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[3 jul 2012 | 6 Comments | ]

Antes de nada quería pedir disculpas a quienes han comentado en los últimos posts y a los que no he contestado. Como siempre, agradezco los comentarios pero quiero decir que estos meses de julio y agosto he decidido hacer una cura de “desintoxicación” dospuntoceril. Básicamente las razones son tres.

En primer lugar quiero dedicar más tiempo a mi familia porque el resto del año es mucho más dificil. En segundo lugar, el verano suelo dedicarlo a preparar material y a desarrollar nuevas ideas. Por último, este año, además, estoy trabajando en el nuevo libro. Así que limitaré mi presencia a los posts de los martes y viernes y a algunos twitts esporádicos.

Entre los asuntos que estoy madurando está el que da origen a este post. Se trata de la importancia cada vez mayor que percibo de tratar de posicionarse como profesional con nombre y apellidos en lugar de ocultarse tras un concepto. Se trata de posicionar una Marca Personal poniendo por encima de todo al profesional en lugar de al oficio o al método.

En los últimos tiempos hemos visto como han proliferado “expertos” de la noche a la mañana asociándose a cualquier concepto que tuviese visos de proporcionarles ingresos. Poco o nada les ha importado el daño o el perjuicio que pudiese provocar a los auténticos especialistas. Y una vez que lo “queman” saltan a por el siguiente, como cualquier parásito.

Lo importante es apoderarse de un término e incluirlo en su perfil de Twitter, en su oferta profesional o postularse como ponente con años de experiencia en el tema. Parafraseando al replicante “He visto cosas que vosotros no creeríais…” 

Ante eso poco o nada se puede hacer. Es como el cancer, un proceso dañiño pero natural. Empieza poco a poco y acaba destruyéndolo todo. Eso ocurre con la consultoría, el coaching, el community management, el Branding Personal o los DJs. La única opción para los auténticos profesionales es crear una nueva categoría. Es un carrera que no termina nunca. Cuando alguien innova, cada día surge una mala copia o un sucedáneo con más rapidez.

Como dice una de las leyes del marketing, si no puedes ser el lider de una categoría, crea una nueva. Eso es algo por lo que he luchado durante estos años con el Branding Personal pero he comprobado que es una guerra perdida. Así que ha llegado el momento de dejar de asociar mi nombre a un concepto y empezar a asociar nuevos conceptos a mi nombre.

Una de las recomendaciones que hago a muchos profesionales, entre ellos a muchos amigos coaches es que no “vendan” coaching, sino que traten de asociar su nombre a los beneficios que aportan. Y eso es aplicable a todas las profesiones. Seguro que hay buenos políticos o profesionales de la banca pero en este momento su reputación se ve lastrada por la imagen de la profesión.

Entiendo que a la hora de vender tu trabajo aparentemente es más ràpido decir que te dedicas a algo que a tratar de posicionar tu buen nombre. Cuando te asocias a un concepto, te beneficias momentaneamente de su conocimiento y la buena imagen y eso te ahorra explicaciones, pero con el tiempo puede que acabes cargando con las culpas y los pecados de otro.

Hace ocho años empecé utilizando el término “marca propia” como forma de comparar a los profesionales “commodity” con las marcas blancas. Luego fui utilizando Marca Personal, Personal Branding y Branding Personal. Luego he desarrollado nuevos modelos, sistemas y herramientas y el concepto se ha quedado corto. Ese es otro de los problemas de basar tu estrategia en un “producto”. Así que lo mejor es tener una auténtica Marca Personal basada en tu nombre y, a patir de ahí, empezar a desarrollar nuevos “productos”.

No me voy a extender más. Pero mi intención para el “próximo curso” es centrar mi estrategia en mi propio nombre. Creo que ese es el objetivo final de un profesional con marca. Ya te iré contando como lo haré y también te recomiendo que consideres aplicar esta opción a tí mismo.

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[18 ene 2011 | 10 Comments | ]

Bueno, ya parece que ha llegado la hora de la verdad. La semana que viene empezaréis a encontrar mi libro EXPERTOLOGÍA en las librerías (también está en formato electrónico). Aunque supongo que debería hablar de NUESTRO libro porque en estos meses he recibido el apoyo y el ánimo de muchos de vosotros. Desde los momentos de bajón mientras lo escribía el verano pasado hasta la elección del título, siempre habéis estado ahí.

La semana que viene hablaré de lo que podéis encontrar en él. Creo que no os va a defraudar. Pero esta semana quiero centrarme en la propia preparación del libro y sus implicaciones con la Marca Personal. Aunque os lo cuento en el video que incluyo en el post, hay algunas lecciones aprendidas que quiero comentar.

Cada libro es nuevo y diferente. Aunque ya había escrito otro libro (Marca Personal), he tenido la sensación de que empezaba de nuevo y de que no había aprendido nada. Pero además, con la presión añadida de tratar de aportar algo distinto e interesante en la principal editorial de nuestro país.

