¡Hay que tener muy poca vergüenza!

Con frecuencia, especialmente cuando empecé con esto del Branding Personal, recibía mensajes y comentarios que decían algo así como: “Pues esto que cuentas ya lo había pensado yo” o “Lo que dices se me había ocurrido a mí antes”. Y seguramente tenían razón.

Cuando eso ocurría, me venían a la mente varias ideas. Una de ellas era que en realidad yo no había inventado nada, solo había ordenado unas cuantas ideas existentes desde que existe el ser humano. Pero también me preguntaba porqué esas personas no habían hecho algo para dar a conocer lo que pensaban.

Con el tiempo me he dado cuenta de que lo dificil no es generar ideas, sino ponerlas en marcha y darlas a conocer. He comprobado como el sentido del ridículo o la sensación de vergüenza ha sido más letal que la falta de recursos. Y eso se aplica a los emprendedores, a los “empleados” y a los desempleados.

Quienes han tenido y han dejado una Marca Personal a lo largo de la historia han sido capaces de salir de su caparazón y empezar a contarlo a quién les ha querido escuchar.

Muchas veces vemos personas de las que decimos “¡Vaya huevos/ovarios tiene este/esta!”, “¡Que tonterías está diciendo, eso no va a tener éxito aquí jamás!”. Hasta que un día te levantas y ves que aquel iluminado está en todos los sitios.

Creo que la obsesión por la imagen externa, por el qué dirán o por el miedo al desprecio están haciendo mucho daño. Hacen falta menos asesores de imagen y más expertos en patadas en el culo que te den ese empujón que necesitas.

En La Red también está ocurriendo algo parecido. Hay tanta gente pasando tanto tiempo haciéndose VER que se olvidan de hacerse OIR. Entiendo que vivimos en el mundo de la imagen. Pero creo que quienes han dejado marca en la historia se han dado cuenta de que un medio es eso, un medio y no un fin.

En los últimos meses he hablado con decenas de personas con ideas geniales. Hombres y mujeres que se comerían el mundo… si no pensasen que el mundo se les va a comer a ellos.

Las excusas de esas personas para no posicionar su Marca Personal son interminables (algunas muy creativas). Soy muy joven (me dicen los de 25), soy muy mayor (me dicen los de 45), soy mujer, soy extranjero, no soy licenciado, no tengo experiencia, me falta mucho por aprender…. El resultado de cada una de esas excusas o de una combinación de varias de ellas es: La Paralización.

Y mientras tanto, algún “sinvergüenza” con un aspecto poco comercial, estará contando (en un blog, un video, una reunión, una entrevista, una conferencia,…) una idea similar a la tuya al mundo. Y entonces pensarás, “eso ya lo había pensado yo antes”. Si, pero no hiciste nada porque te dió “corte” o pensaste que se reirían de tí, te odiarían o perderías algunos amigos, clientes o “empleos”.

Por mi trabajo he tenido la oportunidad de conocer mucha gente de esa que, a priori, consideramos importante, incluso “superior”. Con el tiempo te vas dando cuenta de que jamás debes ponerte a tí mismo en una posición mental inferior. Me he encontrado con auténticos gañanes con masters de Harvard  y con ejecutivas agresivas clónicas a las protagonistas de Sexo en NY que eran incapaces de juntar dos palabras sensatas.

Así que no te quites importancia, no tengas miedo, tírate a la piscina. Ya te digo que más de una vez vas a tener la sensación de ridículo, vas a desear que te trague la tierra. Pero la mayor parte de las veces vas a encontrarte con gente que va a pensar: “La verdad es que este/a tío/a tiene unas ideas interesantes. ¿Cómo no se me habían ocurrido a mi antes…?”.

Recuerda, en esto del Branding Personal, hay que tener muy poca vergüenza.