¿Qué me vendes?

ProductoEs curioso lo fácilmente que se pierde el rumbo al obsesionarse con cuestiones secundarias o accesorias, al preocuparse más por la forma que por el fondo, por el canal que por el mensaje. Voy a ponerte un ejemplo.

La pasada semana estuve comiendo con dos amigos y antiguos compañeros en una de las últimas empresas en las que trabajé como “cuentajenado”. Su situación, como la de tantos otros, es un poco esquizofrénica. Por un lado dan gracias a Dios por tener trabajo en una buena empresa pero por otra se sienten quemados, en la cuerda floja y con la sensación de que ya está todo el pescado vendido.

Cuando amigos como estos me preguntan como me va y les explico lo que hago, siempre me dicen en primer lugar que ellos no tendrían el valor de montárselo por su cuenta e inmediatamente después me explican que no sabrían como ganarse la vida fuera de la empresa. Es como si les hubiesen castrado profesionalmente, como si se hubiesen vuelto dependientes de su “amo” sin rostro, es una especie de esclavitud del siglo XXI.

Pues bien, en estos dos planteamientos reside el fallo de la inmensa mayoría de los profesionales que se plantean el diseño de su propia Estrategia Personal. Por un lado me dicen que tienen problemas con la Actitud, las Creencias o el Coraje y por otro tratan de convencerme de que carecen de Oferta, Producto o Propuesta de Valor. Y si esas dos premisas fallan, entonces olvídate de todo lo demás.

Con esa manía absurda de reducir, simplificar y minimizar algo tan amplio como el Branding Personal a estar en dospuntocerolandia, nos olvidamos de que la base de todo es la Persona y el Producto, lo que somos y lo que podemos ofrecer. De nada sirven todos los “secretos” de SEO, todos los trucos para conseguir “followers” o conocerse al dedillo los mejores momentos para publicar en el blog si en primer lugar no tienes una identidad clara y no confías en ti mismo y por otra parte consideras que no tienes nada valioso que aportar.

Cuando alguien me pregunta como puede conseguir que le conozcan lo primero que le digo es que debe tener algo que merezca la pena ser conocido. Antes de ponerse como un loco a hacer ruido en los Medios Sociales deberá tener algo que decir, digo yo. Y ahí empiezan los ay, ay, ays y las madresmías. Porque igual que no hay nada más fácil en el mundo que “estar” en Internet, no hay nada más difícil en el mundo que saber lo que quieres y lo que ofreces. Quizás por eso la respuesta más habitual cuando explico estas cosas es, “si todo lo que dices está muy bien pero es que yo no tengo nada que decir ni nada valioso o diferente que aportar”. ERROR.

Los dos amigos de los que te hablo son excelentes profesionales, se las saben todas y podrían dar lecciones sobre su trabajo y su profesión a muchísima gente. Sin embargo, son incapaces de entender que eso mismo que hacen para la empresa en la que trabajan podrían hacerlo por su cuenta.

Muchos profesionales no entienden que si les están pagando una nómina es porque están aportando algo, porque están generando resultados o creando valor. Por lo tanto ¿Qué te impide convertir esa capacidad o cualquier otra en algo de lo que puedas vivir?

Yo me sentiría un auténtico estafador si pensase que lo que hago para una empresa no sirve para nada. No digo que no haya gente en las organizaciones que esté viviendo del cuento pero si no eres uno de esos o te dedicas a la política, únicamente tienes que pensar en el modo de “monetizar” lo que haces más allá de la empresa que te paga… hasta que deje de hacerlo. Y precisamente es ahora que tienes un empleo (si lo tienes) cuando debes ir preparando el terreno por si todo se cae o por si se te acaba la paciencia.

¿Qué eres capaz de hacer bien? ¿En qué eres realmente bueno/a? ¿Qué cosas te gustan? ¿Por qué cosas te felicitan? ¿Cómo puedes combinar tus conocimientos, experiencias, habilidades e intereses? ¿Para qué suelen pedirte ayuda? ¿Cómo completas esa frase que te repiten con frecuencia “oye, tu que siempre solucionas…”? ¿Qué eres capaz de ofrecer por lo que alguien estaría dispuesto a pagarte? o en resumen

¿Qué me vendes?

Necesitas tener claro tu producto, tu oferta, tu valor porque si no lo haces ocurrirán dos cosas. Por un lado no te creerás a ti mismo, pensarás que tienes que ir dando gracias y pidiendo perdón a quienes te contraten y esperando que no se den cuenta de que eres un inútil (o eso crees). Pero por otro lado no tendrás nada que contar ni que aportar cuando hagas Marketing Personal en el mundo real o en el “irreal” y entonces te dedicarás a repetir o repartir ideas y productos ajenos en las Redes Sociales… y eso es muy aburrido.

Una Marca Personal se construye sobre un producto. Detrás de una gran marca hay algo que merece la pena comprar. La publicidad, el marketing y la visibilidad en Internet sólo sirven si tienes algo que ofrecer que sea interesante, valioso y diferente. Si haces mucho ruido pero no tienes nada que vender o no crees que tengas nada que vender, que para el caso es lo mismo, entonces no vas a acercarte ni un ápice a tu objetivo por mucho tiempo que le dediques a las Redes Sociales.

Estilo, la personalidad de tu Marca Personal

MarcaLa semana pasada estuve hablando con otro Andrés. Podría decir que es el conserje, jardinero, experto en mantenimiento, trabajador incansable, solucionador de marrones, vigilante, amigo o confidente en el edificio en el que viven mis padres. Pero es mucho más que eso. Muchísimo más.

Le conozco desde que mi familia y yo volvimos a vivir a Madrid y para mi, Andrés, siempre ha sido una figura que ha estado ahí y que transmite confianza, tranquilidad y mucha ternura. Lo cierto es que siempre le he visto con el mismo aspecto, por eso cuando me dijo que se jubilaría en poco más de un año, primero me sorprendió y luego le dije que sería imposible encontrar a alguien como él que hiciese un trabajo tan excelente durante tanto tiempo.

Andrés es de esas personas, como Ángel, que dejan Marca Personal. Quizás nadie haga un análisis en un blog o aparezca en un medio de comunicación hablando sobre su trabajo y sobre el valor que ha aportado a tantas personas que quizás ni se dan cuenta ni se lo agradecerán nunca como merece. Mi tocayo es de esos profesionales que recordarás durante mucho tiempo, especialmente cuando venga su sustituto. Es el Rafa Nadal de su profesión.

Pero al pensar en Andrés he recordado lo importante que es lo que se denomina Estilo de la Marca Personal. Dicen Mcnally y Speak en Sea su propia marca que en una Marca Personal hay tres factores que la caracterizan y que ellos denominan Competencia, Estándares y Estilo.