Tengo que decir que me siento muy privilegiado por haber tenido tantas facilidades para escribir los libros. Me he encontrado con todas las puertas abiertas, pero creo que eso también es el resultado tener algunos buenos amigos y de todos estos años de trabajo en mi Marca Personal. Supongo que si me dedico a dar lecciones a los demás, antes debo aplicármelas yo mismo ¿no?

No se lo que le ocurrirá a otras personas que escriben libros, pero para mi no es fácil. En algunos momentos me dan ganas de tirar la toalla. En las dos ocasiones en que he escrito un libro, me he prometido que sería la última. Pero lo cierto es que unos meses después me vuelve a entrar el gusanillo. De hecho ya estoy dándole vueltas a alguna idea.

Los dos editores con los que he trabajado me han parecido estupendos. Aunque podrían haber tratado de influir en mis opiniones, no se han metido en mi trabajo y me han permitido decir y expresar mis “burradas” habituales.

No me cansaré de repetir que este es un libro para personas normales que quieren y pueden conseguir cosas extraordinarias. He querido contar todo lo que sé y hacer algo útil para mucha gente.

He dejado abierta la página del libro para que incluyáis vuestros comentarios si os apetece. Seguro que hay muchas cosas que mejorar.

Además, durante la escritura del libro utilicé Twitter para contar mis impresiones. Las he recopilado en un documento que podéis descargar aquí.

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[29 oct 2010 | 2 Comments | ]

Siempre que te descubras en el lado de la mayoría, es hora de detenerse a reflexionar. Mark Twain

Vale, lo reconozco, soy un contreras. No hace falta leer mucho de lo que digo y escribo para darse cuenta de que tengo una tendencia a ponerme en el lado contrario de lo que opina la mayoría de la gente. Algún día me lo haré mirar. Seguro que tiene alguna explicación freudiana. Pero mientras tanto voy a sacar algunas consecuencias.

Hace unos días decía que Raúl, siempre tan certero, opinaba sobre el riesgo de convertirme en un “cascarrabias 2.0″. Pero no ha sido la única señal de advertencia. El caso es que en varias ocasiones en las últimas semanas me han pedido mi opinión “a la contra” en algunos de los temas en los que soy más obsesivo. Tamara Vazquez me pidió una opinión crítica en un artículo reciente sobre las Redes Sociales profesionales. Esta semana nos echamos unas risas debatiendo sobre Social Media en Granada con Bere Casillas y Juan de Dios Salinas

La verdad es que no me disgusta mi papel de “supertacañón”. Y se me ocurren algunas reflexiones al respecto.

Posicionarse a la contra no es más que otra forma de posicionarse

Cuando una Marca Personal se asocia solidamente con un determinado criterio, unos valores, unas creencias o unos principios, aunque sean minoritarios, esa coherencia solo puede fortalecer su credibilidad. Otra cosa es que ese posicionamiento proporcione un rendimiento, del tipo que sea, a quién lo sostiene. De hecho es facil que encuentres más enemigos que amigos. Pero incluso eso refuerza tu postura.

Posicionarse a la contra no puede convertirse en una “pose” o en una elección interesada

El Branding Personal se basa en la autenticidad y cuando alguien defiende una postura, aunque sea minoritaria, debe ser sincera y honesta. De lo contrario no será sostenible y antes o después caerá la máscara y acabará con tu reputación.

Posicionarse a la contra no implica tener una actitud negativa

Una Marca Personal debe ser constructiva y positiva, cuando no estás de acuerdo con algo debes argumentarlo y ofrecer opciones y alternativas. Si opinas en contra de algo, y estás en lo cierto, puedes ayudar a quienes te escuchan a evitar pérdidas, dolores o sufrimientos. Podría decirse, en positivo, que si eres bueno advirtiendo de los riesgos de una opción, esa capacidad de predicción puede aumentar tu valor como profesional.

Dos ejemplos,

Yo no estoy en contra de las Redes Sociales, estoy a favor de un uso racional de las herramientas 2.0.

Yo no estoy en contra de R2H2, estoy a favor de transformar el departamento en algo más parecido a un área de gestión de Marcas Personales.

Posicionarse a la contra es más arriesgado pero tiene más valor cuanto menos gente opina como tú

Opinar en contra de la SGAE es sencillo. Criticar a R2H2 es facil pero es arriesgado para quien quiere vender programas de formación. Meterse con dospuntocerolandia es peligroso en La Red pero puede ser más facil en entornos con mentalidad 1.0. Atacar a las Redes Sociales puede enfrentarte con quienes tienen un perfil más joven y pero ayudarte a sintonizar con otros más tradicionales.

Ese riesgo y ese valor pueden ser un elemento diferenciador que puede ayudar a reforzar tu Marca Personal si lo gestionas correctamente y encuentras el nicho adecuado. Gracias a La Red es posible encontrar gente que piensa como tú aunque esté escondida. Eso antes era más complicado.

