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[4 mar 2014 | 6 Comments | ]

Cuando iba al colegio tenía un amigo que podría aparecer en cualquier película de adolescentes norteamericanos como el friki, el extravagante, el rarito. Desde muy pequeño estaba obsesionado con lo paranormal, los OVNIS y cualquier chorrada digna de Iker Jimenez o, en aquellos años, de J.J. Benitez o Jimenez del Oso. Hace poco lo encontré en Facebook y parece que no ha cambiado mucho.

Una de las cosas de las que más hablaba este chico era de los viajes astrales que básicamente es una experiencia en la que te ves a ti mismo desde fuera de tu cuerpo. Pues bien, al hablar de Estrategia Personal con muchos alumnos y clientes, creo que sería genial que eso no fuese sólo otra chorrada de mi viejo colega.

Cuando doy clase a alumnos de escuelas de negocios veo que constantemente están analizando, diseñando y debatiendo sobre estrategias de grandes empresas. El método del caso consiste en ver lo que le sucede a una organización y entender lo ocurrido o hacer recomendaciones de mejora. Y eso se les suele dar muy bien. Independientemente del tamaño, país o tipo de empresa, normalmente preparan unos trabajos muy interesantes y vistosos con sus conclusiones.

Mi planteamiento con respecto a la Estrategia Personal es que debemos pensar en nuestra profesión como en nuestra empresa y en nuestro trabajo como en nuestro producto. Da igual que seamos empleados, desempleados, autónomos, emprendedores porque todos somos neoprofesionales YO S.A.

Pues bien, cuando les digo a mis alumnos que diseñen su propia Estrategia Personal igual que harían si fuesen una de esas empresas que estudian, se quedan bloqueados. Es como si fuesen perfectamente capaces de juzgar a desconocidos de los que sólo tienen una información parcial pero se paralizan cuando tienen que hacerlo sobre su propia profesión teniendo todos los datos a su disposición.

Ahí es donde echo de menos las fantasías de mi amigo. Sería estupendo que aquello que contaba fuese cierto para poder alejarnos un rato de nosotros mismos y poder vernos de un modo distante y objetivo.

Lo que les pido no es demasiado complicado. De un modo muy simple trato de que entiendan que deben cumplir principalmente con lo que yo denomino la Fórmula del Reconocimiento para poder dejar una Marca Personal memorable. Pero para eso deben verse a sí mismos profesionalmente como si fuesen una empresa a la que van a auditar. Y deberían tener en cuenta estos factores.

Utilidad

¿Hasta qué punto es relevante lo que haces? ¿Qué pasaría si te sustituyesen en este momento? ¿Quién puede hacer lo mismo que tu? Esta es la parte que yo suelo relacionar con nuestro producto, oferta o valor. Sin embargo, muy pocas, poquísimas personas con las que hablo de esto son capaces de decir porqué son necesarias y de esas, casi ninguna puede justificarme qué es lo que las hace mejores que otras.

Si una empresa no es capaz de ofrecer algo que útil o que satisfaga una necesidad mejor que otras, tiene los días contados. Sin embargo, cuando eso mismo trato de aplicarlo a los profesionales les cuesta mucho verlo o quizás es que no quieran hacerlo. Pero ¿Cómo vas a convencer a tu jefe, cliente o contratador si no sabes qué es lo que te convierte en imprescindible… o casi?

Fiabilidad

Otra de las cuestiones que parece que se les atraganta a quienes conozco es la forma de generar confianza. Eso es especialmente complicado cuando trato con profesionales del coaching o de temas cuyos resultados son poco tangibles. Vale, me dices que eres bueno en lo tuyo y que eres capaz de conseguir que gane dinero, tiempo o bienestar pero ¿Por qué debería creerte?

Incluso cuando trato con profesionales del marketing, este parece un escollo insalvable cuando en realidad es muy sencillo. Se trata de proporcionar pruebas, evidencias, testimonios y demostraciones que consigan que crea en lo que dices. Si estuviesen tratando de comprar una empresa seguro que se les ocurrirían decenas de formas de obtener esa información pero cuando se trata de sí mismos, les parece imposible.

Visibilidad

Este último factor es el que siempre parece más fácil a la par que atractivo. Consiste en encontrar el modo de darse a conocer y de hacerse visibles. En este momento es tremendamente sencillo utilizar algunas de las herramientas de Marketing Personal que tenemos a nuestro alcance. El problema es que si no sabes lo que puedes ofrecer ni tienes pruebas que sostengan lo que dices, la visibilidad puede ser más un peligro que una ventaja.

Es muy difícil que los demás te vean como alguien valioso si antes no has tenido una “experiencia extracorporal” profesional y te has visto a ti mismo. Sólo cuando seas capaz de juzgarte con objetividad, como si no fueses tu, podrás diseñar una Estrategia de Branding Personal eficaz. ¿Pero tu te has visto?

NOTA: Mi amigo Luis Labrador (no tiene nada que ver con el que cito en el post) ha conseguido su segundo Oscar (el primero fue por Spiderman2). Supongo que eso es lo que puede pasar cuando tienes algo valioso que ofrecer, lo muestras, lo demuestras, trabajas duro, aprendes y resistes. Enhorabuena. Ahora a por el tercero.

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[28 feb 2014 | 11 Comments | ]

Ya he dicho alguna vez que , aunque parezca que en muchos de mis posts parezca que estoy dando lecciones a otros, en realidad es una forma de verbalizar y poner por escrito lo que yo no debo hacer. En los últimos días he estado dándole vueltas a la búsqueda de un equilibrio entre lo offline y lo online cuando eres un profesional independiente.

Creo que uno de los grandes peligros de trabajar por tu cuenta es acomodarte detrás de una pantalla, relacionarte a través de las herramientas dospuntocero y esperar que las cosas sucedan. Suelo relacionarlo con esas imágenes de guerra moderna en la que se ataca al enemigo desde una sala con enormes pantallas que muestran lo que ve un satélite o un drone. Pero la vida no es una novela de Tom Clancy.

Cuando actuamos así, poco a poco van cambiando las prioridades. Lo importante ya no es que te conozcan quienes realmente van a influir en ti que son los que están más cerca, sino hacer todo lo posible para “convencer” a Google para que hable bien de ti poniéndote en su primera página. Así, poco a poco vas dedicando más tiempo y recursos a convencer al Gran “Influencer”.

