Articles Archive for noviembre 2010
Sin categoría »
Uno de mis autores favoritos de novelas de evasión era Michael Crichton. Digo que era porque falleció hace un par de años. Siempre se van los mejores (anteayer perdimos a Leslie Nielsen). Pero Crichton, además de novelista, era médico y un gran viajero. Uno de sus libros se llama Viajes y Experiencias y narra muchas historias relacionadas con sus andanzas por el mundo.
En alguna parte de ese libro dice que una de las cosas que más le impresionó cuando empezó a viajar es lo vulnerables que somos. Quienes hemos nacido en el mundo occidental estamos acostumbrados a que, al dar a un interruptor, se encenda una luz o que salga agua caliente al abrir un grifo.
En esta burbuja en la que nos hemos educado, hemos dado por supuestas demasiadas cosas. Pero Crichton explica que lo habitual es que en muchos sitios no solo no existan esos lujos sino que, en muchas partes, la propia vida no tenga ningún valor.
Quizás por eso, todavía no somos capaces de asumir que esta crisis puede hacernos bajar de la nube más rápido de lo que pensamos. Supongo que esa moda de los mercados medievales es una estrategia del gobierno para que vayamos haciéndonos una idea del mundo al que nos dirigimos.
En el mundo profesional está ocurriendo algo parecido. Conozco a muchos profesionales que no ven (o no quieren ver) que muchas de las suposiciones anteriores ya no son válidas. Expresiones como “En esta empresa no echan a nadie”, “¿Cómo me van a despedir con los años que llevo?” o “Mandarme a la calle les saldría demasiado caro”, “El gobierno no nos va a dejar tirados” han quedado obsoletas.
Hay demasiada gente viviendo bajo el paraguas roto de la marca corporativa. Se sienten muy seguros agarrándose a un logo ardiendo, pero saben que es cuestión de tiempo el que “les toque” a ellos. Es el momento de despertar y darse cuenta que una Marca Personal es lo único que puede protegerles de la tormenta.
Llevamos demasiados años poniéndonos en manos de otros. Y ahora hemos descubierto que esos otros no solo no nos protegen sino que encima nos van a hacer pagar por sus errores. Pero la responsabilidad no es solo suya. Nos hemos vuelto cómodos y hemos dejado que otros asuman nuestras responsabilidades. Pero cuando uno deja sus decisiones en manos de otros lo que hace es ceder parcelas de libertad. Poco a poco se convierte en la marca de quién decide por él o ella.
Pero el Branding Personal implica ante todo asumir las decisiones propias, saber plantarse cuando se sobrepasan ciertas líneas rojas, estar dispuesto a pagar un precio por defender aquello en lo que uno cree. La Marca Personal es dificil de desarrollar y dura de mantener. Tener un criterio propio te va a obligar a dejar de lado algunas (muchas) comodidades, pero va a proporcionarte la libertad de poder elegir.
Creo que está llegando el momento de soltar ese logo ardiendo (empresarial o ideológico) y asumir que la única marca que va a ayudarnos a salir adelante es la nuestra y la de quienes son como nosotros. Hasta ahora era algo opcional, ahora empieza a ser obligatorio. De lo contrario acabaremos viviendo como en una de las últimas novelas de Crichton, en un Estado de Miedo.
Sin categoría »
Las empresas no son dospuntocero no porque no quieran sino porque no pueden Mi columnita cascarrabias en Expansión.
Sin categoría »
Creo que ya he comentado alguna vez aquí mis dudas crecientes sobre lo acertado del término Marca Personal. El Branding Personal es una buena metáfora para describir la forma en que dejamos una huella en la mente de los demás, pero como toda metáfora no refleja la realidad al 100%.
Mi intención siempre ha sido la de cambiar la mentalidad de los profesionales. Por eso insisto tanto en que dejemos de pensar como “empleados” y adquiramos mentalidad de profesionales que vendemos servicios. Que aprendamos a vender lo que hacemos para no tener que ”vendernos” nosotros. Es lo que tantas veces se denomina YO, S.A.
