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Articles Archive for julio 2011

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[29 jul 2011 | 5 Comments | ]

Si eres una víctima de la LOGSE, seguramente no lo sabrás. Pero si tienes cierta edad o si has visto COSMOS del enorme Carl Sagan, te habrás dado cuenta de que esto de colaborar, compartir y cooperar no es un invento de dospuntocerolandia. La historia de la ciencia está llena de ejemplos de avances que se han conseguido cuando unas cuantas mentes se han puesto a crear algo juntas. En muchos casos, los protagonistas estaban a mucha distancia en el espacio y también en el tiempo.

La astronomía es un ejemplo de lo que digo. Tycho Brahe y Kepler,… pusieron los pilares de la cosmología moderna intercambiando datos e información. Quien sabe lo que habrían hecho (o dejado de hacer) si hubiesen tenido Google Docs. Pero además, entre los astrónomos se da algo que ahora es habitual en La Red, el amateurismo. Muchos descubrimientos han sido realizados por aficionados, incluso por gente sin preparación que se han sentado a observar y a anotar lo que ven.

Algunos de estos astrónomos consiguen cosas asombrosas. Son capaces de descubrir sin ver. ¿Sabes como deducen la existencia de planetas o de pequeñas estrellas que no pueden detectarse? Pues analizando el efecto que producen en su entorno. Ven que si una estrella sigue una órbita extraña se debe al efecto de otro astro que no pueden ver pero que ejerce una influencia.

Pues bien, la Marca Personal tiene un efecto parecido al de estos astros invisibles.

Influencia

Una Marca Personal consigue influir en el entorno, produce un cambio en quienes entran en su zona de influencia “gravitatoria”. Puede que la influencia sea pequeña, pero un Twitt, un Post, una idea en una reunión o una frase en una conferencia puede cambiar el rumbo o el comportamiento de una persona o de una organización. Da igual que seas un profesional “invisible” para algunos observadores pero si te has ganado la confianza de quienes giran a tu alrededor y tienes alguna idea relevante, puedes modificar algunas órbitas (aunque solo sea un poquito).

Lo importante no eres tú

Una de las cosas que creo que hay que dejar claro cuando se habla de Branding Personal es que lo importante no eres tú sino el efecto que produces. No se trata de hablar de tí sino de ser capaz de aportar algo que altere algunas órbitas. Que estés tomándote una paella o entrando en la T4 no genera cámbios en el entorno, pero si consigues que alguien levante el culo o se anime un poco, estarás produciendo un efecto. Eso es lo importante. La Marca Personal no es algo que tienes, es algo que dejas.

La Marca Personal de algunos individuos pervive muchos años o siglos después de su desaparición igual que la marca de algunas empresas sobrevive aunque cambien los gestores.

Lo importante eres tú

En astronomía se dice que cuando hay dos astros que se influyen, no gira uno alrededor del otro sino que ambos giran sobre un punto que está entre ambos. Aunque no lo parezca, la Luna no gira alrededor de la Tierra. Ambos astros giran alrededor de un punto.

No te quites importancia. Por pequeño/a que creas que eres, siempre hay algo que tu tienes que hace que otros giren alrededor tuyo. Aunque no lo parezca. A la hora de establecer los objetivos, de definir las prioridades, piensa en tí. No empieces girando alrededor de otros porque si lo haces así, el sistema colapsará pronto. La Marca Personal es, ante todo, personal. Si dejas que otros te impongan lo que debes hacer lo que tendrás es una Marca Dequientedicecomodebesser.

No se puede no ejercer una influencia

Una de las ideas más asombrosas y desconcertantes para los científicos es la forma en que se transmite la fuerza de la gravedad. Lo que está claro es que esa fuerza aparece siempre que hay dos masas.

Con la Marca Personal ocurre lo mismo. Desde el momento en que alguien tiene conocimiento de la existencia de otra persona se empieza a generar un efecto. Cuando escuchaste por primera vez el nombre Lady Gaga, sin saber si era un perro o una nueva bebida, algo se produjo en tu mente. Por lo tanto, cada twitt que lees (o que te leen), cada cara que te ponen (o pones) o cada vez que alguien a quien esperas se retrasa (o te retrasas tú), genera un cambio en tu percepción (o en la del otro).

El secreto (no solo) está en la masa

La cuestión aquí es que el alcance de la Marca Personal es equivalente a la masa de un astro. Igual que una estrella enorme puede alcanzar mucha distancia, una persona podría llegar a ser muy conocida si llega a mucha gente. Pero aquí hay una diferencia. Aunque la gravedad es la misma para todos, la influencia no lo es.

Llegar a mucha gente no te hace muy influyente, simplemente consigue que seas muy conocido. Los grandes números en Redes Sociales pueden ser equivalentes a una Supernova, una estrella muy brillante y grande pero con una vida muy breve. Quizás sea mejor ser una pequeña Estrella de Neutrones, pequeña y poco brillante pero muy “influyente” que una de esas estrellas que tienen su momento de gloria pero rápidamente desaparecen sin dejar huella, solo una nube de gas.

