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Asunto: Dospuntocero.

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[8 mar 2010 | 4 Comments | ]

Siempre he dicho que una estrategia de Branding Personal no requiere una inversión económica. La inversión más importante que quizas debas hacer es la compra de tu dominio (unos 6 Euros). Pero ni siquiera estar en La Red es imprescindible.

Lo más importante para posicionar tu Marca Personal es tiempo, paciencia, persistencia, constancia, coherencia y trabajo bien hecho. Y lo más dificil de todo, reflexionar sobre tí mismo, solo requiere algo muy dificil de conseguir: algunos momentos de tranquilidad y sin presiones.

Con frecuencia me preguntan sobre el tiempo que hay que dedicar a la Marca Personal para que tenga algún efecto. Quienes me hacen esa pregunta piensan que ya tienen bastantes complicaciones en su vida como para ponerse a hacer “campañas” de marketing personal. Y esto tiene varias respuestas.

  1. Todos tenemos una marca. No es posible no tener marca. Desde el momento en que conocemos a alguien o se establece una conexión de cualquier tipo con otras personas estamos siendo etiquetados (marcados). Por lo tanto, tienes dos opciones, puedes seguir dejando que este “etiquetado” se produzca de forma incontrolada e inconsciente o puedes empezar a tomar el control y a gestionar esas percepciones. Eso significa que el Branding Personal es un proceso continuo y que se produce las 24h del día a lo largo de toda tu vida. Dos ejemplos: Este post está influyendo en la percepción que tienes de mí. La forma en que contestes a la próxima llamada al movil también dice algo de tí.
  2. La Marca Personal no es una opción. Los tiempos en que todo era estable, predecible y rutinario ya han pasado. Quizás puedas pensar que estás muy a gusto en tu trabajo y que no vas a necesitar posicionarte en el mercado. Solo te pido que leas la prensa o te pases por una oficina de empleo. Seguramente verás noticias y personas que en su momento pensaban como tú. Puede que hoy no, mañana tampoco, pero tarde o temprano necesitarás ser conocido, reconocido y tenido en cuenta. Y si esperas mucho, puede que sea demasiado tarde. Una Marca Personal requiere tiempo y es mejor que empieces cuanto antes y cuando no lo necesites.
  3. 6 Meses/1 Año. Por experiencia propia y de las personas que conozco he comprobado que una estrategia activa y eficaz de visibilidad de Marca Personal puede empezar a surtir efecto en un plazo de 6 o 12 meses. Eso si, antes hay que trabajar en el diseño de esa estrategia (objetivos, valores, producto, atributos,…). Para conseguirlo no basta con mantener un perfil bajo, es necesario tomar la iniciativa y dar a conocer lo que ofreces.
  4. Inversión. Como digo, el Branding Personal no es una herramienta que requiera grandes recursos económicos. Pero si quieres que tu Marca Personal sea conocida, vas a tener que encontrar algunos espacios temporales para divulgarla. Aquí es donde entra toda la parafernalia de comunicación. Desde los eventos de networking hasta la publicación de un blog. Desde la creación de artículos hasta la participación en ponencias. Desde el diseño de tu CV portfolio profesional hasta la gestión de tus imágenes en Flickr. En este punto es donde debes decidir cuanto tiempo estás dispuesto a “invertir”. Debes ser eficiente y pensar que quizás es más eficiente escribir un par de buenos posts a la semana que tirarse el día enganchado a Twitter.
    Solo una cosa más. Aquí estoy hablando de DAR A CONOCER tu Marca Personal no de descubrirla o crearla. Cuando llegues al punto en el que quieres difundir tu marca, ya debes estar lavado y peinado o lo que es lo mismo, debes recordar que tu Marca Personal es algo que llevas “de serie”.

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[1 mar 2010 | One Comment | ]

Con (demasiada) frecuencia encuentro en La Red y en el mundo físico a personas que se “apoderan” de un concepto y lo retuercen, adulteran y distorsionan para obtener su propio beneficio.

Uno de los ejemplos que me he encontrado ultimamente es el de cuántico. Dentro del mundo de los “expertos” en desarrollo personal ha surgido un grupo de iluminados que pretenden no solo cambiar la vida de la gente sino incluso sanar enfermedades con estas fantasías. En realidad, esto está relacionado con todas esas tendencias surgidas en los tiempos de vacas gordas en las que cualquier “profeta” podía encontrar algún pardillo dispuesto a pagar para que alguien le hiciese sentir bien.

En el mundo del desarrollo personal se utiliza mucho (y mal) la metáfora. Y eso de que las partículas subatómicas puedan saltar de un nivel a otro de energía en forma de paquetes les ha puesto cachondos y han decidido que eso podría aplicarse a la mente de las personas. Y lo que no debería haber salido de una historieta de Cuarto Milenio o de la crónica de sucesos de un periódico, se ha convertido en “dogma” para algunos.