Pero una S.A. (¿Sin Alma?) o S.L. o loquesea, es mucho más que un nombre o un logo.
Creo que las grandes marcas comerciales lo son porque han conseguido que los integrantes de las empresas que las respaldan funcionen de manera eficaz y coordinada. Con el paso del tiempo (normalmente muchos años) eso ha generado una reputación y un recuerdo que tiene valor.
Pero ahí surge el problema. Si consideramos que el Branding Personal solo consiste en hacer todo el ruido posible, si todo se basa en estar generando impactos constantemente, estaremos cometiendo un gravísimo error. Y me temo que muchos están cayendo en él.
Si nos ponemos en modo ”Profesional YO S.A.” debemos ser capaces de repartir nuestros limitados recursos (principalmente tiempo) entre varias actividades. Hay que crear productos (I+D Personal), hay que gestionar facturas y papeles (Administración), hay que vender, hay que ejecutar,… y si, también hay que dedicar una parte de nuestro presupuesto temporal al marketing. Pero no todo es marketing.
El problema es que muchos de los habituales en dospuntocerolandia parece que solo tengan este último “departamento”.
Cuando echas un vistazo al Twitter o a otras herramientas dospuntocerolenses ves que si las empresas dedicasen tantos recursos al marketing como algunas personas dedican tiempo y esfuerzo, no quedaría presupuesto para otros departamentos.
Nos hemos pasado años quejándonos de la presión publicitaria de las empresas y resulta que, en cuanto las personas tenemos medios para darnos a conocer, acabamos actuando igual o peor que las grandes compañías.
Hay profesionales en La Red que se dedican a lanzar impactos contínuos para mantener vivo su recuerdo. Pero lo único que consiguen es que acabes detestándolos y evitándolos, como ocurre con la llamada diaria de Jazztel.
La Marca Personal es una carrera de fondo. Creo que se equivocan completamente quienes creen que pueden convertirse en un referente en seis u ocho meses a base de saturar La Red con sus ”anuncios” continuos. Lo que es facil de conseguir es facil de olvidar. Creo que cuando alguien necesita estar martilleando dospuntocerolandia constantemente para que no se olviden de él/ella, es que lo que ofrece no es demasiado memorable.
Pero todavía hay algo peor. Hay quienes no solo piensan que la Marca Personal se basa en el marketing sino que unicamente se centran en el autobombo en el mundo online. El problema de dospuntocerolandia es que rapidamente genera una falsa sensación Matrix.
Hay tanta gente hablando de las bondades de La Red, hay tantos números gigantescos y hay tantas personas que se dedican a decir lo bueno que eres y la brillantez de tus chorradas en Twitter, que rápidamente pierdes el contacto con la realidad.
Pero lo cierto es que la inmensa mayoría de las personas que te encuentras por la calle (o en el pasillo de tu propia casa) no tienen cuenta en Facebook, no saben lo que es Linkedin, no siguen a nadie en Twitter porque no sabrían ni darse de alta,… ni tienen el menor interés en nada de eso. Y aunque parezca extraño, viven felices.
Tu “producto” y tu Marca Personal tendrán éxito si eres capaz de ponerlo a prueba, de enfrentarte a una audiencia de carne y hueso, de pasar vergüenza cuando te das cuenta de que tus “pajas mentales” cocinadas tras una pantalla no resisten ni un segundo de realidad. En esos momentos no hay marketing que valga ni “follower” que te Retwittee.
La auténtica reputación no se deriva de lo (bien) que hables de tí, sino de lo que otros digan sobre tu trabajo. Así que recuerda que no todo es marketing y que si quieres que tu Marca Personal YO, S.A. tenga un valor real debes pensar que también hay otros “departamentos” que cuidar y desarrollar.
