[14 mar 2014 | 13 Comments | ]
#marcapersonalparadummies

Como ya empieza a ser una costumbre cada vez que publico un libro, he preparado un par de vídeos en los que te explico brevemente lo que puedes encontrar y para qué te puede servir. Me gusta hacerlo así porque aunque en una presentación “física” del libro puedo encontrarme cara a cara con algunos amigos, de este modo “virtual” puedo llegar a más gente y abrir un canal de comunicación sin límites.
En cuanto al libro, creo que la palabra con la que lo definiría es COMPLETO. Creo que en este …

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[8 abr 2014 | 33 Comments | ]

Ayer invertí parte de la tarde a asistir a una charla del gran Rafael Martinez o @estratega. Aunque conozco a Rafa casi desde el principio de mi aventura hace diez años, nunca le había visto hablar sobre estrategia en una conferencia como la de ayer. En ella contó algunas de las cosas que explica en su libro El Manual del Estratega que es el mejor libro sobre estrategia que he leído.

La estrategia implica tomar decisiones y ejecutarlas. Entre otras cosas nos habló sobre las diferentes formas de enfrentarte a los cambios cuando estás gestionando un proyecto, una empresa o tu propia vida. Me llamó especialmente la atención una imagen que utilizó para explicar el problema que supone la falta de adaptación al cambio.Kaola saved from deforestation

Es una imagen inmensamente triste en la que aparece un koala en un paraje desolado después de que hayan talado el bosque de eucaliptos en el que vivía. Se puede ver que unos centenares de metros más allá hay más árboles, sin embargo, si nadie echa una mano al koala, seguramente morirá sin moverse del sitio.

Rafa nos explicaba que el koala es un animal perfectamente adaptado a su medio. No hay depredadores que les ataquen, normalmente tienen todo el alimento que necesitan y se reparten el territorio para no tener que competir. Eso les ha convertido en animales lentos, tranquilos e incapaces de hacer nada si las circunstancias cambian. Y eso que suena idílico cuando las cosas van bien, es una maldición si se produce una alteración importante de su entorno. Están tan adaptados a sus circunstancias que son incapaces de moverse más de cinco metros si se produce una alteración radical de su ecosistema.

Desde hace algunos meses he detectado que las circunstancias de mi proyecto han cambiado. De un modo u otro lo he ido comentando en este blog y en otros sitios. Pero igual que le sucede al koala, muchos profesionales tenemos tendencia a adaptarnos al entorno de un modo que puede ser letal.

Las razones para no cambiar son muchas. Pero quizás la más importante no es la falta de opciones sino el miedo a lo que puedan pensar los demás.

Hace ya bastante tiempo que tengo claro que es el momento de hacer algo de lo que tanto se habla, me refiero a reinventarse. Y las circunstancias parece que se han aliado para acelerar ese cambio. Es hora de hacer limpieza, derribar prejuicios e intentar algo nuevo.

Quizás podrías pensar que estoy gilipollas, que en este momento todo esto de la Marca Personal está de moda. Pues bien, no niego que esté gilipollas, pero en cuanto a lo de las modas, creo que precisamente cuando todo el mundo habla de un tema es cuando empieza la decadencia. Es cuando aparecen parásitos, expertos sin experiencia y listos de todo tipo que prostituyen una idea, por buena que sea. El concepto, el método, el fondo sigue siendo válido y lo seguiré aplicando, pero es hora de crear algo nuevo y hacerlo de un modo distinto.

¿Porqué no lo he hecho antes? Pues por la misma razón por la que si hace diez años alguien no me hubiese despedido de la última empresa en la que trabajaba, en este momento todavía estaría muerto de aburrimiento en un cubículo (o en un despacho). Me refiero a que han tenido que juntarse algunas situaciones, personas y experiencias en apenas unos días para animarme a dar ese salto que hace tiempo que debía haber dado.

Como digo, el mayor problema para cambiar suele ser el miedo a lo que digan los demás. ¿Y si lo que empiezo a hacer a partir de ahora no gusta? ¿Y si los que hasta ahora me llamaban “crack” se dan cuenta de que no lo soy? ¿Y si el concepto que tenían de mi se viene abajo? ¿Y si mi forma de hacer las cosas a partir de ahora les parece que choca con lo que he dicho hasta este momento? ¿Y si algo de lo que haga a partir de ahora parece que se contradice con lo anterior?

Esos y muchos más ¿Y si…? son los que consiguen que, aunque tengamos un bosque de eucaliptos a unos centenares de metros nos quedemos ahí, esperando a que venga alguien a salvarnos. Admito que al mirar a mi alrededor tengo una sensación parecida a la que debía tener el pobre koala de la foto. No sé si llegaré a otro bosque, pero lo que no voy a hacer es quedarme quieto.

Es hora de empezar una nueva aventura. No voy a raparme la cabeza e irme a la India en un viaje espiritual. Voy a seguir desarrollando modelos para ayudar a los profesionales a aumentar su valor, pero lo voy a plantear, explicar y, sobre todo, vender, de un modo muy distinto a hasta ahora. Eso quizás sorprenda, disguste o entusiasme a quienes me habéis seguido hasta ahora, pero supongo que al pobre koala de la foto, lo último que le preocupaba en ese momento es lo que pensasen los demás.

Quizás este sea el último post en un par de semanas o tres, pero seguiré merodeando por dospuntocerolandia hasta la vuelta. Tengo que llegar al bosque de eucaliptos.

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[4 abr 2014 | 5 Comments | ]

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?

Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

Así que, por sus frutos los conoceréis.

Mateo 7:15-20

En el último post hablaba de uno de los grandes olvidados de la estrategia de Branding Personal, me refiero a la oferta, al producto, al valor que un profesional puede ofrecer.

Cuando hablamos de Marca Personal suele hablarse mucho, muchísimo de la etapa de comunicación, del marketing personal. Y también se insiste mucho, y yo el primero, en la necesidad de tener unos valores, objetivos, creencias y motivaciones claras.

Lo que está claro es que sin tener un propósito bien establecido, es imposible dejar una huella bien definida. Sin saber lo que queremos, sin conocer nuestros límites y sin especificar lo que nos hace destacar, cualquier intento de generar un impacto claro será inútil.

Pero lo que es fácil de entender es que ese impacto sólo se produce si hay una acción. Tener unas cualidades maravillosas pero no utilizarlas es como el agua en un pantano. Puede tener una enorme energía potencial, pero sólo será útil si mueve las aletas de una turbina.