Tengo amigos que han dedicado horas y codos para convertirse en expertos y doctores en Química Cuántica, y yo la he sufrido (a la asignatura no a mis amigos) en la carrera. Así que, cuando me cruzo con alguno de aquellos iluminados me dan las siete cosas. No quiero ni pensar en lo que les puede pasar por la imaginación a quienes han dedicado varios años a sacar su título de medicina y se cruzan con estos autodidactas a los que se les ha indigestado la mezcla de Asimov, Punset y el hinduismo.

En el mundo del branding, el marketing o las redes sociales ocurre algo parecido. Cuando un concepto como el Branding Personal se pone de moda, cualquiera que ha aprendido a poner un fondo en Twitter o a crear un grupo en Facebook, de pronto es un experto en la materia. Así que, sería conveniente aclarar algunos conceptos.

El Branding Personal o Comercial es un PROCESO de identificación y desarrollo de una serie de atributos y cualidades para generar confianza y valor. Implica autoconocimiento, estrategia, gestión de proyectos, definición de objetivos y muchas cosas más.

El Marketing es la forma de identificar a los clientes y conectar con ellos para satisfacer sus necesidades.

La publicidad es la forma de difundir o informar al público sobre un bien o servicio. Es decir, es una herramienta de marketing.

La venta es el proceso en el que se pacta y se cierra un acuerdo de intercambio de bienes y servicios. A nivel personal, una entrevista de trabajo o una cita con una chica (o chico) es una “reunión de ventas”. Alguien dijo que una cita es una entrevista que dura varias horas.

Y detrás de todo eso debe haber algo que lo sustente. Algo de valor que definiremos producto, servicio, contribución, oferta profesional o relevancia personal. Pero solo si existe esto, podremos empezar a desarrollar una marca, diseñar una estrategia de marketing, hacer una campaña de publicidad y finalmente cerrar una venta.

Está claro que la venta se facilita si el potencial comprador tiene un posicionamiento claro de la oferta. Y eso se consigue con una marca fuerte y con un marketing eficaz. Pero igual que a nadie se le ocurriría decir que echar folletos en los buzones es branding, tampoco debería decirse que escribir compulsivamente en Twitter es crear una Marca Personal. Eso solo es una forma más de publicidad personal.

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[23 feb 2010 | 4 Comments | ]

Dicen que vivimos en un mundo interconectado.
Los políticos hablan de solidaridad y de ajustes mientras se dedican a vivir como reyes (¿Y si los diputados twitearan todas sus actividades?).
Hoy los sindicatos van a hacer un poco el paripé y van a “trabajar” antes de volver a sus vacaciones perpetuas.
Las empresas hablan hablaban de Responsabilidad Social Corporativa.
Los dospuntocerolenses hablan de colaboración y cooperación.

Pero la realidad es que estamos solos, más solos que la una. Nadie cuida de nosotros, solo dicen que lo hacen. Y no creo que eso sea del todo malo. Lo único que hace falta para cambiar es ser conscientes de ello.

Mucha gente está pasándolo mal, muy mal. Profesionales de primera línea están siendo desechados. La gente más joven ni siquiera se plantea lo que va a ser de ellos en un plazo mayor de una semana.
Mientras tanto, las instituciones actúan como Maria Antonieta y al oir el ruido de la calle dicen que si los de ahí fuera no tienen pan, pues que coman pasteles.

Lo han conseguido, han llegado al punto en el que debemos pasar de ellos y buscarnos la vida. Creo que debemos ser conscientes de que estamos solos. Que nadie va a venir a salvarnos.

La Marca Personal es algo que va mucho más allá de poner un avatar chulo en una red social o de mandar un osito a un “amigo” de facebook.
La Marca Personal implica ser responsable de tus decisiones.
La Marca Personal te obliga a dejar tu huella en tu entorno en lugar de dejar que sea este el que la deje en tí.
La Marca Personal no acepta que te conviertan en un número de empleado, un afiliado, un votante, una estadística o un código informático.
La Marca Personal te convierte en tu propio jefe. Te obliga a pensar como un profesional-empresa. Por lo tanto, puedes imaginar que es algo que repele a quienes pretenden convertirte en una coartada para seguir llevando una vida relajada.
La Marca Personal no es egoista, solo adquiere valor si aporta valor.

Estamos solos. No hay príncipes azules. Puedes seguir emocionándote con lo que dicen los mitineros los fines de semana. Pero cuanto antes asumas que nadie te va a dar nada, que tienes que tomar el poder, tu propio poder, antes saldrás del agujero.

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[18 feb 2010 | 5 Comments | ]

Por alguna razón, esta noche he recordado que fue una semana como esta, pero de hace exactamente seis años, la que puso en marcha el proceso en el que estoy metido.

Un jueves de una tarde gris y tristona de mediados de febrero entró un director general a mi despacho y me dijo que tenía que hablar conmigo, que debía comunicarme una mala noticia. Lo demás es historia.

