Home » Sin categoría

Yo pertenezco a mi empresa

12 febrero 2013 23 Comments

Esta semana en el curso que di en el Programa de Desarrollo para Directivos y Emprendedores de la Universidad de Alicante surgió un tema recurrente al hablar de la visibilidad de los profesionales. De nuevo, al plantear la necesidad de tener una identidad profesional propia y de aprovechar las posibilidades que tenemos de darnos a conocer, algunas personas consideraron que eso no estaba bien, que cuando perteneces (¡¡¡¿perteneces?!!!) a una empresa debes mantenerte fuera del mercado.

Digo que este es un tema que se repite con frecuencia porque siempre que hablo a un grupo de empleados, hay uno o varios que sienten que, al proponerles que no se aislen y que mantengan el contacto con otros profesionales de su sector, estoy atacando sus creencias más profundas. Desde su punto de vista, acudir a eventos empresariales, tener una cuenta en LinkedIn, escribir un blog o simplemente tener tarjetas propias es algo desleal, traicionero y casi un pecado mortal.

Me llama la atención lo bien que nos han programado para servir a las empresas casi de un modo irracional. He comprobado que no son “los que mandan” los que más pegas ponen al Branding Personal o al Marketing Profesional sino los propios “curritos”. Da la sensación que en algunas compañías se mantiene ese comportamiento de las dictaduras en las que, o consideras que se lo debes todo al Gran Lider o prefieres no hacer nada raro para no generar sospechas.

Pues vamos a ver si entendemos una cosa:

TU NO PERTENECES A NADIE (y menos a una empresa)

Aunque las circunstancias (y los EREs) han hecho que se reduzca mucho esa cantinela cansina del compromiso, que la gente ya no tiene valores y que ya nadie trabaja como antes y bla, bla, bla, parece que sigue sonando en el fondo de muchas personas.

Yo creo en el compromiso, claro que sí, pero cuando existe por ambas partes. Puedo comprometerme con mi mujer, con mis amigos o con quién está dispuesto a poner de su parte y lo demuestra. Esas son las únicas situaciones en las que puedo acercarme a sentir que yo pertenezco a alguien. Pero hace mucho tiempo que en las organizaciones el compromiso parece que es algo que sólo depende de uno de los lados y sólo surge cuando tienes que hacer mucho más de lo pactado pero recibiendo lo mismo.

¿Significa esto que hay que ir en contra de las empresas o de las organizaciones? De ningún modo.

Lo que propongo es un cambio de mentalidad. Lo que planteo es que cambiemos la forma de entender las relaciones Profesional-Empresa. Creo que es enfermizo seguir manteniendo una visión paternalista de la empresa porque creo que no beneficia a ninguna de las dos partes. Ni un profesional debe aguantar situaciones abusos por parte de Papá-Empresa ni una organización debe mantener Hijos-Empleados-Abusones.

Creo que algunas tendencias introducidas por algunos “gurús” de Recursos Humanos en los que se ha tratado de meter a presión elementos emocionales (la felicidad en el trabajo, el contrato psicológico, la inteligencia emocional,…) han sido más dañinos que beneficiosos. Supongo que para un martillo todo son clavos y si los departamentos de R2H2 se han llenado de Psicólogos al final han hecho lo que saben hacer. Se han dedicado a llamarlo amor cuando quieren decir sexo. Empiezan considerándote un recurso (humano) y acabas creyendo que eres algo así como una silla o un ordenador.

Quizás esto que estoy diciendo puede parecer una aberración a muchos. Quizás hay quien está pensando que me he vuelto loco y que estoy tratando de eliminar las emociones de las empresas. Pues no, eso, además de imposible, es absurdo. Lo que estoy planteando es un cambio de roles. Ya no se trata de pensar en la empresa como en una familia sino como lo que es, como un proyecto común para conseguir un resultado.

