Articles Archive for enero 2010
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Es curioso como, a pesar de los años, siguen apareciendo libros y personajes que prometen éxito, dinero, amor o felicidad en un plazo breve de tiempo. Lo que me llama la atención no es la rapidez de los resultados sino el hecho de que garanticen algún tipo de resultado.
Siempre he dicho que el Branding Personal requiere tiempo, trabajo, persistencia y consistencia. Y puede que, incluso siendo disciplinado, cueste alcanzar los objetivos o no se alcancen nunca. Eso ocurre con las Marcas Personales del mismo modo que ocurre con las comerciales.
En esta vida solo sabemos que hay dos cosas seguras, la muerte y los impuestos. Todo lo demás es impredecible. Pero eso no significa que todo sea caótico y aleatorio, simplemente indeterminado.
Solo hay una cosa que podemos controlar (y no siempre), nosotros mismos. Sin embargo, siempre podemos tratar de ejercer algún tipo de influencia sobre el entorno. Porque, en realidad ¿Qué es una marca? simplemente es una forma de generar cierta sensación de confianza, de predecibilidad en un mundo incierto. ¿No es eso una forma de influir, de hacer que otros actúen como deseamos, de reducir los grados de libertad?
No podemos asegurar que alguien vaya a contratarnos, pero podemos aumentar las posibilidades de que lo haga.
No podemos obligar a nadie a que se interese por nuestra idea, pero podemos hacérselo más sencillo.
No podemos cogerle la mano a nadie para que nos señale y nos elija, pero podemos hacer todo lo posible para indicarle el camino.
Todo esto de la Marca Personal, de conseguir convertirnos en la opción preferente y finalmente elegidos, es una “simple” cuestión de probabilidades. Posicionarte como deseas es solo una combinación adecuada de apuestas para conseguir un “premio”.
A todos se nos ha dado unas cartas con las que jugar. Unas son mejores y otras peores, pero siempre podemos hacer algo con ellas si conocemos las reglas (y algunos trucos). Hay algunos que hacen maravillas con unas cartas de mierda y otros son incapaces de ganar con una escalera de color. Los hay que incluso hacen trampas y se sacan cartas de la manga. Pero esa es otra historia.
Si quieres posicionar tu Marca Personal es importante que decidas a qué quieres jugar, cuanto estás dispuesto a apostar y durante cuanto tiempo.
En este momento, hay quien dice que herramientas como Twitter son buenas para posicionar la Marca Personal. Sin embargo, en mi opinión no es una de las mejores apuestas que se pueden hacer para posicionarte. Es sencilla, es rápida, es barata. También es divertida, entretenida y engancha.
Pero en mi opinión, twitter es como el “rasca y gana”, el bingo o una tragaperras. Algo agradable, con recompensa inmediata, relativamente fácil y en la que puedes conocer gente, pero que da premios pequeños y solo si juegas mucho, muchísimo. Hay quién puede dejarse “el sueldo” en una de esas máquinas.
Podríamos comparar los blogs o algunas Redes Sociales “serias” como una apuesta mayor, algo así como las quinielas o las carreras de caballos. Aunque influye el azar, es posible tener un poco más de control o, al menos conocimiento, de las variables que influyen. Eso implica que el premio puede ser mayor y siempre puedes tener algunas pequeñas recompensas.
Sin embargo, si quieres aumentar sustancialmente las probabilidades de éxito, debes hacer apuestas más grandes. Una apuesta mayor implica un coste mayor. Normalmente lo que se pone sobre la mesa no es dinero sino tiempo e ideas.
Conseguir dar una conferencia en un foro apropiado, publicar un artículo en un medio importante o escribir un libro son apuestas de más enjundia. Puedes perderlo todo, pero también puedes aumentar enormemente las probabilidades de ser reconocido como un profesional de referencia.
Por lo tanto, si quieres posicionarte como experto, conseguir el trabajo de tu vida o ese ascenso que se te ha escapado tantas veces, debes elegir bien donde vas a poner tus recursos. Si quieres aumentar las posibilidades de llegar donde deseas debes hacer las apuestas correctas en cantidad y calidad.