Eso implica generar contenidos, conversar, publicar y participar en dospuntocerolandia como si esa fuese nuestra principal tarea y vamos descuidando otras funciones. Es una especie de corrupción profesional en la que desvías fondos de lo importante.

El otro día hablaba con mi amiga Paloma Reino sobre estos temas y me explicaba la importancia del Funnel en algunos negocios de Internet. El Funnel es una forma de explicar que hay que segmentar el mercado hasta “destilar” a aquellos que realmente van a ser tus clientes. Me recuerda a lo que hicieron Marie y Pierre Curie utilizaron varias toneladas de Pechblenda para extraer unos miligramos de radio.

Aunque entiendo la lógica del Funnel y creo que es útil en los negocios, puede cambiar completamente la forma de entender las relaciones personales. De pronto ya no somos personas sino masas de individuos que pasan por un embudo para ser clasificados, ordenados y descartados. Lo importante es “procesar” al mayor número de personas para “destilar”, extraer o seleccionar a los más interesantes.

Y ahí es donde Internet se convierte en el arma fundamental. Los programas de correo masivo como MailChimp, la obsesión por los “followers”, amigos, fans, afiliados o suscriptores se convierte en el objetivo principal. Ya no se trata de TEJER una red, más bien hay que ECHAR la red para “pescar” la mayor cantidad posible de individuos sabiendo que la mayoría no nos interesan. Economicamente tiene todo el sentido. Humanamente me parece terrible.

Hubo un momento en el que algunos creímos que Internet ayudaría a que las organizaciones nos tratasen como personas. Pero eso no sólo no ha ocurrido sino que somos las propias personas las que hemos adquirido el comportamiento de las organizaciones. Al disponer de herramientas de comunicación masiva estamos cometiendo los mismos “pecados” que ellas deshumanizando a quienes “acaparamos”. No nos relacionamos, más bien coleccionamos. Antes sólo había que aguantar la publicidad de las grandes empresas, ahora cualquiera puede convertirse en “spammer”.

Antes de que se popularizase (y prostituyese) el concepto de Marca Personal, yo estaba convencido de que podríamos conseguir aumentar el valor de las personas y que pudiésemos hacer valer nuestra singularidad. Pero una vez más, me equivoqué.

Para muchos, el mundo es un enorme Embudo/Funnel por el que hay que hacer pasar al mayor número de personas y esperar que “caiga” alguien. Esta es una nueva carrera armamentística dospuntocero que implica hacer lo posible para atraer a la mayor cantidad de gente a la que filtrar y lógicamente esa competición sin límite no la ganarán quienes tienen menos recursos.

Frente a esa obsesión de llegar a muchos, siempre, en todas partes, creo que la solución no está en seguir compitiendo por llegar a más y más gente desconocida sino volver a lo cercano.

Hay que dedicarse menos a controlar el mundo tras una pantalla y bajar a las trincheras. Hay que seguir utilizando herramientas que llegan a todo el mundo pero debemos comunicarnos personalmente con quienes tenemos más cerca. Hay que hacer lo posible para conseguir resultados que nos permitan ganarnos la vida dignamente ahora en lugar de pasarnos la vida sembrando con la ilusión de que algún día sonará la flauta.

El otro día decía que 12 apóstoles (aunque alguno te traicione) pueden tener más influencia que 120.000 fans, followers o “amigos” y creo que es cierto y lo saben muy bien los buenos comerciales.

Pero todo esto no es sólo una cuestión filosófica sino práctica y de eficiencia. Los expertos en marketing nos dicen que debemos centrarnos en aquellos a los que queremos llegar pero, en este sentido, la mentalidad “funnel” es muy ineficiente porque dedica muchos recursos con la esperanza de conseguir un mínimo resultado.

Creo que es hora de ir directamente al grano y dirigirnos a personas con nombres y apellidos, tratar de conocer gente en eventos con la que podamos sintonizar o sentarnos a tomar un café con alguien con quién podamos hacer negocios. Y eso implica mucho más trabajo en el mundo “real”. Si te conocen los que tienes más cerca, lo que diga Google es irrelevante.

Entonces ¿es importante lo dospuntocero? Por supuesto pero no como hasta ahora. Creo que tu información en La Red debe ser el complemento perfecto a tu trabajo en el mundo offline. Debe proporcionar toda la información relevante sobre ti que pueda interesar a aquellos con los que te has visto las caras.

Creo que el milagro de Internet no es que te permita llegar a mucha gente sino precisamente a aquellos con nombre y apellidos que antes eran inalcanzables. Pero para llamar la atención de estos no creo que sea buena idea esforzarse por hacer el mayor ruido posible sino precisamente por ser discreto y directo. Y una vez localizados y contactados puedes utilizar tu plataforma digital para mostrar mucha más información en todo tipo de formatos para demostrarle de lo que eres capaz.

Una Marca Personal no es mejor por llegar a mucha gente (sin dejar huella) sino por dejar un impacto más profundo en aquellos a los que alcanza de verdad.

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[25 feb 2014 | 7 Comments | ]

En los últimos años han proliferado los establecimientos que venden yogur helado. Este producto se ha puesto de moda y también se vende en supermercados. En principio podría parecer un producto anodino, soso y poco llamativo si lo comparamos con cualquiera de los infinitos sabores que podemos encontrar en el helado tradicional.

El caso es que mi hija se ha enganchado al yogur helado y además le gusta el modelo básico, el que no tiene nada más que yogur blanco. Cada vez que pasamos por un establecimiento de este tipo se pide uno y ya se ha convertido en una experta. Aunque todos parezcan iguales, según ella hay algunos buenísimos y otros que no hay quien se los tome.

Cuando hablo de Marca Personal en mis cursos y conferencias tengo una sensación parecida a la del yogur helado al escuchar a algunos profesionales.

Dame una muestra

Parece que existe una tendencia a quedarse en el producto básico, el blanco. El problema es que si todos parecen iguales, sólo podrás distinguirlos si los pruebas. Por eso es importante encontrar el modo de conseguir que te prueben, que sepan de lo que eres capaz. En estos establecimientos suelen darte una muestra de producto para que sepas como sabe.