De todos modos, si sueñas con tener una influencia brutal, quizás acabes convirtiendo tu Marca Personal en agujero negro que consigue que todos los que se acercan a tí, acaben desintegrados.

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[26 jul 2011 | 14 Comments | ]

La leche. Supongo que si quisiésemos hacer un repaso a la historia de los últimos cincuenta años, podríamos utilizar como hilo conductor los envases de leche. Ahora todos usamos botella de plástico multicapa o Tetra Brik, pero una de las pruebas de que el tiempo pasa para todos es que yo he conocido bastantes formatos más. Desde la botella de cristal a la bolsa de plástico pasando por la leche en polvo o la leche condensada. Si, hubo un tiempo en el que la leche venía en bolsas a las que se cortaba una de las esquinas y se ponía una especie de jarra. A mi me daba un poco de asquito el tacto de esas bolsas. Lo reconozco.

En mis tiempos en el mundo de la distribución, tratábamos de encontrar nuevas formas de presentar productos básicos. Por ejemplo, para productos como el atún desarrollamos lo que llamábamos “grandes formatos” que era lo mismo de siempre pero en tamaños familiares. En este momento podemos encontrar el atún en muchos tamaños y formatos. Y como no, también se puede comprar en bolsas. Como la leche de antes.

¿Y esto a qué viene? Pues a algo muy sencillo. Este verano estoy trabajando en crear algo que va más allá de la Marca Personal. Creo que el Branding Personal es una pieza de un puzzle en el que hay otras piezas. Pero de eso hablaré otro día. Lo que ocurre es que como suelo decir, nuestro trabajo es nuestro producto. Y quizás habría que dedicar un tiempo a introducir innovaciones y no solo centrarnos en la promoción de nuestra “oferta”.

Redes Sociales, Curriculum, Blogs, Twitter, Eventos, Networking,… Todo parece pensado para dar a conocer lo que hacemos. Pero no parece que nos hayamos parado a pensar en introducir nuevos formatos. 

Mientras los productos comerciales introducen innovaciones sobre cosas existentes (leche, atún,…), los profesionales seguimos “sirviendo” nuestro trabajo/producto en el formato habitual desde hace siglos. Nos desplazamos a un cubículo, mina, cabina de autobús, laboratorio, mostrador, atril,… y ahí realizamos nuestro servicio.

Si lo pensamos de esta manera, lo que hacemos, aquello por lo que nos pagan, es nuestro producto. Pero entonces ¿Sabes en que nos convertimos nosotros? En ¡El envase! Es como si diésemos por descontado que solo podemos aportar valor si estamos físicamente en un sitio (aunque estemos teletrabajando). La pregunta es, ¿Podemos utilizar otros formatos para vender nuestro trabajo? ¿Solo tiene valor lo que hacemos si estamos presentes físicamente y en un momento dado?

No tengo una respuesta, estoy pensando en ello, pero creo que los cambios tecnológicos y económicos que se están produciendo nos obligan a desarrollar nuevos formatos.

  • Si lo que haces es pensar en nuevos modos de hacer las cosas, quizás podrías encontrar una forma de cobrar por transmitir esos conocimientos sin tener que ir a una oficina de 9 a 5. Videos, documentos, podcasts,…
  • Si eres un formador, en este momento tienes plataformas de sobra para llegar a la audiencia que desea lo que ofreces. Ya no tienes que dedicar una jornada a dar otro seminario de Gestión del Tiempo a una plantilla desmotivada solo porque un responsable de R2H2 tenía gastar el presupuesto.
  • Si solucionas problemas, quizás puedas utilizar la tecnología para estar accesible y útil estés donde estés y resolver ciertas situaciones que no necesitan que estés fisicamente presente.
  • Si eres un asesor personal, hay medios de sobra para comunicarte con cualquier parte del mundo a un coste ridículo.
  • Si te dedicas a preparar documentos (presentaciones, informes, proyectos,…) puedes “vender” tu trabajo a varios clientes de cualquier parte del mundo.
  • Si eres un jefe de compras y necesitas localizar proveedores, posiblemente sea mejor tener una buena conexión en casa que dedicar varios meses al año a viajar solo porque es “lo que se ha hecho siempre”
  • Si eres bueno estableciendo contactos, quizás puedas “vender” tu producto como profesional externo en lugar de tener que esperar a que te lo diga un Director Comercial. Y seguramente te lo valorarán más.

Estas son solo algunas ideas rápidas sobre algo a lo que quizás no dedicamos demasiado tiempo. Quizás estamos muy centrados en la autopromoción y la visibilidad cuando hay otras formas de conseguir que nos perciban como relevantes, ”diferentes” y valiosos. Y quizas va siendo hora de darse cuenta que si el café se vende en cápsulas que solo puede utilizar una máquina concreta, nosotros también podremos encontrar formatos singulares y atractivos.

