Soltar lastre eleva tu Marca Personal

EstrategiaHace pocas semanas me encontré con un amigo conferenciante de bastante éxito. Estuvimos cambiando impresiones sobre nuestros trabajos y le mencioné lo bien que parecía que le iba. Sin embargo, lo que me dijo es que lleva una vida en la que no para en casa, de avión en avión y que lleva años contando lo mismo porque no encuentra el momento para crear nuevo contenido y material.

Sin llegar a los extremos de este colega, tengo que decir que en algunas ocasiones también tengo la sensación de que cuando las cosas van bien es fácil dejarse llevar. Dicen que la muerte por congelación es de las menos terribles porque entras en un letargo placentero, hasta que te mueres. Profesionalmente sucede algo parecido.

Creo que a todos nos ocurre que llegamos a un punto en nuestro trabajo y en nuestra vida en el que alcanzamos cierta velocidad de crucero y no faltan las palmaditas en la espalda y las felicitaciones. Pero eso puede ser letal. Suelo decir que el mayor peligro para un profesional no son los errores y fracasos sino los éxitos porque nos llevan por el camino de la rutina y la complacencia.

Desde el punto de vista de la Marca Personal, dejar de crecer es empezar a declinar. Por eso hay momentos en los que hay que volver a empezar tanto en lo profesional como en lo personal. La falta de actualización en cuestiones de trabajo o el desprecio de herramientas como Internet que nos pueden permitir seguir progresando son, para el Branding Personal, el equivalente a la barriga cervecera. Puedes considerar que es lo normal o incluso socialmente aceptable, pero eso simplemente es dejarse morir profesionalmente. Y lo peor es que, mientras tanto, muchos otros siguen desarrollándose profesionalmente… o cuidando su dieta.

Estas últimas semanas han sido bastante intensas y apenas he tenido más visibilidad en dospuntocerolandia que los artículos de los martes y los viernes en mi querido blog. Sin embargo, he decidido quitarme las telarañas y empezar a crear cosas nuevas relacionadas con la Estrategia Personal.

El mayor problema que me he encontrado al decidir cómo voy a dar el siguiente paso es la cantidad de compromisos pequeños o grandes, importantes o irrelevantes que he ido adquiriendo con el tiempo.

No sé si a ti te pasará igual, especialmente si eres un autónomo, emprendedor o profesional independiente, pero yo me he dado cuenta de la cantidad de trabajos y tareas que vamos acumulando y que no aportan nada a nuestro objetivo. Son como esos organismos que se pegan a los cascos de los barcos y que quizás no lo vayan a hundir, pero que lo hacen menos aerodinámico y quizás acaben causando problemas más graves.

Peticiones de desconocidos que se acumulan en tu correo, invitaciones a eventos que no te van a aportar nada, algunos trabajos de compromiso que “no puedes rechazar”, minutos y horas mirando el Facebook y el Twitter, proyectos que sabes que no van a llegar a ninguna parte pero en los que, aún así, decides meterte. Todo eso y mucho más va desviándote de tu plan, frenándolo o incluso haciéndote retroceder.

Por ejemplo, esta misma semana me llamaron de una cadena de televisión francesa para preguntarme por el dichoso “Pequeño Nicolás”. En principio, y sucumbiendo a mi ego, les dije que sí. Pero más tarde pensé consideré que una grabación de unos minutos me haría perder unas horas preciosas. Y ese es sólo un ejemplo.

Hay muchas razones para dejar que tu Marca Personal se debilite como consecuencia de estas pequeñas o grandes influencias. Quizás te sirvan como excusa para no hacer algo que te desagrada, o puede que te haga sentir que estás activo, o simplemente es que no sabes negarte (creo que es el mayor problema). Pero si quieres optimizar tu Estrategia Personal debes mantenerte centrado, enfocado y evitando los cantos de sirenas.

Cuando hablo de Branding Personal suelo centrarme en lo profesional, pero todo esto es aplicable a lo más personal o privado. Desde lo sentimental hasta la salud pasando por lo familiar o el desarrollo como individuos, con el tiempo vamos dejando de hacer lo importante y nos desviamos con cualquier “entretenimiento”.

Creo que el Branding Personal es lo más parecido a lo que siempre se ha denominado Proyecto de Vida o Proyecto Profesional. Se trata de establecer un objetivo, trazar una ruta y unas acciones y tratar de mantenerse lo más centrado posible.

Por último, una de las lecciones que he recordado en los últimos tiempos es que lo peor que puedes hacer es entretenerte demasiado regodeándote en tu éxito o en tu fracaso. Llegados a ese punto, lo mejor es fijar nuevos objetivos y seguir adelante. Creo que no hay mejor antídoto contra el pesimismo o el bloqueo mental que la acción planificada, consciente y con un propósito.

¿El hábito hace a la Marca Personal?

MarketingCada vez que hablo de la importancia de generar contenidos para posicionarte como un profesional de referencia en lo tuyo suelo encontrarme con las dos excusas siguientes.

La primera es que “no tengo nada que contar”, “no sé que decir” o “lo que yo pueda aportar seguro que lo han explicado otros antes y mucho mejor que yo”.

La segunda excusa es que quienes están trabajando por cuenta ajena tienen “prohibido” tener un blog o hablar de su profesión ante una audiencia en canales “offline” y “online”.

La respuesta a la primera excusa es evidente. Todos tenemos algo que decir porque todos sabemos algo que muchos otros desconocen, porque sabemos explicarlo de una forma distinta o porque tenemos una opinión propia sobre cualquier asunto, especialmente en el ámbito profesional. Pero aceptar que alguien no tiene nada que aportar es como autodescalificarse profesionalmente. Si alguien acepta que no tiene nada valioso que ofrecer ¿Por qué razón espera que le contraten?

La respuesta a la segunda excusa depende de la empresa en la que preste sus servicios. Si realmente es así y le prohíben tener una visibilidad fuera de su cubículo, más vale que empiece a buscar alguna salida. Pero si lo que le plantea la empresa es que evite (lógicamente) tocar asuntos confidenciales o relacionados con personas o clientes vinculados a la organización, aún le queda mucho campo para hablar de su profesión. Podría hablar de lo que están haciendo en otros países, de experiencias propias no relacionadas con la empresa o simplemente hablar de otro asunto profesional que le atraiga.

Siempre digo que el problema de empezar a escribir un blog no es que te falten temas sino todo lo contrario, que se te acumulan los asuntos sobre los que hablar. Te pondré un ejemplo que me sucedió la pasada semana en Cadiz.

En mis charlas suelo fomentar el debate y la conversación cercana. Así que uno de los asistentes me hizo un comentario interesante y que no me habían hecho nunca. Me dijo que le parecía curioso que con un discurso tan rompedor, mi aspecto fuese tan tradicional. Debo explicar que aquella tarde me puse traje y corbata y eso es algo que cada día hago con menos frecuencia porque suelo vestir mucho más “casual”. Eso me generó las siguientes reflexiones.

Mi objetivo es conseguir que el aspecto sea (casi) irrelevante

Quizás sea porque nunca he sido precisamente un ejemplo de elegancia ni he tenido ninguna posibilidad de convertirme en modelo he tratado de conseguir que se nos valore por lo que somos y hacemos en lugar de por lo que parecemos. Mi visión de la Marca Personal va de eso.

Estoy cansado de que se dedique tanto tiempo a la forma de vestir para ir a una entrevista de trabajo o en los debates políticos en lugar de enseñar como comunicar lo bueno que eres en lo tuyo. Así que siempre que puedo predico con el ejemplo y trato de generar un impacto por lo que digo, no por lo que llevo puesto.

Con mi amiga María Sánchez mantengo interminables debates sobre la importancia de la imagen o de la no imagen pero creo que lo fundamental es que el aspecto no se convierta en una distracción de lo fundamental.

