No naces diferente, te haces

MarcaUno de los conceptos con los que se suele asociar con más frecuencia el Branding Personal es con la de la diferenciación. Parece que hay que ser diferente, distinto, incluso algunos hablan de ser único. Lo cierto es que, aunque es verdad que cada uno de nosotros tiene un código genético singular e irrepetible, cuando hablamos en términos profesionales eso de ser único es mucho más complicado. Hay demasiada gente ofreciendo cosas similares y hay que encontrar el modo de aportar algo nuevo.

En realidad, eso de ser el único de tu categoría suele ser más un problema que una ventaja porque seguramente será mucho más difícil encontrar un hueco en el que encajes. Normalmente estamos acostumbrados a elegir a profesionales, productos o servicios que sean parecidos a algo existente pero que ofrezcan algo distinto.

Cuando eres el único en tu categoría y lo que haces no puede compararse con algo conocido, se hace mucho más complicado “vender” lo que ofreces. Ese es uno de los problemas de los pioneros. Deben dedicar mucho tiempo y esfuerzo a abrir caminos que luego aprovecharán otros.

Así que, no te obsesiones por encontrar una idea genial o inventar la rueda cada mañana. Si quieres posicionarte como un profesional distinto y conseguir que tu Marca Personal destaque y sobresalga, mejor encuentra el modo de convertir lo conocido en diferente. Eso es bastante más sencillo de conseguir que encontrar algo que no haya ofrecido nadie. Y aquí entran en juego varios elementos que combinados con algunas reglas básicas de creatividad pueden servirte para destacar sobre la multitud.

Básicamente tienes que hacerte la siguiente pregunta ¿Qué puedo añadir, eliminar, ampliar o reducir a lo que ofrezco? Si eres capaz de contestar esa cuestión te va a ser mucho más fácil que te perciban como alguien a tener en cuenta.

Cuando hablo de añadir, por ejemplo, lo que trato de decirte es que pienses de qué modo puedes sumar nuevos “ingredientes” a tu trabajo. Y lo más interesante es cuando consigues mezclar elementos heterogéneos y aparentemente difíciles de combinar. Por ejemplo, el Branding Personal es una combinación de psicología, gestión de proyectos, marketing o estrategia.

Imagina que eres responsable de producción de una empresa de alimentación y además te gusta escribir y te apasiona la fotografía. Quizás podrías utilizar esas dos piezas de LEGO profesional para crear materiales de formación para tu sector.

Piensa en lo que pasaría si te gustan las finanzas, tuviste un/a novio/a sueco/a que te animó a aprender su idioma y que además te encantan los coches. Y ahora trata de combinar esos elementos.

Lo divertido de hacer ejercicios de este tipo es que todos tenemos mucha “materia prima” con la que construir nuestra oferta profesional. Todos tenemos habilidades, conocimientos, experiencias o intereses sobre los que crear algo distinto. Y lo mejor es que ahora, si eres capaz de construir algo valioso y consigues que te conozcan por eso gracias a las herramientas dospuntocero combinadas con el Networking y aprovechar cualquier oportunidad que te ofrezcan para contarlo ante una audiencia de entre uno e infinitos asistentes, conseguirás sobresalir por encima de otros muchos profesionales “clónicos”.

Otra forma de diferenciarte es reduciendo en lugar de aumentando. Eso significa especializarse. En este caso no se trata de añadir nuevos elementos sino de escoger un terreno de juego más reducido pero más específico.

Siempre suelo decir en mis cursos que una pizza de ahumados vale cuatro o cinco euros más simplemente porque le han puesto un par de trocitos de salmón o anchoa. En realidad, la base sigue siendo la misma de una pizza normal, pero esos ingredientes la convierten en algo mucho más valioso.

Pues bien, tu puedes hacer lo mismo. Ingenieros, electricistas, peluqueros o cocineros hay a montones, pero si le pones un “apellido” a tu profesión te percibirán como alguien distinto en el sentido de más valioso porque estás centrado en un nicho algo especial.

Otra forma de sobresalir y destacar tiene que ver con tu estilo a la hora de hacer las cosas. Aunque lo que hagas no sea muy distinto de lo que hacen muchos otros, tu forma de comunicar, tu capacidad de sintonizar, tu actitud, tu comportamiento en una situación complicada o simplemente ir siempre con una sonrisa en la cara cuando te relacionas con otras personas puede posicionarte como alguien distinto.

Como ves, aquí no se trata de ser único profesionalmente porque eso es muy jodido y puede provocar más rechazo que otra cosa. Lo importante es que hagas un inventario de piezas, elementos, ingredientes o cualidades que puedas combinar. Lo mejor de todo es que eso ya lo tienes, así que sólo hace falta que las recopiles y trates de construir algo con ellas. Una vez que lo tengas o al menos hayas creado un “prototipo” de oferta profesional, lo que debes hacer es salir y contarlo para ir haciendo ajustes hasta que aquellos a quienes les expliques lo que haces te digan, “¡Me encanta lo que haces! ¿Cómo no se me había ocurrido a mi antes?”

Branding Personal, tu eliges

EstrategiaNo se puede tener todo. Así de simple. Punto.

Ya sé que en este entorno buenista en el que vivimos no queda bien decir que no puedes tenerlo todo, pero más vale que te vayas haciendo a la idea. Hay demasiada gente diciéndote que debes perseguir tus sueños pero hay pocos que te hablen del precio que debes pagar para alcanzarlos. Porque todo tiene un coste y cuanto más grande es lo que deseas, más deberás sudar para conseguirlo como decía la profesora de Fama.

El lado positivo es que casi siempre vas a tener alternativas, opciones y posibilidades para escoger. Una buena estrategia es la que consigue que alcances tus objetivos mediante una selección adecuada de tus tácticas. Pero siempre, siempre, vas a tener que elegir. Incluso cuando creas que no estás haciendo nada, estás escogiendo.

A estas alturas tendrás claro que tu Marca Personal es el impacto que generas en tu entorno y eso es el resultado de todo lo que haces… y lo que no haces. Pero todos esos impactos son consecuencia de elecciones personales que suman o restan.

El Branding Personal es un modo de gestionar tu vida de forma consciente y tomando tus propias decisiones en lugar de dejar que otros decidan por ti. El lado “negativo” es que cuando eres tú quien elige, ya no puedes culpar a otros. Sin embargo, no hay más que ver un telediario o leer un periódico para comprobar que mucha gente culpa al “sistema”, al gobierno, a sus padres, a la “educación” o a cualquiera menos a sí mismos de las cosas que les suceden cuando, en muchos casos, son ellos mismos los que han provocado esa situación.

