La confianza no se pide, se gana

MarcaAl tratar de entender lo que está ocurriendo en nuestro país es fácil encontrar algunos elementos comunes. Da igual que hablemos de la crisis de ébola, la financiera, la de la justicia, la territorial o cualquier otra. La razón de fondo siempre es la misma, la confianza.

Después de todos estos años trabajando con Branding Personal y de todos los que dediqué al branding en empresas y productos, para mí quedó muy claro que lo que hace que una marca sea valorada es la credibilidad. Y precisamente de eso andamos muy escasos en demasiados asuntos en España.

Los políticos se pueden dejar la voz (aunque creo que eso no le ha pasado nunca a un político) hablando de la Marca España. Pero como decía hace un momento, una marca, personal, comercial o de otro tipo basa su fortaleza en la credibilidad, la confianza. De nada te sirve ser muy bueno en algo si no lo has demostrado o algo peor, si cada cosa que haces la debilita.

Hay dos frases que detesto especialmente en los políticos. La primera es una que utilizan normalmente cuando hay una crisis grave, “Estoy totalmente convencido de (su inocencia, la solución del problema, el éxito de una acción,…)” y la segunda es “Quiero pedirles su confianza sobre…”.

En la primera frase, lo último que espero de un político es que me cuente su vida y me diga cuales son sus convicciones. Lo que quiero saber es lo que va a hacer para que las cosas salgan bien o, cuales serán sus medidas si salen mal.

En la segunda frase parece que no se han dado cuenta de que la confianza no es algo que se pide, es algo que tienes que ganarte.

Pero creo que, por una vez, podemos tomar a los políticos como ejemplo… de lo que no debemos hacer. Entre otras cosas porque los políticos y sus derivados pueden permitirse el lujo de mentir, cagarla y delinquir sin que pase nada mientras que el resto de los profesionales no tenemos esa opción.

Tu credibilidad como profesional te va a permitir aumentar tus opciones y tu valor y va a reforzar el impacto de tu Marca Personal. El problema es que los métodos utilizados hasta ahora para vender tu “oferta profesional” se parecen demasiado a los que utilizan los políticos.

Sólo te pones en marcha cuando necesitas un empleo o un cambio de trabajo igual que ocurre en la política con las elecciones. El currículo es como el programa electoral, normalmente no se lo cree nadie. La entrevista de trabajo es como un debate televisado en el que te preparas para quedar bien y que no te pillen en algo grave.

Por eso lo importante, y a diferencia de los políticos, es que hagas algo para ganarte la confianza de aquellos que quieres que te tengan en cuenta y te elijan.

Ofrece muestras de tu trabajo

Normalmente tenemos que confiar en la palabra de un político cuando nos promete algo porque no tienen nada más que ofrecer. En tu caso, lo importante es ofrecer una muestra, una demostración, una prueba de que eres capaz de hacer lo que dices. Revisa tus logros, encuentra formas de documentar lo que hiciste y como lo hiciste o, mejor aun, hazlo de nuevo y grábalo, escríbelo o repítelo frente a alguien que pueda dar testimonio.

Consigue que hablen bien de ti tu trabajo

Esta es una de las mejores formas de generar credibilidad. Cuando alguien dice lo bueno que eres haciendo algo, vas a subir muchos puntos en la escalera de la confianza. Ya no eres tu quien lo dice sino una persona que ha comprobado tu profesionalidad. Pero no todos los testimonios son igual de valiosos, cuanto más creíble, independiente y relacionada con tu trabajo sea esa persona, mayor será el efecto. Esto también se aplica al mundo dospuntocero. Piensa que cada retuit, cada hiperenlace o cada comentario en Internet sobre tus cualidades va a reforzar (o debilitar) tu reputación.

Hazte visible

Una de las (malas) costumbres de los políticos es que una vez que llegan al poder tienden a desaparecer, a ocultarse. Y cuando alguien se esconde solemos pensar que tiene algún cadáver en el armario. Por eso, si quieres que confíen en ti, aprovecha todas las oportunidades que tengas para dar la cara y explicar lo que haces y cómo lo haces. Habla en público, graba vídeos, haz webinarios, echa una mano siempre que puedas cuando te pidan algo relacionado con lo tuyo, pero nunca te ocultes. Si te escondes luego no te quejes de que otros peores que  consiguen lo que consideras que tu te mereces.

Haz un buen trabajo

Puede parecer una perogrullada pero cuando hablamos de Marca Personal suele olvidarse que para que esta sea valiosa debe construirse sobre un buen trabajo, sobre una trayectoria continuada de experiencias positivas. Por lo tanto deberás prepararte, mejorar e innovar constantemente como profesional para que se te considere como alguien a quien “comprarías un coche de segunda mano”.

Hay muchas más formas de generar confianza como compartir valores, ofrecer garantías, presentar un aspecto adecuado,… Pero mi intención con el post de hoy es que entiendas que una Marca Personal se basa en la credibilidad y que esta no se pide sino que se gana en cada acción que realizas.

Hágalo usted mismo

ProductoEn algunos de los últimos artículos, he criticado esa tendencia a descalificar a muchas personas, especialmente a las más jóvenes, diciendo que no están preparadas y que no tienen aptitudes para ocupar un puesto de trabajo.

Parece que hemos pasado de tener la generación más preparada de la historia a descubrir que son unos inútiles. Lo primero siempre me ha parecido incierto, lo segundo es completamente falso.

Supongo que es más cómodo echar la culpa a la coyuntura, criticar al sistema educativo (o algo peor, a los profesores) o a la inutilidad (real) de nuestros políticos para no hacer nada y quedarse con la conciencia tranquila. Pero lo peor de todo es que poco a poco va calando ese mensaje entre los jóvenes y los que no lo son tanto y se acaba aceptando que todo está perdido y que estamos incapacitados para ganarnos la vida con nuestras cualidades. Y eso es FALSO.

El sistema laboral actual transmite la idea de que una persona decide lo que quiere hacer (¿Qué quieres ser de mayor?), se prepara para algo (o no se prepara para nada) y luego debe asumir esa decisión (o no decisión) el resto de su existencia. Se da por descontado que el resto del tiempo, mientras no está estudiando, obteniendo un título o realizando unas prácticas, no existe.

Pues hoy voy a desvelar un secreto.

Resulta que las personas somos capaces de hacer muchas más cosas que las que nos enseñan en una universidad, un instituto, una escuela de negocios o una empresa. Aunque parezca mentira, cada vez que leemos un libro, cuidamos a un familiar enfermo, metemos la pata, practicamos una afición o preparamos una cena para nuestra pareja porque nos gusta (la pareja y la cena), estamos desarrollándonos y aprendiendo algo valioso.

La dificultad es en primer lugar detectar lo que te gusta hacer. En segundo lugar, practicar y aprender todo lo que puedas para destacar haciéndolo. En tercer lugar meterte en la cabeza que, si lo gestionas bien, puede convertirse en tu profesión y ganarte la vida con ello.

La otra opción es seguir sufriendo las consecuencias de decisiones que tomaste (o no tomaste) hace meses, años o décadas y pensar que no sirves para otra cosa.

Precisamente ahora que nos lo están quitando todo es el momento en el que nos podemos sentir más libres para hacer lo que nos gusta y que además resulta que hacemos bien. Ahora eres tu quien puede decir aquello de “¿Ves como eso que me dijiste que debía estudiar no sirve para nada? Pues ahora déjame que haga eso en lo que soy la leche”. Y eso se aplica a los 20, a los 30, a los 40, a los 50,…

Tenemos que pasar de comprar un paquete profesional cerrado como hemos hecho hasta ahora a crear nuestra propia profesión. Si ahora se personaliza todo ¿No es lógico que personalicemos algo tan personal como aquello con lo que queremos ganarnos la vida?

