Sin categoría »

[3 feb 2012 | 3 Comments | ]

Muchas veces se dice que el sistema en el que vivimos es Darwinista. Cuando preguntas a alguien a qué se refiere al decir eso, suele decir que sólo sobreviven los más fuertes. Y eso no es así. Lo que decía Darwin es que los que sobreviven son los que mejor se adaptan y no necesariamente los más poderosos. En ese sentido, estoy de acuerdo en que, en general, vivimos en un sistema darwinista y no me parece mal.

Hace unos días hablaba de Kodak y de sus tremendos problemas. Nadie puede decir que esta empresa no ha sido fuerte o importante. Sin embargo, le ha ocurrido como a muchas otras especies, su problema no ha sido la falta de fuerza o de tamaño sino la capacidad de adaptación.

Mientras tanto, muchas otras empresas o incluso individuos han sido capaces de adaptarse a las circunstancias y evolucionar. Creo que hay que fomentar la actitud positiva al cambio en lugar de enrocarse en una posición cómoda pero con fecha de caducidad.

Cuando hablo de Branding Personal siempre tengo en mente que no vivimos en un mundo inmutable, más bien todo lo contrario. Por eso es fundamental tener claro que lo que vale hoy, puede que mañana esté obsoleto. Por lo tanto, al diseñar la estrategia de Marca Personal, debemos tener en cuenta que hay variables (y nunca mejor dicho) que debemos estar ajustando constantemente.

Hasta hace poco, todo era mucho más sencillo para los profesionales. Uno estudiaba o aprendía un oficio, luego preparaba un Curriculum y lo enviaba a unas cuantas empresas y seguramente entraría a formar parte en una de ellas en la que se jubilaría. Todo era muy lineal, no había sorpresas.

Sin embargo, desde finales del siglo pasado, las cosas han cambiado radicalmente. El proceso tiene más elementos y es, como dicen ahora, mucho más sistémico. Todo lo que ocurre dentro y fuera del sistema afecta al propio sistema y deben hacerse ajustes constantemente. O dicho de un modo mucho más práctico, en este momento, un profesional se ve afectado por montones de variables e interacciones que le obligan a hacer cambios para no desviarse del “rumbo”.

En un post anterior, esbozaba un modelo muy simple de lo que yo considero que debe ser una Estrategia Personal. En él aparecen unos cuantos elementos que son independientes pero, al mismo tiempo, están relacionados. En el modelo aparecen cosas tan aparentemente inconexas como la visibilidad dospuntocero, los valores personales, la “oferta” profesional, los ”stakeholders” o las creencias más íntimas. Podría pensarse que es un totum revolutum pero no es así.

Por ejemplo, si una persona se ha quedado sin empleo, eso significa que se ha producido un cambio radical en su “mercado”. De pronto se ha quedado sin cliente (un contrato indefinido equivale a tener un único cliente) y por lo tanto sin ingresos. Así que deberá hacer algo para volver a estabilizar el sistema.

Con la mentalidad lineal, que sigue demasiado extendida, la acción inmediata sería enviar CVs a diestro y siniestro. Pero eso ya no funciona, entre otras cosas porque no hay empleo. Pero además puede ocurrir que su “oferta” haya quedado obsoleta o que los canales para darse a conocer (portales de empleo o CV en papel) sean inútiles.

Sin embargo, una Estrategia Personal debe tener en cuenta más elementos y entender las relaciones entre ellos. Quizás ese profesional se dé cuenta que lo que debe ajustar son sus conocimientos o quizás entienda que hay modos más eficaces de hacerse visible o puede que deba cambiar radicalmente sus creencias porque ya nada es como él/ella pensaba.

Sé que lo que voy a decir ahora puede sonar terriblemente mal pero lo diré de todos modos. En este momento se habla de la gran cantidad de jóvenes que están emigrando y se les considera como una mezcla de héroes y víctimas. Pues bien, creo que lo que están haciendo es seguir el pensamiento tradicional-lineal de búsqueda de empleo (aunque más lejos). Es cierto que hace falta mucho valor para emigrar, pero en mi opinión, los verdaderos héroes darwinianos son los que se quedan aquí y tratan de adaptarse o de modificar el entorno.

Lo voy a dejar aquí porque ya me estoy extendiendo mucho. Pero me gustaría que quedase claro que ha llegado la hora de entender que ya no hay un único camino, que la carrera profesional es una leyenda urbana y que nuestra obligación es explorar nuevas vías profesionales, eso sí, conociendo las variables que nos pueden afectar y adaptándonos al entorno en lugar de dejar que este nos aplaste. Eso es darwinismo y no depende del tamaño ni de la fuerza, sino de la flexibilidad.

Sin categoría »

[31 ene 2012 | 2 Comments | ]

Quienes me seguís desde hace algún tiempo creo que tenéis claro que, para mí, la Marca Personal es la huella que dejamos en nuestro entorno como consecuencia de una forma de pensar y de actuar.

El proceso de descubrimiento y desarrollo que denomino Branding Personal es algo que va de dentro a fuera de las personas y no al revés. Por eso me disgusta muchísimo cuando veo a tanto indocumentado que asocia la reputación con estar en Internet.

Se puede medir o gestionar el impacto que creas a través de La Red, pero La Red no crea tu reputación, solo la divulga. La Red es un altavoz, pero lo que te define es lo que dices a través del medio y no el medio en sí mismo. Si crees que eres mejor que otros por utilizar determinadas herramientas y canales es que no te has enterado de nada.

Los medios de comunicación y las redes sociales simplemente actúan como amplificador. Pero parece que muchos se han tomado al pie de la letra eso de que el medio es el mensaje. Hay quien se cree que, por estar en dospuntocerolandia, su Marca Personal es mejor que la de quien no está y eso es falso.

La reputación, el prestigio o la estima que se tiene a una persona es independiente del número de individuos que formen su audiencia. Un imbecil lo es ante diez o ante diezmil personas.

