Inicio » Archive

Articles Archive for julio 2010

Sin categoría »

[30 jul 2010 | 8 Comments | ]

Supongo que a estas alturas del año, uno empieza a estar agotado y no todo se ve con optimismo. Y si encima le ocurre a un quejica crónico como yo, pues peor. El caso es que llevo algunos días pensando en un asunto que puede parecer contradictorio con el Branding Personal. Se trata del exceso de visibilidad.

Al navegar por Twitter, Facebook o por la blogosfera o incluso al asistir a algunos eventos, me vienen a la mente expresiones como: “Más visto que el TBO”, “Visto y no visto” o “Si te he visto no me acuerdo”.

Digo esto porque empiezo a ver las mismas caras en todos los sitios. Incluida la mía. No creo que haya que culpar a la tradicional endogamia de La Red. Creo que los que están es porque llevan mucho tiempo dando guerra y creo que es justo que se les tenga en cuenta en todas las listas.

Lo que no sé es hasta que punto es bueno para la Marca Personal de un profesional estar todo el día en los medios dospuntocerolenses (incluidos los eventos offline asociados). En realidad dospuntocerolandia es un mundo minoritario, aunque todos los días nos den cifras espectaculares de Twitter, Facebook o Tuenti.

Esta semana comentaba en Twitter que esto se parece cada día más a un restaurante japones en el que te preparan la comida delante de tí. Yo mismo estoy hablando del proceso de escritura de un libro en Twitter. Y no se si esto tiene sentido si no eres un cocinero japonés. Eso de contar hasta las veces que vas al baño o de subir a Twitpic cada plato de comida que te ponen en la mesa dudo mucho que te ayude a posicionarte como experto en Business Inteligence o Responsable de Logística.

Creo que es muy facil pasar de ser tenido en cuenta porque estás en todas partes a ser despreciado o devaluado por la misma razón. Me da la sensación de que esta obsesión por estar en el candelero desde que te levantas hasta que te acuestas, o incluso después, no es más que una nueva maldición de Sísifo. Parece que haya que estar todo el día echando carbón en la caldera de Google para que no se apague. Y no se si eso merece la pena, si hay otras alternativas o incluso si al final puede ocurrir que la máquina explote.

Al desarrollar un proyecto de Marca Personal hay que ser útil, fiable y visible, pero me estoy encontrando con algunos casos en los que solo se cumple la última parte. Eso puede producir una asociación peligrosa entre persona popular pero carente de valor. Me he encontrado con algunas personas, especialmente en “el mundo real”, que creen que quienes están todo el día generando notoriedad no pueden tener tiempo para otra cosa.

Al hablar de gestión de Branding Personal, quizás la clave no está en Branding ni en Personal sino en gestión. Creo que es fundamental escoger cuando, donde y con quién vas a relacionar tu Marca Personal. No se trata de aburrir a todo el mundo con impactos continuos, sino de escoger aquello que sea útil tanto para el emisor como para el receptor de la influencia. Pero vamos, que esto es sentido común puro y duro.

Es verdad que La Red genera una falsa sensación de actividad. Es un poco como con La Casa Real, en realidad no trabajan mucho pero como lo poco que hacen aparece en todas partes, parece que tienen una actividad frenética. Como aquí se twittea y se facebookea todo por duplicado, parece que uno es una especie de ser omnipresente cuando en realidad no es así.

Este es uno de mis típicos posts tenebristas pero es que esta semana si que he trabajado… un poco.

Sin categoría »

[27 jul 2010 | 4 Comments | ]

Hace unos años empecé a escuchar el término “Indie” aplicado a la música. Yo me quedé en la ELO, Queen y Supertramp. Así que, a mí, aquel término me sonaba a algo de Bollywood, pero me extrañó ese interés repentino por el exotismo.

Luego me enteré que eso de “Indie” viene de independiente y se refiere en general a cualquiera de los géneros, panoramas, subculturas y atributos estilísticos y culturales, con un acercamiento autónomo y un nivel de planteamiento que se reduce al lema “hazlo tú mismo”. Wikipedia dixit

En realidad, más que a un tipo de música, se refiere a las condiciones de producción y circulación de una obra, producida de manera independiente. Se aplica a músicos y grupos que han conseguido salir de un sistema rígido y por el que cualquier artista con ganas de triunfar debía pasar. Eso ha funcionado durante años y organizaciones como la SGAE se han beneficiado de ello.