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[22 jul 2011 | 4 Comments | ]

No, no es que me haya apuntado a una secta de marketinianos o algo por el estilo. El título del post es el del libro que ha escrito mi amigo y colega Pablo Adán.

Pablo forma parte de ese grupo de locos geniales de Soy mi marca que están trabajando muy seriamente en el concepto de Marca Personal.

Antes de nada, tengo que decir que no soy partidario de hablar bien del trabajo de mis amigos en mis posts si no me gusta lo que hacen. Reconozco que cuando me piden que opine sobre lo que hacen me ponen en un compromiso porque me gusta decir lo que pienso. Creo que una Marca Personal se construye sobre la coherencia y la honestidad. Eso consigue que la gente que te sigue sepa lo que pueden esperar de tí. Y si haces trampas y te sales de tu camino solo para quedar bien con alguien, vas a acabar defraudando a quienes confían en tu criterio.

Esto se aplica también a quienes te piden que les escribas una recomendación en Linkedin solo porque estás en su red. Ya sé que esto puede hacerte perder algunos “amigos”, pero nadie dijo que el camino del Branding Personal fuese sencillo. El problema es que si tratas de contentar a todos, al final no contentas a nadie y además tu marca, tu influencia, tu credibilidad se debilita.

Dicho esto, tengo que decir que el libro de Pablo me ha encantado y me ha sorprendido. Hasta ahora se habían escrito ensayos y libros prácticos sobre Branding Personal y sobre Marketing Personal. Pero Pablo ha escrito el primer libro en el que se combina una historia personal y cercana con un montón de consejos útiles.

Pero no es una historieta estúpida de ratones o de princesas. Bastante jodida está la situación como para que nos coman el coco con historias con moralina. Necesitamos soluciones prácticas, no inyecciones de buenismo.

Es un libro con una estructura muy anglosajona en la que por una parte hay narra algo con lo que cualquiera de nosotros podemos sentirnos identificados por haber vivido situaciones parecidas y por otra termina cada capítulo montones de sugerencias prácticas absolutamente geniales.

Pero algo que me ha entusiasmado del libro es que no es algo que suceda a personajes que nos son ajenos. No habla de profesionales de Madison Avenue, Wall Street o Silicon Valley. Es la historia de gente normal (me cita a mí, así que eso lo dice todo). Paso a paso va describiendo el proceso de construcción de una Marca Personal. Creo que están todos los ingredientes que he ido comentando desde hace años. Y casi se me saltan las lágrimas al ver como Pablo ha humanizado el proceso. 

Me parece un libro que mezcla lo útil con lo motivador. Me consta que Pablo sabe lo que dice porque lleva mucho tiempo moviéndose en estos asuntos, hablando, escribiendo, practicando, aconsejando. Sus recomendaciones no están basadas en cuatro lecturas rápidas en algún blog.

Debo tener unos cuarenta libros sobre Branding Personal y hasta ahora no había visto ninguno con un enfoque como el de Pablo.

Absolutamente imprescindible si quieres entender de qué va todo esto del posicionamiento profesional.

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[19 jul 2011 | 14 Comments | ]

Yo no sé a ti, pero a mi no me gusta nada eso de entrar en una tienda y que enseguida se te acerque alguien a preguntar si necesitas algo. La respuesta estandar es: “Gracias, pero solo estaba mirando”. El problema es que las tiendas no son museos, y si no venden, acaban cerrando.

La colocación de los productos en los lineales de un hipermercado no ha sido diseñada por un artista sino por un experto en marketing (aunque hay Category Managers que son verdaderos artistas). Los escaparates supersofisticados de algunas tiendas están pensados, en primer lugar para atraer y en segundo lugar para que saques tu dinero. Y eso no está mal. Se trata de ofrecer algo que te ha costado un esfuerzo producir o generar y ponerlo a la vista para que alguien te compense o remunere por ello. 

En este momento hay un exceso de oferta, de productos, de servicios y de profesionales. De pronto, todo se ha convertido en un enorme centro comercial en el que la mercancía se acumula y se vuelve obsoleta. Aunque esto suene fatal, al trabajo de los profesionales le ha ocurrido como a los yogures, hay montones y todos son muy parecidos. Sin embargo, muchas personas son incapaces de pensar en lo que hacen como en un producto. Y eso les obliga a “venderse”, lo que les convierte a ellos en el  ”producto”.

Un profesional que pierde su empleo, debería hacer como las empresas que pierden clientes, hacer algo para conseguir que su oferta sea conocida, reconocida y valorada. Y para eso debe hacer lo mismo que cualquier compañía, analizar el mercado, detectar necesidades o identificar el modo de ser percibido como alguien distinto que destaca. Debe crear una Marca Personal y hacer Marketing Personal para dar a conocer su trabajo.

Pero parece que lo que es válido para los productos no lo es tanto para el trabajo de los profesionales. A nadie se le ocurriría pedir a REPSOL que regalase la gasolina o a IBERIA que te llevase gratis a los sitios. Pero parece que se considera lo más normal del mundo el pedir a un profesional que regale su trabajo.

