosas como “Cuando alguien me ve como una figura de éxito, me siento halagado y abrumado.” ¡Dios! Para vomitar.

No tengo intención de darle más importancia al asunto, pero como suelo hacer aquí con cierta frecuencia, lo considero una lección aprendida. Aunque realmente en este caso no voy a aplicarla. Mi intención es seguir dando de mi todo lo que pueda para ayudar a otros. Y si alguien quiere ir recogiendo las migajas, allá él y quienes compren su mercancía adulterada.

Hay gente como Neus Arqués en Barcelona o Tomás Marcos y yo mismo en Madrid y en algunos eventos de Latinoamérica que estamos luchando desde hace mucho tiempo por esta idea para que llegue a convertirse en algo serio. Lo triste es que aparezcan oportunistas como este tipejo que pueden adulterar o prostituir una idea excelente como es el Personal Branding. ¿Como puede hablar de autenticidad, diferenciación y credibilidad?

Anotación final: Para más INRI, por lo que me cuentan, este personaje incapaz de crear su propio material aunque si de contar cuentos (¿originales?) es de los que defienden el Canon Digital y los derechos de autor. Dime de que presumes…
Pero parece que algunos no se dan cuenta de que lo digital también tiene eso, que como todo se comparte al final todo se sabe.

Y ahora sigo con mi carta de ajuste que sera breve.

Lecciones Aprendidas XV: No estamos locos, sabemos lo que queremos

Estos últimos días en este blog hemos mantenido un debate sobre el peligro que supone la tendencia creciente a ponernos en manos de “gurús” de autoayuda, escritores de desarrollo personal y terapeutas varios.
La pasada semana, sin ir más lejos, me dirigía a una escuela de negocios a dar una clase y antes me pasé por La Casa del Libro y la FNAC. Me quedé sorprendido al ver que en ambos casos, la sección dedicada a estos temas se había doblado.

Temas como el optimismo, la felicidad, la atracción (parece que es la moda del 2008), el miedo o el poder mental extendían sus tentáculos a las secciones de ciencia y empresa. Temas tan subjetivos como etéreos, interpretables, discutidos y discutibles.

Llevo décadas escuchando críticas hacia la Iglesia Católica porque hablaba de cosas parecidas (la religión es el opio del pueblo). Pero ahora nos tiramos todos a la piscina cuando cualquier iluminado te da su visión de consumo rápido (¿Fast god?) sobre lo que hay que hacer para sentirse bien.

De repente parece que todos nuestros problemas son mentales. No tenemos lo que queremos porque no lo deseamos lo suficiente. No nos habíamos dado cuenta, pero gracias a estos señores (y señoras) ahora sabemos que todo está en nuestra cabeza. Lo que nos complica la vida no es la hipoteca, ni un jefe estúpido, ni un salario de mierda, que va. Un ejército de psicólogos cognoscitivos, terapeutas gestálticos, coaches de vida y espontáneos variados tiene las claves para que te sientas bien.

Lo importante no es hacer, no es actuar, no es crear ni aprender para mejorar nuestro entorno. Lo que hay que hacer es meterse dentro de tu propio YO, conocerse a sí mismo (¿que cojones significa eso realmente?¿Quién te da el diploma?) y sentirse bien. Eso es lo importante. Si estás a gusto, lo demás no importa. Estábamos locos y no lo sabíamos. Menos mal que han venido estos sumos sacerdotes de lo inconsciente y subconsciente para abrirnos los ojos (y llevarse la pasta)

Supongo que lo que ocurre con la educación es un síntoma de decadencia relacionado con esto. Lo importante ya no son las matemáticas, la gimnasia, el latín o la historia. Ahora hay que enseñar a los críos a desarrollar su propio YO, no llevarles la contraria y dejarles hacer, no vaya a ser que se traumaticen (más psicología). Lo importante no es descubrir y formar a futuros Newton, Cervantes o Aristóteles. Aquí hay que dejar que sean ellos mismos (¿?). Todos los días vemos lo que eso significa. Los telediarios nos enseñan a adolescentes que son “ellos mismos”. Aunque en los documentales de Felix Rodriguez de la Fuente ya veíamos como sus protagonistas también se comportaban como decía su instinto sin pasar por el colegio.

El Personal Branding es lo opuesto a todo eso. Por supuesto, igual que haría cualquier empresa, creo que para elaborar una estrategia de Marca Personal hay que reflexionar sobre lo que queremos y sobre nuestras fortalezas. Pero eso es solo un medio y no un fin y no debe obsesionarte ni ocupar todo tu tiempo. Lo que realmente consigue que se desarrolle una Marca Personal es la ACCIÓN.