Creo que se está sacando de quicio la importancia de la visibilidad. Se está convirtiendo en una obsesión eso de que te vean. Supongo que algunas cadenas de televisión han conseguido trastocar los valores y transmitir la idea que si te conocen eres interesante, bueno o mereces la pena.

Hasta hace poco, las personas conocidas eran aquellas que habían hecho algo para merecerlo. Es cierto que muchas personas interesantes seguían siendo anónimas pero, en general, si destacabas era porque habías hecho algo para dejar una huella (desde un crimen horrible hasta un descubrimiento relevante). Pero se ha dado la vuelta al argumento y, en este momento, se considera que si te conocen es que “algo tendrás”.

Ayer vi en una estación de cercanías el cartel de la foto. De nuevo va en la dirección que indica que si consigues que te conozcan ya está todo hecho. Y de eso nada. No niego que si quieres que te compren o te tengan en cuenta deben saber que existes, pero eso no significa que si te conocen te vayan a escoger.

De hecho, creo que es contraproducente salir a la calle dospuntocero sin haberte preparado bien, sin estar limpio, aseado y en forma. ¿De que te sirve hacer una campaña brutal para que sepan que estás ahí si cuando te conocen se dan cuenta que eres un bluf?

Creo que en La Red no se permiten demasiados errores y, además, es muy fácil meter la pata. Así que lo mejor es no quemar demasiados cartuchos si no estás preparado.

Mientras iba a una reunión ayer por la tarde seguía dándole vueltas al cartel y pensé que quizás el significado de la frase iba en esa otra dirección. Podría entenderse como que si te ven y las expectativas que has generado quedan muy por debajo de lo que has transmitido, estás vendido, estás descartado. Ahí estaría más de acuerdo.

Uno de los “problemas” del Branding Personal es que una vez que te pones en marcha no hay vuelta atrás. Cuando has conseguido crear una reputación, hay que mantenerla. Así que más te vale que lo que perciban de tí sea auténtico, sincero y valioso, porque de lo contrario estarás llevando una máscara y eso es insostenible.

Si te vas a poner a decir cosas sobre tí o sobre tu trabajo a todo el mundo y por todos los canales posibles, más te vale que puedas sostenerlo y defenderlo. Puede que pienses que “Si te ven, estás vendido”, pero si no has trabajado antes lo que hay detrás seguramente tendrás razón y “Si te ven, estás vendido”

NOTA: La semana próxima estaré en Alicante, mi terreta, participando en TEDxFundesem con gente tan interesante como Isra García , Alejandro Hernández Seijo, Rafael Llopis, Joost Wouters o Juan Carlos Cubeiro

Sin categoría »

[27 ene 2012 | 7 Comments | ]

Hacía tiempo que no dedicaba una tarde a desconectar. Así que ayer aproveché para hacer lo que más me gusta, darme una vuelta por las librerías para ver qué novedades habían salido últimamente y luego quedé con unos amigos. Cuando volví a casa, me dí cuenta de que ha ocurrido algo increible y estupendo. Pero empiezo por el principio.

En las mesas de novedades estaba Socialholic de Fernando y Juan Luis Polo y Community Management para Dummies de Pedro Rojas (Pedro, muchas gracias por esa cita tan alucinante) y Y tú, ¿qué marca eres? de Neus Arqués. También estaban El Sorprendedor de Sergio Fernandez, ¿A qué esperas para fracasar? de Ricardo Cortines, Cómo encontrar trabajo en Internet de Enrique Brito o Los pasos de Camper de Pablo Adán. Y compré (¡por fin!) el de Berto Pena, Gestiona mejor tu vida.

De ahí me fuí a la fiesta de presentación de Carisma Complex, el nuevo libro de Rubén Turienzo y me encontré con Maria Luisa Moreno, autora de Películas, Buenos Consejos y Cómo Encontré Trabajo y Gonzalo Álvarez que publicará su libro en dos o tres meses. Y la próxima semana iré a la presentación de Desnudando a Google, el nuevo libro de Alejandro Suarez.

Si hace años me hubiesen dicho que podría ser amigo de alguno de ellos habría pensado que me tomaban el pelo. Así que si me hubiesen anunciado que yo tendría no uno sino dos libros, ya ni te cuento.

¿Porqué te suelto este rollo? Pues por algo muy sencillo. Me he dado cuenta que soy amigo de todos esos autores (y de muchos más) que están publicando cosas tan alucinantes. Pero lo más curioso es que a la mayoría de ellos los conozco desde hace mucho tiempo, desde mucho antes que cualquiera se hubiese planteado publicar nada. Y eso me ha hecho pensar algunas cosas que creo que la mayoría de los citados tenemos en común.

  • Persistencia. Seguro que a estas alturas del post, alguno habrá pensado, “Ya, pero es que estos/as tíos/as lo tienen muy facil” y yo contesto, ¡Y una mierda! Creo que los autores que cito llevamos más de 5, 8 o 10 años dando guerra con nuestros temas. Algunos nos conocimos en alguno de esos primeros encuentros de blogueros o similares. Desde entonces hemos estado insistiendo, insistiendo, hasta el aburrimiento. Y claro, al final, cae. Desde el punto de vista del Branding Personal, la insistencia combinada con la coherencia acaba dando resultado.
  • Visibilidad. Aunque a veces soy muy crítico con dospuntocerolandia no puedo negar que la mayoría de los que estamos ahí “vivimos” en La Red desde hace mucho tiempo. Hemos probado de todo, incluso Second Life. Hemos aportado contenidos semana tras semana en nuestros blogs superando bajones y pereza. Y también hemos participado en cualquier presentación, ponencia o “sarao” que nos han pedido. Eso, lo quieras o no, acaba consiguiendo que te conozcan (que te quieran o te odien es otra cosa). Cuando se trata de dejar una Marca Personal, no basta con hacer algo, también hay que contarlo.
  • Generosidad. Digo muchas veces que una Marca Personal solo se sostiene si lo que hay detrás es bueno. Y todos estos autores son unos fueras de serie. ¿Esto significa que son los mejores en su campo? Pues no lo sé, pero lo que está claro es que además de ser bueno, tienes que conseguir que lo que ofreces sea percibido como algo que merece la pena. Y eso hay que currárselo. De nada te sirve haber escrito la obra definitiva de loquesea si te lo guardas todo para tí y no lo compartes.
  • Valentía. Creo que todos los autores que cito se han arriesgado en muchos momentos de sus vidas. Han tenido el valor de dejar buenos empleos, de arriesgar su dinero en proyectos innovadores, han dedicado su tiempo a hacer cosas que todos decían que nunca triunfarían. Pues bien, ahí los tienes. Mientras tu te quejas de lo mal que va todo, ellos hace mucho tiempo que empezaron a hacer cosas (y no paran).
  • Rentabilidad. Y aquí viene algo que no voy a ocultar. Si alguien te publica un libro es porque quiere que se vendan mucho. Así que, creo que todos los autores intentamos hacer algo por lo que merezca la pena gastarse unos euros.