Tu decides si quieres “invertir” tus recursos escasos en el bingo, las tragaperras o el “rasca” del mundo 2.0 o decides hacer tus apuestas en otros “casinos” aunque sean 1.0 o 0.5 en los que el premio es mayor.
¡Ah! Y no hagas caso a quienes te dicen que pueden enseñarte a adivinar el número de la Lotería de Navidad.
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Dicen que fue en los años sesenta cuando empezó todo, o al menos cuando se convirtió en una herramienta/metodología fundamental.
Dicen que fueron los grandes proyectos aeronáuticos, el 747, o astronáuticos, llevar al hombre al espacio, los que le dieron el impulso definitivo.
Yo lo descubrí en mi etapa como “Project Controller” en Lucent Technologies y me enamoré de ella.
Me refiero a La Gestión de Proyectos.
Nació por una razón muy sencilla, la necesidad de poner orden y planificar en situaciones complejas, casi caóticas. Era imprescindible en proyectos en los que había que coordinar recursos, personas, tiempos, etc. para alcanzar un objetivo concreto en un plazo determinado.
Desde entonces se aplica a todo proyecto, normalmente de ingeniería o arquitectura, que pretenda tener unas mínimas garantías de éxito.
Tiene detrás toda una metodología, sistemas y protocolos. Puede que parezca muy cuadriculado pero deja mucho más espacio a la creatividad de lo que puede parecer.
Quizás soy demasiado lógico, frío o cabeza cuadrada, pero creo que es no solo aplicable sino también recomendable pensar en la utilización de la Gestión de Proyectos a las personas.
Quizás soy demasiado controlador y metodológico, pero me siento más cómodo diseñando un plan de acción y estableciendo puntos de control, que deseando con mucha fuerza que “el universo conspire para que pueda alcanzar mis objetivos”
Algunos se echaran las manos a la cabeza, pero ¿No se habla siempre de Proyecto de Vida? ¿De Proyecto Profesional?
En realidad, el Branding Personal o cualquier proyecto de posicionamiento de marca, personal o comercial no es más que eso, un proyecto en el que intervienen los mismos factores que en el proyecto Apollo o en la construcción de un puente.
¿Es posible aplicar esta metodología en la gestión de personas? Creo que si. Creo que ha llegado la hora de los ingenieros.
Ahora viene la parte de “hacer amigos”.
Durante años, la dirección de R2H2 y todo lo que lo rodea, coaching, talento, liderazgo, competencias, etc., ha estado dominado por psicólogos. Parecía que todo estaba en la mente, en la cabeza. Daba la sensación de que para que uno consiguiese sus objetivos debería “conocerse a si mismo”, “eliminar barreras mentales”, etc. Pues bien, no digo que no sea necesario, pero es completamente insuficiente.
Si hubiésemos aplicado la psicología y otras metodologías adyacentes a cualquiera de los grandes proyectos, todavía estaríamos motivando a los equipos para que gestionasen adecuadamente sus creencias y motivaciones.
¿No hay nadie más a quién le resulte frío, inhumano e incluso potencialmente peligroso dedicarse a hurgar en el subconsciente para tratar de “reprogramar”, “configurar” el Sistema Operativo Personal?
Dicen que para un martillo todo son clavos. Por eso entiendo que cada cual trate de arrimar el ascua a su sardina, pero si queremos ser prácticos, más vale que salgamos de la caja.
Creo que si alguien quiere alcanzar sus objetivos personales y profesionales debe empezar a pensar con mentalidad de gestión de proyectos. Eso implica que hay que tener en cuenta los recursos con los que cuentas, las personas afectadas o los procesos críticos. Lo que tienes entre las orejas es un recurso, pero no es el único y no siempre es el más importante.
No basta con sentirse muy a gusto consigo mismo y estar encantado de conocerse. Es fundamental relacionarse e interactuar con los “stakeholders” que van a influir en tu proyecto. No basta con hacerse preguntas o utilizar el método socrático. También hay que actuar y hacerlo de una determinada forma.
