Solo se ama lo que se conoce

Situación A

Cada cierto tiempo, con una frecuencia bastante regular, me salta alguna alerta en google en la que alguien hace una crítica, bastante negativa y visceral, sobre el Branding Personal. Eso no es malo, todo lo contrario, es útil para saber como entiende la gente este concepto.

El problema surge cuando al leer esos post o esos twitts, te das cuenta que la mayoría de las opiniones son superficiales, que quien las expone no parece haber dedicado ni un minuto a entender el concepto o que, en muchos casos, parecen hablar de oidas o basándose en lo que les sugiere el nombre. Que si es una “americanada”, que si es “vender humo”, que si eso ya lo hacían mis abuelos,…

Esto ocurre con la Marca Personal, con el Coaching, con las Redes Sociales, con la Consultoría, con la catástrofe de Fukushima, con las revueltas en los países árabes o con la Selección Española. Parece que todos (yo el primero) estamos preparados para opinar sobre cualquier cosa sin haber dedicado ni un segundo a entender realmente de qué va.

Situación B

Si me has seguido en los últimos tiempos (los últimos siete años), te habrás dado cuenta de que soy bastante cascarrabias con lo dospuntocero y que en muchas ocasiones me comporto como alguno de los de la Situación A.

El caso es que, hace poco, he tenido que impartir un curso sobre Marca Personal pero muy enfocado en el Networking y en las Redes Sociales. Con el tiempo que llevo en esto y con el uso que hago de las herramientas dospuntocero yo me las prometía muy felices y pensé que sería muy sencillo. Nada más lejos de la realidad. Al tener que preparar el curso, he descubierto un montón de posibilidades, aplicaciones que desconocía y beneficios sutiles que me han abierto los ojos.

¿Significa eso que me he “convertido” al dospuntocerolismo? No lo creo, el cascarrabias que llevo dentro no se ha ido. Sin embargo, creo que, antes de criticar algo sin conocerlo, es importante darle una oportunidad.

Si critican tu idea

¿Qué podemos hacer cuando alguien ataca nuestra idea de un modo irreflexivo y sin conocerla? Pues con el tiempo he llegado a la conclusión de que lo mejor es dejarlo estar. Cada día se incorpora gente nueva a La Red y si te dedicas a tratar de convencer a quienes ya tienen una idea fija, vas a perder la oportunidad de llegar a quienes están realmente interesados.

Ante cualquier propuesta aparecen tres grupos, los contrarios, los neutros y los favorables. Mi consejo es que te dediques a los que están interesados. De todos modos, siempre es importante hacer pedagogía y dedicar tiempo a formar y a informar a cualquiera que quiera entender lo que ofreces.

Una cosa más. Si al explicar lo que haces con frecuencia hay gente que no lo entiende o no está de acuerdo, el problema no es suyo sino tuyo y deberían encenderse algunos pilotos de alarma para que hagas algunas modificaciones en tu forma de comunicarlo.

Si criticas

Si tienes tendencia a ver el lado negativo de todo. Si crees que una nueva idea es una estupidez por definición. Si crees que algo que no conoces es malo (ideofobia: rechazar las ideas que no conocemos). Tienes dos opciones: puedes cerrarte en tí mismo o puedes investigar un poco.

Me ha ocurrido en muchas ocasiones, por no decir siempre, que cuando he dedicado un tiempo a entender una herramienta o un concepto, me he enriquecido. Es cierto que he tenido que hacer algo que suele ser dificil: tragarme mis prejuicios. Pero a la larga me ha compensado.

Lo peor no es cuando no sabes nada sino cuando solo has empezado a conocer un tema y ya te crees que lo sabes todo. Te aseguro que sé de lo que hablo. ;-)

¿Cuantas veces nos ha pasado que tiempo después de conocer a una persona que pensábamos que era gilipollas se ha convertido en un excelente amigo o algo más? No se puede querer aquello que no se conoce (personas o ideas). Como decía aquel anuncio de tónica, si no te gusta es que lo has probado poco.

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Comentarios

  1. dice

    Conocer para amar es algo que he vivido en mis carnes, no a nivel de conceptos, como puede ser el branding, lo viví en el desarrollo tecnológico en mi profesión.