Por último, aunque los autores que cito hemos publicado en varias editoriales o algunos han optado por la autoedición, creo que hay que agradecer a las editoriales que hayan apostado por autores jóvenes. Por cierto, aunque los autores hemos publicado en varias editoriales, la mayoría lo hemos hecho en el Grupo Planeta. Yo no tengo la “culpa” de que Roger Domingo y su equipo (Gracias de nuevo) estén arriesgándose publicando a tantos locos que quieren cambiar el mundo.

Sé que escribir un libro es complicado (y, para mí, bastante tedioso) pero merece la pena. Que nadie espere vivir (ni sobrevivir) escribiendo libros. Pero, desde el punto de vista del Branding Personal, un libro te sube de golpe un par de escalones en lo que respecta a reputación. En cualquier caso, lo que he comprobado con estos autores es que un libro no es un fin. No creo que ninguno de estos amigos pensase publicar nada hace unos años. Es sólo una consecuencia del trabajo en un campo determinado. Espero que pronto otros amigos como Jose Miguel Bolivar nos ofrezcan sus conocimientos en este formato.

NOTA: Aprovechando este post de libros, aprovecho para decir que tanto Marca Personal (ESIC) como Expertología (Alienta) ya tienen una segunda edición.



Sin categoría »

[24 ene 2012 | 9 Comments | ]

Dicen que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Eso, como cualquier otra generalización, es falso. Conozco a mucha gente que ha estado sacrificándose, preparándose y ahorrando en los buenos tiempos mientras otros les menospreciaban porque no se iban al Caribe como si fuese a Benidorm o se compraban una tele de 42″ o un coche de 42.000 Euros a crédito.

Y aquí no ocurre como en la fábula. En nuestra sociedad, las hormigas tienen que pagar los excesos de las cigarras. Creo que parte de la culpa de esa mentalidad de exceso la tiene la publicidad. Me explico.

Si te fijas, muchos de los anuncios y mensajes publicitarios incluyen la frase: “Porque te lo mereces…” o alguna similar. Decir así, en general e indiscriminadamente, que te mereces algo es como escribir un horóscopo. Puede que algunas personas encajen en lo que dices y otras no. Nos han hecho creer que por el mero hecho de existir ya “te mereces” todos los caprichitos.

Pero, ¿De verdad te mereces todo lo que te apetece? ¿Realmente has pagado el precio que justifica que te lo merezcas?

Ya sé que esto que voy a decir es politicamente incorrecto (una vez más), pero posiblemente gran parte de la situación en la que estamos se deba a que muchos han creido que “se merecían” algo sin haberse ganado el derecho a tenerlo. Y al final, claro, le dan “su merecido”.

Ojo, creo que estamos en una situación terrible. Mucha gente se ha preparado, ha trabajado, se ha entregado y realmente merecería algo mejor. Pero no me refiero a ellos en este post.

Hace unos días decía en Twitter algo así como que el problema no es que no sepas “venderte” sino que lo que vendes es irrelevante o está obsoleto. Lo que quería decir es que si eres un buen profesional, si te preparas, si te especializas, si tratas de mejorar, si estás al día, si eres relevante y valioso, aumentan las posibilidades de conseguir que tu Marca Personal sea valorada.

Por el contrario, si lo que haces no tiene ningún valor, si puedes ser sustituido mañana y nadie se enteraría, si hay un ejército de personas capaces de hacer gratis lo que tu ofreces, en resumen, si no tienes nada que vender, entonces tienes un grave problema. Y eso no se soluciona a base de autobombo o de una intensa vida en dospuntocerolandia (o en la máquina de café en tu empresa). Y ahí es donde mucha gente cree que la solución está en “venderse”.

El problema es que a muchos les entran las prisas por ”venderse” cuando se dan cuenta que no tienen nada que vender. Eso implica ceder lo más importante de tí (tus valores, tu dignidad, tu identidad,…) porque no tienes otra cosa que ofrecer. Puede ser quedarse hasta las tantas en la oficina, reir las gracias del jefe o aguantar situaciones intolerables.

Cuando uno “se vende”, a eso se llama prostitución. Si no te has preparado para evitarlo, entonces quizás la publicidad tenga razón y tienes “lo que te mereces”.

Cuando, para poder sobrevivir, uno tiene que hablar bien de sí mismo o tiene que hacerlo de otros sin que se lo merezcan, es que algo va realmente mal. Lo importante es que sean otros los que hablen de tu trabajo, para no tener que “venderte” tú.

Parte de la mala fama del Marketing y el Branding viene de transmitir la impresión de que es capaz de convertir la mierda en oro (y a veces lo consiguen). Cuando una empresa o una persona han quedado fuera de mercado o lo que ofrecen es de poca calidad creen que todo se arregla con un poco de barniz. Y no es así.