Por eso insisto tanto en encontrar formas de hacer visible tu trabajo. Quizás tengas la misma formación que otros miles de profesionales y seas como un yogur blanco. Pero si consigues que alguien se interese por lo que puedes ofrecer y le das a probar un poco de tu profesionalidad quizás descubra que mereces una oportunidad. Puede que eso ocurra incluso cuando no tenía previsto hacer “negocios” con alguien como tu. Del mismo modo que mi hija no era aficionada a los dulces hasta que descubrió este tipo de yogur.

Cuida la experiencia

Si te has fijado en los locales de yogur helado, todos son muy similares. Parecen centros de alta tecnología por lo limpios y asépticos que parecen. Salvo los colores de la fruta y de los dulces que ponen en el yogur, todo es inmaculado y blanco.

Desde el punto de vista de una estrategia de Branding Personal, todo lo que hacemos cuenta. No digo que tengas que ir todo de blanco como Tom Wolfe. Lo que trato de decirte es que es importante que cada cosa que comuniques sea coherente con tu posicionamiento. Desde la forma de vestir al estilo de comunicar pasando por las imágenes que utilizas en una presentación o tu forma de saludar en un evento de Networking, todo suma (o resta).

Pon un “topping”

yogurtToppingsPero quizás lo más importante, excepto para mi hija, es el topping, ese dulce, fruta, sirope o chocolate que pones por encima del yogur. Siempre he defendido la especialización frente al profesional generalista. Este último es el yogur blanco tal cual y es muy difícil que le tengan en cuenta o destaque si, como decía antes, no es capaz de demostrar lo que vale. Se puede ser un generalista estupendo pero si no tiene la oportunidad de probarlo entonces será considerado uno más.

El especialista es un profesional con “topping”. Es cierto que debajo todos los especialistas tienen la misma base, pero cuando le añades un complemento (o varios), entonces su valor aumenta. Lo bueno es que “toppings” hay muchos y se pueden combinar. El único límite es la imaginación y siempre habrá alguien a quién le gustará probar algo nuevo.

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[21 feb 2014 | 15 Comments | ]

Actitud positiva es esperar lo mejor mientras te preparas para lo peor. Leido en La Cúpula de Stephen King

En mi anterior post, hice una descripción algo deprimente pero también dura y realista de lo que implica poner en marcha un proyecto profesional en este momento. Mi intención era transmitir la idea de que cuando las cosas no van bien, simplemente desapareces de la vista de casi todo el mundo.

Muchos de los comentarios que me habéis hecho me agradecéis que diga lo que muchos pensamos y que ponga una dosis de realidad ante la avalancha de buenismo y obsesión por una actitud positiva narcotizante. Pero Jose Antonio consideraba que esa descripción, por muy real que sea no le inspiraba ni le aportaba demasiado. Entre otras cosas me comentaba:

Tal y como yo percibo la información que compartes, me deprime, y antes, leer tus post, para mí era motivo de inspiración, quizás yo no sepa sacarle partido a estos mensajes pesimistas, pero te puedo asegurar que si quiero pasar miedo, no tengo nada más que leer un periódico o ver las noticias.

Y creo que tiene parte de razón y por eso pienso que una de las mejores cosas de un blog son los comentarios cargados de crítica constructiva porque te ayudan a no perder el norte. Lo cierto es que al terminar ese post yo mismo me di cuenta de que algo no encajaba y pedía disculpas por escribir un post tan “oscuro”.

No es que yo me caracterice por mi defensa del pensamiento positivo ni creo que me vayan a llamar nunca como conferenciante motivador de esos cuasitelepredicadores del buen rollo que llenan teatros y estadios. Sin embargo, creo que en el post anterior me faltó una cosa fundamental, me refiero a aportar soluciones y propuestas. De nada sirven todos tus argumentos y opiniones si, al final, no eres capaz de proponer algo que cambie las cosas.

Creo que cualquier persona que quiera dejar una Marca Personal memorable debe ser recordada por lo que cambió, solucionó o ayudó a mejorar. Tanto los cenizos, los que sólo ven las desgracias que pueden ocurrir como los que creen que todo es de color rosa y creen que viven en un mundo de fantasía e ilusión, pasarán por este mundo sin dejar huella si además de su actitud negativa o positiva no aportan soluciones.

Smile2El otro día estuve en la alucinante presentación de Smile2 de mi amigo Rubén Turienzo. Rubén es el extremo opuesto a mi forma de ver la vida. Ambos somos felices a pesar del color del cristal con que miramos la vida. Rubén es el positivismo hecho hombre mientras que mi visión de lo que puede suceder es la contraria. Pero creo que no es la actitud positiva o negativa la que nos hace sentirnos bien y, en la medida de lo posible, ayudar a los demás a que también lo estén. Creo que la clave está en, una vez asumida la situación, aportar respuestas y soluciones.

Los libros de Rubén son justo lo contrario a esa estupidez en forma de libro que se llama El Secreto (por favor, dejad a los niños en paz) en el que un montón de gurús anglosajones forrados de pasta a base de “animar” a la gente te dicen, o más bien obligan a tener una absurda y falsa actitud positiva. Lo que Rubén hace es aportar soluciones concretas, tangibles, prácticas y probadas que consiguen que las cosas funcionen. No te dice que las cosas suceden sólo por pensarlas o desearlas, lo que te explica es que debes hacer algo y te da (muchas) sugerencias para empezar.

Por eso creo que  Jose Antonio tiene razón. Si alguien va a leer un blog no es para que le informes sobre lo mal que van las cosas o, si lo haces, inmediatamente después hagas algunas propuestas. (Puedes considerar que esta es la propuesta de este post ;-D). No me informes, ayúdame. Menos actitud y más aptitud.

Aunque es posible que tengan más éxito, no creo que hacer posts agradables, “bonitos”, buenistas o de buen rollo sean más útiles que los negativos, críticos o de denuncia si no me dan algunas pistas sobre lo que debo hacer. Está muy bien cambiar tus pensamientos, pero esos pensamientos no van a cambiar las cosas si no haces algo más… salvo que seas un jedi.