El aspecto siempre comunica

Decía que en la charla de Cadiz decidí, raro en mi, ponerme traje porque consideré que se adecuaba mejor al entorno en el que tenía previsto hablar. El caso es que vaya como vaya y aunque elija la opción “informal” siempre me lo pienso un poco (parece que en cualquier momento puede aparecer mi madre) y trato de ajustarme al entorno.

Dicen que presentar un aspecto más formal y trajeado es una forma de mostrar respeto a una audiencia. Sin embargo, yo creo que ir limpio, aseado y digno aunque sin traje y corbata es un modo de acercarse y sintonizar con quienes escuchan lo que cuento (casi siempre jóvenes, emprendedores, desempleados o profesionales con mentalidad abierta).

Lo que llevas puesto puede afectar a tu mensaje

Una de las razones por las que utilizo fotos trajeado en dospuntocerolandia y en los sitios en los que aparece mi imagen mientras transmito un mensaje algo extremo y radical es precisamente porque esa incoherencia hacen más asimilables mis ideas. Creo que mostrar una imagen “seria” facilita que los más alejados de mis propuestas algo “extremas” consideren que si lo dice “uno de los nuestros” quizás habría que escucharlas, al menos. En realidad eso no es algo que hiciese conscientemente desde el principio sino que es algo que he deducido con el tiempo.

Conclusión

Aunque yo siempre trate de relegar a un segundo plano los aspectos relacionados con el “envase” o el “packaging” de la Marca Personal es innegable que todo lo que hacemos cuenta. Lo importante no es ir con traje y corbata, con camiseta y vaqueros rotos o de lagarterana, lo que hay que pensar es que tu aspecto puede debilitar o reforzar tu mensaje. Aunque yo soy partidario de que lo importante sea el fondo más que la forma.

Marketing Personal y los Tres Cerditos

MarketingLas dos últimas semanas han sido tremendamente intensas y positivas. Muchos viajes, cursos y talleres. Y lo mejor es que estoy percibiendo un incremento espectacular del interés hacia propuestas relacionadas con nuevas formas de progresar profesionalmente.

Creo que poco a poco los profesionales están dándose cuenta que los caminos tradicionales no funcionan o están saturados y hay que encontrar vías más eficaces.

A base de repetir y poner a prueba mi mensaje podría decirse que la combinación de Objetivos claros, una Oferta profesional valiosa y fiable acompañada de una buena estrategia de visibilidad es lo que más opciones te va a dar para conseguir resultados.

Evidentemente es más fácil decirlo que hacerlo. Creo que muy pocas de las personas que conozco en mis viajes y talleres saben claramente lo que quieren. Y sin un destino es imposible diseñar una estrategia. Pero tampoco hay muchas que sepan lo que “venden”, qué son capaces de hacer bien y por lo que alguien esté dispuesto a compensarles, pagarles o remunerarles. Y sin esas ideas claras es imposible dejar una Marca Personal memorable.

Y en lo que respecta a la visibilidad, notoriedad o Marketing Personal es cierto que hay mucho interés y parece todo apasionante. Pero lo cierto es que, de nuevo, muy poca gente está utilizando las herramientas disponibles. Se habla mucho de Redes Sociales, pero casi siempre se utilizan para entretenimiento y, en la mayoría de los casos, de un modo más pasivo que participativo.

Sobre eso quería hablar un poco en este artículo.

Creo que con el Marketing Personal (la utilización de canales y herramientas para dar a conocer tu trabajo que refuerce tu Marca Personal) ocurre como con el cuento de los Tres Cerditos.

Sabemos que va a venir el lobo del paro, de los salarios “basura”, del estancamiento profesional y sin embargo muy pocos se ponen a construir una “casa” para protegerse hasta que es demasiado tarde. Y quienes lo hacen no se aplican del mismo modo.

Creo que una estrategia de Marketing Personal efectiva debe ser una combinación de canales y medios online y offline. Eso implica hacer una elección seria y meditada de los que mejor se adapten a nuestros objetivos y, sobre todo, a nuestros recursos, principalmente el tiempo. Como no podemos tenerlos todos, será mejor que escojamos los que podamos gestionar.

Mucha gente hace como el cerdito más perezoso y no utiliza nada para mostrar su trabajo o elige los canales más sencillos y que requieren menos esfuerzo. Por ejemplo, utilizar Twitter para retuitear o YouTube para ver videos de gatitos. Eso no refuerza tu posicionamiento y debilita tu proyecto quedando a la intemperie cuando venga el “Lobo” y lance su primer soplido.

Hay otras personas que han dado un paso más y utilizan algunas herramientas que requieren más esfuerzo e inversión pero que no terminan de crear unos cimientos sólidos. Una página personal en Facebook, un perfil básico en LinkedIn o asistir a un evento de Networking pero de una forma pasiva no sirve para impulsar demasiado. Quizás tengas alguna oportunidad cuando venga el lobo pero no demasiadas.

Por último están quienes deciden crear un proyecto sólido, con todos los elementos y cimientos profundos.  Son los que eligen una combinación inteligente de herramientas offline y online. Son aquellos que no sólo miran y reparten sino que también crean y comparten. Son los que utilizan sus herramientas en dospuntocerolandia para reforzar tu prestigio en el mundo real y aprovechan sus intervenciones o encuentros frente a personas de carne y hueso para reforzar su reputación en La Red.

Creo que una Estrategia Personal de éxito tiene que basarse en utilizar las herramientas adecuadas a tu proyecto. Es un error dedicarse sólo a una o dos y olvidarse del resto. Pero también lo es tratar de utilizarlas todas.

Hoy no hablaré de Branding Personal… o si

En mis charlas y en mis libros digo que los contenidos que generamos en nuestras plataformas dospuntocero deben ser Profesionales y debemos aportar nuestra visión Personal sobre ellos para aportar valor y diferenciarnos. Siempre recomiendo que evitemos las cuestiones Privadas. Con eso me refiero a los asuntos que pertenecen al ámbito más íntimo, a los sentimientos o a las relaciones más personales. Hoy me voy a saltar esa regla, al menos un poquito.

La pasada semana ha sido una de las más satisfactorias en los años que llevo trabajando en esto del Branding Personal. Supongo que, además de la buena acogida de mis propuestas, la otra razón era que estaba en Alicante, mi tierra de adopción y me sentía en casa. Aunque voy con mucha frecuencia, en esta ocasión me reencontré con personas y viví situaciones que te hacen reflexionar sobre las decisiones que tomaste hace años.

Normalmente pasamos por la vida y no nos planteamos como podrían haber sido las cosas si las decisiones hubiesen sido de otro modo. El cine y la literatura está lleno de argumentos que tratan sobre eso. Desde Mr. Scrooge de Cuento de Navidad hasta Qué bello es vivir pasando por Terminator, Regreso al Futuro, Dos vidas en un instante, Family man o la escena de la chica del metro en Proposición indecente, parece que nos gusta fantasear sobre cómo serían las cosas si hubiésemos elegido otras opciones.

Lo interesante es que no siempre son las decisiones “importantes” las que nos llevan a un sitio o a otro sino otras aparentemente irrelevantes pero que acaban teniendo unas consecuencias enormes como se explica en el Efecto Mariposa.

Decía en uno de mis últimos tuits que

Creo que vamos tan acelerados y estamos tan narcotizados por salir adelante que cuando queremos darnos cuenta de lo que nos estamos perdiendo, ya es demasiado tarde.

¿Esto tiene algo que ver con la Marca Personal? Creo que sí, y mucho.

La vida puede ser muy distinta según las personas o circunstancias en las que decidas dejar tu huella. Si no eliges bien el destinatario de tus acciones puedes darte cuenta demasiado tarde de que el tiempo ha pasado y quizás podrías haber obtenido otros resultados. Normalmente estas cosas no te las planteas demasiado salvo que tengas la oportunidad de reencontrarte de nuevo con situaciones o personas. Supongo que es una buena forma de protección mental porque nos volveríamos todos locos si pudiésemos ver esos universos paralelos en los que otras versiones de nosotros mismos han decidido ir por otro camino.