Curiosamente, al final muchos de los “populares” en dospuntocerolandia están consiguiendo lo que se proponen, que se les conozca. Y lo cierto que es que eso facilita las cosas, porque cuando los detectas, directamente pasas de ellos. En realidad esa es otra utilidad de una Marca Personal.
Sin categoría »
Desde que empecé a trabajar con el concepto de Marca Personal casi siempre me han invitado a participar en eventos relacionados con el marketing o con la gestión de personas. Sin embargo, siempre he pensado que mi modelo está más relacionado con materias más técnicas, concretas y objetivas.
Supongo que dentro de mi sigue habiendo un científico y trato de hacer todo lo posible para crear procedimientos y protocolos incluso con las materias más subjetivas. Por eso, cuando hace unas semanas me propusieron participar en el 6º Congreso de Dirección de Proyectos, pensé que sería una oportunidad interesante para compartir mis ideas con profesionales acostumbrados a gestionar la incertidumbre.
¿Cuantas veces hemos escuchado eso de “proyecto de vida” o “proyecto profesional”? Seguramente muchas. Pero también es muy probable que muy pocos sepan que un proyecto tiene una metodología muy estudiada, probada y desarrollada que puede aplicarse a muchas situaciones… incluida nuestra vida o nuestra profesión.
La finalidad de un proyecto es convertir algo difuso en algo concreto, fácilmente identificable y que esté bajo control. Consiste en crear y seguir un método racional y objetivo para obtener un resultado deseado.
La metodología de gestión de proyectos alcanza su mayoría de edad con los grandes hitos de la ingeniería del siglo pasado. Poner un hombre en la luna o crear el Boeing 747 implicaba la gestión de infinidad de recursos, tiempos y riesgos para conseguir un objetivo nunca alcanzado.
Pero en realidad, la metodología de proyectos puede aplicarse a cualquier situación nueva en la que intervengan variables y recursos. Nuestra profesión y nuestro posicionamiento pueden ser un ejemplo.
Creo que considerar que el Branding Personal tiene más de arte que de ciencia es una forma de pensar perezosa y poco eficaz. En realidad, un profesional que quiera dejar una Marca Personal profunda debería pensar como un ingeniero del proyecto Apollo. La principal diferencia es que en lugar de dejar una bandera norteamericana en la superficie lunar, va a dejar una huella en la mente de otras personas.
Un proyecto de Branding Personal se compone de elementos típicos de la gestión de proyectos. Aquí no hay espacio para hacer un desarrollo completo de la aplicación de la gestión de Proyectos a la Marca Personal pero bastaría con ver algunos elementos para entender el paralelismo.
- Objetivos. La finalidad de un proyecto es alcanzar unas metas. Si se carece de un destino, todo lo demás va a ser una pérdida de recursos y energía. Por lo tanto, un profesional debe tener claro en primer lugar el sitio al que se dirige.
- Entregable. La mayoría de tus proyectos tiene algo tangible que entregar como resultado del proceso. En el caso del Branding Personal yo considero que el entregable es nuestro trabajo, es aquello que hacemos para obtener recursos que nos acerquen al objetivo.
- Recursos. Tiempo, personas, dinero, conocimientos,… Los recursos que podemos necesitar para desarrollar el proyecto son múltiples. Pero siempre vamos a necesitar recursos. Cuando alguien quiere posicionarse como un experto, conseguir un ascenso o un contrato, debe saber como combinar los recursos a su alcance para multiplicar las posibilidades de éxito.
- Clientes. Los proyectos suelen tener un destinatario, alguien que espera resultados de nuestro esfuerzo. Las Marcas Personales no tienen sentido si no tienen “clientes”, si no hay alguien que se beneficie de lo que hacemos. Por eso es muy importante tener claro con quién “nos la estamos jugando”.
- Riesgos. La “carrera profesional” hace tiempo que dejó de existir. Ahora no podemos esperar que nuestra vida laboral siga una trayectoria prefijada y determinada y menos si son otros quienes lo deciden. Ahora nos movemos en un entorno volatil y lleno de riesgos que debemos prever y gestionar. Eso no es malo, solo lo hace más estimulante.
