#PBLabDay, la mejor fiesta de fin de curso

logopblabday2Estos últimos días han sido de los más intensos y positivos que he tenido en mucho tiempo y eso que últimamente estoy disfrutando muchísimo.

La tarde del sábado estuve en el evento “Vamos a por todas” que organizó Raimon Samsó. Es una de esas ocasiones en las que das gracias Dios por poder hacer lo que te gusta y conocer gente a la que admiras.

Conocí a Daniel Gabarró que me transmitió una forma bastante sensata de tratar temas más trascendentales de los que yo suelo trabajar. Pero dijo algo que me gustó especialmente y que me da pie a escribir este post.

Dijo Daniel que él funciona con el calendario escolar. ¿Qué quiere decir esto? Pues que durante nueve o diez meses al año se dedica a ejecutar, pero los meses de verano se dedica a investigar, preparar y reflexionar sobre nuevas ideas y conceptos.

Me alegró que lo dijese porque eso es algo que yo llevo haciendo desde hace algunos años y me daba un poco de vergüenza decirlo. Parece que eso de pensar y meditar está asociado a tocarse las narices, que es una especie de eufemismo de “tumbarse a la bartola”. Creo que no estamos acostumbrados a reconocer que hay momentos en los que hay que cambiar de actividad para poder seguir avanzando. Ya sé que si trabajas para una empresa lo tienes crudo, pero esta es otra buena razón para diseñar un camino profesional alternativo.

Precisamente el día anterior tuve una conversación enormemente divertida y productiva con Natalia Gómez del Pozuelo sobre esta necesidad de desconectar para pensar. Ella nos comentaba que todos los días dedica unas horas a pasear y a reflexionar porque lo necesita para crear. Por cierto, si todavía no conoces a Natalia ya estás tardando porque es absolutamente brillante.

Pues bien, si para mi estas fechas son equivalentes al final del año académico, no me ha faltado ni siquiera una fiesta de fin de curso. Pero ha sido la mejor de toda mi vida.

Durante el viernes 26 y sábado 27 hemos tenido la oportunidad de juntarnos por primera vez una gran parte de la “tribu” del Branding Personal en el Personal Branding Lab Day. Supongo que utilizar términos como congreso, jornadas o cualquier otro sustantivo no reflejan ni la milésima parte de lo que han representado estos días.

PBLabDay-2015-fotofinalLa sensación de camaradería, de sentir que estamos participando en algo grande, de buen rollo, de compartir ideas comunes ha sido espectacular. No sé si de muchos encuentros profesionales la gente sale con la lagrima a punto de caer cuando termina.

Estas jornadas han sido el mejor ejemplo de lo que significa dejar una Marca Personal. Me quedaría con dos que creo que representan a quienes dejan la huella más profunda, me refiero a la Generosidad y al Valor.

Los más críticos, a la par que desconocedores de lo que representa el Branding Personal, suelen decir que todo esto va de egos, de divos, de narcisistas y gente que sólo piensa en sí misma. Pues bien, se trata precisamente de todo lo contrario. Una marca, personal o comercial, sólo es importante si es capaz de aportar algo a los demás. Y este evento ha sido el mejor ejemplo.


La generosidad de los participantes, tanto los que se subían al estrado como los que escuchaban ha sido inmensa. Pero si hay que agradecer especialmente a alguien que esto haya salido así es al equipo de Soy mi marca, liderados por Jordi CollellGuillem Recolons. Sólo con generosidad y humildad puede dejarse una huella profunda porque la marca sólo existe si hay alguien en quién dejarla.

Modelo Branding PersonalLa otra parte de una Marca Personal es la relevancia, el valor, la capacidad de aportar algo. Y está claro que con el nivel de los participantes no ha faltado materia prima o contenidos para trabajar durante meses. Se han tratado todos los temas relacionados con el modelo que hemos asumido como válido.

Podría seguir y no parar, podría decir lo emocionante que ha sido poder compartir este espacio con Neus Arqués, poder escuchar a Arancha Ruíz, poder ver en acción y abrazar a tantos amigos y amigas a las que sólo conocía y admiraba a través de dospuntocerolandia.

Como te digo, este ha sido el mejor final de curso y lo mejor de todo es que va a tener continuidad.

Pero lo mejor que puedes hacer es echar un vistazo a estos primeros artículos y resúmenes que van apareciendo.

Storify de Guillem Recolons

Resumen de Ricard Pons

Resumen de Soy mi marca

Resumen de Javier Zamora

Resumen de Carolina San Miguel

Resumen de David Barreda

Resumen de Oianko Choperena

Resumen de Alicia Ro

Resumen de Joana Aranda

Resumen de Natalia Gomez del Pozuelo (Dime si no tengo razón sobre lo divertida que es)

Resumen de Yolanda Saenz de Tejada

Resumen de Cristina López

Resumen de Celia Hill

Resumen de Ximo Salas

Resumen de Javier Remón

Resumen de Montse Diaz

Resumen de Celestino Martínez

Y si quieres ver mi presentación, aquí la tienes.

Sube al escenario

MarketingHace un par de días me preguntaban la diferencia entre Branding Personal y Marketing Personal y la respuesta es sencilla.

El Branding Personal consiste en el descubrimiento, desarrollo, gestión y comunicación de la huella que queremos dejar.

El Marketing Personal se centra en esa última etapa, la comunicación, y su misión es hacer llegar tu Marca Personal al mayor número de personas adecuadas de la forma más eficaz posible.

Yo explico que esa transmisión o comunicación de tu Marca Personal puede hacerse a tres niveles que, combinados eficazmente, pueden conseguir resultados increíbles. Creo que la clave del éxito del Marketing Personal consiste en diseñar una estrategia, un “marketing mix” de canales de comunicación adecuados sin olvidar ninguno.

El primer nivel es el cara a cara, el 1-1 o, dicho de otra manera, cualquier situación en la que puedas dirigirte directamente a una persona o a unas pocas. Aquí suelo incluir las reuniones de trabajo, la charla de máquina de café, la comida de negocios, la entrevista de trabajo y, en general, cualquier evento de Networking. Se trata de todos esos momentos en los que puedes tener un encuentro cercano con otras personas a las que puedas mirar a los ojos y hablarles individualmente.

EL siguiente nivel es el que te sitúas frente a un grupo, el 1-varios, esos momentos en los que te conviertes en “profesor” y te subes a un escenario o lanzas tu mensaje a unas cuantas personas que te escuchan. Puede tener formato de conferencia, seminario, charla, discurso, taller, “workshop”, ponencia, o como lo quieras llamar. De lo que se trata es de encontrar la oportunidad de llegar al mayor número de gente pero sin “intermediarios” o barreras.