En aquel momento decidí que jamás volvería a trabajar para nadie. Que a partir de ese momento mi trabajo dependería de mí y solo de mí. Que me dedicaría a ayudar a otros a hacer lo mismo.
Y con el tiempo he agradecido que en aquel momento alguien tomase una decisión que debí tomar yo mucho tiempo antes.

No ha sido un camino fácil. Si hay algo que he aprendido es que es fundamental la paciencia, la persistencia y el trabajo. Que no hay atajos.
Si hay alguien que llegue al mundo de posicionamiento y el Branding Personal y crea que puede convertirse en una “estrella” en pocos días, más vale que se lo quite de la cabeza.

Si utilizas ciertas técnicas (¿trucos?), puedes conseguir obtener un efecto importante (cuantitativo) en redes sociales o una buena posición en buscadores en poco tiempo. Pero eso no es tener una Marca Personal. Eso es más parecido a la publicidad. Si pones tu careto en todas partes en un breve periodo de tiempo, conseguirás que te conozcan pero seguramente no te asociarán a nada y pronto serás olvidado.

En el mundo de lo dospuntocero, las Marcas Personales que me merecen confianza no son las que han obtenido una notoriedad en un breve espacio de tiempo, sino las que siguen dando guerra después de varios años. Creo que ese podría ser un buen modo de evaluar su fuerza.

La cosecha del 2004 en la blogosfera fue estupenda. Aquel año empezamos muchos. Han desaparecido bastantes. Pero los que siguen (seguimos), creo que nos hemos hecho un hueco a base de consistencia, insistencia, coherencia y algo de impertinencia. Muchos empezaron siendo un simple nombre o título en un blog, pero con el tiempo se han convertido en amigos. David, Raúl, Edu, Enrique o Javier son “clásicos” que han construido una Marca Personal a base de trabajo y de defensa de sus ideas, en lugar de utilizar trucos de SEO.

Pero aunque había (y hay) mucho de romanticismo y de experimentación, creo que también nos movía un interés puramente alimenticio y de supervivencia. La Red, los blogs, etc. eran geniales, pero también era una forma barata y sencilla de darte a conocer para poner en marcha tu “negocio”. Al menos en mi caso, la motivación estaba en lo más bajo de la pirámide de Maslow.

La necesidad de pagar las facturas o de obtener seguridad profesional era (y es) lo prioritario. No tengo reparos en admitir que mi motivación es Maslow 1.0. Y creo que mi estrategia ha sido coherente. No tengo intención de utilizar dospuntocerolandia para tener un millón de “amigos”.

Sin embargo, me da la sensación de que el dospuntocerismo ha dado la vuelta a la dichosa pirámide. Cuando veo el comportamiento de muchos dospuntocerriles de última generación parece que la motivación principal está en la puntita nada más. ¿Deberíamos empezar a hablar de Maslow 2.0?
Parece que la autorrealización, el autorreconocimiento, el éxito, el respeto, el afecto o la amistad están por encima de la supervivencia. Aunque me temo que la crisis va a poner a muchos en su sitio.

Eso me lleva a pensar que quienes actúan así, o tienen las necesidades básicas cubiertas (élite de privilegiados), o no las tienen pero son incapaces de actuar de forma responsable (inconscientes, falta de visión). Porque no se dan cuenta de que ni los dueños de Facebook, ni los de Twitter, ni los de Tuenti les van a enviar un talón mensual con un salario por alimentar sus inventos y hacerles ricos.

Termino con una información que puede resumir todo esto. Explicaba David ayer mismo como lo 1.0 sigue siendo fundamental en el mundo del empleo. Son los contactos y las referencias personales directas las que siguen importando. En palabras de David:

“Son estudios como estos los que demuestran que es una irresponsabilidad sugerir a los que buscan empleo que se centren en las redes sociales para encontrar empleo. Lo que debe hacer alguien que busca un trabajo es copar todas las posibilidades existentes (incluyendo la formación continua).”

NOTA: La próxima semana participaré en dos eventos.
El jueves 25 en Madrid daré una charla a los muchachos y muchachas de R2H2.
El viernes 26 estaré en una comida con antiguos alumnos del IE en Alicante. Ambos actos son abiertos, pero las plazas son limitadas. Más información aquí.

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[15 feb 2010 | 4 Comments | ]

Es curioso, pero este post y video de hoy no habrían tenido sentido, para la mayoría de nosotros, hace solo una década. Hablar de los riesgos que implica ser conocido por mucha gente en todo el planeta solo habría interesado a algunas estrellas mediáticas.

En este momento, cualquiera puede llegar a alcanzar un grado de notoriedad importante si se dedica a “hacer ruido” en La Red. Eso puede ser bueno si se hace bien, pero puede ser letal si no se hace de una forma planificada, siguiendo una estrategia y sin haber realizado un autoanálisis profundo.