Poco a poco empezaron a surgir radios piratas, nuevos canales y formas variadas de saltarse el oligopolio. De pronto, ya no hay que pasar por el aro. Han surgido formas de darte a conocer sin pagar el derecho de pernada.

Este verano estoy dándole muchas vueltas a la creación de nuevos canales y modos de posicionarse profesionalmente. Ojo, no estoy pensando en saltarme las cuestiones administrativas, burocráticas, fiscales o legales. Ese no es mi “negociado”. Lo que me preocupa es transmitir la idea de que podemos ser profesionales con mentalidad “Indie”.

Es cierto que no nos dedicamos a la música, ni al cine. Pero eso no importa. Aquí de lo que se trata es de encontrar modos de saltarse a las grandes “distribuidoras” o lo que es lo mismo, a las empresas que nos contratan. O al menos, de encontrar otras formas de colaborar con ellas. Tampoco necesitamos a los sindicatos, que se han convertido en la SGAE de las empresas. Cobran por el trabajo de otros.

Ahora somos artistas, no empleados de una maquinaria que se encarga de lanzar grandes éxitos. Tenemos la capacidad y los medios. Ni siquiera necesitamos “emisoras” piratas porque nosotros mismos podemos crearlas.

El otro día decía que no somos EMpleados, ni EMprendedores, ni EMpresarios. Decía que somos PROfesionales. Pero quizás si podríamos decir que somos EM, EMISORES.

Sin categoría »

[23 jul 2010 | 16 Comments | ]

Supongo que todo el mundo conoce la parábola del hijo pródigo, especialmente si ya hace unos añitos que fue al cole. En pocas palabras lo que contaba era la historia de un padre que tenía dos hijos. Uno de ellos decide pedirle la herencia y largarse a disfrutar mientras el otro se queda currando. Cuando al primero se le gasta la pasta, vuelve a casa y es recibido con los brazos abiertos por el padre… aunque no tanto por el hermano.

Supongo que cada uno tendrá sus preferencias, pero yo era de los que daba la razón al que se quedó en casa. Supongo que jode que mientras que tu has estado sacando el trabajo adelante, sea otro el que ha disfrutado. Lo curioso es que esta semana me he sentido como el hermano libertino. Me explico.

No es un secreto que suelo ser muy crítico con muchas de las cosas que ocurren en dospuntocerolandia. Por ejemplo, nunca me ha entusiasmado Twitter y sigue sin hacerlo. Hace unos meses dejé de escribir porque, en mi opinión, no era una buena herramienta de Branding Personal. Algunas personas me dijeron que quizás no me había planteado un objetivo correcto.

Hace unas semanas encontré una motivación que me ha hecho volver al microblogging. Decidí escribir un nuevo libro y pensé que sería interesante para mi y para algunas personas describir el proceso, las sensaciones y alguna idea suelta. De hecho, y para dejarlo bien claro, lo puse en mi perfil (“Twitts que explican el proceso de creación de mi nuevo libro”).

Pues bien, ha faltado tiempo para que algunos de esos talibanes dospuntocerolenses que pululan por La Red se dedique a juzgar y a descalificar. El denominador común ha sido el interés. El terrible pecado mortal que he cometido ha sido el de utilizar un medio para hablar de algo en lo que estoy trabajando.

De pronto soy el hijo pródigo que jamás debió volver a Twitter. Da la sensación de que yo he estado de juerga mientras ellos mantenían la casa. De que ellos son una especie de guardianes de las esencias. De que no es justo que alguien utilice una herramienta pura como Twitter para hablar de su trabajo. ¡Por diospuntocero! ¡Cómo se me ocurre hacer eso! Nadie utiliza Twitter para hablar de su trabajo, ni para sentirse bien, ni para hacer negocio. ¿Verdad?

Francamente, no se vosotros, pero a mi me parece un poco patética e hipócrita esa idea que se ha generalizado de que en La Red todo debe ser compartir, colaborar, conversar, cooperar, co… jones. Creo que todo el mundo tiene un interés o una motivación para estar aquí. Creo que el interés es necesario para que el mundo siga adelante.

Parece que el interés es aceptable en dospuntocerolandia mientras no haya dinero o compensación material. Uno puede estar en las redes sociales para divertirse, conversar, compartir, etc. Pero, ¡valgame diospuntocero! no se te ocurra hacer algo que directa o indirectamente pueda tener un rendimiento económico o material. Serás expulsado del Paraiso.