La Marca Personal se basa en la responsabilidad individual, en tomar tus propias decisiones. Esas decisiones van a estar basadas en tus valores, creencias y experiencias. Por eso es tan importante el autoconocimiento en un proceso de Branding Personal. Cuando más claro tengas quién eres, lo que quieres y lo que te importa, más clara será tu estrategia y más confianza transmitirás a quienes te rodean.

Sólo serás libre cuando te atrevas a elegir, cuando decidas qué precio vas a pagar para conseguir lo que quieres y actúes en consecuencia. La otra opción es dejar que sean otros quienes decidan por ti, pero entonces no te quejes cuando te des cuenta que simplemente eres una “marca blanca” de quienes te marcan las pautas. Lo paradójico es que cuando te pones en manos de las decisiones de otros, también estás escogiendo.

Un proceso de Branding Personal implica hacer cosas para conseguir resultados, como todo en esta vida. Pero el tiempo y los recursos son limitados, por lo tanto más pronto que tarde hay que elegir.

Dice José Miguel Bolívar en Productividad Personal que hay que aceptar que, en los tiempos en que vivimos, no tiene mucho sentido eso de gestionar el tiempo. La razón es muy simple, hay más cosas que hacer que tiempo disponible. Así que debemos elegir porque es imposible hacerlo todo. Y de eso se trata, de tomar decisiones, de descartar y asumir que habrá cosas que no haremos, pero será porque así lo decidimos y no por accidente.

Digo esto porque quizás un elemento común en todos mis cursos y talleres es el momento “excusa” o “novoyapagareseprecio”.

Cuando digo que es necesario enfocarse y posicionarse en un tema, el comentario inmediato de alguien es “ya, pero es que a mi me gustan muchas cosas”.

Cuando digo que hay que dedicar tiempo a mostrar lo que eres capaz de hacer siempre hay alguien que dice “ya, pero es que yo prefiero dedicarme a otros asuntos”.

Cuando digo que para conseguir tus “sueños” debes prescindir de otros, alguien dice “ya, pero es que yo lo quiero todo”.

El resultado final es que terminas sin hacer nada o algo peor, dispersas tus recursos y esfuerzos en tantas cosas (o en ninguna) que no consigues nada.

Hay tanta gente hablando de “sueños” que se olvidan del coste de conseguirlos, del precio que debes pagar para tener una mínima posibilidad de éxito y de las cosas que debes dejar de lado para poder enfocarte en conseguir lo que quieres.

La gente que ha dejado una huella profunda es aquella que ha sabido elegir con inteligencia (y quizás algo de suerte), la que ha prescindido de cosas que desea para centrarse en aquella que consideraba fundamental. Pero eso sólo lo puedes decidir tú. Únicamente cuando escoges libremente podrás decir que estás dejando tu Marca Personal. Cuando delegas tu responsabilidad en otros, tu huella se diluye y se debilita.

Cada elección influye en la forma en que nos ven. Y eso ocurre con todo. Igual que las ELECCIONES municipales y autonómicas del domingo van a influir en la Marca España, lo que decidas hacer ahora mismo va a influir en tu Marca Personal.

¿Vas a coger un libro útil para leer de camino al trabajo o vas a ponerte los cascos para escuchar música comercial? ¿Vas a salir a correr o te vas a meter un desayuno de 2000 kcal entre pecho y espalda? ¿Vas a dar un beso a tus hijos y a tu pareja y a decir lo que les quieres o no vas a decir ni mu? ¿Vas a crear el blog de una vez por todas esta tarde cuando vuelvas del trabajo o te vas a tumbar en el sofá a ver el futbol (porque siempre hay futbol)?

Branding Personal no es más que un modo de gestionar tu vida de forma consciente, de ser más libre sabiendo que eres tu quien eliges. Pero para escoger hace falta algo muy importante para tomar decisiones, VALOR y VALORES y desgraciadamente eso es algo que no abunda ultimamente… quizás por eso hay tan pocas Marcas Personales potentes.

NOTA: Empieza a ponerse en marcha el evento de los eventos de Marca Personal. Va a ser genial estar con tanta gente interesante. Si te interesa el Branding Personal, deberías tenerlo en cuenta.

Profesionalmente, ¿eres un perro, una estrella o una vaca?

EstrategiaUna de las cosas que tengo claras desde que empecé a desarrollar mi modelo de Branding Personal es que una Marca Personal o empresarial no es el resultado de un sólo “departamento” sino que es el impacto generado por todo lo que hacemos.

Por eso, ahora más que nunca, los profesionales debemos tener mentalidad de empresarios, independientemente de nuestra relación laboral con quienes necesitan lo que podemos ofrecerles. Y esa es la razón por la que el Branding Personal está íntimamente relacionado con la idea del YO S.L.

Lo bueno es que si los profesionales pensamos en nuestra profesión como en nuestro negocio, en nuestro trabajo como en nuestro producto y en la huella que generamos como en nuestra Marca Personal, podemos aplicar muchos de los modelos, teorías y herramientas empresariales que han surgido en las últimas décadas.

Precisamente en los últimos tiempos han aparecido tres libros útiles y sencillos para conocer esos modelos. El pequeño libro de las grandes teorías del management (Alienta), Las decisiones estratégicas (Conecta) y Designpedia (LID). En esos libros hay multitud de ideas, métodos y herramientas que son muy fácilmente aplicables a nuestra carrera profesional aunque hayan sido creados para grandes corporaciones.

librosmodelosUno de los modelos más conocidos es el de la Matriz del Boston Consulting Group en la que se organizan los productos de una empresa en función del atractivo del mercado (crecimiento)  del nivel de competitividad de la empresa (cuota). Un producto Estrella tiene mucha cuota y crecimiento. Un producto Interrogante tiene mucho crecimiento y poca cuota. Un producto Vaca tiene poco crecimiento y mucha cuota. Y un producto Perro tiene poco crecimiento y poca cuota.

Pues bien, como profesionales deberíamos preguntarnos de vez en cuando, en qué cuadrante estaría situada nuestra oferta profesional, nuestra propuesta de valor. Digo esto porque muchas de las personas con las que hablo creen que su trabajo es una Estrella cuando hace mucho que se convirtió en un Perro.

Algunos profesionales quizás en su momento aprendieron un lenguaje de programación fundamental que les permitió ser muy demandados por determinadas empresas tecnológicas pero ya hace mucho que dejó de ser un elemento diferenciador y valorado y ahora se preguntan porqué están en esa situación.

En el sector de la construcción hubo un tiempo en el que era fácil que el trabajo de algunos profesionales fuese una Estrella porque tuvo un rápido crecimiento y mucha cuota… hasta que se acabó el crecimiento y la cuota.