¿Habrían existido Steve Jobs, Edison, Pasteur o Coppola si se hubiesen dedicado a meditar sobre ellos mismos en lugar de tirarse a la piscina y arriesgar?

Es la parálisis por el autoanálisis. Me parece que esta tendencia a la autocomplacencia (más que al autodesarrollo) nos lleva a mirarnos el ombligo. Mientras te dedicas a autoanalizarte (y a aumentar la cuenta corriente de terapeutas y “gurús”) el mundo sigue girando y tu te lo estás perdiendo. No se lo que verás dentro de tu “melón”, pero lo que hay fuera es muy interesante.

Creo que este tipo de tendencias tienen varios tipos de “clientes”:

  • Los que lo tienen todo. Hemos visto a muchos artistas,empresarios con mala conciencia y gente que no sabe que hacer con el tiempo y el dinero que se rodean de “asesores espirituales” y entrenadores personales que les dicen hasta como tienen que peinarse. Y si eso no funciona tienen Maestros de la Cábala, Echadores de Cartas o Astrólogos que les dicen que decisiones deben tomar. El “asesor” les libera de una carga en su conciencia por un módico precio. Supongo que es una forma de hacer ver que para ellos hay algo más que el mundo material.
  • Los que no tienen nada. Es una forma de autoengaño. Se autoconvencen de que lo importante no es el dinero, ni el sufrimiento por no llegar a fin de mes, ni perder dos horas de tu vida en desplazarte al trabajo. Lo que realmente importa es sentirse bien con uno mismo. Eso estaría muy bien si viviésemos solos y no tuviésemos responsabilidades con los que nos rodean.
  • Los conformistas. “Las cosas son como son y yo no voy a cambiar el mundo”. Voy a tener una “actitud mental positiva” y ande yo caliente y ríase la gente.
  • Los “místicos”. Los que creen que nuestra civilización occidental (la que le permite protestar en su blog, viajar unos días a la India a bajo coste o tener una esperanza de vida razonable) es algo decadente y que hay que destruir. Los que piensan que los que “realmente saben” están en monasterios perdidos en Asia.

El Personal Branding no va por ahí, al menos tal y como yo lo planteo. La Marca Personal es ACCIÓN. Es para gente con mentalidad emprendedora, con ganas de comerse el mundo y no de comerse el coco. Creo que no hay que esperar a tener las cosas claras para hacer las cosas. Pienso que primero se hace lo que hay que hacer y lo demás viene solo. Como decía Emilio Aragón, “Menos samba y mais trabalhar”.

He conocido a muchísima gente en mi vida. Aunque todos tienen (tenemos) problemas, la inmensa mayoría es gente sana, feliz, optimista. Lo que necesitan son herramientas para ir más lejos, para hacer más cosas. Cuando lo consigues, todo lo demás viene solo.

No estamos locos, sabemos lo que queremos.

(Este es otro típico post con el que me temo que no voy a hacer muchos amigos)

Lecciones Aprendidas XIV: El nuevo año y los Protocolos

Día 1 de Enero, empieza un nuevo año y volvemos a hacer planes que serán papel mojado dentro de un rato. Me gustaría poder entender porqué ocurre esto y como se podría cambiar. Creo que está muy relacionado con parámetros de Personal Branding como la coherencia, la consistencia, la motivación o la persistencia. Pienso que si fuese capaz de entender lo que sucede, las conclusiones también se podrían aplicar a la empresa. Pero quiero empezar por algo más personal.

En los últimos tiempos me he aficionado a varios programas y series de televisión que aunque parecen distintos, tienen un nexo común: la existencia de protocolos de actuación.

Por un lado están los documentales de Discovery Channel, Canal de Historia o National Geographic. En estos programas se explica porqué han sucedido algunas catástrofes o cómo se han construido las grandes obras de ingeniería. Los investigadores siguen un método y consiguen resultados eficaces.
Utilizan los conocimientos y las experiencias anteriores de forma ordenada y metódica. Siguiendo un protocolo de actuación consiguen evitar errores o descubrir los que han cometido otros. Curiosamente los fallos que han provocado las catástrofes, como en los accidentes de avión, suelen venir de transgredir los protocolos.

Por otro lado están las series de policías, detectives, médicos, abogados y otro tipo de profesionales superespecializados. House, Bones, Numbers, Standoff, JAG, Shark o mis favoritas Navy, The Unit,… La lista es interminable y en todos ellos se une la creatividad de los protagonistas con el seguimiento de un protocolo. Y creo que esa es la clave.