A pesar de mis críticas hacia el coaching, creo que a la hora de posicionar una Marca Personal es más importante el trabajo con un profesional de ese tipo o con un especialista en marketing que el de un experto en redes sociales o en lo dospuntocero.
Lo dificil no es que te CONOZCAN sino que te RECONOZCAN.
Lo complicado no es gestionar la percepción externa, sino tener clara tu propia percepción interna.
Mertxe o Quique lo tienen muy claro y saben como juntar ambos mundos.

Poco a poco se van incorporando personas que dicen que van a ayudarte a tener una Marca Personal cuando en realidad lo único que van a hacer es conseguir que tengas muchos followers en Twitter, “Amigos” en Facebook y un dominio con tu nombre. Pero eso no es Branding Personal. Eso, en todo caso, sería la utilización de la propaganda, la publicidad y las herramientas dospuntocero para generar impactos con un efecto dudoso si no dañino.

El Branding Personal va desde dentro de la persona hacia fuera. Si no tienes clara tu identidad personal, podrás conseguir que mucha gente haga clic en tus redes sociales, pero eso no tiene nada que ver con tener y dejar una huella, una Marca Personal.

Es en este momento en el que hay que empezar a gestionar lo que mi amigo Tomás Marcos denomina Sobreexposición.
Es cierto que la especialidad de Tomás es la de actores, deportistas y directivos de alto nivel. Pero poco a poco, mucha gente, anónima hasta hace poco, va entrando en la categoría de “celebrity” o algo parecido. Y eso hay que saber gestionarlo.

Empiezo a pensar que en un momento en el que todo el mundo puede posicionarse en La Red, uno de los elementos diferenciadores puede ser el de no aparecer en todas partes. Por varias razones.

Una de las leyes de la influencia es la Ley de la escasez en la que se incrementa la competencia por un producto escaso. A veces tengo la sensación de que estar en todas partes devalúa tu trabajo, genera desconfianza y dudas sobre tu capacidad o tu enfoque.

Al estar escribiendo compulsivamente en todo foro, red social, web, blog o invento dospuntocero que surja multiplicas las posibilidades de cometer un error o de decir alguna estupidez. Eso es todavía más grave en un medio en el que todo se interpreta (o malinterpreta), se critica y se difunde sin control.

Tomás Marcos me pone ejemplos de deportistas y famosos que anuncian cosas o defienden causas que no tienen nada que ver con su trabajo. Y eso genera confusión.

La Marca Personal se construye paso a paso, con cuidado y con una estrategia inteligente. Puede tardar años, pero eso no es malo.

El otro día veía un video de una persona que lleva poco tiempo en esto de la Marca Personal pero que, ultimamente aparece en todas las alertas de google sobre Branding Personal. Se pone a si misma como ejemplo de lo que ha conseguido en pocos meses (miles de amigos y followers). En realidad, eso(¿SEO?) no es dificil, solo hay que bombardear la red. La prueba definitiva de su éxito vendrá si sigue ahí dentro de un año.

Veo con preocupación como se empiezan a “pegar” a este concepto algunos charlatanes de todo tipo. Van apareciendo páginas en las que se promete EXITO, o DINERO entre grandes exclamaciones. Esa estética y esos mensajes siempre me han recordado al vendedor de coches usados de las películas. Es especialmente grave la utilización que se empieza a hacer en los negocios de marketing multinivel, más frecuentemente en latinoamérica.

Si ves que alguien dice que puede “crear” tu Marca Personal y solo te ofrece técnicas y trucos dospuntoceriles de posicionamiento o te promete que te vas a forrar en poco tiempo, al menos, ponlo en cuarentena.

 

NOTA: Acaba de salir la bloguia de empleo en la que he tenido el honor de participar con gente fenomenal y amigos de primera línea. Creo que es un documento fundamental para los tiempos en los que vivimos.
Te la puedes descargar gratuitamente aquí o entrando en la web de la Bloguía de Empleo. Este si que es un buen ejemplo de participación y colaboración que te posiciona frente a la sobreexposición y bombardeo de cháchara inutil.

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[29 ene 2010 | 5 Comments | ]

Es curioso como, a pesar de los años, siguen apareciendo libros y personajes que prometen éxito, dinero, amor o felicidad en un plazo breve de tiempo. Lo que me llama la atención no es la rapidez de los resultados sino el hecho de que garanticen algún tipo de resultado.

Siempre he dicho que el Branding Personal requiere tiempo, trabajo, persistencia y consistencia. Y puede que, incluso siendo disciplinado, cueste alcanzar los objetivos o no se alcancen nunca. Eso ocurre con las Marcas Personales del mismo modo que ocurre con las comerciales.

En esta vida solo sabemos que hay dos cosas seguras, la muerte y los impuestos. Todo lo demás es impredecible. Pero eso no significa que todo sea caótico y aleatorio, simplemente indeterminado.

Solo hay una cosa que podemos controlar (y no siempre), nosotros mismos. Sin embargo, siempre podemos tratar de ejercer algún tipo de influencia sobre el entorno. Porque, en realidad ¿Qué es una marca? simplemente es una forma de generar cierta sensación de confianza, de predecibilidad en un mundo incierto. ¿No es eso una forma de influir, de hacer que otros actúen como deseamos, de reducir los grados de libertad?