Debemos empezar a pensar en relaciones entre iguales. Lo he dicho muchas veces y lo repetiré las que haga falta. No somos empleados, somos profesionales que vendemos nuestros servicios. Por lo tanto quiero que establezcamos un vínculo comercial, que nos convirtamos en socios, colaboradores o aliados. No quiero que me hagas chantaje emocional y me acuses de traidor simplemente porque tengo una identidad profesional fuera de la empresa. ¿O acaso vas a cuidar de mi cuando consideres que “lo nuestro ya no funciona”?

Si las cosas van bien, seguro que con el tiempo empezaremos a sentirnos emocionalmente más unidos, pero eso no debería distorsionar la relación profesional. Ambas partes serán leales pero eso no implica que una de ellas deba desaparecer de la sociedad como ocurría y ocurre con algunas mujeres cuando se casaban debido a los celos enfermizos del marido. Ni ellas ni tu perteneceís a nadie.

Quizás es el momento de sustituir tanta psicocháchara empresarial y empezar a pensar de un modo más racional. Puede que, como explicaba Gian-Lluis Ribechini en un post reciente hablando del origen ingenieril de concepto Marca Personal, sea el momento de establecer relaciones más racionales, lógicas y en las que nadie sienta que pertenece a nadie.

23 Comments »

  • Jesus Grande said:

    Finalmente, con cambio de mentalidad o no, con nuevas teorías en RRHH y/o con cualquier modificación que podamos integrar nos damos cuenta que cada vez tiene mas razón la frase que me enseñó mi primer jefe en 1979 (mi primer empleo) “HIJO; LAS EMPRESAS NO TIENEN ALMA”

    Saludos

  • Francisco said:

    Hola Andrés,

    Como bien sabes también opino que debe acabar esa relación paterno-filial entre empresa y empleado, porque esa situación perjudica a las dos partes. Pero en la mayoría de los casos se produce por una simple ley de la oferta y la demanda: un sólo empleador y muchos empleados poco cualificados crean esa ineficiencia de mercado, así lo llaman los econo-listos (?), y de esa manera el poder de negociación está del lado del que elige: la empresa.

    Está claro que si el empleado tiene una buena propuesta de valor gracias a mejor formación y experiencia la situación sería distinta, pero no es el caso de la mayoría de trabajadores “curris”, antes eran obreros de la construcción pongamos por caso, ahora son los obreros del siglo XXI: programadores, comerciales poco cualificados, etc. Está claro que a éstos últimos se les puede decir que mejoren su propuesta y cambien su relación, pero el empresario por ahora siempre seguirá encontrando a un sustituto, con un país al 26% de paro es muy posible, y por tanto su poder de negociación es máximo.

    De todas formas creo que el discurso va más para ese perfil profesional intermedio que puede diferenciarse y conseguir una propuesta de valor mejor, y por tanto un mejor trato por parte de la empresa. Ahí sí que tiene todo el sentido y dónde hay aún mucha gente que no quiere desconectar de Matrix, pero creo que será cuestión de tiempo. Espero que lo podamos ver ;-)

    Un abrazo,
    Francisco

  • Domingo Hdez said:

    Tal y como dice Jesús, las empresas no tiene alma, pero es curioso que en tiempos de crisis, por un lado suba la psicología alrededor del mundo de los RRHH intentando involucrar emocionalmente a los empleados, y por otro baje, hasta niveles mínimos, la relación de reciprocidad entre profesionales en una empresa.
    Veo muchos ejemplos de lo que hablas en tu post, quizás muchos más de los que deberían ser, con lo cual me lleva a plantearme que es una estrategia encubierta para “exprimir” al personal en las organizaciones.