El tercer nivel es el del largo alcance, el 1-todos, o cualquier oportunidad de llegar a una audiencia ilimitada y, en principio, mucho más grande que en un encuentro directo o en una charla a un grupo. Aquí estoy hablando de llegar a medios de comunicación y, como no, a las herramientas dospuntocero.

Como ves, aunque hay una obsesión, a veces absurda y ridícula, por estar en Internet para dar a conocer tu Marca Personal, este canal sólo es uno más de una de las etapas del Branding Personal. Importante, si. Útil, también. Pero tu Marca Personal existe mucho antes de tocar un teclado y seguirá existiendo aunque no te des de alta en ninguna red social.

Recuerda que el Marketing Personal, especialmente en lo que se refiere a dospuntocerolandia, va a conseguir que llegues a más gente, pero no define tu Marca Personal.

Pues bien, de todas estas herramientas y canales, quizás de la que menos se habla es de la más eficaz de todas. Hay mucha información sobre Networking, hay contenidos sobre usos, técnicas, claves, tácticas, leyes y reglas de uso de Internet hasta el infinito y más allá. Sin embargo, en muchas menos ocasiones me encuentro artículos que describan la magia y el poder de hablar en público.

Es cierto que dar el paso para subirte a un escenario a pecho descubierto y hablar “de lo tuyo” requiere un esfuerzo y, sobre todo, un coraje que otros canales no exigen. Pero créeme que el esfuerzo merece la pena.

Piensa que ponerte delante de un grupo de gente desconocida a contar lo que haces, lo que sabes y, sobre todo, lo que puedes hacer por ellos tiene lo mejor de todos los canales que te he comentado.

Da igual que haya dos o dos mil personas delante, que te paguen o que no, que te salga genial o que te preguntes qué es lo que no está funcionando (ocurre a veces). Lo importante es que te atrevas y empieces cuanto antes.

Por un lado aportas valor. Se supone que si van a escucharte es porque se van a llevar algo útil. Pero en lugar de hacerlo de un modo más aséptico como podría ser mediante una Red Social o incluso un Blog, vas a tener un contacto mucho más cercano con aquellos a los que te diriges. Suelo decir que es algo así como un Networking de construcción masiva.

Por otro lado, vas a reforzar dos de los elementos más importantes en una Marca Personal, me refiero a la confianza y a la sintonía. Cuando te ven en acción, cuando transmites tus valores sin una pantalla delante, cuando te ven sonreír o hablar de cosas más personales estás llegando mucho más adentro que en medios más “seguros”. Y eso deja una huella mucho más profunda u memorable… para bien y para mal.

Además, si combinas bien este canal del mundo “real” con el “irreal”, el efecto es brutal. Actualmente, en cualquier evento en el que tengas la oportunidad de dirigirte a un grupo de gente va a haber muchos que repitan, comenten, juzguen o amplíen lo que dices y eso consigue que tu mensaje se refuerce y que sean otros los que hablen de tu trabajo sin tener que hacerlo tu. Eso genera confianza.

Como te digo, creo que se habla poco de la importancia de ponerse delante de un público o audiencia. Quizás es porque es uno de los canales que más miedo produce pero, como suele ocurrir siempre, lo más difícil es lo que mejores resultados genera. Pero si te preparas bien, aprendes a hacer buenas presentaciones con gente mi amigo Gonzalo Álvarez y te atreves a expresar lo que realmente piensas, el efecto es incomparable. Créeme.

“¿Qué quieres ser de mayor?” Mala pregunta

CualidadesLa semana pasada tuve varios de esos momentos “fluir” de los que habla Mihály Csíkszentmihályi. No se trataba de momentos especialmente interesantes o singulares sino absolutamente cotidianos y rutinarios. Precisamente ahí está la gracia.

La aspiradora que tenemos en casa, no uno de esos aparatos con obsolescencia programada sino uno de esos cacharros duros que tenemos desde hace muchos años, empezó a fallar. Así que lo abrí, lo desmonté, vi que era un problema tonto en el filtro y lo dejé preparado para unos cuantos años más.

Desde hace algunos días he empezado a preparar mi campaña de verano. Normalmente suelo utilizar los meses de julio y agosto a investigar y a preparar material nuevo para mi trabajo. Básicamente consiste en revisar lo que tengo, encontrar formas de mejorar o incorporar novedades y crear algo diferente.

Con frecuencia, algún amigo me pregunta si conozco a alguien que esté relacionado con algún tema de los que trabajo. Normalmente siempre suelo tener alguien en mente que pueda solucionarle la papeleta.

Estos son sólo tres ejemplos aparentemente inconexos de cosas que hago y con las que disfruto. Pero en realidad, aunque hable de aspiradoras, documentos de Estrategia Personal o red de contactos, todo gira en torno a lo mismo. Lo que hago es detectar necesidades, dividir el problema en elementos menores y juntarlos de formas diferentes. Eso es lo que he hecho toda mi vida y con lo que mejor me lo he pasado.

Cuando me preguntan qué hace un químico hablando de Marca Personal, para mi la respuesta es evidente. Lo que estoy haciendo no es muy distinto de lo que aprendí en la carrera. Simplemente tomo diferentes “reactivos” (coaching, gestión de proyectos, marketing, calidad, ventas,…), lo meto en un matraz y creo algo nuevo.

He tardado años o más bien décadas en darme cuenta de lo que me gusta hacer y creo que eso es lo que le ocurre a la mayoría de la gente. Y eso si es que lo descubre alguna vez.

Desgraciadamente partimos de una pregunta equivocada. ¿Qué quieres SER de mayor? es una pregunta trampa. Cuando hablamos de SER nos estamos refiriendo a nuestra identidad, a nuestras creencias, valores, ideas. Lo que esperan es una respuesta tipo, “Quiero ser Astronauta, Médico, Bombero, Explorador o Jubilado” y eso es tremendamente limitante porque bajo esos títulos hay muchas actividades y tareas distintas.

Y eso también ocurre cuando nos hacemos mayores. Muchos de mis alumnos con más de dos, tres, cuatro o cinco décadas a sus espaldas responden de forma parecida. “Quiero ser director general, empresario, emprendedor o responsable de marketing en una empresa tecnológica”. Pero esas no son más que denominaciones de un puesto o un cargo que implican muchas tareas distintas. Y además son complicadas de responder para los más jóvenes porque no saben si les gustará o no les gustará hasta que lo hagan.

Lo que yo te propongo es que te olvides por un momento del cargo, profesión o título y empieces a pensar en lo que QUIERES HACER, en lo que te GUSTA HACER. La pregunta correcta sería más bien ¿Qué cosas te gustaría HACER de mayor?