Posicionarse a la contra no es inmovilismo ni paralización

Hoy percibes las cosas de una forma, pero mañana puede ocurrir algo que te haga cambiar de opinión. Sostener una postura simplemente porque es la que has defendido durante mucho tiempo no te hace más creible, solamente más vulnerable.

Cuando una persona mantiene un criterio durante un largo periodo y un día se da cuenta de que estaba equivocado o que las circunstancias han cambiado, debe aceptarlo y comunicarlo eficazmente. Eso no le hace debil o poco fiable, en todo caso le ayuda a sintonizar con quienes le siguen y refuerza su confianza al comprobar que lo importante no es la postura sino el criterio.

Aquí estoy pensando en herramientas, tendencias y métodos. No creo que esto sea aplicable a los políticos. La ideología es algo más profundo y si un día tienes que actuar en contra de algo que forma parte de tu identidad, lo mejor es que reconozcas tu error y te retires elegantemente. Y si no cambias tus creencias pero tienes que actuar en contra de ellas, la situación es todavía más incómoda y tu imagen menos sólida. El mayor problema es que esa falta de coherencia no solo te perjudica a tí sino sobre todo a quienes dependen de tus decisiones.

Posicionarse a la contra debe ofrecer o aportar alternativas

Si alguien se dedica solamente a criticar todo lo que se hace, inmediatamente se convierte en un tertuliano. Un profesional con Marca Personal debe convertir los problemas en oportunidades. No basta con denunciar o criticar lo que está mal (aunque yo tengo tendencia a hacerlo), hay que abrir nuevos caminos. Si no lo haces así, tu opinión es irrelevante y dificilmente puede posicionarse una Marca Personal si lo que ofrece no sirve para nada.

Posicionarse a la contra no es enfrentarse a las personas sino a las ideas

A pesar de mi insistencia cansina con asuntos como dospuntocerolandia,  R2H2 o la política, tengo grandes amigos con opiniones distintas. Nuestras diferencias nos sirven para mantener debates interesantes en los que todos nos enriquecemos. Pero por supuesto, nuestras discrepancias son ideológicas, nunca personales.

Posicionarse a la contra es poco agradecido

Normalmente no gustan quienes no piensan como la mayoría, pero todavía gustan menos quienes, al demostrar que tenían razón, dicen “ya te lo dije”. 

NOTA: Mi amigo Paco Viudes ha colgado un podcast en su web PYMENTON con una charla que mantuvimos el otro día via Skype sobre Marca Personal. Puedes bajártelo en mp3.

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[15 jun 2010 | 19 Comments | ]

Me gustaría poder decir que siempre que hablo a un grupo de gente todo me sale perfecto y que siempre tengo un éxito rotundo de crítica y público. Pero, afortunadamente, no es así. Digo afortunadamente porque en los momentos en los que cometes errores es cuando te obligas a replantearte algunas cosas y a ajustar la forma de hacer tu trabajo. Y eso te obliga a mejorar.

En algunas ocasiones todo encaja, hay sintonía y tienes un día lúcido. En otras, las cosas salen simplemente correctas. En algunas todo se tuerce y deseas que te trague la tierra.

La pasada semana me invitaron a hablar a un grupo de mujeres que ocupan puestos de responsabilidad en empresas (muy) importantes. Estaba planteado como una reunión de amigas a la que yo había sido invitado para hablar de Marca Personal. Había dos elementos comunes entre todas las asistentes, el primero era obvio, todas eran mujeres. El segundo era que todas eran directivas que se sentían orgullosas de haber alcanzado puestos de responsabilidad. Pensé que sería una buena oportunidad de hablarles del Branding Personal como herramienta para fortalecer su identidad personal y profesional. Pero me equivoqué.

Empecé explicándoles como estaban cambiando las cosas. Cómo se estaban rompiendo los vínculos entre empresas y profesionales. Cómo estaba el mercado y lo mal que lo estaba pasando mucha gente. Pero en sus miradas vi que no entendían nada. Daba la sensación de que el paro, los mileuristas o los contratos basura eran cosa de otro planeta. Para ellas, mujeres profesionales “de éxito”, con sus coches de empresa y sus despachos enmoquetados, lo que les decía era algo que no les ocurriría nunca, porque habían “triunfado”.

Y esa fue la mayor lección que aprendí ese día: No intentes ayudar a mejorar o a cambiar a quién no tiene ningún interés en hacerlo. Si ya es dificil conseguir que alguien se ponga en marcha, es mucho más dificil cuando esa persona considera que vive en el mejor de los mundos posibles y que siempre va a seguir así.

La depresión total me llegó cuando les hablé de las herramientas de visibilidad. Les expliqué que cualquier profesional tiene actualmente la posibilidad de comunicar su trabajo y su identidad a todo el mundo. Y ahí se me echaron encima. No podían concebir que su trabajo, su producto, su contribución no estuviese asociada a la empresa que les pagaba la nómina.