No podemos asegurar que alguien vaya a contratarnos, pero podemos aumentar las posibilidades de que lo haga.
No podemos obligar a nadie a que se interese por nuestra idea, pero podemos hacérselo más sencillo.
No podemos cogerle la mano a nadie para que nos señale y nos elija, pero podemos hacer todo lo posible para indicarle el camino.

Todo esto de la Marca Personal, de conseguir convertirnos en la opción preferente y finalmente elegidos, es una “simple” cuestión de probabilidades. Posicionarte como deseas es solo una combinación adecuada de apuestas para conseguir un “premio”.

A todos se nos ha dado unas cartas con las que jugar. Unas son mejores y otras peores, pero siempre podemos hacer algo con ellas si conocemos las reglas (y algunos trucos). Hay algunos que hacen maravillas con unas cartas de mierda y otros son incapaces de ganar con una escalera de color. Los hay que incluso hacen trampas y se sacan cartas de la manga. Pero esa es otra historia.

Si quieres posicionar tu Marca Personal es importante que decidas a qué quieres jugar, cuanto estás dispuesto a apostar y durante cuanto tiempo.

En este momento, hay quien dice que herramientas como Twitter son buenas para posicionar la Marca Personal. Sin embargo, en mi opinión no es una de las mejores apuestas que se pueden hacer para posicionarte. Es sencilla, es rápida, es barata. También es divertida, entretenida y engancha.

Pero en mi opinión, twitter es como el “rasca y gana”, el bingo o una tragaperras. Algo agradable, con recompensa inmediata, relativamente fácil y en la que puedes conocer gente, pero que da premios pequeños y solo si juegas mucho, muchísimo. Hay quién puede dejarse “el sueldo” en una de esas máquinas.

Podríamos comparar los blogs o algunas Redes Sociales “serias” como una apuesta mayor, algo así como las quinielas o las carreras de caballos. Aunque influye el azar, es posible tener un poco más de control o, al menos conocimiento, de las variables que influyen. Eso implica que el premio puede ser mayor y siempre puedes tener algunas pequeñas recompensas.

Sin embargo, si quieres aumentar sustancialmente las probabilidades de éxito, debes hacer apuestas más grandes. Una apuesta mayor implica un coste mayor. Normalmente lo que se pone sobre la mesa no es dinero sino tiempo e ideas.

Conseguir dar una conferencia en un foro apropiado, publicar un artículo en un medio importante o escribir un libro son apuestas de más enjundia. Puedes perderlo todo, pero también puedes aumentar enormemente las probabilidades de ser reconocido como un profesional de referencia.

Por lo tanto, si quieres posicionarte como experto, conseguir el trabajo de tu vida o ese ascenso que se te ha escapado tantas veces, debes elegir bien donde vas a poner tus recursos. Si quieres aumentar las posibilidades de llegar donde deseas debes hacer las apuestas correctas en cantidad y calidad.

Tu decides si quieres “invertir” tus recursos escasos en el bingo, las tragaperras o el “rasca” del mundo 2.0 o decides hacer tus apuestas en otros “casinos” aunque sean 1.0 o 0.5 en los que el premio es mayor.

¡Ah! Y no hagas caso a quienes te dicen que pueden enseñarte a adivinar el número de la Lotería de Navidad.

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[21 ene 2010 | 7 Comments | ]

Cada vez con más frecuencia paso de la indiferencia al odio al ver algunas campañas de publicidad. Vemos por todas partes el eslogan de “Porque yo no soy tonto”, pero cuando cometes el error de darle una oportunidad a la empresa que lo publicita siempre acabas dándote cuenta de que lo eres.
Este pasado verano, uno de los anuncios desagradables al principio y vomitivos al final fue el de una entidad financiera que terminaba con la estúpida cancioncilla de “Ya lo sabiaaaa”. Habían saturado a la audiencia, al menos a mí.

En la facultad de química nos enseñaron a hacer disoluciones de todo tipo.
Había disoluciones diluidas en las que había poca sustancia disuelta. Concentradas, en las que había más sustancia.
Saturadas, en las que ya no se podía disolver más.
Y sobresaturadas, en las que todo lo que añadieses se iba al fondo (precipitaba).

En el mundo de La Red y de los “Social Media” hace tiempo que se pasó de la información diluida a la concentrada.
Los contenidos, los enlaces, las ideas y las citas (Twitter se ha convertido en una “casa de citas”) se repiten y repiten.
Los decálogos, recomendaciones y listas de consejos se cortipegan hasta el aburrimiento.
Cualquier indocumentado que no ha demostrado nada en su profesión se dedica a dogmatizar y dar consejos a las empresas utilizando ideas que acaba de leer a un gurú “yankee” de moda.
Se ha llegado a la saturación.
Pero, al menos yo, ya he llegado a la sobresaturación. Por mucha información que añadas al disolvente, acaba precipitando.

