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Articles Archive for enero 2011

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[30 ene 2011 | No Comment | ]

Esta semana tengo columnita pendenciera en Expansión en la que me pregunto donde está el dinero detrás de tanto buenrollismo.

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[28 ene 2011 | 3 Comments | ]

expectativa.
(Del lat. exspectātum, mirado, visto).
1. f. Esperanza de realizar o conseguir algo.
2. f. Posibilidad razonable de que algo suceda.

No tengo ningún problema en reconocer que esta semana ha sido excitante. Ver el libro en las tiendas me ha puesto un poco nervioso. He tardado un tiempo en entender la auténtica razón. Y como siempre, trataré de sacar algunas lecciones relacionadas con la Marca Personal.

Creo que hay un factor importante que influye en la percepción que tenemos de las cosas. Se trata de las expectativas, de la posibilidad de obtener lo que nos han prometido o sugerido.

Generar expectativas positivas es bueno para obtener notoriedad y visibilidad. Si conseguimos que mucha gente esté pendiente de lo que vamos a ofrecer y esté deseosa de conseguirlo, es posible que obtengamos una mayor demanda.

Eso ocurre mucho con los deportistas y entrenadores de futbol. Durante meses o años se va generando una imagen más grande que ellos mismos. Pero tarde o temprano hay que salir al campo, pista o terreno de juego y ganar partidos, carreras o campeonatos. Si todo va bien, la percepción de éxito aumenta paralelamente a las nuevas expectativas.

También podría ocurrir con los políticos. Pero hace tanto tiempo que nadie confía en lo que dicen, que sus promesas no producen ningún efecto. En todo caso mosquean más al personal. Eso si, sus expectativas son tan bajas que cualquier cosa que consigan se valora como un gran éxito. Pero eso no suele ocurrir.

Creo que dospuntocerolandia es un excelente campo de cultivo de expectativas. Gran parte de las cosas que suceden se basan en la posibilidad de obtener un rendimiento extraordinario con una inversión ordinaria. La absurda valoración Facebook o Twitter. La posibilidad de ganar dinero facil en Internet. La promesa de hacer excelentes negocios o conseguir el trabajo de tus sueños si le dedicas suficientes horas a las Redes Sociales. Todo eso está basado en la generación de expectativas alimentadas por los propios beneficiarios potenciales.

Me da la sensación de que si tanta gente se dedica a hacer crecer las expectativas en ellos mismos y en su trabajo es porque están convencidos de que nunca tendrán la opción de demostrar lo que hacen. Es muy facil hablar de uno mismo y de lo que puede ofrecer si en el fondo está seguro que nunca le van a poner a prueba.

Pero para que una marca, personal o comercial, consiga dejar una huella, debe demostrar su valor y ponerse a prueba. Cuando tienes que ponerte delante de un público a defender tu tesis, asesorar a un cliente o, en el caso de esta semana, poner un libro en los lineales, es cuando las expectativas pasan a ser realidades. Y pueden confirmarse o desinflarse arrastrando tu credibilidad.

Quienes estamos en dospuntocerolandia, nos hemos hecho con un grupo de amigos de verdad a los que no quieres defraudar. Pero creo que es muy sano que, precisamente aquellas personas que nos aprecian, sean las que nos digan lo que estamos haciendo mal. Es la única forma de mejorar.

Si has conseguido que mucha gente esté pendiente de lo que haces y, al final, lo que ofreces está muy por debajo de lo prometido vas a conseguir un ejercito de personas cabreadas y dispuestas a hablar mal de tí. Salvo que tu trayectoria sea coherente y tu último trabajo sea una (mala) excepción. En realidad esa es una utilidad del Branding Personal, conseguir crédito. Tener una buena reputación, es como tener dinero en el banco, si un día cometes un error o tienes un pago inesperado, siempre tienes alguna reserva.