Pero además, nos encontramos con una nueva variable: La Red. De pronto, no solo hay mucha oferta a nuestro alcance, sino que además, esta es gratuita. Otra cosa es que todo tenga la misma calidad, pero esa es otra historia.

Así que no solo hay otras personas que ofrecen lo mismo que tú, sino que además, lo ofrecen de forma desinteresada. Entonces, el centro comercial deja de serlo y se convierte en un museo. Puedes pasearte durante todo el día sin que nadie te pregunte si vas a comprar algo.

Ahora puedes entrar en la “casa virtual” de alguien y pinchar en un botón de “Megusta”. En ese caso, lo que estás diciendo es algo parecido a ”Gracias, solo estaba mirando y me gusta”. Entonces va a haber gente que te lo va a agradecer y te va a considerar su fan, su follower, incluso su “amigo”. Pero eso si, de dinero ni hablamos. Porque si hay algo que está prohibido en dospuntocerolandia es que trates de vender.

La cuestión es, para un profesional ¿Tiene mucho sentido dedicar gran parte de su tiempo a “exponer” trabajos que no va a vender (o que nadie de ese entorno va a molestarse en comprar)? ¿Es lógico dedicar un recurso tan escaso como el tiempo de un profesional por cuenta propia a “conversar con las visitas”?

Uno de los elementos de mi modelo de Marca Personal es la existencia de pruebas, evidencias o demostraciones de lo que eres capaz de hacer. Eso, a veces lo comparo con un restaurante japones. Los cocineros preparan los alimentos a la vista de todos, pero luego pides tu plato y lo pagas. En el mundo online puedes “cocinar” de cara al público, pero si no se consume lo que preparas, tienes que tirarlo y cerrar el negocio.

Mi amigo Yago de Marta, me decía el otro día con mucha razón que parece que en dospuntocerolandia y en algunos enfoques de Branding Personal se ha perdido de vista algo fundamental: que un profesional debe vender.

Una Marca Personal requiere mucho tiempo, esfuerzo, trabajo, compromiso, etc. y debe servir para algo más que para convertirse en un personaje popular. La Marca Personal es como la energía potencial, por enorme que sea, solo es útil cuando se convierte en trabajo, o en este caso, en ventas. Supongo que podrás decirme que, para un agente libre, La Red también sirve para vender aunque sea de forma indirecta (posicionamiento, prestigio,…), y puedo aceptarlo porque en eso se basa el Branding Personal. Pero creo que el retorno de la inversión no es demasiado positivo.

Ojo, aqui no estoy hablando del uso de La Red como herramienta de ocio o entretenimiento. Cada uno puede perder el tiempo como quiera. Mi enfoque es puramente profesional.

No niego que eso de ver como aumentan los followers tiene su aquel, pero esa no debería ser una variable crítica para un profesional. Ya se que esto queda fatal, pero creo que si le preguntases a la mayoría de quienes te siguen, te responderían algo parecido a, “Gracias, solo estaba mirando”.

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[15 jul 2011 | 4 Comments | ]

Ayer estuve en el Campus Party y participé en un debate sobre Branding Personal 2.0 con gente tan interesante como Iruri Knorr, Fernando (La Trinchera), Yago de Marta y Soraya Paniagua. Creo que estuvo bastante animado y hubo alguna polémica amistosa. Creo que puede verse aquí (1ª Parte, 2ª Parte).

En la conversación y en las preguntas que se hicieron en Twitter surgieron algunas dudas habituales cuando se habla de este concepto. ¿Es mejor utilizar tu propio nombre o uno “de guerra”? ¿A cuanta gente hay que seguir en las Redes Sociales? ¿Como se evalúa la fortaleza de una Marca Personal?

Cuando alguien hace esas preguntas supongo que espera una respuesta definitiva o una receta general, pero eso no es posible. El Branding Personal, igual que ocurre con muchas otras materias, consiste en establecer una serie de procedimientos básicos para poder crear algo nuevo o ejecutar una acción, pero no existe una fórmula mágica que sea aplicable a todo el mundo igual.

El Branding Personal se parece a conducir. Existen instrumentos que puedes utilizar y normas que hay que cumplir, pero, a partir de ahí, puedes establecer una ruta y seguirla (o no) y en el camino vas a encontrar cosas que no esperabas. Al final puedes llegar a tu destino de muchas formas distintas, pero no es posible hacer algo exactamente igual que otras personas o incluso es imposible que si realizas dos veces el mismo trayecto, todo sea igual.

Por ejemplo, yo siempre digo que, cuando quieres posicionarte como individuo, es una buena idea utilizar tu propio nombre para darte a conocer en lugar de un nombre corporativo. Pero siempre hay alguien que me dice, y con razón, que yo utilizo @marcapersonal en Twitter y mi web es www.marcapropia.net o www.brandingpersonal.com (aunque también www.andresperezortega.com). ¿Es eso una contradicción? Lo sería si considerásemos que lo de utilizar tu nombre es una regla general e inamovible. Lo que ocurre es que hay algo más importante que las Leyes Generales, y se llama Estrategia.