Del mismo modo, sólo se podrá decir que alguien tiene una Marca Personal fiable y relevante si lo demuestra. De lo contrario será como esos santos de la antigüedad que se subían a una columna y no hacían otra cosa que rezar.

Esto de las marcas se ha llegado a intelectualizar tanto que da la sensación de que una marca comercial o de producto valiosa lo es porque tiene detrás un grupo de sabios que saben manipular las mentes sin que haya nada detrás. Aunque en algunos casos podemos llegar a pensar que es así por las mierdas que nos llegan a vender, lo cierto es que tras una gran marca hay un gran producto. Me temo que todo eso del neuromarketing va en la dirección de influir en las creencias en lugar de mejorar la oferta.

En el caso de las personas ocurre algo similar. De nada sirve ser una persona excelente o un profesional valiosísimo si no lo demuestras una y otra vez. Lo que hace que tu Marca Personal sea potente no es lo que eres, es lo que haces.

Es cierto que, como dicen los expertos en PNL, lo que hacemos es consecuencia de lo que creemos. Nuestras creencias y valores influyen en nuestras capacidades y estas en nuestro comportamiento. Por eso lo que somos sólo se puede descubrir si hacemos algo.

Por sus frutos los conoceréis. Esta frase del Evangelio podría aplicarse perfectamente en un manual de Marca Personal. Sólo podremos dejar huella si hacemos algo memorable.

Cuando se dice que una marca debe diferenciarse, sobresalir o destacar, en realidad lo que está diciendo es que lo que hace debe ser diferente, sobresaliente o destacable. Es lo que hacemos y no lo que somos lo que hace que una Marca Personal sea valiosa. Aunque es cierto que lo primero es consecuencia de lo segundo.

Por eso es tan importante hablar de tu trabajo, ofrecer algo valioso, demostrar tus cualidades dando algo que sirva como prueba. Eso es lo que te convierte en la opción preferente. Si por el contrario te dedicas a hablar de ti, a decir lo bueno que eres y a comunicar tu listado de fortalezas sin demostrarlo o sin ofrecer pruebas de lo que dices, entonces no dejarás huella porque eso es publicidad o autobombo. Si eres tan bueno o tan buena, dame razones para creerte.

Se dice que la marca es un intangible y quizás sea así, pero sólo puede ser considerada como algo valioso si haces algo tangible, si produces un cambio, una mejora o un impacto en tu entorno. Y aunque eso depende de ti, no se trata de lo que eres, sino de lo que haces.

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[1 abr 2014 | 6 Comments | ]

Hay momentos en la trayectoria de un profesional en la que parece que las cosas suceden como si estuviesen programadas y da la sensación de que la vida está tratando de decirte algo. Vale, ya sé que esas son ideas que construye tu mente para dar sentido a los hechos, pero a lo mejor le hace ilusión a quienes creen en unicornios, en elfos, en la ley de la atracción y esas cosas.

El caso es que en pocos días he mantenido conversaciones sobre el mismo tema con dos personas a las que admiro, Fabián Gonzalez, autor de Tu Marca Profesional y Florencio Martinez, experto en negocios en internet. Cuando tienes la oportunidad de encontrarte con gente como ellos, lo mejor es callar (y a mi me cuesta mucho), escuchar y aprender.

He hablado aquí muchas veces de lo importante que es pensar como una empresa, tener mentalidad de emprendedor aunque tengas una nómina, diseñar tu Estrategia Personal igual que haría una organización. Eso significa que debemos pensar que gestionar nuestra profesión es como dirigir una compañía con todos sus departamentos.

En mi caso, durante estos años me he preocupado de diseñar protocolos para lo que sería equivalente a los departamentos implicados en el branding y el marketing. Aunque no debemos olvidar que una marca es el resultado de todo lo que hace una empresa y una Marca Personal es la consecuencia de todo lo que hacemos. Sin embargo, un profesional debe ir más allá.

La gestión económica (tus ingresos y gastos), las compras (adquirir lo que necesitas para desarrollarte), la innovación (cómo vas a mejorar cada año), la calidad (la forma de hacer las cosas cada día mejor), la gestión comercial (cómo vas a vender tu trabajo),… tener en cuenta todo eso es fundamental para un profesional del mismo modo que para una empresa.

Sin embargo, hay un “departamento” fundamental al que los profesionales no solemos dar la importancia necesaria. Me refiero al departamento de gestión de producto.

Con la llegada de la revolución dospuntocero parece que nos hemos saltado muchos pasos imprescindibles. Normalmente pasamos al “departamento” de marketing en Internet sin tener en cuenta ni lo que queremos ni lo que ofrecemos. De los objetivos ya he dicho muchas veces que solemos desconocerlos, pero del producto, de lo que ofrecemos, también solemos olvidarnos.

Pero la cuestión es ¿De qué te sirve ser muy conocido y estar muy bien posicionado si no tienes nada que vender? Si me interesa mucho lo que haces ¿Qué te puedo comprar? Si te contrato, pago o compenso de algún modo ¿Qué me vas a dar?

Básicamente, para diseñar una oferta profesional hay que tener en cuenta varios elementos.

Nombre, título, puesto

Esta es la parte más fácil. Cuando pregunto a los asistentes a mis cursos sobre su “producto” normalmente me responden con lo que han estudiado, el puesto que ocupan o su situación laboral. Pero eso no es un producto, simplemente es una forma de etiquetarse. Es como si al preguntar qué es una CocaCola te respondiesen diciendo que es una bebida.

Actividades

Al ir un poco más allá y pedir que me describan en qué consiste su trabajo, normalmente me lo desglosan en una serie de tareas. La mayoría de la gente me da la respuesta del Sr. Lobo de Pulp Fiction, “soluciono problemas”. Pero eso que haces es una simple enumeración de acciones pero no es lo que me pone cachondo. Eso no te hace destacar ni te distingue de tu competencia.

Beneficios

Algunos, muy pocos, son capaces de darse cuenta que lo que realmente es atractivo es lo que voy a obtener si confío en ellos. Cuando compras cualquier cosa, desde una barra de pan hasta el trabajo de un profesional, se supone que vas a obtener un resultado material o emocional. Puede ser dinero, tiempo o bienestar. Pero siempre que estamos dispuestos a “invertir” algo es porque esperamos resultados. Y aquí es donde mucha gente falla.

