Los EM y los PRO
Uno de los peligros de la transferencia de la mentalidad 2.0 al “mundo real” es que podemos acabar convirtiendo nuestra vida en una “nube de tags”. Creo que se está produciendo una simplificación del lenguaje y una tendencia a convertir conceptos ricos en significado en términos genéricos a los que nos asociamos (o no).
En lugar de enriquecer nuestra Marca Personal con nuevas facetas, parece que tratamos de meternos a presión en alguno de los términos de moda. El problema es que las modas pasan y si nos hemos “casado” con alguno de esos términos que han llegado a ser más poderosos que nuestro propio nombre (que identifica nuestra Marca Personal), podemos acabar arrastrados por ellos.
En la charla genial de Genís Roca en el Thinking Party habló de la tendencia a aplicar el concepto de Community Manager a profesionales que anteriormente se denominaban de otra forma y que quizás sería mejor que siguiesen haciéndolo.
Pero otro de los conceptos que está sufriendo una hiperinflación precisamente en estos tiempos de deflación es el de Emprendedor. Yo mismo puedo acusarme de utilizarlo con demasiada ligereza. Afortunadamente hay gente como Alfonso Alcántara que en este, como en tantos otros temas, suele poner las cosas en su sitio.
Creo que uno de los mayores peligros de utilizar algunos términos es la creación de estereotipos que acaben impidiendo que algunas personas se identifiquen con ellos.
El problema es que para un profesional parece que solo queda una de las tres opciones EM. EMpleado, EMprendedor o EMpresario.
Cada una de ellas está rodeada de connotaciones y algunas de ellas acaban excluyendo a personas que podrían ser incluidas en ellas. Si vas a sacrificar tu Marca Personal para ponerte una “etiqueta”, al menos deberías poder identificarte con ella de la mejor forma posible.
- Parece que el EMpresario ha quedado como ese señor gordo sacamantecas que abusa de sus EMpleados para obtener el mayor beneficio propio.
- El EMpleado es un sufridor que está en constante peligro profesional y que solo espera que llegue el día de la jubilación.
- El EMprendedor es ese inconsciente jovenzuelo (aunque tenga más de cuarenta años) que va a intentar montar algo para vivir aunque lo más probable es que acabe como EMpleado en lugar de como EMpresario.
Pero, ¿Que ocurre con personas como yo que no va a montar una “start-up”, ni una compañía aérea, ni tiene intención de volver al cubículo? ¿Cómo podemos denominar a las personas que tratan de ganarse la vida con su trabajo sin crear una estructura administrativa compleja o una razón social? ¿Que nombre tienen esos profesionales especializados que pueden resolver problemas y aportar soluciones en un momento concreto?
Creo que podría cambiar mucho la actitud de muchas personas desempleadas si se viesen a si mismas como PROfesionales que van a vender su trabajo a cambio de una remuneración. Que van a “alquilar” su tiempo a personas u organizaciones para realizar PROyectos concretos.
Esos PROfesionales deben posicionarse en el mercado con su propia Marca Personal porque no tienen una empresa ni tienen intención de crearla. Son ellos mismos. Ni más, ni menos.
Desde que empecé con esto, mi madre lleva preguntándome, “Hijo, “¿Cuando vas a montar una empresa?”. Mi madre no es que sea asesora fiscal ni nada por el estilo. Simplemente es que para una generación, si no eres EMpleado, eres EMpresario.
Creo que sería muy beneficioso para mucha gente que está quedándose sin EMpleo, saber que existen opciones sencillas. Posibilidades de ganarte la vida con lo que sabes hacer. Sin tener que crear una S.A., una S.L. o convertirte en EMprendedor a los 50.
NOTA: Si queréis ver las ponencias del viernes del Thinking Party en Fundación Telefónica podéis verlo aquí (mi charla de telepredicador empieza a partir del minuto 56 y medio donde pone Sesión de la Mañana).









