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Asunto: Networking.

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[8 mar 2010 | 4 Comments | ]

Siempre he dicho que una estrategia de Branding Personal no requiere una inversión económica. La inversión más importante que quizas debas hacer es la compra de tu dominio (unos 6 Euros). Pero ni siquiera estar en La Red es imprescindible.

Lo más importante para posicionar tu Marca Personal es tiempo, paciencia, persistencia, constancia, coherencia y trabajo bien hecho. Y lo más dificil de todo, reflexionar sobre tí mismo, solo requiere algo muy dificil de conseguir: algunos momentos de tranquilidad y sin presiones.

Con frecuencia me preguntan sobre el tiempo que hay que dedicar a la Marca Personal para que tenga algún efecto. Quienes me hacen esa pregunta piensan que ya tienen bastantes complicaciones en su vida como para ponerse a hacer “campañas” de marketing personal. Y esto tiene varias respuestas.

  1. Todos tenemos una marca. No es posible no tener marca. Desde el momento en que conocemos a alguien o se establece una conexión de cualquier tipo con otras personas estamos siendo etiquetados (marcados). Por lo tanto, tienes dos opciones, puedes seguir dejando que este “etiquetado” se produzca de forma incontrolada e inconsciente o puedes empezar a tomar el control y a gestionar esas percepciones. Eso significa que el Branding Personal es un proceso continuo y que se produce las 24h del día a lo largo de toda tu vida. Dos ejemplos: Este post está influyendo en la percepción que tienes de mí. La forma en que contestes a la próxima llamada al movil también dice algo de tí.
  2. La Marca Personal no es una opción. Los tiempos en que todo era estable, predecible y rutinario ya han pasado. Quizás puedas pensar que estás muy a gusto en tu trabajo y que no vas a necesitar posicionarte en el mercado. Solo te pido que leas la prensa o te pases por una oficina de empleo. Seguramente verás noticias y personas que en su momento pensaban como tú. Puede que hoy no, mañana tampoco, pero tarde o temprano necesitarás ser conocido, reconocido y tenido en cuenta. Y si esperas mucho, puede que sea demasiado tarde. Una Marca Personal requiere tiempo y es mejor que empieces cuanto antes y cuando no lo necesites.
  3. 6 Meses/1 Año. Por experiencia propia y de las personas que conozco he comprobado que una estrategia activa y eficaz de visibilidad de Marca Personal puede empezar a surtir efecto en un plazo de 6 o 12 meses. Eso si, antes hay que trabajar en el diseño de esa estrategia (objetivos, valores, producto, atributos,…). Para conseguirlo no basta con mantener un perfil bajo, es necesario tomar la iniciativa y dar a conocer lo que ofreces.
  4. Inversión. Como digo, el Branding Personal no es una herramienta que requiera grandes recursos económicos. Pero si quieres que tu Marca Personal sea conocida, vas a tener que encontrar algunos espacios temporales para divulgarla. Aquí es donde entra toda la parafernalia de comunicación. Desde los eventos de networking hasta la publicación de un blog. Desde la creación de artículos hasta la participación en ponencias. Desde el diseño de tu CV portfolio profesional hasta la gestión de tus imágenes en Flickr. En este punto es donde debes decidir cuanto tiempo estás dispuesto a “invertir”. Debes ser eficiente y pensar que quizás es más eficiente escribir un par de buenos posts a la semana que tirarse el día enganchado a Twitter.
    Solo una cosa más. Aquí estoy hablando de DAR A CONOCER tu Marca Personal no de descubrirla o crearla. Cuando llegues al punto en el que quieres difundir tu marca, ya debes estar lavado y peinado o lo que es lo mismo, debes recordar que tu Marca Personal es algo que llevas “de serie”.

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[4 feb 2010 | 3 Comments | ]

En los últimos meses he conseguido tener un ritmo de trabajo bastante importante (afortunadamente).
Esta semana he participado en escuelas de negocios y universidades como Deusto, Francisco de Vitoria e IEB.
La próxima semana será Fundesem e ITE Caixa Galicia.
La siguiente…

Pero, al mismo tiempo, empiezo a tener la oportunidad de probar nuevas formas de llegar a la gente de un modo más cómodo para todos. Se trata de las conferencias online y sus sucedáneos.
Hasta ahora he considerado estas intervenciones más como un experimento que como algo operativo al 100%. Pero creo que hay algunas señales que indican que pueden ser muy interesantes en el futuro próximo.

He impartido algunas charlas breves (unos 60 minutos) vía Skype en el programa “Vivir del Coaching” de mi amigo Josepe García.
He participado en el Evento de Networking en Granada también vía Skype.
Y esta semana he participado en el primer Webinar que organiza MeetingMas

Cuando empecé en esto decía un poco en broma que mi objetivo era trabajar desde mi casa. Eso parecía imposible si me iba a dedicar a dar cursos y conferencias. Pero poco a poco va haciéndose realidad.

Hay algunas lecciones que he aprendido en estos “experimentos” y aquí las expongo.

Lo bueno
Desde el punto de vista técnico, todo es bastante sencillo e intuitivo. Todos podéis hacer la prueba con herramientas como DimDim o Webex.

La calidad de transmisión con estas herramientas es suficientemente buena como para no estar preocupándose constantemente de la recepción. Si utilizas Skype u otro medio más pensado para las relaciones uno a uno, la calidad de transmisión es más variable (o lo que es lo mismo, poco fiable).