Cada cual deberá analizar cual es su situación profesional y el cuadrante en el que se encuentra su trabajo, pero lo que está claro es que no se puede vivir siempre de lo mismo. Si tu sector, tu trabajo o tu oferta profesional han dejado de ser una Estrella o una Vaca, ya hace tiempo que deberías haber pensado en renovar tu cartera de productos.

El problema es que nos han educado a trabajar en “lo nuestro”, pero eso ya no es posible. Hoy “lo nuestro” va cambiando constantemente y eso me parece una gran noticia porque nos obliga a mantenernos actualizados y además nos permite orientarnos hacia lo que nos gusta y nos interesa (lo de que nos apasiona siempre me ha parecido una cursilada).

Yo soy químico, he trabajado en logística, en producción, en compras, en marketing, en proyectos, ahora en esto y mañana… Dios dirá. Y eso me parece genial porque no hay nada más aburrido que dedicar toda tu vida a hacer lo mismo. De una manera más o menos consciente he aplicado la Matriz del BCG.

Como explican los libros que te comentaba, las matrices 2×2 son muy útiles para tomar decisiones porque nos permiten establecer relaciones. Una matriz interesante es la que comenta Richard N. Bolles en ¿De qué color es su paracaídas? (Gestión2000) en la que pone por un eje el sector y en otro el puesto. Eso significa que una persona puede cambiar de puesto y mantenerse en su sector o cambiar de sector y cambiar de puesto o cambiar ambos o no cambiar ninguno.

Digo esto porque parece que una vez que ocupamos un puesto en una empresa ya no nos podemos mover de ahí. Sin embargo, afortunadamente las oportunidades existen si las sabes buscar y, sobre todo, si te quitas algunas creencias limitantes de la cabeza. Quienes dicen “es que yo soy…” o “es que yo no me veo como…” o “toda la vida he hecho…” o “yo quiero trabajar en lo que he estudiado” simplemente se están bloqueando. Y eso sería letal si lo pensasen quienes dirigen una empresa y por supuesto lo es también si lo piensas tú que eres director general de tu empresa YO S.L. (Sin Límites).

Estos son sólo dos ejemplos muy sencillos en los que podemos aplicar modelos empresariales a nuestra profesión, que no es más que una empresa unipersonal. Como digo muchas veces, el conocimiento está ahí, los libros que te comento valen unos 12 Euros, es decir más o menos lo que te gastas en el aperitivo del domingo y sin embargo, pueden dar un impulso a tu carrera.

Por cierto, hoy es San Isidro, patrón de Madrid, así que, podría terminar este post diciendo: Matriz, Matriz, Matriz

Batir tu propia Marca Personal

OperacionesSuelo decir que el Branding Personal es como realizar un viaje desde un punto A hasta otro B pero que no termina nunca porque la gestión de la Marca Personal o de la huella que dejamos es un proceso permanente. Pero para saber si vamos bien encaminados o por el contrario nos desviamos, nos estancamos o retrocedemos, es conveniente establecer algunos indicadores.

Lo interesante de medir un proyecto es que inmediatamente eso afecta a tus resultados. Por cierto, el principio de indeterminación de Heisenberg ya decía algo parecido cuando se refería a partículas elementales. Es como si al controlar lo que haces, te convirtieses en tu propio competidor. Ya no se trata de ser mejor que otros sino algo más interesante, competir contra ti mismo para conseguir ser mejor cada día. Como dicen los coaches con esa expresión tan cursi, controlar te ayuda a “convertirte en tu mejor yo”.

En realidad se trata de hacer algo muy parecido a cualquier otra actividad en la que estemos intentando mejorar igual que haría cualquier empresa. Por ejemplo, hace unos meses, cuando decidí que ya era hora de perder algo de peso, descubrí el S Health, el podómetro que viene por defecto en algunos teléfonos Samsung y que mide tu actividad física. Empecé a utilizarlo más que nada por curiosidad. Pues lo cierto es que desde entonces lo utilizo como referencia para ver si me muevo más o menos. Y eso me está animando a tratar de mejorar cada mes o, al menos, a hacer algo cuando veo que estoy reduciendo mi actividad.

Creo que lo interesante de controlar los resultados de tus acciones y tareas es, como dicen los políticos cuando ven una encuesta electoral, analizar tendencias. Pienso que lo fundamental es revisar si vas creciendo o te estancas. Lo bueno es que al verlo de un modo tan concreto y tan gráfico, es muy difícil quedar indiferente.

Suele decirse que la marca en general y la Marca Personal en particular son intangibles pero yo no estoy de acuerdo. Precisamente cuanto más potente es la huella que dejan nuestras acciones, más resultados medibles, concretos y reales pueden producirse. Por eso deberíamos decidir qué es lo que queremos conseguir, cómo lo vamos a conseguir y de qué modo vamos a evaluar el resultado para volver de nuevo al principio y seguir mejorando.

Me da igual que quieras posicionarte como un profesional que busca empleo, que quiere conseguir visibilidad en su entorno, que trata de ascender en su empresa o que desea conseguir clientes. Siempre, siempre, va a haber acciones que puedes realizar y cuyas consecuencias puedes medir para evaluar si vas por buen o mal camino.

Visitas a tu sitio en La Red, llamadas de potenciales clientes, comentarios en tu blog, premios, citas en medios de comunicación, vídeos vistos en tu canal de YouTube, evaluaciones de los asistentes a tus ponencias… los indicadores son infinitos y sólo dependen de tu creatividad y tu capacidad de análisis.

Lo interesante es, como te decía al principio, que desde que empiezas a medir, tienes que enfrentarte con el competidor más difícil, Tu Mismo. Se trata de hacer lo posible para batir tu propia Marca Personal exactamente igual que haría cualquier deportista que quiera tener éxito.

Creo que los datos que más te pueden ayudar son los que dependen de ti directamente. Me refiero a que puedes cuantificar las llamadas telefónicas, los pasos que das cada día que vas a correr o las líneas que escribes para generar contenidos, artículos o un libro. Eso te ayuda a ver tu progresión. Como resultado de eso, ocurrirán cosas como recibir más y mejores ofertas, perder peso o tener más visitas a tu blog. Pero esas son sólo consecuencias de tus acciones, por lo tanto deberías preocuparte más por lo que puedes controlar y mejorar que por lo que escapa a tu control.

En este sentido soy bastante crítico con la obsesión que existe en Internet por medirlo todo. Parece que lo de medir y controlar ha dejado de ser una herramienta de mejora para convertirse en un fin en si mismo. El problema es que cuando te obsesionas por los datos, dejas de ver lo que ocurre realmente a tu alrededor, eres más reactivo que activo y pierdes el enfoque. Los datos son consecuencia de tus acciones y no al revés. No se trata de encontrar trucos (comprar followers, “engañar” a Google, reirle los chistes al jefe o estar un día sin comer) para conseguir datos mejores sino de realizar acciones que tengan influencia real a largo plazo sobre esos indicadores.