- Limitaciones. Todo proyecto tiene ciertos límites que hay que tener en cuenta. Un proyecto personal o profesional también se mueve entre ciertas líneas, principios o valores que no se pueden o se deben saltar. No tener en cuenta este factor puede generar desconfianza en la Marca Personal.
- Hitos. No puede hacerse todo a la vez. Hay que ir “quemando” etapas para alcanzar el objetivo. Tampoco puede centrarse todo en un solo aspecto. No tiene sentido dedicar el 90% del tiempo a generar visibilidad en La Red y descuidar otras fases del proyecto
- Planificación. Todo esto tiene que seguir un orden. Hay cosas que deben ejecutarse antes de pasar a la siguiente. Por ejemplo, no es posible crear un blog potente si antes no se ha hecho un trabajo serio de definición de la “oferta profesional”.
- Ejecución. Antes o después hay que salir al ruedo, tirarse a la piscina. Si no ponemos en práctica todo lo anterior, solo habremos perdido el tiempo.
Estos son solo algunos elementos explicados de forma muy simple (incluso simplista) de la Gestión de Proyectos aplicada al Branding Personal. Pero creo que esta metodología sería muy útil en ámbitos historicamente más volátiles, “artísticos”, filosóficos o psicológicos como R2H2 o el Marketing
Sin categoría »
Desde la vuelta del verano no han dejado de ocurrir cosas buenas. Parece que esto del Branding Personal está llegando a la mayoría de edad. Hace solo un par de días apareció la noticia de la campaña de Linkedin para fomentar la Marca Personal y la empresa Kelly Services habla en un informe sobre la importancia del Branding Personal en el nuevo escenario de empleo. Muchos de los que hasta hace poco me consideraban un “chalao” antisistema están empezando a subirse al carro.
Mientras tanto, yo sigo erre que erre. Durante esta semana he podido comprobar la actitud de tres grupos distintos de profesionales ante la Marca Personal. Aunque no suelo hablar de mis actividades profesionales concretas, creo que en esta ocasión puede ser útil para reflejar tres formas de actuar.
Grupo Simplemente Hazlo
Hace justo una semana me dirigía a Vigo a dar un curso de Marca Personal. Nada más llegar al aeropuerto me encuentro con el genial Lasse Rouhiainen. Al rato leo en Twitter que el omnipresente Antonio Domingo también estaba por allí y finalmente nos encontramos con Mauro Fuentes, Jimmy Pons y otros “rebeldes”. Aunque no conocía a todos, rápidamente surgió el buen rollo.
Lo curioso de este grupo es que constantemente está haciendo cosas interesantes. Unas funcionan y otras no. Pero no están esperando a que alguien les diga lo que tienen que hacer o les arregle los problemas. Lasse es autor del libro La Web de Empresa 2.0. Mauro está a punto de publicar otro libro. A pesar de no parar, son capaces de hacer cosas constantemente.
El lunes tuve una comida muy interesante y motivadora con otro “loco”, Enrique Gonzalo, que me puso los dientes largos con sus ideas y proyectos.
Poco a poco, Agentes Libres como estos, vamos ocupando un hueco, dejando huella. Aunque no tenemos escuelas de negocio de prestigio que nos avalen ni hemos estudiado en Harvard o en Stanford, vamos saliendo de las catacumbas y haciendo ruido. Algún día alguien dirá, muy injustamente, que hemos tenido suerte, pero no se dará cuenta que hay que sufrir mucho y dedicar bastante tiempo y esfuerzo para asomar un poquito la cabeza.
Grupo Que Alguien Me Ayude
El lunes participé en el Pink Slip Party que organizan mis amigos Enrique Brito y Cesar Martinez. Aunque se esperaban veinte o treinta personas, aquello “petó” y se superó con creces el centenar. Al final tuve que acabar dando la charla subido a una silla en modo “asamblea”.
