Feliz Marca Personal 2015

Como suele ser habitual en estas fechas, solemos estar más preocupados por otros asuntos que por leer blogs o cosas sesudas en dospuntocerolandia. Además es una buena época para, por una parte, meternos en nosotros mismos y reflexionar sobre lo que hemos hecho y lo que vamos a hacer y por otra, mantener más contactos en el mundo real.

Por eso, como en años anteriores, y ya van diez, escribo este último artículo del año para agradeceros vuestra paciencia, comprensión y ayuda y desearos que el próximo año sea el mejor de vuestra vida y dejéis una gran Marca Personal en vuestro entorno.

Nos vemos después de Reyes.

Feliz2015

El Branding Personal no convierte una calabaza en carroza

ProductoEstamos a punto de terminar el año y, como suelo hacer siempre, tras el post del viernes aparcaré este blog hasta después de Reyes. Pero quiero hablar de una serie de consultas recurrentes relacionadas con la oferta, el producto o la relevancia profesional que suelen hacerme cuando imparto un taller o una conferencia .

Estamos tan bombardeados con la utilización de Redes Sociales para ser conocidos, con la obsesión por la visibilidad en el mundo real y el “irreal”, con “convencer” a los buscadores para que nos pongan en un lugar de honor que es fácil olvidarse que todo eso es inútil si no hay algo sustancioso detrás.

Hemos entrado en una carrera de la rata dospuntocero en la que no hacemos más que correr pero hemos olvidado la razón por la que lo hacemos. Y aunque parezca muy materialista o prosaico, desde el punto de vista profesional (no hablo del personal o privado) el objetivo final es que te elijan, te compren y te paguen. Cuando eso funciona, es el mejor indicador de que las cosas van bien.

Tener muchos “followers”, visitas y “amigos” en tus sitios pero no generar ni un céntimo de ingresos o una propuesta profesional es como hacerse un análisis y tener perfectos el colesterol, los triglicéridos y el peso porque no paras de moverte pero apenas comes.

Normalmente, cuando acabo una charla o un seminario, suelen acercarse algunas personas que no se han atrevido a hablar durante la sesión y me cuentan sus proyectos. Me dicen que esto de la Marca Personal está muy bien pero que creen que no les va a servir para mucho. Cuando me dicen a qué se dedican o me describen su modelo de negocio, yo suelo estar de acuerdo con ellos.

Lo que ocurre es que no hay Marca Personal que pueda convertir tu calabaza en carroza. El problema no es que el Branding Personal no sea útil sino que tu proyecto o su profesión no tiene demanda, ha quedado obsoleta o hay mucha competencia que te supera. Y cuando eso ocurre, cuando tu oferta o propuesta es irrelevante, de poco va a servir que hagas una gestión impecable de tu Marca Personal, como bien saben en KODAK, NOKIA u Olivetti, grandes marcas con productos desfasados.

Una Marca Personal te ayudará a vender más, a aumentar tu valor o a multiplicar tus opciones siempre y cuando tengas algo valioso y bueno que ofrecer. Si profesionalmente te has quedado obsoleto, eres sustituible, caro, tus estándares están por debajo de la media y/o no te has puesto al día, ni el Branding Personal ni el sacrificio de cuarenta cabras ante el dios Ra te va a servir de mucho.

Pasión

Uno de los tópicos que más nervioso me pone en este mundillo ultrabuenista del que algunos han sabido aprovecharse sabiendo que hay ingenuos dispuestos a pagar una pasta indecente por tener una taza con una frase coheliana es el de hacer lo que te apasiona.

Pues mira, yo soy de los que piensa que debes luchar por aquello que te gusta y en lo que crees. Pero hay algo más importante que todo eso y es salir adelante y pagar las facturas para que tu familia pueda seguir adelante.

Alguien debería decir que por mucho que te apasione la acupuntura para gatos quizás ni hay demanda ni puede que seas suficientemente bueno como para vivir de ello.

Yo más bien pienso que en todo lo que hacemos hay algo bueno y algo no tan bueno. Hasta en el trabajo más aburrido, duro o desagradable hay una parte positiva y hasta los trabajos más geniales pueden acabar cansándote.

Por lo tanto, lo de la pasión está fenomenal, pero no debería ser ni el principal ni mucho menos el único criterio para hacer algo por lo que te puedan pagar.

¿Cómo puedes ganarte la vida con lo que te apasiona? o mejor aún ¿Cómo puedes apasionarte con lo que te permite ganarte la vida?

Necesidades

Una de las consecuencias de lo anterior… y de demasiadas películas americanas es que hemos llegado a pensar que hagamos lo que hagamos siempre habrá alguien que nos lo comprará. Y no te digo que no, pero quizás nunca llegues a encontrártelo o a establecer contacto jamás.

Me han contado proyectos delirantes, que no se sostienen porque claramente no hay nadie que pueda necesitarlo. Vale, ahora me contarás las diez meteduras de pata de gente muy lista que dijo que los ordenadores serían para una minoría o la gente preferiría los caballos a los coches. Pero no es eso. Aquí de lo que se trata es de que tengas algo que claramente pueda mejorar la vida de alguien o, al menos, hacérselo creer como ocurre con las Power Balance, o con algunos partidos políticos.

Como profesional ¿Qué necesidad satisfaces? ¿Qué ganan quienes te contraten?

Cualidades

Otro de los factores que me encuentro en muchos profesionales es que pretenden vivir de las rentas de algo que aprendieron años o décadas atrás. A veces algunos se enfadan porque se dan cuenta de que el Branding Personal no les va a poner al día profesionalmente. Lo que no entienden es que eso es algo que depende de ellos y que además requiere tiempo y esfuerzo.

En todas mis intervenciones siempre, siempre digo que si pensamos como empresas YO S.L. siempre, siempre debemos tener nuestro propio “departamento” de I+D. Eso implica mantenerse al día o mejor aún, tratar de ir por delante de los demás. Y si nuestra oferta va a quedar desfasada, empezar a reaccionar mucho antes de que nos pille el toro.

¿Qué cualidades tienes y como puedes combinarlas? ¿Qué necesitas o te gustaría aprender para aumentar tu valor? ¿Dónde puedes ponerte al día del modo menos costoso posible?