¿Cuál es el beneficio de tenerte en una empresa, contratarte como “freelance” o asistir a una de tus conferencias? ¿Qué voy a obtener a cambio de mi dinero, mi tiempo o mi confianza al darte mis datos personales?

Formato

Por último, y aquí es donde Fabián y Florencio me han hecho reflexionar mucho sobre algo de lo que he hablado aquí en alguna ocasión pero no me había aplicado el cuento. Me refiero a la posibilidad de tener distintos formatos para “comercializar” tu trabajo.

Normalmente, un trabajador de oficina lo que hace es vender horas. Lleva su cuerpo a un cubículo y se supone que hace algo valioso. El problema es que eso depende de poder mover átomos a un lugar y lo que hace es caduco y temporal.

Sin embargo, la clave está en encontrar formas de empaquetar, envasar o paquetizar tu trabajo. Quizás puedes pensar que eso no es aplicable a un jefe de compras, un supervisor de linea de producción o un director financiero. Pero no es cierto. Cualquiera puede convertir su trabajo en algo replicable e independiente de la persona que lo ha desarrollado. Creo que el futuro de los profesionales va por encontrar nuevos “formatos” que nos hagan menos dependientes de las circunstancias, del tiempo o de la geografía.

En eso estamos y pronto haré algunos cambios aquí para hablar de todo eso

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[28 mar 2014 | 8 Comments | ]

Son las 6:08 de la mañana. Como cada martes y cada viernes estoy delante de la pantalla y del teclado cumpliendo con mi rutina bloguera. Normalmente tengo una idea más o menos clara de aquello sobre lo que voy a escribir pero suelo dejarme llevar. Por eso, a veces, lo que escribo se me va de las manos y lo que publico se parece poco a la idea inicial. Pero me gusta hacerlo así.

Mi último post es de esos que, por alguna razón que desconozco, ha tenido mucha repercusión (lo de “mucha” en dospuntocerolandia siempre es relativo) y unos cuantos elogios. No sé cual es la clave para que eso ocurra. Pero sucede a veces.

En realidad, a veces pienso que los posts que más gustan son los que escribo con las legañas puestas y sin pensármelos mucho. Hay otros bastante más currados y que escribo muy motivado que pasan sin pena ni gloria. Quizás algún día descubra la fórmula. Aunque quizás la respuesta no está en la calidad del post sino en factores externos como publicarlo diez minutos más tarde de lo habitual y que eso coincida con el momento en el que la mayoría lee sus “feeds”. No lo sé y tampoco me preocupa mucho.

Y mientras descubro la fórmula del éxito, si es que la hay, yo seguiré pensando que el secreto de verdad es uno, el trabajo, la persistencia, el aguante, el aprendizaje y la obsesión por mejorar.

¿Tiene mérito escribir uno o varios posts buenos o muy buenos? Pues depende de cuantos hayas escrito antes. Si yo llevo casi mil quinientos posts publicados desde hace diez años, lo difícil es que no salga alguno medianamente digno. Ya sabes aquello de que si pones a un montón de monos a teclear, es difícil pero posible que alguna vez salga algo coherente.

Pero creo que la clave no está en mi talento o mis cualidades sino más bien en darle a la tecla con una persistencia o, más bien cabezonería, a prueba de fuego. Está claro que la práctica lleva a mejorar. Supongo que, aunque no quieras, hacer algo de forma continuada durante mucho tiempo te lleva a subir de nivel aunque no te des cuenta.

Digo todo esto porque con mucha frecuencia me encuentro con gente que me dice que no empieza un blog, no se atreve a contar lo que hace, evita salir a buscar trabajo o encadena un master tras otro porque piensan que no están preparados o no se consideran suficientemente buenos. Pero ¿quién está absolutamente convencido de que está completamente capacitado? ¿quién no tiene dudas sobre lo que vale?

También hay quien me dice que no hace determinadas cosas que pueden serle útil porque no le gusta, no le apetece o porque se ha creído esa historia de que debes hacer aquello que te apasiona. Pero ¿realmente alguien piensa que algún trabajo es perfecto y todo es estupendo? Yo mismo detesto escribir y, a pesar de eso, he escrito cuatro libros que no bajan de las trescientas páginas y parece que gustan.

Seguro que, en algún momento, hasta al fotógrafo de Playboy le aburre lo que hace. Pero si quieres que las cosas ocurran, deberás hacer cosas que no te entusiasman y dejarte de gilipolleces.

Creo que el mundo se divide entre los que no están completamente convencidos de su preparación y no hacen nada y los que piensan igual pero, a pesar de todo, se tiran a la piscina.

¿Significa eso que cualquiera puede salir y contar, ofrecer o vender cualquier basura? No, para nada. Lo que quiero decir es que la mayoría de nosotros tenemos cualidades más que suficientes para empezar a hacer algo. ¿Cuantos cursos, seminarios, masters y MOOCs necesitas para lanzarte? ¿No será más bien que lo que tienes es miedo, pereza, vergüenza, falta de confianza o timidez? Pues eso no se resuelve coleccionando diplomas sino echándole valor.

Evidentemente hay cosas que requieren tener claro que estás preparado. Ser piloto de avión, conductor de autobús de colegio, cirujano u operario de una central nuclear no es lo mismo que juntar unas palabras en un post o dar una conferencia. Pero precisamente por eso creo que hay muchas cosas en las que merece la pena “arriesgarse” porque, en el peor de los casos, el daño potencial es mínimo y las heridas se curan con el tiempo.

Quizás pienses que necesitas aprender noseque antes de hablar en tu blog sobre algo que conoces perfectamente (aunque no te lo creas). Quizás consideres que, a pesar de tus 5, 10, 15 o 30 años trabajando en tu profesión, no vales nada porque en este momento estás en el paro no tienes clientes y por eso te quedas en casa esperando que pase la crisis. Quizás creas que no tienes nada que decir y por eso prefieres ver a tipos como yo subidos a un escenario en lugar de ser tu quien esté hablando de lo que domina. Pues tu verás lo que haces.

Lo que está claro es que si no juegas, no ganas. Quizás tengas que jugar mucho y nunca te toque nada o casi nada. Lo que está claro es que cuando veas que alguien empieza a sacar la cabeza después de mucho trabajo y esfuerzo no deberías decir nunca, “ya, pero es que ha tenido suerte”. Quizás la suerte le ha acompañado pero también deberías pensar que lleva mucho tiempo “jugando” y jugándosela.