En realidad, a veces me da la sensación de que muchas de estas herramientas con origen psicologista son fundamentalmente onanistas, “ande yo caliente y riase la gente”. Pero sentirse en rey del Mambo es inutil si no tienes nadie con quién bailarlo ni un sitio donde hacerlo.
¿Hay algo más caótico, complejo o imprevisible que la vida o la carrera profesional?
Quizás ha llegado la hora de los ingenieros.
A medida que voy desarrollando mi modelo, veo que la Marca Personal es un subproceso dentro de un proyecto personal y profesional mayor. Pero de eso ya hablaré otro día.
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Cada vez con más frecuencia paso de la indiferencia al odio al ver algunas campañas de publicidad. Vemos por todas partes el eslogan de “Porque yo no soy tonto”, pero cuando cometes el error de darle una oportunidad a la empresa que lo publicita siempre acabas dándote cuenta de que lo eres.
Este pasado verano, uno de los anuncios desagradables al principio y vomitivos al final fue el de una entidad financiera que terminaba con la estúpida cancioncilla de “Ya lo sabiaaaa”. Habían saturado a la audiencia, al menos a mí.
En la facultad de química nos enseñaron a hacer disoluciones de todo tipo.
Había disoluciones diluidas en las que había poca sustancia disuelta. Concentradas, en las que había más sustancia.
Saturadas, en las que ya no se podía disolver más.
Y sobresaturadas, en las que todo lo que añadieses se iba al fondo (precipitaba).
En el mundo de La Red y de los “Social Media” hace tiempo que se pasó de la información diluida a la concentrada.
Los contenidos, los enlaces, las ideas y las citas (Twitter se ha convertido en una “casa de citas”) se repiten y repiten.
Los decálogos, recomendaciones y listas de consejos se cortipegan hasta el aburrimiento.
Cualquier indocumentado que no ha demostrado nada en su profesión se dedica a dogmatizar y dar consejos a las empresas utilizando ideas que acaba de leer a un gurú “yankee” de moda.
Se ha llegado a la saturación.
Pero, al menos yo, ya he llegado a la sobresaturación. Por mucha información que añadas al disolvente, acaba precipitando.
Por mucho cloruro sódico o sulfato de cobre (followers, amigos, contactos,…) que añadas, no consigues una mayor concentración. Simplemente se va al fondo.
Siempre puedes modificar las condiciones de presión y temperatura (La solubilidad de casi todas las sustancias sólidas en líquidos, aumenta con la temperatura) para que “quepa” un poco más. Pero eso implica un aporte de energía que quizás no puedas permitirte.
Creo que el camino ya no es añadir más “soluto” (contenidos e información) a La Red (disolvente). La cantidad de ruido existente impide que se pueda acceder con facilidad a la información valiosa y el medio se vuelve ineficaz (sobresaturado).
Suelo decir que se ha confundido “Tejer la red” con “Echar la red”. Una red de contactos se crea, se construye y se cuida. Sin embargo, la mayoría está echando la red a ver si pesca algo, a ver si hay suerte y entre toda la porquería que se arrastra hay algo valioso. Y eso es muy ineficiente. Hay que volver a la caña de pescar y olvidarse de la red.
Para un profesional que quiera posicionar su Marca Personal creo que empieza a ser poco eficaz dedicarse a echar más información y contenidos al disolvente. No se trata de jugar más a la lotería (estar en todas las Redes Sociales y en todos los saraos dospuntoceriles). Se trata de enfocar mucho más el tiro y las energías.
Esto puede sonar muy políticamente incorrecto, pero creo que, para que empiecen a otorgar valor a lo que haces, hay que buscar un cierto grado de exclusividad y singularidad. Una estrategia de Branding Personal en la que te subas al carro de esa mayoría minoritaria de pensamiento único que es dospuntocerolandia puede ser muy agradable pero poco eficaz.