Conclusión

Empiezo a pensar que esto de decir que sin un buen producto, oferta o trabajo es imposible dejar una Marca Personal memorable, profunda y valiosa es como predicar en el desierto frente a aquellos que se empeñan en dedicar todo el esfuerzo en la visibilidad y la notoriedad (que son condición necesaria pero muy insuficiente). Pero seguiremos insistiendo… un año más.

Deja de lloriquear y haz algo

OperacionesSi te pasas por este blog con alguna frecuencia, ya tendrás claro que cuando escribo un artículo dando caña, suelo basarme en experiencias propias y realmente, al primero que se refieren es a mí mismo. Este aspecto terapéutico es otra de las razones por las que considero que un blog es una herramienta estupenda más allá de la visibilidad o el Marketing Personal.

Hace unos días escribí un artículo más emocional de lo habitual (una buena amiga lo calificó como efectista) en el que hablaba de lo importante que es tomar las decisiones correctas en todos los ámbitos de la vida porque luego no hay vuelta atrás.

Creo que muchas veces, tanto en lo personal como en lo profesional nos ocurren cosas que nos llevan a una situación de bloqueo. Aquel empleo que debimos coger, aquella persona a la que debimos conocer mejor o esas cosas que debimos aprender. La vida está llena de decisiones que nos han llevado hasta donde estamos y a ser lo que somos. El problema surge cuando nos enfrentamos a una de esas situaciones y no sabemos (y a veces no queremos) salir de ella.

Estas semanas estoy viajando mucho por toda España y me estoy encontrando con muchos profesionales que parece que se han metido en ese agujero del que no saben o incluso yo diría que no quieren salir. Se les identifica fácilmente porque son totalmente refractarios a cualquier idea que les ayude a romper ese círculo vicioso.

Precisamente los que más podrían beneficiarse de un concepto como el Branding Personal son los que más pegas le ponen. Quizás porque están acostumbrados a seguir haciendo lo de siempre (con los resultados de siempre) y consideran que probar algo nuevo es una amenaza a sus creencias.

Sus excusas son múltiples y son más preocupantes cuando visitas ciudades o provincias más pequeñas. “Es que aquí las cosas no funcionan así”, “Es que los empleos ya están dados a los enchufados”, “Es que no hay empleo”, “Es que el sistema debería cambiar”, “Es que he enviado diez mil currículos y no me llaman”, “Es que…”, y se quedan tan tranquilos.

Y después de darme todas esas razones, muchas de ellas equivocadas o directamente falsas pienso ¿Qué esperas? ¿Dejarte morir en vida profesionalmente? ¿Declararte a ti mismo inútil a tus 25, 35, 45, 55 o 65 años? Francamente, esa no es la respuesta.

Cuando nos encontramos en una situación en la que estamos pagando el precio de no haber tomado las decisiones adecuadas en el momento justo es fácil hundirse pero también parece que muchos disfrutan o se regodean en el sufrimiento. Pero eso no nos lleva a ninguna parte, más bien lo contrario.

Como emprendedores, autónomos, desempleados profesionales “sin clientes” o en el ámbito más privado, lo que hay que hacer inmediatamente es buscar una salida, establecer nuevos objetivos y, sobre todo, actuar cuanto antes. He comprobado que esa es la mejor “medicina”. Si la situación está perdida nada puedes hacer y lo mejor es olvidarte y seguir adelante. Pero si hay una mínima oportunidad de recuperar parte de lo perdido o hacer las cosas bien gracias a la experiencia adquirida, simplemente hazlo y deja de lloriquear por la leche derramada.

Estos días de muchas horas de viajes, he leído, por fin, el libro Aprendiendo de los Mejores del gran Francisco Alcaide. Y creo que básicamente todos los “mejores” que cita Paco coinciden en media docena de factores. Tener la mentalidad y actitud adecuada, establecer objetivos, valores claros, Persistencia, Paciencia, Trabajo, Trabajo, Trabajo, Acción y más Trabajo.

Soy uno de los mayores críticos hacia la obsesión por la actitud positiva y la felicidad sin ton ni son que parece que nos ha invadido. Pero tengo que reconocer que el primer paso para ponerse en marcha es romper esa actitud melancólica y paralizante de muchos profesionales. Aunque también pienso que la mejor forma de salir de ese agujero es establecer nuevas metas y empezar a hacer algo para alcanzarlas. Creo que la actitud es consecuencia de la acción y no al revés.

¿Estás desempleado? ¿Has perdido algo que querías mucho? ¿No tienes ni idea de lo que vas a hacer ahora? Pues empieza a mirar hacia adelante. Ponte algunos retos, acciones y tareas y ya verás como te olvidas de lo que dejaste atrás.

Prueba cosas nuevas. No seas crítico con le te proponen otros… especialmente si lo que llevas haciendo durante meses o años no te proporciona resultados.

Aprende lo que puedas o mejor aún, lo que quieras, lo que te guste y además puedas convertirlo en un medio de vida. Ahora tienes todo a tu alcance. Nadie te obliga a cargar con la losa del diploma o el título que te dieron hace años. Lee todo lo que puedas, como también recomiendan muchos de los “mejores” en el libro de Paco.

No busques empleo porque está desapareciendo y el que queda es precario. Mejor detecta necesidades y utiliza todo lo que has aprendido y experimentado en tu vida para convertirlo en algo útil, aunque quién te pueda pagar por ello ni siquiera sepa que te necesita… todavía.

Utiliza otros canales para mostrar tu trabajo, no para poner una lista de títulos o cursos, no para decir lo bueno que eres, no, nada de eso, sino para aportar algo valioso que demuestre que merece la pena conocerte.

Pero sobre todo, haz algo YA, no te queda otra. Cuando empiezas a mirar hacia adelante, te olvidas de lo que tienes atrás y a los lados.

El Branding Personal pretende atraer, no asediar

VentaSuelo decir que gran parte de lo que he conseguido en muchas facetas de mi vida ha sido gracias a mi insistencia y a mi cabezonería sin límites. Me gusta terminar lo que empiezo y me pongo de muy mal humor cuando las cosas se quedan a medias. Creo que la paciencia y la persistencia son cualidades importantes a la hora de dejar una Marca Personal memorable.

Estoy convencido de que se consigue un efecto mucho más duradero siendo disciplinado y siguiendo una rutina constante durante mucho tiempo que concentrando todas las fuerzas en un plazo mucho más corto. Durante los años que llevo trabajando en Branding Personal he visto a mucha gente que ha empezado con muchas ganas y a un ritmo imposible de sostener y que, lógicamente, se ha quemado rápidamente.