Es muy cómodo tanto en lo físico como en lo emocional. Me explico. Eso de no tener que trasladarte, vestirte y preocuparte por que todo esté perfectamente coordinado es una gozada. Al mismo tiempo, transmitir desde “tu casa” te hace sentir muy a gusto por estar en tu terreno. No te sientes tan “amenazado” como ante una audiencia real. Aunque yo no soy de los que les sudan las manos al hablar a la gente.

A mi me está permitiendo llegar a mucha gente del otro lado del Atlántico y pronto espero poder organizar algo pronto para todos los amigos de Latinoamérica.

Lo no tan bueno
Lo que no es tan bueno es la interacción con los asistentes. Por muy buena que sea la transmisión, siempre hay un desfase temporal que te impide ver el efecto de tus comentarios. Si gastas una broma o haces un juego de palabras del que esperas un efecto inmediato puedes quedarte con cara de tonto cuando escuchas las risas dos o tres segundos después (una eternidad).

Me parece bastante ortopédico el sistema de preguntas. Es todo demasiado rígido. A mi me gusta que la gente me corte y me de caña. Pero al dejarlo todo en manos de un moderador o una herramienta intermedia, se pierde mucha de la espontaneidad.

Aunque ya he dicho que la calidad suele ser buena, es habitual que puntualmente se produzca algún corte o que se deteriore la calidad de la imagen o el sonido (este es especialmente importante). Lo peor es que el ponente suele ser el último en darse cuenta (Yo suelo hablar rápido, así que es especialmente grave). Cuando le avisan, debe retroceder y en ocasiones se pierde la espontaneidad y el hilo argumental. En consecuencia, acabas más preocupado del próximo corte que de tu exposición.

Por último, como digo, esto han sido experimentos y lo he hecho por amor al arte. Sin embargo, creo que para dar el salto a la comercialización de este tipo de canales, hay que perfeccionar un poco más algunas cuestiones técnicas relacionadas con lo que he comentado. No puedes pedir a nadie que te pague (aunque sea poco) por asistir a un curso en el que muy probablemente algo va fallar. Al menos yo lo creo así.

Aunque parezca una chorrada, la tranquilidad de transmitir desde tu casa, te da una sensación de confort tan grande que debes tener cuidado con la pinta, los gestos o el aspecto que presentas. También puede aparecer tu hija dando gritos por detrás.
A veces pierdes la noción de ser observado y aunque te hayas afeitado y puesto una camisa, si te tienes que levantar, pueden ver tu pantalón del pijama. Ya se que esto no suena muy sofisticado pero es el puto mundo real.

Seguiré probando, experimentando y os lo contaré. Creo que es un canal muy directo y potente para, al menos darte a conocer y posicionar tu Marca Personal y fortalecer tu reputación de experto sin invertir un duro (por cierto, creo que pronto vamos a volver a utilizar esa expresión).

NOTA: La próxima semana espero reanudar mis videos

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[14 ene 2010 | 6 Comments | ]

Cuando empecé a hablar a grupos de personas me di cuenta de que algo no funcionaba como esperaba. Quizás vosotros también habéis experimentado que al especializarte en una materia empiezas a incorporar términos y conceptos que acabas asumiendo e incorporando a tu lenguaje. Sin embargo, lo que para tí es familiar, rutinario e incluso “Güay”, para mucha gente es desconocido o ajeno.

Coaching, Dospuntocero, PNL, Linkedin, Networking, Freelance o incluso Branding son conceptos que manejamos de forma habitual. Sin embargo, en más ocasiones de las que imagináis son desconocidas total o parcialmente por la mayoría de la gente. Me he encontrado con grupos de varias decenas de personas, de las cuales solo media docena había oído hablar de Coaching o de Twitter. Gente formada y preparada pero que no ha tenido tiempo o ganas de enterarse.

El ser humano tiene tendencia a asociar lo nuevo con lo que conoce. Eso permite entender el mundo, pero en ocasiones genera más confusión. ¿Hay una metáfora o algo existente que explique completamente y de forma breve y sencilla lo que es un Blog o una Presentación Zen? Seguramente no. El problema es que al final se desvirtúa todo.

Todavía hay algo más preocupante. Cada día surgen nuevas “modas”, tendencias o herramientas nuevas o, en la mayoría de los casos, combinaciones de otras existentes pero a las que se “bautiza” con nombres exóticos. En realidad no aportan nada realmente innovador. El mismo Branding Personal es “solo” una combinación de elementos existentes combinados de una cierta manera.

Y hay algo peor. Hay mucha gente dispuesta a abrazar esas nuevas tendencias y etiquetarse (“marcarse”) con ellas. Toda esta fiebre de “Community Managers”, “Social Media Managers”, “Neuromarketing” o incluso Marca Personal, etc. es el último ejemplo de todo esto.

La mayoría de la gente no conoce ni tiene interés en conocer que es todo eso. Quienes tienen capacidad de pagar por cualquiera de esos servicios quiere comprar una solución, no una etiqueta más o menos “cool” o de moda. Especialmente en estos tiempos en los que no sobra el dinero.