Con frecuencia he criticado los manuales de procedimientos y los sistemas rígidos porque opino que una aplicación dogmática de leyes y reglas va en contra de una Marca Personal. Sin embargo, creo que un protocolo es la plasmación en papel de un conjunto de experiencias y conocimientos útiles. Los veo más bien como una guía en la que se deja suficiente margen para la creatividad y la innovación. Y en cualquier caso, siempre es posible y recomendable probar a saltarse algunas reglas obsoletas, es la única forma de avanzar.

En todos los ejemplos anteriores, documentales y series, la creatividad, la diferenciación y en general la Marca Personal no están reñidos con seguir ciertas normas. La ley de la gravedad, la aerodinámica o respetar la libertad o la dignidad de los demás no deberían estar reñidos con la originalidad. El museo Guggenheim, el Quijote o la gestión de Google son originales pero no podrían existir si no siguiesen algunas reglas ingenieriles, literarias u organizacionales.

Creo que el problema de muchas empresas y de los profesionales que trabajan en ellas es que se tienen muy claros los objetivos y las funciones pero nadie explica como funcionan realmente las cosas en las organizaciones. Pasamos de entornos cómodos y conocidos como la universidad a otros radicalmente desconocidos y hostiles como la empresa y se da por sentado que todo el mundo va a saber como actuar. Pero se trata de mundos diferentes por no decir opuestos y parece que la única forma de entender el protocolo es estrellándose una y otra vez.

Uno de mis objetivos de este año es entender esos protocolos y destilarlos de forma que sean útiles y permitan a las Marcas Personales saber cuales son los márgenes de libertad, de actuación y de creatividad. De esa forma reduciremos los errores y aumentaremos la eficacia. Creo que esto está más relacionado con elementos de Gestión de Calidad Personal que de Branding Personal. Por eso creo que poco a poco van juntándose las piezas que ayudan a las personas-empresa YO S.A. a gestionarse como tales.

Lecciones Aprendidas XIII: Marca Personal, no solo branding

Debates como los mantenidos en los últimos días con David, Antonio, Gian Lluís, Jose María o Enrique son los que enriquecen el concepto de Marca Personal y los que me mantienen centrado. Pero al mismo tiempo me recuerdan que este no es un simple modelo de desarrollo profesional o de “management”.

Siempre he querido que mi modelo de Personal Branding fuese mucho más que una simple herramienta comercial o de notoriedad tal y como lo plantean los anglosajones. Creo que tiene una carga ideológica importante que lo enriquece pero que al mismo tiempo dificulta su aceptación general.

Sin embargo, tampoco quería perder de vista el objetivo final: conseguir ser la opción preferente para aumentar tu influencia, tu poder, tu capacidad de decisión o tus ingresos. Distintos pero relacionados.
Y aquí surgen todos los problemas. Cuando pretendes destacar, sobresalir o intentar que reconozcan tu valor surgen todo tipo de protestas y críticas. Esto genera un post como este en el que por alguna razón suicida arremeto contra todo bicho viviente. Espero que seais comprensivos.