Por mucho cloruro sódico o sulfato de cobre (followers, amigos, contactos,…) que añadas, no consigues una mayor concentración. Simplemente se va al fondo.

Siempre puedes modificar las condiciones de presión y temperatura (La solubilidad de casi todas las sustancias sólidas en líquidos, aumenta con la temperatura) para que “quepa” un poco más. Pero eso implica un aporte de energía que quizás no puedas permitirte.

Creo que el camino ya no es añadir más “soluto” (contenidos e información) a La Red (disolvente). La cantidad de ruido existente impide que se pueda acceder con facilidad a la información valiosa y el medio se vuelve ineficaz (sobresaturado).

Suelo decir que se ha confundido “Tejer la red” con “Echar la red”. Una red de contactos se crea, se construye y se cuida. Sin embargo, la mayoría está echando la red a ver si pesca algo, a ver si hay suerte y entre toda la porquería que se arrastra hay algo valioso. Y eso es muy ineficiente. Hay que volver a la caña de pescar y olvidarse de la red.

Para un profesional que quiera posicionar su Marca Personal creo que empieza a ser poco eficaz dedicarse a echar más información y contenidos al disolvente. No se trata de jugar más a la lotería (estar en todas las Redes Sociales y en todos los saraos dospuntoceriles). Se trata de enfocar mucho más el tiro y las energías.

Esto puede sonar muy políticamente incorrecto, pero creo que, para que empiecen a otorgar valor a lo que haces, hay que buscar un cierto grado de exclusividad y singularidad. Una estrategia de Branding Personal en la que te subas al carro de esa mayoría minoritaria de pensamiento único que es dospuntocerolandia puede ser muy agradable pero poco eficaz.

Por lo tanto, puedes hacer dos cosas, tienes dos opciones:

Primera, te buscas un disolvente puro o poco concentrado en el que tu aportación pueda ser relevante. En el “decadente y casposo” mundo 1.0 hay mucho sitio todavía.
O segunda, te dedicas a aportar energía (tiempo, dinero, recursos,…) para conseguir disolver un poquito más de tu sustancia. Pero me temo que esta opción se puede convertir en una trampa. Cuando dejes de “calentar”, todo se irá al fondo.

Tu decides.

NOTA: Por lo visto los señores de Twitter quieren eliminar tu cuenta si no eres suficientemente activo. Es el equivalente a, “si no vas a consumir, vete de mi bar”. Si señor, eso es fenomenal, o sigues saturando La Red y aumentando el valor de nuestro invento o no te queremos aquí. Twittead, twittead malditos. Hay que seguir contaminando (con información) para que algunos se diviertan y/o ganen dinero. Viva la sostenibilidad.

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[14 ene 2010 | 6 Comments | ]

Cuando empecé a hablar a grupos de personas me di cuenta de que algo no funcionaba como esperaba. Quizás vosotros también habéis experimentado que al especializarte en una materia empiezas a incorporar términos y conceptos que acabas asumiendo e incorporando a tu lenguaje. Sin embargo, lo que para tí es familiar, rutinario e incluso “Güay”, para mucha gente es desconocido o ajeno.

Coaching, Dospuntocero, PNL, Linkedin, Networking, Freelance o incluso Branding son conceptos que manejamos de forma habitual. Sin embargo, en más ocasiones de las que imagináis son desconocidas total o parcialmente por la mayoría de la gente. Me he encontrado con grupos de varias decenas de personas, de las cuales solo media docena había oído hablar de Coaching o de Twitter. Gente formada y preparada pero que no ha tenido tiempo o ganas de enterarse.

El ser humano tiene tendencia a asociar lo nuevo con lo que conoce. Eso permite entender el mundo, pero en ocasiones genera más confusión. ¿Hay una metáfora o algo existente que explique completamente y de forma breve y sencilla lo que es un Blog o una Presentación Zen? Seguramente no. El problema es que al final se desvirtúa todo.

Todavía hay algo más preocupante. Cada día surgen nuevas “modas”, tendencias o herramientas nuevas o, en la mayoría de los casos, combinaciones de otras existentes pero a las que se “bautiza” con nombres exóticos. En realidad no aportan nada realmente innovador. El mismo Branding Personal es “solo” una combinación de elementos existentes combinados de una cierta manera.

Y hay algo peor. Hay mucha gente dispuesta a abrazar esas nuevas tendencias y etiquetarse (“marcarse”) con ellas. Toda esta fiebre de “Community Managers”, “Social Media Managers”, “Neuromarketing” o incluso Marca Personal, etc. es el último ejemplo de todo esto.

La mayoría de la gente no conoce ni tiene interés en conocer que es todo eso. Quienes tienen capacidad de pagar por cualquiera de esos servicios quiere comprar una solución, no una etiqueta más o menos “cool” o de moda. Especialmente en estos tiempos en los que no sobra el dinero.