Creo que, además, hay una diferencia entre los que nos lo tomamos con más calma y los que se empeñan en hacerlo todo sin respetar los tiempos y los plazos. Me refiero a que los que sabemos que cada cosa lleva su tiempo solemos trabajar más en atraer y generar interés que en empujar o acosar. Y esto se aplica a todos los ámbitos de la vida.

Para conquistar o seducir a una persona puedes dedicarte a llamarla, escribirla o tratar de quedar con ella constantemente. O por el contrario puedes hacer lo posible para que esa persona sienta un interés por ti. Es cierto que todos hemos oído frases como “A mi no me gustaba, pero se puso tan insistente que acabé aceptando una cita”, pero también podría acabar pidiendo una orden de alejamiento por acoso.

Para conseguir un empleo o un cliente, puedes dedicarte a enviar centenares o miles de Currículos o Propuestas comerciales no solicitadas o, por el contrario, puedes hacer lo posible para llamar la atención dando muestras de tu trabajo. Afortunadamente hoy, gracias a Internet, es mucho más sencillo. Pero aún así, hay mucha gente que pretende seguir aporreando la puerta de su cliente o empleador potencial en lugar de ponerle la miel en los labios creando su propia plataforma de comunicación.

En dospuntocerolandia parece que mucha gente cree que bombardear a su audiencia potencial con mensajes irrelevantes, retuits ajenos, “landing pages” o anuncios no deseados es una fórmula de éxito. Sin embargo, lo más probable es que todo eso acabe ahuyentando a cualquiera que se acerque.

Es cierto que lo mejor es una combinación inteligente de ambas, una mezcla de “Push” y Pull”. Hay que llamar algunas puertas, mostrar algún interés, transmitir que estás disponible. Pero eso sólo debería ser utilizado para llamar la atención hacia un lugar en el que podrán ver mucho más sobre tu trabajo, tus cualidades o tu “glamour”.

Creo que vivimos tiempos en los que conquistar a alguien que te gusta, conseguir un cliente o un empleador que te contrate para dedicarte a la profesión de tu vida o conseguir muchos seguidores en Redes Sociales tiene más que ver con lo que puedes ofrecer y con la calidad de tu trabajo que con la pesadez y la presión constante.

Definitivamente atraer es mejor que pedir. Es cierto que para que alguien se interese por ti debes cumplir dos condiciones. En primer lugar deben saber que existes y para eso lo mejor es hacer algo que llame su atención. Una llamada, una referencia de alguien, un contacto en un evento de Networking o una pequeña charla ante una audiencia puede ser equivalente a levantar la mano en clase cuando íbamos al colegio.

La segunda condición es no defraudar las expectativas y aportar valor. Si consigues que alguien te dedique unos segundos de su tiempo porque le has generado algún interés, lo siguiente es demostrarle que eres capaz de hacer lo que dices que haces.

Si consigues que un potencial empleador, cliente o esa persona de la que te has enamorado perdidamente se fije en ti o, más bien, en tus cualidades, debes ser capaz de encontrar el modo de mostrarle mucho más. Y para eso tienes que ir con los deberes hechos y bien limpio y aseado. Y eso es lo que requiere más tiempo.

Si en lugar (o después) de enviar un Currículo, tienes preparado un sitio propio en La Red en el que se pueda ver tu trabajo, estarás facilitando el contacto y aumentando tus opciones.

Si en lugar (o además) de decir cual es tu profesión, alguien puede encontrar referencias o muestras de tus proyectos en un buscador, estarás despejando el camino para ascender un nivel en la confianza y el interés de tu interlocutor.

Si en lugar (o también) de expresar lo que te gusta la otra persona, demuestras que te preocupas por ella y que detrás hay algo más que palabras, quizás puedas pasar a un mayor grado de intimidad.

Una estrategia de asedio puede concentrarse en un espacio corto de tiempo pero los resultados son muy limitados y el desgaste es enorme. Sin embargo, una estrategia de atracción, si bien es cierto que requiere más tiempo, hace que el esfuerzo sea más asumible y la relación se establezca de un modo más natural.

Pero si hay un elemento importante que diferencia la estrategia de atracción frente a la de presión es la capacidad de negociación. Cuando son los demás quienes se dan cuenta de lo que vales y se interesan por ti, tu posición será más favorable y tu fuerza será mayor.

Por lo tanto, si quieres posicionarte como un empleado, emprendedor, autónomo, candidato o pretendiente de referencia establece tu objetivo, llama su atención de la forma menos invasiva posible y demuéstrale de lo que eres capaz.

Si vas a llamar la atención de alguien, asegúrate de que lo que vea merezca la pena.

Soltar lastre eleva tu Marca Personal

EstrategiaHace pocas semanas me encontré con un amigo conferenciante de bastante éxito. Estuvimos cambiando impresiones sobre nuestros trabajos y le mencioné lo bien que parecía que le iba. Sin embargo, lo que me dijo es que lleva una vida en la que no para en casa, de avión en avión y que lleva años contando lo mismo porque no encuentra el momento para crear nuevo contenido y material.

Sin llegar a los extremos de este colega, tengo que decir que en algunas ocasiones también tengo la sensación de que cuando las cosas van bien es fácil dejarse llevar. Dicen que la muerte por congelación es de las menos terribles porque entras en un letargo placentero, hasta que te mueres. Profesionalmente sucede algo parecido.

Creo que a todos nos ocurre que llegamos a un punto en nuestro trabajo y en nuestra vida en el que alcanzamos cierta velocidad de crucero y no faltan las palmaditas en la espalda y las felicitaciones. Pero eso puede ser letal. Suelo decir que el mayor peligro para un profesional no son los errores y fracasos sino los éxitos porque nos llevan por el camino de la rutina y la complacencia.

Desde el punto de vista de la Marca Personal, dejar de crecer es empezar a declinar. Por eso hay momentos en los que hay que volver a empezar tanto en lo profesional como en lo personal. La falta de actualización en cuestiones de trabajo o el desprecio de herramientas como Internet que nos pueden permitir seguir progresando son, para el Branding Personal, el equivalente a la barriga cervecera. Puedes considerar que es lo normal o incluso socialmente aceptable, pero eso simplemente es dejarse morir profesionalmente. Y lo peor es que, mientras tanto, muchos otros siguen desarrollándose profesionalmente… o cuidando su dieta.

