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Química recreativa XXVIII: Redes Sociales y disoluciones sobresaturadas

21 enero 2010 7 Comments

Cada vez con más frecuencia paso de la indiferencia al odio al ver algunas campañas de publicidad. Vemos por todas partes el eslogan de “Porque yo no soy tonto”, pero cuando cometes el error de darle una oportunidad a la empresa que lo publicita siempre acabas dándote cuenta de que lo eres.
Este pasado verano, uno de los anuncios desagradables al principio y vomitivos al final fue el de una entidad financiera que terminaba con la estúpida cancioncilla de “Ya lo sabiaaaa”. Habían saturado a la audiencia, al menos a mí.

En la facultad de química nos enseñaron a hacer disoluciones de todo tipo.
Había disoluciones diluidas en las que había poca sustancia disuelta. Concentradas, en las que había más sustancia.
Saturadas, en las que ya no se podía disolver más.
Y sobresaturadas, en las que todo lo que añadieses se iba al fondo (precipitaba).

En el mundo de La Red y de los “Social Media” hace tiempo que se pasó de la información diluida a la concentrada.
Los contenidos, los enlaces, las ideas y las citas (Twitter se ha convertido en una “casa de citas”) se repiten y repiten.
Los decálogos, recomendaciones y listas de consejos se cortipegan hasta el aburrimiento.
Cualquier indocumentado que no ha demostrado nada en su profesión se dedica a dogmatizar y dar consejos a las empresas utilizando ideas que acaba de leer a un gurú “yankee” de moda.
Se ha llegado a la saturación.
Pero, al menos yo, ya he llegado a la sobresaturación. Por mucha información que añadas al disolvente, acaba precipitando.

Por mucho cloruro sódico o sulfato de cobre (followers, amigos, contactos,…) que añadas, no consigues una mayor concentración. Simplemente se va al fondo.

Siempre puedes modificar las condiciones de presión y temperatura (La solubilidad de casi todas las sustancias sólidas en líquidos, aumenta con la temperatura) para que “quepa” un poco más. Pero eso implica un aporte de energía que quizás no puedas permitirte.

Creo que el camino ya no es añadir más “soluto” (contenidos e información) a La Red (disolvente). La cantidad de ruido existente impide que se pueda acceder con facilidad a la información valiosa y el medio se vuelve ineficaz (sobresaturado).

Suelo decir que se ha confundido “Tejer la red” con “Echar la red”. Una red de contactos se crea, se construye y se cuida. Sin embargo, la mayoría está echando la red a ver si pesca algo, a ver si hay suerte y entre toda la porquería que se arrastra hay algo valioso. Y eso es muy ineficiente. Hay que volver a la caña de pescar y olvidarse de la red.

Para un profesional que quiera posicionar su Marca Personal creo que empieza a ser poco eficaz dedicarse a echar más información y contenidos al disolvente. No se trata de jugar más a la lotería (estar en todas las Redes Sociales y en todos los saraos dospuntoceriles). Se trata de enfocar mucho más el tiro y las energías.

Esto puede sonar muy políticamente incorrecto, pero creo que, para que empiecen a otorgar valor a lo que haces, hay que buscar un cierto grado de exclusividad y singularidad. Una estrategia de Branding Personal en la que te subas al carro de esa mayoría minoritaria de pensamiento único que es dospuntocerolandia puede ser muy agradable pero poco eficaz.

Por lo tanto, puedes hacer dos cosas, tienes dos opciones:

Primera, te buscas un disolvente puro o poco concentrado en el que tu aportación pueda ser relevante. En el “decadente y casposo” mundo 1.0 hay mucho sitio todavía.
O segunda, te dedicas a aportar energía (tiempo, dinero, recursos,…) para conseguir disolver un poquito más de tu sustancia. Pero me temo que esta opción se puede convertir en una trampa. Cuando dejes de “calentar”, todo se irá al fondo.

Tu decides.

NOTA: Por lo visto los señores de Twitter quieren eliminar tu cuenta si no eres suficientemente activo. Es el equivalente a, “si no vas a consumir, vete de mi bar”. Si señor, eso es fenomenal, o sigues saturando La Red y aumentando el valor de nuestro invento o no te queremos aquí. Twittead, twittead malditos. Hay que seguir contaminando (con información) para que algunos se diviertan y/o ganen dinero. Viva la sostenibilidad.

7 Comments »

  • David Martín Morales said:

    Aunque lo he puesto en Twitter y acabará disolviéndose, sólo decirte que estoy de acuerdo punto por punto.

    Las redes sociales están provocando una saturación y un "gurusismo" que a mi ya me satura y empiezo a actualizar como he hecho hoy, con 10 blogs de usabilidad (descubiertos gracias a Twitter he de reconocerlo)el bloglines.

    Saludos!

  • Anonymous said:

    Buenas reflexiones que me generan otras. Navegando por la Red, he visto un reportaje a un 'coach certificado' que explicaba las bondades de su empresa de formación y 'la importancia de estar acreditado por una organización bla bla bla'. Pero lo que este buen señor no decía, era que dos promociones de su publicitado 'master' estaban en tratativas con abogados para exigir una devolución de lo pagado por incumplimiento de lo prometido…, estafa, vamos.
    Pero su presencia -agobiante, ya- en redes sociales, machacando con su supuesta profesionalidad y acreditación, puede convencer a muchos incautos…, antes de disolverse.
    Y para seguir al hilo de este buen post, diría que además de sobresaturar el medio con sus mensajes, lo está 'intoxicando'.
    Dices en el artículo que 'te dedicas a aportar energía (tiempo, dinero, recursos,…) para conseguir disolver un poquito más de tu sustancia. Pero me temo que esta opción se puede convertir en una trampa'. En este caso, nunca mejor dicho.
    Genial tu blog, felicitaciones.

    Pedro

  • Michael Thallium said:

    Andrés:
    muy bueno y humoroso tu artículo “químicopublicitario”. Yo lo he colgado en la pared de Facebook. Soy relativamente nuevo en esto de las redes sociales y aún no he alcanzado un grado de concentración como para precipitarme… no sé, quizás esté “precipitándome” al ampliar mi red de contactos.
    Un saludo muy cordial
    Michael Thallium

  • Francisco said:

    Muy buena comparación Andrés!

    Se nota que sabes de los dos temas y por eso montas tan buena asimilación. Tan sólo un par de cosas políticamente incorrectas:
    - las redes sociales han venido para quedarse, creo. Y su capacidad para comunicar con otros es de ayuda indudable, tu y yo lo sabemos por experiencia propia. Otra cosa es el mal uso, como de todas las cosas se hacen. Parafraseando tu comparación, la clave está no en mucho disolvente o soluto, sino qué componentes se usan para la mezcla (redes + contenido + contactos), no todo vale.
    - por mucha red social, si luego no “rematas” en la realidad física, poco se podrá hacer, a menos que el negocio/tema sea puramente virtual. Luego los que nos tomamos en serio nuestra profesión ya sabemos y aplicamos esto: desvirtualizar es algo habitual en nosotros ;-)

    Ánimo y a seguir así o mejor si puedes! ;-)
    Francisco

  • Andrés Pérez Ortega said:

    Francisco, ya se que te gustan los post de Química Recreativa. Me acordé de tí al escribirlo.

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