Quizás lo que te gusta, que curiosamente suele coincidir con lo que sueles hacer mejor, es juntar piezas para crear algo nuevo como me pasa a mi. O quizás lo que te gusta es escuchar a la gente. O quizás disfrutes contando historias. O puede que te apasione pasarte el día buscando información en todo tipo de formatos. O eres genial detectando problemas en situaciones aparentemente perfectas.

Todos somos buenos en algo aunque quizás no haya una profesión que lo defina. Entramos en una época en la que los títulos, diplomas o cargos que aparecen en una tarjeta de visita cada día van a importar menos. Lo importante va a ser descubrir, desarrollar y comunicar aquello que sabemos HACER mejor y tendremos que encontrar el modo de aplicarlo.

Lo bueno es que una vez que hemos descubierto qué es eso que nos gusta y que hacemos como nadie, podremos aplicarlo en muchos sitios. Mi capacidad de romper, reordenar y reconstruir cosas e ideas lo mismo me vale para la química que para el Branding Personal.

Si te gusta contar historias, igual puedes formar parte del departamento de comunicación de una empresa tecnológica que puedes ser un conferenciante motivacional para adolescentes con problemas. Y cuando lo decidas, entonces le pones un título, pero no al revés.

Cuando nos etiquetamos con un título, cargo o profesión ya vamos a ir cargando toda la vida con ello… especialmente si has dedicado varios años de tu vida a formarte en esa materia. Pero hay que ser valiente, tomar lo que te haya servido de eso en que te has preparado y atreverte a mezclarlo con otras cosas que te gusten.

Recuerda que una cosa es lo que ERES y otra lo que HACES. Si crees que ERES lo que HACES entonces el día en que dejes de hacerlo, te echen de tu puesto o cambies de profesión es como si dejases de SER tu. Mantén separadas ambas cosas.

NOTAS: Te recuerdo algunas actividades en abierto que tengo en las próximas fechas por si te interesa alguna

26 y 27 Junio. Barcelona. Personal Branding Lab Day. La gran fiesta de la Marca Personal. Va a ser genial y si te gusta el Branding Personal no te perdonarás no haber venido.

27 Junio. Barcelona. Vamos a por todas. Por fin voy a poder compartir unas cuantas horas conRaimón Samsó y la gente que le sigue.

1 Julio. Valencia. Escuela de verano AEDIPE. Vamos a ver si convencemos a la gente de R2H2 de las bondades del Branding Personal

13 Julio Almería. Cursos de verano de la Universidad de Almería. Vamos a hablar de empezar a posicionarte profesionalmente cuanto antes.

Marca Personal y los 15 minutos de gloria

EstrategiaEsta semana estuve en una exposición sobre Andy Warhol y su trabajo en esa especie de predecesor del Coworking que fue The Factory. Siempre me ha interesado mucho la figura de este artista.

He leído sus Diariostodo lo que ha caído en mis manos sobre lo que hizo en los años 70 y 80. Hubo excesos, excentricidades y locuras pero también genialidades. Pero lo que más me atrae de Warhol es la capacidad que tenía para atraer personas interesantes e influir en ellas. Por eso creo que es uno de esos individuos que realmente es un ejemplo de libro de Marca Personal.

Warhol ya se adelantó a los “Trending Topic” cuando manifestó aquello de “todo el mundo debería tener derecho a sus 15 minutos de gloria” aunque quizás hoy habría dicho más bien 15Mb de gloria. Pero lo interesante es que él mismo es un ejemplo de lo contrario. Si Warhol ha dejado una huella memorable es porque su trabajo, su obra y sus acciones se extendieron mucho más en el tiempo.

WarholEn la exposición leí otra frase suya que no recordaba y que decía que “la idea no es vivir para siempre, la idea es crear algo que sí lo haga”. Y creo que esa es la esencia del Branding Personal.

No se trata de lo que haces en un momento concreto, ni siquiera se trata de ti sino de lo que puedes hacer por los demás y por cambiar las cosas a mejor. Por eso se equivocan quienes piensan que que el Branding Personal es narcisista porque no han entendido que nadie deja huella si no hace algo por otros.

Cuento todo esto porque también esta semana ha habido un par de asuntos que van en la dirección opuesta a lo que significa descubrir, desarrollar y comunicar una Marca Personal pero que muchos siguen confundiendo.

Por un lado ha surgido la polémica de los tuits despreciables de algunos políticos. Cada vez que algún desconocido consigue sus 15Mb de fama en las redes hay alguien que me pregunta qué opino sobre su Marca Personal. Mi respuesta siempre es la misma, yo no puedo valorar la Marca Personal de nadie por un hecho concreto. Es como si me piden que valore a un pintor por un brochazo o a un literato por una frase.

Siempre me he negado a hacer análisis de gente famosa, popular o con una gran presencia mediática. La razón es sencilla. Normalmente lo que vemos de quienes consiguen mucha visibilidad suele ser el resultado de una estrategia de comunicación creada por otros. Y es difícil saber si lo que vemos es la realidad o una ficción creada por una agencia. No hay más que recordar el caso de Tiger Woods.

A mí me gusta analizar la huella de las personas que conozco, mi peluquero, el conserje de casa de mis padres porque todos creamos un impacto pero sólo podemos saber que es auténtico cuanto más cerca los tengamos o cuantos más datos nos proporcionen quienes les conocen o conocieron.

Por eso siempre digo que la mejor forma de analizar la Marca Personal de alguien que tiene o ha tenido repercusión en la historia o en su entorno es leyendo sus biografías o, mejor aún, sus autobiografías. Esos son los mejores manuales de Branding Personal. Y si me apuras, te diré que la Marca Personal de alguien tiene más sentido cuando ya ha muerto porque es como si su proyecto personal estuviese terminado y llegase el momento de hacer un análisis.

Por otra parte, hace un par de días, Marina Miller publicó un tuit en el que me incluía y que tenía un enlace a un vídeo con la intención de darse a conocer para encontrar empleo.

Lo cierto es que yo nunca he sido partidario de este tipo de acciones precisamente por todo lo que acabo de comentar. Creo que la credibilidad, la sintonía, el valor, los valores y todo aquello que está relacionado con la Marca Personal es el resultado de una trayectoria y no de una acción concreta. Llamar la atención es sencillo, lo complicado es mantenerla y generar confianza.

Creo que a estas alturas debería estar claro que una Marca Personal es el resultado de un trabajo constante, persistente, coherente y sin grandes altibajos. Los que consiguen ser valorados son aquellos que han conseguido ser conocidos como personas que sabes que no te van a dar un susto a las primeras de cambio, que no tienen un cadaver en el armario o que realmente son lo que parecen.