Entre el problema y nosotros hemos colocado a un intermediario:

Problema -> Herramienta-Marca -> Persona

En lugar de vender el beneficio que somos capaces de proporcionar o la necesidad que somos capaces de resolver, estamos vendiendo herramientas, etiquetas, definiciones extrañas e incomprensibles. No estamos vendiendo nuestra Marca Personal, estamos convirtiendo la herramienta en nuestra marca.
Y eso es muy arriesgado porque las modas pasan, pero tu no (o al menos vas a tardar un poco más en pasar).

Desde el punto de vista de tu Marca Personal, debes aprender a vender las cualidades de persona, no las de la herramienta. Esas herramientas cambian de nombre con demasiada frecuencia y con mucha rapidez y no puedes vincular tu futuro a una moda, una profesión o una licenciatura.

Debes aprender a asociar directamente tu nombre (Tu Marca Personal) a una solución. Independientemente del nombre que algunos “gurús” le pongan.

Problema -> Persona-Marca

Tienes que conseguir que quienes estén interesados piensen de una manera parecida a esta:

“Voy a llamar a AQUÉL TÍO/A que me han dicho que es la leche consiguiendo que venda más por la interné”
“El otro día me hablaron de UNA PERSONA que consigue poner las pilas a gente que está estancada en su trabajo. Voy a localizarla.”
“¿Por qué no llamas a AQUEL TIPO que nos dió una charla sobre la forma de conseguir clientes en un acto social?”
“Te voy a presentar a UNA CHICA que ha conseguido cambiar completamente la imagen de mi empresa y estoy vendiendo un 20% más.”

En realidad, a la gente se la suda la forma en que te denomines o etiquetes tu trabajo o profesión. Lo que quieren saber es lo que puedes hacer por ellos. Así que, preocupate por vender la solución y que asocien tu nombre a ella en lugar de subirte a un carro que ya está a punto de reventar.

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[7 dic 2009 | 6 Comments | ]

En algunos de mis últimos posts, algunos amigos y amigas han comentado-criticado mi tendencia un tanto cansina a insistir en lo menos positivo de lo dospuntocero. He estado reflexionando sobre ello y creo que hay una explicación que puede ser aplicable a mi trabajo sobre Branding Personal.

Supongo que una de las cosas que me empujó a estudiar una carrera de ciencias fue la necesidad de encontrar un cierto orden en las cosas. Dicen que una de las causas del temor a viajar en avión suele ser la obsesión por el control.

Me gusta encontrar elementos coincidentes en asuntos distintos y distantes. No me siento cómodo con la casuística, con los elementos extraños e incontrolables. Como resultado, mi enfoque y método de Marca Personal solo es el resultado de tomar “ingredientes” útiles y comunes de diferentes materias. Yo no soy un revolucionario, solo soy un chatarrero de ideas.

Mi forma de pensar me lleva siempre a hacerme las siguientes preguntas cada vez que aparece algo “nuevo”: ¿Con que cosas existentes coincide? ¿De qué situaciones previas podemos aprender algo para no tener que reinventarlo todo? ¿Hay alguna similitud con algo, cualquier cosa anterior?
Puede que sea una cuestión de pereza, pero también puede ser una forma de ser eficaz.

Mi crítica a lo dospuntocero, la twittermanía, etc. no es hacia el fondo, y mucho menos hacia las personas. Mi incomodidad viene más bien por sensación que parece que existe en La Red de tener que “reiniciar el sistema” cada vez que surge una nueva herramienta. Es esa sensación de que prevalece la necesidad de sentirse único y especial frente a la de la humildad y el reconocimiento del trabajo de los que nos precedieron.

Entiendo que es genial sentir que estás en una revolución cada día, que estás en un momento histórico cada vez que descubres un nuevo “Plug-in”. Sin embargo, creo que sería más eficiente tratar de separar aquello que ya conocemos de lo realmente novedoso.

Supongo que cada herramienta o tendencia está asociada a gente que pretende convertirla en su medio de vida y, si eres crítico con ella, tarde o temprano, alguien va a sentirse incómodo por meterte con el pan de sus hijos.

Un ejemplo.
Hay una herramienta que sirve para comunicarte con mucha gente, crear grupos, establecer contacto con personas que están muy lejos, enviar mensajes de texto de unos cuantos caracteres, recuperar a viejos amigos, navegar, enterarte de las últimas noticias, compartir información, ficheros, fotos,… y muchas cosas más.
Se llama… TELÉFONO

¿Cuanta gente está hablando de como usar el teléfono? ¿De cómo encontrar trabajo con el teléfono? ¿De cómo utilizar el teléfono para hacer networking? ¿De cuáles son las reglas de la Telefonoetiqueta? ¿De lo que debes o no debes hacer al hablar por teléfono?

La gran mayoría de la gente utiliza el teléfono (mucha más de la que utiliza Twitter o Facebook o Linkedin) y su efecto sobre tu Marca Personal es mucho mayor, por cantidad y por calidad. Sin embargo, no conozco demasiados manuales, ni libros, ni foros, ni blogs sobre el uso del teléfono.

Un politono, el modo de contestar (¡digamelon!), la forma en que utilizas las pausas o el tono de voz, el tiempo que tardas en responder a una llamada perdida,… Todas estas cuestiones tienen más influencia en tu Marca Personal que lo que digas en La Red. Quizás no llegues a tanta gente, pero te aseguro que la gente con la que interaccionas por teléfono tiene más peso en tu vida que todos y cada uno de los miles de “followers” que puedas tener (salvo que los llames por teléfono).