Cuando hablo de Branding Personal trato de hacer entender que debemos gestionar conscientemente nuestras acciones, metas y tareas para alcanzar un objetivo precisamente para que lo que ocurra sea lo más parecido a lo que deseamos. Si en lugar de tomar el control, nos dejamos llevar por las circunstancias y decidimos las cosas sin reflexionar un poco, llegaremos a alguna parte, si, pero seguramente no será la que soñamos.

Es cierto que normalmente Ni sabes lo que va a pasar, Ni sabes con quién te vas a encontrar, Ni sabes si tu vas a pensar igual dentro de diez minutos, pero tenemos que utilizar la información con la que contamos. Y mi experiencia es que cuando los datos están muy equilibrados, lo mejor es dejarse llevar por el instinto.

La vida es muy corta y el tiempo pasado no se recupera. Elige bien tus objetivos y no esperes mucho o cuando te quieras dar cuenta quizás sea demasiado tarde. Piensa ahora si estás respondiendo las preguntas equivocadas o incluso examinándote de algo que no te interesa.

Y aquí lo dejo. Este es un artículo que se sale de mi línea “editorial” pero que me apetecía mucho escribir. Prometo que no se repetirá… o si.

Cómo destrozar una Marca Personal

MarcaTermino esta miniserie de artículos sobre algunas ideas básicas sobre Branding Personal hablando de algunos de los errores habituales al descubrir, desarrollar y comunicar tu Marca Personal.

Algunos errores como la falta de objetivos o la mentira pueden ser letales. Otros como la falta de motivación o la comunicación pobre pueden debilitarla, pero debes estar vigilante.

Carencia de propósito

Si no sabes cómo quieres que te recuerden, es difícil que te tengan en cuenta. Esto que parece obvio suele olvidarse con frecuencia. Es imposible diseñar una estrategia de Branding Personal o de cualquier otro tipo sin un objetivo. Existe una gran tentación, incluso obsesión por conseguir visibilidad, especialmente en dospuntocerolandia sin haber hecho los deberes previos.

Las personas que dejan huella suelen tener claro lo que pretenden desde mucho tiempo antes. Quienes más se quejan porque han llegado a una situación que no desean suelen ser quienes jamás han establecido un propósito, una visión o una misión personal.

Por lo tanto, si no quieres que tu Marca Personal carezca de fuerza o nunca llegue a despegar, más vale que pongas un gran punto rojo que marque el destino en el mapa de tu proyecto personal o profesional.

Identidad poco definida

¿Quién eres? Esa es una pregunta que debes responderte antes de tratar de salir al “exterior”. La Marca Personal es, ante todo, personal. Eso significa que para poder diferenciarte, tener un estilo propio o establecer sintonía con aquellos con los que compartes valores y que piensan como tu, debes realizar una auditoría profunda de lo que te hace ser quién eres.

No puedes esperar que nadie crea en ti si tu mismo no sabes quién eres. Cualquier empresa de éxito tiene una personalidad propia y reconocible. Pues bien, tu, como persona que pretende dejar una Marca Personal profunda debes conseguir lo mismo.

Cuando sabes quién eres, te puedes mostrar sin máscaras y conseguir que te tengan en cuenta aquellos a los que atraes y mantener alejados a quienes no se identifican contigo. Pero si no eres capaz de transmitirlo acabarás generando confusión en unos y en otros y perdiendo oportunidades.

Creencias paralizantes

Hay mucha gente que tiene claro lo que quiere, lo que le define y lo que puede ofrecer, pero es incapaz de ponerse en marcha.

Miedo a hablar en público, vergüenza a hablar delante de una cámara, timidez a la hora de participar en una conversación en un evento de networking o la creencia de que es inútil establecer objetivos porque nunca se conseguirán. Estos son sólo algunos ejemplos de las infinitas excusas o creencias paralizantes que pueden impedirte posicionarte como alguien a quién hay que tener en cuenta.

Pereza, perfeccionismo, complejo de inferioridad (o de superioridad), experiencias negativas del pasado, falsas ideas inculcadas desde pequeño,… La mayor amenaza para tu estrategia no es exterior sino que, como en Alien, quizás el monstruo está dentro de ti.

Propuesta irrelevante

Hay quien dice que no sabe “venderse”. En realidad eso es bueno porque se trata de vender lo que haces, nunca debes “venderte” tu. El problema de quienes dicen eso quizás no está en la forma en que venden lo que hacen sino en que no tienen nada que vender o lo que ofrecen es irrelevante o ha quedado obsoleto.

Detrás de una gran marca debe haber un buen producto. Detrás de una gran Marca Personal debe haber una propuesta de valor relevante. Una parte importante de tu estrategia de posicionamiento debe basarse en crear una “propuesta que no puedas rechazar”.

Si lo que haces no satisface una necesidad clara y además lo hace de un modo que destaque y se perciba como superior a otras serás percibido como sustituible o barato. Por lo tanto, debes analizar honestamente si lo que haces merece la pena y si no es así, ponerte manos a la obra para que lo sea.

Poca diferenciación

Tienes un título universitario, un MBA y varios años de experiencia. Además eres una bellísima persona y un amigo de tus amigos. Eso es estupendo. Pero es sólo el principio. Todo eso es condición necesaria pero no suficiente para dejar huella y para que te consideren alguien a tener en cuenta y finalmente elegible.

Debes encontrar el modo de sobresalir. Pero eso no significa que hagas extravagancias o cosas raras (salvo que te dediques al mundo del espectáculo). Si quieres diferenciarte debes hacer las cosas mejor que los demás y conseguir que se perciba así. Para que te perciban como alguien “diferente” debes hacer las cosas de tal modo que se note que estás por encima del resto. Y eso se consigue mejorando cada día.

Puede ocurrir incluso que formes parte del 10% de la élite de los profesionales de tu sector pero que este esté muy saturado. En ese caso debes diferenciarte ofreciendo algo más específico, debes especializarte para posicionarte como el mejor de una categoría mejor o algo mejor, de tu propia categoría.

Falta de autenticidad

El valor de una marca reside en el nivel de confianza que alcanza en su mercado o ante su audiencia. Eso se consigue después de mucho tiempo haciendo las cosas bien y demostrando que merece la pena apostar por ella.

Para la Marca Personal, esa confianza está asociada al valor de las de quien la sostiene. Puede sonar muy antiguo, pero conviene recordar aquello de que un hombre (o mujer) vale tanto como su palabra. A un profesional o a una empresa se le pueden admitir errores o fallos pero nunca, nunca, se le perdona la mentira. Cuando una persona es infiel a su pareja o miente en algo aunque sea leve habrá destrozado su posicionamiento o lo habrá debilitado de tal modo que le costará mucho tiempo y esfuerzo recuperar la credibilidad perdida (si la llega a recuperar algún día).

Quienes dicen que el Branding Personal es una forma de engañar o manipular con mentiras deberían tener muy en cuenta que sin autenticidad y honestidad no hay Marca Personal posible.

Incoherencia e inconsistencia

Salvo que vayas a ver una película de terror o tengas la intención de pasar el día en un parque de atracciones, a las personas no nos gustan las sorpresas. Si vas a McDonalds quieres que el Big Mac te sepa siempre igual. Si te compras tu tercer o cuarto cacharro de Apple quieres que cumpla tan bien como los anteriores.  Eso es consistencia. Lo contrario debilita la credibilidad de la marca.

Si te creas una reputación de profesional o persona inconstante, impredecible o voluble, tu Marca Personal será muy débil. A la mayoría no nos gustan las sorpresas. Cuando pregunto a mis alumnos si prefieren un jefe con carácter cambiante o a uno serio, duro e incluso antipático pero constante, la mayoría prefiere al segundo porque sabe a qué debe atenerse.