Por lo tanto, puedes hacer dos cosas, tienes dos opciones:
Primera, te buscas un disolvente puro o poco concentrado en el que tu aportación pueda ser relevante. En el “decadente y casposo” mundo 1.0 hay mucho sitio todavía.
O segunda, te dedicas a aportar energía (tiempo, dinero, recursos,…) para conseguir disolver un poquito más de tu sustancia. Pero me temo que esta opción se puede convertir en una trampa. Cuando dejes de “calentar”, todo se irá al fondo.
Tu decides.
NOTA: Por lo visto los señores de Twitter quieren eliminar tu cuenta si no eres suficientemente activo. Es el equivalente a, “si no vas a consumir, vete de mi bar”. Si señor, eso es fenomenal, o sigues saturando La Red y aumentando el valor de nuestro invento o no te queremos aquí. Twittead, twittead malditos. Hay que seguir contaminando (con información) para que algunos se diviertan y/o ganen dinero. Viva la sostenibilidad.
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1ªHistoria. Debido al lanzamiento de la última película de Clint Eastwood, ultimamente estamos recibiendo mucha información sobre su argumento. Cuenta como Nelson Mandela consiguió unir a su país utilizando un campeonato mundial de rugby.
Lo que me interesa de la historia no es el campeonato sino la figura de Mandela. Es una de esas personas que siempre aparecen como ejemplo de Marca Personal. La razón de que sea un referente no es una habilidad especial o una capacidad única para manejar las Redes Sociales.
Lo que hace de Mandela una figura que tiene y deja marca es la defensa de sus principios.
Este hombre estuvo encarcelado durante 27 años por defender unos principios y ha sido coherente toda su vida. Eso es lo que lo hace valioso y sobre todo fiable. A diferencia de los politiquillos de Todo a 100 que tenemos que soportar, Mandela ha demostrado que es capaz de luchar por una idea y defenderla pagando un precio enorme.
2ªHistoria. Todos los que tenéis hijos habéis pasado por situaciones como la siguiente. Con frecuencia, los críos, se ponen a hacer el bruto o a jugar con cosas que pueden herirles. Tu se lo adviertes una y otra vez pero ellos siguen. Puede que sea por llamar la atención, por divertirse o por llevar la contraria. El caso es que aunque son advertidos de las consecuencias, no cambian su actitud.
Más pronto que tarde se hacen daño. Entonces es cuando vienen a tí llorando para que les pongas una tirita o simplemente les des un abrazo. Es lo normal. Supongo que este proceso es la forma en que aprenden que todo lo que hacemos tiene consecuencias y que cada uno debe asumir su responsabilidad cuando toma una decisión. También es cuando entienden que si quieren que les tomen en serio deben ser coherentes y consecuentes con sus actos.
3ªHistoria. Con motivo de la cumbre de Copenhague sobre cambio climatico se produjeron las manifestaciones y protestas habituales. Cada uno trató de generar notoriedad como pudo.
Muchas de esas acciones tienen consecuencias legales y quizás por eso son utilizadas por los activistas. Por un lado consiguen visibilidad y por otro pretenden posicionarse como héroes-mártires de su causa.
Uno de esos activistas que trató de tener un momento de fama fue el director de Greenpeace España, Juan López de Uralde. Su acción consistió en meterse en un acto protocolario y sacar su cartelito. Perfecto.
Aparentemente decidió autoinmolarse por una buena causa, por llamar la atención o por llevar la contraria. Pero no midió bien el efecto de su acción o se arrepintió poco después al ver las consecuencias de sus actos. Y ahí en lugar de comportarse como Mandela y convertirse en un ejemplo de coherencia por la causa, empezó a lloriquear y a llamar a papá prensa y papá estado para que le pusieran una tirita. Todavía sigue haciéndolo. Y seguro que no tardaremos en ver un libro (breve) contando sus historias carcelarias en esas tres semanas.
Aunque la privación de libertad siempre es terrible no creo que una celda en una prisión danesa se parezca a las de El Expreso de Medianoche ni a la que alojó a Mandela.