No les estaba diciendo que filtrasen secretos oficiales ni que utilizasen a su empresa para medrar. Lo que les decía era que cualquier profesional debe posicionar su Marca Personal y transmitir su valor independientemente de la organización que le pagase el sueldo en ese momento. Lo que les trataba de comunicar era que fuera del horario de trabajo nadie debería decirles lo que tienen que hacer y que si les convenía dar una conferencia, escribir un artículo o crear un blog, solo ellas deberían decidirlo. Pero no, consideraban que eso era una traición. Me decían vehementemente que eso es ir en contra de sus empresas.

  • Les parecía una aberración tener una tarjeta profesional que no tuviese el logo de su organización.
  • No eran capaces de entender que, aunque ahora viven muy bien, el día menos pensado van a verse en la calle.
  • No se daban cuenta de que su valor como profesionales, su Marca Personal, reforzaría la marca de la organización en la que trabajaban.
  • No entendían que un/una profesional depende de sí mismo/a. Que no puede poner su vida o su carrera en manos de otro. Porque si eso falla, todo su tinglado se cae.
  • Les parecía deshonesto no unir su nombre al de su empresa, pero no tenían reparo en reconocer que era esa misma empresa la que les hacía valiosas para el mercado y que se aprovechaban de eso. Muy triste…

Lo reconozco, salí muy mosqueado y deprimido, pero no por mí sino por ellas. Me dió la sensación de que detrás de ese orgullo de género solo había una continuación de la dependencia contra la que muchas mujeres han luchado.

En realidad no vi mujeres independientes o profesionales libres. Lo que me encontré fue un grupo de personas que habían dejado de ser LA SEÑORA DE… para convertirse en LA EMPLEADA DE… Las joyas, los caprichitos y la dependencia habían sido sustituidos por otras cosas. Nos parece extraño y peligroso el que algunas mujeres lleven un burka que les oculte de las miradas, pero asumimos como normal el que mujeres civilizadas decidan sustituir su identidad por la de una corporación.

A veces me meto con mi amiga Patricia Araque por su “militancia”, pero creo que personas como ella realizan una labor por la independencia de las mujeres mucho más importante que la de un centenar de “mujeres directivas” casadas con su marido empresa.

Afortunadamente La Red está llena de mujeres que piensan por sí mismas (Mertxe, Isabel,…), que tratan de cambiar las cosas y sobre todo, que tienen su Marca Personal y no dependen del logo de la empresa que aparece en su tarjeta. Ellas no tienen que utilizar el nombre de una empresa para justificar su valor porque tienen uno mucho más valioso, el suyo propio. Puede que no tengan un AUDI de empresa o un bonus a final de año, pero tienen algo mejor, una identidad propia.

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[25 may 2010 | 2 Comments | ]

A medida que he ido avanzando en mi proyecto de Marca Personal he ido confirmando una sospecha: He creado todo esto porque no me gusta vender.

Supongo que a muchos de vosotros no os entusiasma la idea de vender, ni os consideráis comerciales, ni os “véis” como vendedores. A mi tampoco.

No es que tenga nada malo contra el mundo de la venta, más bien lo contrario. Lo que ocurre es que me parece muy dificil. Por eso los buenos vendedores están tan bien valorados.

Así que, si no te gusta vender, solo te queda una opción: QUE TE COMPREN.

Para que te busquen, te deseen y finalmente te hagan una oferta sin que tu tengas que mover un dedo, debes ofrecer un “producto” que sea percibido como algo realmente merece la pena. Y también tienes que conseguir que sea conocido. Eso es lo que consigue una marca.

En este momento hay mucha gente que está haciendo Branding Personal o comercial para posicionarse. Hay un huevo de gente (y cada día más) que está haciendo ruido en todas partes para dejar su huella-marca. Pero con el tiempo he aprendido que el posicionamiento y la Marca Personal es solo una parte del proceso.

Que te miren o incluso que te admiren puede ser muy agradable para tu ego, pero eso no paga las facturas.

La marca, personal o comercial, solo es realmente útil cuando llega el momento de cerrar una “venta”. Si eres percibido como relevante y fiable, tendrás mucho más facil “colocar” tu oferta u obtener más recursos (económicos o emocionales) con ella. Estarás mucho mejor situado que el resto para ser elegido. Puede que las apuestas estén a tu favor. Puede que tengas mucha gente peleándose por tí. Pero una marca por si sola no vende. Y al final hay que jugar el partido… y ganarlo en el campo.

No debemos olvidar que el Branding Personal es solo un medio, no es un fin. Es solo una forma de aumentar las probabilidades de obtener los recursos (dinero, ascensos, cariño,…) que vamos a necesitar para alcanzar nuestros objetivos (una vida tranquila, felicidad, prestigio,…).

  • Si conseguimos que un Headhunter nos conozca sin necesidad de enviarle el CV, estaremos mejor situados.
  • Si los clientes leen nuestro blog y les parece interesante, habremos generado credibilidad antes de conocernos personalmente.
  • Si los directivos conocen nuestra forma de trabajar porque nos han escuchado en una conferencia, tendremos que dar muchas menos explicaciones si algún día necesitan de nuestros servicios.