Creo que lo importante es utilizar indicadores que dependen de ti y no de algo ajeno a tu control. Puedes medir los pasos que das o el tiempo que dedicas a aprender cosas nuevas pero tratar de ser más o menos “influencer” o tener más o menos followers sólo es una derivada de hacer las cosas mejor o peor y es esto último lo que realmente debes medir.

Así que, mi consejo es que te centres en lo que puedes mejorar o cambiar por ti mismo/a, que actúes de forma constante durante algún tiempo, que analices las consecuencias y que, a partir de ahí tomes medidas. Pero debes entender que los datos, indicadores por sí solos no te van a servir de mucho sin tener claro que es lo que los produce y, sobre todo, como se pueden mejorar. La pregunta importante no es ¿Qué está ocurriendo? sino ¿Qué estoy haciendo para que esté ocurriendo?

NOTAS: Aunque todavía faltan algunas semanas, te informo de tres eventos en los que voy a intervenir por si te interesan.

Alicante. Refresca tu negocio: desarrolla los valores intangibles organizado por Carolina Hernandez. Puedes informarte aquí.

Valencia. 9 de Junio. Jornadas de Marca Personal y Talento con Roberto Luna, Fernando Botella y Xesco Espar

Barcelona. 27 de Junio. I Congreso Marca Personal de Instituto de Expertos con Raimón Samsó y Daniel Gabarro

¿Cuánta visibilidad necesita tu Marca Personal?

MarketingSuelo decir que una de las bendiciones de mi trabajo es que, con frecuencia, yo aprendo tanto o más que las personas a las que asesoro o formo. Creo que es fundamental mantenerse siempre humilde y jamás pensar que lo sabes todo porque eso es letal para tu desarrollo a la par que aburrido. Esta ha sido una de esas semanas en las que me he llevado unas cuantas lecciones aprendidas.

Cuando hablo de un proceso de Branding Personal suelo compararlo con el panel de instrumentos de un coche o de un avión o de algo tan básico como un ecualizador. Lo que trato de transmitir es que el Branding Personal, que es el proceso consciente que va a conseguir que dejemos una Marca Personal potente, consiste en manejar unas cuantas variables o mover unas determinadas palancas para conseguir ese efecto o resultado que es el impacto o la huella que dejamos.

Como creo que debería estar claro a estas alturas de la película, las palancas de las que disponemos incluyen el establecimiento de objetivos, misión y visión, la gestión de creencias y valores, el diseño de una propuesta de valor profesional, la elección de la audiencia adecuada, la generación de confianza y sintonía o el marketing personal entre otras. Lo interesante es que no hay una posición fija para esas variables sino que cada persona puede y debe ajustarlas en función de su situación y propósito.

Desgraciadamente, muchos de los que dicen que “venden” Marca Personal simplemente se limitan a uno sólo de esos elementos o incluso a una parte de ellos. Eso sucede, por ejemplo, con quienes dicen que una Marca Personal se ¿crea? utilizando todas las Redes Sociales posibles y se olvidan de todo lo demás.

De lo que no se dan cuenta es que cada una de esas variables por sí solas no tienen ningún efecto o algo peor, pueden ser incluso contraproducentes. Si te lanzas al Social Media sin tener una propuesta de valor o careciendo de una visión o una misión, el impacto que vas a generar va a oscilar entre nulo y negativo.

Cuando explico mi modelo, evidentemente hablo de todos esos “ingredientes” para que quienes me escuchan sepan cómo construir su propia estrategia. Trato de darles a todos ellos la misma importancia. Sin embargo, hay un elemento, el de la visibilidad, notoriedad o marketing personal que suele atraer y casi obsesionar más que el resto y existe cierta tendencia a considerar como secundarios los otros componentes.

Pues bien, esta semana hablaba con un grupo de emprendedores sobre sus proyectos y analizaba el modelo con cada uno de ellos. En uno de los casos, posiblemente en el proyecto más ambicioso y con garantías de éxito de todos ellos, comentaba con uno de los integrantes que me llamaba la atención la poca visibilidad individual de cada uno de ellos. Pero tal y como me lo razonaba esta persona, esa discreción o interés en mantenerse en la sombra era algo premeditado y consciente. Eso me llamó la atención porque parece que en dospuntocerolandia estamos acostumbrados y casi obligados a hacer lo posible para que nos conozca el mayor número de personas y consigamos una visibilidad máxima.

Su razonamiento era aplastante y reconozco que me enfadé conmigo mismo al darme cuenta de lo rápido que se pierde el enfoque si te olvidas de lo importante. Lo que me explicaba es que ellos ya tenían la visibilidad, la notoriedad, el conocimiento y sobre todo el reconocimiento de quienes eran importantes para su proyecto. Es más, dadas las características de su modelo de negocio, una mayor visibilidad, especialmente en algunas redes sociales, no sólo no sería beneficioso sino que podría perjudicarles por transmitir una imagen frívola, por tener que enfrentarse a una audiencia que no entendiese ni estuviese interesada en su proyecto o porque haría saltar la liebre y dar ideas a la competencia en un momento clave.

Cada uno de ellos se había posicionado perfectamente en la mente de las dos o tres docenas que les interesaban del modo en que querían. Cada uno de ellos ocupa un lugar perfectamente definido en la memoria de los inversores, “business angels”, periodistas especializados o clientes tecnológicos que influyen en su proyecto… y todo lo demás simplemente añadiría ruido y confusión.

Cuento esto porque parece que si no dedicas un tiempo y unos recursos absurdos y de los que careces para conseguir la mayor “popularidad” posible, pero eso no es correcto porque no estás gestionando bien tu Marca Personal. Precisamente estos emprendedores de los que te hablo son un modelo de libro de Branding Personal. Ellos realmente están GESTIONANDO bien su Marca Personal porque tienen claros todos los elementos del modelo y dan a cada uno de ellos el peso que requiere.

EcualizadorAl tener claro lo que pretenden, lo que venden, a quién se dirigen, como generar confianza y cuales son los canales más adecuados para generar el máximo impacto, consiguen una gestión muy eficaz de sus recursos y no se pierden en tareas irrelevantes.

Así que, recuerda que aquí no hay un guión establecido. Cada cual debe mover las palancas adecuadas para optimizar su estrategia de Branding Personal y que la visibilidad, como el resto de las variables, va a depender del resto de los factores. Así que a la pregunta ¿Cuanta visibilidad necesita tu Marca Personal? la respuesta está clara, depende de tu proyecto profesional. De perogrullo, pero se olvida con facilidad.