Mi trabajo consiste en diseñar procesos de posicionamiento profesional y Marca Personal. Eso implica que tarde o temprano deberás utilizar herramientas de visibilidad para dar a conocer tu Marca Personal. En realidad, muchos de los profesionales que trabajamos por nuestra cuenta, utilizamos lo dospuntocero porque es útil para nuestro posicionamiento y tambien, muy importante, porque nos gusta. ¿Hay que pedir perdón por eso? Creo que no.

No he conocido a nadie en el mundo occidental a quién se le apunte con una pistola para que entre en los sitios de nadie. Cuando alguien sigue a una persona, visita su web o sigue su blog es porque le INTERESA, porque tiene INTERÉS en lo que dice. Y ahí es donde se produce el choque positivo de intereses.

Da la sensación de que si eres interesado no puedes ser auténtico. Yo creo más bien que es lo contrario. Cuando muestras tu interés, es cuando puedes ser auténtico.

Para que yo pueda obtener un rendimiento de lo que hago, debo ofrecerte algo que te interese. Esto no es unilateral. Si quiero conseguir algo, tendré que darte algo. Por el interés te quiero Andrés. ¿Es eso malo? No lo creo. Todo lo contrario. Si quiero progresar, debo ayudarte a hacerlo. El “egoismo” de ambos nos va a ayudar a avanzar.

Dicen que las empresas no se acaban de decidir a entrar en dospuntocerolandia. Y no me extraña. Si todos los mensajes que reciben, de gente que jamás ha dirigido una empresa, es que tienen que darlo todo sin esperar nada a cambio (como en el día de la madre), no me extraña que lo miren con recelo. Quizás sería más interesante dejar de lado esta falsa solidaridad de la que presumen quienes tienen poco que perder y empezar a decir las cosas como son.

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

NOTA: Esta semana Ana Sequea me ha entrevistado vía Skype para su web. Podéis verlo aquí.

Sin categoría »

[20 jul 2010 | 10 Comments | ]

Con cierta frecuencia me dicen algunos amigos que podría tener más visitas a mi blog si analizase las Marcas Personales de personajes famosos. Es habitual que cada vez que alguien consigue cierta notoriedad surjan montones de “expertos” que explican las razones de su éxito. Ha ocurrido con Obama, con Ronaldo, con la Esteban o con cualquiera de los personajes mediáticos que aparecen cada día, especialmente en TV.

Pocas veces se habla de científicos, madres o padres de familia, profesionales de todo tipo o empresarios que llevan años sacando adelante sus pequeños o grandes proyectos.

El problema es que yo no me encargo de inventarme historias basadas en datos puntuales, sesgados y posiblemente manipulados de personas a las que solo conozco por los medios. Yo me dedico a crear modelos que puedan utilizarse y generar resultados por personas normales y corrientes.

Lo curioso es que a estos “gurús” narradores de lo obvio, normalmente consultores del mundo de R2H2, les ocurre como a los economistas, son capaces de explicarlo todo… cuando ya ha sucedido. De este modo generan la sensación de que si son capaces de detectar y explicar el ¿talento? de las personas populares, podrán hacerlo con los “mindundillos” de la empresa. En realidad no son muy diferentes de las pitonisas de las televisiones locales en la madrugada.

A una persona de ciencias como yo, esta forma de actuar es opuesta a todo lo que me han enseñado.

Lo que te convierte en un experto no es la capacidad de convertir un caso puntual (y seguramente irrepetible) en una categoría. Lo que te da credibilidad es el análisis de muchos datos para elaborar una teoría, una hipótesis válida o un sistema reproducible.

Nos están acostumbrando a poner como ejemplos de éxito a personas que, seguramente se lo merecen en muchos casos, pero que posiblemente no podrían explicar su receta “secreta” más allá del trabajo duro, persistencia y un puntito de suerte. Pero eso no mola ni es atractivo.

Muchos de los libros de autoayuda están escritos por personas que han conseguido forrarse y que pretenden poseer la clave del éxito (y vendérnosla a doce euros en versión bolsillo). Los peores son los de ese señor o señora de Kentucky que pasó una infancia muy desgraciada, superó una terrible enfermedad y tuvo que sacar adelante a sus doce hermanos, pero al final consiguió crear un imperio con sus programas de formación motivadores. Esas recetas solo le funcionan al autor, pero siempre pueden decir lo mismo que los parapsicólogos cuando te has dejado las yemas de los dedos para doblar una cuchara, “es que no crees suficientemente en ello”.