La coherencia es el resultado de ideas claras, principios sólidos y objetivos definidos. Cuanto tienes todo eso es fácil mantener el rumbo y generar confianza.

Falta de “química”

Seguro que has pasado por alguna situación en la que has tenido que elegir entre varias opciones similares. ¿Qué te hizo decidirte por una u otra? Seguramente escogiste aquella con la que te sentiste más a gusto. También puede suceder lo contrario. Quizás sabes que hay una opción superior al resto pero que no encaja con tus valores o no termina de “caerte bien”. Ese aspecto emocional de la Marca Personal puede ser decisivo a la hora de ser tenido en cuenta o ser directamente descartado.

Hay que admitir que hay gente “maja” y gente insoportable. Podemos hablar de carisma, de “química” o de capacidad de seducción o como más te guste pero si no eres capaz de encajar con tu audiencia, puedes quedar descartado aunque cumplas todos los requisitos de una Marca Personal potente.

Hay personas que saben tocar muy bien esas fibras emocionales. Quizás no son los mejores en lo suyo, quizás no son muy conocidos o quizás son menos fiables que otros, pero tienen “algo” que los hace ser elegidos. Si eres de los que quedan fuera, empieza a revisar tu capacidad para encontrar factores en común con tu audiencia, los valores que transmites o tu lenguaje verbal y no verbal. De lo contrario puedes quedar fuera de juego.

Aislamiento

Puede que sepas hacia donde te diriges, que tengas claro quién eres y hayas superado todas tus barreras mentales. Además tienes algo muy valioso que ofrecer y que te distingue del resto. Si eso fuera poco, llevas demostrando que eres capaz de hacer bien las cosas una y otra vez sin desviarte y encima eres un encanto de persona. Y a pesar de todo eso, no consigues que nadie te tenga en cuenta.

Quizás es que todo eso te lo guardas para ti y para una docena de personas que te conocen. Estás metido en una cueva. Eres como una joya guardada en la caja de seguridad de un banco suizo.

Pues bien, si no muestras tu valor es como si no existieses. Debes salir y mostrar lo que puedes hacer para que otros se beneficien de tus habilidades y tu talento.

Quizás te dijeron que está mal que hables bien de ti pero es que no se trata de ti si no te tu trabajo. No tienes que presumir sino que debes demostrar. No tienes que pedir que te escuchen, tienes que “regalar” una muestra de lo que te hace valioso para que tu audiencia lo pruebe y decida. Pero eso sólo ocurrirá si saltas al escenario y actúas.

Canales inadecuados

No te vuelvas loco de repente. Una cosa es salir y contar lo que haces a lo loco y otra muy distinta elegir los canales idóneos. Puede que tu estrategia de Marca Personal sea ineficaz o algo peor, contraproducente si no sigues las vías de comunicación adecuadas.

Si eres un asesor financiero de grandes fortunas no tiene mucho sentido que utilices una red social para adolescentes. Si eres un fontanero no parece muy lógico que bases tu comunicación tratando de aparecer en revistas de autoayuda (salvo que la autoayuda sea para arreglar un grifo que gotea).

Dentro de la empresa hay profesionales que cometen muchos errores eligiendo las vías para posicionarse (yo era uno de ellos cuando trabajaba por cuenta ajena). Por ejemplo, si lo que quieres es que reconozcan el mérito de la puesta en marcha de aquel proyecto en Argentina, no tiene sentido que utilices la charla informal de la máquina de café. En lugar de eso deberías encontrar el modo de hacer una presentación breve para que, quienes toman las decisiones, conozcan las claves de tu participación y de la de tu equipo.

¿Cuánto cuesta una Marca Personal?

Estructura6Si te interesa el Branding Personal y sigues a quienes llevamos algunos años hablando de esto, la pregunta del título te parecerá absurda por una razón evidente,

La Marca Personal que dejamos es el resultado de todo lo que hacemos y el Branding Personal es la gestión consciente de la forma en que queremos dejar esa huella o marca.

Así que, hablar del coste de la Marca Personal es como hablar del coste de vivir haciendo lo correcto.

Sin embargo, si queremos conseguir un impacto mayor o más memorable, es necesario “invertir” algunos recursos en conseguir ese efecto. Desgraciadamente suele hablarse de Marca Personal cuando surge un personaje famoso, famosillo o una “celebrity” y eso puede hacernos pensar que hace falta tener muchos medios o dinero. Pero no es así. Afortunadamente el Branding Personal está al alcance de la inmensa mayoría de la gente.

Suelo comparar el Branding Personal con la Gestión de Proyectos, y en todo proyecto hay que manejar básicamente dos recursos escasos, tiempo y dinero. En este caso, es exactamente igual. Pero quizás el más importante es el tiempo.

Para dejar una huella, un recuerdo o generar un impacto en los demás basta con tener un objetivo, algo valioso que ofrecer, un destinatario o “cliente”, un plan, y hacer las cosas bien de forma consistente el tiempo suficiente. Cualquiera de nosotros dejamos nuestro sello en otros y otros lo dejan en nosotros constantemente.

Sin embargo, si queremos ampliar el alcance o conseguir un efecto más duradero deberemos utilizar herramientas y canales que multipliquen el efecto. Por ejemplo, un profesor puede crear un gran impacto en un par de docenas de alumnos en clase, pero si utiliza Internet para transmitir sus conocimientos, puede llegar a miles de personas. La persona y el valor es el mismo, pero el efecto será mucho más amplio.

Dinero

Empezamos por la pasta. Cuando doy mis clases y mis charlas suelo decir a mis alumnos que la inversión económica en su Marca Personal será de aproximadamente unos 100 Euros al año. ¿De donde viene esa cifra? Pues muy sencillo, se trata de tener un sitio propio en La Red y crear unas tarjetas de visita dignas y de calidad.

El alojamiento y el dominio en de tu blog estarán alrededor de los 40-50 Euros/año. Las tarjetas en un sitio como moo.com o en una imprenta de confianza rondarán también esas cifras.

¿Y con eso es suficiente? Pues según mi experiencia, si. ¿Se pueden hacer más cosas y gastar más? También, pero no creo que sea necesario ni prioritario. Sólo hace falta un poco de creatividad. Siempre puedes encontrar alternativas y opciones más que razonables para la mayoría de las cosas que puedes necesitar.

¿Que quieres hacer una serie de vídeos para subirlos a YouTube, a Vimeo o a cualquier otra plataforma? Pues utiliza la cámara de tu móvil de los de última generación que tienen una calidad extraordinaria. Y, si no, siempre puedes pedir prestada una cámara a un amiguete.

¿Que quieres crear presentaciones y documentos? Pues utiliza herramientas y aplicaciones de software libre o de las que te proporciona Google. Ah, y no los imprimas, envíalos o facilita un sitio para que los descarguen. Además de ahorrar y de ser más ecológico, conseguirás más difusión.

¿Que quieres conocer gente “interesante”? Pues hojea la prensa o navega por las Redes Sociales buscando eventos abiertos y gratuitos en los que se junte las personas con la que quieres encontrarte. Y asiste, claro.

Evidentemente si quieres gastarte pasta como si no hubiese un mañana también puedes hacerlo. Puedes contratar un estudio de grabación para crear tus vídeos, puedes pagar miles de euros por asistir a cursos en los que te van a contar lo que ya sabes o puedes gastarte un pastón en material de papelería con tu membrete. Allá tu, pero te aseguro que no hace falta nada de eso para que tu Marca Personal sea reconocida.

Como ves, aquí el límite es la imaginación.

Tiempo

El factor tiempo es quizás la excusa más utilizada para no hacer nada ni desarrollar tu proyecto de Branding Personal. Pero creo que se trata de una combinación de pereza y desconocimiento.