He dicho muchas veces que el Branding Personal se sostiene sobre varios pilares y uno de ellos es lo que haces por los demás (clientes, familia, colegas, sociedad,…), tu oferta, tu producto. Si ese pilar no existe o es debil, todo se desmorona y no hay estrategia “offline” ni “online” que lo soporte.

Así que si quieres sacar la cabeza y, a partir de ahí, empezar a nadar, dedícate a encontrar el modo de ser valioso, útil, relevante. Deja de quejarte por lo mal que te trata la vida y consigue que te conozcan porque eres capaz de aportar algo que puedes vender. De otro modo seguirás quejándote de que la culpa de lo que te pasa es que no sabes “venderte” porque has llegado a creerte los mensajes en los que te dicen que “te lo mereces todo”. Pero espabila que ya no tienes cinco añitos.

Sin categoría »

[20 ene 2012 | 33 Comments | ]

Dicen los periodistas que ellos nunca deberían ser noticia. Eso suelen decirlo en las ocasiones en las que algun profesional de los medios ha acaparado cierto protagonismo. A mi tampoco me gusta hablar de lo que ocurre entre los profesionales que nos dedicamos al Branding Personal porque no creo que aporte demasiado valor. Pero, a veces, hay que refrescar algunas ideas.

Creo que es Alfonso “Yoriento“ Alcántara quien dice algo así como que un gurú es alguien que se apunta a una tendencia un minuto antes que el resto. Por eso hay tantos “Early Adopters” sumándose a todo lo que surge para poder decir que ellos lo vieron primero.

Pero ahora resulta que hay una nueva tendencia entre los aspirantes a gurús. Los podríamos denominar “Early Killers” y seguro que conocéis unos cuantos. Son aquellos que se dedican a “matar” (o eso quisieran ellos) cualquier idea, concepto o tendencia que no les encaja en su forma de pensar. En los últimos tiempos han matado de todo desde la prensa hasta los blogs.

Uno de los últimos “Early Killers” es un tal Olivier Blanchard que en un post reciente “mataba” al Personal Branding. Llevo ocho años escuchando sandeces de gente que no se quiere enterar de qué va esto y ya no pienso perder ni un segundo en rebatir ni una más. Además, hay amigos como Oscar del Santo que le ha respondido perfectamente. El mismo Blanchard parece no darse cuenta que con su blog y con sus ideas está posicionando su Marca Personal. Marca que tiene aunque no quiera o no crea en ella.

Sólo diré que esto que llamamos Marca Personal existe desde muchos siglos antes de que naciese Tom Peters y que seguirá existiendo mucho después de que todos desaparezcamos. El Branding Personal simplemente es una forma sistematizada de dejar en los demás esa huella auténtica o recuerdo que mejor nos representa.

Sin embargo, creo que todas las profesiones tienen un punto debil que hace que pierdan credibilidad y proporcionen argumentos a estos asesinos de tendencias. El principal problema suelen ser los propios profesionales o, mejor dicho, los que dicen que lo son sin serlo. Esto ha ocurrido con el coaching, la consultoría, los fontaneros, el branding, el “social media”, el marketing, los RRHH… y ahora, posiblemente, con los capitanes de barcos.

Dicen que si a un cubo de basura le echas una gota de vino, sigue siendo un cubo de basura. Pero si a un barril de vino le echas una gota de basura, te has cargado el vino. Pues eso ocurre en todas las profesiones.

Siempre que surge una profesión o tendencia interesante aparecen “parásitos” que invaden al “huesped” y se aprovechan hasta que lo matan y saltan al siguiente. Por eso creo que la obligación de un profesional no es solo la de defender su parcelita sino la de apoyar a aquellos que, aunque sean competidores, aumenten el prestigio de la profesión. Y también deberían establecer los límites y las reglas de su profesión.

Si como profesional o como organización no quieres perder tu dinero o algo peor, tu credibilidad, trabajando con alguno de estos parásitos, se me ocurren unas cuantas preguntas para detectarlos. Creo que son válidas en la mayoría de las profesiones.

¿Cuanto tiempo lleva esa persona en la profesión?

Todos los días aparecen personas que crean un blog o una cuenta en Twitter diciendo en su perfil que son Expertos/Apasionados de ………………. Mi experiencia me dice que el 99% no duran ni dos meses. Su pasión se enfría pronto.

En las Alertas de Google aparecen dos o tres personas cada día que dicen que hacen Branding Personal (o cualquier otra profesión) y jamás vuelve a saberse nada de ellos. Pero mientras tanto han añadido un poquito de basura al barril y le dan argumentos a los Blanchard del mundo.

¿Qué se sabe de la profesionalidad de esa persona en esa materia?

Cuando veo una de esas típicas conferencias o cursos organizados por la Obra Social de alguna Caja de Ahorros o por una Escuela de Negocios de tercera sobre Social Media, Marca Personal, Coaching o cualquier otro tema, suelo buscar el nombre del ponente en La Red. La mayoría de las ocasiones no aparece nada porque normalmente es un cuñado o amiguete del que lo organiza que tiene fama de leer mucho, es chistosillo y así se lleva unos eurillos, que la vida está muy “achuchá”.

No digo que obligatoriamente deba tener una gran notoriedad, pero si no le citan en ningún medio, si su nombre en Google aparece sólo en una lista de antiguos alumnos de su colegio, si nadie sabe nada sobre él/ella, ¿Qué lecciones pretende dar?

Hazte preguntas como, ¿Tiene casos de éxito? ¿Puedo ver muestras de su trabajo? ¿Lo que aparece sobre esta persona lo han escrito otros o es puro autobombo? ¿Quién puede darme referencias? ¿Se ha aplicado su propia medicina y es un ejemplo de lo que predica? (Siempre me acuerdo de esa autora de autoayuda que acabó suicidándose)

¿Tiene un método?

Una de las cuestiones fundamentales a la hora de elegir un profesional es su método de trabajo. Todos los días aparecen iluminados, genios renacentistas que saben de todo, artistas de la gestión que basan su profesionalidad en la inspiración, a los que hay que creer porque son quienes son. Pero si no siguen un procedimiento, un método, propio o de otros, mejor olvídate.