Una de las peores cosas que puede ocurrir si haces algo para llamar la atención es que cuando traten de saber algo más de ti no encuentren nada o, algo peor, que lo que vean sea patético. Debo decir que en el caso de Marina eso no ocurre y lo que he visto en su página web me parece interesante para una persona con su perfil marketiniano rompedor.

NOTAS: Te paso algunas actividades en abierto que tengo en las próximas fechas por si te interesa alguna

26 y 27 Junio. Barcelona. Personal Branding Lab Day. La gran fiesta de la Marca Personal. Va a ser genial y si te gusta el Branding Personal no te perdonarás no haber venido.

27 Junio. Barcelona. Vamos a por todas. Por fin voy a poder compartir unas cuantas horas con Raimón Samsó y la gente que le sigue.

1 Julio. Valencia. Escuela de verano AEDIPE. Vamos a ver si convencemos a la gente de R2H2 de las bondades del Branding Personal

13 Julio Almería. Cursos de verano de la Universidad de Almería. Vamos a hablar de empezar a posicionarte profesionalmente cuanto antes.

Se exige etiqueta

MarcaUno de los tópicos más extendidos y que más se repite últimamente en el mundo de la política en particular y en el de la gente “famosa” en particular es el del rechazo a las etiquetas.

Ayer escuchaba en la radio a un político de los que ha conseguido un empleo temporal de cuatro años como concejal que repetía la cantinela habitual cuando le preguntaban por su ideología. “No te puedo responder porque no me gustan las etiquetas” decía el tipo y se quedaba tan contento.

Inmediatamente después decía algo así como “No tenemos etiquetas, somos gente normal”. Parece que no se daba cuenta que con esa frase ya se está etiquetando, en primer lugar por describirse como indefinido y en segundo lugar al definirse como “gente normal” que a saber qué es lo que entiende él con eso.

Pues bien, yo quiero romper una lanza a favor de las etiquetas. He sido y seré siempre muy crítico con la tendencia a clasificarnos, etiquetarnos y meternos en el casillero mental que “nos corresponde”. Siempre critico al mundo de los Recursos Humanos y de la psicología por su empeño en reducirnos a un perfil estándar en lugar de descubrir lo que nos hace únicos, singulares y valiosos.

Pero por otra parte he de admitir que esa necesidad de colocarnos o de colocar lo que conocemos en un lugar concreto hace que las cosas sean más sencillas, que se genere confianza y que se establezcan vínculos más sólidos.

Desde que íbamos al colegio hemos etiquetado y nos han etiquetado. Hemos puesto motes, hemos elegido palabras con las que definíamos a los demás. En las entrevistas de trabajo nos han pedido que nos definiésemos o que hablásemos de nuestras debilidades y fortalezas. En una cita con alguien que nos gusta hemos dicho a la otra persona que nos hablase de lo que le gusta y lo que no.

Todo eso sirve para tener claro con quién nos estamos relacionando y para saber si esa relación, laboral, sentimental o de amistad puede tener alguna posibilidad de éxito.

Así que, está claro que ya que no puedes evitar que te etiqueten, lo que puedes hacer es utilizarlo a tu favor. El Branding Personal y el branding en general precisamente pretenden que ese recuerdo, impacto o huella que dejas en la mente de la gente sea el que mejor se ajuste a lo que realmente eres. Por eso, antes de que te etiqueten los demás, debes tener claro quién eres, para poder comunicarlo del mejor modo posible.

Quizás un político diga que las etiquetas no existen, que no hay izquierda y derecha, pero inmediatamente después, va a decir cosas como “nosotros SOMOS”, “lo que CREEMOS es” o “DEFENDEMOS que”, y desde ese momento ya están metiéndose en un casillero.

Me preocupan los políticos y las personas que dicen que no quieren etiquetas. Si no sabes qué piensan quienes se dirigen a ti, sólo van a generar desconfianza. Es una forma muy burda de no mojarse, de querer ir a todo, de transmitir que los valores son relativos.

Las etiquetas pueden ser una carga y pueden llegar a ser muy injustas. Con frecuencia hablo con amigos coaches que son muy buenos en su trabajo pero que se quejan de la mala imagen de la profesión. Ese es el problema de poner tu etiqueta por encima de tu propia identidad. Pero es cierto que al definirte como coach, fontanero, parado o “gurú” estás facilitando las cosas y ahorrándote explicaciones, para lo bueno y para lo malo.

El Branding Personal pretende tener cierta influencia en las etiquetas que te van a poner. Si gestionas adecuadamente tu Marca Personal, es probable que te perciban como realmente eres, pero la decisión final la van a tener los demás. Puede que un político no se etiquete como de derechas o de izquierdas, pero todo lo que haga o diga va a llevarlo en una dirección  u otra y serán los demás quienes lo clasifiquen.

Etiquetas como “gurú” o “gente normal”, las van a decidir quienes te conocen. No hay nada más triste que aquellos que se definen a sí mismos de un modo que depende de la forma de actuar o relacionarte. Especialmente si son unos “vendehumos” o de “normales” no tienen nada.

El problema de las etiquetas es que, una vez clasificado, reetiquetarte es lento y complicado. Pero también hay que reconocer que va a facilitar las cosas. Cuando eres capaz de comunicar lo que eres con un puñado de palabras bien escogidas y ajustadas a lo que realmente eres, todo va más rápido, conectas mejor y se descartan a quienes no encajan con esa descripción.

Por lo tanto, el que te gusten las etiquetas o no, es irrelevante porque van a seguir existiendo. Lo que debes hacer es conseguir que la forma en que te describan se ajuste lo mejor posible a lo que realmente te define. Para conseguirlo, en primer lugar debes tener claro quién eres y en segundo lugar actuar de forma consistente con tu identidad. Y no olvides que todo lo que haces suma o resta… especialmente si te dedicas a transmitir salvajadas en dospuntocerolandia.

Esto si es lo que parece

MarketingEl otro día, viendo una película de intriga, me dí cuenta que con demasiada frecuencia hay algún personaje que dice algo parecido a “tenemos que conseguir que parezca que…” o “debemos evitar que parezca que…”, “es mejor que consigamos que le vean como…”

Hasta hace pocas semanas hemos estado aguantando una campaña electoral y constantemente surgían comentarios parecidos más o menos explícitos. “Hay que trabajar para que nuestro partido no parezca tan…” o “Nuestro candidato debe parecer más (o menos)…”. Y así con todo.

Está claro que la percepción es la realidad. Que cuando no tienen más datos, nos van a juzgar por lo que ven de nosotros. Pero no podemos convertir todo lo que hacemos en una especie de farsa en la que haya que modificar o manipular la realidad para conseguir que parezca algo que no es. Ojo, aquí hablo de manipular, que siempre lo he entendido como una forma de influir utilizando argumentos falsos.