    La aplicación de los primeros microprcesadores en mi trabajo me dio autentico pavor y los rechace abiertamente durante meses. Hasta que un día… un día lo entendí, lo aprendí, lo desarrolle y tuve que decirle a todos los que tuvieron que aguantar mis improperios contra esa tecnología que en una tarde había visto la luz. Aprendí la lección.

    Tú te enfrentas a un problema mayor, defiendes un concepto que puede ser calificado de subjetivo, por lo tanto, no es fácil de demostrar, debes de convencer. Algo si es seguro, tú tienes una amplia capacidad de “convencimiento” y sobre todo de comunicación.

    • Andrés Pérez Ortega dice

      Diego, entiendo lo que comentas y a mi también me ha sucedido. Es lo que se llama la fe del converso. ;-D Cuando descubres que algo que rechazabas tiene mucho que enseñarte te sientes realmente bien… y un poco idiota por haberte cerrado en banda hasta ese momento. Un abrazo

  2. dice

    Muy interesante el tema que tratas, Andrés.

    El mayor acceso a la información, a veces acceso a la opinión, y la simplificación o vanalización de esta, puede estar en el origen de la abundancia de “expertos”. Y es que, por ejemplo, hace no tanto tiempo que, para hablar de cualquier tema en los informativos, se buscaba a un experto, mientras que ahora se saca un micro y una cámara a la calle y se emite la ocurrencia más llamativa del ciudadano de turno.

    Por otro lado, se ha perdido la tradición de la tertulia y del intercambio de opiniones, ahora se trata de reafirmarse y tratar de imponer los eslóganes propios a los demás. No puede haber debates porque no hay conocimiento real. Además, para rematar, en los últimos años hemos caido en el comportamiento sectario y las creencias en cualquier tema vienen fijadas por la secta a la que cada uno pertenezca. Así, mucha gente “compra” cómodos “packs de filosofía personal” con los que se ahorra la formación de creencias propias, por ello encontramos que mucha gente se opone o apoya en bloque la prohibición de fumar, las limitaciones de velocidad, los toros y el tema de moda.

    En fin, que no hay mucho que hacer, lo mejor es seguir tu consejo de dejarlo estar y no gastar tiempo y energía con la persona equivocada.

    Un saludo,
    Celestino Martínez.

    • Andrés Pérez Ortega dice

      Celestino, totalmente de acuerdo. Solo hay una cuestión que me preocupa, y es que las opiniones superficiales consigan desprestigiar un concepto o una persona. Mira lo que está ocurriendo con Marta Dominguez. Pase lo que pase siempre quedará una sombra de sospecha. Quizás precisamente por eso, ahora es más importante que nunca dedicar un tiempo no ya a rebatir opiniones equivocadas sino a divulgar y debatir tus propuestas. Un abrazo muy fuerte y gracias por estar ahí.

  3. dice

    Como yo estoy en la situación B (por los años más que nada :D), me extraño ver ese tweet sobre que te sentías mal por no haber twiteado en vacaciones. Ahora lo entiendo :)

    Coincido con Celestino. yo suelo decir que me encanta discutir para cambiar de opinión, mía o de los demás. Y cuando creo que tengo razón intento cambiar la opinión de los demás. Por supuesto, estoy abierto a cambiar mi opinión! Pero más de una vez me han dicho que no debería intentar cambiar las opiniones de los demás, cosa que no entiendo, yo espero que hagan lo mismo conmigo. Es mejor que me demuestren que estaba equivocado, a persistir en el error.

    Un saludo

  4. dice

    Muy interesante la nota y los comentraios posteriores. Mi esperiencia personal frente a esto que planteas es:

    - Muchas veces somos perezosos. Es decir no nos tomamos el tiempo necesario para aprehender un concepto o problemático y opinamos a la ligera de acuerdo a donde estemos parados como dice Celestino (ese sectarismo lo atribuyo a pereza mental).

    - Cuando uno está convencido de algo no suele escuchar abiertamente y sin prejuicios. Es muy difícil escuchar con una apertura del 100%. Discutir no para ganar si no para profundizar e intentar ver que nos puede aportar un cambio de ángulo en la visión del tema.

    - Hay gente ignorante y envidiosa que canaliza su frustración parapetado en el anonimato en la red, poniendo a parir a otros. Me parece que lo mejor en ese caso es no engancharse. La mayoría de la gente tendrá los suficientes elementos para juzgar y comparar.

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