Existen muchos sitios en los que te hablan sobre el aparato, la tecnología y las pijaditas. Pero ¿No sería mejor aprender a usar la herramienta en lugar de obsesionarse por las “especificaciones” de la herramienta? ¿De qué te sirve lo último en tecnología si tu comportamiento es similar al de un australopithecus?
Y esto no se aplica solo al teléfono.

Piensa en el email, en la forma de comportarte en la copa de Navidad, en la velocidad de respuesta a la solicitud de ayuda a un amigo, en tus modales en el metro, en la forma de actuar en una reunión de negocios o de amigos, en tu actitud a la hora de presentar los presupuestos del año que viene. Constantemente estamos poniendo a prueba el posicionamiento de nuestra Marca Personal frente a gente que realmente tiene influencia en nuestra vida “real”, y sin embargo no veo que La Red esté inundada de pedeefes o de pepetes con decálogos sobre esos asuntos.

Mi obsesión es tratar de encontrar, destilar las leyes, reglas, elementos, lecciones aprendidas con relación al uso del teléfono, o cualquier otro medio de comunicación tradicional de los últimos años o siglos, y aplicarlas a las nuevas herramientas siempre que eso sea posible.

Soy de ciencias, ¡joder!. ¿No es absurdo e ineficaz pretender “resetearnos” y poner el contador a cero cuando podemos aprovechar mucho de lo aprendido por otras personas y medios? ¿No es más lógico tratar de encontrar las fórmulas que expliquen lo que ocurre del modo más amplio posible en lugar de pretender convertir cada “invento 2.0″ en un caso único?
Cuanto daño están haciendo los océanos azules, los cisnes negros y demás…

Admito que los instrumentos dospuntocero tienen algunos elementos distintos y no coincidentes con una sola herramienta. Pero eso no significa que sean radicalmente novedosos sino que deberemos buscar el factor común con otras cosas que se pueden combinar. Para ser eficaces, deberemos analizar cuales son los componentes de ese nuevo medio y encontrar similitudes con algo existente, si existe.

Quizás un blog o Twitter sea una mezcla de Teléfono+Espectáculo+”Speaker corner“. Podríamos destilar, extraer o identificar el modo en el que un artista de éxito se dirige a una audiencia variada, la forma en que identifica los intereses de su público, el modo en el que empatiza o sintoniza con la gente que le sigue o asiste a su espectáculo.

Ya se que es chulo pensar que La Tierra es el centro del universo y que cada cosa que descubres es lo más de lo más. Pero lo cierto es que nuestro planeta “solo” es una mota de polvo insignificante y lo dospuntocero es una vuelta de tuerca más a la necesidad del ser humano de comunicarse y de sentirse importante. ¿Es eso malo? No, de ningún modo. Lo malo es olvidarnos de los conocimientos heredados solo para sentirnos importantes.

NOTA: Esta semana cuelgo un video sobre la Marca Personal aplicada a la gente del mundo del derecho que hizo mi amigo Javier Muñoz de iabogado.com en su despacho. Volveré con más videos después de Navidades.

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[22 oct 2009 | 3 Comments | ]

La pasada semana, en la sesión de la tarde del evento de Networking Elche, los ponentes hablaron de cuestiones vinculadas a la búsqueda de empleo.

Sin embargo, alguna de las preguntas que surgió estaba más relacionada con las tácticas que con las estrategias de posicionamiento profesional. Alguien introdujo el tema de la importancia del aspecto (¿correcto?) en una entrevista de trabajo.
Y una vez más comprobé como la “commoditización” de los profesionales ha podido llevarnos al punto en el que nos encontramos.

Ya es triste y preocupante el hecho de que el aspecto físico sea un criterio de selección o al menos de descarte. Incluso puede ser EL CRITERIO de selección en una fase previa.

Eso ocurre en un mercado en el que todos somos iguales. Todos somos profesionales sin marca. En el que en realidad da lo mismo uno que otra porque en realidad todos son igual de buenos (o de malos), de útiles (o inútiles). En el que ya no hay guerra por el talento (sea eso lo que sea) porque hay profesionales a patadas dispuestos a lo que sea por tener un “empleo”.

Me temo que hemos perdido el norte.

Lo que hace a un profesional valioso es su relevancia, su capacidad de convertirse en un referente único.
Lo importante no es estar capacitado para desempeñar una función, porque ya se te supone, sino ser percibido como la persona más adecuada imprescindible para realizar una tarea.
Hay muchos como tú y cuando hay tanta oferta ya no eliges tú, eligen los otros. Para darle la vuelta, para ser tu quién escoja, debes conseguir multiplicar tus opciones. En lugar de vender, tienes que conseguir que te compren.
Lo fundamental no es ser un buen profesional, sino ser EL PROFESIONAL.
La cuestión no es ser una buena opción para un empleador o un cliente sino ser percibido como LA ÚNICA OPCIÓN. Como un profesional con una Marca Personal fuerte.

Cuando quién te necesita no tiene más narices que escogerte a tí, porque eres el/la mejor, porque sin tí no se puede seguir adelante o simplemente porque el jefe del que te selecciona lo considera así, eres tú quién puede poner las condiciones, quién puede fijar las reglas, quién puede decidir, en definitiva. Y cuando eso ocurre puedes ir a las entrevistas de trabajo en chandal, vestido de lagarterana o en pelotas.