  • Los moralistas no aceptan que haya quién quiera obtener ingresos suficientes (o excedentes) para él/ella o su familia. Son los de “el dinero no lo es todo, el dinero no da la felicidad”. Si no piensas así, eres un ser despreciable. ¿Mentalidad Judeocristiana frente a la calvinista? No lo se, pero el caso es que hay muchas personas que lo ven de esa forma. Aunque no dejan de hacer quinielas o bonolotos. “Mientras haya salud…”
  • Los materialistas no aceptan que una Marca Personal tenga un elemento importante de valores, de búsqueda de la felicidad, de devolución de lo recibido a la sociedad, de colaboración. No entienden que una Marca Personal solo existe cuando satisface las necesidades de otros para satisfacer las propias. El egoismo es un mecanismo de supervivencia pero la generosidad también lo es. Incluso los santos esperan algo a cambio de sus acciones (posiblemente sean los más interesados al querer estar con Dios). La clave, como siempre, está en el punto medio.
  • Los responsables de RRHH no aceptan que haya personas que puedan aportar mucho más si se reconoce su trabajo, se escucha su voz y no se les encasilla en una Job Description o en un cuadro de competencias. No entienden que si rompes un contrato (psicológico o el que sea) la otra parte queda libre de vincularse con quién le apetezca y en las mejores condiciones posibles. ¿Mercenarios? No lo se. Creo que hasta los buenos mercenarios tienen ética porque de lo contrario no serían fiables.
  • Los antiglobalización, antisistema y progres varios no aceptan que se utilice un término marketiniano junto a la palabra Persona/Personal. No entienden que se trata de utilizar herramientas existentes pero que en si no son ni buenas ni malas. El branding es como la electricidad, los cuchillos o la televisión, dependen de como se usen pero no se les puede descalificar de buenas a primeras. Aunque son expertos en utilizar nombres opuestos a la realidad como República Democrática Alemana, República Popular China no ven con buenos ojos que se junte Marca con Persona.
  • Los espiritualistas, fanáticos del pensamiento positivo y devoradores de autoayuda no aceptan que además de la fuerza de la mente hay que hacer algo. ¡Por el amor de Dios! Vivimos en el mundo real, no somos Jedis que podamos conseguir lo que queramos utilizando La Fuerza. No va a venir Yoda a pagar la hipoteca por mucho que nos concentremos, apelemos a la Energía Universal o sintamos esa luz que hay dentro de nosotros (¿?). Empezamos así y acabamos participando en un suicidio colectivo porque vienen los ganimedianos a salvarnos. Siempre tiene que venir alguien a arreglarnos la vida en lugar de ser nosotros los que hagamos las cosas.
  • La izquierda no acepta que haya personas que quieran pensar por si mismas, que no quieran depender de las decisiones de un “colectivo”, “comunidad/comuna” o asamblea por muy bienintencionada que parezca. Las minorías son importantes pero la minoría más minoritaria y por lo tanto más importante es el individuo. ¿Es que nadie ha leido Rebelión en la Granja?
  • Los ultracapitalistas no aceptan que la libre empresa empieza y acaba en la persona. No entienden que las grandes corporaciones no son más que agrupaciones de individuos y no estructuras anónimas. Llevado al extremo coinciden con los del punto anterior. El “Agrupémonos todos en la lucha final” de La Internacional podría aplicarse perfectamente a las fusiones y adquisiciones que nos llevan a los monopolios.
  • Los escépticos no aceptan que detrás de una idea sencilla como esta hay mucha “chicha”, filosofía y contenido. ¿El Personal Branding es algo obvio y antiguo? Por supuesto, siempre lo he dicho aquí. Pero también lo es la responsabilidad, los buenos modales o la comida sana. Pero cada vez hay menos personas que lo practican.
  • Los impacientes no aceptan que la construcción de una Marca Personal es algo que requiere toda una vida y que no se puede comprar con dinero. No entienden que aquí no hay recetas, como en casi nada en esta vida. Todos dependemos de nosotros mismos y no hay nada determinado de antemano. Afortunadamente.

Supongo que podría seguir y hacer una lista interminable de quejas, argumentos en contra o contrariedades varias, pero prefiero dejarlo aquí. Lo que he expuesto aquí no es algo negativo, al contrario. Hace unos años pensaba que este sería un concepto facilmente aceptable, me enamoré de mi idea (y sigo enamorado).

En este momento se a lo que me enfrento y en donde no debo enfocar mis esfuerzos ni mi tiempo escaso. Pero también se que hay otros grupos interesados en la Marca Personal tan numerosos como estos que os describo. Es a ellos a quién me dirijo desde hace algún tiempo. Y como suelo decir con frecuencia, una de las peores cosas que puede hacer una marca, personal o comercial es tratar de gustar a todos porque al final no gustará a nadie.

Vídeos y mi meiquinof

Cuando hace algunos meses, Edu Collado me inoculó el virus de los vídeos no fui consciente del efecto que tendría sobre mi Marca Personal y sobre mi trabajo.

Desde entonces no he parado de hacer pruebas que podeis ver. Prueba y error, eso es lo que funciona. No hay otra forma de aprender.

No soy un filósofo de la web 2.0, ni me preocupan demasiado las consecuencias teóricas de las tecnologías de la información. Para mi, simplemente son una fuente interminable de herramientas muy potentes y accesibles de desarrollo de Marcas Personales.

En otra de las webs que he creado, marcapersonal.es, estoy utilizando principalmente el vídeo para hablar de Personal Branding. De nuevo se trata de probar y ver lo que ocurre. Por cierto, os invito a que seais los protagonistas.
Si quereis saber como, id al blog de esa web.

En esta bitácora seguiré transmitiendo mis experiencias y aprendizajes. Así que en este caso lo mejor es que lo veais vosotros mismos.