Corolario

Si la respuesta a estas preguntas es NO y te piden más de 15 Euros por sus servicios o por asistir a una de sus ponencias, olvídalo. Lo más probable es que lo que te cuenten lo hayan leído en algún libro (o, a veces, ni eso). Así que lo mejor que puedes hacer es encontrar los dos o tres libros de referencia sobre el tema y hacerte con ellos. Cómpralos, pídelos prestados o léelos en la FNAC, lo que sea, pero no alimentes a los parásitos. Creo que en todas las profesiones debería haber un cartel parecido a ese que hay en el transporte público que dice que no dés limosna para no fomentar la mendicidad.

ANEXO

En el caso del Branding Personal está ocurriendo un fenómeno curioso en el mundo del parasitismo. La mayoría de la gente no tiene ni idea de lo que es el branding, así que del Branding Personal ni hablamos.

Además ocurre como con otros conceptos cuando se juntan. El Ser Humano es bueno pero un Recurso Humano, NO. Ser Madre es bueno, pero ser una Madre Política, NO. Ser una Persona es bueno pero el Branding Personal es malísimo porque, como todos sabemos, el Branding se basa en la mentira, manipulación, engaño y todo tipo de influencias diabólicas ¿Verdad? Pues no.

Así que cualquiera que sabe algo de Linkedin o de hacer un Curriculum o de elegir el color de la corbata o de hacer Networking o de peluquería, dice que hace Branding Personal y se queda tan campante. No digo que no sepan de lo suyo, pero de Marca Personal, seguro que no.

Eso de lo que dicen algunos que saben son sólo ingredientes, algunos secundarios o incluso irrelevantes, de un proceso de Branding Personal. Pero muchos siguen sin entender que la Marca Personal es el resultado de las acciones y comportamientos derivados de una Estrategia Personal que incluye esos asuntos y muchos más.

La Marca Personal es el resultado de un conjunto de elementos igual que una marca comercial es el resultado de la suma de esfuerzos de todos sus departamentos.

Así que para dejar claro de una vez por todas lo que debería incluir un Modelo de Branding Personal aquí tienes este cuadro. Es un resumen muy básico de lo que explico en mis dos libros Marca Personal y Expertología. Pero espero que sirva para diferenciar a quienes venden una parte por el todo de aquellos pocos que tienen en cuenta todos los elementos.

Sin categoría »

[17 ene 2012 | 3 Comments | ]

reputación.

(Dellat.reputatĭo, -ōnis).

 1. f. Opinión o consideración en que se tiene a alguien o algo.

2. f. Prestigio o estima en que son tenidos alguien o algo.

Hace unos días se produjo, de nuevo, un gran revuelo por la enésima rebaja de calificación de riesgos de algunos países europeos. Rápidamente aparecieron algunos políticos diciendo que harían lo posible para mejorar la reputación de sus países.

Yo no entiendo como funcionan esas agencias, pero supongo que, al menos en teoría, son necesarias para generar algún índice ¿objetivo? de la situación de un país o una organización. El modo en que se gestionan o su nivel de honestidad es algo en lo que no voy a entrar. No son las agencias las que me interesan sino la otra parte de la ecuación, la reputación. Y especialmente me importan los paralelismos que pueden establecerse con las personas y su Marca Personal.

La pregunta que me surgió al ver que se relacionaba la reputación con una “nota” es ¿De verdad el prestigio o la estima que se tiene por un país, organización o persona se puede reflejar en una nota? Y si es así, ¿Cómo hemos llegado a eso?

El otro día decía en Twitter que muchos de los que se escandalizan con estas calificaciones y con quienes las emiten se pasan la vida enfrentándose voluntaria o forzosamente a otro tipo de evaluaciones que van a condicionar su vida. Desde unas oposiciones para funcionario hasta el índice Klout. Desde el número de “followers” hasta las entrevistas de trabajo. Desde los Globos de Oro hasta los Razzies.

Supongo que, en algunos momentos, es necesario establecer un valor que transforme algo intangible (influencia, conocimientos, reputación,…) en algo medible para poder tomar decisiones.

Alguna vez he dicho por aquí que la marca, personal o comercial, es solo un subproducto de un mundo imperfecto. La marca trata de transmitir confianza para tomar una decisión cuando somos incapaces de obtener toda la información. Cuando hay que elegir algo, especialmente cuando implica un riesgo (dinero, salud, prestigio,…) las marcas son útiles porque reducen la barrera de la desconfianza.

Eso se aplica también a las personas y por eso existe el Branding Personal. Cuando no sabes a quién elegir, es muy probable que escojas a aquella persona que tiene una Marca Personal más potente y alineada con lo que buscas.

La otra opción es encontrar el modo de reducir ese riesgo en la decisión mediante algún valor objetivo o numérico. Por eso existen las agencias de calificación, las listas de éxitos y los tests de personalidad. Parece que muchos se sienten más tranquilos si son capaces de convertir a un ser humano en un número dentro de un gráfico.

Yo, que soy de ciencias, tengo muy claro que casi nada en este mundo es predecible ni medible con absoluta precisión y las personas o los conjuntos de personas, aun menos. Pero parece que un numerito (especialmente si tiene decimales) es capaz de transmitir tranquilidad a mucha gente, especialmente a quienes no entienden de números.

Y aquí es donde llegamos al meollo de la cuestión. Siempre he pensado que es un error dejar tu vida en manos de otros. Y eso es lo que ocurre cuando dejamos que sean otros (agencias, empresas de selección o robots como Klout) los que nos califiquen y simplifiquen hasta lo absurdo. Las personas, organizaciones y paises somos mucho más complejos, poliédricos y valiosos de lo que puede representar un numerajo.

Cuando tu futuro depende de una cifra que otros te otorgan es que has hecho las cosas muy mal. Cuando tu futuro profesional está en función de lo que diga una persona (jefe, headhunter,…) o un test, no puedes culpar a nadie más que a tí.