Termino completando la idea del título. Para ganar mucho hay que jugar mucho pero también esforzarse cada día por hacerlo mejor.

Son las 6:40 normalmente suelo tardar casi una hora en escribir el post. Curiosamente hoy he tardado la mitad. Supongo que será la práctica.

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[25 mar 2014 | 7 Comments | ]

No tengo por costumbre poner ejemplos de gente “famosa” y de personajes populares y aun menos de políticos para explicar lo que es el Branding Personal. La razón es que, como he dicho alguna vez, lo que vemos de ellos suele ser más el resultado de una campaña orquestada por sus asesores de imagen que algo auténtico y que transmita su verdadera identidad. Y sin autenticidad no hay Marca Personal, hay marca de personaje.

Con la muerte de Adolfo Suarez no voy a hacer una excepción ni voy a escribir un post analizando su Marca Personal. Sin embargo, su ejemplo me sirve como argumento para explicar, una vez más, que una Marca Personal no es algo que se tenga sino algo que se deja.

Una marca es una huella, un rastro, una cicatriz, un impacto, una arruga en la piel. Cada señal que tenemos en nuestro cuerpo es el resultado de lo que nos ha sucedido y de lo que hemos vivido. Suelo decir que el cachete de una madre (aunque hoy eso sea impensable) era un buen ejemplo de Marca Personal porque transmitía un mensaje, tenía valor y además dejaba un logo en la cara. Pero sobre todo, porque producía un cambio (o lo intentaba).

El Branding Personal es influencia, impacto, cambio, modificación. Es absurdo decir que alguien TIENE una Marca Personal potente si no consigue producir un efecto en su entorno. No tiene porque ser un cambio gigantesco, basta con que alguien de tu alrededor mejore (o empeore) su situación.

A lo largo de tu vida te has relacionado con maestros, familiares, amigos, jefes, artistas o líderes que, de algún modo, han cambiado tu vida mucho o poco. Pero si han alterado tu rumbo vital o profesional de algún modo, entonces han dejado su huella, su Marca Personal.

El ejemplo de Adolfo Suarez es muy claro. El efecto que ha producido su forma de entender la política es enorme, por eso su Marca Personal es muy valiosa y memorable. Cualquier político tiene capacidad de mejorar o estropear las cosas durante un tiempo pero pocos como Suarez consiguen que su impacto sea duradero y relevante.

Por otra parte, el efecto que produce un político o un directivo en una gran empresa no es algo que dependa de su Marca Personal sino del cargo que ocupan y si no tiene claros sus valores y objetivos, su huella será débil porque la influencia no viene de él o ella sino de la posición que ocupan durante un tiempo.

Ahora existe una obsesión por la popularidad que se expresa de muchas formas. En dospuntocerolandia se mide en “fans”, “followers”, “amigos” o “me gusta”, pero eso no suele reflejar la fortaleza de una Marca Personal. Hay gente absolutamente insustancial con millones de seguidores y gente que está transformando su entorno a quién sólo conocen un puñado de personas. Pero son estas últimas las que dejan huella.

La popularidad no implica dejar huella. Los que hoy son “famosos de siesta”, de esos programas basura de después de comer hoy son populares, pero su impacto es mínimo, o al menos eso espero por el bien de nuestra sociedad. Si dentro de unos años tenemos que aceptar que Belén Esteban o los de MHYV dejaron una Marca Personal profunda, entonces más vale que nos echemos a temblar.

La Marca Personal se mide por el efecto que produces, no por la gente que te conoce. La popularidad es simplemente la plataforma que te permite producir un cambio mayor, pero si no utilizas esa energía potencial para influir en tu entorno, entonces no podrás decir que has dejado una huella memorable.

Lógicamente no todos los cambios son positivos. Desde Stalin a Mandela o desde Hitler a la Madre Teresa de Calcuta, los ejemplos de personas que han dejado huella y que han producido un cambio son muchos, pero no todos han influido del mismo modo.

Por eso siempre digo que el Branding Personal es una herramienta que, como un martillo o un cuchillo, puede ser utilizada para mejorar o para destruir, la responsabilidad es de la persona que la utiliza y por eso es tan importante el autoanálisis. Si no tienes claro quién eres, lo que pretendes y lo que puedes aportar, podrás ser muy popular pero tu huella será muy débil.

En mi opinión, para que alguien quiera que su Marca Personal sea recordada debe cumplir tres condiciones

Definida

Para que una huella produzca algún efecto, el mensaje que transmite debe ser cristalino y perfilado. Es como hacer un dibujo con un bolígrafo de punta muy fina. Eso se consigue teniendo las ideas claras y manteniéndolas. Cuando no sabes ni lo que quieres ni lo que defiendes es muy difícil que te crean, te recuerden y confíen en ti.

Profunda

El cambio es más probable que se produzca cuanto más adentro se ha metido en la mente de quienes son influidos. Eso se consigue repitiendo un mensaje auténtico, coherente y consistente a lo largo del tiempo, de mucho tiempo. Cuando día tras día dices y, sobre todo, demuestras tu valor, consigues que tu semilla esté en condiciones de dar fruto.

Duradera

Para que el cambio se produzca, el impacto debe producirse en un “material” que aguante. Si te limitas a dejar tu mensaje en la arena de la playa (o en una herramienta volátil como Twitter o Facebook), sólo resistirá hasta la próxima ola o racha de viento. Pero si lo que cuentas queda en un material más resistente o, algo mejor, en la mente de gente que se lo cree y que quiere divulgarlo, el efecto de tu Marca Personal será mucho mayor.

Lo que está claro es que si quieres saber cual es la auténtica fortaleza de una Marca Personal la mejor forma de saberlo es viendo el efecto, los resultados o el cambio que produce. ¿Dinero, tiempo, bienestar, salud, libertad,…? Si todo lo que tienes para justificar tu impacto es un número en una red social, entonces la llevas clara.

Actualización: Creo que este post junto con dos recientes de Xavi Roca y Guillem Recolons transmiten una idea completa y clara de lo que es el Branding Personal frente a opiniones incorrectas o mal informadas.

Mentiras sobre el personal branding

¿Dejas marca?