Los 21 días que Uralde estuvo retenido por defender su causa debieron ser terroríficos, no hay más que leer sus declaraciones sobre su situación:
“…una habitación con un lavabo y un sofá cama en la pared izquierda, y una neverita, un armario y una cómoda con una pequeña tele y una radio en la derecha.”
“En la celda piensas, ves la tele, lees un libro, oyes música, te das paseos; lo haces todo muy despacio para que el tiempo pase.”
“Todas las mañanas, un guardia pasaba con un carrito con el desayuno. Siempre lo mismo: té y pan de molde con una loncha de queso, y los domingos café y un bollo.”
¡Madre mía! Si solo le faltaba Internet para sentirse como en un NH.
No digo que para tener una Marca Personal debas convertirte en un martir. Simplemente digo que si quieres que te tomen en serio y generar confianza debes, ante todo, ser coherente con tus acciones. Si no estás dispuesto a pagar un precio, mejor no te dediques a montar numeritos.
Todos los días vivimos situaciones en las que hay que escoger, mojarse o tomar decisiones que implican pagar un precio.
Defender una decisión, mantener tu palabra dada a un proveedor, enfrentarte a un despido injusto, ayudar a un compañero,…
Cada una de esas acciones, en un sentido o en otro, van a definir lo que los demás piensen de tí. Si eres coherente y defiendes tus principios te tomarán en serio. Si no lo haces, simplemente considerarán que no estás a la altura de las circunstancias.
No se trata de ser Mandela. Si este hombre es admirado y tiene una Marca Personal valiosa es por la defensa de su posición.
Pero, si quieres que confíen en tí debes dejar de comportarte como un crío y asumir tu responsabilidad, debes tener principios y defenderlos.
Los principitos solo sirven para llamar la atención pero para poco más.
Dospuntocero, Networking, Sin categoría »
Cuando empecé a hablar a grupos de personas me di cuenta de que algo no funcionaba como esperaba. Quizás vosotros también habéis experimentado que al especializarte en una materia empiezas a incorporar términos y conceptos que acabas asumiendo e incorporando a tu lenguaje. Sin embargo, lo que para tí es familiar, rutinario e incluso “Güay”, para mucha gente es desconocido o ajeno.
Coaching, Dospuntocero, PNL, Linkedin, Networking, Freelance o incluso Branding son conceptos que manejamos de forma habitual. Sin embargo, en más ocasiones de las que imagináis son desconocidas total o parcialmente por la mayoría de la gente. Me he encontrado con grupos de varias decenas de personas, de las cuales solo media docena había oído hablar de Coaching o de Twitter. Gente formada y preparada pero que no ha tenido tiempo o ganas de enterarse.
El ser humano tiene tendencia a asociar lo nuevo con lo que conoce. Eso permite entender el mundo, pero en ocasiones genera más confusión. ¿Hay una metáfora o algo existente que explique completamente y de forma breve y sencilla lo que es un Blog o una Presentación Zen? Seguramente no. El problema es que al final se desvirtúa todo.
Todavía hay algo más preocupante. Cada día surgen nuevas “modas”, tendencias o herramientas nuevas o, en la mayoría de los casos, combinaciones de otras existentes pero a las que se “bautiza” con nombres exóticos. En realidad no aportan nada realmente innovador. El mismo Branding Personal es “solo” una combinación de elementos existentes combinados de una cierta manera.
Y hay algo peor. Hay mucha gente dispuesta a abrazar esas nuevas tendencias y etiquetarse (“marcarse”) con ellas. Toda esta fiebre de “Community Managers”, “Social Media Managers”, “Neuromarketing” o incluso Marca Personal, etc. es el último ejemplo de todo esto.
La mayoría de la gente no conoce ni tiene interés en conocer que es todo eso. Quienes tienen capacidad de pagar por cualquiera de esos servicios quiere comprar una solución, no una etiqueta más o menos “cool” o de moda. Especialmente en estos tiempos en los que no sobra el dinero.