Entre el problema y nosotros hemos colocado a un intermediario:

Problema -> Herramienta-Marca -> Persona

En lugar de vender el beneficio que somos capaces de proporcionar o la necesidad que somos capaces de resolver, estamos vendiendo herramientas, etiquetas, definiciones extrañas e incomprensibles. No estamos vendiendo nuestra Marca Personal, estamos convirtiendo la herramienta en nuestra marca.
Y eso es muy arriesgado porque las modas pasan, pero tu no (o al menos vas a tardar un poco más en pasar).

Desde el punto de vista de tu Marca Personal, debes aprender a vender las cualidades de persona, no las de la herramienta. Esas herramientas cambian de nombre con demasiada frecuencia y con mucha rapidez y no puedes vincular tu futuro a una moda, una profesión o una licenciatura.

Debes aprender a asociar directamente tu nombre (Tu Marca Personal) a una solución. Independientemente del nombre que algunos “gurús” le pongan.

Problema -> Persona-Marca

Tienes que conseguir que quienes estén interesados piensen de una manera parecida a esta:

“Voy a llamar a AQUÉL TÍO/A que me han dicho que es la leche consiguiendo que venda más por la interné”
“El otro día me hablaron de UNA PERSONA que consigue poner las pilas a gente que está estancada en su trabajo. Voy a localizarla.”
“¿Por qué no llamas a AQUEL TIPO que nos dió una charla sobre la forma de conseguir clientes en un acto social?”
“Te voy a presentar a UNA CHICA que ha conseguido cambiar completamente la imagen de mi empresa y estoy vendiendo un 20% más.”

En realidad, a la gente se la suda la forma en que te denomines o etiquetes tu trabajo o profesión. Lo que quieren saber es lo que puedes hacer por ellos. Así que, preocupate por vender la solución y que asocien tu nombre a ella en lugar de subirte a un carro que ya está a punto de reventar.

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[11 ene 2010 | One Comment | ]

Este fin de semana aparecía una noticia en las páginas salmón del El Mundo en la que se hablaba de un escándalo con un millonario relacionado con una empresa de lujo. Al parecer, el señor Patrick Louis Vuitton se ha dedicado a cazar y torturar animales en la finca de un vecino.

En realidad, aunque “trabaja” en la empresa, esta hace tiempo que dejó de pertenecer a su familia. Pero la reputación personal ha acabado perjudicando la corporativa.

El mismo suplemento económico, Tino Fernandez escribe sobre las redes sociales y su influencia en la empresa. En ese artículo cita mi opinión sobre el peligro de dejar que la reputacion dependa de una sola persona.

He dicho aquí muchas veces que el Branding Personal no es algo que pertenezca a los famosos, poderosos o “celebrities”. Todos tenemos Marca Personal y podemos utilizarla en nuestro beneficio y en el de los que nos rodean.

Pero como en tantas otras ocasiones en la empresa, hay quien quiere convertirlo en algo exclusivo, en un beneficio social para algunos directivos. Y luego pasa lo que pasa.

El caso Tiger Woods puede ocurrir, y ocurre, con directivos, políticos y personas influyentes todos los santos días. Y la razón es muy simple, Las PERSONAS SOMOS IMPERFECTAS. Todos tenemos un cadaver en el armario, todos hemos cometido pecados de juventud y todos hacemos tonterías. Si dejas que la reputación de tu empresa, equipo o producto dependa de la imagen de una sola persona, te aseguro que antes o después acabarás pagándolo.

Durante mucho tiempo, las marcas se han construido sobre productos. Productos a los que se podía aplicar un control de calidad, a los que se podía analizar, a los que se podía retirar si la cosa iba mal. Pero las personas no podemos estar vigiladas constantemente, ni se nos somete a auditorías, ni se nos envía a un laboratorio para revisar nuestras especificaciones. Aunque todo esto es lo que R2H2 lleva intentando desde hace décadas.

En estos últimos días hemos visto como Clinton (a pesar de todo) volvió a “pecar”, la mujer del primer ministro de Irlanda del Norte tenía un “lío” con un joven. El cancer de Jobs o las aventuras arriesgadas de Branson son ejemplos de lo que ocurre cuando la reputación de una organización recae en una sola persona. Incluso puede ocurrir que una buena acción sea malinterpretada.

¿Significa esto que las empresas no deben permitir la existencia de profesionales con Marca Personal? No, nada de eso. Lo que digo es que la marca es cosa de todos. Lo que hay que fomentar es que la reputación de la compañía recaiga en todos y cada uno de sus miembros. Todos deben ser evangelizadores pero no debe haber un único mesias. Y para eso, deben compartir valores y objetivos. Pero eso es muy dificil cuando los más jóvenes ven como se trata y como se prescinde de los que ya han cumplido los cincuenta (o los cuarenta, o los treinta,…).