El perfil de los asistentes es el de desempleados que tratan de encontrar a alguien que “les dé” un empleo. A diferencia del grupo anterior, me dió la sensación de que precisamente muchos de los asistentes al Slip Party están esperando que las cosas ocurran, que llegue alguien que les saque del agujero.
Seguramente estas personas tienen mucho más tiempo que los Agentes Libres de la foto de arriba. Sin embargo, las excusas para no actuar son interminables. Lo de hacer algo diferente a escribir un CV les parece ciencia ficción. Y lo de dedicar tiempo para posicionar y reforzar su Marca Personal, ni te cuento.
El problema es que la situación va a ir a peor y cuando la crisis acabe, si es que queda algo al final, todo el mundo va a tener que buscarse la vida.
Grupo Esto Es Interesante Pero No Va Conmigo
Esta semana, también he impartido un curso de Branding Personal a un grupo de profesionales de una de las mayores empresas de nuestro país. Es de agradecer que una multinacional de este estilo tenga el valor de apostar por este concepto y por un “antisistema” como yo.
Sin embargo, cuando trabajo con empresas tengo cierta tendencia a la “autocensura” y a limitar algunos contenidos porque podría parecer que lo que explico incita a la huida.
De todos modos, me da la sensación de que los profesionales de empresa que asisten a mis cursos ven esto del Branding Personal como una curiosidad pero que es algo que no va con ellos. Simplemente no lo necesitan ni se lo plantean. Sin embargo, creo que los profesionales con Marca Personal pueden ser un instrumento muy potente para reforzar la marca de la compañía además de la suya propia.
Conclusión
En semanas como esta termino convencido de que, a pesar de las campañas como las de Linkedin, el Branding Personal va a ser algo minoritario. No necesita invertir pasta, ni necesita tener unos conocimientos o herramientas especiales. Lo único que hace falta es ilusión, ganas, persistencia y trabajo. Pero parece que es lo más dificil de encontrar.
Sin categoría »
Este fin de semana, una persona me decía en Twitter que mi opinión es muy crítica y poco constructiva y que eso no encaja con una Marca Personal. Entonces la expliqué que una cosa es la actitud y otra la coherencia personal.
No voy a insistir sobre mi caracter cascarrabias porque ya lo he hecho en los últimos días. Es cierto que las Marcas Personales más fuertes son aquellas que aportan soluciones y no solo se quedan con el aspecto negativo de las cosas. Pero una cosa es tener una actitud negativa y otra es tener una visión crítica de lo que sucede. El mundo no habría avanzado si solo existiesen iluminados o solo hubiese críticos.
Ya he dicho muchas veces que una marca es una huella, una señal. Por lo tanto, deberíamos distinguir entre la forma y la profundidad de esa huella. Cuanto mejor definida esté la forma, será más facilmente reconocible. Para conseguirlo es necesario tener unos atributos bien definidos (por favor, que nadie malinterprete esta expresión).
Cascarrabias, rápido, eficaz, frío, canalla, seguro, amable, humano, hijoputa, calzonazos,… Supongo que hay tantos atributos como adjetivos tiene el diccionario. No hay atributos buenos o malos, todos dependen de las circunstancias. Cualquier posicionamiento es válido si es coherente y consistente. Lo importante es que sean auténticos, que puedan asociarse sin problemas con quién los posee.
- Una persona fría puede ser un desastre en un entorno social pero puede ser excelente en un contexto en el que haya que mantener la calma.
- Un cascarrabias puede ser necesario en un sector en el que todo el mundo está tan ilusionado que nadie ve (o no quiere ver) los riesgos.
- Un hijoputa o un canalla puede ser un profesional muy eficaz en determinados momentos o departamentos. Y no miro a nadie.
