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Articles Archive for abril 2010

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[30 abr 2010 | 9 Comments | ]

En el post anterior hablaba del último libro de Malcolm Gladwell y hoy tengo que volver a hacerlo porque uno de sus capítulos trata un asunto con el que no puedo estar más de acuerdo y que, como explicaré, tiene mucho que ver con la creación de un modelo de Marca Personal.

Gladwell cita al autor de El cisne negro para explicar la importancia de tener un método.

La clave no está en tener ideas, sino en tener la receta para manejarlas. No necesitamos moralismos. Necesitamos un conjunto de trucos, un protocolo que estipule precisamente lo que debe hacerse en cada situación. Una vez construido el protocolo, ya podemos decir: “No me escuches a mí, escucha al protocolo”

En otro capítulo, Gladwell dice:

Si una revolución no es accesible, tangible, replicable, ¿Cómo diablos va a ser una revolución?

Curiosamente, Seth Godin en ¿Eres imprescindible? que estoy leyendo ahora, dice:

He aquí la ley: todo proyecto, si se divide en partes lo bastante pequeñas y predecibles, se puede completar casi a cambio de nada.

Por último, cito al tercer gurú y posiblemente el más influyente de los tres ;-), Alfonso “Yoriento” Alcántara twitteando un evento de coaching:

Decirle a alguien cómo debería ser, es un sermón; explicarle cómo podría llegar a serlo, es metodología. Menos doctrina y más técnica.

Digo todo esto porque desde el principio de mi proyecto he tratado de encontrar una forma de protocolizar el Branding Personal. Creo que es fundamental tener un método replicable, reproducible y transferible para conseguir que cualquiera pueda aplicarlo al mínimo coste posible.

Existe una tendencia a convertir cualquier materia o concepto en algo místico, solo accesible a unos pocos elegidos (por ellos mismos). Creo que parte de la culpa del deterioro de conceptos tan interesantes como el coaching es que se utiliza más como arte que como ciencia. Parece que depende más del que lo ejecuta que del propio modelo. Evidentemente esto permite que algunos espabilados se forren vendiendo algo que es de puro sentido común. Por eso les interesa mantener ese aura de seres que han alcanzado un nivel superior de sabiduría.

Me temo que en este querido país nuestro se valora más la clásica improvisación ibérica (nuestro gobierno es un digno representante) que la aplicación de modelos, programas, planes y proyectos. Aquí funciona más el Trolololo que el protocolo. Y así nos va.

Podemos pensar que tener un método para hacer las cosas nos puede restar “frescura” o creatividad. En realidad es todo lo contrario. Una cosa es seguir una serie de etapas y otra muy distinta es no tener grados de libertad. Al estar limitados a un número reducido de alternativas es cuando debemos ser más ingeniosos.

Mi concepción del Branding Personal es similar a un proyecto de ingeniería en el que se gestionan unos recursos limitados para alcanzar un objetivo: el posicionamiento personal o profesional.

Y en esta vida, todo, incluso lo más “intangible” puede descomponerse en pasos más sencillos, manejables y concretos.

Conceptos como la felicidad o el éxito pueden descomponerse en elementos simples, y estos, a su vez, pueden alcanzarse mediante tareas o acciones concretas. ¿No te ves capaz de hacerlo? Seguro que sí, lo que posiblemente no tengas es la actitud o la voluntad de actuar y de ponerte en marcha. ¿O no?

Gladwell también hace una crítica a la obsesión por el talento y los “listillos” que han sido tan valorados en los últimos años. Dice que empresas como ENRON se obsesionaron por contratar y dar toda la libertad del mundo a “cerebritos con talento” que acabaron jodiéndolo todo. La conclusión de Gladwell es que son las organizaciones bien estructuradas, y no las lumbreras, las que sacan adelante las empresas.

El mito del talento presume que la gente inteligente hace inteligente a una organización. Pero es mucho más frecuente que ocurra al revés.