Hace unos días leí una cita de Jacques Rousseau que decía que “Lo que hace sociable al hombre es su debilidad” y creo que es cierto. Si profesionalmente estamos obsesionados por crear redes sociales, por buscar la compañía de otros es porque no somos capaces de depender nosotros mismos. En realidad, y relacionándolo con el post anterior, creo que, paradójicamente, es el egoismo lo que nos hace ser generosos.

Aunque es un personaje de ficción extremo y en la última temporada no parece que esté pasando por sus mejores momentos, creo que House es un ejemplo interesante. Es desagradable, no sabe trabajar en equipo, es adicto a los calmantes, maltrata a sus colaboradores, a sus jefes y a sus pacientes. En lo que respecta a la sintonía y a la empatía, es todo lo contrario de lo que debería ser un buen profesional. Sin embargo, a House no le faltará trabajo porque es el único que puede resolver determinados problemas. Eso es relevancia.

Mientras seas un profesional genérico o un empleado sustituible deberás bailar al son que te toquen. Llámalo aspecto físico, horarios salvajes o salarios de miseria. Solo cuando detectes la necesidad que te hace único, singular e insustituible para otros podrás empezar a ser tú quién elija.

NOTA: La próxima semana estaré de nuevo en Alicante. El miércoles 28 en Fundesem hablando a un grupo de profesionales de RRHH. El jueves 29 en Elche en el CEEI.

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[8 oct 2009 | 6 Comments | ]

El ex-Ministro Pedro Solbes, Hannibal Laguna, Manu Sanchez, Luís Francisco Esplá y yo tenemos una cosa en común, estudiamos en los Maristas de Alicante.

Los años que pasé en ese colegio (con gran esfuerzo por parte de mis padres) fueron los mejores de mi vida y gran parte de lo que soy se lo debo a ellos.
Ya se que esto que digo es muy politicamente incorrecto en estos tiempos que corren. Parece que ahora para ser “alguien”, cualquiera que haya pasado por una institución educativa religiosa debe contar historias truculentas, extrañas, traumáticas y terribles. Pero en mi caso y en el de las personas que conozco no es así, más bien todo lo contrario.
Lo siento, supongo que diciendo estas cosas nunca llegaré a ser “alguien”.

Una de las cosas que me llamaba la atención y me producía una gran curiosidad era eso que algunos profesores y compañeros seminaristas denominaban, La Llamada.
En esos tiempos preInternet y preDospuntocero, La Llamada era algo parecido a recibir un Twitt de Dios en el que te pedía que te convirtieses en Follower suyo.
Nunca entendí muy bien como funcionaba eso y sigo teniendo esa curiosidad.

Pero no es algo exclusivo del mundo religioso. Toda la literatura de Desarrollo Personal y también de Marca Personal y Gestión de Carreras está salpicada con esta idea de La Misión y La Vocación. Pero igual que me ocurría en los tiempos del colegio, es algo que no acabo de experimentar.

¿De verdad existe algo como una Misión vital? Si no sabes lo que es y eso te hace sentir mal no te preocupes, no estás solo/a.

Parece que hay un mito que circula por ahí y que dice que hay una carrera perfecta para cada uno de nosotros. Y eso asusta, la verdad. Además tiene un efecto perverso que provoca que haya mucha gente sentada en su cubículo esperando que le llegue La Iluminación.

Sinceramente, creo que no hay una Llamada, una Misión profesional, una carrera perfecta. Tampoco creo que siga vigente el concepto de Carrera pero esa es otra historia.

Si eres una persona normal, seguramente tendrás un montón de intereses, pasiones, prioridades y habilidades que te hagan único. Al mismo tiempo, a medida que evolucionas y cambian tus circunstancias vitales, también lo harán tus criterios profesionales. Por eso tu profesión ideal, la que te parece perfecta a los veinticinco no tiene nada que ver con la que te ha convertido en un “pringao” a los cuarentaydos.

Así que empieza a olvidarte de la fantasía de La Llamada, La Vocación y no te agobies si no sientes nada parecido. Hay muchas profesiones, tareas y misiones que pueden encajar contigo y hacerte feliz.

Pero hay un lado negativo en todo esto. A partir de ahora ya no tienes excusa para no hacer nada, para quedarte bloqueado esperando La Llamada. Debes dejar de esperar y empezar a actuar hasta encontrar un camino en el que te sientas a gusto.

En resumen, tu profesión no te llega por ciencia infusa, la tienes que buscar.

NOTA: El jueves 15 estaré en Elche participando en el Evento de Networking para Emprendedores y Profesionales que organiza Networking Elche. Nos vemos allí.

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[24 ago 2009 | 9 Comments | ]

En el año 1992 un colega y yo decidimos hacer un viaje por el sur de EEUU. Solo nos pusimos una condición, no llevar nada organizado, solo los billetes de ida y vuelta (Madrid-Atlanta-Madrid).
Al segundo día de nuestra llegada, decidimos salir a tomar algo. Preguntamos al encargado del motel de Macon (Georgia) por algún sitio en el que quedasen los “paisanos” y nos miró como si fuésemos extraterrestres. Nos contó que la gente solía quedar en sus casas con gente conocida. Eso nos ocurrió hasta llegar a Miami, en donde la gente si salía a encontrarse con otras personas. Supongo que será la influencia latina.