Nadie quiere a los que buscan problemas pero adoran a los que ofrecen soluciones. En ese aspecto creo que los “negativos” tenemos una gran ventaja. Al ver problemas en todas partes, rápidamente buscamos formas de resolverlos. Y ya sabemos que donde hay un problema, hay una oportunidad. En cierto modo creo que el pensamiento positivo paraliza mientras que el negativo empuja.

He dicho últimamente en varias ocasiones que aunque parezca que estoy regañando a quienes me leéis, en realidad estos post suelen ser autocríticos. Precisamente, ayer tuve una larga y muy productiva conversación en Fundesem (Alicante) con Cristina Mulero sobre lo inútil de preocuparse y enfadarse por lo que hagan otros. Creo que  es absurdo perder un sólo segundo con personas o situaciones que no te gustan salvo que puedas hacer algo para cambiarlo… y lo hagas.

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[18 feb 2014 | 23 Comments | ]

Para tener éxito debemos hacer todo lo posible por parecer exitosos. François de la Rochefoucauld

Hace unos días, una amiga periodista de un medio de comunicación me llamó para hablar sobre Estrategia Personal. Como hace ya bastante tiempo que nos conocemos, estuvimos hablando de muchas de las personas que ambos nos hemos cruzado por el camino y que pusieron en marcha proyectos o emprendieron aventuras profesionales ilusionantes.

La conclusión fue muy deprimente. Vimos que muchos, muchísimos de ellos, hace tiempo que tiraron la toalla. Pero también comprobamos otro factor común, que casi todos desaparecieron del radar dospuntocero. Eso reforzó la idea que tengo desde hace mucho tiempo sobre la visibilidad del éxito en general y en dospuntocerolandia en particular.

Como en tantas ocasiones seguramente me equivoque pero creo que en el mundo de Internet suelen coexistir dos tipos de profesionales o emprendedores. Por un lado están los nuevos, los que se incorporan con ganas y por otro lado están los que resisten con más o menos éxito. Sin embargo, aquellos que no consiguen sacar adelante su proyecto o deben centrarse en “trabajos alimenticios” se olvidan de mantener su actividad en Redes Sociales, Twitter y otras hierbas.

Como consecuencia de lo anterior, parece que el mundo virtual es más bien un mundo “irreal” en el que sólo existen triunfadores o personas que pronto lo serán. Sólo tuitean los exitosos o los que esperan convertirse en el siguiente Zuckerberg. El sistema ya se encarga de hacer limpieza de los que no han llegado a la meta. Pero también anima a los que permanecen (permanecemos) a transmitir una imagen de que todo va bien o de estar (eternamente) a punto de conseguirlo.

Quizás por eso hay tantos mensajes optimistas, de actitud positiva y de motivación de almíbar. Parece que si lanzas un mensaje realista o explicando que algunas cosas no funcionan como nos cuentan estás a punto de pasar a los que quedaron atrás. Y ya sabemos que en esta vida hay que aparentar que todo va bien y en dospuntocerolandia todavía más porque nunca sabes quién hay detrás de la pantalla.

Uno de los mensajes motivacionales que más se repiten son esos que dicen que hay que fracasar y que de los fracasos se aprende. Pero yo apenas veo historias de fracasos en las Redes Sociales. Bueno si, se habla de fallos ajenos pero casi nunca de los propios y si se comentan suelen ser muy veniales.

Pueden pasar tres cosas, primero que nadie falle nunca, segundo que si te equivocas te lo calles o por último, que, como hablaba con esta amiga periodista, simplemente cierres el chiringuito y que tu última prioridad sea exponer tu fracaso. Quizás también ocurra otra cosa y es que muchos de los que alaban las bondades del fracaso lo hagan desde la barrera, desde su cubículo y que jamás hayan intentado crear nada propio. Supongo que estos además tienen tiempo y recursos para tuitear estas cosas.

Se habla mucho del lado romántico de los emprendedores pero creo que no he visto ningún tuit diciendo que más vale que te acostumbres a llegar a mitad de mes con veinte euros en el banco, que “salir a cenar fuera” sea comerte un bocadillo en la terraza o que en muchas ocasiones apenas haya diferencia entre un parado y un emprendedor porque ambos carecen de “clientes”. Aunque un optimista diría que es una forma excelente de entrenar tu mente para gestionar la incertidumbre.
StarshipTroopers
Dospuntocerolandia cada día me recuerda más a Starship Troopers. Al “alistarte” todo parece estupendo, estimulante y todos son guapos y atractivos. Te cuentan historias de héroes que consiguieron algo increíble. Tienes muchas ganas de coger tu arma y empezar a matar bichos porque lo que te cuentan parece genial y tremendamente sencillo. Poco a poco encuentras algunos, pocos, veteranos que han sobrevivido pero sufren en su cuerpo las consecuencias y terribles secuelas de las batallas. Pero casi nadie te cuenta lo que está pasando realmente hasta que decides meterte en esto y te das cuenta que es más bien una carnicería.

La verdad es que no quería que me saliese un post tan “oscuro” pero al recordar a toda esa gente que durante estos años ha ido dejando por el camino sus proyectos, sus blogs, incluso su optimismo emprendedor he pensado que se transmite una idea muy falsa de las cosas si no se ve el panorama completo.

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[14 feb 2014 | 5 Comments | ]

4.encrucijada1Una de los asuntos más recurrentes cuando explico cómo diseñar una Estrategia de Branding Personal es el de tener que elegir y descartar algunos temas sobre los que hablar cuando quieres dar a conocerte profesionalmente.

Existe, especialmente entre la gente más joven, algo que podríamos denominar, el síndrome del hombre (o mujer) del Renacimiento. Se produce cuando a alguien le interesan muchas cosas, le gustaría hacer de todo pero no termina de decidirse por nada. Digo que suele producirse entre la gente más joven porque ellos todavía no han tenido tantas oportunidades para tener claro hacia donde dirigirse. Aunque he conocido gente muy mayor completamente perdida y adolescentes con las ideas muy claras.

Cuando les digo que, si quieren dejar huella, deben delimitar claramente los atributos, cualidades, valor y valores que van a comunicar, me miran con cara de pena. Creo que piensan que por el hecho de transmitir sólo una selección de lo que mejor les representa van a tener que despedirse del resto. Pero no es así.