El proceso para diseñar una profesión es sencillo y está muy estudiado. Es algo más parecido a Bricomanía que al proyecto Apollo.

Decide lo que quieres hacer

Esto es de perogrullo pero nos han dicho tantas veces a qué debemos dedicarnos o qué tenemos que estudiar para ser hombres y mujeres “de provecho” que se nos olvida. Aquí se trata de pensar en algo tan cursi y manido como identificar tu Pasión, en encontrar aquello con lo que disfrutas tanto que se te pasan las horas. Por experiencia propia y de muchos colegas he comprobado que si eres capaz de dominar esa afición es altamente probable que puedas ganarte la vida con ella.

Lo bueno es que a todos nos gustan varias cosas. Sólo tenemos que descubrirlas y combinarlas (si es posible).

Identifica tu materia prima

Este es el factor más olvidado del proceso. Solemos aceptar que somos lo que dice un Currículo, una trayectoria laboral o un cargo en una tarjeta de visita, pero eso es sólo una etiqueta. Tenemos que ir al trastero y descubrir todas las capacidades, experiencias, habilidades, hábitos y aprendizajes que hemos acumulado durante años o incluso durante el último día. Sí, también durante las últimas horas.

En una jornada normal desempeñamos varios roles (padre, madre, jefe, colega, jugador del equipo de futbito, colaborador en una ONG, desempleado,…) y cada uno de ellos tiene asociadas una serie de cualidades (responsabilidad, organización, creatividad, gestión de crisis, paciencia,…). Todo lo que debes hacer es hacer una lista de TODOS los ingredientes que se te ocurran para luego elegir y combinar los más adecuados.

Selecciona las herramientas

Es difícil que puedas hacer algo únicamente con lo que tienes porque siempre tenemos carencias, especialmente si no hemos sido entrenados para hacerlo. Pero en este momento tenemos instrumentos, herramientas y medios a nuestro alcance para cubrir los huecos. Si sabes lo que te gusta y lo que quieres hacer, esta etapa debería ser sencilla. Debes pensar que puede llevarte algo de tiempo ser suficientemente bueno en lo tuyo y además es algo que dura toda la vida. Por eso es importante empezar ayer.

Localiza a los clientes

Evidentemente este sería un artículo de autoayuda si no incluyese esta fase. Es el momento de pasar de las musas al teatro, de la energía potencial a la energía cinética. Debes localizar a aquellos que puedan necesitar lo que ofreces aunque ellos ni siquiera lo sepan todavía. Quizás lo que te convierte en experto es algo que nunca aparecerá en un anuncio de empleo, por eso debes salir a buscar a tus “clientes” o a dar a conocer tu valor utilizando las herramientas de visibilidad a tu alcance.

Suelo decir que el sistema ha reventado y eso es una estupenda noticia porque el caos favorece a los valientes. Creo que las profesiones y los empleos “de toda la vida” pasaron a “la otra vida” y es el momento de crear nuestra propia profesión.

Ah, y si alguien vuelve a decirte que no estás capacitado o que no vales para nada, te levantas y te vas.

Los sólidos valores de los corruptos

PersonalidadHace mucho tiempo que decidí evitar mostrar mis opiniones políticas de un modo explícito en este blog. Creo que eso pertenece al ámbito privado y no sólo no suele aumentar el valor de la Marca Personal de un profesional sino que suele ser fuente de problemas. En mis talleres recomiendo que, salvo que tu profesión esté directamente relacionada con la política, evites dar tu apoyo a una opción determinada.

Evidentemente es imposible mantenerse al margen o evitar decantarse por unas ideas u otras. Todos defendemos algunas ideas pero eso es muy distinto de defender la versión paquetizada de una ideología a la que denominamos partido político. A cualquiera que, como yo, lleve diez años escribiendo, se le va a detectar de que pie cojea. Y eso no está mal. Creo que todos tenemos nuestras propias opiniones y eso nos ayuda a sintonizar y facilita que quienes no piensan como nosotros escojan otras opciones más alineadas con sus ideas.

Es más, creo que es necesario defender aquello en lo que creemos. Cuando tienes claro aquello que es importante para ti y lo defiendes con seriedad, ocurren dos cosas muy importantes para una Marca Personal.

Por un lado aumenta tu credibilidad, porque quienes te conocen saben lo que pueden esperar de ti. Si has dejado claro cuales son tus prioridades y lo que realmente estás dispuesto a defender y, sobre todo, lo demuestras con tus acciones, será difícil que alguien se lleve sorpresas y eso genera confianza.

En realidad eso es lo que ocurre cuando consideramos que una marca comercial es valiosa. Cada vez que nos relacionamos con ella nos ofrece lo que esperamos.

Por otro lado, tener y defender unos principios claros nos hace sentir más cerca de aquellos que piensan como nosotros y eso nos hace sentir más unidos y seguros en esa relación.

Por lo tanto, cualquier persona que pretenda dejar una huella profunda debe tener claros sus valores, prioridades y principios y los defenderá en cualquier circunstancia. Esa es una de las grandes dificultades del Branding Personal, mantener aquello en lo que crees aunque tengas que pagar un precio.

La situación de corrupción que vivimos en nuestro querido país no demuestra que se hayan perdido los valores, sino precisamente todo lo contrario. Los valores de quienes están metidos en la mierda son los más sólidos de todos y por lo tanto son los que generan más credibilidad. Me explico.

Todos los de las tarjetas “black”, los que cobran comisiones, los que tragan con cualquier cosa por un puñado de votos, son las personas en las que más se puede confiar porque en su escala de valores sólo hay una prioridad, la pasta. El lugar más alto de lo que consideran importante lo ocupa el dinero y todas sus ramificaciones. El resto somos mucho menos fiables porque no tenemos una etiqueta con precio.

Quienes nos mandan y quienes esperan hacerlo no son como los demás, no son como los que estamos por debajo, impredecibles, incontrolables porque pensamos que en la vida hay otras prioridades y, encima, a cada uno de nosotros se nos ocurre tener unas distintas. Eso es una aberración para el poder.

¿Hay alguien más fiable que aquél al que puedes comprar con dinero? ¿Hay alguien más manejable y que menos puede protestar que aquel al que ya has “untado” una vez? Esa gente tiene sus valores bien claros y eso la hace muy fiable. Te ha demostrado que su comportamiento es perfectamente predecible y ¿no es eso lo que se espera de una marca?

Ser un ladrón, un canalla o un sinvergüenza no significa no tener valores claros sino todo lo contrario. La dificultad está en mantener la “canallez” de forma consistente, constante y persistente, pero eso no parece ser un problema por lo que estamos viendo. Aunque seas un inútil (o precisamente por eso), si demuestras que eres capaz de cualquier cosa para mantener tu estatus entonces no te faltará trabajo.

Cuando alguien dice que quiere aprender a “venderse”, no tiene más que echar un vistazo a los periódicos o a los telediarios porque están repletos de ejemplos. El problema es que cuando “te vendes” entonces “estás vendido”.