Pero siempre, siempre, va a haber un momento en el que tenga que realizarse el “cierre” de la venta.

En el colegio nos explicaron la diferencia entre energía potencial y energía cinética

La energía potencial es equivalente a la marca: “Capacidad que tiene un sistema para realizar trabajo en función exclusivamente de su posición o configuración. Puede pensarse como la energía almacenada en el sistema.”

La energía cinética es equivalente a la venta, es la generación de un trabajo gracias a la aplicación de la energía potencial acumulada: “Es una energía que surge en el fenómeno del movimiento. Está definida como el trabajo necesario para acelerar un cuerpo de una masa dada desde el reposo hasta la velocidad que posee.”

Si acumulamos mucha energía potencial (Marca Personal) pero no somos capaces de convertirla en calor, movimiento o trabajo (venta), estaremos perdiendo el tiempo.

Centrar todos tus esfuerzos en “estar el La Red” o en la política de visibilidad por saturación es una estrategia pobre, perezosa y poco eficaz para obtener resultados. Antes o después hay que mancharse las manos, luchar cuerpo a cuerpo y conquistar el territorio. Y ahí es donde fallan muchos de los que se parapetan tras una herramienta dospuntocero.

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[4 feb 2010 | 3 Comments | ]

En los últimos meses he conseguido tener un ritmo de trabajo bastante importante (afortunadamente).
Esta semana he participado en escuelas de negocios y universidades como Deusto, Francisco de Vitoria e IEB.
La próxima semana será Fundesem e ITE Caixa Galicia.
La siguiente…

Pero, al mismo tiempo, empiezo a tener la oportunidad de probar nuevas formas de llegar a la gente de un modo más cómodo para todos. Se trata de las conferencias online y sus sucedáneos.
Hasta ahora he considerado estas intervenciones más como un experimento que como algo operativo al 100%. Pero creo que hay algunas señales que indican que pueden ser muy interesantes en el futuro próximo.

He impartido algunas charlas breves (unos 60 minutos) vía Skype en el programa “Vivir del Coaching” de mi amigo Josepe García.
He participado en el Evento de Networking en Granada también vía Skype.
Y esta semana he participado en el primer Webinar que organiza MeetingMas

Cuando empecé en esto decía un poco en broma que mi objetivo era trabajar desde mi casa. Eso parecía imposible si me iba a dedicar a dar cursos y conferencias. Pero poco a poco va haciéndose realidad.

Hay algunas lecciones que he aprendido en estos “experimentos” y aquí las expongo.

Lo bueno
Desde el punto de vista técnico, todo es bastante sencillo e intuitivo. Todos podéis hacer la prueba con herramientas como DimDim o Webex.

La calidad de transmisión con estas herramientas es suficientemente buena como para no estar preocupándose constantemente de la recepción. Si utilizas Skype u otro medio más pensado para las relaciones uno a uno, la calidad de transmisión es más variable (o lo que es lo mismo, poco fiable).

Es muy cómodo tanto en lo físico como en lo emocional. Me explico. Eso de no tener que trasladarte, vestirte y preocuparte por que todo esté perfectamente coordinado es una gozada. Al mismo tiempo, transmitir desde “tu casa” te hace sentir muy a gusto por estar en tu terreno. No te sientes tan “amenazado” como ante una audiencia real. Aunque yo no soy de los que les sudan las manos al hablar a la gente.

A mi me está permitiendo llegar a mucha gente del otro lado del Atlántico y pronto espero poder organizar algo pronto para todos los amigos de Latinoamérica.

Lo no tan bueno
Lo que no es tan bueno es la interacción con los asistentes. Por muy buena que sea la transmisión, siempre hay un desfase temporal que te impide ver el efecto de tus comentarios. Si gastas una broma o haces un juego de palabras del que esperas un efecto inmediato puedes quedarte con cara de tonto cuando escuchas las risas dos o tres segundos después (una eternidad).

Me parece bastante ortopédico el sistema de preguntas. Es todo demasiado rígido. A mi me gusta que la gente me corte y me de caña. Pero al dejarlo todo en manos de un moderador o una herramienta intermedia, se pierde mucha de la espontaneidad.

Aunque ya he dicho que la calidad suele ser buena, es habitual que puntualmente se produzca algún corte o que se deteriore la calidad de la imagen o el sonido (este es especialmente importante). Lo peor es que el ponente suele ser el último en darse cuenta (Yo suelo hablar rápido, así que es especialmente grave). Cuando le avisan, debe retroceder y en ocasiones se pierde la espontaneidad y el hilo argumental. En consecuencia, acabas más preocupado del próximo corte que de tu exposición.