Que alguien decida posicionarse como un especialista en Producción, Literatura, Pedagogía, Calidad, Finanzas, Marketing o Tecnología no debería impedirle tener otros intereses y aficiones. Pero desde el punto de vista de una Estrategia Personal, el hecho de hablar de todo lo divino y lo humano en el mismo sitio, es un error grave.

Ojo, siempre me refiero a la aplicación profesional de todo esto. Si quieres poner fotos de gatitos en tu blog o subir frases motivacionales en Facebook es tu decisión, pero no es lo más apropiado si quieres multiplicar tus opciones de ser tenido en cuenta profesionalmente.

He hablado en alguna ocasión de los límites entre lo profesional, personal y privado. Creo que la clave está en saber diferenciar esos tres conceptos.

Desde mi punto de vista, una Estrategia de Marca Personal para un profesional debería estar centrada en los temas en los que quiere posicionarse. Eso implica tratar aquello que domina desde diferentes puntos de vista pero siempre alrededor de un tema, materia o especialidad.

¿Significa eso que hay que convertir todo lo que comunicamos en un manual teórico, frío y académico? De ninguna manera. Y ahí viene la segunda parte, lo personal. Creo que lo que enriquece lo que comunicamos y nos permite ser diferentes a otros profesionales del mismo sector es nuestro toque personal, nuestras opiniones originales sobre los asuntos de los que hablamos.

Si sólo nos dedicásemos a escribir sobre datos, hechos y recetas, el recorrido sería muy corto. ¿Por qué hay tantos blogs que empiezan con ganas y se apagan a las pocas semanas? Pues porque se limitan a hacer cortipega de decálogos, listas, infografías, claves y “secretos” sobre un tema sin aportar nada propio. Por eso es fundamental poner algo de sal y pimienta en lo que haces aunque te equivoques.

La cuestión entonces es, ¿Cómo de humano debo ser en dospuntocerolandia? ¿Puedo mostrar facetas de mí mismo que no tengan nada que ver con mi profesión? Por supuesto que sí, pero del mismo modo que harías en una reunión con un cliente, en un acto social en el que te presentan a alguien por primera vez o cuando vas a dar una conferencia ante un auditorio desconocido. Teniendo un cuidado especial porque en el mundo “real” puedes ver las caras de tu interlocutor mientras que en el mundo “irreal” de Internet no sabes quién está pendiente ni tienes ni idea de cómo puede juzgarte (y lo hará).

Creo que hacer referencia a una afición, a una actividad privada, una creencia o ideología, o incluso a algún asunto familiar (con muchísimo cuidado) te hace más humano. Y eso es importante para el elemento emocional de la Marca Personal. No podemos establecer vínculos con aquellos que no son como nosotros o de los que no sabemos si lo son.

Pero otra cosa distinta es esa manía de contar tus intimidades a gente que desconoces. Creo que hay gente que no se da cuenta de que da demasiada información. Hay cosas que no necesitamos conocer ni que nos aportan nada a nosotros ni a quienes las comunica. Pero si los gurús de lo dospuntocero te dicen que debes tuitear setentavecessiete y bloguear varias veces al día, ¿cómo no vas a sentirte tentado de decir lo primero que te venga a la cabeza para cumplir con el dogma?

Por eso creo que si queremos posicionarnos como profesionales relevantes, debemos escoger aquello que queremos comunicar (pero siempre siendo auténticos). Eso no nos hace menos humanos, sino todo lo contrario. Cuando razonas, meditas, priorizas y escoges es cuando realmente eres persona. Tratar de hacer de todo, de comunicar lo primero que te viene a la cabeza o de transmitir tus intimidades más privadas sólo porque puedes hacerlo te posiciona, si, pero quizás no como mejor te conviene.

Se trata de sugerir, llamar la atención de forma elegante, generar interés para que alguien se fije en ti. Pero en dospuntocerolandia parece que incluso la información y los contenidos pasan fácilmente de lo erótico a lo pornográfico.

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[11 feb 2014 | 4 Comments | ]

Hace unos días, después de ver la enésima noticia en la que se hablaba de la Marca España, escribí un tuit diciendo que antes de preocuparse por la Marca España, deberían tener claro cual es el Producto España. Lo que trataba de decir es que sin un buen producto no suele haber una buena marca. Y un buen producto es algo que es capaz de satisfacer mejor que otros las necesidades de alguien.

Tengo la sensación de que en nuestro país cada día se hacen peor las cosas. Se supone que vivimos del turismo y, sin embargo, es difícil encontrar un sitio en el que salgas con la sensación de que la experiencia hay que repetirla. Y cuando se trata del servicio en cualquier otro producto, la sensación es todavía peor.

Parece que nos hemos acostumbrado a vivir en la mediocridad y que cuanto peor es el PRODUCTO, más recursos se invierten en MARKETING y en hacer visible la MARCA. De este modo el Branding se convierte en una especie de ambientador que trata de ocultar el mal olor… y por eso genera tanta desconfianza entre algunas personas.

Con el Branding Personal parece que se ha asumido la misma idea. Poca gente se preocupa de desarrollar, aumentar, potenciar o diversificar su oferta profesional. Parece que todo consiste en ser popular, conocido y visible. De lo que se suelen olvidar es que si consigues mucha notoriedad pero no tienes nada detrás que lo sustente, el efecto va a ser contraproducente.

En mis clases, la preocupación de muchos alumnos es que les conozcan. Si les digo que pongan en marcha y mantengan un blog, lo que más les obsesiona es tener muchas visitas. Pero inmediatamente después, esos mismos alumnos me dicen que es que no saben qué decir o contar en su blog. Quieren un escaparate en una zona comercial con mucho tráfico pero no tienen mercancía para exponer.

Como decía el otro día, el Branding Personal y el Marketing Personal son sólo dos departamentos de YO S.A. pero una buena Marca Personal no te va a dar de comer si no te dedicas a vender. Podrás ser admirado, querido, odiado o puesto como ejemplo, pero eso, por sí solo, no paga tus facturas. Es necesario tener un producto, oferta o propuesta de valor profesional atractiva y por lo que alguien esté dispuesto a pagarte o compensarte de algún modo.

¿Por qué te va a contratar o pagar alguien? ¿Por tener muchos followers en Twitter? ¿Por decir cosas muy chulas en tu blog? ¿Por colgar frases motivadoras en Facebook? No, de ningún modo (salvo que seas alguien muy famoso y te siga una cantidad absurda de gente).