Dospuntocerolandia es un entorno muy engañoso en el que lo bueno es que consigues encontrar e interactuar con gente que piensa como tú. Lo malo es que consigues encontrar e interactuar SOLO con gente que piensa como tú. Y eso elimina cualquier posibilidad de mejora o desarrollo. Creo que no hay peor cosa para el desarrollo de una idea que tener una legión de seguidores, admiradores o fans. Creo que es más saludable la figura del amigo “cabroncete” que te dice que estás defraudando sus expectativas.

Las Marcas Personales fuertes son aquellas que han conseguido superar las expectativas una y otra vez. Son aquellas de las que se dice: “Joder, que cabrón/a, cada día lo hace mejor”, “Este tío/a es la leche, siempre consigue sorprenderme”. Las Marcas Personales que duran poco son aquellas que prometen el cielo y te cobran por ello, pero en realidad te ofrecen lo mismo que podrías encontrar en el “chino” de la esquina.

Así que, mucho ojo con lo que prometes, con tu promoción, tu autobombo, tu estrategia de visibilidad porque algún día tendrás que despegarte de la pantalla y dar la cara. Entonces es posible que te besen… o te la partan.

Y dicho esto, espero que el libro supere vuestras expectativas.

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[25 ene 2011 | 15 Comments | ]

Aunque me dedique a la Marca Personal (o precisamente por eso), no tengo ningún reparo en reconocer que no me gusta hablar demasiado de mí y de mis actividades. Creo que en muy pocas ocasiones he utilizado este blog para promocionar algún evento mío. Soy más partidario de contar cosas que puedan ser útiles. Creo que no es uno mismo quien debe hablar de su trabajo sino que este último debe hablar por sí mismo. Las grandes marcas, personales o comerciales, lo son porque son capaces de aportar algo y no por el autobombo.

Estos días son un tanto extraños porque tengo que hablar de algo que he hecho y al mismo tiempo es algo que puede ser útil. Pero espero no ser demasiado cansino con el asunto. Supongo que eso es algo que irá desarrollándose de un modo natural. Me refiero al libro que sale hoy. Expertología.

Por cierto, y esto no es peloteo, me estoy quedando alucinado (positivamente) con la forma de trabajar del equipo de la Editorial Planeta. Tengo la sensación de estar trabajando con un método muy bien engrasado y probado. Se han cumplido las fechas al minuto, todas las decisiones se han realizado con el intercambio de un par de correos electrónicos y todo ha sido extremadamente sencillo. Justo lo contrario de lo que esperas cuando trabajas con una empresa importante.

De todos modos, mi intención con el post de hoy es explicar lo que podéis encontrar en el libro. Mi amiga Mertxe Pasamontes ya ha hecho de conejillo de Indias y ha empezado a poner en práctica lo que cuento. Y me alegra porque el libro está lleno de ejercicios, de preguntas y de propuestas para empezar a aplicar lo que cuento desde el primer instante.

En el libro puedes seguir todo el proceso para posicionarte como expertos, como profesional de referencia o como especialista en el campo que decidas. Quizás esto ya te ponga a la defensiva y pienses que eso es para “otros”. Pues te equivocas, porque te demuestro que todos somos buenos en algo. 

No se trata de ser el megagurú de algo. Se trata de entender que todos somos expertos en un ámbito más o menos ámplio. No es una cuestión de edad, estudios o experiencia. Cada persona tiene en su “mochila” suficientes elementos para construir algo atractivo y valioso. Piénsalo un poco. ¿No recurren siempre a tí para resolver, mejorar o hacer algo?

Pero no se trata de utilizar trucos para “parecer” algo que no eres. Para que te consideren la opción preferente, antes tienes que hacer todo lo posible para serlo. Uno de los capítulos trata sobre la creación de tu “producto”. Porque si no tienes nada que ofrecer y además no estás en continuo desarrollo, todo lo demás es inutil.

En otro de los capítulos te explico como generar confianza. Hay muchas formas de conseguir que incluso una persona desconocida sea capaz de ser percibida como alguien creible y fiable.