No eres un parado, eres un profesional

VentaHabía pensado en otro título para ponerle a este post que era algo así como “¿No tienes trabajo? pues actúa como si lo tuvieses” porque cada día me encuentro con gente que se presenta a sí misma como parada o desempleada cuando, en realidad, eso no es ni mucho menos lo que les define.

Cuando una persona está en el paro (como me ha ocurrido a mi un par de veces), simplemente está pasando por una etapa profesional más. Pero no tener alguien que te pague una nómina no significa que no seas tan profesional como cuando trabajas para alguien. Por lo tanto, esa no debería ser la forma en que te presentes o peor aún, en que te veas a ti mismo/a.

Suelo decir que, cuando estás en el paro, lo “unico” que ocurre es que momentáneamente no tienes clientes porque trabajar por cuenta ajena significa vender el 100% de tu trabajo, oferta o profesionalidad a un único cliente.

Estar desempleado significa que no tienes clientes, lo que, por otra parte es una situación que muchos profesionales independientes, autónomos o emprendedores comparten en algunos momentos.

Hay una diferencia entre la mentalidad de desempleado y la de profesional por cuenta propia. El primero piensa que sólo puede trabajar si aparece una oferta de empleo. El segundo busca “clientes”, oportunidades o cualquier ocasión en la que alguien esté dispuesto a remunerarle por sus servicios independientemente del tipo de contrato.

El parado se considera a sí mismo y se presenta como un desempleado (como he comprobado cada vez que pido a un grupo de personas que se presente). El que tiene mentalidad de emprendedor, autónomo, “freelance” o profesional independiente se ve a si mismo como un proveedor de servicios que está buscando oportunidades constantemente e independientemente del tipo de contrato o relación que establezca.

Cuando pregunto a quienes asisten a mis cursos o talleres cual es la primera preocupación de alguien que se ha quedado en el paro suelen decirme cosas como, la autoestima, la actitud o el prestigio social pero suelen olvidarse de lo principal. Me refiero a que lo prioritario es encontrar el modo de generar ingresos de nuevo porque además suele resolver muchas de las preocupaciones de las que hablan.

Lo que ocurre es que si la única forma de ganar dinero va a depender de la aparición de una oferta de empleo, entonces vamos de culo, especialmente en tiempos de crisis como esta. Y eso sucede cuando un profesional tiene mentalidad de empleado, “cuentajenado” o “nominado”.

Desde el punto de vista de la Marca Personal, presentarse como parado es letal además de falso.

En primer lugar porque tener un contrato o cobrar un subsidio de desempleo (si lo cobras) no cambia tu profesionalidad. Que estés trabajando o que momentáneamente no tengas “clientes” no te hace mejor o peor profesional y no debería definirte. Pero si te preguntan que a qué te dedicas y respondes que “ahora a nada”, “estoy en el paro” o algo parecido entonces ya te estás etiquetando equivocadamente.

En segundo lugar porque aunque no haya nadie que te esté pagando una nómina, se supone que estás haciendo muchas de las cosas que haría un profesional en nómina. Me refiero a hacer contactos, formarte, imaginar y desarrollar proyectos, darte a conocer, buscar oportunidades de negocio,… o deberías estar haciéndolo. El problema es que eso es más difícil si consideras que sólo eres profesional si tienes un empleo.

Hay quienes me dicen que si quieres que te den un empleo deberás decir a todo el mundo que estás en el paro pero yo no estoy de acuerdo con eso. Creo que es mejor dejar de pensar que alguien te va a DAR un empleo, lo que van a hacer es buscar a quién mejor les pueda solucionar un problema o realizar un trabajo.

Por lo tanto, dedícate a buscar oportunidades y ofrécete como la persona más adecuada para ocupar un puesto que quizás ni siquiera existe hasta que tu lo propongas. Eso te sitúa en una posición negociadora mejor, te diferencia de otros como tú y te obliga a ser más proactivo.

Preséntate como lo que eres profesionalmente, no como parado. Abogado, fontanero, conductor de autobús, analista de sistemas o jefe de compras internacionales de productos textiles, lo que seas, pero no te definas como desempleado porque es como si dijeses que una tablet es un cacharro de plástico y metal y te olvidas de todo lo que te puede ofrecer.

Básicamente un profesional que no tiene clientes debería dedicarse a tres o cuatro cosas.

Aprender lo que le falta y/o lo que le gusta y afortunadamente ahora existen medios y fuentes de sobra para hacerlo.

Buscar oportunidades profesionales independientemente del tipo de contrato o relación laboral o lo que es lo mismo, VENDER y eso es algo para lo que, desgraciadamente, no hemos sido entrenados.

Darse a conocer, mostrar y demostrar su valor y su profesionalidad y ahora también tenemos la posibilidad de hacerlo. Busca los sitios en los que se junten potenciales “clientes” y con eso me refiero a quienes realmente deciden en lugar de buscar a los intermediarios o headhunters. Habla de tu trabajo y de lo que eres capaz de hacer siempre que puedas en lugar de decir a todo el mundo que estás en el paro. Utiliza Internet para mostrar tus logros y si no los tienes porque eres muy joven o quieres cambiar de sector, da tu opinión sobre cosas relacionadas con los temas a los que te quieres dedicar.

Pero sobre todo, deja de verte a ti mismo y de mostrarte ante los demás como un no-profesional porque eso es falso. Tienes (o puedes mejorar) las cualidades, las capacidades, los requisitos necesarios para resolver problemas y satisfacer necesidades. Sólo tienes que ofrecer tu trabajo en lugar de buscar un empleo. Es una cuestión de mentalidad no de papeles. El problema es que parece que muchos prefieren esperar a que pase la crisis, que no depende de ellos, a cambiar su forma de pensar, que sí depende de ellos.

Algunos libros recientes muy útiles para tu Marca Personal

Estructura6Hace algún tiempo que no hablo de libros que me han gustado y que me han sido útiles en el diseño de estrategias de Branding Personal. Así que hoy, que es el comienzo de un puente, es un buen momento para elegir uno de ellos, disfrutar de su lectura y aprender algunas cosas que pueden ser muy útiles para reforzar tu Marca Personal.

Por cierto, ayer, mientras elegía los libros de los que quería hablar me di cuenta de algo que me pareció estupendo e increíble. Me refiero a que, excepto uno de ellos, todos están escritos por personas que conozco y de las que me considero amigo. Eso es algo que sería impensable hasta hace unos años en los que era muy raro encontrar autores españoles que escribiesen libros de gestión de éxito.

Seguramente tú mismo serás amigo o te habrás cruzado o charlado en algún sarao o evento con algunos de los autores que te comento y eso es algo maravilloso. Creo que si todo esto es posible es gracias a la visibilidad y notoriedad que nos proporcionan las herramientas dospuntocero. Pero también es justo y necesario reconocer el apoyo y la apuesta que han hecho editores como Roger Domingo y otros que han corrido el riesgo de darnos la oportunidad de escribir lo que nos apetecía sin poner ningún tipo de límites.