Si alguien va a soltarte la pasta es porque le vas a proporcionar algo que necesita y que tu puedes darle mejor que otros. Y cuando eso ocurre con frecuencia y de forma repetida y consistente es cuando tu Marca Personal, tu “leyenda” irá creciendo.

La buena noticia es que todos tenemos algo valioso que ofrecer. Incluso mis alumnos que creen que no tienen nada que contar en su blog, en una conferencia o en una conversación con un empresario, tienen “materia prima” de sobra para crear algo que merezca la pena.

Si nos falta algún ingrediente (conocimientos, habilidades, cualidades,…), en este momento todos tenemos la posibilidad de conseguirlo. Pero en primer lugar debemos ser conscientes de que nos falta o no lo tenemos en un nivel óptimo y en segundo lugar debemos hacer el esfuerzo de llenar ese hueco. Y parece que ambas cosas se nos ponen muy cuesta arriba y preferimos seguir quejándonos o algo peor, dedicando más tiempo y esfuerzo a hacer ruido y aumentar la visibilidad.

Cuando digo que un Neoprofesional YO S.A. debe preocuparse de todos sus “departamentos” solemos olvidarnos del de logística y compras y del de producción. Antes de seguir adelante, debemos parar y hacer un inventario de cualidades en ese almacén que tenemos encima de los hombros. Y si falta algún “material” pedir a nuestro departamento de “compras” que lo consiga (libros, cursos, práctica,…).

Cuando ya tenemos claro cual es la materia de la que están hechas las marcas, nuestro “stock” de habilidades, experiencias, hábitos, pasiones, conocimientos,… nuestro departamento de producción e ingeniería personal se debe encargar de combinar todo eso para crear algo único, valioso y atractivo. Y entonces, sólo entonces, organizar una gran campaña de Branding y Marketing Personal.

Pretender dedicar recursos para generar visibilidad cuando tu “centro logístico personal” está manga por hombro o casi vacío es como entrar en un desguace. Puede ser muy llamativo y vistoso, pero te va a costar mucho encontrar lo que necesitas… si es que lo encuentras. Si tus lineas de producción hace tiempo que están paradas o lo que sacan es de poca calidad, es mejor que seas discreto hasta que consigas mejorarlo.

Logística, compras, producción, calidad, I+D. No sólo de Branding vive el Neoprofesional YO S.A.

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[7 feb 2014 | 7 Comments | ]

No sé si es muy habitual celebrarlo pero, para mí, es algo importante. Hay quienes celebran que han vuelto a nacer después de un accidente. Otros celebramos el día que volvimos a nacer profesionalmente.

Hace diez años que me despidieron de mi último empleo, lo que, para un profesional, es el equivalente a un infarto o a tres vueltas de campana con el coche. Son puntos de inflexión en los que te replanteas las cosas. Cada día doy gracias por aquel momento. Entonces decidí que tras quince años trabajando para multinacionales, no volvería a ser un “nominado” o como dice Yoriento, un “cuentajenado” salvo que se torciesen mucho las cosas.

Pero decidí una cosa más. Mi propósito a partir de aquel momento sería ayudar a otros profesionales a ser más independientes (aunque trabajen para otros). Supongo que todo lo que hacemos está muy relacionado con nuestras ideas y creencias. Y yo siempre he querido hacer las cosas que he me han apetecido y detesto que me den órdenes. Pero eso es algo que va con el carácter de cada cual.

Quizás por eso surgió un concepto como el de la Marca Personal que se basa en la libertad individual, en la capacidad de dejar una huella única y singular y en disponer de los recursos necesarios para no tener que actuar en contra de nuestros valores y convicciones. Ese es el auténtico trasfondo del Branding Personal. Luego se ha ido prostituyendo y simplificando, pero de vez en cuando me gusta recordar de donde viene todo esto.

Pero la vida sigue su curso y es absurdo y patético vivir del pasado. Al desarrollar modelos de Branding Personal he descubierto muchas cosas, he estructurado mi manera de pensar y poco a poco han ido surgiendo nuevas ideas. No es que el Branding Personal no sirva, todo lo contrario, cada día es más necesario y hay algunos excelentes profesionales que han entendido realmente de qué va esto.

Sin embargo, el Branding es sólo una parte de algo más grande. Si mi intención es que los profesionales pensemos y actuemos como empresas, el clásico YO S.A., centrarse sólo en generar un impacto positivo y memorable es como si una empresa sólo se preocupase del Marketing, las Finanzas o las Relaciones Públicas.

Por eso, desde hace algún tiempo estoy hablando de Estrategia Personal o de Proyecto Personal. Durante bastantes meses he estado trabajando en una guía, un protocolo, un método que nos permita gestionar nuestra profesión de forma independiente. Ojo, no me refiero a una serie de recetas o lista de tareas que se puedan aplicar a todo el mundo sino a un sistema como el de la Gestión de Proyectos que te permiten gestionar recursos y alcanzar objetivos pero dándote una enorme libertad.

Y eso me lleva de nuevo al principio y a mi propósito o si quieres, mi misión personal, me refiero a la creación de herramientas, métodos y sistemas que consigan que los profesionales seamos autónomos, independientes, más responsables y por lo tanto, más libres. En ese sentido podría decirse que soy partidario de la autoayuda, de que dependas de tí mismo. El problema es que la mayoría de la literatura de “autoayuda” parece que vende lo contrario, te dicen lo que debes hacer (¿Te has fijado que casi siempre hablan con imperativos?).

Eso implica que mi intención es que cada profesional pueda decidir por sí mismo, que no tenga que llevar un coach, un asesor o un consultor en la chepa constantemente. Mi trabajo consiste en proporcionarte los medios para que no me necesites ni a mi ni a nadie cuando tengas que tomar una decisión profesional.

No quiero darte un pez, ni siquiera quiero darte una caña porque eso significa que, además de tener que darme las gracias, vas a tener que comer pescado aunque prefieras una ensalada o un filete. Lo que pretendo es que aprendas a buscarte la vida.

La mayoría de la formación se centra en darte instrumentos que quizás no necesitas y que por sí solos no sirven para mucho. Lo que yo quiero es que seas tu quien decida lo que necesita y sepa como conseguirlo.