Por lo tanto, el atributo es solo el término que van a asociar con tu posicionamiento. Por eso es importante que identifiques como te están percibiendo. Que analices como te ves tú. Y por último, es fundamental que veas si ambas visiones coinciden o no.
Cuando esta persona me decía que como especialista en Branding Personal no podía ser tan crítico, se equivocaba. En realidad, al asociarme fuertemente con un atributo, estaba diciendo que mi Marca Personal es muy clara. Otra cosa es que ese atributo me sirva para algo en el “mercado” en el que me muevo.
Si los atributos definen y dibujan el perfil en el Branding Personal, la visibilidad hace que esa huella sea más profunda. Eso significa que si no tienes claro cuales son los atributos que te definen y estás en todos los saraos, redes sociales y medios de comunicación, podrás dejar una huella profunda pero poco definida. Mucha gente te conocerá, pero no sabrá a que te dedicas ni lo que puede esperar de tí.
Le decía a esta persona que en La Red se da demasiada importancia a ESTAR y PARECER y muy poca a SER o a HACER que es lo que va dejando la señal que deseamos.
Por lo tanto, lo que hace que la Marca Personal sea más y más profunda es la consistencia, la coherencia, la persistencia. Ningún atributo o posicionamiento va a servir de mucho si lo estás cambiando constantemente. Por eso es fundamental ser auténtico e identificar realmente los adjetivos que puedes asociar contigo. Si decides utilizar unos atributos que no puedes sostener, tarde o temprano caerá la máscara y te pillarán.
Los grandes malvados del cine (Vader, Lecter, House) y de la historia (Hitler, Stalin, Calígula) lo son porque no han tenido fisuras, o no nos las han contado. Sus atributos son detestables pero su coherencia es intachable.
Así que, si te das cuenta de que eres un canalla o una mala persona y que eso forma parte de tu identidad, no trates de cambiar, se coherente, mantente firme y aprovecha tu posicionamiento. Cuando alguien es el mejor (o en este caso el peor) en algo, puede beneficiarse de ello.
Recuerda las clases de lengua: Malo, peor, pésimo… pero siempre coherente.
Sin categoría »
Esta semana hablo en Expansión sobre la tendencia de las empresas a ocultar a los profesionales de todos los niveles. Ver aquí
Sin categoría »
Por falta de tiempo (y casi siempre de ganas) no suelo estar muy involucrado en eventos relacionados con lo dospuntocero de los que tanto abundan ultimamente. Creo que se ha perdido mucho del romanticismo de los primeros Beers&Blogs en los que hace cinco o seis años nos juntábamos cuatro gatos (literalmente) para echarnos unas risas. Lo curioso es que, en los últimos días, varios amigos por vías diferentes, me han comentado un fenómeno que se está produciendo en el mundo de La Red relacionado con esto.
Por lo que me van contando, algunas personas han iniciado una carrera (¿de la rata?) por estar, en todo momento, en todos los sitios “online” y “offline” que surgen. Me dicen que les falta tiempo para apuntarse a todas las listas y rankings que aparecen. Que piden el voto para formar parte de todoloquesurja y que pueda ser útil para arañar algún “follower”, “amigo” o suscriptor. Organizan o les organizan algo así como manifiestos públicos para que les incluyan como ponentes en cualquier sarao en cuyo nombre aparezca ”2.0″, “Community Manager” o “Social Media”.
Me cuentan que hay centenares de herramientas que les permiten gestionar Twitter y hacer cosas como enviar Twitts automaticamente a lo largo del día para estar siempre en la “conversación”. Aunque yo me pregunto que mierda de conversación es esa. Vamos a acabar dejando que los buzones de voz hablen entre ellos.
Supongo que será mi caracter perezoso y “procrastinador”, pero solo de pensar en el trabajo que eso supone, me pongo a sudar. Supongo que si algunas personas hacen todo eso es porque les proporciona algún tipo de rendimiento material o emocional. De lo que no estoy tan seguro es que eso refuerce su Marca Personal o que ese comportamiento sea sostenible.