La Competencia es la capacidad de hacer algo. Cualquiera que se haya preparado, formado o adquirido experiencia y demuestre que puede hacer lo que dice que hace se considera competente. Es el nivel más básico para construir una Marca Personal. El problema es que es condición necesaria pero no suficiente. En este momento hay muchos profesionales competentes y capacitados para hacer algo y todavía hay muchos más si contamos a quienes presumen de estarlo sin ser cierto. Así que no suele ser un factor demasiado diferenciador salvo que seas competente para hacer algo muy específico o especializado.

Los Estándares son los niveles de calidad y de fiabilidad con los que haces tu trabajo. Aquí la cosa se reduce bastante. Puede haber muchos profesionales teóricamente competentes pero con unos estándares o niveles de profesionalidad que dejan bastante que desear. Creo que las grandes Marcas Personales tienen unos estándares altos y tratan de mejorar cada día. Si ser competente implica tener un “producto”, tener estándares elevados es como tener un “buen producto” y eso es un elemento diferenciador importante.

Por último está el Estilo que es como el carácter, el temperamento, la personalidad de tu Marca Personal. Hay muchos profesionales competentes, hay algunos profesionales con estándares elevados pero de estos, hay muchos menos con un estilo propio o distintivo.

El Estilo es el aspecto más emocional de la Marca Personal. Es lo que te toca la fibra sensible, lo que te llega más adentro. El problema es que cuando entramos en el mundo de lo emocional nos encontraremos con quienes conectarán inmediatamente y quienes nos descartarán sin pensárselo dos veces.

Andrés es uno de los profesionales más competentes que he conocido. Siempre ha hecho su trabajo con unos estándares muy por encima de la media y si este mundo fuese justo, debería ser reconocido como merece. Pero además es que su Estilo es único. Creo que nunca le he visto sin su sonrisa, sin tratar a los críos de los vecinos como si fuesen suyos, sin perder ni un segundo cuando la viuda del primer piso le pide que le eche un vistazo a una tubería que gotea. Eso es ESTILO.

El Estilo se transmite en todo lo que hacemos siempre y cuando no tratemos de ocultar lo que realmente somos. Cuando ves dos profesionales competentes del mismo sector y uno te cae bien y el otro te parece un capullo, la culpa es del Estilo. Lo que ocurre es que para otros, la percepción puede ser justo la contraria. Por eso es importante mostrarte como eres y transmitir autenticidad.

El mundo de la política parece que es el único sector en el que puedes ser incompetente y tener unos estándares por debajo de cero pero puedes tener éxito si gestionas bien tu estilo. Si sabes decir a la gente lo que quiere escuchar, muy pocos se van a preocupar de que hayas demostrado tu capacidad de gestión.

El Estilo es la forma que tienes de transmitir tus valores y creencias. Si crees que la gente es importante, eso se va percibir. Si la libertad o la independencia es uno de tus valores eso se va a notar en la línea editorial de tu blog, en tus conferencias o en la charla en máquina del café. Y así con todo. La buena noticia es que todos tenemos Estilo propio otra cosa es que nos empeñemos en esconderlo. La otra buena noticia es que no hay estilos buenos o malos sino circunstancias y personas en las que estos encajan mejor o peor. Sólo hay que encontrarlas.

Mucha gente tiene miedo de mostrarse como es para no ofender a nadie o algo peor además de imposible, para tratar de gustar a todo el mundo. Por eso el mundo y especialmente dospuntocerolandia está lleno de información y contenidos sin alma, repetidos y llenos de ese gran cáncer de nuestro siglo que es lo políticamente correcto.

No digo que debas soltar todo lo que pasa por tu cabeza, hay que tener sentido (común) y sensibilidad. Lo que trato de decirte es que si quieres dejar huella debes desmelenarte un poco y mostrar tus emociones. Los personajes de las novelas, las películas y los telediarios que más nos gustan son los que tienen alma, aunque sean unos capullos. Y esos son los que dejan huella y los que recordaremos durante décadas porque se convierten en “clásicos”.

Así que si te estás preguntando cómo es posible que un profesional competente y con unos estándares elevados esté pasando desapercibido quizás la respuesta está en que estás tratando de disimular tu Estilo y de evitar mostrar lo que es importante para ti, ocultando tus sentimientos y disimulando tus creencias.

Así que, Andrés, aunque no creo que leas esto, gracias por ser Competente, por tus Estándares insuperables y sobre todo, por tu Estilo inigualable.

Análisis de “Diez secretos infalibles para diferenciarte que cambiarán tu vida”

MarketingSi has leído la frase del título espero que inmediatamente hayas hecho una mueca de incredulidad y hayas pensado algo como “vaya, otro listo que pretende saber algo que nadie más conoce y además atraer visitas sin esforzarse”. Pero lo cierto es que dospuntocerolandia y especialmente redes como Facebook están sorprendentemente llenas de basura con estos títulos.

Pero déjame que haga un análisis de la frase parecido a los que hacíamos en el colegio en la clase de lengua.

Diez

¿Diez? ¿Cinco? ¿Siete? ¿De verdad crees que en esta vida hay algo realmente importante que pueda reducirse a un puñado de frases que caben en un powerpoint? ¿En serio crees que una docena de simplezas cortipegadas de algún autor ajeno a nuestra idiosincrasia pueden conseguir algo más que hacerte perder el tiempo?

Siempre que me pongo a preparar material nuevo me encuentro con decenas o docenas de consejos de los que podrían salir, a su vez, docenas o decenas de decálogos. Así que hacer listas no es complicado. Lo que realmente hace que las cosas sucedan es la combinación adecuada y personalizada de algunos de esos consejos. Cualquier recomendación es tan válida como la contraria si las circunstancias son diferentes. Lo que necesitamos son expertos, maestros, mentores o personas con sentido común que sepan cuales de esos consejos son válidos y en qué circunstancias.

Lo que necesitamos son más estrategias y proyectos en lugar de tácticas, trucos, recetas o consejos milagrosos y simplistas. Afortunadamente el ser humano es mucho más complejo que una máquina que puede programarse con una serie de rutinas y subrutinas estandarizadas. Desgraciadamente dospuntocerolandia parece que está consiguiendo que pensemos que todo, desde cómo seducir hasta como hacerse millonario, puede reducirse a una lista más o menos grande de truquitos.