Lo malo de todo esto es que se crea la sensación de que alguien tiene una receta mágica para tener éxito, ganar followers o ser feliz sin esforzarse demasiado. Y es cierto que existe una forma de obtener reconocimiento, y todos la conocemos, pero implica un esfuerzo que casi nadie quiere realizar. 

Con motivo del mundial les ha faltado tiempo a los guru-analistas de siempre para sacar lecciones de “management” de los resultados de la selección. Lees en los blogs de gurusitos, que jamás han realizado más esfuerzo que el de darle a la tecla, como dan explicaciones sesudas sobre la caballerosidad del entrenador o la importancia del trabajo en equipo.

Son estos mismos los que decían, cuando España ganó la Eurocopa, que el éxito estaba en la personalidad de Luís Aragones. Pero da lo mismo, como dijo Groucho, si no te gusta esa explicación, no te preocupes, tengo otras.

Es esa mentalidad que explica que hay dos tipos de personas, las que tienen ¿Talento? y las que no, la que nos ha llevado a pensar que podemos forrarnos si aparecemos en un programa de televisión de baile, cante o macramé.

Si Holanda hubiese ganado el mundial a base de juego sucio, esos mismos analistas estarían explicando que vivimos en una sociedad en la que triunfa el juego duro, que son los individuos y no los equipos los que nos sacarán de la crisis, o cualquier otra cosa que hubiese encajado con el resultado.

Las Lecciones Aprendidas sobre el éxito se están sacando de quicio. A mi no me interesa explicar la Marca Personal de nadie a la que no haya conocido en profundidad. Mi trabajo consiste en crear modelos de posicionamiento profesional y branding personal que puedan aplicarse a personas como tú y yo. No me dedico a construir mitos sobre éxitos pasados.

Si quieres posicionarte como experto, debes encontrar la forma de hacer un trabajo sostenible, repetible y consistente. No puedes basar tu carrera en un éxito puntual, por muy espectacular que haya sido. En el mundo profesional debería valorarse más a aquellos que llevan años sacando eficazmente el trabajo adelante que a los que se han convertido en estrellas por un éxito puntual.

Una huella, una Marca Personal fuerte se deja con el tiempo. Los éxitos espectaculares y puntuales son llamativos, pero su recuerdo se desvanece con rapidez.

Sin categoría »

[16 jul 2010 | 4 Comments | ]

La pasada semana, en una comida con Roberto Cerrada, hablamos de la importancia de aguantar y de persistir. Roberto lleva nosecuantos años metido en este mundo del marketing online y se ha convertido en un referente.

Le decía medio en broma y medio en serio que quizás habría que empezar a poner en las webs alguna leyenda de esas que todavía se ven en algunas tiendas de pueblo y de barrio: CASA FUNDADA EN… al lado de una foto sepia de su fundador.

A veces escucho a personas que comentan con cierto menosprecio que algunas de las caras más conocidas en La Red lo son porque llevan mucho tiempo dando guerra. Dicen que claro, como tal o cual persona empezó a escribir su blog, a crear su web o a hablar de la nube cuando todavía estaba despejado, pues que no tiene mérito.

Dicen que hay gente más lista por ahí y a la que no conoce nadie. ¿Y qué? ¿De quién es el problema, del que se lo lleva currando años o del que se cree tan listo que piensa que le van a ir a buscar a su casa?

Quizás eso era injusto hasta hace pocos años, cuando darse a conocer o tener los contactos adecuados, solo estaba al alcance de unos pocos. Pero hoy, el que no se mueve es porque no quiere.

Mi intención con este blog siempre ha sido levantar la moral, no juzgarla. Así que allá cada cual con su conciencia, pero que sepas que si quieres, puedes.

Y yo me pregunto. Pero alma de cántaro, ¿Te parece que eso no tiene valor? ¿Crees que el que una persona lleve cinco, diez o más años dándole a la tecla desde que los modems eran de 14.400 no permite pensar que puede haber aprendido algo que tu no sabes? ¿No crees que, al menos, se ha ganado el beneficio de la duda? ¿No se te ocurre pensar que antes de que tu utilizases Facebook para ligar, ya había gente que lo intentaba en un IRC (con mucho más mérito, claro)?