Productividad Personal de Jose Miguel Bolivar

Una de las ventajas de conocer a los autores de los libros que lees es que no te pueden engañar, no puede existir una contradicción entre lo que escriben y lo que hacen porque les conoces. En el caso de Jose Miguel, su libro sobre Productividad Personal es un ejemplo “de libro” de la aplicación de este concepto a sí mismo y en nuestro entorno. Aunque ya hay otros libros sobre este tema, creo que el de Jose Miguel es la versión más práctica, cercana y comprensible que podemos encontrar en este momento. Te va a ser muy útil para superar esa barrera a la hora de desarrollar una Marca Personal que es la supuesta falta de tiempo.

Tu plan de visibilidad de Neus Arqués

Si en este país fuésemos justos, Neus hace mucho tiempo que debería haber sido portada en muchos medios relacionados con el “management” y reconocida como la pionera (a mi me gusta decir que es la “madre”) en esto del Branding Personal. Su nuevo libro es un estupendo manual lleno de consejos, recetas y tácticas para que cualquier profesional consiga el reconocimiento que merece. Ahora que se escriben y de dicen tantas chorradas relacionadas con la Marca Personal es fundamental recurrir de nuevo a quienes sentaron las bases de este concepto para evitar confusiones y engaños.

Los 88 peldaños del éxito de Anxo Pérez

Uno de los mayores privilegios que he conseguido en estos últimos años es tener la posibilidad de conocer a gente a la que admiras. En las ocasiones en las que he coincidido con Anxo y en las que hemos conversado no me ha quedado más remedio que callarme (y mira que es difícil) y escuchar porque es uno de los tipos más brillantes e inteligentes que he conocido. Reconozco que he tardado en leer su libro porque me temía que fuese un libro de autoayuda lleno de tópicos. Sin embargo, ese temor desapareció tras la primera línea. Es un libro motivador pero realista, humilde pero sin complejos y sobre todo lleno de recomendaciones útiles y aplicables de inmediato.

El superhéroe de las presentaciones de Gonzalo Álvarez Marañón y David Arroyo García

Decía que cada vez que hablo con Anxo me quedo con la boca abierta, pues bien, con Gonzalo, al que conozco desde hace más tiempo, me ocurre algo similar. Basta con que eches un vistazo a su historial profesional para entender lo que te digo. Pero sus libros sobre presentaciones creo que son lo mejor que se ha escrito sobre el tema y no me refiero sólo a nuestro país. Este último me parece absolutamente brillante y, a diferencia de lo que sucede con autores anglosajones, tiene la ventaja de que lo que te explica es algo que cualquiera que ha tratado de hacer una presentación en nuestro entorno puede entender. En muchas de las páginas me sorprendía a mi mismo asintiendo porque todo lo que contaba es algo que me había sucedido.

#Superprofesional de Alfonso “Yoriento” Alcántara

¿Qué se puede decir de Alfonso a estas alturas? Todos nos hemos divertido, aprendido y motivado con sus conversaciones y ponencias. Pues bien, este libro es lo más parecido a pasar un rato con él. Como me decía hace poco, lo más difícil no ha sido escribirlo sino borrarlo porque tenía tantas cosas que contar que en algún momento debía hacer una selección. Pero creo que el resultado es más que excelente. Te aseguro que te va a poner las pilas, incluso puede que en algunos momentos te haga enfadarte contigo mismo porque te va a decir cosas que no te gusta que te cuenten. Pero como decía hace poco, una patada en el culo te da más impulso que una palmadita en la espalda.

Diseñando la propuesta de valor de Alexander OsterwalderYves Pigneur  y Gregory Bernarda

Aquí debo confesarte que aunque Generación de Modelos de Negocio es un libro y una metodología que está ayudando a mucha gente, creo que está algo sobrevalorada. Por esa razón, tenía algunas reservas sobre este nuevo libro que está intimamente relacionado con el anterior. Sin embargo, debo decir que, en mi opinión es absolutamente genial. Desde el punto de vista de la Marca Personal, la fase de diseño de producto, oferta o propuesta de valor es algo que no está tan tratado como por ejemplo la fase de visibilidad y este libro lo compensa con creces.

Pues aquí lo dejo. Todavía estamos en tiempos de crisis y no es conveniente tirar el dinero en algo que no te vaya a aportar nada. Sin embargo, estos libros que te comento no sólo no son un gasto inútil sino que posiblemente sean la mejor inversión que puedes hacer en este momento.

LibrosMayo2015

Profesionalidad + Promoción = Prestigio

EstrategiaUna de las cosas que más me duele cuando se habla, mal, del Branding Personal es que se asocie a cuestiones superficiales y accesorias. Ya sé que ahora cualquiera utiliza el concepto de Marca Personal para dar más valor a su trabajo pero eso es demoledor para quienes trabajamos seriamente en esto.

En este sentido he visto cosas que vosotros no creeríais como “Aprende a cocinar para potenciar tu Marca Personal”, “Cómo crear una Marca Personal cambiando tu peinado” o “Las claves para elegir el avatar que conseguirá que tu Marca Personal sea imbatible”.

Creo que el mundo en general y dospuntocerolandia en particular está centrándose obsesivamente en lo accesorio, en lo superficial, en lo frívolo. ¿De verdad alguien puede pensar que su proyecto profesional va a depender de tener un avatar chulo? ¿Tiene sentido pensar que es más importante el diseño de un perfil en LinkedIn que demostrar tu profesionalidad mostrando tu experiencia y tus cualidades en otros canales online o offline más adecuados para hacerlo? ¿Qué se puede esperar de alguien que considera que un corte de pelo va a suponer la diferencia entre un buen empleo o quedarse en el paro (salvo que seas Jennifer Aniston o Justin Bieber)?

Ojo, aquí estoy hablando de situaciones y personas normales. Evidentemente si quieres trabajar en Loreal y hace una semana que no te duchas y bajo tu pelo hay más vida de lo conveniente vas a tener problemas. Si pretendes trabajar en una gran consultora como experto en estrategia y tu avatar en Twitter es una foto tuya mostrando abdominales en plan MYHYV quizás no seas tomado demasiado en serio.

Desde el momento en que en un debate político se da más importancia a la chaqueta de los candidatos o en una entrevista de trabajo te pueden descartar por no llevar corbata, algo estamos haciendo mal. Precisamente el Branding Personal pretende que te valoren por lo que piensas, por lo que eres, por lo que sabes, por lo que haces mejor que otros, por lo que vales, por lo que defiendes, por lo que crees, por lo que creas, y en una posición mucho más baja, por el “envase”.