Por eso, si quieres poner en marcha tu proyecto de posicionamiento de Marca Personal no escuches cantos de sirena de iluminados. Todo es mucho más sencillo.

Al no depender del “ARTE” de un iluminado podrás ser tu mismo quien diseñes tu propio proceso de posicionamiento personal o profesional.

Un proyecto, una estrategia te permitirá:

  • Generar confianza en los demás al detectar que saben por donde vas
  • Generar confianza en tí mismo al tener claro lo que vas a hacer
  • Generar mejoras en el proceso a medida que lo aplicas
  • Minimizar el elemento emocional al desglosar tu plan en etapas objetivas
  • Ser más eficiente al evitar la dispersión
  • Ser más regular al aplicar rutinas establecidas

En resumen, creo que necesitamos menos líderes carismáticos, menos “talentosos” y expertos en talento y muchos más profesionales planificadores, protocolizadores y con dos dedos de frente.

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[27 abr 2010 | 7 Comments | ]

Aunque las fuerzas de la superficialidad empujan con fuerza, sigo luchando para mantenerlas a raya. Creo que hasta ahora he podido evitar que el concepto de Marca Personal se confunda con la gestión de la imagen o el aspecto externo (real o virtual).

Creo que he dejado claro que la Marca Personal es algo que va de dentro a fuera de la persona. Que lo que vemos de los demás es solo un reflejo de lo que tienen dentro (“La cara es el espejo del alma”, “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”, “El hábito no hace al monje”).

Por eso creo que es importante cuidar el lenguaje. Con frecuencia decimos (yo también) que el Branding Personal es la gestión de la imagen que los demás tienen de nosotros. Pero creo que habría que hablar más del RECUERDO que les queda a los demás de nosotros. Como dijo alguien, “lo importante no es el hueco que ocupas cuando estás, sino el espacio que dejas cuando te vas”.

Un recuerdo es un conjunto de percepciones que van más allá de lo visual. Si nos quedamos con lo superficial acabaremos influyendo negativamente en nuestro entorno. Si pensamos y hablamos así, seguiremos basándolo todo en un elemento parcial y menor de lo que somos.

Los programas basura de neardentales y siliconadas que se basan en el aspecto, en la forma y no en el fondo, son una consecuencia de esto.

Pensaba que lo bueno de Internet era que, por fin, podríamos valorar a los demás antes de hacer un juicio sobre el aspecto. Pero al final está ocurriendo lo contrario.

Nos encontramos con que los procesos de selección se basan, al menos en un primer momento, en el impacto visual (el CV, la carta o la persona misma) que tiene el seleccionador. El de R2H2 realiza el papel de portero de discoteca y te puede descartar por el color de tus calcetines.

Esta semana leí otro excelente libro de Malcolm Gladwell. El penúltimo capítulo (La red del chico nuevo. ¿Qué nos dicen realmente las entrevistas de trabajo?) explicaba lo absurdo e inutil de los procesos de selección habituales. Creo que los responsables de la búsqueda de profesionales deberían trabajar un poco y dedicarse a investigar a los candidatos en lugar de juzgarlos (y descartarlos) por la longitud de su pelo.

Me da la sensación de que los headhunters se ven como una combinación de PsychEl Mentalista y el de Miénteme. Me temo que consideran que unos años en la facultad de psicología les valida para hacer juícios sobre la capacidad profesional de una persona. En realidad les diría que no se les paga para pensar. Que lo que tienen que hacer es buscar información objetiva del candidato en lugar de basarse en sus prejuícios y temores.

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[23 abr 2010 | 10 Comments | ]

La mayor parte de las series de televisión y de dibujos animados de éxito tienen unos personajes bien definidos, con un posicionamiento y una Marca Personal muy clara. Los más conocidos llegan a convertirse en estereotipos.
Cuanto más claros dejen sus valores y objetivos, mejor nos identificaremos con ellos o, en caso contrario, mejor podremos odiarles sin problema.