Como te decía al principio, tu Marca Personal se fortalece o debilita en cada contacto que mantienes a lo largo del día y en todos y cada uno de los canales de comunicación que utilices. Desde la forma en que despiertas a tus hijos por la mañana hasta el modo en que te despides de los compañeros por la tarde pasando por el saludo al vecino en el ascensor o la forma en que gestionas una reunión  de trabajo, todo deja huella. Así que, decir que no tienes tiempo para gestionar tu Marca Personal es como decir que estás muerto o vives en una isla desierta.

Pero si quieres ir un poco más allá y pretendes conseguir una visibilidad de mayor alcance, vas a tener que invertir un poco más, pero sólo un poco. En mi caso yo dedico alrededor de cuatro horas a la semana a Internet (Dos horas para los dos post que publico en el blog y otras dos para trastear en Twitter, Facebook y LinkedIn principalmente). Puedes dedicar otras 6-8 horas al mes a Networking, dar alguna charla o escribir algunos artículos o contenidos. Y si ya quieres el sobresaliente, si dedicas media hora al día a escribir una paginita, podrás tener un par de libros al año.

Como ves, el coste de la Marca Personal no es algo que sólo esté al alcance de una minoría. Creo que ahora tenemos la oportunidad de generar un impacto positivo en mucha gente con muy pocos medios. No hacerlo o, al menos intentarlo, me parece muy triste y egoísta.

NOTAS: Estos son mis próximos eventos abiertos por si te interesan y quieres apuntarte.

19 de Noviembre. 9:00. Elche (Alicante). Pincha aquí si quieres informarte.

19 de Noviembre. 16:00. Elche (Alicante). Cómo convertirte en la opción preferente para la EOI. Pincha aquí si quieres informarte.

21 y 22 de Noviembre. Benissa (Alicante). Branding Personal para la EOI. Pincha aquí si quieres informarte.

26 de Noviembre. Cadiz. Elabora tu plan personal de posicionamiento profesional para la APC. Pincha aquí si quieres informarte.

Marketing Personal o cómo comunicar tu Marca Personal

MarketingSi te interesa el Branding Personal, a estas alturas del partido tendrás claro que es un método consciente y planificado de gestionar tu vida y tu profesión para aumentar tu valor y tus opciones. Suelo compararlo con unas matrioskas, las capas de una cebolla o la composición de la Tierra porque es la suma de varias capas (misión, producto, diferenciación, confianza, visibilidad,…) que, en conjunto, consiguen generar un efecto. Cada una de esas capas por separado no es demasiado eficaz, pero la suma de todas ellas puede ser imparable.

La visibilidad, la notoriedad y el marketing de tu Marca Personal sólo es una de las fases de esa estrategia de posicionamiento. No es la primera ni la más importante. De hecho hay mucha gente que ha dejado su huella a lo largo de la historia y que no se ha preocupado de divulgarla (quizás porque ya lo hacían otros por ellos). Pero es cierto que si quieres producir un impacto para que te conozcan, te consideren como una opción a tener en cuenta y finalmente te elijan, deberás esforzarte en comunicar lo que te hace valioso.

Las herramientas de comunicación pueden ir desde lo más directo, personal y cercano a lo más amplio, multitudinario y global.

Imagen, aspecto, cuidado personal

Una de las razones por las que me apasiona el Branding Personal es porque reduce la importancia de lo superficial y trata de destacar el auténtico valor de las personas. Si alguien hace una búsqueda en Google o pregunta en su entorno por alguien y la persona mejor posicionada eres tu, entonces la imagen, el aspecto o las “pintas” serán lo de menos (salvo que trabajes en una empresa de servicios funerarios o en el mundo de la moda).

Pero no se puede negar que el aspecto comunica mucho. Puede que tener una imagen impecable no te proporcione tu objetivo profesional. Pero lo que si es muy probable es que si tu aspecto no encaja con el de quienes te tienen que elegir, puedes quedar descartado a las primeras de cambio. Es lo que hay. La ropa, la higiene, el aspecto, la forma física o el modo en que saludas son formas de comunicar tu Marca Personal.

Credenciales, documentos

Hasta hace poco tiempo, un profesional sólo utilizaba una o dos herramientas de Marketing Personal. Me refiero al Currículo y a la Carta de Presentación. Eran herramientas de “banda estrecha” para tiempos en los que todo era más sencillo. Un puesto, varios candidatos, un canal de comunicación. Ahora las opciones son muchas más.

Los que nos dedicamos al Branding Personal solemos decir que el Currículo ha muerto, pero no es cierto… todavía. Simplemente es un medio de visibilidad más aunque no sea muy eficaz.  Es como el buzoneo. Y en algunas situaciones sigue siendo necesario.

Sin embargo, debes empezar a posicionar tu Marca Personal utilizando otro tipo de documentos o credenciales con los que puedas mostrar tu valor y no sólo contarlo. Crea folletos, ebooks breves o informes en los que ofrezcas información sobre tu trabajo, sobre tus proyectos o sobre tus logros. Si aportas algo interesante y valioso podrás llegar a muchas personas que conocen a aquellos a los que les has enviado la información.

Networking, eventos comerciales, encuentros sociales

Todo lo bueno empieza y acaba con un abrazo, un beso o un apretón de manos. Tarde o temprano, deberás conocer a alguien en persona para dejar una huella más profunda.

Todas las herramientas de comunicación y de Marketing Personal son sólo medios para conseguir ese contacto directo, esa comida de negocios o esa charla de café en la que se establecerá sintonía, se generará confianza y se creará el vínculo.

En tu estrategia de Marca Personal debes reservar momentos para establecer, recuperar o revitalizar los contactos que te acercarán a tu objetivo. Debes estar pendiente de las presentaciones, conferencias, eventos, ferias o cualquier otro tipo de situación o encuentro social o profesional en los que podrás contactar con aquellos que pueden ayudarte, recomendarte y asesorarte (y viceversa).

Reuniones, entrevistas

Las reuniones de trabajo y las entrevistas de selección o de evaluación anual son un tipo de encuentros cara a cara en los que tu Marca Personal se pondrá a prueba. Debes considerar ese tipo de encuentros con una o varias personas como una oportunidad para posicionarte y vender lo que haces.

En una reunión de departamento o de equipo, cada intervención  (o cada silencio) dice algo de quien participa. Eso fortalece, debilita o reposiciona la Marca Personal de cada asistente. El que dice algo sensato, el que no para de hablar, el bromista o el que trata de imponer sus argumentos, el que… Seguro que te suenan todos esos personajes y puede que te sientas identificado con uno de ellos. Lo quieras o no, cada vez que hacemos algo que los demás pueden percibir nos van a etiquetar. Así que más vale que sea como deseas.

No olvides que se trata de que “compren” lo que te hace valioso. Así que considera cada entrevista como una reunión “comercial”.

Conferencias, ponencias

Cursos, seminarios, talleres, mesas redondas, conferencias,… Esta es la parte con la que más disfruto. Es mi herramienta de comunicación personal favorita. Tener la oportunidad de dirigirse a un grupo de gente que está deseando escucharles como cuentas algo que te apasiona es una de las mejores cosas de mi trabajo.

Dirigirte a un grupo de gente es parecido al Networking porque te ve directamente, cara a cara. Pero con la ventaja de que llegas a mucha gente a la vez. Además, en la mayoría de los casos, quienes te escuchan tienen la predisposición perfecta para generar un gran impacto.

Si eso de subirse a un escenario o hablar a un grupo de gente te paraliza, te recomiendo que lo superes porque este es uno de los canales más eficaces para dar a conocer lo que ofreces y para convertir a los asistentes en tus embajadores de Marca Personal.

Blog, sitio web

Quizás hace cuatro o cinco años no te hubiese dicho que tuvieses tu sitio personal en La Red pero hoy creo que es imprescindible. Ojo, no te estoy pidiendo que tengas una megasuperweb profesional. Lo que te estoy diciendo es que tengas un lugar propio, gestionado y controlado por ti en donde puedas mostrar tu trabajo.