En la última parte, bastante extensa, te doy todo tipo de opciones para darte a conocer. Pero quiero insistir en que esto es relativamente sencillo. Lo más complicado es todo lo anterior. Si tienes diseñado un plan, si tienes algo que ofrecer, si puedes demostrar que haces lo que dices que haces, la estrategia de visibilidad es algo casi obvio e inmediato.

En el video te explico todo esto con más detalle. Pero ya te digo que en el libro hay mucha, muchísima información útil. No es un libro de teorías o de experiencias de otros. Está basado en mis propias vivencias (y errores). Espero que te guste.

ACTUALIZACIÓN: Aquí te puedes bajar el primer capítulo

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[24 ene 2011 | One Comment | ]
Personal Branding. Madrid. 8 Febrero

El día 8 de Febrero impartiré un seminario en Madrid organizado por el Grupo Inforpress. Más información aquí.

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[21 ene 2011 | 5 Comments | ]

Con cierta frecuencia, los autores de algunos blogs nos advierten de la diferencia entre popularidad e influencia. Explican que tener muchos “followers”, seguidores, “amigos” o fans no implica una capacidad para cambiar la forma de pensar de mucha gente. Estoy totalmente de acuerdo. Me da la sensación de que, a partir de una determinada masa crítica, especialmente en las redes sociales, el número de personas que te “siguen” aumenta de un modo casi automático… e indiscriminado.

Una de mis dudas metafísicas dospuntocero está relacionada con lo anterior, pero se refiere a la relación entre visibilidad y rentabilidad o ingresos. Ojo, aquí me refiero a profesionales no relacionados con el Social Media, Internet o temas por el estilo. Profesionales como yo, que vendemos servicios o productos “tradicionales” pero que utilizamos canales dospuntocero.

A mi, y a muchas personas como yo que tenemos una cierta visibilidad en La Red, nos ocurre como a la familia real. Da la sensación de que nuestra actividad es frenética, cuando en realidad suele ser bastante más tranquila de lo que parece. Eso ocurre porque siempre que sabemos algo del Rey o de los Príncipes es porque están haciendo algo.

Con dospuntocerolandia ocurre algo similar, aquí solemos reflejar nuestras actividades. Y al final parece que estás en un movimiento perpetuo. La conclusión casi automática es que si siempre estás haciendo cosas, eso es que te va fenomenal y te estás forrando. Y nada más lejos de la realidad. Es cierto que a base de esfuerzo y trabajo consigues que te citen, hablen de tí, te metan en listas de personas “admiradas” pero en el fondo acabas pensando “si ellos supieran…”

Yo no me puedo quejar porque estoy haciendo lo que me gusta. Pero entre eso y poder comprarme una isla en el Pacífico, hay una gran distancia. Creo que es importante dejar claro que no tiene nada que ver ser visible, conocido o popular y obtener rentabilidad de todo eso. Los ingresos no se obtienen por tu cara bonita (en mi caso, ni eso) sino por lo que puedas aportar.

Creo que se están confundiendo las prioridades. Desde un punto de vista profesional, tu objetivo es crear productos o servicios útiles y cobrar por ellos. Es absurdo convertir la visibilidad, la conversación, el “jijí, jajá”, o el buen rollito colaborativo en un fin. Empiezo a pensar que es absurdo considerarlo incluso como un medio.

Tengo la sensación de que mucha gente ha convertido esto de lo dospuntocero en una huida hacia adelante. Reconozco que en muchas ocasiones es muy agradable. Pero en esta carrera muchos parecen haber olvidado la razón que les hizo ponerse en marcha. Creo que en algún momento, un profesional que se mete en este mundo dospuntocero debe reflexionar sobre la rentabilidad que obtiene de la charla intrascendente, de aguantar críticas e impertinencias (pocas, eso es cierto) de gente que no te conoce, de hacerlo todo gratis porque “está mal visto” pedir algo a un “amigo”.

El Branding Personal no consiste en estar en todos los sitios. Una Marca Personal se tiene independientemente del número de “amigos” que tengas. La Marca Personal está relacionada con tu identidad, tus valores, tu relevancia y no con la cantidad de seguidores. Nadie te va a pagar porque tengas una Marca Personal, sin embargo, el Branding Personal te va a ser útil para reducir la desconfianza cuando alguien va a tomar una decisión.