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[21 mar 2014 | 4 Comments | ]

Debemos evitar la fuga de talento

Tenemos que retener a los buenos empleados

Debemos controlar mejor a nuestros recursos humanos

Nuestra obligación es hacer feliz a nuestra gente

Necesitamos trabajadores comprometidos con nuestra misión

Hay que limitar el uso de herramientas que faciliten la comunicación

Tenemos la obligación de educar y formar a nuestra plantilla

QueridoLiderSi no estuviésemos acostumbrados a escuchar esas frases u otras similares, podríamos pensar que están sacadas de un discurso de Kim Jong-il o el Querido Líder de Corea del Norte. Esa mezcla de conceptos en los que se mezcla el control, la actitud positiva, la lealtad y el miedo a la evasión es habitual en muchas presentaciones de los departamentos de R2H2.

Por otra parte parece que, para compensar, se está extendiendo esa tendencia a la imposición de la felicidad en formato industrial que parece que se ha puesto de moda y en la que coinciden algunas empresas y algunos estados.

En los últimos días he tenido algunos encuentros con profesionales del mundo de la gestión de personas y me he sentido como Marty McFly en Regreso al Futuro. Los mensajes parecen no ya de antes de la crisis sino de los años ochenta.

Desgraciadamente esa forma de plantear las relaciones con los profesionales no es algo del pasado. Parecía que la crisis nos había enseñado algo sobre la nueva forma de entender las relaciones entre profesionales y empresas pero, por lo que veo, lo que está sucediendo es más bien todo lo contrario.

De esos encuentros salí con una idea: No han aprendido nada.

Estos últimos años, he tenido la esperanza de que cambiase esa visión paternalista de las relaciones de las empresas y sus profesionales. El miércoles fue el día del padre y los que tenemos hijos sabemos que poco a poco debemos cederles parcelas de libertad y dejar que se equivoquen y que aprendan a ser felices por ellos mismos porque tarde o temprano se irán. Pero nuestros hijos saben que siempre estaremos con ellos.

Sin embargo, en el mundo empresarial sólo ha quedado la parte chunga del comportamiento de padre. Hace mucho tiempo que sabemos que sólo nos tendrán “en su casa” mientras les interese a ellos y cumplamos sus normas “esta empresa no es un hotel y si no te gusta ahí tienes las maletas”. Sólo podremos tener los “amigos” que a ellos les gusten y eso de salir y de que te conozcan por ahí, nada de nada.

Pero eso si, de vez en cuando contratarán a un experto en Felicidad para que te dé una conferencia y te dirán que se preocupan por ti… hasta el próximo ERE. Esa tendencia a mezclar lo emocional y lo profesional me parece, además de peligrosa, un terrible chantaje emocional. Las personas sintonizamos con otras personas no con sociedades anónimas. Eso de enamorarse de una empresa es algo enfermizo, fetichista y patológico.

¿Y por qué me fastidia todo esto? Pues por una razón muy sencilla. Mi intención desde que empecé con todo esto fue cambiar las cosas. Lo que he tenido en mente desde el primer día es que los profesionales somos autónomos (aunque tengas una nomina), responsables y capaces de gestionar nuestra profesión como nuestro negocio y nuestro trabajo como nuestro producto. Debemos encontrar clientes con los que se pueda trabajar y con quién estaremos mientras ambas partes cumplan lo pactado.

¿Eso significa que debemos eliminar el factor emocional en el trabajo? De ninguna manera. Creo que es posible ser feliz en una empresa, tener amigos y disfrutar con lo que hacemos, pero eso es responsabilidad de cada uno y no debería venderse en paquetes de formación como si se tratase de cursos de Excel para principiantes.

Creo que hace mucho tiempo que las empresas dejaron de cumplir con su obligación como “padres”, así que deberían dejar de tratar a los profesionales como a hijos. Creo que sería todo más sano, eficaz y humano si en las relaciones con las empresas, los profesionales nos comportásemos como proveedores de servicios. Durante mis años como jefe de compras he mantenido relaciones excelentes con mis proveedores, sin embargo, siempre hemos sabido cual era la responsabilidad de cada parte.

Cuando a un profesional se le considera como a un proveedor y no como a un “hijo adoptado”, no tiene sentido hablar de fugas, de retención, de limitar el acceso a Internet, de hacer feliz o incluso de compromiso. Hay que hablar de eficacia, de cumplir con lo pactado y de desarrollarse cada día para beneficio propio y de la empresa que le contrata.

Pero ahí está el problema y, por eso, cada día tengo menos esperanzas de que el Branding Personal encaje en la mayoría de las empresas de nuestro país. Aunque las organizaciones hagan una gestión paternalista de los profesionales (“tu perteneces a tu empresa”), en realidad hace mucho tiempo que los ven y tratan como proveedores cuando no como elementos sospechosos con tendencia a venderse al “enemigo”. Son como elementos extraños y rebeldes que lo que necesitan es un “hermano mayor“.

En cualquier presentación de un “experto en personas” no faltarán los cuadros en los que se clasifica a los profesionales de todas las formas posibles, que si Millenials, que si Generación X, que si nativos digitales, que si… Y eso es justo lo contrario a potenciar la individualidad de cada persona que trato de transmitir con el concepto de Marca Personal desde hace años. No se busca la singularidad sino la uniformidad. Y eso no se hace con un hijo.

Un proveedor es alguien a quien pagas para que te proporcione un producto o servicio, pero no vas a ayudarle a que sea más fuerte o influyente. Por eso las empresas no quieren que los profesionales desarrollen una Marca Personal reconocida como valiosa. R2H2 está en el negocio de las compras y el Branding Personal en el de las ventas y por eso son difíciles de conciliar.

Desde su punto de vista tiene lógica que tu cliente-empresa no te dé herramientas para que aumente tu influencia y poder (aunque les beneficie también a ellos) pero si la relación no es personal y son sólo negocios no me hables de amor y compromiso emocional.

Los responsables de selección son sólo un tipo de Jefes de Compras. Por lo tanto, una entrevista de trabajo es una negociación comercial y no una charla entre amigos. Cuando entras a formar parte de una organización, lo que ocurre es que tu empresa YO S.A. tiene su sede en el cubículo o en la mesa que te den, pero sigues siendo un profesional que vende sus servicios a alguien que te paga con una nómina en vez de con una factura.

El Branding Personal ayuda a los profesionales a ser autosuficientes y eso no gusta a las empresas aunque presuman de lo contrario.