Andres:
Muy bien hilado el argumento. Tienes razón. Solo que al “profesional” también podríamos llamarlo EMprendedor, aunque es cierto que tiene una autonomia singular respecto del EMpresario. Tambien podríamos decir que un EMpresario puede no ser un “señor gordo sacamantecas” y actuar como un verdadero EMprendedor. Pero en fin, tienes toda la razón que existe la opcion PRO dentro del menú de posibilidades. Un problema a resolver ahí es “la marca”, ahi te doy la razón. Si sales en solitario al mercado a buscarte la vida, tendras que tener algo de marca-PRO, bien sea para conseguir clientes o bien sea para encontrar a socios que quieran colaborar en red.
un saludo!!
Telepredicador? No sera para tanto, digo yo.
El otro dia la conexión iba fatal y tuve que dejarlo, pero la veré.
Lo que hay que ser es PRO-EMprendedor en cualquier caso, sea por cuenta propia o ajena, de forma colectiva o individual.
:)
Bueno ya me contarás cuando la veas. El caso es que yo me divertí mucho contándolo. En cuanto a lo otro, la verdad es que el tuyo es un ejemplo de EMprendedora + EMpresaria + EMoción + PROfesional
Amalio, el origen de este post es una conversación con Alfonso. En realidad creo que el lenguaje cambia mucho la percepción de las cosas. Quizás para un desempleado hablar de EMprender o de convertirse en EMpresario se le hace muy cuesta arriba. Mientras que si entiende que su trabajo tiene valor por sí mismo, sin más complicaciones, puede ser más fácil que salga del estancamiento.
Una pregunta: ¿no estás obviando el tema legal? Hay que tener en cuanta que ser EMLoquesea lleva detrás una definición “legal” de tu trabajo. Ser PROloquesea es una definición práctica. No sé si me explico. Es que este artículo me ha dado la sensación de ser una declaración de culpabilidad “Señores, trabajad en negro como yo”.
Interesante razonamiento Andrés y la guinda la pones en tu comentario diciendo que “el lenguaje cambia mucho la percepción de las cosas”, desde luego no puedo estar más deacuerdo.
Pero a raíz de esta afirmación me surge alguna duda.
Dices que el lenguaje cambia la percepción de las cosas refiriéndote al actor y pones como ejemplo al desempleado. Pero a mi me parece que también cambia la percepción de los espectadores, los EMprendedores, EMpresarios, en definitiva, las personas con las que el PROfesional va a tener que lidiar en el día a día para ganarse la vida.
¿Crees que esos espectadores están preparados para reconocer positivamente ese cambio de percepción, o lo verán como algo propio de un bicho raro del que es mejor no fiarse?
En definitiva ¿está preparada la sociedad para los profesionales con marca propia?
P.D. Acabo de ver tu exposición en el Thinkingparty y me ha encantado, ha sido divertidísima.
antoniojezu, precisamente creo que el problema es convertirlo todo en burocracia. Los políticos y las escuelas de negocios te hablan de todos los tipos de sociedades que puedes crear, de los miles de contratos que puedes establecer y nosecuantas cosas más que acaban asustando a cualquiera. Pero casi nunca se habla de lo que realmente importa y es de la mentalidad del profesional que se quiere ganar la vida.
Estamos poniendo el carro delante de los caballos. Si hay una persona que no tiene trabajo, creo que lo primero es ayudarla a pensar como alguien que puede vivir de lo que sabe hacer y no de apabullarla con papeleos y burocracia que asustan al más pintado.
En su momento hará lo que tenga que hacer y cumplimentará los formularios que tenga que rellenar, pero no le hables de definiciones legales del trabajo a quienes hace meses que no cobran un duro.
Y claro que ser PROloquesea es una definición práctica. Supongo que la gente que lo está pasando mal quiere eso, soluciones prácticas.
Y en cuanto a la sensación de culpabilidad, te aseguro que no tengo ninguna porque soy autónomo y siempre he cumplido con mis obligaciones. Y no conozco a ningún profesional de mi entorno que trabaje en negro. Y francamente estoy bastante harto de que se asocie a los autónomos con prácticas ilegales o poco éticas. Quizás, para levantar este país, sería necesario un poco más de respeto y de conocimiento del esfuerzo que implica para muchos autónomos no tener una nómina.