Estas últimas semanas han sido bastante intensas y apenas he tenido más visibilidad en dospuntocerolandia que los artículos de los martes y los viernes en mi querido blog. Sin embargo, he decidido quitarme las telarañas y empezar a crear cosas nuevas relacionadas con la Estrategia Personal.

El mayor problema que me he encontrado al decidir cómo voy a dar el siguiente paso es la cantidad de compromisos pequeños o grandes, importantes o irrelevantes que he ido adquiriendo con el tiempo.

No sé si a ti te pasará igual, especialmente si eres un autónomo, emprendedor o profesional independiente, pero yo me he dado cuenta de la cantidad de trabajos y tareas que vamos acumulando y que no aportan nada a nuestro objetivo. Son como esos organismos que se pegan a los cascos de los barcos y que quizás no lo vayan a hundir, pero que lo hacen menos aerodinámico y quizás acaben causando problemas más graves.

Peticiones de desconocidos que se acumulan en tu correo, invitaciones a eventos que no te van a aportar nada, algunos trabajos de compromiso que “no puedes rechazar”, minutos y horas mirando el Facebook y el Twitter, proyectos que sabes que no van a llegar a ninguna parte pero en los que, aún así, decides meterte. Todo eso y mucho más va desviándote de tu plan, frenándolo o incluso haciéndote retroceder.

Por ejemplo, esta misma semana me llamaron de una cadena de televisión francesa para preguntarme por el dichoso “Pequeño Nicolás”. En principio, y sucumbiendo a mi ego, les dije que sí. Pero más tarde pensé consideré que una grabación de unos minutos me haría perder unas horas preciosas. Y ese es sólo un ejemplo.

Hay muchas razones para dejar que tu Marca Personal se debilite como consecuencia de estas pequeñas o grandes influencias. Quizás te sirvan como excusa para no hacer algo que te desagrada, o puede que te haga sentir que estás activo, o simplemente es que no sabes negarte (creo que es el mayor problema). Pero si quieres optimizar tu Estrategia Personal debes mantenerte centrado, enfocado y evitando los cantos de sirenas.

Cuando hablo de Branding Personal suelo centrarme en lo profesional, pero todo esto es aplicable a lo más personal o privado. Desde lo sentimental hasta la salud pasando por lo familiar o el desarrollo como individuos, con el tiempo vamos dejando de hacer lo importante y nos desviamos con cualquier “entretenimiento”.

Creo que el Branding Personal es lo más parecido a lo que siempre se ha denominado Proyecto de Vida o Proyecto Profesional. Se trata de establecer un objetivo, trazar una ruta y unas acciones y tratar de mantenerse lo más centrado posible.

Por último, una de las lecciones que he recordado en los últimos tiempos es que lo peor que puedes hacer es entretenerte demasiado regodeándote en tu éxito o en tu fracaso. Llegados a ese punto, lo mejor es fijar nuevos objetivos y seguir adelante. Creo que no hay mejor antídoto contra el pesimismo o el bloqueo mental que la acción planificada, consciente y con un propósito.

¿El hábito hace a la Marca Personal?

MarketingCada vez que hablo de la importancia de generar contenidos para posicionarte como un profesional de referencia en lo tuyo suelo encontrarme con las dos excusas siguientes.

La primera es que “no tengo nada que contar”, “no sé que decir” o “lo que yo pueda aportar seguro que lo han explicado otros antes y mucho mejor que yo”.

La segunda excusa es que quienes están trabajando por cuenta ajena tienen “prohibido” tener un blog o hablar de su profesión ante una audiencia en canales “offline” y “online”.

La respuesta a la primera excusa es evidente. Todos tenemos algo que decir porque todos sabemos algo que muchos otros desconocen, porque sabemos explicarlo de una forma distinta o porque tenemos una opinión propia sobre cualquier asunto, especialmente en el ámbito profesional. Pero aceptar que alguien no tiene nada que aportar es como autodescalificarse profesionalmente. Si alguien acepta que no tiene nada valioso que ofrecer ¿Por qué razón espera que le contraten?

La respuesta a la segunda excusa depende de la empresa en la que preste sus servicios. Si realmente es así y le prohíben tener una visibilidad fuera de su cubículo, más vale que empiece a buscar alguna salida. Pero si lo que le plantea la empresa es que evite (lógicamente) tocar asuntos confidenciales o relacionados con personas o clientes vinculados a la organización, aún le queda mucho campo para hablar de su profesión. Podría hablar de lo que están haciendo en otros países, de experiencias propias no relacionadas con la empresa o simplemente hablar de otro asunto profesional que le atraiga.

Siempre digo que el problema de empezar a escribir un blog no es que te falten temas sino todo lo contrario, que se te acumulan los asuntos sobre los que hablar. Te pondré un ejemplo que me sucedió la pasada semana en Cadiz.

En mis charlas suelo fomentar el debate y la conversación cercana. Así que uno de los asistentes me hizo un comentario interesante y que no me habían hecho nunca. Me dijo que le parecía curioso que con un discurso tan rompedor, mi aspecto fuese tan tradicional. Debo explicar que aquella tarde me puse traje y corbata y eso es algo que cada día hago con menos frecuencia porque suelo vestir mucho más “casual”. Eso me generó las siguientes reflexiones.

Mi objetivo es conseguir que el aspecto sea (casi) irrelevante

Quizás sea porque nunca he sido precisamente un ejemplo de elegancia ni he tenido ninguna posibilidad de convertirme en modelo he tratado de conseguir que se nos valore por lo que somos y hacemos en lugar de por lo que parecemos. Mi visión de la Marca Personal va de eso.

Estoy cansado de que se dedique tanto tiempo a la forma de vestir para ir a una entrevista de trabajo o en los debates políticos en lugar de enseñar como comunicar lo bueno que eres en lo tuyo. Así que siempre que puedo predico con el ejemplo y trato de generar un impacto por lo que digo, no por lo que llevo puesto.

Con mi amiga María Sánchez mantengo interminables debates sobre la importancia de la imagen o de la no imagen pero creo que lo fundamental es que el aspecto no se convierta en una distracción de lo fundamental.

El aspecto siempre comunica

Decía que en la charla de Cadiz decidí, raro en mi, ponerme traje porque consideré que se adecuaba mejor al entorno en el que tenía previsto hablar. El caso es que vaya como vaya y aunque elija la opción “informal” siempre me lo pienso un poco (parece que en cualquier momento puede aparecer mi madre) y trato de ajustarme al entorno.