Ya digo que la imagen, el aspecto, lo externo debe mantener una coherencia con tu mensaje, pero no debería convertirse en EL MENSAJE.

Uno de los problemas que me encuentro con frecuencia cuando hablo de descubrir y desarrollar una Marca Personal potente es el de la falta de tiempo. Lo que parece que olvidamos es que SIEMPRE dejamos una Marca Personal. Cada vez que interaccionamos con alguien dejamos una huella, por lo tanto se trata simplemente de hacer lo correcto para que el impacto que generamos sea el que se ajusta a lo que somos y eso ocurre en tiempo real.

Eso significa que, en principio no haría falta una inversión especial de tiempo para dejar una Marca Personal memorable. Sin embargo, para poder dejar esa huella en más gente, podemos utilizar algunas herramientas de Marketing Personal (que no es lo mismo que Branding Personal) y ampliar nuestra audiencia y eso si implica una mayor inversión de tiempo y recursos.

Debes ser tú quien diseñe tu estrategia de Promoción, Visibilidad, Marketing Personal o como lo quieras llamar. Y ahí es donde entra en juego el sentido común. Evidentemente el día tiene 24 horas y da para lo que da. Lo que no puedes hacer es llegar a todo y encima hacerlo bien. Sin embargo, cuando das una vuelta por La Red o ves la inmensa cantidad de tareas y acciones que te recomiendan algunos “expertos” en Marca Personal se te quitan las ganas de hacer nada.

Créeme, la base de una gran Marca Personal está en lo que podríamos denominar las 3Ps, el Propósito, la Personalidad, la Profesionalidad, es decir, que depende de cosas que ya tienes o que vas a desarrollar a lo largo de tu vida. La cuarta P, la Promoción simplemente es un altavoz, es la forma en que vas a comunicar todo lo anterior y no debería acaparar más tiempo que las tres anteriores juntas como parece que nos recomiendan quienes escriben “leyes inmutables” de la Marca Personal.

Lo primero es SER, HACER y ESTAR pero parece que ahora lo importante es PARECER.

El Prestigio es el resultado de hacer bien las cosas de forma coherente, consistente y persistente y de ser capaz de mostrarlo y demostrarlo. Es decir, es una combinación de Profesionalidad y Promoción. Pero si tuviese que quedarme con una sola variable de la ecuación me quedaría con la Profesionalidad.

Lo cierto es que no me extraña que, a quienes tratan de entender qué es esto del Branding Personal y lo primero que se encuentran es una lista inmensa de reglas, recetas, claves y mandamientos sobre cualquier “tontá” superficial, se les quiten las ganas de ponerse en marcha y piensen que no tienen tiempo… yo pensaría lo mismo.

Si quieres ser recordado como alguien que ha dejado huella, que ha cambiado las cosas, preocúpate de hacer algo que cambie la vida de la gente en lugar de obsesionarte por tu “envase”.

NOTA: Y el miércoles 29 estaré de nuevo en Alicante en la Semana de la Internacionalización hablando de cómo generar un impacto cuando sales por esos mundos de Dios.. Puedes inscribirte aquí.

¿Lo has vivido o te lo han contado?

CualidadesUna de las cosas que primero descubres cuando decides (o te deciden) montártelo por tu cuenta es que no puedes ser muy selectivo con los trabajos que te ofrecen. Cualquier emprendedor o autónomo sabe que cada euro ingresado es un minuto más de vida de tu proyecto y de tu independencia.

Así que, hasta que consigas la velocidad de crucero, estarás haciendo cosas que no tienen nada que ver con tu objetivo final. Es lo que yo llamo Trabajos Alimenticios o lo que es lo mismo, los que te permiten pagar las facturas. Este es un aviso a navegantes que esperen hacer sólo lo que dice su PASIÓN y rechacen trabajos que “no les encajan”.

El problema de hacer trabajos de “lo que salga” hasta que puedas vivir de tu proyecto es que vas a dedicarte a cosas que no tienen nada que ver contigo y de las que sólo sabes lo que te han contado o que has leído diez minutos antes de ponerte con ello.

Mientras arrancaba con esto de la Marca Personal, algunos amigos me dieron la oportunidad de dar cursos o hacer proyectos de formación y consultoría que nada tenían que ver con mi experiencia… y eso se nota. El problema es que eso parece ser algo demasiado frecuente, especialmente desde que la información fluye con tanta facilidad en Internet. Hoy cualquiera se siente capacitado no ya a ejercer sino a pontificar después de haber leído un par de decálogos en Facebook traducidos de un gurú yankee o ver dos vídeos en YouTube sobre como hacer cualquier cosa.

Cuando tienes que defender algo que sólo conoces de oídas o de leerte todos los libros del mundo mundial pero a lo que nunca has tenido que enfrentarte frente a alguien que lleva años haciéndolo, entonces estás jodido. Y créeme, eso de que te saque los colores alguien que te da cien mil vueltas cuando se supone que eres tú el “experto” es una de las experiencias más patéticas a las que te puedas enfrentar.

De nada sirve aprenderte de memoria un curso de Técnicas de Liderazgo si en tu vida no has liderado ni a tu hamster. Es absurdo que trates de darme lecciones de SEO si no apareces ni en la decimoquinta página de Google o de cómo buscar empleo o crear una empresa si llevas toda la vida ocupando tu plaza de funcionario o en un puesto político. Si vas a explicar algo que no has vivido, prepárate para que te las den por todas partes… y con razón.

Cuando sabes de qué estás hablando porque lo has vivido, sufrido y experimentado, entonces vas a conseguir algo muy importante para posicionar tu Marca Personal. Me refiero a la sintonía, a la “química”, a que te digan que eres “uno de los nuestros”. Quizás no seas una eminencia que lleva años estudiando a los teóricos, ni puñetera falta que hace porque la realidad suele parecerse muy poco a lo que lees en los manuales. Lo importante es que sabes lo que significa hacer lo que dices.

Esa capacidad de  “conectar” es algo que detecto en mi blog cada día con más frecuencia. Son muchas las personas que me dicen que lo que les gusta de lo que escribo es que a ellos les ha pasado lo mismo.

Muchos estamos hartos de leer y escuchar chorradas que quizás funcionen en Seattle o en Oklahoma o en una situación muy específica, pero que no tienen nada que ver ni con nuestra realidad ni con nuestras circunstancias. Mejor habla de lo que te sucede a ti y a quienes conoces en lugar de utilizar ejemplos ajenos o algo peor, de escenas de películas (¿No estás harto de ver siempre las escenas de Gladiator o En busca de la felicidad para hablar de tu situación laboral?)