Si la reputación de un país depende de lo que diga una agencia de calificación, es que no has entendido lo que es la reputación o, lo más probable, es que te la has cargado hace mucho tiempo. Si realmente tuvieses prestigio o estima por parte de tus “clientes”, lo que digan estas agencias sería irrelevante.

Cuando hablamos de Marca Personal debería ocurrir lo mismo. El objetivo es no tener que pasar por el mal trago de que te califiquen (o descalifiquen). No se trata de prepararse para hacer una entrevista de trabajo, unos tests de personalidad o pasar un proceso de Assessment, lo que hay que hacer es saltárselos.

Si te has posicionado como un referente, como un profesional con Marca Personal, es mucho menos probable que tengas que recurrir a una evaluación. Así que deja de preocuparte por que otros te “den las notas” y empieza a pensar en “dar la nota”. Que ya somos mayorcitos.

Sin categoría »

[13 ene 2012 | 15 Comments | ]

Ayer por la mañana me dirigía a una reunión en Madrid y me encontré una pequeña manifestación de gente con bata. No sé de qué era, pero supongo que pedirían mantener sus derechos o mejorar sus condiciones. Justo entre ellos había una mujer mayor tratando de vender juguetes y un cartel en el suelo con el texto, “Trabajo La Voluntad”. No sé que querría decir pero, junto al resto de la escena, me pareció muy triste y muy representativo de lo que está ocurriendo.

Creo que nos estamos enfrentando a una situación única y dramática de la que mucha gente no termina de ser consciente. No se está debatiendo si una subida salarial debería ser del IPC o del IPC más 1%. Lo que los profesionales nos estamos jugando es nuestra propia supervivencia, y en este caso no se trata de una metáfora.

Hace unos días, mi amigo Luis Labrador vino unos días a España y estuvimos hablando sobre la situación en el mundo del cine.

Luis es el mejor ejemplo de lo que una persona puede conseguir en un país en el que valoran a los buenos profesionales. Llegó a EEUU con unos pocos ahorros y en este momento está en Disney, después de pasar por SONY, Dreamworks y rechazar trabajar para la ILM porque no le apetecía vivir en San Francisco (¡Qué cabrón!).

Pues bien, lo que Luis me decía es que no basta con ser un profesional reconocido (con Marca Personal) en tu sector, ni tener un historial como el suyo. Al final, las empresas están yendo a reducir costes. Y en este momento, con el boom de las películas de animación, hay animadores a patadas dispuestos a trabajar casi gratis. Así que nadie tiene asegurado su puesto. Lógicamente, Luis hace tiempo que tiene diseñado su plan B (y C, y D,…). Pero muchos otros prefieren seguir pensando que a ellos no les va a tocar.

Todo este rollo lo cuento porque con mucha frecuencia, al hablar de Estrategia y de Branding Personal, la persona que tengo delante suele soltarme la siguiente frase:

Es que yo no me veo…

Tras los puntos suspensivos puedes poner lo que quieras. Es que no me veo… como Autónomo, escribiendo un blog, haciendo networking, estudiando algo para aumentar mi valor, hablando en público, pensando en mi profesión como mi empresa y mi trabajo como mi producto,… La lista de excusas de este tipo es infinita.

El problema es que al mundo se la suda el que tu te veas o no. A ver si despiertas, todo va a seguir contigo o sin ti. Y si no te ves, puedes entender que los demás tampoco te van a ver.

Tras este “Es que yo no me veo” hay un elemento fundamental relacionado con la Marca Personal, La Identidad. La clave está en que cuando asumimos un papel, cuando nos etiquetamos, cuando definimos un posicionamiento, es muy dificil cambiarlo. Y ahora no me estoy refiriendo a como nos perciben los demás sino nosotros mismos.

Por muy importante que hayas sido, puede llegar un día en el que tendrás que asumir que tu papel es distinto, que debes diseñar una nueva estrategia. Da igual lo potente que haya sido tu posicionamiento, tu Marca Personal. O si no, que se lo digan a Kodak que no se vieron y al final no van a verse ni en sus fotos.

Si has sido Jefe de…, Responsable de…, Funcionario, Empleado o Profesional de…, es muy dificil cambiar. Y ahí está una de las mayores dificultades del Branding Personal. Estamos hablando de reposicionar una Marca Personal, pero hay que empezar por uno mismo.

Tengo muy claro que esto del Branding Personal es algo para una minoría capaz de coger el toro por los cuernos y entender que “Yo SÍ me veo” de lo que sea para poder sobrevivir y luego vivir. Los demás podrán seguir pensando que lo que está ocurriendo no va con ellos o que salir de esta es cuestión de tiempo, como en otras ocasiones. Allá ellos.

No tengo intención de perder ni un minuto en convencer a quienes “no se ven”. Eso es responsabilidad de cada cual. Yo simplemente proporciono las herramientas y la estrategia a quienes han decidido ponerse en marcha para salir adelante y progresar.

Afortunadamente hay gente que está haciendo todo lo posible para que aquellos que “no se ven” tengan herramientas para dejar de ser invisibles. Mi buena amiga Maria Luisa Moreno y Jose Ramón Villaverde han creado un libro increible para aquellos que quieren buscarse la vida. Se titula Películas, buenos consejos y cómo encontré trabajo. Está escrito con claridad y sin irse por las ramas.

Además, los autores me dieron la increible oportunidad de escribir uno de los prólogos. El otro está escrito por una tal Fátima Báñez que, por lo visto, tiene un cargo majo en algún ministerio.

Así que, tu mismo/a. Si no te ves, no te preocupes que pronto no te verá nadie. Pero si empiezas a verte y a ver las orejas al lobo, más vale que empieces a moverte ya. Aquí, el que no se mueve no sale en la foto.