Así que ¿Qué tal si a partir de ahora hablamos de negocios? (Lo de la felicidad es responsabilidad mía, gracias)

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[18 mar 2014 | No Comment | ]

En este segundo y último post sobre mi nuevo libro Marca Personal para Dummies te voy a contar lo que puedes encontrar en él. En el post y video anteriores te decía que si tuviese que definir este libro con una palabra sería la de completo. Mi intención fue desde el principio contar todo lo que he aprendido durante estos años porque con este libro quiero cerrar un ciclo.

Aunque sea en un formato sencillo por ser un Para Dummies creo que puede utilizarse perfectamente como un manual de Branding Personal aunque pase mucho tiempo.

Quizás te preguntes si el libro mantendrá su actualidad durante mucho tiempo, especialmente si hablamos de cuestiones tecnológicas. Te aseguro que sí. Como es lógico, en el futuro seguirán apareciendo nuevas aplicaciones y herramientas de Internet pero la visibilidad dospuntocero sólo es una parte (y no necesariamente la más importante) del proceso de Branding Personal.

MarcaPersonalparaDummiespeqEn cualquier caso, creo que las claves de la comunicación entre personas están definidas hace mucho tiempo y son perfectamente aplicables para las nuevas vías que van surgiendo en forma de relacionarnos los seres humanos.

La estructura del libro sigue el proceso, mi modelo de Marca Personal del que he hablado aquí con frecuencia. Creo que es un sistema completo y fácil de aplicar por cualquiera y que requiere recursos que están al alcance de todos.

Qué es

Lógicamente el libro empieza con una puesta en escena en la que explico, a mi modo, lo que está ocurriendo y las razones que hacen que este concepto sea necesario. Explico las claves, los fundamentos, los mitos, el significado y todo lo que puedes necesitar para que nadie te “venda la moto” cuando te hable de Marca Personal

Qué quieres

Más adelante te explico la importancia de establecer un rumbo y una dirección profesional y personal porque, sin eso, es inútil diseñar ninguna estrategia. Aquí es donde suelen fallar casi todos los planes porque no tiene sentido tirarse a la piscina sin saber qué pretendes conseguir.

Quién eres

Esta es la fase en la que debes realizar tu auditoría personal. He dicho muchas veces que la Marca Personal es, ante todo, Personal y luego Marca. Por lo tanto sin saber de qué estás hecho, que te empuja, que te frena y si no asumes tu responsabilidad, ya puedes olvidarte de dejar huella porque más bien serán otros quienes la dejen en ti.

Quienes influyen

No estamos solos, y eso no es sólo una frase típica de los creyentes en OVNIs y fenómenos paraanormales. A la hora de desarrollar un proceso de Branding Personal hay que tener en cuenta a todos aquellos que, de un modo u otro, pueden alterar, frenar o acelerar nuestro proyecto.

Qué ofreces

En esta parte te explico cómo crear tu oferta profesional o personal. Sin un “producto” no es posible dejar una Marca Personal. Pero todavía hay algo más importante, si no tienes algo que vender, entonces lo que acabarás vendiendo es a ti mismo y eso es algo terrible. Lo bueno es que todos tenemos cualidades que nos permiten hacer algo único y valioso.

Cómo destacar

Esta es la fase en la que te digo cómo sobresalir y diferenciarte sin dejar de ser auténtico y sin hacer extravagancias. Se trata de generar confianza y establecer sintonía con aquellos que en los que quieres dejar un recuerdo memorable. Se trata de llegar a la cabeza pero también al corazón de tu “mercado”. Hay formas de conseguirlo y te las explico en esta parte.

Cómo comunicar

En esta parte, la más extensa del libro, te cuento cómo dar a conocer lo que puedes ofrecer. De nada sirve saber lo que quieres, tener algo valioso que compartir y ser muy fiable si nadie te conoce. Por eso aquí te explico los tres niveles de visibilidad con los que yo trabajo, el corto, medio y largo alcance. Desde el Networking hasta la publicación de libros pasando por las oportunidades para hablar en público o las apariciones en medios de comunicación sin olvidarnos lógicamente de los Social Media, Blogs, Redes Sociales y todas las nuevas herramientas y canales que van surgiendo

Los decálogos

En todo libro Para Dummies hay una parte en la que se explican algunas ideas en forma de decálogo. En mi caso he incluido cuatro en los que hablo de las utilidades, los errores, las formas de comunicar o las ideas equivocadas sobre la Marca Personal.

Y esto es lo que puedes encontrar en el libro. Como puedes imaginar, en 430 páginas todo esto está desarrollado con mucho detalle, infinidad de ejemplos y ejercicios para que puedas aplicarlo inmediatamente. Además, como te decía en el post anterior, puedes encontrar colaboraciones de expertos en el tema que además son buenos amigos.

Mi consejo es que le eches un vistazo al libro en una librería o en casa de un amigo que lo tenga y espero que consideres que este es uno de esos libros que no basta con leerlos sino que merece la pena tenerlos y repasarlos a medida que lo aplicas.

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[14 mar 2014 | 13 Comments | ]
#marcapersonalparadummies

Como ya empieza a ser una costumbre cada vez que publico un libro, he preparado un par de vídeos en los que te explico brevemente lo que puedes encontrar y para qué te puede servir. Me gusta hacerlo así porque aunque en una presentación “física” del libro puedo encontrarme cara a cara con algunos amigos, de este modo “virtual” puedo llegar a más gente y abrir un canal de comunicación sin límites.

En cuanto al libro, creo que la palabra con la que lo definiría es COMPLETO. Creo que en este libro cuento todo lo que he aprendido a lo largo de una década de estudio y aplicación del concepto. Y eso implica aciertos y errores, sobre todo muchos errores.
MarcaPersonalparaDummiespeqEl libro es extenso (430 páginas) y está repleto de información y ejercicios porque como consumidor casi compulsivo de libros me gusta que cada céntimo que pago merezca la pena. Y mi intención es que cuando lo leas tengas la sensación de que lo que has invertido en él, creas que lo vale.

Me suelen preguntar en qué se diferencia de los anteriores. Pues te lo diré.

Marca Personal (ESIC) es un libro más de concepto, en el que explico la filosofía y los fundamentos del Branding Personal desde mi propio punto de vista. Mi intención al escribirlo era dar una visión cercana frente a la literatura anglosajona sobre esta materia.