Secretos

¿Secretos? ¿Claves que nadie conoce? ¿En serio piensas que en esta vida queda algo importante que no se haya contado miles de veces? Yo soy científico y he visto como cualquier cosa que merezca la pena en esta vida es el resultado de años de trabajo y de estudio. Sin embargo, desde que cualquiera (empezando por mi) puede comunicar sus chorradas a todo el mundo, no paran de descubrirse misterios ocultos sin más base o fundamento que las ideas de un iluminado.

Circulan tantas teorías estupendas y secretos descubiertos tras una siesta de verano o una resaca de fin de semana que uno se pregunta si es que con el cambio de siglo han surgido, de repente, profetas e iluminados que, de pronto, ven lo que nadie había visto antes. Si quieres secretos, cógete cualquier libro de refranes o habla con una persona mayor y preferiblemente de pueblo y encontrarás más sabiduría que en gigas y gigas de páginas en Internet.

De todos modos, otra de las características de este tipo de listas y decálogos es su superficialidad, incluso su estupidez. Basta con echar un vistazo rápido a cualquiera de ellas para darse cuenta que ni secretos ni na. Lo bueno que tiene Internet es que no tienes al autor delante para decirle un par de cositas… y de eso se libra. Pero lo más seguro es que, la próxima vez que veas un titulo similar, volverás a caer.

Infalibles

¿Infalibles? ¿Inmutables? ¿Pero no eres suficientemente mayor como para saber que en esta vida no hay casi nada infalible? ¿En serio crees que alguien que ni te conoce ni sabe cuales son tus circunstancias va a tener la respuesta definitiva a tus problemas (y eso incluye desde el éxito a la instalación de WordPress)?

Quienes utilizan términos como infalible tienen todas las papeletas para convertirse en políticos por prometer algo que saben que no van a poder cumplir pero, aún así, lo dicen con una tremenda seguridad.

Cuando ya tienes cierta edad te das cuenta de que lo divertido y bonito de la vida es que las cosas se aprenden por prueba y error. Es cierto que puedes ver como otros han probado y errado pero únicamente pueden servirte como punto de partida pero nunca como reglas ¿infalibles?

Me gusta pensar que lo que aprendemos va formando parte de nuestra caja de herramientas y que lo utilizaremos según nos convenga, nos apetezca o hayamos experimentado. Pero cada cual tendrá su propio sistema infalible o infumable que podrá ser completamente inútil para otro.

Diferenciarte

¿Distinguirte? ¿Sobresalir? ¿Destacar? Como pionero en esto del Branding Personal siempre me ha llamado la atención esta obsesión por ser distinto y entenderlo como una forma de llamar la atención. Pero en esta vida lo más sencillo del mundo es hacer ruido y ser extravagante.

Lo realmente complicado y también valioso para diferenciarse es hacer las cosas bien, ser el mejor en lo tuyo y luchar cada día por mejorar. Esa es la auténtica forma de sobresalir y destacar para alguien que quiera dejar una Marca Personal memorable y positiva. Quizás tenga gracia esa gente que canta su currículo en el metro o sube un vídeo curioso a YouTube, pero lo que realmente le hará destacar es lo que hay detrás, su profesionalidad y la calidad de su trabajo más allá de la anécdota.

Pero además, ¿hay algo más absurdo que dar unas reglas generales y universales para ¡Diferenciarse!? Si todo el mundo hace lo mismo, lo menos probable es que alguien se diferencie. Quizás el primer Hipster llamó la atención, pero cuando a tanta gente le ha dado por hacer lo mismo, lo que realmente te hace diferente es no hacer lo mismo.

Cambiarán tu vida

¿Cambiará tu vida al ver al niño ganador de un concurso de talentos de Bulgaria? ¿Tu vida ya no será la misma después de ver un anuncio de una empresa de telefonía vietnamita? Esta es una de las que más gracia me hace. ¿Y tu como cojones sabes como es mi vida? ¿por qué me insultas diciéndome que soy tan simple como para que un vídeo ridículo colgado en Facebook va a influirme lo más mínimo?

Cuando alguien que ha leído alguno de mis libros me dice que le ha cambiado la vida siempre me quedo pensando en qué tipo de vida tendría. Sinceramente, la vida no se cambia tan fácilmente. Para que eso ocurra debe haber alguien con una gran capacidad de influencia, de dejar huella o Marca Personal y/o alguien suficientemente crédulo o ingenuo para dejarse influir. Afortunadamente eso se va pasando con los años.

Efectos colaterales del Branding Personal

MarcaUno de los errores habituales cuando se habla de Branding Personal es considerar que el resultado de ese proceso, la Marca Personal*, es una meta a alcanzar cuando, en realidad, se trata sólo de un medio, un subproducto, una consecuencia útil para alcanzar tus objetivos o para progresar en tu vida o en tu profesión.

Si hablásemos en términos del departamento de producción, podría decirse que la Marca Personal es un producto semiterminado, es algo que nos va a servir para alcanzar algo más grande.

Por lo tanto, la Marca Personal no es el objetivo sino la consecuencia, el resultado de hacer bien las cosas… durante mucho tiempo y de forma consistente.

Una Marca Personal no es algo que construyas y te olvidas sino que es algo que evoluciona cada día, todos los días de tu vida. Y eso ocurre tanto si la gestionas conscientemente como si dejas que se desarrolle accidentalmente.

Por eso creo que es importante no obsesionarse por el resultado y disfrutar del camino. En un proyecto de Branding Personal van a suceder cosas positivas que, por si mismas, ya justificarían darle una oportunidad. Estas son algunas de ellas.

Atracción

No, no me refiero a esa chorrada de la Ley de la Atracción o de conseguir que las cosas sucedan sólo por desearlas. Lo que digo es que al posicionarte como un profesional valioso y fiable va a ser más probable que te encuentren, se interesen por ti y finalmente te elijan. Lo mejor de todo es que esto puede suceder desde el primer minuto en el que empiezas a gestionar activamente tu proyecto de Branding Personal.

Autoconocimiento

Cuando se habla de Branding Personal hay tanta obsesión por la visibilidad en dospuntocerolandia que es fácil olvidar que eso no es no lo primero ni lo más importante. La base de una Marca Personal potente es el autoanálisis y la auditoría personal. Reflexionar sobre quién eres, te obliga a ser auténtico, a conocer que es lo que te importa, en qué situación te encuentras y como puedes mejorar. Te va a permitir descubrir y comunicar aquello que te hace útil y valioso para otros y también a destacar las diferencias entre tu y los demás. Saber quién eres y cuáles son tus atributos te va a ayudar a que no te pases la vida tratando de ser alguien distinto.

Autoestima

Al revisar y comunicar tu “materia prima”, tus cualidades, tus logros y tu identidad, te vas a sentir más seguro y eso va a mejorar la forma en que te perciben y a aumentar tu valor, lo que va a mejorar aún más la confianza en ti mismo en una especie de círculo virtuoso.