Lo curioso es que esos a los que van pillando con las manos en la pasta son los mismos que dicen que la gente joven no tiene valores. En primer lugar se equivocan porque a todos nos importa algo y estamos dispuestos a pagar un precio por aquello en lo que creemos. Pero lo que no están dispuestos a aceptar es que haya personas que piensen que en esta vida hay cosas más importantes porque eso las hace inmanejables. ¿Cómo puedes fiarte de alguien a quien no puedes “comprar”?

4.FreedomisnotfreeLa situación que vivimos no es un problema de falta de valores, que va. El problema es de orden de prioridades en la escala de valores. Pero lo que va a hacer que una persona o un profesional deje una Marca Personal profunda es identificar sus valores, mostrarlos y defenderlos cueste lo que cueste. Defender aquello en lo que crees siempre va a implicar un coste (incluso para los sinvergüenzas que vemos en las noticias). Pero tu eres el/la único/a que debe decidir si va a mantenerlos o va a ceder… y destrozar su Marca Personal.

Si a pesar de todo has decidido “venderte”, procura poner un precio alto porque sólo podrás hacerlo una vez antes de perder tu credibilidad.

¿Quieres un empleo? Pues espera sentado

PosicionEsta ha sido una de esas semanas en las que sientes que que vas en la buena dirección. Ha tenido altibajos, bueno más bien “alti” que bajos, pero no siempre es así y ahí está la gracia.

El miércoles quedé a desayunar con un colega de una de las empresas en las que trabajé. Le va muy bien según los estándares oficiales (sueldo, AUDI de altísima gama,…). Está bien situado, es un profesional serio y valioso, ocupa un puesto de responsabilidad en una empresa importante y está muy bien reconocido. Su trayectoria es envidiable. En este momento tiene cuarenta y cinco años y quería hablar conmigo porque dice que quiere dar un giro a su carrera. Hay algo que no le llena.

Ayer estuve en Zaragoza hablando de mis cosas en el Congreso de la Juventud de Aragón donde, por cierto, disfruté muchísimo. Además de jóvenes había algunos orientadores laborales con los que estuve charlando después de mi intervención. Como ya suele ser habitual cuando hablo de buscar nuevas opciones laborales más allá del empleo (yo más bien hablaría de trabajo basura), algunas personas me dijeron que eso que cuento está muy bien pero que no es viable.

Me dicen que por un lado la gente joven no sabe lo que quiere (eso suele ser cierto pero supongo que para eso están los orientadores) ni están preparados (eso es completamente falso porque quizás no tengan un título o experiencia pero todos sabemos hacer algo por lo que nos puedan pagar) y por otra parte lo que están buscando es un empleo por lo tanto, eso de no aferrarse a un título, aprender por su cuenta, darse a conocer y generar confianza les suena a Disneylandia.

Así que, todo esto de posicionarse como alguien valioso es muy bonito pero les suena a una americanada (aunque no me lo suelen decir así). Me dicen que esto está muy bien para los emprendedores, autónomos, freelances y gente con demasiados pájaros en la cabeza (aunque no me lo suelen decir así) pero no para la gente “normal”.

En mi opinión se equivocan completamente. Vivimos una situación en la que el empleo no existe y cuando vuelva no se parecerá en nada a lo que existía hace unos años. ¿Cual es el consejo que le dan a sus “orientados”? ¿Qué esperen a que vuelva el empleo? ¿Qué en lugar de conectarse media hora a Infojobs lo hagan durante una hora?

Lo del Branding Personal y lo de que los profesionales pensemos como empresas unipersonales es algo que atañe y que es aplicable a cualquier persona que quiera ganarse la vida con su trabajo, independientemente del tipo de contrato o de la relación con el “cliente” (cuando trabajas para una empresa también tienes un cliente, cuando estás desempleado simplemente no tienes clientes… momentáneamente).

Lo más preocupante que estoy detectando es que muchos orientadores laborales son los primeros que no son capaces de entender esto y que, además, transmiten su pesimismo y su miopía a los orientados.

Digo todo esto porque creo que estamos tan programados para encontrar un empleo, un contrato indefinido (no definido) o un puesto fijo (jejeje) que se nos olvidan las razones por la que trabajamos que en mi opinión son dos, Ganarte la vida (lo mejor posible) y Hacer algo que te gusta y no necesariamente en este orden. Y creo que en este momento un empleo “tradicional” no cumple ninguna de esas dos condiciones.

Por lo tanto, ¿Por qué hay tanto rechazo a pensar como un profesional independiente? No estoy hablando de crear una empresa, ni siquiera de convertirse en algo desgraciadamente tan prostituido por los políticos como ser un emprendedor. Simplemente estoy diciendo que debes encontrar algo que te guste, que sea necesario y por lo que alguien esté dispuesto a pagarte. Luego le pones el nombre que quieras y haces todos los papeles que te pidan, pero se trata simplemente de eso. Pero pensar que la única alternativa es el empleo por cuenta ajena es absurdo y suicida.

Se habla mucho de los emprendedores y autónomos que “fracasan” en los cinco primeros años de su proyecto pero ¿cuantos “empleados” no llegan ni a mantener su puesto ni durante 2 años? Desde el punto de vista del profesional YO S.L. ese sí que es un fracaso. Pero lo que no se dice es que el empleado se ha quedado en la calle mientras que el emprendedor o el autónomo sale reforzado de cada “fracaso” que, además, casi nunca suele ser el final de su aventura, sólo un bache.

Otro de los comentarios que suelen hacerme es algo así como “si, pero es que yo no me veo como autónomo o emprendiendo o buscándome la vida o…”. Por un lado eso me suena a aquello de “es que yo soy así” y te quedas tan campante. Pero por otro lado es que, quizás, en este momento ya no haya otra alternativa… te guste o no.

¿Qué vas a hacer si pasan los meses y no te ofrecen algo (cada día peor pagado)? ¿Le vas a decir a tu familia que no vas a buscarte la vida porque “no te ves” montándotelo por tu cuenta? ¿Vas a decir a los del gas, la luz, el agua y la hipoteca que no les puedes pagar porque cuando naciste a tus padres les dijeron “enhorabuena, han tenido un empleado” y resulta que no tienes empleo?

Lo único que trato de decir desde hace diez años es que todos tenemos algo valioso que ofrecer. Se supone que por eso deberían contratarnos en una empresa. Pero que no eres menos valioso porque momentáneamente no tengas un empleo. Tu valor no está en el puesto de trabajo, tu valor está contigo. Si te pagan una nómina por hacer loquesea, ¿no podrás hacer lo mismo pero cobrando una factura? ¿O es que has estado engañando a tus empleadores y te han estado pagando por no hacer nada?

Me da la sensación de que hemos acabado pensando que el objetivo es ocupar un asiento en una organización, como en el juego de las sillas musicales. Solemos olvidarnos de que si te pagan es porque haces algo útil y si eso es realmente relevante y valioso entonces lo de menos es el tipo de relación que tengas con tu “cliente”.

Todo este rollo de la Marca Personal y el YO S.L. va de esto, de descubrir lo que quieres, lo que te gusta y lo que te hace valioso para luego demostrarlo y atraer a quienes te necesiten. La otra opción (suicida en mi opinión) es seguir pensando que lo importante es sacarse un título, diploma o acreditación y mendigar unas migajas de algo que ya no existe. Y para buscar fantasmas no necesitas a un orientador, sino a Iker Jimenez, periodista de lo desconocido.