Por último, como digo, esto han sido experimentos y lo he hecho por amor al arte. Sin embargo, creo que para dar el salto a la comercialización de este tipo de canales, hay que perfeccionar un poco más algunas cuestiones técnicas relacionadas con lo que he comentado. No puedes pedir a nadie que te pague (aunque sea poco) por asistir a un curso en el que muy probablemente algo va fallar. Al menos yo lo creo así.

Aunque parezca una chorrada, la tranquilidad de transmitir desde tu casa, te da una sensación de confort tan grande que debes tener cuidado con la pinta, los gestos o el aspecto que presentas. También puede aparecer tu hija dando gritos por detrás.
A veces pierdes la noción de ser observado y aunque te hayas afeitado y puesto una camisa, si te tienes que levantar, pueden ver tu pantalón del pijama. Ya se que esto no suena muy sofisticado pero es el puto mundo real.

Seguiré probando, experimentando y os lo contaré. Creo que es un canal muy directo y potente para, al menos darte a conocer y posicionar tu Marca Personal y fortalecer tu reputación de experto sin invertir un duro (por cierto, creo que pronto vamos a volver a utilizar esa expresión).

NOTA: La próxima semana espero reanudar mis videos

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[8 jun 2009 | 14 Comments | ]

Quienes seguís este blog, habréis notado un cierto desencanto en los últimos tiempos hacia lo 2.0 y todo lo que se relaciona con ello. Esto no es debido a un disgusto o a una crítica destructiva de alguien. Precisamente estoy pasando una época tranquila en ese sentido y quizás eso me ha permitido pararme y reflexionar.

Creo que lo que ha disparado esta sensación es la carga de trabajo. Creo que todo lo relacionado con la conversación, la colaboración y la generación y búsqueda de contenidos requiere de un tiempo que cada día es más escaso.

Es como si se llegase a un punto en el que una voz te dijese que todo esto está muy bien, pero que es hora de regresar al mundo real. Los proyectos, las presentaciones y los trabajos de todo tipo no salen solos y de algún sitio tiene que salir el tiempo.

Hace unos días me despedí de Twitter. He tratado de encontrar sentido y utilidad real a esa herramienta, pero he acabado rindiéndome. He descubierto algunas claves que pueden ser útiles a la hora de posicionar una Marca Personal, pero creo que el “retorno de la inversión” no justifica el tiempo empleado.

Todo esto son reflexiones personales que están en pleno proceso de maduración. Ni mucho menos pretendo generalizar mi experiencia ni aconsejar la vuelta al lapiz y papel. Yo pienso seguir aquí, pero tengo que replantearme la forma de gestionarlo eficazmente.

Digo esto porque al decir que dejaba Twitter, muchos amigos intentaron convencerme de que no lo hiciese, de que era algo estupendo. Es como si estuviese fallándoles o incluso ofendiéndoles al decir que “me parece aburrido, ineficaz y una pérdida de tiempo”. Sinceramente, he tenido una sensación como de La invasión de los ultracuerpos y me mirasen con cara rara por no querer pasar por la metamorfosis (la vaina).

Y esto puede ocurrir con cualquiera de las herramientas 2.0 que van apareciendo (y desapareciendo). ¡Pero como no estás en Facebook o Linkedin o …!¡Pero todavía estás en Second Life o chateas en Yahoo!
Francamente, no me queda tiempo ni ganas de seguir este ritmo ni de estar justificándome a cada momento. Ya somos mayorcitos y si uno se lo monta como Agente Libre es para no tener que ir dando explicaciones a (casi) nadie. Uno quiere ganarse la vida haciendo lo que le gusta, no ponerse la medalla de Early Adopter.

Una de las cosas en las que muchos coinciden cuando hago estos comentarios es algo en lo que estoy de acuerdo: ¿Cual es tu objetivo al utilizar estas herramientas? Y creo que esa pregunta tiene la clave.

Desde luego, mi intención inicial fue y sigue siendo dar a conocer el concepto de Marca Personal (y los nuevos temas en los que estoy trabajando) y posicionarme como especialista. Creo que he conseguido una cierta notoriedad, pero ¿Cuantos de los proyectos en los que estoy participando se deben, por ejemplo, al posicionamiento en Google? ¿Cuantos son consecuencia de lo 1.0 o incluso 0.0? ¿La web o el blog han sido herramientas de venta-persuasión o solo folletos informativos?

En las últimas clases y conferencias en las que he intervenido me he dado cuenta de que hay que volver al principio y a los principios. Hay mucha, muchísima gente explicando como hacer llegar a todo el mundo quién eres y lo que haces, pero ¿Realmente tienes claro lo que quieres comunicar? ¿Estás seguro de que es una buena idea eso de que todo el mundo te conozca tal y como eres y estás ahora?