Una de las series de dibujos de los últimos tiempos que más “chicha” tiene es Bob Esponja. En algún lugar he escuchado que esta serie fue concebida inicialmente para adultos. Pero da lo mismo, si “lees” entre lineas verás que tiene algunos mensajes que van directos a la linea de flotación de muchas de nuestras convenciones asumidas. Hay algunos diálogos que te hacen pensar y reir al mismo tiempo. Es algo así como un Dilbert para críos.

Bob Esponja es un profesional que ama su trabajo. Su vida no tiene sentido si, por alguna razón, debe dejar su empleo. Incluso las vacaciones son un suplicio para él. Para Bob, su espátula es el equivalente a la Blackberry o el iPhone de muchos de los profesionales que conozco. Una perdida o una rotura, es uno de los mayores disgustos que se puede llevar.

Ahora que, a falta de mejores condiciones en el empleo, nos tratan de venden eso de La felicidad en el trabajo, propongo a Bob como santo patrón.

Pero a Bob nos lo presentan como un ingenuo, un idealista, un  ¿Bobo?. Es un candidato idóneo para los escritores de autoayuda. La foto que adjunto pertenece a un capítulo en el que dice que “todo está en la Imaginaciooooooon (mientras traza un arco iris con sus manos)”. Trata de demostrar a Calamardo que todo está en tu mente, que con una simple caja de cartón, puedes ser feliz. ¿No os suena todo esto?

Bob Esponja es el profesional comprometido con el que sueñan los de R2H2. Un individuo que daría la vida por su empresa sin pedir nada a cambio. Una persona que ni quiere ni puede ver más allá de lo que ha hecho toda su vida. Es de esos que te mirarían con desprecio si se te ocurre decir que hay vida más allá de la empresa. En lo profesional, Bob Esponja no tiene marca propia, su Marca Personal es la de su empresa. Su mayor objetivo vital es aparecer en el cuadro de honor de la organización. El problema de Bob Esponja es que para él, su vida es su trabajo y viceversa. Y si un día deja de estar en nómina (nominado), si tiene que hacer la cola del INEM en Fondo de Bikini, posiblemente se hunda.

Calamardo Tentáculos es un profesional quemado. Para él, su trabajo como cajero de El crustaceo crujiente es solo una forma de ir tirando. Es un trabajo alimenticio. Calamardo si tiene sueños, intereses elevados. Quiere una vida mejor. Le hubiese gustado ser un buen clarinetista. Sin embargo, ha tirado la toalla. Le repatea ver cómo Bob puede ser feliz en un trabajo de mierda como el suyo.

Conozco a muchos profesionales así. Personas que dejaron de luchar muy pronto. Gente que a los 35 ya se considera acabada y que a los 45 ya está esperando que le jubilen. El problema es que no es cierto ni lo primero ni lo segundo. Nadie está a acabado ni a los 35, ni a los 55, ni a los 85. Pero tampoco va a jubilarse nadie en una empresa.

Calamardo tiene los objetivos y la visión para diseñar una estrategia de Marca Personal. Pero no tiene motivaciones, tiene motivos para ponerse en marcha. Y los motivos (estar descontento u odiar tu trabajo) no son buenos impulsores.

El Señor Cangrejo es el empresario, el estereotipo de patrón que es capaz de todo por el dinero. Es el único que ha tenido claro lo que quería hacer y se ha puesto en marcha para conseguirlo. Posiblemente es una de las Marcas Personales más claras. Tiene un objetivo, tiene unos valores o prioridades y hace lo que, en su opinión, hay que hacer. En el fondo no es mala persona, pero a la hora de tomar una decisión, lo tiene claro. Y eso genera confianza y credibilidad. Aunque no te guste lo que haga.

Arenita es practicamente el único personaje femenino protagonista en la serie. Es una ardilla científica que vive en una especie de base submarina. Supongo que es lógico que sea una “mujer” la que represente la sensatez.