  • Andrés Pérez Ortega (author) said:

    Jesús, simplemente creo que se ha tratado de llevar lo emocional a entes que no tienen ni emociones ni alma. Eso lo tienen las personas (y no todas). Creo que es más saludable mantener unas relaciones formales entre Profesionales y Empresa y si se hacen las cosas bien quizás surjan vínculos emocionales entre personas. Pero eso de dar tu vida por una empresa es, cuanto menos, patológico.
    Un abrazo

  • Andrés Pérez Ortega (author) said:

    Querido Francisco, como siempre tus argumentos son impecables. De todos modos creo que no se puede o mejor dicho, no se debería, utilizar el chantaje emocional u otro tipo de argumentos “sentimentales” en las relaciones profesional-empresa, salvo que se pretenda conseguir de ese modo lo que no se puede conseguir de un modo más racional.
    Un abrazo

  • Andrés Pérez Ortega (author) said:

    Domingo, me alegra que también te hayas dado cuenta. Si te fijas no paran de proliferar los temas relacionados con la felicidad y el positivismo en temas relacionados con la gestión de personas. Se ve que cuando ya no hay nada que rascar hay que recurrir a este tipo de “herramientas”. Pero así, poco a poco, vamos sustituyendo entornos racionales en algo así como sectas en las que hay que creer sin ver, en las que las emociones sustituyen a la eficacia en la dirección.
    Un abrazo

  • Jorge Fernández said:

    No puedo estar más de acuerdo.
    Un buen resumen puede ser, menos gestión de recursos y más gestión de humanos.
    Enhorabuena por el post.

  • Joel Pinto said:

    Andrés,

    Buenas noches. Hoy no te puedes quejar, porque dejé que pasara bastante tiempo entre tu artículo y mi comentario :-D

    Este también lo comparto, Andrés, porque estoy profundamente convencido de que la relación empresa – empleado, no puede llevarse en esos términos de “pertenencia”, en la que se diluye el empleado para fundirse en una mezcolanza de compromiso-obligación-servilismo y otras tantas cosas, sobre todo, Andrés, cuando el compromiso no es mutuo y los beneficios no son recíprocos.

    ¿Sabes la cantidad de personas que hoy en día están reventadas en sus trabajos porque los han mantenido (gracias a Dios) durante años, muchos años, sólo para darse cuenta que a estas alturas la empresa renuncia a todas sus promesas y los arrincona contra la pared, los presiona de manera horrible, solamente para no pagarle las obligaciones que tiene por Ley?

    ¿Qué haces tu después de tener 25 años trabajando para una empresa que simplemente un día decide que no te puede pagar más, que te quiere echar, pero que como no quiere pagarte tu liquidación, te empieza a poner presión para que renuncies y así lavarse las manos?

    Disculpa lo largo de mi comentario de hoy, pero el tema me enciende, de veras.

    Feliz noche :-D

  • Silvia said:

    He leido con atención el artículo y los comentarios efectuados al respecto.

    Si bien es cierto que comparto algunas ideas (trabajador y empresa luchando por un objetivo común, relación de igualdad, abandono de la relación paterno-filial y demás….), creo que se refleja una idea bastante distorsionada de la verdadera función de los RRHH.

    Las ideas que se reflejan en el artículo son más propias de la concepción retrógrada y mecanicista de los RRHH (persona = recurso humano = silla = currito fácilmente sustituible), que las que en la actualidad vienen desarrollándose en las empresas importantes de hoy en día.

    Y por supuesto, con esta visión de los RRHH, es normal que el autor del post piense que es una aberración que los empleados sientan que “pertenecen” a una empresa. Para él, empleado que siente “pertenencia” = trabajador “abducido” por Jefe Marciano de la organización.

    Ahora bien, si además de plantear un “cambio de roles” en cuanto a la relación Profesional – Empresa, cambiamos nuestra visión de los RRHH y los adaptamos a los tiempos que corren, deberemos entender que uno de los objetivos fundamentales de un Departamento de RRHH es aportar valor a la organización a través de sus trabajadores; y en ningún caso practicando ese “Chantaje emocional” al que se hace alusión en el artículo, sino a través del desarrollo de técnicas de motivación, interesantes políticas retributivas, políticas de promoción, de formación… y un sinfín de opciones más que hacen que la relación entre empresa y trabajador sea justa y equilibrada.