Suelo decir aquí que la Marca Personal se construye con tiempo, trabajo, coherencia y persistencia. Y me parece perfecto porque eso nos pone a todos al mismo nivel. La persistencia es democrática, solo depende de tí y no de tu origen, herencia o formación.

Cuando se organizan eventos en los que se habla de tendencias, siempre vemos las mismas caras. Pero si investigas un poco, verás que esa gente que está en todos los sitios lleva años sufriendo, equivocándose, diciendo muchas tonterías (y algunas cosas inteligentes) mientras otros se han quedado mirando.

En lo que respecta al Branding Personal he visto como cada semana surgían dos o tres personas que comenzaban un blog sobre el tema. La mayoría de ellos no volvieron a escribir nada más. Y de hacer vídeos, dar charlas en cualquier sitio o escribir artículos ni te cuento.

Marta dice que algunos gurús son como las vuvuzelas (“Insustanciales, ruidosos y molestos. Por eso, desde hoy los llamaré Guruzelas”). Pero eso no justifica a los que no quieren aparecer en ningún sitio por pereza, o vergüenza.

Quizás haya gente con mucho ¿talento? en algunos temas, puede que haya académicos que den cienmil vueltas a muchos de los que hablan en La Red, puede que haya gente que se lo ¿merezca? más que muchas de las caras que aparecen en los saraos tendenciosos (de tendencias). Pero, ¿a que están esperando para iluminar a estos pobres desgraciados que podemos beneficiarnos de su sapiencia?

Suelo decir que una marca, personal o comercial, es sobre todo confianza. La confianza se puede crear de muchas formas, pero quizás la más importante de ellas es la que se consigue con el tiempo. Si alguien o algo ha aguantado 30, 50 o 100 años y no ha desaparecido, podría pensarse que ha metido la pata tantas veces que ha aprendido lo suficiente como para aguantar un poco más.

Por eso siempre que hablo de posicionamiento profesional y de marca personal suelo decir lo mismo. No esperes a necesitar que te tengan en cuenta, empieza ya, ahora que no es urgente, en este momento en el que tienes tiempo. Vete sembrando, invirtiendo, metiendo tus ahorrillos de conocimiento en La Red para que te vaya dando rédito. El problema es que muchos solo van al “banco dospuntocero” para que les regalen la cubertería y luego pasa lo que pasa.

Así que supongo que algún día pondré con orgullo eso de Marca Propia, Casa fundada en 2004.

Sin categoría »

[14 jul 2010 | No Comment | ]
Twitter-unplugged, 28 Julio, Alicante

El 28 de Julio participaré en un encuentro organizado por mi amigo Andrés Karp en Alicante. La intención es que sea sobre todo una tertulia entre amigos.

Twitter Unplugged es una manera de tener tertulias las cuales sean de calidad y cercanas, donde el ponente pueda interactuar con la gente sin atriles ni micrófonos de por medio. La idea es lograr una experiencia de calidad.

El evento se llevará acabo en dos emplazamientos, el primero un lugar distendido donde se podrá debatir y hablar con el ponente y en el cuál nos contará como utilizá twitter para su trabajo diario, está parte del evento se llevará acabo en Las Manolitas en donde podremos degustar sus famosos cupcakes. El segundo lugar será una cena con el posterior networking en el cuál podremos seguir hablando de temas de interés y se desarrollará en el Restaurante Trento.

Para apuntarte, haz clic aquí

Sin categoría »

[13 jul 2010 | 22 Comments | ]

Uno de los peligros de la transferencia de la mentalidad 2.0 al “mundo real” es que podemos acabar convirtiendo nuestra vida en una “nube de tags”. Creo que se está produciendo una simplificación del lenguaje y una tendencia a convertir conceptos ricos en significado en términos genéricos a los que nos asociamos (o no).

En lugar de enriquecer nuestra Marca Personal con nuevas facetas, parece que tratamos de meternos a presión en alguno de los términos de moda. El problema es que las modas pasan y si nos hemos “casado” con alguno de esos términos que han llegado a ser más poderosos que nuestro propio nombre (que identifica nuestra Marca Personal), podemos acabar arrastrados por ellos.

En la charla genial de Genís Roca en el Thinking Party habló de la tendencia a aplicar el concepto de Community Manager a profesionales que anteriormente se denominaban de otra forma y que quizás sería mejor que siguiesen haciéndolo.