Poco tiempo después, mi mujer y yo nos fuimos unos días a Sevilla. A mediodía de un día laborable el centro estaba lleno de gente tomando cañas, tapas y echándose unas risas con los colegas.
Esa escena la podíamos haber visto en cualquier otra ciudad de nuestro país. Quizás es el clima, quizás la cultura o quizás la forma de organizar la vida, el trabajo y las ciudades. Creo que a nuestro alrededor, al menos hasta hace poco, las relaciones personales se han establecido de forma natural.

Digo esto porque, como en tantas otras cosas, han tenido que venir de fuera a decirnos como “hacer amigos”… y aquí lo hemos aceptado sin hacer preguntas ni filtrar.

Hace unos meses estuve en un “evento de networking” en Madrid con toda la parafernalia de la américa profunda. Una mezcla de convención en Las Vegas con telepredicador. Simplemente se aplicaba el networktilismo a saco. Preséntate a todos los que puedas en tres minutos, intercambia todas las tarjetas que puedas, sonríe, explica lo que haces en 10 palabras o menos,… Penoso.

Con esta serie de Mitos de Marca Personal no pretendo descartar herramientas útiles, solo intento poner un poco de racionalidad a cosas que están desmadrándose. Es el peligro de La Red. ¡Hey! Mira lo que dicen los yankies, vamos a hacerlo. Y esto no funciona así.

No se puede transplantar a lo bruto a Triana la forma de hacer amigos del condado de Macon. En todo caso, creo, en esto, son ellos los que deberían aprender un poco de nosotros.

La mayoría de la gente que tiene éxito utilizando estas técnicas “modernas” de networking, lo tiene, a pesar de esas técnicas, no gracias a ellas. Simplemente es gente que siempre ha sabido establecer relaciones.

Supongo que soy un poco sociópata, pero este tipo de eventos me suelen parecer artificiales, forzados y lo peor de todo, aburridos. Suelen implicar una inversión elevada con muy bajo rendimiento de tu recurso más escaso, el tiempo.

Algunos expertos en networking dicen que debes dividir tus contactos en varios tipos (A contactos útiles, B Menos útiles, C inútiles,…). Esta forma de pensar se fundamenta en una aproximación cuantitativa. La idea es que si conoces una cantidad de gente suficiente es probable que antes o después conozcas a alguien “rentable”. Una lotería vamos. Es una especie de “spam” humano y tiene la misma utilidad que el electrónico. Directamente vas a la papelera de reciclaje.

Recuerda que los negocios se construyen partiendo de una relación personal de confianza. Y eso se consigue empatizando y conectando con la otra persona. Los eventos de networking a los que he asistido no son precisamente lugares que lo favoreciesen. Saldrás con muchas tarjetas de visita pero poco más.

Hay quién dice que el networking es un estilo de vida. Francamente, ni yo ni la mayoría de gente que conozco tenemos el menor interes en profesionalizar nuestros contactos personales.

Insisto en que creo que la herramienta más útil para un profesional independiente (o no) son las relaciones personales. Creo que los negocios surgen por los contactos directos. Que La Red, las apariciones en prensa o las conferencias son solo medios para encontrar a tu “media naranja” en los negocios. Pero creo que es un error importar comportamientos y formas de actuar que nada tienen que ver con nuestro estilo de vida.

Y ojo, que en este post solo estoy hablando de las relaciones personales directas. A las online hay que ponerlas a comer aparte.

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[3 jul 2009 | 5 Comments | ]

Una de las experiencias más interesantes que he tenido esta temporada académica ha sido la de impartir clases de Marca Personal a estudiantes de Masters de Recursos Humanos. Reconozco que al principio albergaba cierto temor por la acogida que podrían tener mis planteamientos. Pero pronto me di cuenta de que no solo no les parecían rechazables sino que me agradecían el que después de tantas teorías irreales alguien les hablase con claridad (incluso crudeza) de la situación real.

Estas clases las he dado en los últimos meses de esos Masters y quizás ya estaban cansados de escuchar bonitas historias sobre motivación, talento, competencias, pirámides de Maslow y herramientas de evaluación, selección y compensación que quedan muy bien en los libros pero que son absolutamente inútiles (salvo para los que las comercializan).

Mi intención era explicar el concepto de Marca Personal aplicado a los profesionales de R2H2.
Ya desde el principio partimos con una pequeña anomalía. El mundo de R2H2 en las grandes empresas es algo esquizofrénico desde el punto de vista de la Marca Personal. Por un lado son profesionales con marca, al mismo tiempo se encargan (en teoría) de gestionar a otros profesionales con marca y además deben conseguir posicionar la marca del departamento.

Creo que es evidente que el departamento de R2H2 no es el más apreciado. En realidad, todos los departamentos tienen sus “cosillas”, IT, Comerciales, Financieros, Producción, Marketing,… Pero con R2H2 la percepción es mucho peor que con el resto.
Podríamos pensar que es debido a que los responsables de personal son los que ejecutan los despidos, pero creo que esa es solo una visión parcial. Desde hace décadas, llevan tratando de convencernos de que son los que desarrollan a las personas, pero no han conseguido que cale ese mensaje. Y aquí están algunas de las conclusiones que obtuvimos.