Energía de activación, lo más difícil es empezar

OperacionesLos químicos utilizamos el concepto Energía de Activación para explicar que, para poner en marcha un proceso, hace falta aplicar una cierta energía. Luego ese proceso puede seguir en marcha solo y puede que la energía liberada sea muchísimo mayor que la aplicada para iniciarlo.

Por ejemplo, para producir una explosión nuclear, hay que utilizar la energía generada por explosivos convencionales. Para crear una avalancha de nieve, hace falta un ruido u otro desencadenante.

Lo interesante de la idea de la Energía de Activación es que, en realidad, la energía potencial está ahí, esperando a que alguien encienda esa chispa que la libere. Algo aparentemente inerte o inocente está aletargado y se puede pasar toda la vida esperando que alguien le de ese empujón.

Soy químico y no psicólogo así que no sé si hay algún término parecido que describa esa necesidad de un empujoncito para que alguien “libere su energía”, pero seguro que existe. En realidad, estaría relacionado con la Zona de Confort en la que solemos mantenernos hasta que alguien o algo (normalmente uno mismo o sus circunstancias) mueve las palancas adecuadas para hacer rodar la bola.

Digo esto porque cada día me encuentro con gente con una energía personal, intelectual y emocional acumulada equivalente al de varios kilos de uranio enriquecido que están esperando que alguien ponga en marcha una reacción. Lo triste es que muchas de esas personas que conozco dejarán que su vida vaya pasando sin superar la barrera de potencial, su barrera de potencial.

Desde hace mucho tiempo estoy diciendo que una Marca Personal no se tiene, se deja. El Branding Personal consiste en gestionar lo que somos, lo que hacemos y lo que comunicamos para generar un impacto en la mente de otras personas. Eso implica energía, realizar un trabajo y superar algunas barreras de potencial personales y profesionales.

Pero para que eso ocurra debemos hacer algo, mezclar cualidades personales, calentar emociones o conseguir una masa crítica de gente que nos apoye. Si no empezamos a movernos, nada va a suceder. Te lo aseguro. Y nos puede ocurrir como esas bombas de la guerra civil que están enterradas y que nunca explotan o algo peor, que lo hacen cuando más daño hacen.

Lo se, lo se. Esto de empezar es lo más jodido de todo. Te lo digo por experiencia. Puedes tener los medios, puedes tener la infraestructura, puedes tener los apoyos y puedes tener tiempo, pero en demasiadas ocasiones esa barrera, normalmente ridícula, nos mantiene a este lado de la reacción o más bien de la inacción.

¿Qué podemos hacer? Pues lo mismo que hacemos los químicos.

Conseguir los reactivos

Afortunadamente crear una bomba atómica no está al alcance de demasiada gente pero crear tu propia reacción nuclear profesional es mucho más sencillo si consigues unos cuantos elementos y ni siquiera tienes que buscarlos en el mercado negro. Para escribir un libro sólo necesitas lápiz y papel, para crear un podcast puedes utilizar la grabadora de tu movil, para conocer gente interesante sólo tienes que echar un vistazo a la prensa o a las redes sociales y acercarte a donde se junta esa gente.

Te recomiendo que hagas una lista de lo que necesitas. Verás que es mucho menos de lo que piensas y que casi siempre sueles tener lo necesario para empezar. Cuando lo tienes todo a mano, es más complicado que encuentres excusas.

Reducir la barrera de potencial

Si no puedes superar la barrera, elimínala o redúcela. Dirás que eso no es tan sencillo, pues bien, eso es algo que hacemos los químicos con mucha frecuencia. Para conseguir que se produzcan algunas reacciones utilizamos catalizadores. Se trata de facilitar o acelerar el proceso.

Nosotros podemos ayudar a que las cosas ocurran eliminando cargas innecesarias, suprimiendo actividades, gastos o preocupaciones que no nos ayudan, buscando ayuda de personas que nos pueden echar una mano. Lo importante es quitar lastre y meterle gas caliente al globo para que ascienda, de lo contrario no levantaremos ni un palmo del suelo.

Aplicar energía

Si quieres encender una cerilla para generar calor, antes deberás aplicar un poco mediante el rozamiento. Por lo tanto, si quieres posicionarte como un profesional de referencia, si quieres que un empleador te considere como el candidato más valioso o si esperas que alguien se fije en ti, deberás poner en marcha una reacción para crear energía “luminosa” que te haga visible.

Crear un blog requiere mucho menos esfuerzo del que supones, aprender algo nuevo que te haga más valioso supone un esfuerzo mínimo en relación al efecto que puede generar, levantar el teléfono para quedar con un viejo contacto implica un trabajo ridículo, pero antes hay que superar esa barrera de potencial mental. Y luego, una vez iniciada la reacción hay que mantenerla y controlarla, pero eso es mucho menos trabajoso.

TomPetersAndresPerezDesgraciadamente esa energía de activación pueden aplicarla desde el exterior y cuando menos preparados estamos. Un despido, un susto con tu salud o un problema familiar puede acabar desencadenando la reacción en el peor momento. Por eso te recomiendo que empieces cuanto antes y en las condiciones que mejor te convengan para que la onda expansiva no te exploten en la cara o te lleve por delante.

NOTA: Este fin de semana me levanté con una sorpresa. Vi que en El País Semanal había un artículo de Gabriel García de Oro titulado Y0, Sociedad Limitada sobre Marca Personal. Tengo que decir que es uno de los artículos que mejor explican el concepto. Pero lo que más ilusión me hizo fue ver que recomendaba uno de mis libros justo al lado de 50 Claves para hacer de usted una marca del maestro Tom Peters. Aunque ya había aparecido varias veces en ese mismo medio, me gustó mucho verme junto a uno de mis referentes.

Quizás es el resultado de aplicar la energía de activación adecuada y de mantener la reacción.

Que quede claro, ni las personas somos productos ni nos vendemos (o no deberíamos)

ProductoUna de las cosas en las que más insisto a la hora de diseñar un proyecto de Branding Personal es la necesidad de tener una oferta, un producto, algo por lo que alguien esté dispuesto a pagarnos. Durante años nos hemos acostumbrado a pensar que nos pagan por estar, por ser nosotros o porque “yo lo valgo”. Al final hemos aprendido, a base de golpes, que si te pagan (por nómina o factura es lo de menos) es porque estás aportando algo que compensa ese pago.

En realidad nadie te paga a ti por ser tu sino porque generas un resultado, emocional, material o económico. Y esa es una buena noticia porque es imprescindible, de una vez por todas, separar lo que somos de lo que hacemos. De lo contrario acabaremos aceptando que las personas somos productos y que debemos aprender a “vendernos”.

Cuando pensamos que nos contratan a nosotros y no a nuestra oferta acabamos creyendo que lo que debemos buscar es un empleo en el que nos paguen por estar. En realidad lo que deberíamos pensar es que debemos detectar necesidades, encontrar el modo de satisfacerlas y postularnos como las personas más adecuadas para hacerlo.

Cuando piensas en modo “empleo” dependes de que alguien te haga un hueco, eres tu quien llama a las puertas y eso te sitúa en inferioridad de condiciones a la hora de negociar (eso si es que te dan la oportunidad de hacerlo). Cuando piensas en modo “necesidad” eres tu quien va a crear ese hueco aunque no exista o no se lo hayan planteado siquiera y eso aumenta tu valor.

Lo único cierto es que cuando una persona se “vende” no es precisamente algo positivo porque está sacrificando su cuerpo, sus valores o su identidad a cambio de una compensación económica o emocional. Lo que vendemos es nuestro trabajo, que es equivalente a nuestro producto o servicio. Creo que es bueno repasar algunas ideas al respecto.