¿Significa eso que hay que olvidarse de hacer cursos, de leer y aprender todo lo que puedas? De ninguna manera. Eso hay que hacerlo siempre y cada día más porque hoy lo tenemos más fácil que nunca. Lo que digo es que no puedes quedarte en el texto, en la conferencia o en el post de “claves inmutables” sino que hay que ponerlo inmediatamente en práctica y empezar a cometer todos los errores posibles.

A mis alumnos de “master” siempre les digo que empiecen a practicar con lo que tienen más a mano, es decir, con ellos mismos. Les digo que lo que le ocurre a las empresas no es muy diferente a lo que les sucede a ellos. Le animo a que se vean como profesionales que venden servicios y a que consideren su trabajo como su producto en su empresa YO S.L.

Si mis alumnos quieren trabajar en una organización, ¿Por qué no se aplican a ellos mismos lo que se supone que van a hacer para quienes les contraten? ¿Por qué no demuestran lo que son capaces de hacer con el marketing, la productividad, la comunicación, las finanzas, el posicionamiento en buscadores o la dirección general utilizando como Conejillos de Indias a ellos mismos?

En este momento surgen como setas supuestos EXPERTOS de todo tipo (Experto según la RAE es práctico, hábil, experimentado) pero más bien deberían presentarse como TEÓRICOS porque muchos no han vivido nunca lo que se supone que van a hacer contigo. Así que si alguien dice que va a decirte cómo “tener” una gran Marca Personal, ser más productivo, estar bien posicionado en Google, encontrar el empleo de tu vida o ganar mucho dinero investiga un poco para comprobar si se ha aplicado el cuento.

Y si eres tu quien quiere dedicarse a asesorar a otros sobre algún tema, empieza cuanto antes a aplicarlo o no vas a durar ni un asalto.

Critícame

CualidadesLas cosas no siempre salen bien. Puede que lleves años haciendo algo, pero un día, por alguna razón, las cosas no salen como esperas. Puedes ser tu, pueden ser las herramientas, puede ser la gente con la que interaccionas, puede ser que la situación haya cambiado, pueden ser muchas cosas. Pero hay momentos en los que algo falla. Y lo mejor que puede ocurrir es que haya alguien que te lo diga.

Jode, claro que jode que alguien diga que no le gusta algo de lo que haces. Incluso puede que sea una crítica injusta o infundada, pero por mucho que quieras evitar que te afecte, siempre te acaba tocando la fibra sensible. Y eso es lo mejor que te puede suceder. Son esas críticas, justificadas o no, las que te hacen despertar y ponerte las pilas.

No hay nada peor que recibir siempre mensajes de alabanza y palmaditas en la espalda, justificadas o no. Cuando todo el mundo habla maravillas de tu trabajo es cuando empieza tu declive o mejor dicho, cuando ya estás cuesta abajo y sin frenos. Te duermes en los laureles, te sale tripa, dejas de leer cosas interesantes para tumbarte delante de la tele o no te despegas del iPad para ver vídeos chorras.

Siempre, y digo siempre, va a haber alguien a quien no le guste lo que haces o dices. Especialmente si tratas de lanzar mensajes que se salen de lo políticamente correcto. Sin embargo, en este mundo buenista, buenrollista y tan Hello Kitty de dospuntocerolandia, parece que solo hay espacio para los “eres un crack” o los “#muyfan”. Y eso es letal para un profesional… sobre todo si se lo cree.

Cuando hablo de críticas me refiero a las constructivas y no las que sólo pretenden hacer daño o a los ataques personales. Pero ese tipo de críticas implican un esfuerzo porque no sólo se limitan a decir lo que haces mal sino que alguien dedica parte de su tiempo a hacerte sus propias propuestas. Y eso es un regalo.

Cuando alguien te critica es que algo estás haciendo mal… o sorprendentemente bien. Nadie habla de los que simplemente cumplen con lo esperado… salvo cuando meten la pata. Las críticas surgen cuando te equivocas haciendo lo de siempre o cuando arriesgas y tratas de sorprender.

Pero lo mejor de todo es que, por mucho que te duela, por muy enfadado que estés cuando alguien habla mal de algo que crees que haces bien, todo acaba pasando y tu te has llevado una lección aprendida.

Ojo, yo no soy de los que habla maravillas de meter la pata y de cometer errores. Creo que lo mejor es que los errores los cometan otros. Pero si quieres evolucionar, especialmente en terrenos desconocidos, no te queda otra que lanzarte y pegarte algunas leches. Quizás te queden cicatrices, pero una cicatriz es quizás la forma más visible de lo que representa tu Marca Personal, es como una medalla al valor.

Durante estos años he hecho y dicho muchas tonterías pero hoy no estaría aquí si no me hubiese atrevido a hacerlas y decirlas. Pasar un rato de vergüenza para probar algo nuevo es algo impagable y que compensa con creces. He pasado por momentos en los que he deseado desaparecer pero hoy me alegro de haber hecho tantas idioteces… y espero seguir haciéndolas y cuando más gordas mejor.

Es curioso el ser humano. Podemos recibir evaluaciones extraordinarias y un aplauso general pero nos acabamos fijando en las cuatro personas que no aplauden o las que te ponen una nota muy por debajo de la mayoría. Y como te decía antes, eso es buenísimo porque son esas personas las que te hacen replanteártelo todo.

Como decía en algún post anterior, el mundo avanza gracias a los contreras, a los que ven algo mejorable donde los demás sólo ven algo perfecto, a quienes demuestran que te aprecian precisamente porque te dicen lo que no les gusta de ti.

La buena crítica, la crítica con fundamento y con propuestas es el alimento de los campeones. Durante los años que llevo escribiendo este blog o dando cursos o talleres son muchos los que me han mantenido centrado gracias a sus comentarios cuando se me iba la olla más de lo habitual. Escucha a todo el mundo pero recuerda que la decisión final siempre será tuya porque eres tú quien tiene todos los datos.

Dospuntocerolandia puede llegar a ser un mundo muy falso en el que los amigos no son amigos y en el que lo que mostramos sólo es una selección de “grandes éxitos” de nuestra vida. Pero sólo los amigos de verdad, los que conocen esos aspectos aburridos, rutinarios y poco agraciados de nuestra vida son los que se atreven a decirte que ya no eres el mismo o que deberías cuidarte un poco.

Por eso quiero dedicar este post a todos los que han hecho el esfuerzo de criticarme con “fundamento”, de regalarme un poco de su tiempo para hacerme sugerencias o simplemente para decirme que hay algo que no les termina de convencer. Porque son ellos los que me mantienen despierto y me hacen levantarme cada día a mejorar lo que hago.

NOTA: Te recuerdo que el viernes estaré en Internet 3.0 en Alicante y espero que nos echemos unas risas… y unas críticas constructivas.