Si tu objetivo unicamente es desarrollar y posicionar tu Marca Personal, ¿Debes pagar el “peaje” conversacional-colaborativo que implica lo 2.0? ¿Merece la pena someterte voluntariamente a críticas de quienes solo tienen un conocimiento superficial de tu trabajo? ¿No es más inteligente y rentable mantener tu notoriedad en un plano más discreto dentro de tu nicho de mercado en lugar de salir a la “plaza mayor”? ¿Te apetece estar recibiendo invitaciones ridículas y dignas de un niño de 5 años a grupos de Facebook creados por algún oligofrénico con más tiempo que vergüenza?
Ya se que estas son cuestiones poco politicamente correctas, pero que le voy a hacer, es mi caracter (marca)…

Sobre todo esto, recomiendo pasarse por el post que Senior Manager publica hoy mismo.

Por cierto, hoy tocaba vídeo, pero el principio de incertidumbre me lo ha impedido, cuando he encontrado el momento no he podido encontrar la posición y viceversa.

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[23 abr 2009 | 3 Comments | ]

No se que “gurú” (un amigo me dijo que en español deberíamos decir “santones”) decía que la mejor conferencia que había dado en su vida siempre era la última que había impartido. La razón era sencilla, en esa última charla estaba todo el conocimiento y experiencia adquirida a lo largo del tiempo.

En las últimas semanas he participado en muchos actos e impartido muchas clases y eso me ha permitido seguir ajustando mi modelo. Al enfrentarte a la realidad y a la reacción de una audiencia es cuando te das cuenta de que muchas teorías y planteamientos sobre el papel dificilmente se sostienen o son mejorables.

Suelo decir que el Branding Personal toma ideas y herramientas de muchas disciplinas. Durante los primeros años me dediqué a juntar, recopilar y almacenar esa información como si tuviese el Síndrome de Diógenes. Pero solo al ponerlo en práctica puedes ir ajustando todas las piezas del puzzle y eliminando las sobrantes.

A medida que lo construyes, ves que hay cosas que no acaban de encajar, otras que son redundantes y otras que no están donde deberían.

Una de esas situaciones se refieren a algo tan tonto como la respuesta a la pregunta ¿Que es antes, la marca o el producto? Hasta ahora he pensado que primero defines tu oferta personal y sobre ella desarrollas tu Marca Personal. Sin embargo, la intervención de una asistente a un curso me ha hecho replantearme esa parte del modelo.

Ahora veo que lo primero es tener claro tu posicionamiento personal, tus valores, tu identidad. Eso es lo que va a definir tu estrategia de Marca Personal. A partir de ahí vas desarrollando tu/s oferta/s, tu/s producto/s personal/es.

En realidad, es algo casi de perogrullo y quienes son expertos en PNL lo tienen muy claro y lo denominan Niveles Lógicos. De una manera muy simplificada podríamos decir que tu Marca Personal es la suma de tu identidad, creencias y valores. Tu producto es tu capacidad de hacer cosas. El marketing está relacionado con tu conducta y el entorno. Quique ¿Estás de acuerdo?

En el Branding Personal, definitivamente la marca eres tú, pero el producto es lo que desarrollas y ofreces. Por ejemplo, mi marca personal será Andrés Pérez Ortega y la tuya serás tú mismo/a, pero mi producto es el Branding Personal, la gestión de compras, la dirección de proyectos o cualquier otra oferta que desarrolle a partir de mis “ingredientes” y el tuyo será lo que ofrezcas al “mercado”.

Creo que es importante que nos posicionemos como personas, como profesionales con nombre y apellidos. Esa es una barrera de entrada infranqueable porque eres único/a. Esa será la marca paraguas la que generará confianza y bajo la cual desarrollarás todos tus “productos”. Y son esos productos los que debes aprender a vender, en lugar de tener que venderte tú.

De este modo, lo que nos define no es lo que hacemos, los estudios realizados o la experiencia adquirida, sino aquello que forma parte de nuestra identidad y sobre la que construiremos nuestra aportación, y a eso denominaremos Marca Personal.

Nota: El la página de Adtitud TV hay un pequeño resumen en video del evento de Garrigues por si os interesa.

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[30 mar 2009 | 6 Comments | ]

Poco a poco, muy despacio pero de forma imparable, el proyecto de Marca Personal está alcanzando la mayoría de edad. Este mes aparece en portada de la revista emprendedores en el que se habla de mi trabajo.

Los amigos que habéis estado conmigo desde el principio y cualquiera que haya pretendido sacar adelante una idea sabéis lo duro que es poner en marcha un proyecto. Momentos de tensión y de dudas, presiones familiares, estrecheces económicas y sobre todo mucho trabajo y muchas horas de sueño perdidas.

Algunas veces en este blog y con frecuencia en mis cursos suelo decir que una de las consecuencias más desagradables de empezar a sacar la cabeza del agujero son los comentarios de algunas personas cuando empiezas a ver la luz al final del tunel.

En los últimos tiempos he recibido comentarios de gente que, tras una lectura transversal de alguno de mis post, vienen a insinuar que si esto está saliendo adelante es porque soy una especie de privilegiado, con padrinos, con suerte o con pasta de sobra como para dedicarme a esto. Solo puedo decir una cosa, quienes dicen esto NO TIENEN NI PUTA IDEA de lo que es sacar adelante un proyecto sin recursos. Y esa es la situación del 99% de los emprendedores de este país.