Un producto NO es un título o un cargo

No es un título, ni una “job description”, ni un cargo, ni lo que pone en tu tarjeta de visita, ni un diploma colgado en la pared… es el resultado de lo que haces.

Un producto NO son tus cualidades

No es tu habilidad, ni tus conocimientos, ni eso que algunos llaman talento, ni la experiencia adquirida. Esos sólo son los “ingredientes”, la materia prima con la que eres capaz de crear tu oferta y generar resultados.

Un producto es algo por lo que te van a pagar, remunerar o compensar de algún modo

Es aquello que haces valioso, relevante, útil por lo que alguien estaría dispuesto a pagarte.

Un producto es algo que satisface una necesidad

Algo que resuelve un problema o genera un beneficio quienes te rodean y que produce el resultado que desean. Es aquello que podemos hacer por los demás.

Se venden los productos o servicios no las personas

Cuando alguien dice que no le va bien porque no sabe “venderse” quizás el problema no es que no sepa “venderse” sino que no tiene nada que vender o lo que ofrece ha quedado obsoleto.

Si no tienes algo que merezca la pena, el Marketing Personal es irrelevante o incluso contraproducente

Si no tienes algo realmente bueno que ofrecer no esperes que te lluevan las ofertas por mucho tiempo y esfuerzo que dediques a promocionarlo.

Las personas no somos productos

El producto es nuestro trabajo. O dicho de otro modo, el trabajo es nuestro producto.

Para vender tu producto debes creer en él y conocerlo bien

Cuanto más sepas sobre lo que eres capaz de ofrecer, más fácil te será venderlo. Debes creer (pero creer de verdad) en lo que haces o nadie te tendrá en cuenta. Salir a vender lo que eres capaz de hacer demuestra que tienes confianza en ti mismo y que estás dispuesto a dejar una Marca Personal profunda y valiosa.

Un producto es una combinación de elementos e ingredientes

Todos servimos para algo, todos somos capaces de encontrar una combinación apropiada de cualidades que nos hacen atractivos. Lo que tenemos que hacer es encontrarla, desarrollarla, mostrarla y demostrarla

Todo el mundo tiene algo que aportar

Como padre, amigo, profesional, jefe, vecino o en cualquiera de los roles vitales que interpretas, siempre tienes algo que aportar. Lo importante es darte cuenta de que siempre puedes hacer algo por otros y ser valorados económicamente o con el abrazo de un hijo.

Si no haces bien tu trabajo, tu producto no tiene ningún valor

Lo más importante antes de cualquier otra cosa es entender que tienes que hacer bien tu trabajo. Si no haces bien lo que ofreces, todo lo demás caerá por su propio peso. Sin un buen producto, no es posible construir una Marca Personal fuerte.

No pienses en tu producto como en una “commodity”

Si vendes tu trabajo “a granel” no te quedará más remedio que conformarte con lo que estén pagando a los profesionales más baratos. Si demuestras que lo que haces es diferente, superior o escaso estarán dispuestos a pagarte lo que pidas.

Un producto es imprescindible para dejar una Marca Personal

La Marca Personal se basa en el equilibrio, como en una reacción química. Hay que dar para recibir.

Creo que es hora de dejar de pensar que los profesionales alquilamos nuestro cuerpo por horas al ir a un cubículo cada día. Entramos en una etapa en la que nos van a valorar y a pagar por los resultados que ofrecemos. Así que, en primer lugar debes ser capaz de generarlos, en segundo lugar debes hacer algo sobresaliente y en tercer lugar debes salir y contarlo a quienes pueda interesar.

NOTAS: La próxima semana participo en dos eventos abiertos por si te interesa

El jueves 2 de octubre a las 9:30 estaré en Zaragoza, en el Congreso de Juventud de Aragón hablando de la nueva mentalidad de los neoprofesionales y el YO S.L.

El viernes 3 de octubre de 10:00 a 12:00 estaré en mi ciudad, Tres Cantos, junto a mi querida Maria Luisa Moreno hablando de Marca Personal, Estrategia Personal y esas cosas que nos gustan.

La importancia de llamarse Experto

CualidadesSi tuviese que elegir cual es la principal limitación que tenemos los ibéricos a la hora de desarrollar una Estrategia de Marca Personal potente diría sin dudarlo que es esa combinación de modestia, humildad, miedo a ser acusados de orgullosos o prepotentes y temor a llamar la atención.

Constantemente me encuentro con asistentes a mis cursos para los cuales lo más difícil no es crear un blog o dar una conferencia sino presentarse a sí mismos como expertos o especialistas en su campo. Pero no es sólo que no les parezca bien poner en su tarjetas que son conocedores de un determinado campo o materia, es que algunos se sienten realmente incómodos cuando les digo que deben posicionarse como las personas adecuadas para gestionar determinados asuntos.

Ojo, no estoy diciendo aquí que uno se presente como algo que no es. Ni muchísimo menos. Para eso no necesitas un profesional del Branding Personal sino alguien relacionado con la actuación y el teatro que te enseñe a crear un personaje. A lo que me estoy refiriendo es a multitud de excelentes profesionales en lo suyo que se mantienen ocultos o que no son remunerados como merecen porque son incapaces presentarse a sí mismos como la mejor solución a un problema.

En este sentido siempre he sentido envidia de los anglosajones. Nunca han tenido ningún complejo a la hora de decir en qué son buenos. Quizás es porque entienden que si uno es el mejor en su entorno en una determinada materia lo mejor que puede hacer para ayudar a los demás es presentarse como tal. ¿Cómo vas a encontrar la ayuda que necesitas si quienes te la pueden prestar se esconden?

En el colegio nos enseñaron a no destacar, algunos se llevaron algunas collejas por levantar demasiado la mano para contestar al profesor cuando preguntaba por el pretérito pluscuamperfecto del verbo asir. Y con el tiempo eso nos ha quedado muy marcado.

Quizás durante muchas décadas no hacía falta destacar. Simplemente entrabas en el sistema y este te empujaba hacia arriba o, en el peor de los casos te mantenía en el mismo sitio toda la vida. Hoy eso ya no funciona así. Si quieres sobrevivir y quizás progresar tienes que conseguir que piensen en ti como en la persona mas adecuada para …………………(completa la línea de puntos).

Ya no se trata de que el jefe/cliente/empleador diga “Quiero un profesional de …… (pon aquí tu especialidad)”, sino de que diga algo así como “Quiero tener aquí a ………(pon aquí tu nombre) porque es el mejor en lo suyo.” Pero para eso debes tener claro qué es lo tuyo y en segundo lugar debes demostrarlo y contarlo.

Cuando digo que debes presentarte como el mejor en lo tuyo no significa que seas el mejor del mundo, sino el mejor de TU mundo. Si repasas los apuntes de matemáticas del colegio encontrarás algo que se llamaba máximos y mínimos relativos que hacían referencia a unos puntos que eran los mayores o menores de su entorno aunque no de toda la función. Pues lo que yo te digo es que seas un máximo relativo en tu profesión, el mejor que puedan encontrar en un determinado grupo de personas.

Vale, admito que experto tiene unas connotaciones relativas a la experiencia de las que quizás tu carezcas (de momento), pero si te preparas lo suficiente siempre podrás presentarte como especialista.