Sin categoría »

[10 ene 2012 | 10 Comments | ]

Pues ya estamos de vuelta. Aunque no me he movido fisicamente, he conseguido desconectar bastante de dospuntocerolandia y me ha cundido bastante. He dado un empujón potente a mi trabajo. Pero ya iré contándolo poco a poco.

Como en años anteriores, estos días hemos visto y leído un montón de buenos propósitos para este año que empieza. Supongo que, hace unos meses, tu también te planteaste hacer algunas cosas, pero entre los follones diarios, la percepción del tamaño del objetivo o simplemente la dejadez, en el día de hoy estás igual que hace doce meses excepto en una cosa, tienes un año más… (o menos, según se mire).

Así que se me ha ocurrido hacer un ejercicio tipo Regreso al Futuro tratando de ver lo que habría pasado si, hace un año, hubiéses puesto en marcha un plan de Branding Personal. En realidad, lo que sale se parece mucho a la subasta del ”1,2,3 Responda otra vez” cuando a los concursantes les enseñaban lo que habían perdido (con un ¡Ohhhhhhh! muy grande)

Autoanálisis. (Tiempo necesario: Indefinido)

Una de las cosas más difíciles a la hora de diseñar tu Plan de Marca Personal es decidir una serie de cosas sin las cuales no es posible posicionarse de una forma sólida. En algún momento de tranquilidad, pudiste haber reflexionado sobre tus objetivos, tus valores, tus prioridades. Si no tienes una visión, si no haces un análisis claro de aquello que te apasiona o que te motiva, no puedes dejar una huella en nadie. 

La mayoría de la gente a la que me dirijo no tiene ni idea de lo que quiere ni hacia donde se dirige. Y sin esto no es posible trazar ningún plan. Esto no es filosofía ni autoayuda, es pura estrategia. Lo que te propongo es lo mismo que propondría cualquier consultor de empresa, ¿Qué narices quieres? No lo sabías hace un año, pero hoy sigues sin decidirlo.

Aprendizaje. (Tiempo necesario: 4-5 horas/semana)

Seguramente cuando terminaste tu licenciatura, tu MBA y nosecuantos programas de especialización más, pensaste que te ibas a comer el mundo. Pero el mundo está a punto de comerte a tí… si no lo ha hecho ya. Lo que nos enseñan en nuestro sistema educativo suele ser bastante inutil para la vida “real”, así que es necesario aprender y actualizarse constantemente.

Siempre suelo decir que cada año habría que incorporar dos “productos” nuevos al “portfolio”. Me refiero a aprender algo nuevo sobre tu profesión, conocer una herramienta o desarrollar una habilidad. En este momento tenemos los medios para aprender o actualizarnos a un coste ridículo o nulo. Hay conferencias por todas partes, hay documentos gratuitos,… El que no quiere aprender es porque no le da la gana. ¿Cuantas cosas útiles (no gilipolleces de dospuntocerolandia) has aprendido este año?

Blog. (Tiempo necesario: 1-2 horas/semana)

Te pasas el día leyendo blogs (como este) y viendo lo que dicen los demás. Pero seguro que tienes algo que decir. En algún momento te has planteado crear un blog, pero siempre lo acabas dejando. Crees que no se te va a ocurrir nada, o piensas que se van a reir de lo que dices, o crees que no vas a tener tiempo. El caso es que ha pasado un año y aquí estás, leyendo esto en lugar de escribirlo tú.

Si hubieses puesto en marcha tu blog hace 365 días y hubieses escrito una cosa a la semana, en este momento tendrías 52 post escritos, que es más de lo que suele escribir la mayoría.

Ponencias. (Tiempo necesario: Preparar, 4-8 h. Impartir, 1h)

Seguramente has asistido a alguna charla, conferencia o ponencia en los últimos meses. Puede incluso que la hayas visto por “streaming” sin moverte de tu casa o de tu oficina. Y quizás has pensado que tu podrías hacerlo mejor o decir cosas más interesantes. Pero si es otro el que está hablando y tu quién está escuchando, la responsabilidad es solo tuya.

Que te inviten a hablar en público es tan sencillo (o tan complicado) como ofrecerte a hablar sobre un tema interesante. Y si no cobras nada, no te quiero ni contar. No tienes que aparecer en Expomanagement, puedes coger “tablas” en el colegio de tus hijos o en la universidad en la que estudiaste hablando a los alumnos.

Poco a poco vas entrando en el “circuito”, puedes utilizar tu blog o tus redes sociales para divulgarlo (grabar vídeo, hacer fotos) y puedes conseguir que otros hablen de tu conferencia en sus propios blogs. Si te hubieses puesto las pilas podrías haber dado una charla cada dos meses. No es demasiado, ¿verdad?

Networking. (Tiempo necesario: 2 horas/semana)

Todos los días comes. Seguramente irás con la misma aburrida gente de siempre para hablar del trabajo. Pero hay formas más útiles de establecer contactos.

No puedes pretender desarrollar una Marca Personal potente si siempre te diriges a la misma audiencia. Es necesario diversificar, conocer gente interesante en otros sitios. Vale, ya sé que da pereza (al menos a mí), pero si solo tuviese tiempo para hacer una cosa me quedaría con esta.

Intenta asistir al menos una vez al mes a algún evento interesante. En este momento podrías haber conocido a unas cincuenta personas interesantes (4 por evento). Pero no te quedes callado en una esquina, haz el esfuerzo de conocer gente. O llama a aquellos amigos de los que hace tiempo que no sabes nada. Y sobre todo, no lo hagas para pedir o para llorar. Hazlo cuando no necesites nada o aún mejor, cuando puedas dar algo.

Libro. (Tiempo necesario: 3 horas/semana)

Lo he dicho aquí alguna vez, pero lo repito, no me gusta escribir, aunque no lo parezca. Cuando he escrito los dos libros he sufrido mucho, especialmente porque soy muy perezoso. Pero un libro típico suele tener unas 150-200 páginas. Eso significa que si le dedicas un rato cada día (1 hoja/día), podrías escribir dos o tres libros al año.