El otro día decía que la mayoría de los profesionales tiene dos problemas. El primero es que no saben lo QUE quieren. El segundo es que no saben COMO conseguirlo. ¿Te imaginas que una empresa no tenga claras esas dos cosas? Entonces, ¿Por qué un profesional YO S.A. no hace lo mismo?

Si no sabes lo que quieres, no pasa nada, siempre vendrá alguien que te lo diga…y te haga perder grados de libertad. Y a partir de ahí, ya estás perdido. Cuando mucha gente recurre a mi o alguno de mis amigos coach, parece que está esperando que sean otros los que les digan lo que deben hacer. Pero debes ser tu quien decida lo que quieres y tener un método para conseguirlo.

Creo que la misión de un coach, un mentor, un asesor o un “sherpa” es instalarte una “Aplicación mental”, una especie de GPS profesional, pero el viaje debes hacerlo tu sólo. No quiero ayudarte o mejor dicho, no quiero hacer por tí lo que es responsabilidad tuya, porque ya tienes todo lo que necesitas, sólo tienes que poner las piezas en su sitio. Yo sólo te voy a ayudar a diseñar tu proyecto, pero la ejecución es tuya.

Quizás es casualidad o quizás no, pero es curioso que sea exactamente diez años después de mi Declaración de Independencia cuando tengo las sensación de que se han juntado todas las piezas en un método concreto, reproducible y que puede seguir creciendo.

Termino con un vídeo que he puesto en alguna ocasión pero que viene a cuento.

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[4 feb 2014 | 5 Comments | ]

Este fin de semana por fin pude ver el Atlas de las nubes. Me daba miedo ver esta película porque tenía pinta de petardo y de pajas mentales de los hermanos Wachowski y además no parece haber tenido demasiado éxito. El caso es que quizás me pilló en un buen momento y pasé un rato estupendo. Me pareció una película interesante, vistosa, atractiva y diferente y creo que buscaré la novela en la que está basada.

Luego estuve buscando algunas críticas sobre la película y vi que había dos posiciones completamente opuestas. Están los que la aman con locura y los que la detestan con todas sus fuerzas. Y pensé que eso no era malo. Quizás tengan razón los que la atacan o puede que la tengan los que la adoran y creen que se ha adelantado a su época. Yo soy de los segundos.

Precisamente en una de las historias de la película, en vez de hablar de la HUMANIDAD hablan de la UNANIMIDAD. Y pensé en esa horrible tendencia a uniformizarlo todo, a eliminar las aristas, a convertirnos en clones. Dospuntocerolandia es un medio especialmente proclive a la homogeneización y el pensamiento único, uniforme. Algunos pensábamos que Internet era bueno para la Humanidad cuando en realidad lo era para la Unanimidad.

Si en Internet todo el mundo retuitea las mismas frases, “comparte” los mismos vídeos, expresa las opiniones mayoritarias (y se calla las propias para que no le ataquen) y ríe las mismas gracias, quizás sintamos que formamos parte de algo más grande pero a costa de nuestra individualidad y de la diversidad.

En Internet ocurre algo muy curioso y es que digas lo que digas (incluida esta frase), algunos estarán de acuerdo y otros te criticarán. En la vida “real” también hay gente que no piensa como tu pero, al no poder ocultarse tras una pantalla, no suelen decírtelo salvo que tengan mucha confianza. Por lo tanto, poco a poco vamos suavizando el mensaje, aguando las ideas, autocensurando las opiniones. Pero eso es inútil, porque siempre, siempre, habrá alguien que opine justo lo contrario aunque hayas tratado de ser el campeón de lo políticamente correcto.

Aún recuerdo un viejo post en el que utilizaba la metáfora de las damas y el ajedrez y el mundo empresarial y alguien me escribió un comentario diciendo que las damas eran mucho más complejas que lo que yo planteaba. Incluso en los temas más neutros siempre hay alguien que puede sentirse ofendido.

Lo que hay que empezar a aceptar es que siempre va a haber gente con opiniones distintas a las tuyas. Y ahí está la magia de La Red. Lo bueno es que ya no tienes que ponerte una careta para contentar a todo el mundo. Ahora puedes ser tu mismo y atraer a quienes piensan como tu (y mantener alejados a los que no lo hacen).

Pero si te limitas a mantener unas posiciones e ideas grises, neutras y generales es muy difícil que alguien te tenga en cuenta. Y eso es especialmente triste cuando lo haces por contentar y realmente piensas de otro modo.

Como suelo llevar las ideas al extremo, muchas veces recibo comentarios de gente que termina diciendo que en el medio está la virtud. Y eso quizás sea válido cuando se trata de la salud pero es muy dañino si hablamos de Marca Personal. La capacidad del camaleón de mimetizarse puede ser vital para su supervivencia en el bosque pero si tu tratas de hacer lo mismo, quizás nadie te ataque pero acabarás pasando desapercibido.

La Marca Personal debe llevarte a uno de los extremos de la Campana de Gauss, debe sacarte de esa zona aburrida que aparece en las estadísticas que te convierte en un “ciudadano medio”. Insisto en que no se trata de llevar la contraria porque sí, esa sería una pose tan ridícula como la de hacer lo que hacen todos. Me refiero a defender aquello que crees, a hacer cosas que no hace nadie o a experimentar con ideas que todo el mundo ridiculiza… hasta que se convierten en generales y todos se suben al carro.

Ojo, no estoy diciendo que haya que ir molestando a nadie y mucho menos ofendiendo o haciendo ataques personales. Eso no es diferenciarse, eso es falta de educación y de respeto. Tampoco digo que haya que ser un extremista sólo para llamar la atención. Eso es ridículo y peligroso.

Lo que digo es que vayas a tu bola. Que no te importe ir contracorriente. Que defiendas tus valores, ideas y creencias. Porque, de todos modos, hagas lo que hagas, siempre habrá alguien que no opine como tu. Pero esos no son los que deberían importarte. El problema es que quizás esas personas sean tus jefes, pareja, familia, amigos. Y entonces tendrás que tomar la decisión de ser como eres o convertirte en lo que ellos quieren que seas. Pero entonces tu Marca Personal ya no será tuya sino de ellos.