Este es solo un post para desengrasar, pero espero que los padres y madres hayaís visto cosas como estas o empezaré a pensar que soy incapaz de desconectar de mi trabajo, como Bob Esponja. ;-)

ACTUALIZACIÓN:

En el post original no cité a Patricio porque todo indica que está fuera del mercado laboral, seguramente está recibiendo algún subsidio. Es el Ni-Ni de la serie. Quizás se deba a una discapacidad que le impide realizar cualquier trabajo intelectual que requiera concentración. Vive en una solución habitacional en unas condiciones más precarias que el resto de protagonistas, pero parece que la falta de reconocimiento no le impide ser tremendamente feliz.

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[23 abr 2010 | 6 Comments | ]
Hoy es Marketing (Bilbao), 13 de Mayo

Personal Branding: el individuo como potenciador de la empresa.

13 Mayo 2010, Bilbao, Palacio Euskalduna Jauregia

Avda. Abandoibarra, 4

48011 Bilbao

Toda la información aquí

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[23 abr 2010 | No Comment | ]
Marca Personal en Murcia, 2 Junio

El 2 de Junio estaré en Murcia hablando de Marca Personal

Marca Personal: Cómo convertirse en la Opción Preferente

Estrategias de Posicionamiento Profesional y Reconocimiento Personal

Aunque es un evento para antiguos alumnos de ESIC, puede haber algunas plazas libres.
Fecha: Miércoles 2 de Junio
Horario: de 19.00 a 21.00h
Lugar: CROEM. Confederación Regional de Organizaciones
Empresariales de Murcia
C/ Acisclo Díaz, 5C
Pincha aquí para más información

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[22 abr 2010 | 2 Comments | ]
Universidad de Alicante, 29 de Julio

CAMBIO DE FECHA: Mi intervención será el 29 de Julio en lugar del 30.

Cómo afrontar la búsqueda de empleo en tiempos difíciles

Yo hablaré sobre El concepto de marca personal o personal branding. Además va intervenir Alfonso ”Yoriento” Alcántara en otro taller. Así que creo que nos lo vamos a pasar todos muy bien

Más información aquí

Dospuntocero, Marca Personal TV »

[20 abr 2010 | 10 Comments | ]

Uno de los tópicos que manejamos los que nos dedicamos a esto del Branding Personal es el de la capacidad de estar a un clic de todo el mundo a coste casi 0.

Tal y como nos lo cuentan (y lo contamos), cualquiera con una conexión a La Red y dos dedos de frente puede dar a conocer sus ideas y proyectos. En algunas ocasiones, suelo pedir a un alumno en clase que cree su propio blog en blogger.

La realidad no suele ser tan bonita. Acepto que en menos de un minuto puedas crear tu propio blog en blogger. Acepto que puedas crear una cuenta en Twitter o Facebook con relativa facilidad. Pero a partir de ahí todo se complica. Nada es tan sencillo como nos lo cuentan (y contamos). Ni siquiera para quién lleva años en esto y además disfruta con ello.

Como ya he comentado aquí, en Diciembre decidí cambiar el blog. Lo que, en teoría, debería haber sido algo rutinario, se ha convertido en una aventura.

Si navegas un poco, verás que la red está llena de gente que habla maravillas de WordPress, de Linkedin, de Facebook y de lo facilísimo que es todo. Te hacen pensar que si no estás en esto es que eres un inutil o un sociópata (o ambas cosas). Pero lo cierto es que nada es tan sencillo. Siempre falla algo.

Hashtags, pingbacks, FF, RT, DM, permalinks, followers,… Hay todo un nuevo lenguaje que nunca llegas a conocer del todo porque siempre está cambiando. Surgen normas de etiqueta en la red. Aparecen “legisladores” que definen el ratio adecuado entre followers y following. Las herramientas cambian sus formatos.

Y todo junto lo va complicando todo. No se trata solo de pensar en el título que le vas a poner a tu blog.