Pero otro de los conceptos que está sufriendo una hiperinflación precisamente en estos tiempos de deflación es el de Emprendedor. Yo mismo puedo acusarme de utilizarlo con demasiada ligereza. Afortunadamente hay gente como Alfonso Alcántara que en este, como en tantos otros temas, suele poner las cosas en su sitio.

Creo que uno de los mayores peligros de utilizar algunos términos es la creación de estereotipos que acaben impidiendo que algunas personas se identifiquen con ellos.

El problema es que para un profesional parece que solo queda una de las tres opciones EM. EMpleado, EMprendedor o EMpresario.

Cada una de ellas está rodeada de connotaciones y algunas de ellas acaban excluyendo a personas que podrían ser incluidas en ellas. Si vas a sacrificar tu Marca Personal para ponerte una “etiqueta”, al menos deberías poder identificarte con ella de la mejor forma posible.

  • Parece que el EMpresario ha quedado como ese señor gordo sacamantecas que abusa de sus EMpleados para obtener el mayor beneficio propio.
  • El EMpleado es un sufridor que está en constante peligro profesional y que solo espera que llegue el día de la jubilación.
  • El EMprendedor es ese inconsciente jovenzuelo (aunque tenga más de cuarenta años) que va a intentar montar algo para vivir aunque lo más probable es que acabe como EMpleado en lugar de como EMpresario.

Pero, ¿Que ocurre con personas como yo que no va a montar una “start-up”, ni una compañía aérea, ni tiene intención de volver al cubículo? ¿Cómo podemos denominar a las personas que tratan de ganarse la vida con su trabajo sin crear una estructura administrativa compleja o una razón social? ¿Que nombre tienen esos profesionales especializados que pueden resolver problemas y aportar soluciones en un momento concreto?

Creo que podría cambiar mucho la actitud de muchas personas desempleadas si se viesen a si mismas como PROfesionales que van a vender su trabajo a cambio de una remuneración. Que van a “alquilar” su tiempo a personas u organizaciones para realizar PROyectos concretos.

Esos PROfesionales deben posicionarse en el mercado con su propia Marca Personal porque no tienen una empresa ni tienen intención de crearla. Son ellos mismos. Ni más, ni menos.

Desde que empecé con esto, mi madre lleva preguntándome, “Hijo, “¿Cuando vas a montar una empresa?”. Mi madre no es que sea asesora fiscal ni nada por el estilo. Simplemente es que para una generación, si no eres EMpleado, eres EMpresario.

Creo que sería muy beneficioso para mucha gente que está quedándose sin EMpleo, saber que existen opciones sencillas. Posibilidades de ganarte la vida con lo que sabes hacer. Sin tener que crear una S.A., una S.L. o convertirte en EMprendedor a los 50.

NOTA: Si queréis ver las ponencias del viernes del Thinking Party en Fundación Telefónica podéis verlo aquí (mi charla de telepredicador empieza a partir del minuto 56 y medio donde pone Sesión de la Mañana).

Sin categoría »

[9 jul 2010 | One Comment | ]

Estos días hemos descubierto a Paul, el pulpo adivino. Empezó siendo una broma, y espero que acabe como tal. Pero seguro que ya hay algunos “espabilaos” que están tratando de sacarle partido (valga la redundancia). No me extrañaría ver como el próximo año se incorporan programas de R2H2 que utilizan estas “técnicas” de selección de talento.

“Mira, vas a pasar por una batería de test de los de las fichas de dominó, vas a entrevistarte con varias personas del equipo, vas a resolver un caso y como prueba final y eliminatoria, vas a pasar por el juicio del pulpo. Solo tienes que meter tu CV en una urna y el CC (Consultor Cefalópodo) decidirá”.

En realidad, esto no sería muy diferente de lo que se ha estado haciendo hasta ahora. Los especialistas en gestión de personas hace tiempo que se dieron cuenta de que cualquier cosa medianamente esotérica y que suene bien, se vende perfectamente.

Pero esto no es de extrañar, si sabemos que personas poderosas y muchos dirigentes mundiales consultan con pitonisas y adivinos, ¿Por qué los directivos no iban a hacer caso a personas que dicen que son capaces de predecir el comportamiento de una persona solo con un CV y una información inconsistente?