Quizás sólo hay una profesión para la que pasar desapercibido sea bueno, la de agente secreto. Pero no creo que encuentres ese tipo de ofertas de empleo en Infojobs.

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[31 ene 2014 | 9 Comments | ]

En los últimos tiempos, al leer algunos blogs y noticias sobre tendencias en Internet, podría parecer que empieza a haber una desbandada de las Redes Sociales por parte de los que llevan más tiempo en esto. De momento parece que no pasa nada porque ocurre algo parecido a las películas de zombies, aunque caigan unos cuantos, cada día siguen “infectándose” muchos más.

Si me lees, sabes que siempre he sido muy crítico con la idea de que lo dospuntocero es el huevo de Colón, la Caja de Pandora y el bálsamo de Fierabrás. Sin embargo, creo que lo que está ocurriendo es que, pasada la novedad, las cosas vuelven a su cauce y las herramientas se ven como eso, herramientas y no como una nueva religión en la que crees en todos sus dogmas y santos o te crucifican.

Creo que hay unas cuantas razones para estar delante de la pantalla, del tamaño que sea, haciendo cosas.

Una de ellas es la pura diversión. De eso no falta en dospuntocerolandia. Videos, “tontás”, cotilleos, gracietas varias,… En La Red puedes pasarte el día viendo lo ingeniosa que puede ser la gente.

Otros lo utilizan para comunicarse. Sin embargo, creo que si quieres decir algo a alguien hay formas mejores y menos arriesgadas de hacerlo que “gritarlo” en público.

Por otro lado está la posibilidad de aprender algo o conocer a alguien que te ayude a mejorar, pero siempre he dicho que hay formas mejores de conseguirlo.

También están (o quizás lo estamos todos) porque nos hace sentir “importantes”. Pero quizás el coste no compense.

Sin embargo, y en lo que a mi “negociado” se refiere, creo que la razón es mucho más evidente. Desde el punto de vista de un profesional, un autónomo o un “freelance” que pretenda sobrevivir, los resultados de echarle horas a todo esto son bastante escasos. Y ojo, no me estoy refiriendo a los profesionales del Social Media, sino a la inmensa mayoría que se dedica a otros oficios… que los hay.

Antes de seguir, debo decir que creo que es fundamental tener presencia y ser capaz de mostrar tu trabajo en Internet sea cual sea tu situación profesional. Y, sobre esto, ya sabes que mi medio favorito es el blog. Pero no hay que confundir tener un sitio en el que exponer tus méritos con dedicarte a hacerte visible como si no hubiese otra cosa que hacer.

El principal problema, y creo que es la razón por la que muchos profesionales lo están dejando o reduciendo su actividad, es la falta de resultados económicos. Y evidentemente no me refiero a vivir de la publicidad que pongas en tu blog sino a facturar más como profesional como consecuencia de lo que haces en La Red. Pero ¿a quién puede sorprender esto a estas alturas del partido?

En dospuntocerolandia hemos asumido que aquí lo importante es colaborar, conversar, cooperar, compartir y muchas otras palabras que empiezan por co- menos Cobrar. Aquí se te permite todo, excepto vender de forma explicita.

Lo curioso es que nos encontramos con dos posiciones extremas, o vendes descaradamente o compartes generosamente. Pero no parece haber hueco para un término medio. Y parece que la fórmula funciona… para los “amos” de las Redes Sociales.

Tu pones el espectáculo y los Facebook y similares cobran las entradas y se llevan la recaudación. A ti te dejan magnanimamente que generes contenidos por amor al arte para que haya visitas y otros pongan publicidad. Pero si eres de los primeros y, en algún momento, tratas de “vender” tu trabajo te van a mirar muy mal los guardianes de las esencias dospuntocero. Agua y aceite. Ángel y demonio. Juntos pero no revueltos. Dame cosas, pero gratis. Lo peor es la cara de tonto que se te queda cuando ves que otros cobran por lo que tu “compartes” pero encima haciéndolo peor que tu.

Creo que todos los que hemos tenido el atrevimiento de vender de una forma explícita en alguna ocasión, hemos notado que se caen algunos followers e incluso hemos recibido alguna crítica. Parece que puedes dar toda la caña que quieras, pero ojo, como trates de vender algo, ahí te quedas. Parece que hay que entrar en un juego hipócrita en el que si quieres vender tienes que disimularlo mucho para que no se note.

Pero como se han dado cuenta muchos de los que lo están dejando, hay que pagar facturas y tener muchos “me gusta” no le sirven al del banco.

AlejandroHernandezQuizás la culpa no es sólo de “las circunstancias”, casi nunca lo es. No sé si es un problema nacional, racional o simplemente generacional pero conozco a mucha gente (yo el primero) para la que eso de vender es algo oscuro, inadecuado o incluso sucio. Y así nos va. A nadie se le ocurre criticar a una empresa por vender, incluso se aplaude la publicidad y entre todos conseguimos que algunos anuncios sean virales, pero amigo, como seas tu el que trate de ofrecer tu trabajo y ponerle precio, te sitúan en el Lado Oscuro.

A estas alturas, y cuando se trata de sobrevivir, vivir o incluso intentar vivir como un rey, ya no puedes preocuparte por lo que pueda opinar alguien que ni te conoce ni pagaría un céntimo por lo que haces. Si los profesionales queremos progresar y hacer algo valioso, debemos pensar como empresas (aunque estemos en nómina o “nominados”) y eso implica “descargar” en nuestra cabeza algo parecido a una App Comercial que parece que se olvidaron de incorporarla cuando nos educaron.

En esa línea, me he metido a fondo con los libros de Alejandro Hernández (nuestro Gitomer) y me está dejando las cosas muy claritas. Os recomiendo sus tres libros

Negociar es fácil, si sabe cómo

Vender es fácil, si sabe cómo

Negociación para Dummies

Y en cuanto a lo demás, creo que es hora de entender que si queremos que lo dospuntocero no se acabe convirtiendo en un territorio de los que tienen recursos, equipos y presupuesto, debe existir un equilibrio entre lo comercial y lo colaborativo.

Termino con una cita de uno de los libros de Alejandro

Para vender, definitivamente hay que ‘querer’ vender, y esto pasa necesariamente por ‘querer’ estar en la calle. Y este ‘querer’ hasta hace poco no se llevaba, pero ahora es imprescindible.