Por eso, lo fundamental no es que te conozcan A TÍ sino LO QUE HACES. Perdona la burrada, pero desde un punto de vista profesional, a mi no me interesas tú, sino lo que puedes hacer por mí y viceversa. No quiero que te “vendas” tú, sino tu “producto”. Por el interés te quiero Andrés.

Lecciones Aprendidas, Marca Personal TV »

[18 ene 2011 | 9 Comments | ]

Bueno, ya parece que ha llegado la hora de la verdad. La semana que viene empezaréis a encontrar mi libro EXPERTOLOGÍA en las librerías (también está en formato electrónico). Aunque supongo que debería hablar de NUESTRO libro porque en estos meses he recibido el apoyo y el ánimo de muchos de vosotros. Desde los momentos de bajón mientras lo escribía el verano pasado hasta la elección del título, siempre habéis estado ahí.

La semana que viene hablaré de lo que podéis encontrar en él. Creo que no os va a defraudar. Pero esta semana quiero centrarme en la propia preparación del libro y sus implicaciones con la Marca Personal. Aunque os lo cuento en el video que incluyo en el post, hay algunas lecciones aprendidas que quiero comentar.

Cada libro es nuevo y diferente. Aunque ya había escrito otro libro (Marca Personal), he tenido la sensación de que empezaba de nuevo y de que no había aprendido nada. Pero además, con la presión añadida de tratar de aportar algo distinto e interesante en la principal editorial de nuestro país.

Tengo que decir que me siento muy privilegiado por haber tenido tantas facilidades para escribir los libros. Me he encontrado con todas las puertas abiertas, pero creo que eso también es el resultado tener algunos buenos amigos y de todos estos años de trabajo en mi Marca Personal. Supongo que si me dedico a dar lecciones a los demás, antes debo aplicármelas yo mismo ¿no?

No se lo que le ocurrirá a otras personas que escriben libros, pero para mi no es fácil. En algunos momentos me dan ganas de tirar la toalla. En las dos ocasiones en que he escrito un libro, me he prometido que sería la última. Pero lo cierto es que unos meses después me vuelve a entrar el gusanillo. De hecho ya estoy dándole vueltas a alguna idea.

Los dos editores con los que he trabajado me han parecido estupendos. Aunque podrían haber tratado de influir en mis opiniones, no se han metido en mi trabajo y me han permitido decir y expresar mis “burradas” habituales.

No me cansaré de repetir que este es un libro para personas normales que quieren y pueden conseguir cosas extraordinarias. He querido contar todo lo que sé y hacer algo útil para mucha gente.

He dejado abierta la página del libro para que incluyáis vuestros comentarios si os apetece. Seguro que hay muchas cosas que mejorar.

Además, durante la escritura del libro utilicé Twitter para contar mis impresiones. Las he recopilado en un documento que podéis descargar aquí.

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[14 ene 2011 | 4 Comments | ]

común. (Del lat. commūnis).

1. adj. Dicho de una cosa: Que, no siendo privativamente de nadie, pertenece o se extiende a varios. Bienes, pastos comunes

2. adj. Corriente, recibido y admitido de todos o de la mayor parte. Precio, uso, opinión común

3. adj. Ordinario, vulgar, frecuente y muy sabido.

Hace unos setenta años se produjo el hundimiento del puente de Tacoma Narrows. Se trataba de un puente recien estrenado que se hundió como consecuencia de un fenómeno denominado resonancia mecánica. En pocas palabras lo que ocurrió es que la frecuencia de vibración del puente coincidió con la del viento que le rodeaba y la sintonía de fuerzas acabó destruyéndolo.