Y eso nos ocurre a los que estamos “dentro”, así que imagina lo que pueden pensar quienes no han utilizado no ya estas herramientas sino un ordenador con internet.

Y no estoy hablando de contenidos, de lo que vas a decir, de como vas a posicionar tu Marca Personal, esa es otra historia.

Para muchos, el siguiente paso es, dejarlo o pedirle a alguien que te ayude. Esto último puede implicar pagar por ese servicio. Por lo tanto, la gratuidad de La Red o lo interesante de depender de tí mismo o de llegar a todo el mundo a coste casi 0, deja de ser cierto. Ya no solo hay una barrera técnica sino también económica. Y salvo que puedas pagarlo o disponer de tiempo (y ganas) para meterte en esto, es muy probable que abandones.

No digo que haya que descartar el uso de Internet para posicionar tu Marca Personal. Ni mucho menos. Creo que es la herramienta más eficaz después del contacto personal directo. Sin embargo, creo que es peligroso generar unas expectativas de facilidad de uso que luego no se cumplen.

Si se quiere divulgar el uso de La Red, creo que sería más honesto y eficaz decir que esto es relativamente asequible en aprendizaje y coste económico. Pero venderlo como la panacea universal puede acabar creando más rechazo que simpatía.

NOTA: Gracias a Enrique Brito, Jose Miguel Bolivar o Andres Karp por sus consejos personales o virtuales a la hora de cambiar la web.

NOTA2: Respecto Ayn Rand.

Acción y Reinvención, Escaparate »

[16 abr 2010 | 21 Comments | ]

Con frecuencia, especialmente cuando empecé con esto del Branding Personal, recibía mensajes y comentarios que decían algo así como: “Pues esto que cuentas ya lo había pensado yo” o “Lo que dices se me había ocurrido a mí antes”. Y seguramente tenían razón.

Cuando eso ocurría, me venían a la mente varias ideas. Una de ellas era que en realidad yo no había inventado nada, solo había ordenado unas cuantas ideas existentes desde que existe el ser humano. Pero también me preguntaba porqué esas personas no habían hecho algo para dar a conocer lo que pensaban.

Con el tiempo me he dado cuenta de que lo dificil no es generar ideas, sino ponerlas en marcha y darlas a conocer. He comprobado como el sentido del ridículo o la sensación de vergüenza ha sido más letal que la falta de recursos. Y eso se aplica a los emprendedores, a los “empleados” y a los desempleados.

Quienes han tenido y han dejado una Marca Personal a lo largo de la historia han sido capaces de salir de su caparazón y empezar a contarlo a quién les ha querido escuchar.

Muchas veces vemos personas de las que decimos “¡Vaya huevos/ovarios tiene este/esta!”, “¡Que tonterías está diciendo, eso no va a tener éxito aquí jamás!”. Hasta que un día te levantas y ves que aquel iluminado está en todos los sitios.

Creo que la obsesión por la imagen externa, por el qué dirán o por el miedo al desprecio están haciendo mucho daño. Hacen falta menos asesores de imagen y más expertos en patadas en el culo que te den ese empujón que necesitas.

En La Red también está ocurriendo algo parecido. Hay tanta gente pasando tanto tiempo haciéndose VER que se olvidan de hacerse OIR. Entiendo que vivimos en el mundo de la imagen. Pero creo que quienes han dejado marca en la historia se han dado cuenta de que un medio es eso, un medio y no un fin.

En los últimos meses he hablado con decenas de personas con ideas geniales. Hombres y mujeres que se comerían el mundo… si no pensasen que el mundo se les va a comer a ellos.

Las excusas de esas personas para no posicionar su Marca Personal son interminables (algunas muy creativas). Soy muy joven (me dicen los de 25), soy muy mayor (me dicen los de 45), soy mujer, soy extranjero, no soy licenciado, no tengo experiencia, me falta mucho por aprender…. El resultado de cada una de esas excusas o de una combinación de varias de ellas es: La Paralización.