Tengo la sensación de que existe una enorme obsesión por maquillar la realidad. Las Redes Sociales están contribuyendo a reforzar esta tendencia. La razón es sencilla, cuando los demás sólo nos conocen por lo que comunicamos, es bastante lógico que tratemos de transmitir lo mejor de nosotros o incluso a mentir. Parece que se tiende a aportar información que conviene pero que no se corresponde con la realidad o, al menos, es bastante sesgada.

Creo que los primeros que están utilizando los medios no ya para distorsionar la realidad, sino para crear una completamente distinta son los profesionales del Marketing (y también los abogados). Y luego se quejan porque tienen mala imagen, porque la gente asume que “parece que se dedican a mentir y engañar”.

Siempre he pensado que el Marketing debe ser algo así una lente que saque a relucir lo positivo. Sin embargo, parece que con demasiada frecuencia es más bien un instrumento que trata de crear una realidad virtual o paralela.

Lo malo es que eso también afecta a quienes tratamos de hacer un uso honesto de estas herramientas. Por eso, desgraciadamente, todavía hay gente que considera que el Branding Personal es una forma de transmitir una imagen mentirosa o falsa de una persona. Pero quienes hacen eso no están desarrollando una Marca Personal sino una Marca de Personaje.

El problema de que una persona construya su posicionamiento sobre unas bases falsas es que es insostenible a corto plazo. No puedes basar tu Marca Personal en algo que no eres porque te acabarán descubriendo (y destrozando tu reputación) y porque te vas a sentir incómodo e inquieto y cada relación va a ser un drama. No trates de ser alguien que no eres para conseguir resultados a corto plazo o para contentar a todos menos a ti porque acabarás pagando un precio enorme.

En muchas ocasiones, si tratamos de transmitir algo que no somos no es por mala intención sino por algo mucho más sencillo, porque no tenemos ni idea de quienes somos y de qué estamos hechos. Por eso insisto tanto en que el primer paso y quizás el más importante a la hora de desarrollar una Marca Personal potente es el autoanálisis. Siempre he dicho que una Marca Personal primero se descubre, luego se gestiona y desarrolla y por último se comunica. Pero parece que actualmente se insiste en empezar (y casi siempre acabar) en la última fase.

Lo que hace que alguien deje una Marca Personal relevante y memorable es el autoconocimiento, no el maquillaje. No se trata de poner capas para ocultar lo que uno es sino de quitarlas para facilitar que los demás te descubran sin tener que hacer demasiado esfuerzo. Por eso es tan importante la autenticidad en un proceso de Branding Personal.

La mayoría de la gente a la que conozco no tiene ni idea de lo que quiere, de lo que es, de lo que le importa o de lo que es capaz de hacer. ¿Te imaginas a una empresa que no tuviese claros sus objetivos, misión, visión, oferta o fortalezas? Si analizas las empresas que van mal o que han desaparecido verás que a todas ellas les faltan algunos de estos elementos y todo el Marketing del mundo sería inútil si no lo descubren. Pues con las personas ocurre lo mismo. No puedes mostrar y demostrar lo que eres y lo que puedes hacer si no lo sabes.

Cuando eres lo que dices ser y no tienes que esforzarte en “parecer” nada ni nadie porque salta a la vista consigues dos efectos inmediatos muy poderosos para dejar huella. Generas confianza y sintonía. Consigues que te crean y te quieran (o te odien si lo que ven no les gusta, pero eso también es positivo porque te ahorra trabajo). A mi hace una ilusión especial cuando conozco en persona a alguien que me sigue en dospuntocerolandia o ha leído alguno de mis libros y me dice que soy justo como esperaban (aunque no sé si aceptarlo como un halago o un piropo).

Me gusta mucho la visión de que da de la Imagen mi amiga María Sánchez cuando hablamos de Marca Personal porque su batalla y su obsesión no es la de crear capas y capas que oculten o distorsionen la realidad de la persona sino todo lo contrario. Eliminar todo lo accesorio y superficial para que lo que se vea de ti sea lo más cercano a la realidad posible.

Por eso, cuando hablamos de Marca Personal, lo mejor que pueden decir quienes te conozcan es, “El/Ella es lo que me esperaba de ella, es justo lo que parece”.

logopblabday2NOTA: Se acerca el gran día. El Personal Branding Lab Day va a ser ESE MOMENTO el que deben estar quienes quieran formar parte de esta comunidad o quienes sientan interés en dejar una huella. Es de esas situaciones en las que con el tiempo dirás YO ESTUVE ALLÍ. Merece la pena. Todavía quedan algunas plazas, pero no esperes mucho o te quedarás fuera.

Para contar, cuenta

CualidadesHe comentado aquí con frecuencia que uno de los problemas, o más bien excusas, que suelen surgir cuando hablo de dar a conocer lo que sabes es que no tienes nada que decir, nada que contar. Esa especie de admisión de incapacidad para aportar nada sería preocupante si no fuese una respuesta equivocada. En realidad todos tenemos algo que decir y, de hecho, lo hacemos constantemente.

El problema no es que no tengas nada interesante o valioso que transmitir o crear sino que te asusta, te da pereza o no sabes como hacerlo en medios distintos a los habituales. Me explico.

Constantemente estamos opinando, hablando de las cosas que aprendemos, aportando ideas que se nos ocurren, criticando situaciones que vemos u ofreciendo soluciones a necesidades que detectamos. Eso ocurre en la empresa, en la familia o en una comida con amigos. Sin embargo, nos bloqueamos si eso mismo hay que hacerlo en un blog, en una conferencia ante un grupo de gente o en un artículo y no te quiero ni contar si es en un libro.

Pero lo que está claro es que si quieres que cuenten contigo, debes tener algo que contar. Si quieres contar algo, cuenta, y cuanto más cuentes, más contarás.

Una Marca Personal se basa en la confianza y en la sintonía. Pero es muy difícil que te crea o que te quiera si no sé nada de ti ni de lo que haces, de lo que crees o de lo que piensas. Cuéntamelo. Utiliza el formato que más te apetezca y con el que te sientas más a gusto. Vídeo, un post como este, una charla ante un grupo de personas, lo que sea, pero encuentra algo que te guste, ordena las ideas y sal a contarlo a todo aquel que quiera escucharte. Y si no hay nadie interesado, hazlo también, porque antes o después llegarán. Hay gente muy rara por ahí.

¿Y qué puedes contar? Pues desde el punto de vista profesional, hay montones de cosas sobre las que podrías decir algo. Y ten en cuenta que aquí no estoy hablando de que inventes la pólvora cada día ni que escribas una tesis doctoral en cada post o que trates de ganar el Nobel de Literatura en cada párrafo. Se trata simplemente de que veas algo interesante, detectes una necesidad o inquietud y opines sobre el asunto.