Cuando veo documentales en los que se explica aquel suceso, suelo encontrar paralelismos con lo que ocurre cuando se produce “resonancia humana”, forzada o casual. Normalmente, cuando las fuerzas (o las opiniones) son diversas, en multiples direcciones y con distinta fuerza, no ocurre nada grave y todo se enriquece. En esas situaciones cada individuo tiene su propia identidad y eso favorece el desarrollo de la Marca Personal.

Sin embargo, me da la sensación de que las sociedades reales o virtuales tienden a la homogeneización y más tarde a la resonancia que acaba destruyéndolas.

Las empresas no fomentan la diversidad, más bien tratan de eliminar a los profesionales que “vibran” con una longitud de onda distinta. Las entrevistas de trabajo sirven para encontrar profesionales con frecuencias idénticas. Así que al final ocurre como con las tertulias de radio o televisión, solo ves aquellas con las que “sintonizas” y tu forma de pensar se empobrece.

Los gobiernos totalitarios siempre han tratado de “alinear-alienar” a sus ciudadanos. No solo quieren que todo el mundo piense como el lider (el único que puede tener Marca Personal) sino que intentan que las personas sean indistinguibles. Pero no hace falta irse a la Alemania nazi, a los regímenes comunistas o a la Venezuela de Chavez. Al final, todos acaban cayendo, pero produciendo un enorme daño.

En nuestro país no hemos dejado de recibir instrucciones unas explícitas y otras más sutiles sobre lo que debemos hacer (o NO hacer) y pensar. Tengo que reconocer, aunque quienes me leéis sabéis que  no suelo cortarme, que cada día más, hay determinados términos y expresiones que me autocensuro. Y cuando una persona tiene que vigilar incluso su lenguaje es que algo no va demasiado bien. Pronto acabaremos mirando por encima de nuestro hombro.

La Red, que era la esperanza de la libertad y la diversidad, se está convirtiendo en el nuevo Tacoma Narrows. Cuando ayer busqué la palabra COMÚN en el diccionario, me pareció que definía perfectamente lo que es dospuntocerolandia. Eso de que todo es de todos, por otro, esa sensación creciente de pensamiento único y por último, la tendencia a fomentar lo vulgar y a ver y releer hasta el aburrimiento las mismas cosas, creo que se puede aplicar perfectamente a las Redes Sociales.

Sobre el papel, La Red debería ser un medio en el que podrían sobrevivir multitud de ideas y opiniones. La realidad es que poco a poco está haciendo que todo el mundo resuene en la misma frecuencia. Si no lo haces así, serás aplastado o relegado. Ni siquiera puedes criticar al sistema sin que se te echen encima unos cuantos “fieles”. Ahí es cuando me pregunto, si piensas igual que todo el mundo ¿Para que cojones quieres una Marca Personal si ya tienes una Marca Popular?

Pero todo esto tiene una consecuencia muy positiva para el Branding Personal. Cuando todo el mundo intenta ser cada día más indistinguible, es mucho más facil sobresalir. Es cierto que opinar de un modo diferente tiene sus riesgos. Puedes ser excluido, atacado o incluso eliminado, pero a cambio, conseguirás que, al menos una minoría te tenga en cuenta, y sobre todo, podrás dormir con la conciencia tranquila.

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[11 ene 2011 | 4 Comments | ]

¿Hasta qué punto se puede sistematizar el Branding Personal? Esa es una de las cuestiones que me obsesionan desde el principio de este proyecto. Por alguna razón que algún día debería psicoanalizar, siempre trato de encontrar conexiones entre causa y efecto que me ayuden a generar (o al menos, entender) procesos reproducibles. No se si por eso he estudiado una carrera de ciencias o ha sido al revés.

Todos sabemos que si empujas una bola de billar con un taco, se produce un movimiento predecible. Eso no es tan evidente cuando se trata de conceptos más complejos en los que intervienen seres humanos. Pero creo que, cuando se trata de personas, es posible encontrar unas cuantas variables que permitan aumentar las probabilidades de que un suceso se produzca. Ese es un asunto que suelo debatir con mi amigo Gian Lluis.