Dicen que presentar un aspecto más formal y trajeado es una forma de mostrar respeto a una audiencia. Sin embargo, yo creo que ir limpio, aseado y digno aunque sin traje y corbata es un modo de acercarse y sintonizar con quienes escuchan lo que cuento (casi siempre jóvenes, emprendedores, desempleados o profesionales con mentalidad abierta).

Lo que llevas puesto puede afectar a tu mensaje

Una de las razones por las que utilizo fotos trajeado en dospuntocerolandia y en los sitios en los que aparece mi imagen mientras transmito un mensaje algo extremo y radical es precisamente porque esa incoherencia hacen más asimilables mis ideas. Creo que mostrar una imagen “seria” facilita que los más alejados de mis propuestas algo “extremas” consideren que si lo dice “uno de los nuestros” quizás habría que escucharlas, al menos. En realidad eso no es algo que hiciese conscientemente desde el principio sino que es algo que he deducido con el tiempo.

Conclusión

Aunque yo siempre trate de relegar a un segundo plano los aspectos relacionados con el “envase” o el “packaging” de la Marca Personal es innegable que todo lo que hacemos cuenta. Lo importante no es ir con traje y corbata, con camiseta y vaqueros rotos o de lagarterana, lo que hay que pensar es que tu aspecto puede debilitar o reforzar tu mensaje. Aunque yo soy partidario de que lo importante sea el fondo más que la forma.

Marketing Personal y los Tres Cerditos

MarketingLas dos últimas semanas han sido tremendamente intensas y positivas. Muchos viajes, cursos y talleres. Y lo mejor es que estoy percibiendo un incremento espectacular del interés hacia propuestas relacionadas con nuevas formas de progresar profesionalmente.

Creo que poco a poco los profesionales están dándose cuenta que los caminos tradicionales no funcionan o están saturados y hay que encontrar vías más eficaces.

A base de repetir y poner a prueba mi mensaje podría decirse que la combinación de Objetivos claros, una Oferta profesional valiosa y fiable acompañada de una buena estrategia de visibilidad es lo que más opciones te va a dar para conseguir resultados.

Evidentemente es más fácil decirlo que hacerlo. Creo que muy pocas de las personas que conozco en mis viajes y talleres saben claramente lo que quieren. Y sin un destino es imposible diseñar una estrategia. Pero tampoco hay muchas que sepan lo que “venden”, qué son capaces de hacer bien y por lo que alguien esté dispuesto a compensarles, pagarles o remunerarles. Y sin esas ideas claras es imposible dejar una Marca Personal memorable.

Y en lo que respecta a la visibilidad, notoriedad o Marketing Personal es cierto que hay mucho interés y parece todo apasionante. Pero lo cierto es que, de nuevo, muy poca gente está utilizando las herramientas disponibles. Se habla mucho de Redes Sociales, pero casi siempre se utilizan para entretenimiento y, en la mayoría de los casos, de un modo más pasivo que participativo.

Sobre eso quería hablar un poco en este artículo.

Creo que con el Marketing Personal (la utilización de canales y herramientas para dar a conocer tu trabajo que refuerce tu Marca Personal) ocurre como con el cuento de los Tres Cerditos.

Sabemos que va a venir el lobo del paro, de los salarios “basura”, del estancamiento profesional y sin embargo muy pocos se ponen a construir una “casa” para protegerse hasta que es demasiado tarde. Y quienes lo hacen no se aplican del mismo modo.

Creo que una estrategia de Marketing Personal efectiva debe ser una combinación de canales y medios online y offline. Eso implica hacer una elección seria y meditada de los que mejor se adapten a nuestros objetivos y, sobre todo, a nuestros recursos, principalmente el tiempo. Como no podemos tenerlos todos, será mejor que escojamos los que podamos gestionar.

Mucha gente hace como el cerdito más perezoso y no utiliza nada para mostrar su trabajo o elige los canales más sencillos y que requieren menos esfuerzo. Por ejemplo, utilizar Twitter para retuitear o YouTube para ver videos de gatitos. Eso no refuerza tu posicionamiento y debilita tu proyecto quedando a la intemperie cuando venga el “Lobo” y lance su primer soplido.

Hay otras personas que han dado un paso más y utilizan algunas herramientas que requieren más esfuerzo e inversión pero que no terminan de crear unos cimientos sólidos. Una página personal en Facebook, un perfil básico en LinkedIn o asistir a un evento de Networking pero de una forma pasiva no sirve para impulsar demasiado. Quizás tengas alguna oportunidad cuando venga el lobo pero no demasiadas.

Por último están quienes deciden crear un proyecto sólido, con todos los elementos y cimientos profundos.  Son los que eligen una combinación inteligente de herramientas offline y online. Son aquellos que no sólo miran y reparten sino que también crean y comparten. Son los que utilizan sus herramientas en dospuntocerolandia para reforzar tu prestigio en el mundo real y aprovechan sus intervenciones o encuentros frente a personas de carne y hueso para reforzar su reputación en La Red.

Creo que una Estrategia Personal de éxito tiene que basarse en utilizar las herramientas adecuadas a tu proyecto. Es un error dedicarse sólo a una o dos y olvidarse del resto. Pero también lo es tratar de utilizarlas todas.

Hoy no hablaré de Branding Personal… o si

En mis charlas y en mis libros digo que los contenidos que generamos en nuestras plataformas dospuntocero deben ser Profesionales y debemos aportar nuestra visión Personal sobre ellos para aportar valor y diferenciarnos. Siempre recomiendo que evitemos las cuestiones Privadas. Con eso me refiero a los asuntos que pertenecen al ámbito más íntimo, a los sentimientos o a las relaciones más personales. Hoy me voy a saltar esa regla, al menos un poquito.

La pasada semana ha sido una de las más satisfactorias en los años que llevo trabajando en esto del Branding Personal. Supongo que, además de la buena acogida de mis propuestas, la otra razón era que estaba en Alicante, mi tierra de adopción y me sentía en casa. Aunque voy con mucha frecuencia, en esta ocasión me reencontré con personas y viví situaciones que te hacen reflexionar sobre las decisiones que tomaste hace años.