Claridad

Una Marca Personal bien gestionada reduce las confusiones. Va a minimizar la distancia entre la huella que queremos dejar y el recuerdo que generamos. El Branding Personal no va a servirte para controlar la mente de los demás como si fueses un Jedi, pero va a ayudarte a que sea menor el desfase entre lo que eres y lo que ven los demás.

Comunicación

Te ayuda a comunicar quien eres a tu entorno de un modo rápido y eficiente. Da consistencia y claridad al mensaje que envías respecto a la vida y al trabajo.

Confianza

Aumenta tu autoridad, tu prestigio y la confianza en tus decisiones. Te perciben como alguien fiable. Te toman en serio. Si haces bien tu trabajo, mantienes tus promesas a lo largo del tiempo y lo comunicas eficazmente se te acabará asociando o identificando como alguien a quién se puede recurrir. Va a aumentar la seguridad de quienes te conocen que, a su vez, te recomendarán a otros. Una buena gestión de tu proyecto de Branding Personal te sitúa en un estatus superior como alguien valioso y fiable.

Consistencia

Te ayuda a alinear cada aspecto de tu vida con tus cualidades, fortalezas, valores y objetivos. Tener clara tu identidad te ayuda a vivir de forma más coherente. Te ayuda a mostrarte más sólido tanto en el mundo “real” como en el “irreal” y a evitar percepciones erróneas.

Control

Cuando defines y comunicas tu Marca Personal de forma proactiva asumes el control. La vida es un conjunto de acontecimientos más o menos impredecibles, pero debes y puedes ser capaz de influir en algunos de ellos. La idea no es controlar la situación, algo imposible, sino aumentar tus probabilidades de éxito y reducir la incertidumbre. Cuando estás bien posicionado y sobresales o destacas no dependes de un proceso de selección o filtro porque no buscas, sino que te buscan y eligen. Te permite tener el control de tu identidad y que no dependa de la suerte, de otras personas o de las circunstancias. Si no descubres y gestionas tu propia marca, otros lo harán por ti.

Decisiones

Cuando tienes gestionas tu Marca Personal puedes tomar más fácilmente las decisiones de tu carrera.

Eficacia

Te va a facilitar y simplificar los cambios, transiciones o mejoras profesionales y personales al definir o sentar las bases de tu proyecto. Vas a optimizar los recursos con los que cuentas, establecer un enfoque y aumentar la eficiencia de la estrategia. Te permite ser un poco vago porque vas a evitar perder el tiempo en tareas irrelevantes en las que antes perdías el tiempo.

Independencia

Al aumentar tu valor, aumentas tus opciones, tu capacidad de decisión y tu libertad. Te anima a darte permiso para ser tu mismo, tener la vida que deseas, hacer lo que te gusta y poder elegir. Para mi, esta es una de las mejores razones para gestionar tu Estrategia Personal.

Opciones

Si quieres tener un buen puesto en una empresa, publicar un libro o dar conferencias o que te contraten como asesor, debes ser reconocido como alguien capaz de generar resultados. El Branding Personal aumenta las probabilidades de convertirte en la opción preferente, de ser elegido. Dejar una huella profunda, definida e imborrable en la mente de tu audiencia te abre puertas y genera oportunidades. Una Marca Personal no te asegura una venta ni un empleo pero multiplica las posibilidades de que lo consigas.

Prestigio

Las marcas que destacan pueden tener un precio más alto. La Marca Personal aumenta el valor de los profesionales y de la empresa de la que forman parte. Se trata de convertirse EN ESA PERSONA cuando alguien dice QUIERO A UNA PERSONA. Si consigues que otros te perciban como deseas y te asocien con una forma de hacer las cosas, te convertirás en un profesional deseado.

Relaciones

La Marca Personal facilita y fortalece tus relaciones y crea vínculos sólidos con la gente que te rodea al influir en las emociones, percepciones y sensaciones. Una Marca Personal ahorra tiempo y acelera las relaciones porque reduce la necesidad de buscar información. El resultado de desarrollar una Marca Personal es que la gente tiene una reacción emocional positiva cuando escuchan o ven tu nombre.

Selección

Atraes a quienes sintonizan contigo y alejas a los que no lo hacen. Al dejar claro como te posicionas, tus relaciones son más claras y menos problemáticas.

Simplicidad

Cuando se tiene un plan de Marca Personal, la vida es mucho más sencilla

Valentía

Aumentar tu valor (coraje) y tu capacidad de asumir riesgos al tener claros objetivos y estrategias.

Estas son sólo algunas de las ventajas colaterales de gestionar un proyecto de Marca Personal. ¿De verdad vas a seguir pensando que es una herramienta para conseguir “followers”?

 

*En la Wikipedia siguen diciendo que el resultado es lo mismo que el proceso. “La marca personal, en inglés Personal Branding” y el resto del texto es igual de patético. Las referencias finales no hay por donde cogerlas. Lo triste es que muchos siguen utilizando esta nota como información válida y fiable.

Tu Plataforma es mucho más que un Currículo

MarketingHace unos días un amigo de un medio de comunicación me pidió mi opinión sobre la auténtica utilidad de lo dospuntocero para encontrar empleo. Me decía que no paran de surgir noticias en las que parece que, de pronto, todos los responsables de Selección, Headhunters y Empleadores no pueden vivir sin las Redes Sociales y que eso le parece bastante irreal.

Lo cierto es que a mi también me generan bastantes dudas esos estudios e informes que dicen que más del 80% de los responsables de selección y de búsqueda de talento utilizan las Redes Sociales para investigar a los posibles candidatos. Supongo que el hecho de que esos informes suelan estar patrocinados por Redes Sociales o Portales de Empleo quizás influye un poquito.

Este asunto me genera las siguientes reflexiones.

Porteros de discoteca virtuales

Siempre he dicho que muchos de los responsables de selección que he conocido se comportan más como filtros o “eliminadores” que como buscadores o cazadores de buenos profesionales. Parece que lo que están tratando de encontrar es aquello que descalifica a un candidato en lugar de hacer un trabajo de búsqueda e investigación de profesionales valiosos. El problema es que encontrar buenos profesionales requiere tiempo, trabajo y esfuerzo y suele ser mejor buscarlos cuando no se les necesita con urgencia, pero parece que prefieren esperar a que les pidan encontrar a alguien para ayer.

Desde este punto de vista, las Redes Sociales son ideales porque, al mostrar facetas de la vida más personales, permiten juzgar o más bien prejuzgar a los candidatos. A diferencia de una entrevista tradicional, las herramientas de Internet, incluido el Videocurrículo, permiten descartar a un candidato sin darle la más mínima oportunidad de argumentar y basándose en las creencias del “observador”.