El Branding Personal consiste en diseñar estrategias para que una persona sea conocida, reconocida y valorada por su mercado de modo que aumente sus opciones de ser escogida (como empleado, asesor, socio,…). Esa es la filosofía de la Marca Personal y ahí está la respuesta a muchas de las preguntas que surgen cuando se habla de posicionamiento profesional o personal.

¿Hay que utilizar un nombre “de guerra” o tu propio nombre? Pues la respuesta surgirá cuando revises tu estrategia. En mi caso, lo que pretendo es lanzar un concepto y asociarlo con mi nombre. Cuando empecé con esto, apenas se hablaba de Marca Personal o de Branding Personal, así que tuve la oportunidad de utilizar esos términos tal cual. Yo desarrollé y divulgué un concepto y lo asocié a mi nombre.

Si un Coach o un Community Manager tuviese el nick @Coach o @CommunityManager en Twitter, le recomendaría que los utilizase sin dudarlo. Pero siempre, insisto, siempre debe aparecer tu nombre muy cerca del concepto. Si estás en un mercado muy maduro o con muchos profesionales, creo que el elemento diferenciador único eres tú mismo. Por eso creo que es importante utilizar tu nombre y asociarlo a un concepto. Justo al revés de lo que he hecho yo. Ambas opciones son buenas si se ajustan a tu estrategia.

 ¿A cuanta gente hay que seguir en Redes Sociales? Pues más que un número, aquí de lo que se trata es de seguir (y ser seguido) por aquellas personas que mejor se ajusten a tu estrategia. Se trata de llegar a tu mercado, a quienes pueden establecer relaciones que te ayuden a alcanzar tus objetivos. Si te siguen las cincuenta personas relevantes de tus sector será mucho más interesante que tener 20.000 followers que solo observan. Si tu objetivo es llegar a un nicho muy reducido, invertir en generar visibilidad entre quienes no forman tu mercado, es una forma poco eficaz de gestionar tus recursos. 

¿Cómo se evalúa la fortaleza de la Marca Personal? En mi opinión, más que evaluar fortalezas (“la mía es más grande”) hay que valorar resultados. Y de nuevo volvemos a la estrategia. Si te has marcado unos objetivos, lo importante es comprobar si lo que estás consiguiendo se ajusta a lo que pretendías o no.

Por lo tanto, mi recomendación es que no trates de buscar respuestas generales o decálogos con soluciones universales. Diseña tu estrategia, establece objetivos, metas, tareas. Y a partir de ahí toma las decisiones oportunas. De ese modo evitarás tener que estar cambiando de rumbo o lanzarte a la última tendencia o novedad solo porque todo el mundo lo hace o porque lo dice una persona “influyente” en La Red pero que desconoce quién eres o a qué te dedicas.

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[12 jul 2011 | 6 Comments | ]

Con excesiva frecuencia veo como el entusiasmo dospuntoceril confunde las causas y las consecuencias, el contenido y el continente. Al ver lo que se comenta en La Red sobre la búsqueda de empleo y las Redes Sociales siempre tengo la sensación que se confunde el envase o el canal con el producto o la oferta. Me explico.

Cuando veo a la gente que acude a los eventos en los que se habla de buscar empleo en La Red siempre creo que esperan encontrar una receta mágica, un atajo o un camino desconocido que les va a proporcionar el trabajo de sus sueños. De pronto parece que si no habían tenido éxito hasta ahora había sido porque no habían sabido darse a conocer eficazmente.

También creo que en dospuntocerolandia se está transmitiendo la sensación de que una vez que consigues que te encuentren, ya está todo hecho. Y no es así. En ese momento es cuando empieza lo importante. Hasta entonces, lo único que has conseguido es que te dejen entrar a la fiesta. Pero lo de encontrar “ligue” va a depender de tí y de lo que seas capaz de demostrar. Si no te lo has currado antes, vas a salir como entraste.

Desde el primer momento he criticado el CV tradicional, pero en las Redes Sociales está ocurriendo algo parecido o todavía peor a lo del viejo historial en papel. Si había miles de personas enviando CVs, en este momento hay millones de personas incorporando sus perfiles a La Red. Y seguramente estarán cometiendo errores parecidos o más graves a los del Curriculum.

De pronto parece que todos los problemas laborales se solucionan trabajando mucho el canal, pero parece que se olvida lo más importante: La Oferta.

Mucha gente se está obsesionando por estar en todos los sitios. De pronto hay que hacer mucho ruido. Hay una nueva carrera de la rata en la que hay que estar constantemente en movimiento online. Parece que todo consiste en correr, en conseguir una invitación para la última Red Social, en conversar a diestro y siniestro. En algún documental escuché que los tiburones no pueden parar de moverse, pero nosotros no somos tiburones.