Enrique, creo que la cuestión es generar más opciones. En este momento hay pocas o mal vistas. ¿Cómo crees que se percibe a un autónomo? Me temo que cuando se habla de los autónomos se hace más con pena o condescendencia que con admiración o respeto. Quizás por eso se utilizan términos más “glamurosos” como “freelance”. Ya ves que el lenguaje cambia la percepción de las cosas.
A los políticos les encanta hablar de emprendedores porque eso ahora “mola”. Pero lo que hace falta es animar a la gente a que haga cosas que les permitan vivir de su trabajo. Hay que conseguir que las personas se animen a buscarse la vida. Que descubran que hay esperanza más allá del INEM o de un contrato basura.
No se si la sociedad está preparada para profesionales con Marca Personal, seguramente no. Pero creo que es una opción mejor que convertirse en una marca blanca o en algo peor.
Conste de antemano que si entro a debatir es con el humilde ánimo de aprender.
Lo que comentaba de que la sociedad no está preparada lo he vivido personalmente.
Cuando le hablas a algunos empresarios o incluso autónomos de estos temas te miran de reojo como diciendo “este tiene muchos pajaritos en la cabeza” y eso me hace plantearme si llevar el concepto de marca personal hasta sus últimas consecuencias puede ser práctico o no hoy en día.
De momento me sigue convenciendo más el camino de la Marca Personal que el de la marca blanca, aunque no puedo evitar estas dudas de vez en cuando.
No te lo tomes a mal, Andrés. Mi intención no era poner en duda ni tu honor, ni tu honra, ni la de ningún otro autónomo. Sólo que me despistó la frase de tu madre “cuándo vas a montar una empresa”. Si eres autónomo ya eres EMpresa.
Completamente de acuerdo contigo en lo del miedo a la burocracia. Me he sentido muy identificado porque es siempre el primer escalón que me encuentro cuando sopeso en montarlo por mi cuenta. Y siempre me parece un escalón demasiado alto e inalcanzable….
…pero que hay que subir. En mi caso, por ejemplo, sería muy complicado hacer cualquier cosa sin que se me echara encima cualquier empresa local o regional por no pasar por dicha burocracia.
Gracias por la contestación y un saludo.
Ahora sí la he visto, la tuya y la de Juan Freire, que es de mi tierra y aún hace poco que coincidimos en otro experimento de “innovación institucionalizada” (en fin)
Tú de predicador nada. Provocador sí, cómo no, pero divertido. De hecho con una imagen más friki de la habitual y te sienta bien.
He leído los comentarios y me sumo a tu defensa de quienes trabajamos por cuenta propia. Completamente de acuerdo en lo que dices. Es más, no sé si la sociedad está preparada o es que no quiere saberlo, porque lo cierto es que nos necesita. Muchas gracias por tu comentario. Lo de EMoción me encanta. :)
Pero es que mi madre no es un caso raro, es más bien lo habitual. Mucha gente no parece entender que entre ser el dueño de una empresa o ser un empleado de una empresa hay otras opciones. Parece que el autónomo es una especie de leyenda urbana y que solo es tenido en cuenta cuando ocurren cosas raras.
Un abrazo y te agradezco el debate.
Enrique, que me vas a contar que no sepa ;-). Siempre digo que el problema de posicionarse profesionalmente no es la dificultad técnica sino la personal. Hay miedo en los que se deben posicionar y también en los que le rodean.
Un post brillante Andrés, con un juego de palabras muy inteligente. Y es que es cierto que el lenguaje crea realidades; ahora bien, en los tiempos que corren decir que eres profesional independiente casi equivale a decir “me estoy buscando la vida mientras me sale algo mejor”. Aún no nos hemos dado cuenta que algo muy gordo está cambiando, porque ese “algo mejor” ya no va a volver. Necesitamos reinventarnos en profesionales capaces de vivir de nuestro trabajo, no de nuestro sueldo. Por eso ha surgido un nuevo concepto, la empleabilidad, que es la capacidad de encontrar proyectos a los que ofrecer tu valor añadido. Y por eso, como muy bien tú sabes explicar, requiere de la creación de una marca personal. Quizás los que estamos acostumbrados a buscarnos la vida lo vemos obvio, pero hay que entender que todo cambio ocasiona su resistencia, y quienes están habituados a “pensar dentre de las caja” (cito tus palabras) creen que no tienen más opciones que esperar a que la crisis pase. Así que gracias Andrés por contribuir a ese cambio de mentalidad de la sociedad, indispensable si queremos sobrevivir.