Con los años he descubierto que hay un aspecto importante que creo que marca la diferencia entre que lo que comuniques sea interesante o no. Me refiero a que siempre que cuentes u opines sobre algo, debes aportar valor y soluciones.

Si te limitas a criticar o a meterte con algo o con alguien puedes atraer momentáneamente a un grupo de personas descontentas que opinen como tu, pero no te van a tener en cuenta porque no aportas respuestas al problema. Así que, cuando hables sobre tu materia, abre nuevos caminos, ofrece puntos de vista distintos.

Pensarás que eso no es tan fácil, pero si eres sincero, te darás cuenta que eso es lo que haces cada vez que hablas con un amigo, tu pareja o tu compañero de cubículo cuando hablas sobre el modo en que deberían hacerse las cosas en tu empresa, sobre lo que debería hacer el gobierno o lo que tu harías si fueses…

Profesionalmente te valorarán menos, o simplemente ni existirás, si no cuentas lo que haces y cómo lo haces. No me refiero a que te eches flores sino a que aportes ideas y soluciones. Si no cuentas, tendrás que ofrecer un descuento.

Salvo que estés metido en una cueva oscura, silenciosa y sin contacto con nadie, todos recibimos información y sensaciones, conocemos personas y experimentamos cosas que, combinadas, nos permiten crear nuevas ideas y aportar soluciones. Sólo tienes que ordenarlas y contarlas. Incluso si estuvieses metido en la cueva podrías hacerlo y seguramente sería muy interesante.

Habla de los libros que has leído, de las personas que has conocido, de las sensaciones que has experimentado. Y como te digo, trata de encontrar siempre una aplicación o utilidad a todo eso. Todo, lo bueno y lo malo que te sucede, especialmente lo malo, es una lección aprendida que puedes divulgar para ayudar a otros y eso te va haciendo cada día más valioso. Pero profesionalmente es mejor que no cuentes cuentos salvo que seas un cuentacuentos.

Si todo lo que sabes, aprendes, sientes y experimentas te lo guardas para ti por vergüenza, pereza, desconocimiento o una especie de humildad o modestia absurda, entonces no vas a ser tenido en cuenta.

Si no escribes un blog, no hablas en público o no conoces gente nueva, te sentirás más cómodo y más protegido frente a posibles ataques (que casi nunca suceden y si lo hacen, suelen ser irrelevantes). Pero si no te abres al mundo, si no cuentas lo que sabes, si no contribuyes con tus ideas (geniales o ridículas) serás mucho más vulnerable porque cuando nadie sabe nada de ti, entonces cualquiera puede contar tu historia.

Si permites que tus compañeros, tu familia, tus amigos (o enemigos), Google o tus contactos en Facebook definan lo que eres, lo que haces, lo que sabes y lo que vales, entonces tu Marca Personal cada vez te pertenecerá menos a ti. Serás lo que otros han contado.

Incluso puedes ganar dinero contando cosas. Si cuentas las cosas bien, te pueden salir las cuentas.

Así que si quieres contar, cuenta… desde ya.

Yo sobreviví al Personal Branding Lab Day

logopblabday2Este es un post muy especial por muchas razones. En primer lugar porque en contadas ocasiones, por no decir ninguna, he utilizado el blog para promocionar un evento en el que participo (salvo las notas a pie de post). Y en segundo lugar porque las circunstancias de lo que te voy a comentar son únicas, en mi opinión.

Te pongo en antecedentes. Ya hace más de una década que algunos locos estamos hablando de Marca Personal y tratando de crear algo útil, replicable y con una estructura definida. A lo largo de los años, la “tribu” ha ido creciendo. Profesionales de diferentes campos han ido enriqueciendo lo que consideramos que debería ser un modelo estratégico de Marca Personal desde sus distintas facetas.

Lo mejor de todo es que, los que estamos enamorados de este concepto, ya no es que nos entendamos o nos aguantemos más o menos entre nosotros, es que que la cosa va mucho más allá y nos llevamos mejor que bien…, al menos hasta ahora. Todo ese rollo dospuntocero de colaborar, compartir, cooperar, conversar (lo de co-brar ya es más jodido) tiene su mejor ejemplo en la fauna de los Personal Branders. Eso de que no somos competidores sino coopetidores se aplica aquí al 1000%.

Y si lo piensas bien, tiene su lógica, aunque no lo hayamos planteado conscientemente. Es mejor hacer crecer de forma sana una categoría o un concepto que tratar de luchar por una parte ridícula en la que sólo estés tu. Hay que unir fuerzas en lugar de perderlas en luchas absurdas. Y por eso surge la necesidad de crear el primer evento en el que podamos juntarnos los que somos, los que quieren estar, los que quieren aprender incluso los que quieren criticar un concepto tan increíble como el Branding Personal.

Desde hace meses o más bien años, algunos nos hemos estado reuniendo para compartir ideas sobre Marca Personal, para poner un poco de orden y, sobre todo, para pegarnos unas comilonas de escándalo y echarnos unas risas. El problema es que todo lo que tenemos de voluntaristas, lo tenemos de perezosos a la hora de organizar un evento. Por eso hemos tardado tanto.

Si eso fuera poco, una de las cosas que teníamos clara era que el evento tendría una misión principal, la de divulgar y transmitir de una vez por todas lo que es y también lo que no es el Branding Personal. Empieza a haber demasiada confusión, demasiada gente mezclando ideas y adulterando algo que se sustenta en unos pilares muy concretos. Así que, viendo el panorama, y a pesar de nuestra pereza e incompetencia, nos hemos puesto en marcha y hemos creado el Personal Branding Lab Day.

En realidad eso de “hemos creado” es bastante injusto. Los que han estado empujando con fuerza han sido los “chicos” de Soy mi marca especialmente Jordi Collell y Guillem Recolons. Pero son muchos los que han puesto su granito o granazo de arena en distintas conversaciones, reuniones y videoconferencias durante meses. Arancha Ruiz, María Sanchez , Cristina Mulero, Pablo Adan, son sólo algunos de los que de un modo u otro han empujado desde hace años para que este evento exista. Pero sólo tienes que echar un vistazo al programa para ver qué gente tan grande va a participar.

El Personal Branding Lab Day que se va a celebrar en Barcelona del 26 y 27 de junio va a ser uno de esos momentos en los que hay que estar porque va a ser el nacimiento oficial de un concepto y esto ocurre en pocas ocasiones. Quizás podríamos hacer camisetas en las que ponga Yo sobreviví al Personal Branding Lab Day. O quizás se vendan trozos del sombrero de Jordi Collell igual que se venden trozos del Muro de Berlín.