    De este modo, cuando un trabajador sienta “pertenencia” a su empresa, en lugar que creer que el trabajador ha sido abducido, podremos pensar que la empresa, en lugar de tratarle como a una silla, ha llevado a cabo todas las acciones que están en su mano para reconocer y valorar la profesionalidad de su trabajador. Y que es por ese motivo, y no por otro, por el que el empleado-profesional se siente ligado a su empresa.

    Un saludo!

  • Andrés Pérez Ortega (author) said:

    Gracias Silvia por tu opinión y tu crítica. Podría estar de acuerdo con lo que dices… si la realidad fuese de otra manera. Me temo que lo que es retrógrado no es la percepción que muchos tenemos de RRHH sino más bien la forma en que está funcionando RRHH.
    Con demasiada frecuencia hay una tendencia en RRHH a hablar de lo que debería ser y de lo que podría ocurrir en un mundo ideal. Pero la realidad suele ser más parecida a lo que yo describo (de forma exagerada, eso sí).
    Todas esas políticas de promoción, motivación, formación, etc. suelen quedar muy bien en la presentación de una consultora pero creo que apenas tienen repercusión en la forma en que los profesionales de empresa perciben la función del departamento.
    En mi opinión, como ya he explicado alguna vez aquí, creo que el futuro de RRHH pasa por empezar a gestionar a los profesionales como socios, “partners” o proveedores de servicios y no como empleados.
    Un abrazo y gracias de nuevo por tu comentario

  • manuelalcazar said:

    Con tu empresa debes estar implicado y con tu profesión comprometido.
    Un saludo.

  • Jose Joaquín Rodríguez said:

    No puedo estar más de acuerdo con esta entrada. Afortunadamente la semana pasada terminé mi relación laboral con una empresa de las denominadas (Soy tu padre). Entre otras cosas no podía tener Twitter, no podía tener blog, e incluso el Linkedin era revisado para que se amoldara lo mejor posibles a los deseos de mi ex jefe. Por supuesto esta empresa me pagaba un auténtico SDM (Sueldo de Mierda).

    El otro día en una entrevista para un puesto en el que comienzo la semana que viene, le dije que una condición que ponía era la relación con la empresa. Fuera del horario laboral, y siempre sin entrar en competencia desleal era libre de tener mi propio perfil profesional (mi blog, mi twitter, etc.) Si no estaba dispuesto a aceptar eso, adiós muy buenas.

    Es increíble que hoy en día con lo que te pagan algunos miserables (no tienen otro nombre) se crean dueños de tu vida, como si te hubieran comprado en Ikea, y por supuesto si mañana te dan la patada si te he visto no me acuerdo.

    Por mi parte eso se ha acabado. Como le dije a mi nuevo jefe, si todo marcha bien y me siento valorado no habrá ningún problema, si surge una oportunidad mejor y no la puedes igualar, tendrás que aceptar que me vaya. Creo que en todas las recomendaciones de entrevistas te dicen que ni se te ocurra decirle eso al entrevistador, aunque pienso que es mejor para todos que quede claro desde el principio que esto es una relación profesional y no eres mi familia ni te debo nada.

  • Fmciriano said:

    Hay muchas personas que sobrevivirían fuera de su empresa actual. En este sentido “pertenecen” a su empresa.
    Ya sea porque no lo previeron a tiempo o porque no quieren dar el paso (mental) de reconvertiré en otra cosa.
    Enhorabuena por la serie de posts

  • Vicente Javaloyes said:

    Hola amig@s:
    Estoy totalmente de acuerdo con Andrés y muchos de vuestros comentarios. Yo llevo tiempo defendiendo una máxima que siempre he seguido: El enriquecimiento personal y profesional de todo trabajador también redunda en positivo para la empresa. Es por ello que debemos apostar por nuestra marca personal aun siendo trabajadores por cuenta ajena. Y si el empresario es inteligente sabrá percibirlo como un valor añadido.
    Un abrazo a tod@s

  • Ruben Alzola (@marladif) said:

    Estimado Andrés, chapeau por la entrada. Hoy no voy a poner ni un “pero” (aunque alguno tengo….jajaja).