No se trata de tener una actividad constante y de aportar contenidos cada día. Lo que te sugiero es que tengas tu escaparate virtual al que puedas dirigir a quienes se interesen por tu trabajo. Si entregas una tarjeta de visita o pones una imagen tras una conferencia en la que aparezca tu sitio en Internet, aquellos a los que hayas gustado podrán saber más de ti.

Crea tu blog o un sitio web propio, que a efectos prácticos es lo mismo. Preséntate. Aporta evidencias de tus proyectos de éxito. Sube uno o varios vídeos explicando lo que te hace valioso. Cuelga tus apariciones en medios. Sube tus presentaciones. Incluye las fotos de tus intervenciones o trabajos. No me cuentes lo que vales, demuéstramelo.

Redes Sociales, relaciones online

No soy demasiado partidario de poner en marcha y mantener una gran actividad en Redes Sociales. Desde el punto de vista del Branding Personal, el control es importante. Sin embargo, redes como Facebook, Google+ o LinkedIn pertenecen a terceros. Eso significa que tu trabajo o tu esfuerzo pueden ser inútiles si un día deciden cambiar su política o simplemente consideran que has hecho algo que no les gusta.

Sin embargo, si haces un uso sensato de estas redes puedes conseguir algunos resultados. Para eso no hace falta dedicarle demasiado tiempo. A la hora de elegir, debes tener en cuenta que hay Redes Sociales profesionales como LinkedIn a las que merece la pena dedicarle algo de tiempo y otras como Facebook que, en la mayoría de los casos, va a robarte demasiados recursos en relación a lo que puedes conseguir.

Las cosas cambian muy rápido y quizás surjan nuevas herramientas y aplicaciones interesantes pero creo que aunque la mayoría de las Redes Sociales pueden ser un complemento interesante, nunca deberían ser tu principal medio de comunicación online. Al menos desde el punto de vista de la Marca Personal para profesionales.

Vídeo, foto, presentaciones virtuales

Uno de los objetivos del Branding Personal es generar credibilidad y confianza. Una de las mejores formas de conseguirlo es ofreciendo pruebas. Por lo tanto, debes utilizar todos los medios a tu alcance para enseñar, mostrar y demostrar tu valor. Afortunadamente cada día más posibilidades de convertir tu ordenador en un medio de comunicación multimedia con una calidad profesional.

Cada profesional deberá elegir el canal más adecuado. Un electricista o un carpintero pueden sacar un partido extraordinario a los vídeos en sitios como YouTube o Vimeo. Si eres un consultor o un experto en algún área de conocimiento puedes crear una presentación y subirla a un sitio como Slideshare o Udemy. Si lo que haces es muy visual puedes colgar imágenes en sitios como Flickr, Picasa o Pinterest. Y si te apetece puedes conferencias desde tu casa utilizando los Hangouts de Google.

Libros, ebooks

Hace diez años, cuando empecé a trabajar en la Marca Personal conocí a mucha gente interesante. Con el tiempo, muchos de ellos, además de convertirse en amigos, han publicado libros. No sé si es que he tenido la suerte de conocer a mucha gente interesante (creo que si) o es que ahora es mucho más fácil publicar (creo que también).

Antes era difícil que una editorial te lo publica un libro y hacerlo tu era caro y poco eficaz. Hoy puedes crear y publicar (incluso vender) un libro electrónico de una forma muy sencilla y barata. Como todo lo que merece la pena y te diferencia, un libro requiere esfuerzo, trabajo y tiempo, pero te posiciona a un nivel profesional superior. Desde un punto de vista de estrategia de Marca Personal es quizás una de las herramientas de credibilidad más valiosas que puedes utilizar.

Prensa, radio, televisión

Si has trabajado bien todo lo anterior te será más sencillo que hablen de ti en algún medio de comunicación. Si tienes una idea interesante y la has contado en tu sitio en Internet quizás llames la atención de un programa de radio especializado. Si haces algunas llamadas a algún medio que trate algún aspecto de actualidad relacionado con tu proyecto quizás te inviten a escribir sobre ello.

Aunque hoy puedes tener tu propia plataforma de comunicación, los medios tradicionales siguen teniendo peso y generando confianza. La mayor dificultad para que hablen de ti en un medio es, como siempre, mental. Si crees que es imposible, que no merece la pena, que no te van a hacer caso, ni lo vas a intentar… y perderás la oportunidad.

Si se te ocurre alguna idea que pueda encajar con lo que cuentan en un medio y está relacionado con tu posicionamiento, ni lo dudes, levanta el teléfono y llama para ofrecer tu colaboración.

NOTA: Si te apetece, el 21 y 22 de Noviembre imparto un curso abierto y gratuito de Branding Personal para la EOI en Benissa. Pincha aquí si quieres informarte.

Y ahora ¿qué hago?

EstrategiaUna de las frases que más suelo citar cuando hablo de Branding Personal es que si no gestionas tu Marca Personal, otros lo harán por ti. Vamos, que si no te preocupas de gestionar tu propio proyecto personal o profesional acabarás cayendo en los planes de otro.

Quizás esa es la razón por la que se suele asociar el Branding Personal con los emprendedores, los autónomos y los profesionales independientes. Damos por sentado que ese tipo de profesionales se diferencia de los empleados o los desempleados en que tienen mucho más asumido que son ellos quienes deben decidir lo que deben hacer en lugar de esperar a que otros les den instrucciones o surja una oferta de empleo.

Pero si me sigues, me habrás leído muchas veces que para mi, todos, independientemente de nuestra situación laboral, somos profesionales que vendemos servicios, la diferencia es el número de clientes y la forma en que recibimos el pago por nuestros servicios. Y en el artículo de hoy te diría que hay una más. Me refiero a quién te dice lo que tienes que hacer.

El otro día decía en Twitter que emprender más que convertirte en tu propio jefe es convertirte en tu propio empleado. Pero más allá de la broma (o no), la cuestión es que eso de ser tu quien dé las órdenes, a veces puede ser más una maldición que una ventaja.

Creo que la gran pregunta que nos hacemos muchas veces los que hemos decidido montárnoslo por nuestra cuenta es,

Y ahora ¿qué hago?

Creo que las dificultades cuando decides emprender un proyecto propio no son los recursos o las cuestiones técnicas o materiales. Pronto te das cuenta que, para un profesional “del conocimiento” no suele ser necesario hacer grandes inversiones y en el caso de que lo fuese, podría solucionarse. Los mayores problemas son más personales. Me refiero a la falta de objetivos, de una oferta profesional definida (producto) o, en el caso del artículo de hoy, de un plan de acción.

Últimamente hay una obsesión casi enfermiza por la actitud positiva, por la motivación, por derribar creencias limitantes. Y no digo que no sea importante, pero creo que se está convirtiendo en una especie de onanismo mental (¿pajas mentales?), que tratan de conseguir que te sientas bien pero que no te empujan a la acción.

Creo que la mejor forma de ponerte en marcha es despejar el horizonte, tener claros los pasos que debes dar, ponerte tareas y deberes concretos que puedes realizar desde este momento. Cuando sabes que tienes que hacer algo y cómo debes hacerlo, normalmente desaparecen o se reducen los frenos mentales. Si tienes claro como tienes que actuar, te puedes meter tu actitud por donde te quepa.

Igual que ocurre con piedra, papel, tijera, la acción es más fuerte que la actitud. Lo bueno es que cuando te pones en marcha, desaparecen tus limitaciones mentales o, al menos, te olvidas de ellas. Creo que el error que se está cometiendo actualmente es esperar a hacer algo hasta que un conferenciante motivacional o un libro de autoayuda o cualquier otro método para “ponernos cachondos” mentalmente nos dé el empujoncito. El problema es que si no tenemos claro lo que hay que hacer, un empujón no va a servir de nada.