Por lo tanto, creo que si las empresas van a empezar a utilizar las herramientas dospuntocero deberían tener esto en cuenta. La confianza o la credibilidad no se obtiene con la imagen o la opinión o la marca o los twitts de una sola persona (aunque sea el Dir. General o el CEO) o de un departamento de comunicación. La marca es una actitud y se desarrolla con la participación de todos. Eso puede generar problemas y errores, si, pero si la empresa es sana, serán más facilmente perdonables. Esos fallos incluso podrían ser beneficiosos al ser percibidos como excepciones a la regla.

El total debe ser mayor que la suma de todos. Lo que se necesitan son apóstoles, evangelizadores de marca en lugar de mesías.

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[7 ene 2010 | 5 Comments | ]

Con la entrada del nuevo año, dospuntocerolandia poco a poco empieza a centrarse y a hablar de los temas realmente importantes para la humanidad. No me refiero al paro, o al cambio climático o a la (mala) calidad de la educación o los servicios. No nada de eso. Eso son solo paparruchas.

Lo que realmente es trascendental y relevante es que…(redoble de tambores)…¡¡¡Google va a sacar un teléfono!!! Así que veremos fotos de colas interminables de gente que quiere conseguir uno como si fuese su última oportunidad de conseguir un antídoto que le salve la vida. Seguramente esas personas serían incapaces de hacer algo similar por conseguir un empleo o alguna “tontá” similar, pero joder, es que es un teléfono de Google.

Pero eso no es todo amigos. Por lo visto, Jobs, ese genio, semidios (o dios completo), ese padre o hermano que muchos habrían deseado tener, va a sacar otro “gadget”. Así que, con estos asuntos tenemos contenido para varios meses.

Fuera de bromas, creo que independientemente de la importancia o la relevancia de esos cacharros hay un aspecto que no se tiene demasiado en cuenta a la hora de entender el fenómeno.

A pesar de lo que digan los fanáticos dospuntocerolenses, nada es importante hasta que tiene un efecto en el mundo “real”. Dicen que la prensa está muerta, pero a un twittero con miles de followers se le hace el culo PepsiCola si le dicen que va a aparecer en “los papeles”. Toda la movida del manifiesto habría quedado como una anécdota si los medios tradicionales que tanto desprecian los “early adopters” no se hubiesen hecho eco del asunto. Y los protagonistas estaban encantados de hablar frente a una alcachofa, no había más que verles.

A una escala más reducida hay otros métodos “offline” muy efectivos para posicionar tu Marca Personal. Creo que antes de saltarse varios cursos y tirarse a lo dospuntocero, muchos directivos y profesionales deberían conocer y utilizar eficazmente “los clásicos”. La escritura, la conversación, la oratoria,… y las presentaciones.

No importa la posición que ocupes en el organigrama, las probabilidades de que tengas que hacer una presentación a tus jefes, colegas, clientes o a una audiencia general son muy elevadas.

El software que utilizamos para crear presentaciones es una de las pocas herramientas que requiere que tengas que pensar constantemente de un modo visual. Sin embargo, a diferencia de las habilidades de comunicación verbal, la utilización de imágenes no es sencilla ni nos han enseñado a utilizarlas en el colegio o en escuelas de negocios.

Las presentaciones se han convertido en La Herramienta de comunicación empresarial. Del mismo modo, ideas, proyectos y carreras pueden verse afectadas negativamente por una comunicación inadecuada.
Cada día se hacen millones de presentaciones, pero solo un pequeño porcentaje son efectuadas correctamente. Como empresario, directivo o formador, creas presentaciones en las que te juegas mucho.

Una presentación influye en el valor de las acciones, las ventas, las promociones profesionales o el clima laboral. Sin embargo, nuestra falta de entrenamiento en comunicación visual ha conseguido que las presentaciones sean consideradas culpables de desastres en proyectos de ingeniería, evaluaciones e incluso escándalos bursátiles.

Las “transparencias” han quedado en una tierra de nadie en la que muy pocos saben como crearlas y utilizarlas de forma eficaz. Pero aun así, cuando una presentación se hace de forma correcta y se explica bien, se convierte en una de las herramientas de comunicación más poderosas que existen.

Gran parte del éxito de Al Gore en su campaña contra el cambio climático se debió a una optima utilización de las imágenes en sus conferencias. Lo mismo se puede decir de cada una de las presentaciones de Apple que realiza ese ídolo de masas que es Steve Jobs.

Podemos seguir echando la culpa al software, pero lo que realmente hay que hacer es asumir nuestra responsabilidad. Como comunicadores que queremos dejar nuestra Marca Personal, es imprescindible aprender a crear historias visuales que conecten con nuestra audiencia. Y eso es mucho, muchísimo más dificil que escribir un post o un twitt más o menos ingenioso. Os lo digo por experiencia.

Y quizás, cuando seas capaz de plasmar tus ideas de una forma sencilla, clara y eficaz en el mundo real y frente a una audiencia con cara y ojos, podrás destilar todo ese conocimiento y llevarlo a lo virtual.