Creo que cualquier emprendedor, agente libre o autónomo habrá recibido este tipo de comentarios y entenderá lo que digo.

Llevas años tratando de cambiar las cosas, de dar ideas, de ayudar a otros y siempre va y aparece un listillo que te dice que vives en Disneylandia, eres un idealista o todo lo contrario, eres un elitista.

Al final llegas a la conclusión de que si haces todo esto es por puro egoismo, por pura satisfacción personal, porque por fin has encontrado algo que te apasiona y te encanta contarlo. Así funciona el mundo. Como decía Pedro Pinto en un comentario, “la fuerza motora de la sociedad es el individuo. Y este individuo es egoísta, por qué ocultarlo, y gracias al egoísmo avanzamos”

Al mismo tiempo, una de las consecuencias de la visibilidad en Internet y de la accesibilidad de lo 2.0 es la idea erronea de que tu trabajo no tiene valor. En La Red se hace más real que nunca eso de que “la confianza da asco”. Se confunde la cercanía y la rapidez de respuesta con la gratuidad de tu trabajo.

Cuando un Agente Libre decide utilizar los medios online para darse a conocer, lo hace porque es rápido, sencillo, eficaz y sobre todo porque su coste es mínimo. También entiende que para ocupar un lugar debe ser generoso y compartir parte de su trabajo. Pero eso no implica que viva del aire o que sea algo así como un filántropo millonario.

Siempre habrá contreras, gente que te critique hagas lo que hagas. Lo bueno es que al final te das cuenta de que hay mucha más gente que aprecia lo que haces, te apoya, te anima y te corrige con cariño que de la otra y eso te hace seguir adelante. Pero no me extrañaría que con el tiempo empiecen a surgir profesionales con el síndrome de Salinger 2.0

De todo esto hablo en el vídeo de hoy.

Branding Personal, Lecciones Aprendidas, Sin categoría »

[16 dic 2008 | 6 Comments | ]

En varias ocasiones hemos mantenido debates sobre la idoneidad o la necesidad de tener un aspecto adecuado o vestir de una determinada manera.

También he dicho que yo soy el menos indicado para dar consejos sobre la imagen personal. No soy experto en ese tema y aunque es un elemento que forma parte del “envase” creo que tiene una importancia relativa frente a la relevancia o la credibilidad.

Sin embargo, me gustaría contar algunas experiencias propias que pueden ser útiles. Son solo impresiones y no creo que haya que sacar una conclusión general.

Uno de los nuestros. En las ocasiones en las que he tenido que hablar ante públicos “senior” o de “cierto nivel” en la pirámide empresarial he considerado más apropiado utilizar traje y corbata. Para mi no supone un problema ni voy a sacrificar ninguno de mis valores por hacerlo. Creo que al ir con un aspecto similar al de “ellos”, se han aceptado mejor mis ideas.

Digamos que ir con un “packaging estandar” me ha permitido decir cosas poco convencionales. Podríamos decir que tener el aspecto que otros desean/esperan te da derecho a expresar tus ideas con mayor margen de maniobra.

Esto es aplicable también a los medios y a la notoriedad. El aparecer en determinados sitios de prensa “seria” consigue que algunas ideas más o menos rompedoras como el Branding Personal sea aceptado con más facilidad.

Cordero con piel de lobo. En otras ocasiones ha ocurrido lo contrario. Presentar un aspecto más “casual/coleguita” te permite decir cosas serias y profundas ante una audiencia que las rechazaría si las dijese alguien con un aspecto más académico.

En cualquier caso, creo que el aspecto es importante en un primer momento. Puede suponer más una barrera de entrada que un elemento de valoración a largo plazo. Creo que es posible que te rechacen por “tus pintas” si es el único elemento a valorar o si no te dan opción a poner “tu mercancía” sobre la mesa. Sin embargo, si tienes la oportunidad de expresarte, el tener algo relevante que ofrecer te da derecho a tener el aspecto que desees.

Por lo tanto, quizás el aspecto sea menos importante cuando podamos demostrar que somos útiles. Cuanto más valioso sea lo que ofreces, menos tendrás que atenerte a unos códigos de conducta o vestimenta. Lo que no implica que tengas que comportarte como un salvaje.

En un mundo ideal, todos deberíamos comportarnos como en un chat pre-videoconferencia. El chat elimina el rechazo físico y permite llegar a conocer mejor a la otra persona sin saber siquiera si es una persona.

Creo que conseguir un posicionamiento sólido, una buena reputación o construir una Marca Personal reconocida te permite escoger tu aspecto y te da más libertad de comportamiento en general.

Como digo, estas son solo unas reflexiones rápidas basadas en experiencias. No pretendo sentar cátedra ni elaborar una tesis sesuda sobre ello.