Normalmente pasamos por la vida y no nos planteamos como podrían haber sido las cosas si las decisiones hubiesen sido de otro modo. El cine y la literatura está lleno de argumentos que tratan sobre eso. Desde Mr. Scrooge de Cuento de Navidad hasta Qué bello es vivir pasando por Terminator, Regreso al Futuro, Dos vidas en un instante, Family man o la escena de la chica del metro en Proposición indecente, parece que nos gusta fantasear sobre cómo serían las cosas si hubiésemos elegido otras opciones.

Lo interesante es que no siempre son las decisiones “importantes” las que nos llevan a un sitio o a otro sino otras aparentemente irrelevantes pero que acaban teniendo unas consecuencias enormes como se explica en el Efecto Mariposa.

Decía en uno de mis últimos tuits que

Creo que vamos tan acelerados y estamos tan narcotizados por salir adelante que cuando queremos darnos cuenta de lo que nos estamos perdiendo, ya es demasiado tarde.

¿Esto tiene algo que ver con la Marca Personal? Creo que sí, y mucho.

La vida puede ser muy distinta según las personas o circunstancias en las que decidas dejar tu huella. Si no eliges bien el destinatario de tus acciones puedes darte cuenta demasiado tarde de que el tiempo ha pasado y quizás podrías haber obtenido otros resultados. Normalmente estas cosas no te las planteas demasiado salvo que tengas la oportunidad de reencontrarte de nuevo con situaciones o personas. Supongo que es una buena forma de protección mental porque nos volveríamos todos locos si pudiésemos ver esos universos paralelos en los que otras versiones de nosotros mismos han decidido ir por otro camino.

Cuando hablo de Branding Personal trato de hacer entender que debemos gestionar conscientemente nuestras acciones, metas y tareas para alcanzar un objetivo precisamente para que lo que ocurra sea lo más parecido a lo que deseamos. Si en lugar de tomar el control, nos dejamos llevar por las circunstancias y decidimos las cosas sin reflexionar un poco, llegaremos a alguna parte, si, pero seguramente no será la que soñamos.

Es cierto que normalmente Ni sabes lo que va a pasar, Ni sabes con quién te vas a encontrar, Ni sabes si tu vas a pensar igual dentro de diez minutos, pero tenemos que utilizar la información con la que contamos. Y mi experiencia es que cuando los datos están muy equilibrados, lo mejor es dejarse llevar por el instinto.

La vida es muy corta y el tiempo pasado no se recupera. Elige bien tus objetivos y no esperes mucho o cuando te quieras dar cuenta quizás sea demasiado tarde. Piensa ahora si estás respondiendo las preguntas equivocadas o incluso examinándote de algo que no te interesa.

Y aquí lo dejo. Este es un artículo que se sale de mi línea “editorial” pero que me apetecía mucho escribir. Prometo que no se repetirá… o si.

Cómo destrozar una Marca Personal

MarcaTermino esta miniserie de artículos sobre algunas ideas básicas sobre Branding Personal hablando de algunos de los errores habituales al descubrir, desarrollar y comunicar tu Marca Personal.

Algunos errores como la falta de objetivos o la mentira pueden ser letales. Otros como la falta de motivación o la comunicación pobre pueden debilitarla, pero debes estar vigilante.

Carencia de propósito

Si no sabes cómo quieres que te recuerden, es difícil que te tengan en cuenta. Esto que parece obvio suele olvidarse con frecuencia. Es imposible diseñar una estrategia de Branding Personal o de cualquier otro tipo sin un objetivo. Existe una gran tentación, incluso obsesión por conseguir visibilidad, especialmente en dospuntocerolandia sin haber hecho los deberes previos.

Las personas que dejan huella suelen tener claro lo que pretenden desde mucho tiempo antes. Quienes más se quejan porque han llegado a una situación que no desean suelen ser quienes jamás han establecido un propósito, una visión o una misión personal.

Por lo tanto, si no quieres que tu Marca Personal carezca de fuerza o nunca llegue a despegar, más vale que pongas un gran punto rojo que marque el destino en el mapa de tu proyecto personal o profesional.

Identidad poco definida

¿Quién eres? Esa es una pregunta que debes responderte antes de tratar de salir al “exterior”. La Marca Personal es, ante todo, personal. Eso significa que para poder diferenciarte, tener un estilo propio o establecer sintonía con aquellos con los que compartes valores y que piensan como tu, debes realizar una auditoría profunda de lo que te hace ser quién eres.

No puedes esperar que nadie crea en ti si tu mismo no sabes quién eres. Cualquier empresa de éxito tiene una personalidad propia y reconocible. Pues bien, tu, como persona que pretende dejar una Marca Personal profunda debes conseguir lo mismo.

Cuando sabes quién eres, te puedes mostrar sin máscaras y conseguir que te tengan en cuenta aquellos a los que atraes y mantener alejados a quienes no se identifican contigo. Pero si no eres capaz de transmitirlo acabarás generando confusión en unos y en otros y perdiendo oportunidades.

Creencias paralizantes

Hay mucha gente que tiene claro lo que quiere, lo que le define y lo que puede ofrecer, pero es incapaz de ponerse en marcha.

Miedo a hablar en público, vergüenza a hablar delante de una cámara, timidez a la hora de participar en una conversación en un evento de networking o la creencia de que es inútil establecer objetivos porque nunca se conseguirán. Estos son sólo algunos ejemplos de las infinitas excusas o creencias paralizantes que pueden impedirte posicionarte como alguien a quién hay que tener en cuenta.

Pereza, perfeccionismo, complejo de inferioridad (o de superioridad), experiencias negativas del pasado, falsas ideas inculcadas desde pequeño,… La mayor amenaza para tu estrategia no es exterior sino que, como en Alien, quizás el monstruo está dentro de ti.

Propuesta irrelevante

Hay quien dice que no sabe “venderse”. En realidad eso es bueno porque se trata de vender lo que haces, nunca debes “venderte” tu. El problema de quienes dicen eso quizás no está en la forma en que venden lo que hacen sino en que no tienen nada que vender o lo que ofrecen es irrelevante o ha quedado obsoleto.

Detrás de una gran marca debe haber un buen producto. Detrás de una gran Marca Personal debe haber una propuesta de valor relevante. Una parte importante de tu estrategia de posicionamiento debe basarse en crear una “propuesta que no puedas rechazar”.