Una de las cosas que más me gustan de dirigirme a un grupo de personas es que cuando profundizas un poco en cada una de ellas, te das cuenta de que tienen muchas historias, vivencias, habilidades, conocimientos y experiencias que les hacen destacar sobre el resto. Y lo mejor es que todas tienen algo en lo que sobresalen. Quizás no tenga nada que ver con su profesión actual, quizás ni son conscientes de lo buenas que son en algo porque para ellos y ellas es de lo más normal, quizás lo saben pero no lo cuentan para que no les miren mal. Y eso es terrible.

Creo que vivimos unos tiempos en los que necesitamos expertos, especialistas, profesionales que saben de “lo suyo”. Me parece que hay demasiada gente que sabe de todo pero que no profundiza en nada. Y así nos va.

Si eres bueno en algo, demuéstralo, cuéntalo, sigue aprendiendo pero sobre todo, no te ocultes. Quizás te digan que lo tuyo es soberbia, que eres orgulloso, pero si no sé que existes pensaré que además de idiota por perder oportunidades para ti, también las estamos perdiendo los demás. Y entonces no diré que eres orgulloso simplemente pensaré que eres egoísta.

40 Ideas sobre Marca Personal que conviene recordar

MarcaDesde hace unas semanas estoy trabajando, por fin, en la creación de nuevos formatos para divulgar mis claves y modelos de Estrategia Personal. Al poner un poco de orden en todo el material acumulado durante estos años he encontrado algunas ideas útiles y conceptos que conviene desempolvar de vez en cuando.

En el post de hoy te pongo algunas notas y reflexiones que he ido acumulando sobre Branding Personal y Marca Personal.

El Branding Personal depende sólo de ti

El Branding Personal es la gestión de la forma en que nos etiquetan

Una Marca Personal existe porque el ser humano tiende a “etiquetar” a otros seres humanos. El Branding Personal es la gestión y la Marca Personal es el resultado de esa gestión.

El Branding Personal es sencillo

El Branding no es algo complejo o sólo al alcance de unos pocos. Se basa en tener algunas ideas claras y aplicar el sentido común. El Branding Personal requiere más voluntad que talento.

El Branding Personal es una disciplina

Branding Personal consiste en planificar y ejecutar tareas para generar un impacto.

El Branding Personal es un proceso que va de dentro a fuera

Se trata de ir de dentro hacia fuera, de la identidad, valores y creencias al entorno.

El Branding Personal NO acaba nunca

El Branding Personal es un proceso continuo. Gestionar una Marca Personal no es algo que puedas hacer a ratos. Una Marca Personal se fortalece o debilita en cada interacción interpersonal (real o virtual).

El Branding Personal NO es engañar

El Branding Personal no consiste en utilizar trucos para y engaños para intentar parecer algo que no eres. Una cosa es mostrar tu trabajo de una forma sincera y valiosa y otra utilizar trampas y atajos para intentar manipular. El Branding Personal no puede ocultar tu incompetencia.

El Branding Personal NO va de hacerte famoso

El Branding Personal es un proceso que va mucho más allá del marketing o la notoriedad.

El Branding Personal NO es cuestión de dinero o de recursos

No es algo sólo al alcance de unos pocos.

El Branding Personal NO es egoísta o egocéntrico

Lo egoísta no es hacer visible lo que eres capaz de aportar, sino tener algo que ofrecer y ocultarlo sin que nadie se beneficie de ello.

El Branding Personal requiere disciplina

Branding Personal NO puede conseguir tus objetivos si no haces lo que debes hacer.

El Branding Personal requiere tiempo

Construir tu marca es fácil pero no es algo que se haga de una sola vez. Es un reto continuo que requiere reflexión, tiempo, trabajo, esfuerzo y persistencia.

El Branding Personal requiere valor y coraje

El Branding Personal es complicado porque requiere un autoanálisis que puede ser doloroso. Para dejar tu huella debes aprender a comunicar, a perder el miedo a hablar de lo que haces.

Una Marca Personal basa su fortaleza en la defensa de sus valores y su misión

La fortaleza de una Marca Personal se construye sobre la determinación de promover y defender tus valores y tu misión

Una Marca Personal crece y se desarrolla

Una Marca Personal no es 0 o 1, blanco o negro sino que puede alcanzar varios grados de fortaleza y de distintos niveles de confianza.

Una Marca Personal depende los demás

Si no eres capaz de aportar algo valioso o de generar un recuerdo relevante pasarás inadvertido. Por eso, quienes dicen que la Marca Personal es algo egoísta o narcisista se equivocan completamente. Una persona jamás dejará una huella si únicamente piensa en si misma. La fuerza de la marca viene de los demás. Si no DEJAS una huella, tu marca no tiene valor.

Una Marca Personal enriquece la marca de un país u organización

Se equivocan quienes dicen que una Marca Personal es algo que sólo beneficia a quien la posee. Cuando una empresa, organización o país tienen muchos profesionales o individuos capaces de influir positívamente en su entorno todos salen beneficiados.

Una Marca Personal es algo que dejas

Marca Personal no es algo que tienes sino algo que dejas. Si quieres que te conozcan, deberás hacer algo que influya en tu entorno. Como alguien dijo, tu Marca Personal no es el espacio que ocupas cuando estás sino el vacío que dejas cuando te vas.

Una Marca Personal es difícil de cambiar si no se ha gestionado bien

Hay un inconveniente: el equipaje de marca. Si una marca ha estado proyectando ideas no deseadas en la mente de su audiencia, hay un camino largo y cuesta arriba para eliminarla. Una vez que la mente es impactada, es muy complicado cambiarla.

Una Marca Personal es el resultado de todo lo que haces

Una Marca Personal es la suma total de nuestros logros, actitudes, acciones y trato con los demás a lo largo de los años.

Una Marca Personal es frágil

La Marca Personal es difícil de crear y fácil de destruir. Puede tratarse de la comunicación o de la forma en que interactúas con tu audiencia pero quizás estás perjudicándola inconscientemente.

Una Marca Personal es información comprimida

Tu Marca Personal es una forma de transmitir mucha información sobre ti en un instante.

Una Marca Personal es un reflejo de tus valores y creencias

Una Marca Personal es fuerte cuando se tiene claro lo qué cree y se actúa según esas creencias.

Una Marca Personal es un reflejo de tu identidad

Tu Marca Personal eres tu o, mejor dicho, es una forma de representar y comunicar quien eres. Es un reflejo de tu esencia.

Una Marca Personal es una forma de generar confianza

Una Marca Personal es una forma de transmitir confianza sobre quien eres, lo que haces y los beneficios que proporcionas y que se refuerza cada vez que la gente conecta contigo.

Una Marca Personal es una forma de generar emociones y sensaciones

Una Marca Personal está relacionada con lo que la gente siente sobre una persona.

Una Marca Personal existe porque el sistema es imperfecto

Las marcas son tan valiosas, porque ayudan a tomar una decisión cuando falta información. Cuanto más riesgo existe, más importante es la marca. Cuando información no fluye y debemos basarnos en la confianza y en información indirecta, es cuando se necesita la marca. Si todo fuese transparente no harían falta marcas.

Una Marca Personal existe siempre

Desde el momento en que alguien sabe que existes, empieza a etiquetarte aunque no lo sepas. Una Marca Personal la dejas o te la dejan. Una Marca Personal debes dejarla tu para que no sean otros quienes te la dejen a ti

Una Marca Personal NO es autobombo

Debes entender que lo importante es que te conozcan por tus hechos y tus acciones. Si en lugar de mostrar lo que haces y de aportar algo valioso te limitas a decir lo bueno que eres entonces estamos hablando de publicidad o autobombo. Las marcas más potentes son aquellas de las que hablan los demás. Por eso es importante que la gente que te conoce entienda tu trabajo y convenzan a otros de tus cualidades.