Creo que en una cosa van a tener razón, La Red es solo un reflejo de la realidad. Y todo esto que ocurre es solo una traslación dospuntocero de lo que ocurre con el mundo del famoseo en la tele basura. Parece que el objetivo es ocupar el mayor espacio y tiempo (¿timeline?) de pantalla. Creo que pronto pondrán un photocall en algunos saraos de este tipo para que los Top de La Red puedan hacerse la foto.
Pero en Branding Personal hay que distinguir claramente entre ser CONOCIDO y ser RECONOCIDO.
Ser CONOCIDO es relativamente facil. Solo hay que estar dando la lata en todo momento y en todos los sitios. Hay que conseguir estar como ponente en todo evento que surja, aunque sea a codazos. Hay que estar lanzando twitts cada 5 o 6 minutos para que nadie se olvide de que sigues ahí. El problema es que mientras te dedicas a eso, no puedes hacer otras cosas y al final acabas siendo cansino, insustancial o repetitivo. Además, al tener que hablar constantemente, acabas perdiendo el foco y alejándote de tu “core business”.
Esta semana comentaba en Twitter que los números (seguidores, fans, etc.) que aparecen en Facebook, Twitter y similares son engañosos por lo “baratos” que son. Si el único esfuerzo o inversión que hay que hacer para seguir a alguien es mover unos milímetros un dedo y hacer click, creo que esas cifras son poco relevantes. Sería más útil si cada Twittero tuviese un cupo de personas a las que poder seguir y una vez alcanzado tuviese que borrar a alguien para incluir a otro. Eso te haría reflexionar sobre la relevancia o el interés de las personas a las que sigues.
Ser RECONOCIDO es más dificil. Eso implica que te asocien con una idea, un concepto, un modelo, una causa o un beneficio. Lo importante no es llegar a todo el mundo. Joder, no se trata de ser CocaCola y de estar en todas partes, es suficiente con que te reconozca el puñado de personas que te interesan y a quienes interesas. Pero eso implica prepararte constantemente para ser el mejor en aquello que quieres que asocien contigo.
Recuerda que el Marketing te permite ser Conocido. El Branding te ayuda a ser Reconocido. Pero ni uno ni otro sirven para nada si no tienes un “producto” o eres un buen profesional que aporte algo y lo haga bien. Desgraciadamente parece que en algunos casos el “producto” es la persona o mejor dicho el “personaje” y su valor viene de ser conocidos y no de ser relevantes.
El problema de basar una estrategia de Branding Personal en el conocimiento y la visibilidad es que constantemente debes alimentar las calderas porque dependes de estar constantemente en el candelero. Cuando bajas el ritmo, lo más probable es que acabes olvidado en pocas semanas.
Sin embargo, si eres reconocido, si has dejado una Marca Personal profunda, acabas formando parte de los recuerdos de la gente gracias a tu trabajo. Y aunque pasen los años, seguirá existiendo esa conexión neuronal que te relacione con un beneficio. Creo que eso es mucho mejor que ser recordado por haber sido capaz de estar en todos los sitios, en todo momento durante unos meses, como si hubieses tratado de batir algún tipo de record.
Evidentemente, cada cual hará lo que considere conveniente, pero desde el punto de vista del posicionamiento profesional, un uso tan intenso de los canales acaba quemándolos a corto o medio plazo.
Sin categoría »
Cada vez que algún medio de comunicación o una empresa quiere transmitir confianza sobre el asunto del que habla, suele citar a un especialista. A lo largo del día, podemos ver en la televisión a un par de docenas de expertos que hablan de los asuntos más variopintos. Desde la caida del cabello hasta los residuos radioactivos. A veces, el de la radioactividad también habla de la caida del cabello, pero es por otras razones.