Para evitar este problema, yo siempre soy partidario de establecer contacto personal con un potencial empleador en cualquier situación, no sólo una entrevista de trabajo y especialmente cuando ninguno de los dos está en una situación de urgencia.

No me cuentes tu vida

Desde el otro lado de la mesa, desde la del que busca un empleo, lo que me estoy encontrando es que muy pocos están utilizando las Plataformas de Internet como herramientas para demostrar su valor. La inmensa mayoría ni está ni se le espera en lo que respecta a su participación activa en La Red. De los que actúan en dospuntocerolandia, una gran parte se dedica a opinar sobre lo divino y lo humano, mezcla lo personal y lo privado con lo profesional (cuando lo hace). Y pocos, muy pocos tienen una estrategia consistente para posicionarse como profesionales con Marca Personal en su campo.

Vale, ya sé que es duro y difícil generar contenidos valiosos relacionados con tu profesión a lo largo del tiempo, de forma consistente y sin meter demasiado la pata. Pero ¿quién dijo que esto sería fácil?

Yo siempre he sido partidario de utilizar las Redes Sociales y especialmente herramientas como Twitter o el Blog como excelentes instrumentos para mostrar, demostrar y justificar tu valía profesional. Para mí, todo esto, como decía ayer en Twitter, es un Escaparate no un Escenario. Es un sitio en el que dar muestras de mi trabajo y colocar mi mercancía, mi oferta profesional. El problema es que muchos lo ven como un Escenario, como un lugar en el que vas a interpretar un papel, en muchos casos escrito por otros y casi siempre ficción (en eso se parece mucho al currículo).

Si no demuestras lo que vales, es porque no te da la gana

Aunque parezca que yo soy muy crítico con lo dospuntocero, en realidad lo soy del uso que se hace de las herramientas. Internet no tiene la culpa de la estupidez humana. Lo poco o mucho que he conseguido ha sido gracias a una combinación de estrategias profesionales para desarrollar mi Marca Personal pero una parte importante de esos logros se deben al uso de las herramientas de comunicación virtual.

Hagas lo que hagas como profesional, lo puedes mostrar, exponer, transmitir, divulgar y promocionar de todas las formas posibles y a un coste ridículo. Si no utilizas lo que tienes a tu alcance, el problema no es de las herramientas sino tuyo, como compruebo cada vez que doy un curso o un taller. Son los “no tengo nada que decir”, “no tengo tiempo”, “prefiero hacer otras cosas”, “ya estoy muy mayor para esto”, “aquí esto no funciona así”,… los que te tienen bloqueado.

¿Significa que si mañana te pones a escribir un blog te van a llover las ofertas? De ninguna manera, eso quítatelo de la cabeza. Lo que va a conseguir es que subas varios escalones y consigas destacar sobre otros cuando busquen a alguien como tu, te va a aclarar las ideas, te va a animar a aprender, te va a generar credibilidad y confianza, te va a…. Y si alguien quiere alguna prueba de lo que eres capaz de hacer, ¿No será mejor darle la URL de tu sitio en La Red para que vea lo que llevas haciendo durante meses y años que un puñetero Currículo de dos hojas?

Empieza a utilizar Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, YouTube, Slideshare o cualquiera de las herramientas a tu alcance para mostrar tus logros, para dar tu opinión personal sobre asuntos profesionales y para demostrar que estás al día y con ganas de mejorar (¿No es esa actitud la que valoran los que buscan ese rollo que llaman Talento?)

Así que, si tenemos la suerte de contar con nuestro propio medio de comunicación, no sigas utilizándolo como una versión del Currículo sin papel. Eso sería como tener un Ferrari y utilizarlo para ir a hacer la compra al Mercadona.

Año nuevo, ¿Más de lo mismo?

EstrategiaSe acabó, se terminaron las fiestas y es el momento de empezar con un nuevo impulso. Esa es una gran noticia.

Durante estos días he tratado de estar todo lo desconectado que he podido. Salvo una docena de tuits, no he generado ningún contenido. Creo que mantenerse alejado de lo dospuntocero de vez en cuando es bastante recomendable y te permite darte cuenta de la cantidad de cosas que te estás perdiendo por no levantar la cara de una pantalla del tamaño que sea.

Lo que si he hecho ha sido tratar de mirar Twitter y Facebook con los ojos de un visitante, de alguien que se acerca por primera vez. Tengo que reconocer que la impresión ha sido bastante deprimente. Siempre las mismas frases, todo el mundo comentando las mismas noticias y gastando las mismas bromas, leyendo en Facebook las mismas noticias “que no te puedes perder/cambiarán tu vida”, mucho retuit y mucho “compartir” pero poco contenido original.

Lo triste es que yo mismo participo en esta ceremonia de la repetición de ideas. Pero creo que esto no siempre ha sido así.

Cuando me inicié en en esto del Branding Personal en el 2004 creo que había ilusión por crear cosas nuevas, por arriesgar más y por proponer ideas propias… aunque pareciesen una locura. Hoy parece que todo el mundo se empeña en que hay que diferenciarse y ¿que hace? pues hacer lo mismo que el resto de la gente. Absurdo. Ojo, aquí no estoy diciendo que haya que hacer extravagancias o llamar la atención a cualquier precio, lo que quiero transmitir es que para distinguirse hay que ofrecer algo original pero valioso y relevante. Si no es así, te conviertes en un mensajero, no en un protagonista.

Lo que trato de decir es que si quieres dar un uso profesional a los canales que te ofrece Internet para progresar y avanzar, deberás encontrar el modo de demostrar lo que vales en lugar de convertirte en un repartidor de ideas ajenas. Porque creo que el error es llamar Compartir a lo que simplemente es Repartir.

Una de las frases que te vas a encontrar cada quince minutos en el mundo dospuntocero es la de Einstein, sobre lo de no esperar resultados diferentes si sigues haciendo lo mismo de siempre. Pero aquí la cosa es todavía peor porque más bien sería “no esperes resultados diferentes si sigues haciendo lo mismo que todos los demás”.

La buena noticia es que no es obligatorio hacer lo mismo que todos, todo el tiempo. Una de las ideas que pretendo transmitir desde hace años es que tenemos opciones, alternativas y posibilidades.

Parece que todos tenemos la misma “materia prima” y parecidas cualidades y quizás haya algo de eso. Pero igual que todo lo que vemos en el Universo está hecho sólo con poco más de un centenar de elementos o el Cubo de Rubik tiene miles de millones de posibilidades con sólo seis colores, cualquiera de nosotros puede crear algo único sin tener que convertirnos en replicantes.