En realidad, todo el rollo del talento (“no te digo na, y te lo digo to”) es un invento típico de los 90 y de los tiempos de vacas gordas. Ha sido una bicoca para consultores. Ha sido otra burbuja más de los últimos años. Cuando hay dinero de sobra para gastar, pues se gasta en estas cosas. En realidad solo es otra forma de vivir por encima de nuestras posibilidades. Vivir del cuento. Vivir de algo bonito, atractivo que no podemos comprobar pero se supone que podemos utilizar. Vamos, como lo del pulpo.

Yo he visto, en empresas tecnológicas, como se pagaban salarios obscenos en los buenos tiempos de Internet a Telecos con talento. Pero es solo un ejemplo, eso  ha ocurrido en todos los sectores.

He llegado a escuchar conversaciones de este estilo:

“.- Y ese de ahí, el del despacho grande, ¿Qué hace?

.- No sabemos muy bien, se está tocando los huevos todo el día, pero es que un consultor ha dicho que tiene talento.

.- ¿Y esos pobres de ahí, los que no levantan la cabeza del papel?

.- Este otro grupo de gente está currando todo el día para sacar el trabajo adelante, pero es que los pobres no tiene talento”

Creo que la Marca Personal se debe basar en datos objetivos, debe demostrar claramente que eres capaz de hacer lo que dices que haces, debe hacer visible tu contribución. Tenemos muchas formas de hacerlo.

Lo que a mi me interesa es que me demuestres que eres bueno en lo que haces. Eso es lo que me hace confiar en tí. No me interesa tu energía potencial sino la forma en la que la conviertes en trabajo. El talento se puede tener o no, pero la Marca Personal se deja. Los que dicen que la marca es un intangible se equivocan, la marca no existe si no hay un resultado tangible.

Ya lo dice el cartel, si cantas, bailas, haces magia o tu perro habla, no dudes en inscribirte y… demuestra tu talento.

Sin categoría »

[6 jul 2010 | 6 Comments | ]

Como en años anteriores, empiezo esta miniserie de Imágenes Veraniegas para hablar de Branding Personal pero de una forma más “fresca”.

Desde hace algún tiempo, me llama la atención el nivel de notoriedad de determinados profesionales. El caso es que no acabo de entender porqué algunos peluqueros (que atienden a una minoría) han adquirido un nivel de prestigio mayor que el de los maquilladores de los tanatorios (por donde todos acababamos pasando).

O porqué pocos son capaces de nombrar a un químico pero, sin embargo, conocen más de media docena de cocineros, algunos de los cuales utiliza la química para preparar sus platos.

Porque, ¿Cuantos científicos españoles conoces? ¿O bomberos? ¿O policías? ¿Conoces el nombre de la persona que te atiende en tu banco? Todos ellos son importantes para tí, o podrían serlo. Sin embargo, pasan desapercibidos.

El caso es que desde hace algunos años no paramos de ver como algunos cocineros alcanzan estatus equivalentes a los de futbolistas o jueces estrella.

Ya hace cuatro años que escribí un post parecido, pero las cosas han ido a peor. Los cocineros ya no son famosos solo por lo que hacen entre los fogones (o los tubos de ensayo). Ahora nos los encontramos en todas partes. Te los puedes encontrar dando lecciones de creatividad a los empresarios o anunciando colchones.

¿Y que tiene que ver un  cocinero de platos de diseño (de los que te dejan con hambre) con la estrategia del departamento de logística? Seguramente nada. Pero siempre podrá “fabricarse” alguna relación del mismo modo que podría establecerse una conexión entre el gotelet y la gestión del talento si los profesionales de moda hubiesen sido los pintores.

Y desde el punto de vista de la Marca Personal yo me pregunto ¿Cómo favorece el anuncio de Pikolin al posicionamiento de Adriá? ¿Querrá decirnos aquello de cria buena fama y échate a dormir?

Cuando yo era pequeño solo había uno o dos cocineros conocidos. Y eran famosos por un solo plato. ¿Cuantas veces habré visto a Cándido partiendo un cochinillo con un plato? Yo no se si el cocinero segoviano podría dar lecciones de Management, pero lo que está claro es que la Marca Personal que ha dejado en una generación es indeleble. Lo que está claro es que en Cándido se siguen sirviendo lechones mientras otros tienen que replantearse su continuidad.