Una Marca Personal NO es estática

El Branding Personal es un proceso continuo y consciente para mostrarte al mundo como realmente eres y no una versión prefabricada que no puede mantenerse en el tiempo.

Una Marca Personal NO es interpretar un personaje

Descubrir, desarrollar y comunicar tu Marca Personal no trata de ser alguien distinto a quien realmente eres. En ese caso estaríamos hablando de inventar un personaje en lugar de destilar y mostrar lo mejor de una persona. El Branding Personal trata sobre personas no sobre personajes.

Una Marca Personal NO es ser popular o famoso

No confundas tener algo que aportar con simplemente sobresalir, destacar, llamar la atención porque sí. Si consigues hacer mucho ruido pero no eres capaz de generar algo de valor no sólo no aumentarás tus opciones sino que posiblemente pierdas oportunidades y deteriores tu reputación. El Branding Personal trata de influir, no de conseguir la fama

Una Marca Personal NO es tu aspecto o imagen física

Supongo que es normal que cuando no tenemos otra información utilicemos la primera impresión para clasificar a las personas. Esto sería muy útil cuando nuestra supervivencia dependía de que decidiésemos rápidamente si la persona que se acercaba venía con buenas intenciones o pretendía matarnos. Desgraciadamente parece que seguimos juzgando a las personas por su aspecto. Esto se aplica desde las entrevistas de trabajo a los debates de los candidatos a unas elecciones.

Una Marca Personal NO es un logo

Suele confundirse la marca con los logos, las imágenes o el diseño pero estas son sólo formas de facilitar el recuerdo. No se trata sólo de un logo o una comunicación eficaz sino del conjunto de todas las experiencias que ofrece una persona.

Una Marca Personal NO es un título, un cargo o un eslogan

Uno de los grandes errores de muchos profesionales es asociar su identidad a un puesto de trabajo, a una situación laboral o al cargo que aparece en su tarjeta de visita. Nunca debes definirte como un parado, un director general o un ingeniero porque eres mucho más que todo eso. Si asocias tu identidad a una definición administrativa o académica estás simplificándote demasiado y eso reduce tu capacidad para destacar. Por otra parte, si pierdes tu empleo puedes llegar a pensar que no vales nada o algo peor, si consigues un puesto “importante” puedes llegar a asumir que estás por encima de los demás.

Una Marca Personal te asocia con algo valioso

Debe basarse en algo que sea útil, relevante y valioso para los demás.

Una Marca Personal puede ser sólida sin ser muy conocida

Ha habido, hay y habrá muchas personas que han dejado una huella profunda e indeleble en un entorno reducido y que han pasado desapercibidas para el resto del mundo. Que alguien utilice eficazmente las herramientas de comunicación y de marketing personal no significa que su Marca Personal sea más valiosa que la de quienes no consiguen una gran notoriedad.

Una Marca Personal se descubre, no se inventa

Una Marca Personal se descubre, se desarrolla y se gestiona pero no se puede inventar, debe basarse en lo que alguien realmente es.

Una Marca Personal te mantiene centrado

El Branding Personal es un proceso para alinear cada aspecto de tu vida con tus cualidades, fortalezas, valores y objetivos de manera que puedas crear una impresión instantánea y duradera en las personas a las que vas conociendo.

Una Marca Personal requiere actuar

Para dejar huella hay que actuar. Para generar un impacto debes HACER algo, tienes que realizar alguna acción que consiga generar un efecto en algo o en alguien. Si no hay interacción, no hay impresión.  Y cuanto más eficaz sea ese impacto, más memorable o duradero será el recuerdo de la marca.

Hoy no me puedo levantar

PersonalidadTengo que confesarte una cosa. En mi libro Te van a oír dedico una parte importante a mi medio digital favorito, el blog, y entre otras cosas recomiendo que planifiques con tiempo los post y que no los escribas el mismo día en que los vas a publicar. Es una recomendación lógica y te evita muchos problemas y errores.

Sin embargo, aunque los días previos a la publicación del post, suelo ir “cocinando” en mi cabeza lo que voy a contar, normalmente los escribo el mismo día en que los publico. Me salto mi regla. Por eso casi todos mis post son madrugadores y están colgados alrededor de las 7:00 u 8:00 de la mañana de los martes y los viernes.

El problema surge cuando en semanas como esta en la que he estado centrado en otros temas, no he tenido demasiado tiempo para pensar lo que voy a decir. Y cuando en alguna situación de la vida no tienes claro lo que vas a hacer,  tratas de encontrar alguna excusa para retrasarlo… salvo que “tengas” que hacerlo. Puede fallar la motivación pero afortunadamente nunca falla la disciplina.

Cuento todo esto porque en los últimos años parece que todo se reduce a la actitud (positiva), a la motivación y a derribar creencias limitantes. Parece que la educación que hemos recibido los que tenemos más de cuatro décadas a nuestras espaldas nos ha convertido en gilipollas por enseñarnos a cumplir ciertas reglas y a ser disciplinados. Hoy todo consiste en “querer” hacer algo y está muy mal visto eso de “tener que o deber” hacerlo. No hay libro de autoayuda que no te diga que no hagas las cosas porque “tienes” que hacerlas o tendrás un trauma terrible.

Pues bien, creo que las cosas importantes y las personas que dejan huella no lo han conseguido principalmente porque estén siempre supermotivados o tengan una actitud que les sale por las orejas. Si lo han hecho es porque tenían que hacerlo, “a pesar” de sus creencias limitantes, de su actitud y de su falta de motivación. A la hora de dejar tu Marca Personal pienso que la disciplina, la rutina, los hábitos y las buenas costumbres son infinitamente más importantes que esperar que el ángel bueno se ponga en tu hombro y te anime a hacer algo.

Evidentemente es mucho más fácil pegar cuatro gritos en un evento de un conferenciante motivacional, leer media docena de frases de Coelho o ver un vídeo del sobrevaloradísimo Ken Robinson atacando la educación tradicional que ponerse las pilas y madrugar para escribir un puñetero post, leer un libro sesudo sobre tu especialidad o asistir a una conferencia de alguien que realmente te va a enseñar algo útil… aunque aburra a las ovejas.

¿Por qué han surgido conferenciantes motivacionales de debajo de las piedras y cada día cuesta más encontrar alguien que te cuente algo realmente útil? Pues por lo mismo que se multiplican los vídeos “emotivos” en Facebook o existe el Sálvame Deluxe, porque no queremos pensar, porque preferimos que nos manipulen las emociones en lugar de convencernos con argumentos y porque eso del esfuerzo suena a algo de otros tiempos.

Alguien dijo que le gustaría saber cuantos de esos que van a conferencias en las que te dicen que eso de ser millonario es una cuestión de creencias sobre el dinero se han hecho ricos unos meses después. Seguramente le habrá ido mejor a ese otro que en lugar de creer en unicornios dedicó sus recursos a hacer algo tan “casposo” como conocer a las personas adecuadas, estudiar algo útil, aplicar y mejorar lo aprendido.