Vamos a hablar de muchos temas relacionados con la Marca Personal. Pero lo más importante de todo es que, por fin, muchos vamos a vernos las caras, reírnos, pasar unas cuantas horas juntos y aprender mucho. No es un espacio exclusivo o limitado a un grupo de expertos, sino que está abierto a cualquiera que tenga intención de formar parte de la “pandi” o simplemente tenga ganas de saber como puede aumentar su valor y sus oportunidades tanto en lo personal como en lo profesional.

Modelo Branding PersonalUna de las cosas que más me apetece es que queremos transmitir que el Branding Personal es un método compuesto de una serie de elementos como puedes ver en la infografía creada por Rubén Castro. Queremos desterrar eso de que es una sola cosa.

NO es sólo el uso de Redes Sociales, NO es sólo autoconocimiento, NO es sólo Imagen, NO es sólo Networking, NO es sólo Propuesta de Valor, NO es sólo…

Es la gestión de todos esos elementos o “ingredientes”. En este evento queremos ponernos de acuerdo en utilizar un modelo común y así evitar advenedizos y listillos que digan que hacen Branding Personal cuando no es así.

Pero hay otro aspecto que me gusta mucho. Me refiero a que, casi sin darnos cuenta, hemos ido creando una comunidad de profesionales de la Marca Personal que hablamos el mismo idioma. Literalmente. Hay gente que está haciendo cosas interesantes en Méjico, Colombia, Venezuela, Perú, Chile, Argentina y en muchos otros países hermanos y podemos marcar la pauta frente a los norteamericanos (a los que aprecio mucho y que han sido mis primeros maestros). Creo que podemos darle un toque más humano a todo esto y trasladar nuestra forma de pensar Pacífico-Atlántico-Mediterránea.

Al crear el programa nos dimos cuenta que los ponentes son todos los que están pero no están todos los que son. Y esa es una buena noticia porque significa que este evento puede ser el primero de una serie y quizás el próximo sea al otro lado del “charco”.

Aquí tienes algunos posts sobre el evento

Y si crees que esto es flor de un día, echa un vistazo a este artículo reciente de Fast Company

NOTA: Por cierto, para que veas como están cambiando las cosas, el próximo martes 9 hablaré de Marca Personal en Valencia invitado por Roberto Luna ante los profesionales que han sido siempre menos partidarios de este concepto, R2H2. Si quieres pasarte, aquí tienes la información.

No es por mi, es por ti

PersonalidadSi hay una cosa que me ha quedado clara después de más de diez años trabajando en Branding Personal es que el mayor enemigo de tu progreso eres tu mismo.

Ya pueden ponernos las cosas fáciles. Ya podemos tener herramientas sofisticadas y potentes que eran impensables hasta hace unos años. Ya podemos disponer de conocimientos y de información suficiente para crear cualquier cosa. Al final, sólo hay un responsable de que las cosas tengan una mínima posibilidad de éxito o no, Tú.

Ojo, aquí no estoy diciendo que siempre vas a conseguir lo que pretendas y aún menos que eso vaya a suceder simplemente por desearlo. Eso se lo dejo a los del Pensamiento Positivo. Lo que está claro es que es complicado que consigas ni lo más sencillo si ya desde el primer momento vas a ser tú quien te pongas los palos en las ruedas.

Digo esto porque en los últimos meses he impartido montones de cursos y talleres y en todos ellos, sin excepción, han surgido siempre las mismas cuestiones. Básicamente, las pegas o más bien excusas que me plantean se podrían expresar con esta frase “Esto que cuentas es genial, pero es que no tengo tiempo/ganas/preparación/razones para hacer lo que dices”.

El problema no es de recursos, ni de dinero, ni de medios, ni de capacidad, ni de inteligencia. Es un puñetero problema de creencias y valores. Si no hay más gente que deje una Marca Personal profunda en su entorno es porque no se cree a sí misma y porque en su escala de prioridades hay cosas más importantes que hacer algo para mejorarse a si mismos y a los demás… aunque nos guste pensar lo contrario.

Odio Internet

Frecuentemente, hay personas que asisten a mis talleres que me dicen que “odian” Internet. Pues muy bien. ¿Y qué cojones significa eso de odiar algo que es casi una filosofía? ¿Qué un “router” le parece poco estético? ¿Qué cree que dospuntocerolandia va a destruir el planeta? ¿Qué?

Yo he sido y seguiré siendo muy crítico con algunos aspectos del mundo dospuntocero. Pero es absurdo no admitir que La Red nos ha proporcionado un altavoz a quienes hasta hace poco no podíamos hacer llegar nuestro mensaje ni a la esquina. El problema es pensar que un blog, una Red Social o una herramienta de videoconferencia son cosas de “frikis” cuando, en realidad, son canales de comunicación.

Decir que odias “Internet” me transmite, en primer lugar, una enorme ignorancia y una personalidad infantil como cuando te caías del columpio y pegabas al suelo por hacerte daño. Pero en segundo lugar lo que me están diciendo es que lo que odian es comunicarse y expresarse libremente. Si les gusta escribir en papel, hablar con amigos o ayudar a otras personas en el mundo “real”, deberían entender que el mundo “irreal” es exactamente lo mismo pero mucho más potente a la par que sencillo.

No soy nadie

Esta es una de las excusas más perezosas y patéticas que me encuentro constantemente. Esa idea de es que yo no valgo para nada, es que no tengo nada que decir o es que cualquier cosa que diga va a servir para que se rían de mi es la excusa más estúpida que puede existir. A partir de ahí, ya sólo queda echar la culpa al “sistema” o a los malvados “mercados” que no es más que una forma perezosa de ponerte en manos de otros en lugar de plantar cara y tratar de cambiar las cosas.

Si alguien asiste a un curso de desarrollo profesional o quiere posicionar su Marca Personal en su entorno, en primer lugar deberá tener claro que tiene algo que aportar, si no, ¿qué haces perdiendo el tiempo? ¿Por qué te rindes antes de luchar? ¿Por qué esperas que alguien te pague?

Lo más importante es que incluso quienes piensan que lo que hacen es irrelevante, tienen algo que ofrecer, lo que ocurre es que no se han parado ha hacer “inventario”. Todo el mundo ha vivido experiencias, ha aprendido lecciones, ha desarrollado habilidades y ha adquirido conocimientos que combinados adecuadamente pueden servir para algo.

No es mi prioridad

Quienes dicen que esto del Branding Personal está bien y es interesante pero no es algo que les preocupe demasiado están transmitiendo dos cosas.