  • Andrés Pérez Ortega (author) said:

    Ruben, vale pero que no se repita o esto va a perder interés. ;-D Un abrazo enorme

  • Andrés Pérez Ortega (author) said:

    Jose Joaquín, muchas gracias, de verdad, por tu comentario. Creo que lo que cuentas es la pura realidad pero parece que hay quien prefiere dedicarse a jugar a otras cosas.
    Un abrazo y mucho ánimo

  • Gabriel Bunster said:

    Mi comentario en este posteo.

  • Fernando said:

    Hola,
    Hace mucho que te leo,solo decirte que estoy 100% de acuerdo contigo. Por darte un argumento más. Estar en contacto con otros profesionales, compartir conocimientos y experiencias solo puede hacer de ti un mejor profesional, o leido por los que creen en la fidelidad a la empresa, entregaras más valor….
    La duda es si esas personas no confunden las palabras y se cambia fidelidad por comodidad.
    A seguir asi.

  • VEC said:

    Buenas noches, estoy de acuerdo con gran parte de lo que comentas, NO PERTENECEMOS A NADIE, empresa, pareja, padres,… pero quizá las formas no son del todo adecuadas. No por decirlo más alto, más directo, mas polémico se entiende mejor. Vería fenomenal La alusión al PDDE y a la Universidad de Alicante sí se engrandeciera a la ciudad y/o alumnos, pero en cambio, tus alusiones empequeñecen a determinados asistentes al curso, que con su comentario contrario al tuyo, se han visto perjudicados, mientras que a ti te ha inspirado un nuevo artículo, que podrías haber publicado sin necesidad de llamarnos curritos “ignorantes”. Saludos sin rencor.

  • Andrés Pérez Ortega (author) said:

    VEC, antes de nada quiero agradecerte tu comentario y tu crítica constructiva. En cuanto a lo que dices mi respuesta es la siguiente.
    Creo que mi estilo, las formas de las que hablas pueden ser más o menos directas, vehementes o exageradas pero es mi forma de expresarme y creo que lo hago así tanto si me expreso por escrito como cara a cara. No espero que guste a todo el mundo, pero si creo que llevando las cosas al extremo si se entienden mejor.
    En cuanto a la alusión al curso precisamente mi intención era la de transmitir la idea de lo que es, un foro abierto, libre y en el que existe un grupo de personas con las que se puede debatir y aprender. Creo que el grupo del PDDe al que tuve el placer de contar mis ideas es uno de los más interesantes y activos que he tenido en mucho tiempo. Y creo que la Universidad de Alicante puede sentirse orgullosa te tener programas como estos y de dar a sus profesores libertad de cátedra.
    Siento mucho que, de alguna forma, algunos asistentes (en el post no se cita a nadie) se hayan visto perjudicados. El post no acusa a nadie de un delito o de un comportamiento inmoral unicamente habla de un modo de enfocar las cosas y eso siempre puede debatirse. De todos modos, lo que cuento no es algo que piensen sólo algunas personas en el PDDe sino que, desgraciadamente en mi opinión, es algo que me encuentro siempre que hablo a gente que trabaja por cuenta ajena y en cualquier parte.
    En ninguna parte del artículo afirmo que nadie sea un “ignorante”, esa es una etiqueta que pones tú. Mi planteamiento está más centrado en contrastar creencias y valores y no en decir quién es más listo o más ignorante.
    Ese debate me ha inspirado un post relacionado con mi materia, pero es que así suelo hacerlo casi siempre. Lo que escribo suele estar relacionado con las cosas que veo o practico. Creo que lo que hago debe tener los pies en el suelo y estar basado en las cosas que todos conocemos en lugar de recurrir a ejemplos lejanos y ajenos.
    Un abrazo y espero que sigamos debatiendo.