Lo admito, soy un carca. Pero quiero dar las gracias aquí y ahora a todos mis profesores porque me enseñaron a hacer las cosas porque había que hacerlas. Los que me enseñaron que primero las haces y luego te sientes bien en lugar de al revés. Los que me obligaron a repetir cuatro veces el mapa del clima mediterráneo hasta que me quedó perfecto. Los que no me dijeron que tenía que estar motivado para ponerme en marcha pero me demostraron que si hacía lo correcto, me sentiría mejor y entonces haría más cosas.

Para los Ken Robinson del mundo, eso de aprender de memoria algo que se te va a olvidar, de cumplir un horario o de hacer lo que hay que hacer, es una aberración. Por lo visto, lo importante es la creatividad, ser tú mismo, dejarse llevar, tener el apoyo incondicional de quienes te rodean para hacer lo que te apetezca porque “tu puedes conseguir lo que quieras (Versión TED del Porque tu lo vales)” y eso lo justifica con un par de docenas de casos ¿excepcionales?. Pero ¿Qué ocurre con esa inmensa mayoría que se queda en el camino? Quizás esos no hacen saltar lagrimitas a una audiencia entregada.

Ojo, yo no discuto que la motivación no sea importante, lo que digo es que no es una causa sino una consecuencia. Yo no digo que todos tengamos alguna capacidad especial {detesto ese rollo etéreo del talento (Ta`lento: No’ta rápido. Les luthiers)}, de hecho es lo que digo aquí constantemente.

Lo que creo es que precisamente lo que tenemos que hacer es un inventario de aquello que se nos da mejor y mejorarlo además de aprender nuevas cosas y desarrollar hábitos y habilidades que nos hagan más valiosos. Y eso se consigue con disciplina, rutina y trabajo y si no tienes motivación o tu actitud no es la adecuada lo siento mucho pero lo haces igualmente.

Hoy no me podía levantar, y eso que a mi no me da pereza eso de saltar de la cama temprano, pero lo he hecho. He cumplido con mi deber, he hecho lo que TENÍA que hacer en lugar de lo que QUERÍA hacer y ¿Sabes qué? Pues que ahora me siento mucho más motivado y mi actitud es mucho más positiva. Son las 6:57.

NOTA: Mi amiga Maria Luisa Moreno ha dedicado muchas, muchas horas, motivada o no, a crear algo genial y que creo que puede ser muy útil a quienes quieren conseguir sus objetivos. Échale un vistazo. Merece la pena.

¿Tienes lo que hay que tener?

Estructura6Una de las cosas que hice cuando empecé a escribir EXPERTOLOGÍA fue transmitir mis sensaciones y mi experiencia a través de Twitter. Lo hice porque siempre me había preguntado qué es lo que se le pasa por la cabeza a alguien que escribe un libro y cuales son sus circunstancias.
Si lees la lista de Tuits en el documento que te adjunto verás que lo que cuento es de lo más normal y no se parece en nada a esa imagen (a veces idílica y a veces terrible) que transmiten en las películas sobre lo que rodea a alguien que escribe.

Mis tres últimos libros los he escrito con un viejo portatil ASUS que todavía aguanta como un jabato y no parece que tenga ganas de jubilarse. Y los he escrito en donde he podido y cuando me han dejado.

Digo esto porque en muchas ocasiones solemos encontrar todo tipo de excusas relacionadas con los medios o los recursos para no hacer lo que hay que hacer. Siempre parece que nos falta algo.

Esto se aplica a muchas facetas de la vida profesional. Como profesor en unas cuantas escuelas de negocios siempre me encuentro a un porcentaje importante de alumnos que piensan que siempre les falta algo por aprender, que deben encadenar un Master tras otro porque creen que no están preparados (aunque yo creo que lo que tienen es miedo a salir al mundo real). Yo también pienso que siempre podemos aprender algo más, pero eso no debería ser excusa para quedarse bloqueado.

Desde hace algunos meses estoy preparando nuevos formatos, especialmente el vídeo para aportar contenidos y crear nuevos productos. Sin embargo, siempre encuentro alguna excusa para no terminar de darle forma de una puñetera vez. Lo curioso es que siempre acabo echando la culpa de no terminar de empezar a los recursos, a los medios, a la estructura. Soy como mis alumnos de los Master, siempre pienso que me falta algo… aunque quizás lo que me falta es algo más simple.

ExpertologiaEscribiendo

Escribiendo Expertología con mi querido ASUS en la casita de campo de unos parientes… y a punto de mandarlo todo al garete.

En este momento, para darse a conocer o para llegar a quienes quieres que te tengan en cuenta no necesitas grandes medios. O mejor dicho, los grandes medios ya están a tu alcance… y todo lo demás son pretextos tontos.

Por ejemplo, para grabar un vídeo o un curso bastante digno, tienes a tu alcance medios que antes sólo estaban a alcance de unos pocos. Un movil SAMSUNG S4 como el mío puede hacer unos vídeos Full HD muy dignos. Cualquier webcam de Logitech que cueste lo mismo que una cena con tu familia en un McDonalds te permite hacer maravillas. Y eso si hablamos de mostrar contenidos muy sofisticados en vídeo, pero si nos limitamos a crear contenidos con un Powerpoint acompañados de una narración en audio o Slidecast, entonces el límite lo pones tu.

Reconozco que me suele dar mucha vergüenza cuando veo que gente con medios muy escasos o incluso sin ellos es capaz de hacer cosas increíbles mientras que muchos de nosotros (empezando por mí mismo) y con algunos recursos más que ellos, pensamos que siempre nos falta algo. Y quizás sea cierto que no tenemos lo que hay que tener, aunque eso que nos falta suele ser algo que no tiene nada que ver con medios o recursos materiales.

Cuando veo que tanta gente se queja porque no consigue lo que quiere y al mismo tiempo te dice que no hace nada para cambiar las cosas siempre me pregunto porqué no se pone en marcha. Y normalmente suelen decirme que les falta algún recurso o alguna chorradita técnica. Pero en este momento quien no escribe un blog, no sale a conocer gente a un encuentro profesional o no levanta el teléfono para llamar a un medio de comunicación no es porque no pueda, es porque no le da la gana.

El que realmente quiere hacer algo, va y lo hace. Y si no tiene un iMac para escribir un libro pues utilizará un bolígrafo de propaganda y papel escrito por una cara. Si no puedes gastarte un pastón en libros, tienes información de sobra en Internet o puedes llamar al amigo de un amigo para que te resuelva alguna duda. Cuando empiezas a preguntar te das cuenta de que hay muchos otros como tu que ya van unos pasos por delante y te pueden echar una mano.

Creo firmemente que todos tenemos la capacidad de crear cosas, de resolver problemas, de aportar valor y que nos paguen por ello. No necesitamos pasar por unas oposiciones o un interrogatorio policial para trabajar en una empresa por un salario de mierda. Lo importante es que descubras lo que puedes hacer, empieces a combinar las piezas que te hacen valioso y empieces a contárselo a todo el mundo utilizando las herramientas que tienes a tu alcance… que son muchas más de las que piensas.

Lo que te falta no es un Master más, o un ordenador mejor o conocer a alguien muy importante. Lo que necesitas ya lo tienes o lo puedes conseguir fácilmente. Lo que te falta, lo que nos falta no está fuera, está dentro de nosotros. ¿Tienes lo que hay que tener?

NOTA: El próximo jueves 18 a las 19:00 en el Corte Inglés de Callao estaré acompañando a mi amiga Raquel Roca en la presentación de su libro Y este crack, ¿te suena? junto a Juan Merodio. Si te quieres pasar, allí nos vemos. Es una buena ocasión para aplicar lo que digo en el post.