Y mientras tanto, no hacemos nada por actualizar, renovar, ampliar o modificar aquello que realmente nos hace valiosos: La Oferta

La cuestión es, ¿De que te sirve que te encuentren con facilidad si lo que les ofreces lo pueden encontrar más barato o más cerca? ¿Crees que tu valor como profesional va a aumentar por estar twitteando todo el día? ¿Crees que por el hecho de que tu cuenta en Facebook aparezca bien posicionada en Google vas a tener más valor para una empresa? ¿Por qué piensas que ver tu CV en Linkedin va a poner a alguien “más cachondo” que verlo en papel?

Vale, si estás en La Red serás más facilmente encontrable pero a partir de ahí solo pasarás a la siguiente fase si trabajas tu oferta. Hay muchas formas de conseguir que, una vez encontrado, te tengan en cuenta o te conviertas en la opción preferente. Pero para no hacer muy largo el post solo citaré tres.

Especialización

No voy a entrar en el debate sobre generalistas y especialistas. La cuestión es que una de las ventajas de La Red es que puedes reducir tu nicho porque es más facil que te encuentren. Si eres bueno en algún aspecto concreto de tu profesión, van a aumentar tus opciones de ser elegido y por lo tanto va a incrementarse tu valor.

¿Eres especialmente bueno en algo o eres un genérico más? ¿Qué estás haciendo este verano para destacar en algo?

La cuestión es que está muy bien estar en Twitter, pero es que si no encuentras un área en la que sobresalir, serás otro profesional más que está en Twitter.

Estándares

Cada año salen millones de profesionales de las facultades, las escuelas de negocios y los centros de formación profesional. Todos tienen un título. Pero no todos son iguales. No es muy diferente de las empresas.

Durante los años en que negociaba con proveedores de leche, comprobé que todos tenían la misma maquinaria, todos compraban al mismo proveedor (Tetra Pak) y todos tenían procesos casi idénticos. Pero todos sabemos que la leche es distinta. La razón es simple, cada empresa tiene una forma de hacer las cosas diferente. Tienen distintos estándares.

¿Cuales son tus estándares? ¿Que nivel de calidad, consistencia o perfección tiene tu trabajo? ¿Eres reconocido por alguna forma específica de hacer las cosas?

No todos somos iguales. No todos hacemos las cosas del mismo modo. Identifica porqué, con una formación y experiencia parecida, algunos son más valorados que otros.

Evidencias

Lo importante no es que te conozcan a tí. A nadie le importa tu vida, lo que se quiere saber de un profesional es la calidad de su trabajo. Pero no basta con decirlo, hay que mostrarlo y demostrarlo. Aquí es donde creo que debería centrarse la estrategia dospuntocero. Si vas a utilizar La Red para crear una versión online de tu CV, seguramente estarás perdiendo el tiempo. Pero si vas a utilizar las posibilidades de las Redes Sociales y los blogs para enseñar tu trabajo, entonces si estarás dando pruebas y ganando puntos para que te escojan.

Además de chascarrillos y de hablar de otros, ¿En qué sitios me proporcionas pruebas que me ayuden a confiar en tí? ¿Donde puedo ver lo que haces? ¿Que herramientas (Slideshare, Youtube, Flickr, Blogs,…) estás utilizando para enseñarme lo bueno/a que eres?

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[8 jul 2011 | 17 Comments | ]

Empezaba esta semana con una alegría. El lunes recibí Mundo Twitter de José Luis Orihuela publicado en Alienta. No creo que desvele ningún secreto cuando afirmo que no me entusiasma Twitter. Sin embargo, también creo que todavía me falta mucho por aprender. Hace poco decía que cuando rechazamos algunas herramientas, personas o ideas es porque no las entendemos demasiado bien. Así que lo mejor es probar, utilizar, equivocarse y preguntar.

Quizás llegue un día en el que tire la toalla y definitivamente piense que Twitter es una herramienta poco eficaz para el Branding Personal. Pero mientras tanto seguiré preguntando, debatiendo y aprendiendo con gente que disfruta con esto y que sabe utilizarlo muy bien. De momento, con el libro de José Luis Orihuela ya he descubierto un montón de posibilidades y aplicaciones que desconocía. Y al final, cuando conozca todas las variables, será el momento de tomar una decisión.

Al día siguiente de recibir el libro pasé un día tremendamente divertido  en Alicante con Yoriento, Marta, Adela y Pep que organizaban las jornadas El Arte de Buscarse La Vida en el Centro de Emprendedores en las que yo también  intervine. Y como no podía ser de otro modo, ocurrió algo parecido a aquel problema filosófico que se preguntaba lo que pasaría si choca un objeto imparable con otro inamovible. Y nos enfrentamos amistosamente los Twitterófilos y los Twitterófobos.

Basicamente yo estoy sacando algunas conclusiones.