La primera es que no se han enterado de que van a dejar huella si o si, así que más vale que, en lugar de dejar que eso suceda de forma descontrolada, pueden y deben gestionarla conscientemente. Porque el Branding Personal no es más que manejar tu vida de un modo responsable, consciente y con propósito y sentido.

La segunda es que en su escala de valores, eso de dedicar un poco de esfuerzo a mejorarse a si mismos y a los demás no ocupa un lugar demasiado prioritario. Cuando escucho a algunas personas que ponen pegas a todo esto me da la sensación de que prefieren invertir sus recursos personales, especialmente tiempo, en otros asuntos más placenteros a corto plazo. Perfecto, la filosofía de la Marca Personal se basa en la responsabilidad individual, pero luego no te quejes de haber puesto tus huevos en las cestas cortoplacistas equivocadas.

Quizás hay quien piensa que tengo una receta mágica y secreta de tal modo que cuando me plantean esas pegas les voy a decir algo como “ah, si, pues entonces olvídate de todo lo que te he dicho y simplemente túmbate en un sofá, desea con fuerza lo que quieres conseguir y ya está”. Pero eso no funciona así. O haces o te hacen.

Estas son sólo tres excusas habituales a las que me enfrento constantemente (hay bastantes más). Lo curioso es que me las plantean como si yo tuviese que defender mi “negociado”. De lo que no se dan cuenta es que quien va a salir beneficiado si tienen un proyecto, una estrategia, un plan o un sistema de gestión personal o profesional no soy yo, “sos vos”.

No es lo que sabes o tienes, es lo que haces con eso

CualidadesTodos los años por esta época suele darme una especie de fiebre clasificadora y racionalizadora de información y me asusto de lo que he acumulado. Desde que estamos enganchados a Internet nos pasamos el día con un cierto síndrome de Diógenes. Parece que hay que recogerlo todo, guardarlo todo y tratar de no perdernos nada. Se supone que algún día podremos parar y utilizar esas perlas de información que encontramos a cada instante… entre tanta mierda.

Lo que ocurre es que ese momento no sólo no llega nunca sino que cada día necesitamos más Teras en el disco duro. Así que, o te paras un buen rato y haces algo con lo que tienes o es como si no lo tuvieses. El problema al que nos enfrentamos no es la falta de información sino el exceso de esta. Aquellos que sean capaces de seleccionar, ordenar, utilizar y comunicar la sabiduría que circula tendrá todas las papeletas para convertirse en un referente.

Si te fijas, aquellos que tienen más éxito en dospuntocerolandia no son quienes reparten y distribuyen (ahora se dice que comparten) indiscriminadamente información ajena. Quienes se han posicionado como profesionales valiosos son aquellos que están especializados en una materia y combinan los contenidos propios con una selección muy precisa de contenidos ajenos pero centrados en su campo.

No es el volumen. No es la visibilidad constante. No es la cantidad de tuits por segundo. No es el ruido por el ruido. El mundo no necesita que sigamos vomitando contenidos, información y/o chorradas para que sepan que existimos. No nos van a querer o necesitar más simplemente por el hecho de levantar la mano constantemente como en el cole para que el profe o la audiencia sepan que seguimos vivos.

Lo que hace que un profesional deje una huella profunda, una Marca Personal valiosa es que transformes toda esa información en algo útil. Siempre recuerdo como Marie Curie y Pierre Curie descubrieron unos gramos de un material que denominaron radio después de procesar kilos y kilos de rocas y piedra.

En este momento hay información, contenidos y documentos más que de sobra de cualquier tema que se te ocurra. Esa no es la cuestión. Lo importante es hacer una selección de lo realmente relevante y saber comunicarlo. Por ejemplo, cada día aparecen más y más artículos sobre Branding Personal pero en su inmensa mayoría no suelen aportar nada nuevo… y eso si es que no dicen chorradas. Y así con todo.

Desde el punto de vista profesional. La clave no está en seguir acumulando conocimientos, títulos o engordando el currículo sino en ser capaz de hacer algo útil con eso y, sobre todo, demostrarlo. Si nunca vas a extraer la esencia y la utilidad de lo aprendido y jamás lo vas a poner en práctica, seguir acumulando conocimientos es como seguir guardando documentos en tu disco duro. En algún momento deberás transformar la energía potencial en energía cinética y en trabajo… o deberías.

En mis cursos me encuentro con gente muy inteligente, muy sabia, con experiencia y conocimientos asombrosos, potencialmente capaces de hacer cosas increíbles,… pero no parecen dispuestos a hacer algo con todo eso. Yo siempre les miro con admiración y cierta envidia por lo que saben, pero luego me enfado con ellos porque es como si hubiesen olvidado que disponen de un tesoro increíble. Lo tienen ahí, guardado, como la yogurtera o el palomitero que te regalaron hace años y que está guardado en la parte de arriba del mueble de la cocina.

Todos tenemos algo que aportar, todos aprendemos cosas a cada instante. Yo mismo, a medida que escribo este post estoy adquiriendo nuevas habilidades y tú al leerlo seguramente estás dándole vueltas al coco. No hace falta hacer tres Masters y pasarse quince años de becario para sentirte capacitado para hacer algo. Es una cuestión, como siempre, de mentalidad, de confianza, de creértelo y, sobre todo, de pasar a  la acción.

Cuando alguien me dice que no tiene un blog porque no tiene nada que contar, me echo las manos a la cabeza. ¡Todos tenemos algo que contar sobre nuestra profesión! A ver si nos vamos enterando. Todos hemos aprendido cosas, todos hemos metido la pata, todos hemos pasado por situaciones dramáticas o divertidas. Todo eso, bien procesado, ordenado y expresado puede ser oro en polvo.

No quiero seguir leyendo decálogos asépticos y cortipegados de algún experto anglosajón. Quiero leer y aprender de gente con vivencias reales, cercanas y que me hagan sintonizar con quien las expresa. Quiero asentir con la cabeza mientras leo o escucho a alguien que me cuenta sus experiencias y pensar “Es cierto, a mi también me ha ocurrido, este tipo o tipa sabe lo que dice”.

Quienes se posicionan como profesionales valiosos no son los que acumulan títulos y no hacen nada con ellos. Los que realmente son considerados como referentes son aquellos que cogen lo que tienen, lo procesan, lo combinan con otros ingredientes y rápidamente lo aplican, lo utilizan o lo comunican para que otros lo hagan.

Posiblemente estos últimos no son los más listos, ni los más preparados pero son los que le han echado lo que hay que echarle y, en lugar de acumular y guardar, lo han invertido, como en la parábola de los talentos.

Así que, este fin de semana, siéntate, reflexiona, revisa lo que tienes y antes del lunes empieza a sacar partido a lo que sabes y tienes.