Expertología (Alienta) es un libro tremendamente práctico en el que explico como diseñar y aplicar profesionalmente un plan de posicionamiento personal.

Te van a oír (Alienta) es un libro de Marketing Personal en el que me centro en las herramientas de visibilidad “offline” y “online” que tienes a tu disposición para llegar a quienes quieres que te tengan en cuenta.

Marca Personal para Dummies es un libro en el que explico con todo detalle y con las características propias de un Para Dummies todo lo que necesitas saber sobre la Marca Personal en todos los aspectos. Tiene infinidad de ejercicios, preguntas, ejemplos, anécdotas y consejos sobre la metodología del Branding Personal. Además tiene el humor característico de esta colección. Podría decirse que en Marca Personal para Dummies he volcado todo lo aprendido.

No te dejes engañar por el título. La colección Para Dummies tiene los libros más completos y prácticos que he leído. Por eso es el libro que más me ha costado escribir. Creo que te va a ser muy útil tanto si empiezas ahora a interesarte en este tema como si ya llevas algún tiempo trabajando en él.

Pero quizás lo más importante y ya se ha convertido en una costumbre en mis libros son los amigos que me acompañan y que han colaborado aportando su visión de la Marca Personal desde su especialidad.

Arancha RuizJuan Díaz-AndreuJavier Zamora SaboritNatalia Gómez del PozueloDaniel Iglesias GilJordi CollellJavier García Barros, David Asensio, Guillem Recolons

Puedes conseguirlo en papel y en formato electrónico

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[11 mar 2014 | 6 Comments | ]

Cuando se habla de Marca Personal, existe una tendencia por parte de quienes no conocen bien el concepto a utilizar ejemplos de gente famosa. Cantantes, Futbolistas, Líderes mundiales, Empresarios anglosajones,… Sin embargo, yo siempre he huido de esos casos por dos razones.

La primera es que creo que el Branding Personal es algo que podemos utilizar todos y no sólo una élite. La segunda es que la Marca Personal se basa en la autenticidad y desgraciadamente lo que vemos de esa gente suele ser una representación artificial creada por equipos de comunicación y asesores de imagen. No es Marca Personal, es marca de personaje.

Por eso creo que, para entender la huella que ha dejado alguien, es mejor leer sus biografías o autobiografías o hablar con quienes les han conocido.

Hace poco me encontré con una buena amiga, Nisa, a la que hacía muchos, demasiados años que no veía. Teníamos muchas cosas que contarnos para ponernos al día. Entre todas ellas, Nisa me habló de cómo fue asesinado su hermano Ricardo Ortega en Haití hace justo diez años mientras hacía lo que más le gustaba. El autor del disparo nunca se ha identificado oficialmente pero ese no es el motivo de este post.

Lo que me “marcó” es lo que supe de él y de su pasión por lo que hacía. Hay muy pocas ocasiones en las que tienes la oportunidad de acercarte un poco a alguien que representa lo que es dejar una Marca Personal memorable. Sólo cuando te encuentras con gente que ha dejado huella o a quienes le han conocido de cerca, es posible hacerse una idea de lo que realmente fueron.

Podrías pensar que lo que diga alguien tan cercano de una persona estará sesgado o será poco objetivo. Sin embargo, estos días, al cumplirse los diez años de su asesinato he podido leer y ver las opiniones de sus colegas más próximos. Y todos y cada uno de ellos repiten una y otra vez lo que Ricardo Ortega transmitía. Coherencia, humanidad, sacrificio, inteligencia, independencia, libertad, valentía, inconformismo, honestidad y sobre todo pasión, mucha pasión por lo que hacía.

En un post como este es imposible transmitir lo que sientes cuando, por fin, te encuentras de cerca con alguien que realmente ha dejado huella. Pero se me ocurren algunas ideas.

Pasión

Cuando escucho a su hermana hablar de él o leo lo que dicen algunos compañeros suyos creo que lo que mejor le caracteriza es la intensidad con que hacía lo que le gustaba. En un momento en el que el término pasión se ha devaluado como otros tantos y cualquiera dice que es apasionado de algo, habría que fijarse en lo que Ricardo hizo para entender, al menos un poco, lo que eso significa. Su amor por lo que hacía le costó la vida. ¿Cuantos nos rendimos por algo infinitamente menos importante?

Independencia

Si hay algo que me ha quedado claro es que Ricardo hacía lo que había que hacer costase lo que costase. Estuvo dispuesto a financiarse su trabajo para poder seguir diciendo la verdad. Vivimos tiempos en los que nos autocensuramos para no perder un puñado de “followers” así que ni te cuento lo que podemos dejar de hacer si hay en juego algo más importante. Pero el ejemplo de Ricardo Ortega nos dice que esta vida es demasiado corta para hacer lo que otros te digan. Pero la libertad no es gratis (“Freedom is not free”) y por eso muchos de quienes han dejado huella han pagado muy caro la defensa de su independencia.

Emprendedor

Hoy se aplica el término emprendedor a cualquiera que ponga en marcha una página web o una aplicación para el móvil. Pero si quieres entender lo que realmente significa jugártelo todo, y cuando digo todo es todo, por aquello en lo que crees debes fijarte en personas como Ricardo. Hoy parece que no puedes empezar a hacer nada si no tienes asegurada la inversión o te montas un tinglado de “Crowdfunding”. Sin embargo, Ricardo no tenía complejo en utilizar sus propios recursos económicos, medios, contactos, trabajo, sacrificio para sacar adelante su trabajo y hacer lo que él creía que debía hacer. Así que antes de utilizar el término emprendedor a la ligera, piensa en lo que realmente implica ponerlo todo para sacar adelante un proyecto.

Inteligencia

Cada día me encuentro con gente que cree que su vida es lo que pone en su tarjeta de visita, del INEM o en un diploma y son incapaces de verse de otra manera. Sin embargo, Ricardo antes de dedicarse a contar las cosas más terribles que ocurren en el mundo estudió ingeniería y física y trabajó en Moscú como físico nuclear. Pero definirlo como periodista, ingeniero o físico es una forma muy pobre de etiquetarlo. Aunque quienes dejan una huella profunda suelen asociarse a algo concreto normalmente suelen ser curiosos e interesados en todo lo que conocen. ¿Cuantos seríamos capaces de hacer bien cosas tan distintas y tan difíciles y atrevernos a dejarlo todo por hacer lo que creemos que hay que hacer?