  • Jorge Cantó said:

    Hola,
    ha pasado ya mes y medio desde que se publicó este artículo y como podrás observar me he tomado mi tiempo para contestar sobre el…
    Hay varios puntos de este artículo en los cuales no estoy de acuerdo, al igual que en las teorías impartidas en el curso “Programa de Desarrollo para Directivos y Emprendedores de la Universidad de Alicante”.
    En primer lugar decirte que fui uno de los asistentes y aparte de no estar de acuerdo con las teorías impartidas, menos lo estoy con el método utilizado, que más que practicar la docencia, parece que imponías tus criterios sin tener en cuenta la opinión de los presentes.
    El sentirse ligado a una empresa e intentar ser cada día mejor profesional no implica el tener que hacer las cosas por tu cuenta creándote una marca personal. Si a lo largo de la trayectoria en la empresa donde trabajes, actúas de un modo adecuado y eres un buen profesional, estoy seguro de que llegado el día si tuvieras que “buscarte la vida” por cualquier motivo ( despido, cierre de la empresa, etc.) no tendrías ningún problema para encontrar otro puesto de trabajo, lo que cuenta es la trayectoria.
    Claro está que por tus experiencias en el mundo de la empresa, puede ser que estés un poco “quemado” y pienses de esa forma.
    Si hablamos de dictadura en las empresas, deberías de tener cuidado al impartir tus clases, pues puede ser que esta dictadura a la que te refieres la estés aplicando tú en tus cursos, no teniendo en cuenta la opinión de los demás e imponiendo por encima de todo la tuya.
    Por último pienso que deberías excusarte por tu calificativo “curritos” pues ante todo debes respetar a los alumnos presentes en tus cursos y no menos a las empresas que permiten que sus empleados acudan a estos cursos para aprender e intentar ser mejores profesionales, por bien propio y por el de la empresa. Ah, estas empresas son las que pagan estos cursos y las que sostienen el coste de la organización y coste de los profesores, así que un poquito de respeto!
    Feliz puente a todos!!

  • Andrés Pérez Ortega (author) said:

    Jorge, ante todo, muchas gracias por pasarte por aquí y comentar.
    En cuanto a lo que dices, entiendo que no estés de acuerdo en mi planteamiento y mis teorías. En los años en los que he asumido el papel de alumno me ha ocurrido muchas veces. Y creo que es bueno. Mi intención siempre es hacer pensar y me gusta llevar las cosas al extremo para fomentar el cambio. Pero tomo nota de tu percepción.
    Sobre lo de la dictadura, creo que la diferencia es que lo que yo te explico puedes aceptarlo o no. Si perteneces a una organización de cualquier tipo, no tienes esa libertad.
    Con el adjetivo de curritos no me refiero a los asistentes a mis cursos y mucho menos a este en concreto. Es una forma sencilla de hablar de los profesionales de empresa. Si te ha molestado, te pido disculpas, pero no era mi intención porque yo mismo he sido “currito” durante muchos años y no reniego de eso.
    En cuanto al respeto puedes creerme que tengo todo el del mundo hacia quienes me escuchan, sean alumnos o no. Pero si hay algo por lo que me he caracterizado todos estos años (y he pagado un precio por ello) es por decir lo que pienso y no modificar mis planteamientos para contentar al que paga. Precisamente es el respeto a quienes quieren escucharme lo que me obliga a trasladarles mis teorías (correctas o no) sin adulterar o adulcorar.
    Feliz Puente

Leave your response!

Add your comment below, or trackback from your own site. You can also subscribe to these comments via RSS.

Be nice. Keep it clean. Stay on topic. No spam.

You can use these tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

This is a Gravatar-enabled weblog. To get your own globally-recognized-avatar, please register at Gravatar.