Y mientras tanto, algún “sinvergüenza” con un aspecto poco comercial, estará contando (en un blog, un video, una reunión, una entrevista, una conferencia,…) una idea similar a la tuya al mundo. Y entonces pensarás, “eso ya lo había pensado yo antes”. Si, pero no hiciste nada porque te dió “corte” o pensaste que se reirían de tí, te odiarían o perderías algunos amigos, clientes o “empleos”.

Por mi trabajo he tenido la oportunidad de conocer mucha gente de esa que, a priori, consideramos importante, incluso “superior”. Con el tiempo te vas dando cuenta de que jamás debes ponerte a tí mismo en una posición mental inferior. Me he encontrado con auténticos gañanes con masters de Harvard  y con ejecutivas agresivas clónicas a las protagonistas de Sexo en NY que eran incapaces de juntar dos palabras sensatas.

Así que no te quites importancia, no tengas miedo, tírate a la piscina. Ya te digo que más de una vez vas a tener la sensación de ridículo, vas a desear que te trague la tierra. Pero la mayor parte de las veces vas a encontrarte con gente que va a pensar: “La verdad es que este/a tío/a tiene unas ideas interesantes. ¿Cómo no se me habían ocurrido a mi antes…?”.

Recuerda, en esto del Branding Personal, hay que tener muy poca vergüenza.

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[13 abr 2010 | 12 Comments | ]

Tengo 43 años, así que, si en lugar de vivir en Alicante, hubiese vivido en Madrid en los 80, podría decir que yo formé parte de La Movida. Sería mentira, pero no sería el primero ni el último en subirse al carro.

Dicen que La Movida empezó a morir el día en que se popularizó. Dicen que a partir de aquel momento las instituciones y algunos listillos se apoderaron del concepto y lo despojaron de su autenticidad y valor. El movimiento se desnaturalizó y perdió el espíritu que lo puso en marcha para convertirse en una manera de que algunos espabilaos hiciesen dinero.

Este proceso de degradación es aplicable a cualquier concepto o herramienta de gestión. Es más acelerado cuanto más popular y “rentable” puede llegar a ser. Ha ocurrido con la consultoría, con el coaching, con el liderazgo, con la formación,…

En todos los casos hay un grupo de pioneros y auténticos profesionales enamorados de lo que hacen, pero siempre aparecen “espontáneos” con el signo del dolar en los ojos que no entienden nada pero que lo joden todo.

No es un problema de competencia sana. Creo que una categoría de productos o de servicios se desarrolla si hay una rivalidad entre competidores que tienen los mismos valores y creencias.

Lo que destruye un concepto son aquellos que utilizan una denominación para vender su mercancía defectuosa. Son los parásitos que se suben a un carro que algunos llevan mucho tiempo arrastrando. 

Con el Branding Personal está ocurriendo el mismo fenómeno. Cuando hace seis años empecé con esto, lo hice para ganarme la vida, si, pero también para cambiar las cosas. Me planteé el concepto de Marca Personal como una forma de dar poder a las personas frente a las organizaciones, de luchar para dejar de ser números, estadísticas, votos o códigos de barras y volver a convertirnos en seres humanos.

Para conseguirlo no he dudado en dar caña a quienes he considerado que nos están aborregando. Incluso a sabiendas de que son quienes me tendrían que “comprar” mis servicios. Pero creo que ha merecido la pena.

Siempre he visto el Branding Personal como la elaboración de una estrategia combinada de técnicas y herramientas para conseguir un resultado de posicionamiento y de influencia personal. Si eso se hace bien, se consigue tener dejar una marca en tu entorno.

En los últimos meses he visto surgir como setas a personas que dicen que ”venden” Marca Personal. En realidad lo que hacen es vender alguna de las herramientas con las que se crea esa estrategia. Redes Sociales, Imagen Personal, “Portfolio”, Marketing… Pero eso no es ni Marca Personal ni Branding Personal.