Podría decir muchas más cosas que pienso y, sobre todo, que siento sobre lo que me transmite el ejemplo de Ricardo Ortega pero si quieres saber algo más de lo que representa según sus compañeros, aquí tienes algunos ejemplos que han aparecido estos días.

Ricardo Ortega, diez años después

Ricardo Ortega, un periodista excepcional

Ricardo Ortega (ojalá no tuviera que escribir este Post)

Ricardo Ortega (ojalá no tuviera que escribir este Post) II Parte

El callejón donde murió Ricardo Ortega

Creo que este es un ejemplo paradigmático de que una Marca Personal no es ser popular o tener miles de “followers” sino dejar una huella positiva, profunda, definida y memorable en la mente de aquellos que le conocieron. Por eso hay tan pocas, poquísimas.

No tuve la suerte de conocerle aunque me habría encantado permanecer en silencio (raro en mi) y escuchar sus historias. Hace poco le preguntaba a su hermana si no era muy doloroso hablar de su hermano y me dio una lección de lo que implica dejar huella:

No hay que apenarse de hablar de alguien que ya no está porque recordarlo es la mejor forma de mantenerle vivo.

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[7 mar 2014 | 18 Comments | ]

Si me lees desde hace algún tiempo te habrás dado cuenta de que no me caracterizo por una mentalidad buenista ni creo que las cosas se consigan sólo por desearlas con mucha fuerza.

Sin embargo, en el post anterior citaba a mi amigo Luis Labrador que se fue a EEUU casi con lo puesto y ya ha participado en dos películas con Oscar. En este, aunque no suelo hablar de mi mismo, creo que lo que te voy a contar puede servir como ejemplo de cómo las cosas pueden llegar a encajar casi sin darte cuenta si tienes un rumbo más o menos definido y, sobre todo eres muy, muy persistente.

Ambas historias, y muchas más que he conocido durante estos años, se caracterizan por una meta definida y casi obsesiva, por hacer algo que te apasiona y por hacer cosas constantemente para mejorar y acercarse un poquito a ese destino.

¿Significa eso que si tienes un objetivo, eres un cabezota y haces algo cada día para conseguirlo vas a llegar a donde quieres? De ninguna manera. Mucha gente buena, con ideas claras e inasequible al desaliento se queda a mitad de camino. Supongo que a todos nos ocurre, incluso a aquellos que llegamos a sitios que jamás esperábamos, porque la vida es una carrera con muchas metas móviles.

Que tengas un objetivo no te garantiza, ni mucho menos, que lo vayas a alcanzar. Pero lo que si te puedo asegurar es que si no lo tienes, nunca llegarás a él. Además, he comprobado que en este viaje, hay muchos pequeños logros, medianos avances y grandes satisfacciones que si bien no son el objetivo principal, a veces consiguen que sean incluso más gratificantes.

Hay quien piensa que no merece la pena planificar ni tener una Estrategia Personal porque todo depende demasiado de la suerte. Quizás tengan razón en una cosa, en que igual que ocurre con la lotería, es imposible que te toque si no juegas y es más probable que consigas el premio cuanto más juegues. Conseguir objetivos es una cuestión de probabilidades.

Hace exactamente diez años y un día (como una condena) me di de alta en el INEM. Unos días antes me habían despedido de la que sería mi última empresa como “cuentajenado”. Decidí que me dedicaría a trabajar para que a las personas en general y a los profesionales en particular se nos dejase de tratar como “marcas blancas” sustituibles, homogéneas y baratas y se nos valorase como corresponde.

En aquel momento no tenía ni idea de por donde iban a ir los tiros ni sabía cómo lo haría. Lo que tenía claro era cual era mi misión:

Aumentar el valor de las personas

Cada cual aprovecha la “materia prima” de la que dispone. Y supongo que, como yo llevaba muchos años desarrollando productos y marcas, lo lógico era utilizar todo ese material. Aunque mi propósito fuese el mismo, si mi experiencia, conocimientos o habilidades hubiesen sido otros quizás la forma de hacerlo hubiese sido diferente.

Poco a poco la idea fue tomando forma y en el año 2006 publiqué un post premonitorio en el que fantaseaba con un futuro en el que la Marca Personal (en ese momento ya le había puesto nombre a lo que hacía) sería un concepto popular. Con el tiempo he visto que cuando algo se populariza, se acaba corrompiendo pero hace casi diez años me imaginé que alguien escribiría un libro de la serie Para Dummies. Incluso llegué a diseñar una portada hipotética.

Fíjate lo que son las cosas. Ayer, casi exactamente diez años después de mi “fichaje” por el INEM, mientras estaba preparando material para mi nuevo proyecto, un mensajero me trajo una caja. En ella estaba mi nuevo libro, Marca Personal para Dummies.

Aunque este es mi cuarto libro, reconozco que me hizo una ilusión especial verlo. Admito que hay algo de chulería y de prepotencia porque pensé en aquellos que desde el primer día estuvieron machacándome con críticas hacia todo esto de lo que hablo. Pero también lo considero como una prueba en primera persona de que esto que “predico” puede funcionar. ¿Cómo podría dar lecciones a nadie si no fuese así?

A estas alturas no pretendo hacer creer a nadie que tener un objetivo claro y desearlo con mucha fuerza va a conseguir que lo alcances porque eso no me lo creo ni yo.

Lo que tengo claro es que si a los objetivos le sumas estrategia, persistencia, paciencia, aprendizaje, muchas noches en vela, prescindir de cosas que considerabas imprescindibles, unos cuantos amigos que han estado aguantando tus fantasías irrealizables y, a pesar de todo, han estado contigo, y unas cuantas cosas más, es probable, solo probable que consigas lo que buscas o incluso cosas que jamás imaginaste que alcanzarías.

De nuevo este post me ha quedado más personal y autocomplaciente de lo que me gustaría porque creo que lo importante no es hablar de nosotros sino de lo que hacemos pero al fin y al cabo una Marca Personal es, ante todo, personal.

A partir de la próxima semana lo podrás conseguir en cualquier librería y en sitios como Amazon. Son 430 páginas con lo mejor que he aprendido durante estos diez años. Pero la próxima semana ya te contaré con más detallte lo que puedes conseguir.

Portada de un hipotético libro de Marca Personal con la que fantaseaba allá en el 2006

MarcaPersonalparaDummies

Marca Personal para Dummies o cómo se convierte una fantasía en realidad unos años después