Generalistas y Especialistas

Igual que ocurre con los canales de televisión, creo que empieza a haber dos enfoques en Twitter. Hay quienes consideran que la influencia es consecuencia del número de followers y para eso es interesante mantener un flujo continuo de información y contenidos. Y por otro lado estamos los que consideramos que esa influencia se consigue proporcionando contenidos específicos sobre un tema aunque la cifra de seguidores no sea muy abultada.

En el primer caso, es importante la conversación, el lanzamiento de Twitts de forma continua (incluso utilizando sistemas automáticos), la combinación de información específica relacionada con la especialidad de tuitero con otros contenidos como enlaces, chascarrillos u opiniones sobre temas de actualidad. Lo importante es “estar” siempre ahí. En este caso, el valor viene del número de personas a las que se puede llegar.

En el segundo caso, lo importante es la creación de un Timeline con un contenido valioso independientemente del momento en el que se lea. El momento en el que se escribe el Twitt o el número de ellos no sería tan importante como en el caso anterior. En mi opinión, sería lo más parecido a un Microblog. Sería un lugar al que acudir para obtener información o contenidos breves sobre una materia. La influencia sería una consecuencia de la reputación alcanzada por el autor en esa materia y no del número de seguidores.

No creo que haya una opción correcta y otra equivocada. Creo que dependen de la estrategia de Branding Personal de cada cual. E incluso creo que pueden ser complementarias. El problema es que tratar de generar contenidos interesantes de un modo constante puede ser agotador y posiblemente inviable para un profesional.

Estrategia y Táctica

En bastantes ocasiones suelen decirme que no conozco bien la herramienta y que no estoy sacándole todo el partido. Estoy de acuerdo. No conozco todas las posibilidades ni las aplicaciones para Twitter, pero es que no me parece saludable ni rentable dedicar más de una hora al día a estar en La Red y mucho menos dedicar ese tiempo a una herramienta tan concreta como Twitter. Salvo que seas un profesional de lo dospuntocero y te paguen por ello.

Suelen decirme que no tengo una estrategia porque mi utilización de Twitter no es muy sistemática. Pero ahí se equivocan. Tengo una estrategia, pero es mucho más ámplia que la escritura de contenidos de 140 caracteres. Twitter es un elemento táctico dentro de mi estrategia. Lo offline es tan importante o más que lo online. Una charla ante un grupo pequeño de personas influyentes tiene tanta relevancia o más que doscientos twitts ingeniosos.

Creo que todos estamos aprendiendo. Creo que hay muchas opiniones, mucho voluntarismo, mucha pasión pero todavía no hay resultados demostrados de la eficacia (o ineficacia) de todo lo que estamos haciendo. Y no me refiero a los tres o cuatro ejemplos excepcionales conocidos por todos sino a resultados obtenidos por profesionales que no se dedican al mundo del Social Media. Afortunadamente todo está por hacer y eso lo hace apasionante y por eso espero seguir debatiendo sobre todo esto con gente interesante.

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[5 jul 2011 | 17 Comments | ]

Un día te subes al autobús y alguien te toca y te dice de algo así como: “Perdone señor, ¿me deja pasar?”. En ese momento piensas “¡Señor! ¡Me ha llamado Señor! Yo que hasta hace dos días estaba jugando al Half Life“. Aunque supongo que será peor el día en que alguien se levante para cederte el asiento.

En un momento de mi proyecto de Marca Personal,  se disparó el número de personas que empezaron a tratarme de “usted” en lugar de tutearme. Normalmente era gente que me conocía por lo que escribía y no sabía la edad que tenía. Así que deduje que ese cambio de tratamiento se debió a esa pequeña y ficticia notoriedad que proporciona La Red, alguna aparición en algún medio de comunicación tradicional y los libros publicados.  

En las últimas semanas, en circunstancias distintas, dos personas a las que aprecio mucho, me han dicho que debería ser menos modesto, que debería hacerme valer un poco más. En definitiva, trataban de decirme que ir de coleguita podía devaluar mi trabajo.

En los tres ejemplos anteriores, hay un elemento común. En todos los casos, la percepción que los demás (conocidos o no) tienen de mi es diferente a la que yo tengo de mi mismo. Yo no soy un “señor”, solo soy un adolescente al que le cuesta más moverse. No soy una autoridad y mucho menos un gurú, solo soy un tipo que lleva siete años dando guerra sobre un tema.

Dicho en pocas palabras, los demás consideran que el papel, el rol que desempeño es distinto al que yo asumo. Y eso puede ser terrible para una estrategia de Branding Personal.

En nuestra vida desempeñamos muchos papeles. Madre, amigo, jefa, jugador del equipo de baloncesto del barrio, viajero, desempleado, hijo, twittero de éxito, empresario,… Todos ellos tienen unas características propias, pero es letal cuando existe una diferencia entre el rol que creemos que jugamos (posicionamiento interno) y el que perciben los demás (posicionamiento externo).

Si un directivo se comporta como un “hijo”, va a esperar que le digan lo que tiene que hacer. Si un emprendedor cree que su papel principal es el de twittero que pretende conseguir muchos followers en lugar de conseguir clientes va a gestionar mal sus recursos. Si un profesional acaba de ser despedido y se ve a sí mismo como un parado en lugar de como un profesional sin clientes va a enfrentarse a la situación con una actitud de sumisión y derrota.