Si lo que haces no satisface una necesidad clara y además lo hace de un modo que destaque y se perciba como superior a otras serás percibido como sustituible o barato. Por lo tanto, debes analizar honestamente si lo que haces merece la pena y si no es así, ponerte manos a la obra para que lo sea.

Poca diferenciación

Tienes un título universitario, un MBA y varios años de experiencia. Además eres una bellísima persona y un amigo de tus amigos. Eso es estupendo. Pero es sólo el principio. Todo eso es condición necesaria pero no suficiente para dejar huella y para que te consideren alguien a tener en cuenta y finalmente elegible.

Debes encontrar el modo de sobresalir. Pero eso no significa que hagas extravagancias o cosas raras (salvo que te dediques al mundo del espectáculo). Si quieres diferenciarte debes hacer las cosas mejor que los demás y conseguir que se perciba así. Para que te perciban como alguien “diferente” debes hacer las cosas de tal modo que se note que estás por encima del resto. Y eso se consigue mejorando cada día.

Puede ocurrir incluso que formes parte del 10% de la élite de los profesionales de tu sector pero que este esté muy saturado. En ese caso debes diferenciarte ofreciendo algo más específico, debes especializarte para posicionarte como el mejor de una categoría mejor o algo mejor, de tu propia categoría.

Falta de autenticidad

El valor de una marca reside en el nivel de confianza que alcanza en su mercado o ante su audiencia. Eso se consigue después de mucho tiempo haciendo las cosas bien y demostrando que merece la pena apostar por ella.

Para la Marca Personal, esa confianza está asociada al valor de las de quien la sostiene. Puede sonar muy antiguo, pero conviene recordar aquello de que un hombre (o mujer) vale tanto como su palabra. A un profesional o a una empresa se le pueden admitir errores o fallos pero nunca, nunca, se le perdona la mentira. Cuando una persona es infiel a su pareja o miente en algo aunque sea leve habrá destrozado su posicionamiento o lo habrá debilitado de tal modo que le costará mucho tiempo y esfuerzo recuperar la credibilidad perdida (si la llega a recuperar algún día).

Quienes dicen que el Branding Personal es una forma de engañar o manipular con mentiras deberían tener muy en cuenta que sin autenticidad y honestidad no hay Marca Personal posible.

Incoherencia e inconsistencia

Salvo que vayas a ver una película de terror o tengas la intención de pasar el día en un parque de atracciones, a las personas no nos gustan las sorpresas. Si vas a McDonalds quieres que el Big Mac te sepa siempre igual. Si te compras tu tercer o cuarto cacharro de Apple quieres que cumpla tan bien como los anteriores.  Eso es consistencia. Lo contrario debilita la credibilidad de la marca.

Si te creas una reputación de profesional o persona inconstante, impredecible o voluble, tu Marca Personal será muy débil. A la mayoría no nos gustan las sorpresas. Cuando pregunto a mis alumnos si prefieren un jefe con carácter cambiante o a uno serio, duro e incluso antipático pero constante, la mayoría prefiere al segundo porque sabe a qué debe atenerse.

La coherencia es el resultado de ideas claras, principios sólidos y objetivos definidos. Cuanto tienes todo eso es fácil mantener el rumbo y generar confianza.

Falta de “química”

Seguro que has pasado por alguna situación en la que has tenido que elegir entre varias opciones similares. ¿Qué te hizo decidirte por una u otra? Seguramente escogiste aquella con la que te sentiste más a gusto. También puede suceder lo contrario. Quizás sabes que hay una opción superior al resto pero que no encaja con tus valores o no termina de “caerte bien”. Ese aspecto emocional de la Marca Personal puede ser decisivo a la hora de ser tenido en cuenta o ser directamente descartado.

Hay que admitir que hay gente “maja” y gente insoportable. Podemos hablar de carisma, de “química” o de capacidad de seducción o como más te guste pero si no eres capaz de encajar con tu audiencia, puedes quedar descartado aunque cumplas todos los requisitos de una Marca Personal potente.

Hay personas que saben tocar muy bien esas fibras emocionales. Quizás no son los mejores en lo suyo, quizás no son muy conocidos o quizás son menos fiables que otros, pero tienen “algo” que los hace ser elegidos. Si eres de los que quedan fuera, empieza a revisar tu capacidad para encontrar factores en común con tu audiencia, los valores que transmites o tu lenguaje verbal y no verbal. De lo contrario puedes quedar fuera de juego.

Aislamiento

Puede que sepas hacia donde te diriges, que tengas claro quién eres y hayas superado todas tus barreras mentales. Además tienes algo muy valioso que ofrecer y que te distingue del resto. Si eso fuera poco, llevas demostrando que eres capaz de hacer bien las cosas una y otra vez sin desviarte y encima eres un encanto de persona. Y a pesar de todo eso, no consigues que nadie te tenga en cuenta.

Quizás es que todo eso te lo guardas para ti y para una docena de personas que te conocen. Estás metido en una cueva. Eres como una joya guardada en la caja de seguridad de un banco suizo.

Pues bien, si no muestras tu valor es como si no existieses. Debes salir y mostrar lo que puedes hacer para que otros se beneficien de tus habilidades y tu talento.

Quizás te dijeron que está mal que hables bien de ti pero es que no se trata de ti si no te tu trabajo. No tienes que presumir sino que debes demostrar. No tienes que pedir que te escuchen, tienes que “regalar” una muestra de lo que te hace valioso para que tu audiencia lo pruebe y decida. Pero eso sólo ocurrirá si saltas al escenario y actúas.

Canales inadecuados

No te vuelvas loco de repente. Una cosa es salir y contar lo que haces a lo loco y otra muy distinta elegir los canales idóneos. Puede que tu estrategia de Marca Personal sea ineficaz o algo peor, contraproducente si no sigues las vías de comunicación adecuadas.

Si eres un asesor financiero de grandes fortunas no tiene mucho sentido que utilices una red social para adolescentes. Si eres un fontanero no parece muy lógico que bases tu comunicación tratando de aparecer en revistas de autoayuda (salvo que la autoayuda sea para arreglar un grifo que gotea).

Dentro de la empresa hay profesionales que cometen muchos errores eligiendo las vías para posicionarse (yo era uno de ellos cuando trabajaba por cuenta ajena). Por ejemplo, si lo que quieres es que reconozcan el mérito de la puesta en marcha de aquel proyecto en Argentina, no tiene sentido que utilices la charla informal de la máquina de café. En lugar de eso deberías encontrar el modo de hacer una presentación breve para que, quienes toman las decisiones, conozcan las claves de tu participación y de la de tu equipo.