En estos artículos suelo hablar de cosas que me suceden a mi o a gente con la que me relaciono. En este caso me estoy refiriendo a las situaciones de bloqueo con las que nos enfrentamos quienes vamos “por libre” y suelen ser frecuentes. Lo peor que puedes hacer es tratar de encontrar una solución mental y dedicarte a “comerte el coco”. Mi experiencia me dice que lo más eficaz es ponerte en marcha, establecer metas, hitos y tareas para alcanzar tu visión, tu objetivo (que quizás has olvidado) y ponerte en marcha. En ese momento se acaban las penas.

Habrá momentos en los que te encuentres en un agujero del que es complicado salir. En esos casos, y esto es aplicable a cualquier tipo de profesional, lo mejor es sentarte, coger un papel y hacer una lista de acciones que puedes realizar desde ese momento. Verás como se te quita la tontería y quizás te sientas un poco agobiado por lo que tienes por delante, pero esa tensión te hace sentir vivo. Y como decía al principio, en ese momento te das cuenta de que eres tu quien tiene el control en lugar de ser otros quienes diseñan tu Estrategia Personal.

Así que, si estás preocupado, hundido o desilusionado porque no ocurre nada, deja de regodearte en tu situación y empieza a hacer cosas, a realizar acciones que te acerquen, aunque sea muy poquito, a tu objetivo (si quieres controlar tu proyecto personal, se supone que debes tener uno).

Decía Nietzsche que aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos. Yo diría que si tienes un PORQUÉ pero no tienes un CÓMO puedes quedarte paralizado y más hundido todavía y algo todavía peor, acabarás formando parte de los porqués de otros.

Algunas aplicaciones de la Marca Personal

MarcaUna marca es una huella, es un rastro que dejas en la mente de otras personas siempre que estableces una relación. Aunque el Branding Personal suele asociarse a situaciones profesionales, es fácil olvidar que una Marca Personal puede ser útil en todos los aspectos de tu vida. Se trata de generar un impacto memorable para conseguir que te elijan en cualquier situación personal o profesional.

Marca Personal en la familia

Cualquier padre o madre, abuelo o abuela quiere dejar un legado a sus hijos o nietos. Al transmitir sus valores, sus principios, sus conocimientos y sus experiencias, está dejando huella y consiguiendo que su Marca Personal trascienda.

Si piensas en algún familiar de quien tengas un buen recuerdo por lo que te ha aportado en tu crecimiento personal verás que cumple con muchas de las etapas de desarrollo de una estrategia de Marca Personal. Seguramente tiene objetivos claros, sabe comunicar, es capaz de sintonizar contigo, te dibuja un futuro motivador, te enseña algo que en algún momento te ha sido útil.

Marca Personal para directivos

En un momento en el que productos, empresas y organizaciones son indistinguibles y, en muchas ocasiones, poco fiables, es el momento de potenciar la Marca Personal de los directivos y de quienes ocupan los puestos de responsabilidad. No se trata de que los DIRCOM los escondan para que no digan nada inadecuado sino de que gestionen sus estrategias de Branding Personal de tal modo que su Marca Personal refuerce la marca de la empresa o institución que dirigen.

Marca Personal para estudiantes

Es un poco absurdo pensar que esto de diseñar una estrategia de Branding Personal es algo de lo que preocuparse únicamente cuando vas a iniciar tu carrera profesional. A mis alumnos de escuelas de negocios y universidades trato de convencerles de que la etapa de estudiante es perfecta para posicionarse porque no tienen la presión de alguien que con más responsabilidades o cargas personales.

Un estudiante tiene tiempo para ir transmitiendo sus ideas, puede definir objetivos y experimentar con temas que le interesen o apasionen. Puede correr ciertos riesgos a la hora de comunicar porque lo que diga no afecta a una empresa o a un proyecto con otras personas. Puede aprender porque dispone de medios y de profesores que pueden guiarle en su proyecto de Marca Personal.

Si un estudiante diseña y gestiona su proyecto de Branding Personal durante su época de formación, cuando salga al mercado estará mucho mejor posicionado que el resto de sus compañeros y que muchos profesionales con experiencia.

Marca Personal para empleados

Suele asociarse el Branding Personal es sólo para emprendedores, “freelances” o profesionales por cuenta propia pero es un error. Una Marca Personal es útil siempre que estés en un entorno competitivo en el que haya varias opciones para ser elegido. Una empresa es un “mercado” en el que hay gente compitiendo y el que los profesionales son evaluados, promocionados o despedidos en función de la percepción que otros tengan de ellos.

Para sobrevivir y progresar como empleado en una organización debes tener claros tus objetivos, tus motivaciones, tus valores y tu “producto”. Si no eres capaz de pensar en ti mismo como en una unidad de negocio dentro de tu empresa acabarás sustituido por otros mejor posicionados. Por lo tanto debes diseñar tu plan estratégico de Marca Personal en el que tengas claro en qué vas a mejorar, que vas a incorporar a tu “cartera de productos”, como vas a comunicar tus éxitos o tus aportaciones a quienes toman las decisiones.

En una empresa hay muchas posibilidades de comunicar y de “vender” lo que eres capaz de hacer. Desde la conversación informal de la máquina de café hasta la presentación del presupuesto en la convención anual o las reuniones de departamento pasando por el boletín interno o la intranet.

Marca Personal para embajadores de marca corporativa

Desde que empezó a divulgarse el concepto de Marca Personal ha existido un rechazo por algunos sectores del mundo de Recursos Humanos. Consideran que un profesional bien posicionado puede perjudicar a la empresa para la que trabaja o convertirse en una especie de divo caprichoso y exigente. Lo que no entienden es que si alguien se comporta así va a destrozar tu reputación en poco tiempo.

Sin embargo, el Branding Personal puede ser una excelente herramienta de marketing para las empresas. Si apoyan y animan a sus profesionales a desarrollar y comunicar su Marca Personal conseguirán reforzar la imagen de la organización para la que trabajan, además de estar motivados para mejorar y reforzar las cualidades que les hacen valiosos.

Un profesional con Marca Personal va a convertirse en el mejor representante de su empresa porque va a comunicarlo en todos las ocasiones posibles (conferencias, eventos, reuniones, comidas de trabajo, Redes Sociales, medios de comunicación…). Pero para eso hace falta que los responsables que les dirigen les asesoren, les quiten obstáculos y les proporcionen recursos (principalmente tiempo).

Marca Personal para empresarios

Richard Branson, Donald Trump, Steve Jobs, Bill Gates, Henry Ford… Si piensas un poco se te ocurrirán muchos nombres de empresarios del mundo anglosajón con Marca Personal. Su nombre se ha asociado a productos de éxito y beneficios empresariales. Da igual que se trate de líneas aéreas o compañías discográficas como en el caso de Branson o de Ordenadores o películas de animación como en el caso de Jobs. Su nombre representa algo.

Desgraciadamente en nuestro entorno es mucho más difícil encontrar nombres como esos. Miedo, humildad mal entendida, vergüenza, desconocimiento o cualquier otra razón ha frenado a nuestros empresarios para dejar una huella más visible. Sin embargo, cuando un empresario consigue posicionarse como alguien con una Marca Personal fiable, consistente, valiosa, coherente y atractiva puede conseguir que sus proyectos tengan más repercusión y que sus productos o servicios sean más valorados.

Marca Personal para emprendedores

Cuando se produce una situación de crisis económica, muchos profesionales optan por poner en marcha sus propios proyectos. El problema es que la mayoría son variaciones del mismo tema. En etapas más tranquilas, los emprendedores se enamoran de su proyecto y que encierran para ponerlo todo a punto pero se olvidan de darlo a conocer o algo peor, de darse a conocer a sí mismos.