R2H2 es irrelevante. Es curioso como R2H2 se ha autoinmolado, se ha suicidado corporativamente de forma lenta pero imparable. Se quejan de que no les dejan tomar decisiones, de que no participan en la estrategia de la empresa pero son ellos mismos los que han ido quitándose de en medio. Se supone que se encargan de la formación, la selección, la evaluación, las nóminas y no se cuantas cosas más. Sin embargo, poco a poco han ido subcontratando todo. Por eso se dedican a inventar “tontás manageriles” que suenan bien pero que solo sirven para hacer perder el tiempo a los que realmente trabajan.
Han sucumbido al “sindrome de la Miss” y se agarran a cualquier cosa que suene bonita, “el desarrollo de las personas”, “la motivación del personal”, “la retención del talento” o “la paz en el mundo”.

R2H2 es invisible.Como decían los de El último de la fila, “¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?”. Los de R2H2, como Calimero se quejan de que no se les entiende. Pero cualquier conocedor de la marca sabe que para que se reconozca el trabajo de alguien, antes debe conocerse ese trabajo. Y los de R2H2 simplemente no existen, salvo cuando contratan o despiden. Solo conocen el email. Y apenas salen de sus despachos en la zona noble (equiparable a la situación en el organigrama, cerca de Dirección General, dispuesto a ejecutar las órdenes, como un perrillo faldero).
Curiosamente puedes encontrarte a todos los responsables de R2H2 de las grandes empresas de este país en cualquiera de los eventos que las consultoras, gurusitos y otros organizadores de eventos manageriles proponen todos los días en las grandes ciudades. No se relacionan mucho con los empleados, pero les encanta el networking endogámico.

R2H2 es increible. Si, son increibles, no te los puedes creer, han conseguido que no puedas fiarte de ellos ni un pelo. Y para mi esta es la clave de la (mala) fama de este departamento. El problema es que te venden que su labor es la de desarrollar y motivar a los “empleados”, pero cuando vienen mal dadas da la sensación que eso es lo que realmente “les pone”. El problema no es que haya que despedir gente o tomar medidas desagradables, sino que no parece que tengan criterio para proponer otro tipo de soluciones. Son meros ejecutores de lo que dice “el amo”. Puedo entender que ellos también tienen familia e hijos que alimentar y que harán lo que les pidan, pero eso es lo que destroza la imagen de marca del departamento.
Quizás haya que crear algo así como un “defensor del empleado” como proponía Senior Manager hace tiempo.
Da la sensación de que R2H2 es como el médico del corredor de la muerte o de un campo de concentración. Su función es mantener con vida y con salud al prisionero y que llegue sin problemas al día de la ejecución y que cuando esta llegue se realice de la forma menos problemática posible.

En mi opinión, es esta falta de coherencia, credibilidad, consistencia y confianza la que ha conseguido que R2H2 sea visto con sospecha y con rechazo por parte de muchos profesionales. Si quieren cambiar esa percepción, si es que todavía tienen tiempo, deben empezar a definir y mantener su propio criterio, aunque vaya en contra de las decisiones de “la dirección”. Deben decidir si su cliente es el empleado o el accionista, si su objetivo es mantener el culo en su asiento de cuero o desarrollar a las personas.
Para eso hace falta tener objetivos, criterios y valores propios y capacidad para hacerlo. ¿Lo tienen los actuales responsables de R2H2 en las grandes empresas o van a seguir esperando “la llamada del gobernador para aplicar la inyección letal”?

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[8 may 2009 | 11 Comments | ]

En lo que llevo de año parece que todo esto de la Marca Personal se ha acelerado y estoy todo el día de aquí para allá “conociendo a las gentes y pueblos de España”.
Esta semana he estado en Valencia en el Día de la Persona Emprendedora. He dado una charla sobre Branding Personal y he asistido a alguna. Pero sobre todo he podido ver en analógico y partirme de risa con muchos de mis amigos digitales.

Lo curioso es que independientemente de que se trate del mundo online u offline, de eventos reales o virtuales, empiezan a repetirse las mismas caras en todos los sitios. No lo digo como un reproche o para insistir en el tópico de la endogamia 2.0 sino como algo positivo y reconfortante.

Ahora que se habla tanto de Networking, es curioso ir enlazando nodos en la red y ver como gente tan heterogénea y con intereses y profesiones tan diferentes hemos empezado a formar una tribu. Diseñadores, coaches, “frikis”, profesionales de R2H2, marketinianos,… Da igual la profesión (producto), lo importante es la persona (marca).

Muchas veces me llaman profesionales de “provincias” y me comentan lo dificil que (creen) que es que les tengan en cuenta al estar fuera de Madrid o Barcelona. Quienes piensan así, es que no han entendido nada.
En este momento, si tienes un teléfono y conexión a Internet no necesitas estar físicamente cerca de nadie. Aunque alguna vez tendrás que desplazarte, como hacemos los demás, porque en este momento eventos importantes se producen en toda la geografía nacional.

Por ejemplo, muchos de los mejores amigos y contactos que me han ido surgiendo en estos años me los ha proporcionado Sergio Ibañez desde Zaragoza. Quizás ni siquiera él es consciente, pero al ir haciendo el mapa de la red, te das cuenta de que Sergio es un Superconector.