La mayor dificultad a la hora de escribir es… escribir. Si tienes un blog, dedicas un tiempo para aprender, preparas conferencias y conoces gente, te aseguro que el libro está casi escrito.

Estas son solo algunas ideas. Podría darte algunas más, pero ya las iré compartiendo poco a poco. Lo que quiero dejarte claro es que debes dejar de llorar por la leche derramada y ponerte las pilas. Nadie te va a regalar nada, más bien al contrario.

No digo que lo hagas todo, pero debes comenzar por algo. Así que más vale que empieces ya (que el público se va) o dentro de un año podrás leer de nuevo este post y deprimirte.

Sin categoría »

[23 dic 2011 | 5 Comments | ]

Como en años anteriores, llega el momento de desenchufarse un poco de todo esto y de dedicar el tiempo a quienes tenemos más cerca… y un poco a nosotros mismos. Así que os deseo que paséis lo mejor posible estos días y nos veremos el año que viene.

 

NOTA: Y aunque no suelo utilizar el blog para vender o hacer publicidad, si no se te ocurre nada y quieres hacer un regalo práctico, no te olvides de mi libro de este año, EXPERTOLOGÍA

Sin categoría »

[20 dic 2011 | 8 Comments | ]

En el penúltimo post explicaba porqué creo que para un profesional o para un negocio es prioritario tener clientes antes que fans. Evidentemente siempre es mejor tener ambos, pero si, como suele suceder, tus recursos son escasos tendrás que escoger una opción.

En realidad creo que el debate sobre clientes o fans no es más que la version empresarial del dilema amor/sexo. Es la eterna discusión sobre si es necesario que exista uno para tener el otro (o viceversa) y de sus múltiples variantes.

La cuestión es, profesionalmente ¿Es más importante que te quieran o que te deseen/necesiten? Como siempre hay alguien que lo piensa, ya doy por sentado que lo mejor es que existan ambos (amor/sexo, cariño/deseo), pero entonces este post se acabaría aquí.

Por si acaso alguien no se ha dado cuenta, no me considero el tipo más cariñoso, simpático o empático del mundo, más bien al revés. No presumo de ello, simplemente lo constato. Así que, supongo que a lo largo de mi vida he tenido que encontrar otros modos de salir adelante. Seguramente mi planteamiento del concepto de Branding Personal tiene mucho de mi forma de pensar y de ver la vida.

Una vez escribí un Twitt que decía: “Una persona influyente en dospuntocerolandia es aquella de la que se dice o piensa: Hay que seguir a este/a tío/a aunque sea un gilipollas”.

No estoy diciendo que haya que ser una mala persona o un capullo, lo que pretendo transmitir es que, a la larga, un profesional o una empresa sobrevive si es capaz de ofrecer algo relevante, si es capaz de ser el mejor en lo suyo. Y además, no todo el mundo es simpático o extrovertido. Los tímidos o antipáticos también existimos.

Yo no entiendo de automovilismo, pero cuando nuestro Fernando Alonso ganaba campeonatos del mundo me llamaba la atención que la gente le criticase por no ser simpático. Eso me parecía absurdo. Alonso hacía bien su trabajo y consiguió algo que parecía imposible. Pero parecía que tenía menos mérito porque no se dedicaba a ir de coleguita. Sin embargo, Tiger Woods era todo simpatía y amabilidad y luego resultó ser un desgraciado que utilizaba a las mujeres.

En dospuntocerolandia se está llevando esto a extremos patéticos por no decir patológicos. Da la sensación que aquí todo el mundo habla de amor (conversar, colaborar, cooperar,…) cuando lo que se busca es sexo (ingresos, negocio, supervivencia,…). Creo que lo importante no es utilizar trucos para que “te quieran” sino dar lo mejor de tí para que te “deseen”. Ojo, aquí estoy hablando del uso empresarial y profesional de las Redes y no de ocio o de otro tipo de usos privados.

Siempre he dicho que  para desarrollar una Marca Personal potente lo primero de todo es tener algo relevante, útil o necesario que ofrecer. Cuando tu oferta, tu contribución o tu “core business” personal es igual que el resto, lo que debes hacer es encontrar el modo de diferenciarte haciéndolo mejor. Sin embargo, parece que la mayoría de la gente prefiere seguir ofreciendo lo mismo pero multiplicando los contactos. Supongo que es como intentar ligar saliendo mucho para ver si de ese modo “cae” algo.

Hace poco estuve en un evento importante relacionado con los Recursos Humanos. Allí estaban todos los que puedas pensar. En esos actos me gusta ver como actúa la gente. Es muy curioso analizar el lenguaje no verbal. Pero lo que no deja de sorprenderme es la forma en que se comportan por vender algo algunos/as de los que admiras. Hay quienes buscan a “su presa”, la arrinconan y la protegen para que nadie se la quite, como si estuviesen defendiendo “su tesooooro”. Otros/as se acercan a su objetivo y se ponen a babear y a poner ojitos como el gato de Shrek.

No digo que no haya que establecer relaciones o comportarse como personas civilizadas y educadas. Lo que pretendo transmitir es que si eres capaz de asociar tu Marca Personal con algo útil, relevante y, si es posible, único, vas a poder mantener una postura digna.

Cuanta más gente quiera elegirte a tí, más opciones tendrás tú de elegir. En la medida en la que lo que ofrezcas carezca de interés o sea percibido como algo que puede ser ofrecido por otros a un coste menor, tendrás la tentación de “venderte” y/o de “rebajarte”. Y eso es justo lo contrario de lo que pretende el Branding Personal.

Así que, lo repito por si alguien lee este post en diagonal. ¿Hay que tener amigos y ser sociable? Si, por supuesto. Pero eso no debe (ni puede) sustituir o ser más importante que tener algo valioso que ofrecer. En cualquier caso creo que un cliente suele acabar siendo un amigo, pero por alguna razón, lo contrario no suele funcionar.