¿Qué has conseguido haciendo lo que haces? Esa es una pregunta que no solemos hacernos con frecuencia. Parece que por hacer dos docenas de retuits, por enviar doscientos Currículos o por hacer tres Masters ya hemos cumplido pero ¿Has conseguido que ese esfuerzo genere resultados?

Cuando digo que todos somos únicos, no estoy tratando de lanzar un mensaje motivacional típico de los autores de “autoayuda”, es algo completamente objetivo. Cada experiencia, cada aprendizaje, cada cualidad, cada tema que nos interesa, cada error, cada persona que nos rodea o cada idea rídícula y/o maravillosa que tenemos van añadiendo variaciones, combinaciones y permutaciones a nuestra singularidad.

En mis cursos y talleres me encuentro con personas empeñadas en reducirse, simplificarse, minimizarse e infravalorarse porque apenas ven un sólo aspecto de si mismos. “Soy administrativo”, “Estoy en el paro”, “Ya soy muy mayor”,… Es como si redujesen el mundo a un par de elementos y se olvidasen de todo lo demás.

Pero ¿no me has dicho que te encantan los idiomas?, ¿Que eres genial conectando gente?, ¿Que te has tirado tres meses ayudando a construir una canalización en un país del Tercer Mundo?, ¿Que estás cuidando a un familiar discapacitado?, ¿Que te encanta programar en tus ratos libres?, ¿Que…? Pues empieza a pensar como puedes combinar todo eso para crear algo nuevo o mejorar algo existente. Y si en este momento no hay nadie que te ofrezca un empleo, trata de ponerles cachondos transmitiéndoles cómo podrían beneficiarse de tu valor.

Hace mucho que no juego a Tomb Raider o a otros videojuegos parecidos pero recuerdo que era habitual encontrarse con que para pasar de algún nivel había que mover unas palancas hasta conseguir la combinación adecuada. Pues bien, lo que yo trato de decirte es que en la vida profesional ocurre algo parecido, no basta con mover una sola palanca, hay que encontrar la combinación adecuada para que se abran puertas.

Este año quiero mover nuevas palancas y voy a contártelo para que aprendamos juntos. Afortunadamente tenemos opciones, siempre las hay. Sólo debemos encontrarlas y gestionarlas. Pero sobre todo, voy a tratar de evitar hacer lo mismo de siempre. No sé si lo conseguiré pero lo que si tengo claro es que el estancamiento y la repetición acaba estropeándolo todo.

¿Qué palancas vas a mover este año?

Feliz Marca Personal 2015

Como suele ser habitual en estas fechas, solemos estar más preocupados por otros asuntos que por leer blogs o cosas sesudas en dospuntocerolandia. Además es una buena época para, por una parte, meternos en nosotros mismos y reflexionar sobre lo que hemos hecho y lo que vamos a hacer y por otra, mantener más contactos en el mundo real.

Por eso, como en años anteriores, y ya van diez, escribo este último artículo del año para agradeceros vuestra paciencia, comprensión y ayuda y desearos que el próximo año sea el mejor de vuestra vida y dejéis una gran Marca Personal en vuestro entorno.

Nos vemos después de Reyes.

Feliz2015

El Branding Personal no convierte una calabaza en carroza

ProductoEstamos a punto de terminar el año y, como suelo hacer siempre, tras el post del viernes aparcaré este blog hasta después de Reyes. Pero quiero hablar de una serie de consultas recurrentes relacionadas con la oferta, el producto o la relevancia profesional que suelen hacerme cuando imparto un taller o una conferencia .

Estamos tan bombardeados con la utilización de Redes Sociales para ser conocidos, con la obsesión por la visibilidad en el mundo real y el “irreal”, con “convencer” a los buscadores para que nos pongan en un lugar de honor que es fácil olvidarse que todo eso es inútil si no hay algo sustancioso detrás.

Hemos entrado en una carrera de la rata dospuntocero en la que no hacemos más que correr pero hemos olvidado la razón por la que lo hacemos. Y aunque parezca muy materialista o prosaico, desde el punto de vista profesional (no hablo del personal o privado) el objetivo final es que te elijan, te compren y te paguen. Cuando eso funciona, es el mejor indicador de que las cosas van bien.

Tener muchos “followers”, visitas y “amigos” en tus sitios pero no generar ni un céntimo de ingresos o una propuesta profesional es como hacerse un análisis y tener perfectos el colesterol, los triglicéridos y el peso porque no paras de moverte pero apenas comes.

Normalmente, cuando acabo una charla o un seminario, suelen acercarse algunas personas que no se han atrevido a hablar durante la sesión y me cuentan sus proyectos. Me dicen que esto de la Marca Personal está muy bien pero que creen que no les va a servir para mucho. Cuando me dicen a qué se dedican o me describen su modelo de negocio, yo suelo estar de acuerdo con ellos.

Lo que ocurre es que no hay Marca Personal que pueda convertir tu calabaza en carroza. El problema no es que el Branding Personal no sea útil sino que tu proyecto o su profesión no tiene demanda, ha quedado obsoleta o hay mucha competencia que te supera. Y cuando eso ocurre, cuando tu oferta o propuesta es irrelevante, de poco va a servir que hagas una gestión impecable de tu Marca Personal, como bien saben en KODAK, NOKIA u Olivetti, grandes marcas con productos desfasados.

Una Marca Personal te ayudará a vender más, a aumentar tu valor o a multiplicar tus opciones siempre y cuando tengas algo valioso y bueno que ofrecer. Si profesionalmente te has quedado obsoleto, eres sustituible, caro, tus estándares están por debajo de la media y/o no te has puesto al día, ni el Branding Personal ni el sacrificio de cuarenta cabras ante el dios Ra te va a servir de mucho.

Pasión

Uno de los tópicos que más nervioso me pone en este mundillo ultrabuenista del que algunos han sabido aprovecharse sabiendo que hay ingenuos dispuestos a pagar una pasta indecente por tener una taza con una frase coheliana es el de hacer lo que te apasiona.

Pues mira, yo soy de los que piensa que debes luchar por aquello que te gusta y en lo que crees. Pero hay algo más importante que todo eso y es salir adelante y pagar las facturas para que tu familia pueda seguir adelante.

Alguien debería decir que por mucho que te apasione la acupuntura para gatos quizás ni hay demanda ni puede que seas suficientemente bueno como para vivir de ello.

Yo más bien pienso que en todo lo que hacemos hay algo bueno y algo no tan bueno. Hasta en el trabajo más aburrido, duro o desagradable hay una parte positiva y hasta los trabajos más geniales pueden acabar cansándote.

