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¿Quién es el dueño de tu imagen?

24 septiembre 2010 6 Comments

Esta semana estuve en Fundesem (Alicante) hablando de mis cosas a un grupo de profesores de la escuela. Como allí me siento como en casa y había buen rollito, pudimos debatir abiertamente. Logicamente había varios profesionales de R2H2 y en un momento hablamos de una situación que hasta hace poco no se solía plantear. Se trata del derecho de los profesionales por cuenta ajena para diseñar una estrategia de visibilidad y posicionamiento.

Ya sabemos que una gran mayoría de empresas impide o ponen todo tipo de dificultades a los “empleados” para que utilicen La Red en el trabajo. Eso lo puedo entender pero no compartir. 

Lo que no me parece ni lógico, ni ético y posiblemente tampoco legal, es que una organización prohiba a sus profesionales darse a conocer cuando están fuera de su jornada laboral.

Un profesional que quiera desarrollarse, no puede quedarse dormido. Eso es algo que llevo diciendo aquí desde hace años. Si quiere aumentar su valor, debe diseñar una estrategia de Branding Personal para ocupar un lugar preferente en la mente de quienes le rodean.

Si eres un buen profesional y te has “currado” tu Marca Personal hasta conseguir ser conocido y reconocido como un referente, tu valor aumenta. Si eliminas una de las partes de la ecuación, la profesionalidad o la visibilidad, tu valor disminuye enormemente.

El problema surge cuando una compañía te prohibe, implícita o explícitamente, que utilices canales para promocionar tu trabajo. Aquí hablo de Internet, pero también de dar charlas, clases en escuelas de negocios, escribir artículos, asistir a eventos de networking, escribir un blog o cualquier otra forma de salir de la burbuja empresarial.

Por supuesto, no estoy hablando de utilizar información confidencial o aprovecharse de los recursos de la organización en la que trabajas.

Si los profesionales, independientemente de nuestro estatus, pensamos como empresas que ofrecemos servicios, no tiene ningún sentido que otra empresa, la que te paga por tu trabajo, te meta en un zulo y te impida que otros sepan lo bueno que eres.

Cuando te pagan una nómina, ¿Te pagan por un trabajo o también te quiere “en casa y con la pata quebrada”? ¿Hasta que punto una empresa posee tus “derechos de imagen”?

En varias de las empresas de diferentes sectores en los que he trabajado, he sido responsable de producción de lo que se denominan, maquiladores o “copackers”. Se trata de empresas independientes que fabrican tus productos. Casi todas ellas fabricaban para otros clientes y tenían sus propias estrategias de marketing. Si queríamos exclusividad, debíamos pagar un precio extra y firmar un contrato de varios años.

Si los profesionales somos como esos maquiladores, y vendemos nuestro trabajo, debemos esperar que se nos pague por ello. Pero no tiene sentido que se nos impida, mientras tanto, mantener y aumentar nuestra reputación profesional.

Una de las personas de la jornada en Alicante me decía que la experiencia adquirida por una persona en una empresa, pertenece a la empresa. Pero yo no puedo estar de acuerdo de ningún modo. Si eso fuese así, una organización también debería pagarte más por lo que aprendes fuera de ella y luego aplicas en tu trabajo mientras ocupas ese puesto.

Cuando eres conocido, es más facil que encuentres otro empleo o que paguen más por lo que haces. Eso tiene un efecto directo sobre tu vida y tu profesión. Si te impiden que te conozcan y no has llegado a un acuerdo previo, te están robando, directamente. Están quitándote algo que te pertenece.

Además, me parece muy miope esa postura a la defensiva que considera que el hecho de que un profesional tenga una Marca Personal fuerte solo le beneficia a él o a ella. Si realmente, quienes dirigen las empresas tuviesen dos dedos de frente, estarían aprovechando la reputación de esa minoría de profesionales para potenciar la marca corporativa.

Por lo tanto, si no hay nada escrito, nadie debería impedirte posicionarte como un profesional con Marca Personal. Nadie tiene derecho a manejar tu vida y tu reputación fuera del horario de trabajo. Y si empiezan a incluir claúsulas en las que aparezcan estos asuntos, haz números y calcula cuanto va a costarte esa perdida de notoriedad.

Cuando tengas 35, 45 o 55 años y te digan que pases a por el finiquito, nadie te va a pedir disculpas ni te va a compensar por haberte mantenido en la sombra.

6 Comments »

  • José Miguel Bolívar said:

    Este es un tema en el que algunas empresas intentan aprovecharse del desconocimiento de los trabajadores. Sin ser un experto en leyes, sí que puedo afirmar que un empleado, en su tiempo libre, puede hacer lo que le de la gana siempre y cuando no vaya contra los intereses de la empresa (no compita contra ella), no utilice los recursos de la empresa para fines personales (incluyendo propiedad intelectual de la empresa) y su actividad no dañe la reputación o imagen de la empresa.
    Los contratos laborales suelen contener con frecuencia clausulas de muy difícil o imposible aplicación. Impedir que alguien lleve a cabo una actividad profesional independiente de la que realiza en su empresa es una de ellas, a no ser que reciba una compensación adicional específicamente por esta “exclusividad”. Insisto en que no soy experto en leyes, pero me gustaría que alguien que lo sea aporte su opinión formada.
    Como profesional de R2H2 que ha visto bastantes tipos de contrato, lo que sí sé es que no siempre todo lo que pone en un contrato de trabajo es aplicable en la práctica.

  • Andrés Pérez Ortega said:

    Jose Miguel, a mi también me gustaría saber hasta que punto puede restringirse la posibilidad de hablar de temas relacionados con la profesión de una persona o de cualquier otro asunto que pueda convertir a alguien en un experto en su campo.
    De todos modos, creo que el peligro no está en lo que se pone por escrito sino las “amenazas” implícitas o explícitas que pueden surgir.
    Creo que este es un tema importante y que puede desarrollarse por gente que conozca más profundamente estos aspectos.

  • maría said:

    ¿No será que las empresas prefieren trabajadores de marca blanca antes que trabajadores con marca propia???. Cobran menos y callan más.

  • mertxe said:

    Me apunto al comentario de María.

  • comunicoluegovendo said:

    En algunos casos estas prácticas tienen como intención evitar la “fuga de talentos” o la fuga de información confidencial.

    No digo que lo consigan pero así suele ser.

    Algunos de estos contratos incluyen clausulas que son ilegales pero muchas grandes corporaciones juegan con la ventajas de contar con ejércitos de abogados que dilatan las posibles reclamaciones y a la vez consumen los recusrsos de las personas que se presentan a juicio por lo que muchos firmantes de estos tipos de contrato en la práctica se ven obligados a cumplir estas condiciones abusivas.

    De todas formas creo que es ponerle puertas al campo.

    Un saludo,
    Celestino Martínez.

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