Me parece curioso que existan especialistas sobre tantos temas. Y parece que con las Redes Sociales, todo el mundo se pone la etiqueta de experto en sus perfiles. No voy a entrar en el aburrido debate sobre los que son expertos y los que no lo son. Lo que quiero transmitir es que para el Branding Personal es fundamental escoger un área de especialización en el que posicionarse. El que luego puedas demostrarlo, o no, es problema de cada cual.
Cuando hablo de estos asuntos con mis alumnos o mis clientes, hay varias cosas que creo que deben tener en cuenta.
Ser especialista no te reduce las opciones. ¿Voy a todo o me centro en un nicho? Este es un típico debate marketiniano. Quizás en el mundo pre-Internet no había más narices que ir a todo lo que se movía. El entorno en el que nos desenvolvíamos era geograficamente limitado y no podías ser demasiado “tiquismiquis” al elegir. Ahora el campo se ha extendido mucho más y no solo podemos sino también debemos escoger un sector en el que posicionar nuestra Marca Personal.
Todos podemos ser especialistas. En realidad, un especialista o un experto no es más que alguien que ha puesto un apellido a su profesión. Hay muchos “telecos”, marketinianos, fontaneros, cerrajeros o historiadores y si no eres capaz de distinguirte por algo, serás uno más. Y como digo en el libro, “si eres uno más, serás uno menos”.
Ya sabemos que cuando no puedes ser un líder en tu categoría, debes crear una nueva en la que puedas serlo. Siempre puedes escoger un campo, zona geográfica, materia, tribu, herramienta o lo que sea que te permita ser percibido como alguien que sabe resolver mejor un determinado asunto.
Fontanero especialista en edificios inteligentes, cerrajero experto en seguridad en casas de campo, responsable de marketing de moda para hombres de tallas grandes, jefe de proyecto de redes en empresas tecnológicas en el Mediterraneo…
El ingrediente básico es el mismo. Es como crear un plato con arroz o pasta o pollo. Partes de un componente común, pero al añadirle especias, salsas u otros ingredientes puedes hacer algo completamente único, desde un postre a una paella. Cuando hablamos de profesionales ocurre algo parecido. Cada año salen de las facultades y escuelas miles de nuevos profesionales con el mismo título. Lo que hay que hacer es seleccionar una o varias especialidades en las que podamos “cocinar” nuestra especialidad.
Ser especialista no debe limitarte. Hay personas que me dicen que saben hacer bien unas cuantas cosas y piensan que al especializarse están reduciendo su potencial. Eso no es realmente así. Lo que digo no es que se dediquen profesionamente a una sola cosa, sino que escojan una de ellas cuando tengan un interlocutor delante.
Todos podemos tener en nuestra mochila varias capacidades, habilidades o experiencias, pero no debemos sacarlas todas en cada momento. Esa es una de las trampas de las entrevistas de trabajo, al explicar un Curriculum solemos presentarnos como generalistas (“Yo sirvo para todo”). Pero lo que puede hacerte valioso es que te perciban como una persona capaz de resolver un determinado tipo de situación.
Ser un experto es mucho más que una denominación. Si has decidido poner en tu tarjeta que eres experto o especialista en algo, debes currártelo, demostrarlo y no dejar de aprender. Aquí no basta con desear ser único en un campo. Hay que prepararse, estudiar, investigar, practicar, conocer a otros especialistas,… Si no lo haces, tarde o temprano te enfrentarás a una situación en la que debas resolver esos problemas en los que se supone que eres el mejor…y la cagarás. Eso será el fin de tu Marca Personal en ese sector.
Eso me hace pensar que cuando hay tanta gente en La Red que presume de ser experto o especialista en algo es porque ni ha tenido ni seguramente tendrá muchas posibilidades de demostrar que lo es.
Sin categoría »
El jueves 25 de noviembre intervengo en el 6º Congreso de Dirección de Proyectos en Madrid. Hablaré de Estrategias de Posicionamiento Profesional para Project Managers. Es un evento abierto, si quieres más información haz clic aquí.





Facebook
Flickr
Linkedin
Twitter