Por lo tanto, lo de la pasión está fenomenal, pero no debería ser ni el principal ni mucho menos el único criterio para hacer algo por lo que te puedan pagar.

¿Cómo puedes ganarte la vida con lo que te apasiona? o mejor aún ¿Cómo puedes apasionarte con lo que te permite ganarte la vida?

Necesidades

Una de las consecuencias de lo anterior… y de demasiadas películas americanas es que hemos llegado a pensar que hagamos lo que hagamos siempre habrá alguien que nos lo comprará. Y no te digo que no, pero quizás nunca llegues a encontrártelo o a establecer contacto jamás.

Me han contado proyectos delirantes, que no se sostienen porque claramente no hay nadie que pueda necesitarlo. Vale, ahora me contarás las diez meteduras de pata de gente muy lista que dijo que los ordenadores serían para una minoría o la gente preferiría los caballos a los coches. Pero no es eso. Aquí de lo que se trata es de que tengas algo que claramente pueda mejorar la vida de alguien o, al menos, hacérselo creer como ocurre con las Power Balance, o con algunos partidos políticos.

Como profesional ¿Qué necesidad satisfaces? ¿Qué ganan quienes te contraten?

Cualidades

Otro de los factores que me encuentro en muchos profesionales es que pretenden vivir de las rentas de algo que aprendieron años o décadas atrás. A veces algunos se enfadan porque se dan cuenta de que el Branding Personal no les va a poner al día profesionalmente. Lo que no entienden es que eso es algo que depende de ellos y que además requiere tiempo y esfuerzo.

En todas mis intervenciones siempre, siempre digo que si pensamos como empresas YO S.L. siempre, siempre debemos tener nuestro propio “departamento” de I+D. Eso implica mantenerse al día o mejor aún, tratar de ir por delante de los demás. Y si nuestra oferta va a quedar desfasada, empezar a reaccionar mucho antes de que nos pille el toro.

¿Qué cualidades tienes y como puedes combinarlas? ¿Qué necesitas o te gustaría aprender para aumentar tu valor? ¿Dónde puedes ponerte al día del modo menos costoso posible?

Conclusión

Empiezo a pensar que esto de decir que sin un buen producto, oferta o trabajo es imposible dejar una Marca Personal memorable, profunda y valiosa es como predicar en el desierto frente a aquellos que se empeñan en dedicar todo el esfuerzo en la visibilidad y la notoriedad (que son condición necesaria pero muy insuficiente). Pero seguiremos insistiendo… un año más.

Deja de lloriquear y haz algo

OperacionesSi te pasas por este blog con alguna frecuencia, ya tendrás claro que cuando escribo un artículo dando caña, suelo basarme en experiencias propias y realmente, al primero que se refieren es a mí mismo. Este aspecto terapéutico es otra de las razones por las que considero que un blog es una herramienta estupenda más allá de la visibilidad o el Marketing Personal.

Hace unos días escribí un artículo más emocional de lo habitual (una buena amiga lo calificó como efectista) en el que hablaba de lo importante que es tomar las decisiones correctas en todos los ámbitos de la vida porque luego no hay vuelta atrás.

Creo que muchas veces, tanto en lo personal como en lo profesional nos ocurren cosas que nos llevan a una situación de bloqueo. Aquel empleo que debimos coger, aquella persona a la que debimos conocer mejor o esas cosas que debimos aprender. La vida está llena de decisiones que nos han llevado hasta donde estamos y a ser lo que somos. El problema surge cuando nos enfrentamos a una de esas situaciones y no sabemos (y a veces no queremos) salir de ella.

Estas semanas estoy viajando mucho por toda España y me estoy encontrando con muchos profesionales que parece que se han metido en ese agujero del que no saben o incluso yo diría que no quieren salir. Se les identifica fácilmente porque son totalmente refractarios a cualquier idea que les ayude a romper ese círculo vicioso.

Precisamente los que más podrían beneficiarse de un concepto como el Branding Personal son los que más pegas le ponen. Quizás porque están acostumbrados a seguir haciendo lo de siempre (con los resultados de siempre) y consideran que probar algo nuevo es una amenaza a sus creencias.

Sus excusas son múltiples y son más preocupantes cuando visitas ciudades o provincias más pequeñas. “Es que aquí las cosas no funcionan así”, “Es que los empleos ya están dados a los enchufados”, “Es que no hay empleo”, “Es que el sistema debería cambiar”, “Es que he enviado diez mil currículos y no me llaman”, “Es que…”, y se quedan tan tranquilos.

Y después de darme todas esas razones, muchas de ellas equivocadas o directamente falsas pienso ¿Qué esperas? ¿Dejarte morir en vida profesionalmente? ¿Declararte a ti mismo inútil a tus 25, 35, 45, 55 o 65 años? Francamente, esa no es la respuesta.

Cuando nos encontramos en una situación en la que estamos pagando el precio de no haber tomado las decisiones adecuadas en el momento justo es fácil hundirse pero también parece que muchos disfrutan o se regodean en el sufrimiento. Pero eso no nos lleva a ninguna parte, más bien lo contrario.

Como emprendedores, autónomos, desempleados profesionales “sin clientes” o en el ámbito más privado, lo que hay que hacer inmediatamente es buscar una salida, establecer nuevos objetivos y, sobre todo, actuar cuanto antes. He comprobado que esa es la mejor “medicina”. Si la situación está perdida nada puedes hacer y lo mejor es olvidarte y seguir adelante. Pero si hay una mínima oportunidad de recuperar parte de lo perdido o hacer las cosas bien gracias a la experiencia adquirida, simplemente hazlo y deja de lloriquear por la leche derramada.

Estos días de muchas horas de viajes, he leído, por fin, el libro Aprendiendo de los Mejores del gran Francisco Alcaide. Y creo que básicamente todos los “mejores” que cita Paco coinciden en media docena de factores. Tener la mentalidad y actitud adecuada, establecer objetivos, valores claros, Persistencia, Paciencia, Trabajo, Trabajo, Trabajo, Acción y más Trabajo.

Soy uno de los mayores críticos hacia la obsesión por la actitud positiva y la felicidad sin ton ni son que parece que nos ha invadido. Pero tengo que reconocer que el primer paso para ponerse en marcha es romper esa actitud melancólica y paralizante de muchos profesionales. Aunque también pienso que la mejor forma de salir de ese agujero es establecer nuevas metas y empezar a hacer algo para alcanzarlas. Creo que la actitud es consecuencia de la acción y no al revés.

¿Estás desempleado? ¿Has perdido algo que querías mucho? ¿No tienes ni idea de lo que vas a hacer ahora? Pues empieza a mirar hacia adelante. Ponte algunos retos, acciones y tareas y ya verás como te olvidas de lo que dejaste atrás.