En mi caso, mi trabajo de estos años se ha centrado en la creación de un sistema, protocolo o método que nos dé las pautas para conseguir que un profesional consiga el reconocimiento que merece. Nunca he hablado de ÉXITO porque ese es un concepto subjetivo que varía con cada persona.

Desde el primer momento entendí que hay unas cuantas variables comunes entre autores diferentes de distintas disciplinas. Los objetivos claros, las motivaciones, los valores, el trabajo bien hecho, la persistencia, la coherencia, etc. aparecen como imprescindibles. También hay otros más operativos como la comunicación, las relaciones personales, el comportamiento, la promoción. Ultimamente parece que La Red es fundamental, pero en mi opinión solo es un componente más de la variable visibilidad.

Estos años he ordenado, construido, deconstruido, eliminado y añadido muchas piezas del método. Muchas veces me parece que lo que estoy haciendo es construir un armario con muchos cajones en los que pueda meter información de forma ordenada. Aunque supongo que este es un proceso de mejora continua que no acaba nunca, reconozco que he cometido unos cuantos errores.

La forma frente al fondo. Una de mis primeras “creaciones” consistía en una matriz muy chula en la que todo parecía encajar de un modo muy elegante. La persona, la marca, el marketing, el producto, el porqué, el qué, el cómo… hasta que tratabas de aplicarlo. Esa obsesión por tener algo “bonito” me retrasó bastante. Era muy impactante cuando la ponías en una presentación, pero al mismo tiempo era bastante inutil. En este momento, mi sistema es estéticamente mucho menos armonioso, pero infinitamente más eficaz. No dejes que el continente sea más importante que el contenido.

La gallina o el huevo. Constantemente me surgen dudas sobre el orden. ¿Qué es antes, la motivación o los objetivos? ¿La estrategia o el plan? ¿La marca o el producto? Después de tanto tiempo, el sistema es bastante “estable” y funciona bien. Aunque todavía hago cambios menores en algunos elementos. Pero una de las cosas que he aprendido es que cuando se trata de personas no hay una ruta única y cerrada, siempre es necesario ver el panorama general y estar abierto a alterar el orden si las circunstancias lo requieren. Si tienes dudas, déjate de teorizar, ponlo en práctica y observa lo que ocurre.

Lo que digan los “expertos”. Al adentrarme en un terreno desconocido, traté de encontrar a los referentes y aplicar sus ideas. El problema es que eran SUS ideas y SUS circunstancias (Ohio no es Pontevedra). Supongo que al hacer algo nuevo, tratamos de aplicar reglas viejas o conocidas, y no siempre funcionan. Con el tiempo he ido aprendiendo a pensar por mí mismo, sin despreciar lo que dicen otros. Desde hace algún tiempo me siento suficientemente seguro de lo que hago para dudar o contradecir lo que otros explican. Creo que, cuando estás creando algo nuevo, es importante que, en algún momento, rompas algunos lazos y te vayas a “vivir” solo.

Estas son solo algunas ideas sueltas sobre mi forma de trabajar. Pero como le decía el otro día a una persona, me gusta que mi “cocina” esté abierta y que todo el mundo pueda entender como hago lo que hago. Supongo que esa es otra de mis obsesiones, entender como funcionan las cosas y explicárselas a quienes estén interesados.

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[7 ene 2011 | 13 Comments | ]

No, no voy a hablar de la posibilidad de que las Redes Sociales dejen de ser “gratuitas”. Tampoco voy a referirme a esa falsa idea de que todo lo que está en La Red es gratis porque parafraseando a la ministra Carmen Calvo, la información pública no es de nadie. Solo quiero reflexionar sobre los costes ocultos que implica el uso de Internet para el desarrollo de una Marca Personal.

Supongo que a medida que me hago mayor soy más consciente de la importancia del tiempo. Con el tiempo me ocurre igual que cuando vivía en Alicante y me dijeron que tenía que irme a vivir a Madrid. Justo cuando te dicen que vas a dejar de tener el mar y la playa a tu alcance, es cuando lo echas en falta.