Un abrazo.
Yo como soy un poco snob, me denomino a mi misma profesional y freelance ;). Es que autónomo me parece una palabra muy mal traída, soy un poco esteta y me suena fatal. Otro guiño ;)
Pero bromas parte, de acuerdo con tu post (podría decir artículo, pero sigo en modo snob).
[...] blogs o slideshares como los de dreig, tiscar, alorza, yoriento, dioni nespral, genis roca, andrés pérez, marta ortega, amalio rey, incubaweb, diego gaspar, fundación telefónica, o 233 grados .. [...]
Me gusta el camino snob de Mertxe y combinándolo con el artículo de Andrés me habéis convencido a adoptar el nombre que me da un cliente: enabler (aunque creo que aquí pocos lo entenderán.. suena suficientemente ’snob’ para ponerlo en mis tarjetas de presentación ;).
Saludos a todos.
Jolín Pablo, te has superado con eso de “enabler”. Mi freelance suena ahora un poco vulgarcilllo… ;)
Pablo, creo que tenemos suficientes palabras en nuestro idioma. Frefiero términos como “Facilitador”, “Ayudante”, “Acompañante” o cualquier otro similar antes que recurrir a términos anglosajones. Lo de branding ya me repatea bastante.
De todos modos, creo que hay que hacer las cosas fáciles, tu dile a mi madre que eres un “enabler” y verás lo que te dice.
Por último, creo que lo importante no es el nombre sino el significado. Hay que conseguir que una persona se sienta orgullosa de decir que es un autónomo, un funcionario o un empresario.
Andrés, suscribo cada palabra de tu post y del comentario de Enma. Creo que de esta crisis saldrá un cambio sustancial en la economía y en el mercado de trabajo, que cada vez necesita menos empleados y más profesionales formados, con experiencia y con ganas aportar sus valores como agentes externos a otras empresas. Me parece acertada la reivindicación que haces del término y el concepto de autónomo y profesional(lo de enabler no lo veo, sinceramente)y, desde luego, creo que es la única salida para alguien cercano a los 50 que haya perdido su trabajo.
Como siempre, enhorabuena por tu clarividencia y un cordial saludo,
Olga Casal
Hola Andres…
Excelente Post, cuando hay que aprender cuando se es un EM y un PRO, lo que esta claro es que cada vez las generaciones cambian y la moda de hace 3 años ya no es la misma de ahora, ahora ponemos de ejemplo de un PRO que esta surgiendo con la nueva tecnologia y puede solucionar problemas en un momento concreto, creo que eso lo vuelve alguien muy EMprendedor y al mismo tiempo EMpresario, porque cobra por lo que esta haciendo, es como el caso de un freelance; EMprendedor/EMpresario. Haces tambien mención acerca de los distintos tipos de EM, es cierto el EMpleado es el más complicado pero realmente es gente que gusta de lo que hace.
Y como dices al final del articulo, que es una muy buena opción cuando no hay trabajo, que es ayudar periodicamente a solucionar problema, sin la necesidad de un S.A.
http:www.funiber.org
Muy bien argumentado, Andrés..sin embargo el tema se convertirse en autónomo es algo controvertido.
Veo urgente una reforma laboral en este nuestro país, ya no tanto en el ambito empresa(la que todos piensan), y si en el del trabajador autónomo.
Lo he vivido, si, paga, vuelve a pagar y reza “virgencita que no caiga de baja”…porque al final HACIENDA somos todos. Parece más un lavado de conciencia social, que igual a ti te compensa, pero a muchos profesionales les puede hundir ese concepto del “autónomo”.
A lo mejor si hay un lado bueno, cuando Movistar promociona unos ventajosos contratos para autónomos como solución ideal, pero no, no tengo ni ganas de comprobar esa “maravilla”.
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