Prueba cosas nuevas. No seas crítico con le te proponen otros… especialmente si lo que llevas haciendo durante meses o años no te proporciona resultados.

Aprende lo que puedas o mejor aún, lo que quieras, lo que te guste y además puedas convertirlo en un medio de vida. Ahora tienes todo a tu alcance. Nadie te obliga a cargar con la losa del diploma o el título que te dieron hace años. Lee todo lo que puedas, como también recomiendan muchos de los “mejores” en el libro de Paco.

No busques empleo porque está desapareciendo y el que queda es precario. Mejor detecta necesidades y utiliza todo lo que has aprendido y experimentado en tu vida para convertirlo en algo útil, aunque quién te pueda pagar por ello ni siquiera sepa que te necesita… todavía.

Utiliza otros canales para mostrar tu trabajo, no para poner una lista de títulos o cursos, no para decir lo bueno que eres, no, nada de eso, sino para aportar algo valioso que demuestre que merece la pena conocerte.

Pero sobre todo, haz algo YA, no te queda otra. Cuando empiezas a mirar hacia adelante, te olvidas de lo que tienes atrás y a los lados.

El Branding Personal pretende atraer, no asediar

VentaSuelo decir que gran parte de lo que he conseguido en muchas facetas de mi vida ha sido gracias a mi insistencia y a mi cabezonería sin límites. Me gusta terminar lo que empiezo y me pongo de muy mal humor cuando las cosas se quedan a medias. Creo que la paciencia y la persistencia son cualidades importantes a la hora de dejar una Marca Personal memorable.

Estoy convencido de que se consigue un efecto mucho más duradero siendo disciplinado y siguiendo una rutina constante durante mucho tiempo que concentrando todas las fuerzas en un plazo mucho más corto. Durante los años que llevo trabajando en Branding Personal he visto a mucha gente que ha empezado con muchas ganas y a un ritmo imposible de sostener y que, lógicamente, se ha quemado rápidamente.

Creo que, además, hay una diferencia entre los que nos lo tomamos con más calma y los que se empeñan en hacerlo todo sin respetar los tiempos y los plazos. Me refiero a que los que sabemos que cada cosa lleva su tiempo solemos trabajar más en atraer y generar interés que en empujar o acosar. Y esto se aplica a todos los ámbitos de la vida.

Para conquistar o seducir a una persona puedes dedicarte a llamarla, escribirla o tratar de quedar con ella constantemente. O por el contrario puedes hacer lo posible para que esa persona sienta un interés por ti. Es cierto que todos hemos oído frases como “A mi no me gustaba, pero se puso tan insistente que acabé aceptando una cita”, pero también podría acabar pidiendo una orden de alejamiento por acoso.

Para conseguir un empleo o un cliente, puedes dedicarte a enviar centenares o miles de Currículos o Propuestas comerciales no solicitadas o, por el contrario, puedes hacer lo posible para llamar la atención dando muestras de tu trabajo. Afortunadamente hoy, gracias a Internet, es mucho más sencillo. Pero aún así, hay mucha gente que pretende seguir aporreando la puerta de su cliente o empleador potencial en lugar de ponerle la miel en los labios creando su propia plataforma de comunicación.

En dospuntocerolandia parece que mucha gente cree que bombardear a su audiencia potencial con mensajes irrelevantes, retuits ajenos, “landing pages” o anuncios no deseados es una fórmula de éxito. Sin embargo, lo más probable es que todo eso acabe ahuyentando a cualquiera que se acerque.

Es cierto que lo mejor es una combinación inteligente de ambas, una mezcla de “Push” y Pull”. Hay que llamar algunas puertas, mostrar algún interés, transmitir que estás disponible. Pero eso sólo debería ser utilizado para llamar la atención hacia un lugar en el que podrán ver mucho más sobre tu trabajo, tus cualidades o tu “glamour”.

Creo que vivimos tiempos en los que conquistar a alguien que te gusta, conseguir un cliente o un empleador que te contrate para dedicarte a la profesión de tu vida o conseguir muchos seguidores en Redes Sociales tiene más que ver con lo que puedes ofrecer y con la calidad de tu trabajo que con la pesadez y la presión constante.

Definitivamente atraer es mejor que pedir. Es cierto que para que alguien se interese por ti debes cumplir dos condiciones. En primer lugar deben saber que existes y para eso lo mejor es hacer algo que llame su atención. Una llamada, una referencia de alguien, un contacto en un evento de Networking o una pequeña charla ante una audiencia puede ser equivalente a levantar la mano en clase cuando íbamos al colegio.

La segunda condición es no defraudar las expectativas y aportar valor. Si consigues que alguien te dedique unos segundos de su tiempo porque le has generado algún interés, lo siguiente es demostrarle que eres capaz de hacer lo que dices que haces.

Si consigues que un potencial empleador, cliente o esa persona de la que te has enamorado perdidamente se fije en ti o, más bien, en tus cualidades, debes ser capaz de encontrar el modo de mostrarle mucho más. Y para eso tienes que ir con los deberes hechos y bien limpio y aseado. Y eso es lo que requiere más tiempo.

Si en lugar (o después) de enviar un Currículo, tienes preparado un sitio propio en La Red en el que se pueda ver tu trabajo, estarás facilitando el contacto y aumentando tus opciones.

Si en lugar (o además) de decir cual es tu profesión, alguien puede encontrar referencias o muestras de tus proyectos en un buscador, estarás despejando el camino para ascender un nivel en la confianza y el interés de tu interlocutor.

Si en lugar (o también) de expresar lo que te gusta la otra persona, demuestras que te preocupas por ella y que detrás hay algo más que palabras, quizás puedas pasar a un mayor grado de intimidad.

Una estrategia de asedio puede concentrarse en un espacio corto de tiempo pero los resultados son muy limitados y el desgaste es enorme. Sin embargo, una estrategia de atracción, si bien es cierto que requiere más tiempo, hace que el esfuerzo sea más asumible y la relación se establezca de un modo más natural.

Pero si hay un elemento importante que diferencia la estrategia de atracción frente a la de presión es la capacidad de negociación. Cuando son los demás quienes se dan cuenta de lo que vales y se interesan por ti, tu posición será más favorable y tu fuerza será mayor.

Por lo tanto, si quieres posicionarte como un empleado, emprendedor, autónomo, candidato o pretendiente de referencia establece tu objetivo, llama su atención de la forma menos invasiva posible y demuéstrale de lo que eres capaz.

Si vas a llamar la atención de alguien, asegúrate de que lo que vea merezca la pena.