La Marca Personal debería ser una asignatura obligatoria para cualquiera que pretenda emprender o poner en marcha un proyecto porque le va a ayudar a generar confianza en los inversores o potenciales clientes iniciales. Si un emprendedor lleva tiempo hablando y posicionándose como un experto en algo, el día en que decida ejecutarlo será mucho más probable que le elijan o te consideren como alguien a quién hay que dar una oportunidad o un crédito.

Hay mucha gente que cree que su idea es tan genial que es mejor mantenerla en secreto. Se equivocan porque todo está inventado o es una combinación de ideas que ya existen. Un emprendedor debe diseñar su estrategia de posicionamiento precisamente para asociar su idea a su nombre y para que su Marca Personal se convierta en su mejor argumento de venta.

Marca Personal para buscar empleo

El Branding Personal consiste en posicionarnos para que nos perciban de la mejor manera posible manteniendo la autenticidad. Si alguien se presenta como parado o desempleado ya se está etiquetando de un modo incorrecto, negativo e injusto. Un profesional en transición es un profesional con todas las cualidades de una Marca Personal y no debe dejar que una situación circunstancial le defina.

Un profesional que temporalmente está “sin clientes”, debe redoblar sus esfuerzos en su estrategia de Marca Personal. Debe establecer o redefinir metas profesionales, de analizar y reforzar sus cualidades, características y fortalezas profesionales. Debe tener claro cuál es su “mercado” y a quienes debe dirigirse para ser tenido en cuenta en próximos proyectos. Debe ser capaz de sobresalir y de transmitir confianza a los potenciales empleadores o contratadores. Y debe redoblar sus esfuerzos para comunicar y dar a conocer lo que es capaz de hacer.

Marca Personal para ligar

Siempre he sido un seductor bastante torpe pero creo que el proceso para atraer y enamorar a alguien tiene mucho que ver con ejecutar una estrategia de posicionamiento.

Debes tener un objetivo y tener una motivación para salir de casa. Debes tener claro lo que puedes aportar y tratar de potenciarlo. Además tienes un estilo especial y diferente y, si fuera poco, eres capaz de generar confianza y transmitir credibilidad.

Tu imagen, tu aspecto llama la atención de algún modo interesante y que te hace sobresalir. Sabes cuál es tu audiencia y conoces los lugares en los que situarte para llegar a ellos. Tu voz, tu forma de decir las cosas, tus gestos, tu mirada o tu postura al estar con alguien es coherente con lo que quieres transmitir.

Como ves, la teoría del Branding Personal aplicada a la seducción es sencilla, pero llevarlo a la práctica es otra cosa.

Escapa mientras puedas

PosicionEn los últimos tiempos no hay semana en la que no me encuentre con amigos y amigas que están viviendo alguna de las siguientes situaciones. Por un lado están los que han sido despedidos, reajustados, EREsionados o invitados a abandonar su empresa. Por otro están los que han decidido empezar una aventura propia por necesidad o por encontrar, por fin, la independencia profesional.

Lo curioso es que los del primer grupo, los ex-empleados, no suelen estar entre los del segundo, los independientes, porque esperan volver a encontrar otra empresa que les acoja. Pero eso cada día es más difícil que se produzca. Podría decirse que todavía no se han dado cuenta que el empleo ya nunca será como antes y/o no sienten la necesidad de gestionar su propio proyecto profesional (error) o consideran que no están capacitados para montárselo por su cuenta (falso).

Tengo 47 años y hace más de una década entendí que a partir de los cuarenta eres un profesional en riesgo. Es curioso porque nuestros padres a esa edad ya consideraban que tenían la vida resuelta, normalmente estaban “bien situados” y cada año implicaba una mayor estabilidad, más sueldo, más pensión y más respeto.

Hoy, los amigos y parientes “empleados” que han cumplido más de cuarenta años viven en tensión. Saben que cada día que pasa corren más peligro de que un día les llamen al despacho y les digan que recojan sus cosas, que no hace falta que vuelvan y que les desean mucha suerte en su futuro profesional.

Se habla mucho de compromiso en las organizaciones pero lo que realmente mantiene a los profesionales en su puesto es no perder el finiquito, el coche de empresa, la nómina y las extras y la cesta de Navidad. ¿Pero realmente creen que van a aguantar hasta que se jubilen a los 65 años (o mucho más tarde si la cosa sigue complicándose…)?

Lo gracioso es que yo era uno de esos. No veía mi vida profesional fuera de una empresa. Yo no había nacido autónomo, “freelance”, profesional independiente o agente libre. Yo era un EMPLEADO… hasta que dejé de serlo. Y es lo mejor que me ha ocurrido en mi trayectoria profesional.

Muchos amigos que rondan la cuarentena están cayendo y otras muchas personas más jóvenes ni siquiera están teniendo la oportunidad de entrar en el sistema “clásico” de empleo. Y eso casi es mejor porque tal y como se están poniendo las cosas no envidio a ninguno de los que tenga que luchar por un hueco en una organización. Lo bueno de que te lo quiten todo es que puedes hacer lo que te dé la gana.

Se habla mucho del fracaso de muchos proyectos independientes, de emprendedores y de autónomos. Se dice que muchos no duran ni tres años. Pero si pensamos en un profesional como alguien que vende servicios podríamos decir que el índice de fracasos de los profesionales por cuenta ajena es mucho mayor porque ¿Cuantos mantienen su empleo esos mismos tres años? ¿No es ese un fracaso mayor? ¿No debería hablarse de la “burbuja del empleo” más que de la “burbuja del emprendimiento”?

Pero además hay una diferencia. Para los que nos lo montamos por nuestra cuenta, un fracaso sólo es una etapa del camino. Simplemente seguimos adelante con una lección aprendida. Además, esos fracasos, errores o paradas nunca son irreversibles. Y siempre dependemos de nosotros mismos. Cada día que pasa te haces más fuerte y más independiente.

Para un “empleado”, “nominado” o “cuentajenado” un despido es un corte abrupto en tu proyecto profesional. Al vivir bajo las faldas de otro, te has vuelto dependiente, has limitado tus contactos a lo relacionado con tu empresa y normalmente has reducido tu aprendizaje a lo relacionado con tu puesto. Cada día que pasa te debilitas y te haces más vulnerable y dependiente.

Para un profesional independiente no hay problema con la edad de jubilación porque depende de sí mismo, cada minuto refuerza su Marca Personal y, si gestiona bien su carrera, no tendrá ganas de dejar de trabajar porque se dedicará a lo que le gusta.

Para un profesional dependiente o empleado, la jubilación es una meta (que cada día está más lejos), es el momento en el que podrá empezar a vivir y hacer lo que le apetece… si es que vive para contarlo y/o tiene recursos para hacerlo.

¿Significa esto que montártelo por tu cuenta es un camino de rosas? De ninguna manera. Hay momentos muy duros. Muchas noches en vela. Muchas preocupaciones que tienes que guardarte para ti mismo para no preocupar a quienes te rodean. Pero es parecido al deporte, a la investigación o a arte, sabes que vas a sufrir, pero merece la pena porque ves como avanzas, porque disfrutas, porque aprendes y porque te sientes vivo. Pero supongo que esto es muy difícil de entender si no lo has vivido.

Igual que ocurre cada vez que escribo sobre este asunto alguien pensará y quizás me escriba un comentario diciendo que lo de montárselo por tu cuenta no es para cualquiera, que no todos quieren trabajar por si mismos. Pero mi respuesta siempre es la misma. Vivimos tiempos nuevos y ya no es cuestión de gustos o de deseos, se trata de sobrevivir primero y de progresar después.

Creo que es mucho más fácil y más gratificante tener mentalidad de profesional independiente que mentalidad de empleado. ¿Significa eso que todos debemos pensar como autónomos o emprendedores? Por supuesto que si. Entonces ¿Tiene sentido buscar un empleo? Por supuesto que también, pero siempre y cuando lo consideres como otro proyecto como profesional que vende sus servicios a una empresa y con una duración limitada y nunca como el final del camino.