¿Cuánto cuesta una Marca Personal?

Estructura6Si te interesa el Branding Personal y sigues a quienes llevamos algunos años hablando de esto, la pregunta del título te parecerá absurda por una razón evidente,

La Marca Personal que dejamos es el resultado de todo lo que hacemos y el Branding Personal es la gestión consciente de la forma en que queremos dejar esa huella o marca.

Así que, hablar del coste de la Marca Personal es como hablar del coste de vivir haciendo lo correcto.

Sin embargo, si queremos conseguir un impacto mayor o más memorable, es necesario “invertir” algunos recursos en conseguir ese efecto. Desgraciadamente suele hablarse de Marca Personal cuando surge un personaje famoso, famosillo o una “celebrity” y eso puede hacernos pensar que hace falta tener muchos medios o dinero. Pero no es así. Afortunadamente el Branding Personal está al alcance de la inmensa mayoría de la gente.

Suelo comparar el Branding Personal con la Gestión de Proyectos, y en todo proyecto hay que manejar básicamente dos recursos escasos, tiempo y dinero. En este caso, es exactamente igual. Pero quizás el más importante es el tiempo.

Para dejar una huella, un recuerdo o generar un impacto en los demás basta con tener un objetivo, algo valioso que ofrecer, un destinatario o “cliente”, un plan, y hacer las cosas bien de forma consistente el tiempo suficiente. Cualquiera de nosotros dejamos nuestro sello en otros y otros lo dejan en nosotros constantemente.

Sin embargo, si queremos ampliar el alcance o conseguir un efecto más duradero deberemos utilizar herramientas y canales que multipliquen el efecto. Por ejemplo, un profesor puede crear un gran impacto en un par de docenas de alumnos en clase, pero si utiliza Internet para transmitir sus conocimientos, puede llegar a miles de personas. La persona y el valor es el mismo, pero el efecto será mucho más amplio.

Dinero

Empezamos por la pasta. Cuando doy mis clases y mis charlas suelo decir a mis alumnos que la inversión económica en su Marca Personal será de aproximadamente unos 100 Euros al año. ¿De donde viene esa cifra? Pues muy sencillo, se trata de tener un sitio propio en La Red y crear unas tarjetas de visita dignas y de calidad.

El alojamiento y el dominio en de tu blog estarán alrededor de los 40-50 Euros/año. Las tarjetas en un sitio como moo.com o en una imprenta de confianza rondarán también esas cifras.

¿Y con eso es suficiente? Pues según mi experiencia, si. ¿Se pueden hacer más cosas y gastar más? También, pero no creo que sea necesario ni prioritario. Sólo hace falta un poco de creatividad. Siempre puedes encontrar alternativas y opciones más que razonables para la mayoría de las cosas que puedes necesitar.

¿Que quieres hacer una serie de vídeos para subirlos a YouTube, a Vimeo o a cualquier otra plataforma? Pues utiliza la cámara de tu móvil de los de última generación que tienen una calidad extraordinaria. Y, si no, siempre puedes pedir prestada una cámara a un amiguete.

¿Que quieres crear presentaciones y documentos? Pues utiliza herramientas y aplicaciones de software libre o de las que te proporciona Google. Ah, y no los imprimas, envíalos o facilita un sitio para que los descarguen. Además de ahorrar y de ser más ecológico, conseguirás más difusión.

¿Que quieres conocer gente “interesante”? Pues hojea la prensa o navega por las Redes Sociales buscando eventos abiertos y gratuitos en los que se junte las personas con la que quieres encontrarte. Y asiste, claro.

Evidentemente si quieres gastarte pasta como si no hubiese un mañana también puedes hacerlo. Puedes contratar un estudio de grabación para crear tus vídeos, puedes pagar miles de euros por asistir a cursos en los que te van a contar lo que ya sabes o puedes gastarte un pastón en material de papelería con tu membrete. Allá tu, pero te aseguro que no hace falta nada de eso para que tu Marca Personal sea reconocida.

Como ves, aquí el límite es la imaginación.

Tiempo

El factor tiempo es quizás la excusa más utilizada para no hacer nada ni desarrollar tu proyecto de Branding Personal. Pero creo que se trata de una combinación de pereza y desconocimiento.

Como te decía al principio, tu Marca Personal se fortalece o debilita en cada contacto que mantienes a lo largo del día y en todos y cada uno de los canales de comunicación que utilices. Desde la forma en que despiertas a tus hijos por la mañana hasta el modo en que te despides de los compañeros por la tarde pasando por el saludo al vecino en el ascensor o la forma en que gestionas una reunión  de trabajo, todo deja huella. Así que, decir que no tienes tiempo para gestionar tu Marca Personal es como decir que estás muerto o vives en una isla desierta.

Pero si quieres ir un poco más allá y pretendes conseguir una visibilidad de mayor alcance, vas a tener que invertir un poco más, pero sólo un poco. En mi caso yo dedico alrededor de cuatro horas a la semana a Internet (Dos horas para los dos post que publico en el blog y otras dos para trastear en Twitter, Facebook y LinkedIn principalmente). Puedes dedicar otras 6-8 horas al mes a Networking, dar alguna charla o escribir algunos artículos o contenidos. Y si ya quieres el sobresaliente, si dedicas media hora al día a escribir una paginita, podrás tener un par de libros al año.

Como ves, el coste de la Marca Personal no es algo que sólo esté al alcance de una minoría. Creo que ahora tenemos la oportunidad de generar un impacto positivo en mucha gente con muy pocos medios. No hacerlo o, al menos intentarlo, me parece muy triste y egoísta.

NOTAS: Estos son mis próximos eventos abiertos por si te interesan y quieres apuntarte.

19 de Noviembre. 9:00. Elche (Alicante). Pincha aquí si quieres informarte.

19 de Noviembre. 16:00. Elche (Alicante). Cómo convertirte en la opción preferente para la EOI. Pincha aquí si quieres informarte.

21 y 22 de Noviembre. Benissa (Alicante). Branding Personal para la EOI. Pincha aquí si quieres informarte.

26 de Noviembre. Cadiz. Elabora tu plan personal de posicionamiento profesional para la APC. Pincha aquí si quieres informarte.