Como en tantas otras profesiones, posicionarse como especialista en una determinada actividad fortalece tu marca. Incluso en algo tan primario y básico como un torrezno existen expertos (“unicos especializados”). Si eres el mejor en algo no tienes que estar inventando la pólvora cada día. Simplemente debes mejorar en lo que haces.

Yo no se si el cambio de posicionamiento, de cocinero de laboratorio al de especialista en creatividad le va a ayudar a vender colchones. Pero lo que está claro es que si quiero comer bien, buscaré antes a un experto en cochinillo o torreznos que a un alquimista que me ponga espumarajo aire de zanahoria.

Y solo de pensar en un colchón diseñado por Ferrán Adriá ya me da dolores de espalda.

Dospuntocero »

[2 jul 2010 | 12 Comments | ]

Algunos se desviven por ganar followers en Twitter. Otros eligen LIDERAR en silencio equipos no + de 10 pers. Chapeau por estos últimos.

Fernando Polo (@abladias)

Hace algunos meses le compré a mi hija, Charlie y la fábrica de chocolate. Le encantó la película y también Johnny Depp. Desde entonces le gustan todas las películas en las que Depp aparece, incluso Sweeney Todd. Aunque puede que lo que realmente le guste sea la estética de Tim Burton. No se que es más preocupante.

El caso es que Charlie y la fábrica de chocolate me pareció una buena metáfora de lo que ocurre en dospuntocerolandia. La película cuenta la historia de un misterioso personaje, Willy Wonka que es propietario de una fábrica casi mágica. Un día decide invitar a aquellos niños que encuentren los billetes dorados que ha incluido en cinco de las tabletas de chocolate que vende. A partir de ahí se desata en todo el mundo la locura por encontrar esos “tickets” que les abran las puertas de ese lugar. Hay poderosos que gastan fortunas para encontrar uno de esos billetes y también personas que solo pueden comprar una tableta.

Ya se que cada persona tiene su motivación para estar en La Red y que no todos tenemos los mismos objetivos ni razones. Sin embargo, creo que aquí se da con frecuencia esta tendencia a buscar uno de esos escasos billetes dorados. Parece que hay que consumir, o al menos adquirir, todo el chocolate 2.0 posible para aumentar las posibilidades formar parte de esa élite que entrará en la fábrica de Willy Wonka.

Como ocurre en la película, de los cinco que consiguen entrar, cuatro de ellos son hijos de personas con suficientes medios como para aumentar las probabilidades de encontrar los billetes. También en La Red hay un puñado de personas bien situadas a las que constantemente se cita en todas partes. Pero pertenecen a esa élite geográfica, formativa, profesional o económica que puede permitirse adquirir el “chocolate” suficiente para aumentar sus opciones. El resto tiene que conformarse con probar suerte (y desilusionarse).

Ya digo que esta es solo mi opinión y no será generalizable. Pero cada día me siento menos cómodo hablando “a quién quiera escucharme” para encontrar un “billete dorado” posiblemente inexistente.  Sin embargo, estoy más a gusto dirigiéndome a quienes realmente están interesados en lo que hago.

Creo que en dospuntocerolandia nos hemos olvidado del placer de tomar el chocolate porque estamos centrados en encontrar un “ticket” que nos abra una puerta a nosesabedonde.

Lo cierto, y esto también es una opinión personal, es que si hiciese un recuento de las personas con las que “me relaciono de verdad” saldría un grupo más o menos grande pero  más o menos estable desde hace algunos años. Y me gusta establecer el contacto directo siempre que sea posible. No soy partidario de establecer conversaciones públicas (Twitter, Facebook,…) con personas con las que puedo mantener relaciones directas. Algunos dirán que eso es poco 2.0 pero a mi me parece lo más lógico del mundo.

Creo que Twitter se ha convertido en algo parecido a una Caja Negra de avión. Es algo que puede explicar un accidente si se produce. Pero el resto del tiempo está llena de conversaciones intrascendentes con las que se pretende conseguir esa cifra de followers, ese puesto en un ranking que aumente las opciones de conseguir ese billete dorado.

Creo que es poco natural esta tendencia a relacionarnos con grupos de personas más grandes de lo humanamente gestionable. No se si será una tendencia o no, ni me importa demasiado, pero si fuese un artista, mi intención iría más por “actuar” en pequeños locales que en grandes estadios. Quizás no consiga el billete dorado, pero al menos disfrutaré con el chocolate.