Hace unos días estuve charlando sobre todo esto con un grupo de profesionales de esos que consideramos “de alto nivel” y que tienen “CONTACTOS”. Casi me dan ganas de llorar. Todo lo que han entendido del concepto es que hay que tener una imagen “adecuada”. Para ellos, la Marca Personal tiene más que ver con la Cirugía Plástica o el color de la corbata que con la defensa de tus principios o la realización de un buen trabajo.

La solución a todo esto ya la he comentado aquí en varias ocasiones. Si no quieres que tu nombre se asocie a un concepto, debes conseguir que se asocie a una solución y a una forma de hacer las cosas. Tú eres la única barrera de entrada infranqueable. Y tu nombre es la única marca que solo depende de tí.

Creo que lo importante es tener algo que ofrecer, algo que merezca la pena. El aspecto debe ser suficientemente digno como para no perjudicarte, pero nada más. Llevo años luchando para que se aprecie  a la gente por lo que ES y no por lo que APARENTA. Ese es el trasfondo de mi forma de ver el Branding Personal.

NOTA: En relación con lo anterior, sabéis que no me gusta hablar de las cuestiones estéticas ni creo que haya que dar a la imagen (física o virtual) más importancia que la que tiene. Así que solo diré que he cambiado la web (obligado por Blogger) y espero que os guste, pero sobre todo que os sea más manejable. Quiero ir añadiendo muchas cosas y cambiando el resto, pero poco a poco.

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[9 abr 2010 | 8 Comments | ]

A pesar de todo lo que ha caido (y sigue cayendo), sigue habiendo directivos de multinacionales que siguen contando aquel viejo chiste de “lo más importante de mi empresa son las personas” o “Nuestro principal activo son las personas” y lo hacen sin descojonarse.

Creo que salvo escasas excepciones, las grandes empresas hace mucho que pasaron de su gente, de quienes realmente hacen el trabajo.
Cuando, hace años, dejaron de considerarnos como personas y nos convirtieron en recursos o números de empleado debimos sospechar la que se nos venía encima y ponernos las pilas.

Estamos a un paso de no ser, ni siquiera, recursos de producción. Eso lo van a empezar a hacer las máquinas o peor aún, otros seres humanos muy alejados de nosotros, pero mucho más baratos que nosotros e incluso que las propias máquinas.

Durante décadas o siglos nos han dicho que el trabajo es sagrado, que tener un empleo es lo mejor que te puede pasar, que una empresa va a cuidar de tí. Pero todo eso hace mucho que dejó de ser así.

Pero el trabajo es un castigo divino (“te ganarás el pan con el sudor de tu frente”). Es algo que debes hacer para poder, primero sobrevivir y luego vivir. Las empresas y los empleos son solo fuentes de ingresos. Si nosotros somos recursos de producción para las compañías, nosotros debemos pensar en ellas como recursos de financiación.

Deja de pensar que la empresa va a cuidar de tí y empieza a cuidarte tu solito. Deja de pensar como un EMPLEADO (utilizado, usado) y empieza a verte a tí mismo como una empresa unipersonal.

Cuando esperas que otros asuman el papel de padre o madre, inmediatamente delegas la responsabilidad de tu vida y tu profesión en ellos.

El rol de los nuevos profesionales con Marca Personal es el de microempresas que aportan valor. Si eres capaz de ser percibido como alguien que es capaz de

INCREMENTAR (Ingresos, beneficios, eficiencia, visibilidad,…)
REDUCIR (Costes, quejas, tiempo, riesgos,…)
MEJORAR (Productividad, servicio, moral, habilidades,…)
CREAR (Estrategias, sistemas, productos, negocios,…)

entonces no tendrás límites.

Si consigues desarrollar una oferta profesional y una Marca Personal potente, tu valor en el mercado lo vas a definir tú y no un burócrata en una entrevista de trabajo. En ese momento dejarás de pedir un empleo y empezarás a ofrecer un producto.