Sin embargo, este efecto de bola de nieve no es algo que haya aparecido de repente. Aunque no deja de sorprenderme. Realmente parece que las piezas van encajando de forma cada vez más acelerada, pero solo es porque durante años se han ido creando las condiciones para ello.

Muchos de los que nos juntamos física o virtualmente llevamos varios años dando guerra, interaccionando, conociendo gente que conoce gente que conoce gente, hasta que llega un momento en que se desencadena la reacción y empiezan a ocurrir cosas.

Creo que Internet es importante siempre que se utilice como medio para llegar al contacto directo con las personas. Es una herramienta para estar con “los tuyos” y que ellos lleguen a tí, primero de forma indirecta y si todo va bien, tarde o temprano podrás verles las caras y echar unas risas.

Esta semana se estrena Sin Límites, una película que habla de las relaciones de un grupo de jóvenes que coicidieron en un lugar y en un momento concreto de la historia y que llegaron a hacer algunas cosas importantes.

Guardando las debidas distancias, tengo la sensación de que algo bueno va a salir de todo esto. Me estoy encontrando con gente muy brillante que está luchando y haciendo grandes cosas desde hace años y de las que (ahora) no se habla. Gente que se ha dejado los ojos delante del ordenador, que ha acudido sin descanso a los lugares en los que podía encontrar personas con ideas similares, que ha colaborado desinteresadamente con gente que podía necesitarle.
Pero dentro de algún tiempo serán tenidos en cuenta, y entonces no faltarán los cantamañanas que no han movido un dedo que empezarán a decir que ha tenido suerte, que “tu lo ves muy facil”, que tendrá “padrinos”,…

Suelo decir que la Marca Personal es un trabajo largo, que requiere ser persistente. Unas líneas al día en un blog, hacerse presente en los lugares adecuados, unas llamadas telefónicas, echar una manita a quién lo puede necesitar,… Si aguantas, tarde o temprano verás los resultados. Al final el Karma y la Marca no son tan diferentes.

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[1 may 2009 | 8 Comments | ]

Hace unos días hablaba con tristeza de la paralización, el pesimismo y el bloqueo de muchos de los asistentes más jóvenes a mis cursos en escuelas de negocios a la hora de encontrar formas de “ganarse la vida” más allá del empleo.

Sin embargo, la pasada semana, primero en Madrid y luego en Alicante, en donde participé en la inauguración del Centro del Emprendedor, vi un panorama absolutamente distinto. Afortunadamente.

Especialmente, en este último acto, vi gente de todas las edades, perfiles y profesiones. Pero en todos ellos había una característica común. Frente a la actitud derrotista y derrotada de la mentalidad de “empleado”, los asistentes a los eventos de emprendedores y a Iniciador estaban buscando nuevos caminos en lugar de excusas.

Y creo que esa es la clave, la mentalidad proactiva. A veces digo que entre un parado y un emprendedor solo hay una diferencia: La actitud. El emprendedor lo tiene más dificil aún que el parado, porque además de no tener ingresos, tiene gastos de proyecto y debe pagar su Seguridad Social. Pero tiene algo que le hace diferente, una motivación, una fuerza que le hace buscar soluciones en lugar de quejarse por lo mal que le trata el mundo. Un emprendedor no se queja por una razón muy sencilla, no tiene tiempo.

Las palabras a veces pueden convertirse en una barrera y pueden tener connotaciones que o no son ciertas o hace mucho que dejaron de serlo. Creo que debemos empezar a buscar un nuevo término que defina a aquellos que buscan formas diferentes de trabajo.

Autónomo. No es más que una definición administrativa. Al oirla pensamos en papeleo, burocracia. Nos viene a la mente la imagen de un representante de comercio que recorre España por carreteras comarcales con un viejo maletín lleno de folletos y muestras.
Empresario. Parece algo (y alguien) muy gordo. Suena a grandes inversiones, a oficinas en centros de negocios y a mucho más papeleo.
Freelance. Pronto pensamos en eso que hacen algunos creativos y diseñadores de páginas web. Suena muy “cool” pero no parece que se ajuste mucho a mi especialidad como fontanero de sanitarios de alta calidad.
Emprendedor. Nos viene a la mente ese joven ingenuo que pronto se dará la leche, se dejará de tonterías y buscará un trabajo “de verdad”. Se supone que es lo que debían fomentar las Escuelas de Negocios antes de convertirse en fábricas de Escualos de Negocios.

Me gusta lo de Agente Libre, pero no deja de ser una mala traducción del inglés.

Quizás podría ser válido el concepto de Profesional con Marca Personal para representar a personas que piensan como empresas, independientemente del tipo de contrato o de relación laboral que mantengan con sus “clientes”.

Creo que es hora de encontrar nuevos términos y significados a lo que estamos haciendo muchos profesionales, a buscarnos la vida independientemente de la definición administrativa con que nos etiqueten.

Mientras los gobiernos obsoletos y los sindicatos y “patrones” se dedican a vivir del cuento y a debatir sobre el futuro del empleo y la flexibilidad laboral, el mundo sigue dando vueltas. Cuando se pongan de acuerdo será demasiado tarde porque ya nos habremos flexibilizado nosotros mismos.

Por todo esto y por muchas cosas más, estoy muy orgulloso de poder participar con muchos buenos amigos (a los que conoceré por primera vez en analógico) en el Macroevento del Día de la Persona Emprendedora en Valencia el día 7.