Para dejar una Marca Personal profunda y duradera en los demás, antes debemos dejarla en nosotros mismos. ¿Como vas a enfrentarte a un grupo de directivos si en tu Posicionamiento Interno te consideras un “pringao” que nosabenicomohallegadoahí? ¿Cómo vas a buscar un empleo o tratar de conseguir un cliente si crees que te están haciendo un favor y no al revés?

En muchos momentos de mi vida he pensado que la gente que me rodeaba me daba cien mil vueltas al ver sus historiales  y sus trayectorias. Con el tiempo he visto que no se puede dar el partido por perdido antes de empezar. Si vas con actitud de perdedor es muy probable que pierdas. Pero también puede ocurrir que si asumes el rol de “puto amo”  cuando no eres más que un mediocre te vas a pegar una leche memorable.

Para dejar una huella en otros, antes debes tener clara tu identidad. Debes saber cual tu rol, tu papel en cada situación. Si quieres plantar una bandera en un territorio, antes debes plantarla firmemente en tu propia cabeza.

NOTA: El jueves 7 de Julio estaré en Alicante hablando de estas cosas y muchas más.

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[1 jul 2011 | 3 Comments | ]

Historia 1. Hace algunos meses participé en un evento moderado por un conocido periodista de informativos. Al hablar con él me impactó su trayectoria que iba desde el análisis político al reporterismo en zonas de conflicto. Me pareció un profesional muy inteligente y con una experiencia mucho más extensa e interesante de lo que podría pensarse al verle leer las noticias en un telediario. Así que no me extrañó cuando me dijo que una de sus aficiones era dejar la chaqueta y la corbata y ponerse la “chupa” de cuero  y juntarse con moteros de los más duros. Pero esto me lo dijo casi en secreto porque pensaba que esa afición y esos amigos podrían perjudicar su imagen.

Historia 2. Una de las cosas que siempre me ha llamado la atención en las empresas en las que he trabajado es la forma en que nos relacionamos los profesionales. Seguro que tu también has visto como poco tiempo después de incorporarse a una compañía, hay personas que se relacionan con “los de arriba” y otras prefieren comer o tomar café con los “coleguitas”. Hay gente que rapidamente sabe establecer vínculos con quienes toman las decisiones mientras otros no saben ni quienes son los que mandan. A la larga ya sabemos quienes son los que se benefician, pero no solo por mantener linea directa con “el poder” sino porque se les percibe como integrantes de la élite que dirige.

Desde la guardería hasta el hogar del pensionista, somos juzgados por las personas con quienes nos relacionamos. Lo hemos “sufrido” o “disfrutado” en el colegio, en la mili o incluso con los amigos. Si la Marca Personal se basa en las percepción que generamos en otros, las personas con las que nos relacionamos tiene un papel fundamental.

Si entras como consultor en una empresa tecnológica y tu grupo de amiguetes se limita al sector “friki”, es muy probable que no te puedas desencasillar jamás. O puede que te asocien a los rebeldes o a los “pijos” o a los que se escaquean. Quizás tu no lo eres, pero tu tribu es percibida así. Por lo tanto, tu asumes algunos de sus atributos.

Ya sé que esto que voy a decir puede ser malinterpretado, pero el Branding Personal se basa en la gestión planificada de la percepción que queremos dejar en nuestro entorno. Debe ser auténtica y valiosa. Pero siempre queda un margen para influir. Así que debemos tener claro como nos afectan las asociaciones que se establecen entre nosotros y nuestra red.

Creo que en el mundo dospuntocero todo esto es especialmente importante porque los vínculos son mucho más visibles. Cada grupo de Linkedin del que formamos parte, cada “amigo” que  tenemos en Facebook o cada persona que nos retuitea o a la que retuiteamos dice algo de nosotros. Y eso puede proporcionar una información infinitamente más valiosa que un avatar o una foto “divertida”.

Creo que mi posicionamiento bueno o malo se basa en un grado muy importante en la gente con la que me relaciono o se me relaciona. Como dijo Newton: “Si he logrado ver más lejos ha sido porque he subido a hombros de gigantes”. Tener como amigos a gente como Mertxe, Maria Luisa, Andrés, Roger,  Gonzalo, Jose Miguel, Alfonso, Enrique, Sabela, Pedro, Roberto, Franck, Rubén, Borja o  y tantos otros, refuerza enormemente mi Marca Personal.

Todo lo que hacemos cuenta y las personas con las que se nos asocia, también. Pero ojo, no se te ocurra convertir las relaciones personales en un elemento utilitario. Si vas a convertir a tus amigos en un elemento de tu “packaging”. Si vas a basar tu relación con otras personas en el beneficio o perjuicio que genera, vas a conseguir que te perciban de un modo muy claro: Como un interesado egoista y seguramente un gilipollas.