El tiempo es el recurso más escaso, es irrecuperable y no puedes comprarlo ni venderlo. En ese sentido es el recurso más caro. Sin embargo, viendo lo que ocurre en dospuntocerolandia parece que todo el mundo vaya a vivir eternamente. Pensar que el Branding Personal consiste en estar dando guerra todo el día en las Redes Sociales es un error estratégico que muchos están cometiendo.

Desde un punto de vista material, muchos olvidan que esto del posicionamiento y de la Marca Personal es solo un medio. Lo que realmente quieres conseguir es transmitir claramente lo que te hace valioso para obtener tus objetivos con más facilidad. Pero estar todo el día machacando con tus historias no creo que sea el camino.

Evidentemente es fundamental darte a conocer. Y las Redes Sociales son una buena herramienta si se utilizan racionalmente. Pero su facilidad de uso, su falsa ”gratuidad” y las implicaciones psicológicas (sentir que eres “alguien”, que tienes “amigos”,…) la convierten en un agujero negro que no deja de “tragar” recursos mientras entre todos las hacemos más grandes.

El Branding Personal hay que gestionarlo como un proyecto en el que hay que establecer unos objetivos y asignar unos recursos limitados. Por lo tanto, si dedicas uno de esos recursos a algo, deberás quitárselo a otra cosa. Eso significa que siempre que hagas algo, vas a pagar un precio o dejar de obtener algo. Aquí, de nuevo, entran en juego los valores y las prioridades personales. Eres tú el que va a decidir, consciente o inconscientemente lo que es más importante.

  • ¿Crees que no pagas un coste cuando te dedicas a echar un vistacillo a tu “smartphone” mientras estás comiendo con tu familia? ¿No te das cuenta de la cara que pone tu mujer o tu marido o tus hijos cuando te están hablando y tu estás agilipollad@ con los cacharritos?
  • ¿Crees que poner un Twitt es solo cosa de unos segundos? ¿No te has parado a pensar el tiempo que dedicas antes y después de escribir el Twitt? ¿Estar al tanto de Twitter no te rompe el ritmo de trabajo?
  • ¿Cuanto te cuestan a tí o a tu empresa las cuatro, ocho o diez horas que dedicas a la semana a estar haciendo “pandi”? ¿Crees que todos esos miles de “followers” van a estar ahí para echarte una mano cuando tengas problemas?
  • ¿Tiene sentido que pierdas un solo segundo de tu vida poniéndote de mala leche (y pagándolo con quienes realmente te aprecian) por un comentario de alguien que ni conoces ni te conoce?
  • ¿Cuantos libros “de verdad” estás dejando de leer porque te dejas engañar (o autoengañar) pensando que en La Red hay mucha información (¿util?)?
  • ¿Cuantos contactos con seres humanos reales, conocidos y cercanos estás descuidando mientras intentas que te tengan en cuenta personas para las que no existes?

Si estas preguntas acusan y señalan con el dedo a alguien es a mi mismo. Siento que, aunque profesionalmente no me puedo quejar, hay algo que no estoy haciendo bien en dospuntocerolandia. No me refiero a la forma de utilizar lo dospuntocero sino al lugar que ocupa en mi estrategia.

Digo esto porque, cuando reflexiono sobre estos asuntos, siempre aparecen personas que me cuentan cosas extraordinarias sobre lo que consiguen con las Redes Sociales. Les felicito por todas las oportunidades, empleos y negocios que generan gracias a Twitter y Facebook. Pero me temo que estrategicamente es muy arriesgado “invertir” gran parte de tu recurso más escaso en algo que proporciona unos resultados cuanto menos dudosos, mientras descuidas otras facetas fundamentales.

Alguien dijo que “Si no estás pagando por algo, no eres el cliente, eres el producto”, creo que es cierto. En realidad, en dospuntocerolandia estamos trabajando para Zuckerberg, Stone, o Brin. Ya estamos pagando un canon para que otros se hagan ricos. Quizás ese precio sea demasiado alto. Tú decides si te compensa.

Actualización: Buena sugerencia de Celestino