Entre el problema y nosotros hemos colocado a un intermediario:
En lugar de vender el beneficio que somos capaces de proporcionar o la necesidad que somos capaces de resolver, estamos vendiendo herramientas, etiquetas, definiciones extrañas e incomprensibles. No estamos vendiendo nuestra Marca Personal, estamos convirtiendo la herramienta en nuestra marca.
Y eso es muy arriesgado porque las modas pasan, pero tu no (o al menos vas a tardar un poco más en pasar).
Desde el punto de vista de tu Marca Personal, debes aprender a vender las cualidades de persona, no las de la herramienta. Esas herramientas cambian de nombre con demasiada frecuencia y con mucha rapidez y no puedes vincular tu futuro a una moda, una profesión o una licenciatura.
Debes aprender a asociar directamente tu nombre (Tu Marca Personal) a una solución. Independientemente del nombre que algunos “gurús” le pongan.
Tienes que conseguir que quienes estén interesados piensen de una manera parecida a esta:
“Voy a llamar a AQUÉL TÍO/A que me han dicho que es la leche consiguiendo que venda más por la interné”
“El otro día me hablaron de UNA PERSONA que consigue poner las pilas a gente que está estancada en su trabajo. Voy a localizarla.”
“¿Por qué no llamas a AQUEL TIPO que nos dió una charla sobre la forma de conseguir clientes en un acto social?”
“Te voy a presentar a UNA CHICA que ha conseguido cambiar completamente la imagen de mi empresa y estoy vendiendo un 20% más.”
En realidad, a la gente se la suda la forma en que te denomines o etiquetes tu trabajo o profesión. Lo que quieren saber es lo que puedes hacer por ellos. Así que, preocupate por vender la solución y que asocien tu nombre a ella en lugar de subirte a un carro que ya está a punto de reventar.
Dospuntocero, Sin categoría »
Este fin de semana aparecía una noticia en las páginas salmón del El Mundo en la que se hablaba de un escándalo con un millonario relacionado con una empresa de lujo. Al parecer, el señor Patrick Louis Vuitton se ha dedicado a cazar y torturar animales en la finca de un vecino.
En realidad, aunque “trabaja” en la empresa, esta hace tiempo que dejó de pertenecer a su familia. Pero la reputación personal ha acabado perjudicando la corporativa.
El mismo suplemento económico, Tino Fernandez escribe sobre las redes sociales y su influencia en la empresa. En ese artículo cita mi opinión sobre el peligro de dejar que la reputacion dependa de una sola persona.
He dicho aquí muchas veces que el Branding Personal no es algo que pertenezca a los famosos, poderosos o “celebrities”. Todos tenemos Marca Personal y podemos utilizarla en nuestro beneficio y en el de los que nos rodean.
Pero como en tantas otras ocasiones en la empresa, hay quien quiere convertirlo en algo exclusivo, en un beneficio social para algunos directivos. Y luego pasa lo que pasa.
El caso Tiger Woods puede ocurrir, y ocurre, con directivos, políticos y personas influyentes todos los santos días. Y la razón es muy simple, Las PERSONAS SOMOS IMPERFECTAS. Todos tenemos un cadaver en el armario, todos hemos cometido pecados de juventud y todos hacemos tonterías. Si dejas que la reputación de tu empresa, equipo o producto dependa de la imagen de una sola persona, te aseguro que antes o después acabarás pagándolo.
Durante mucho tiempo, las marcas se han construido sobre productos. Productos a los que se podía aplicar un control de calidad, a los que se podía analizar, a los que se podía retirar si la cosa iba mal. Pero las personas no podemos estar vigiladas constantemente, ni se nos somete a auditorías, ni se nos envía a un laboratorio para revisar nuestras especificaciones. Aunque todo esto es lo que R2H2 lleva intentando desde hace décadas.
En estos últimos días hemos visto como Clinton (a pesar de todo) volvió a “pecar”, la mujer del primer ministro de Irlanda del Norte tenía un “lío” con un joven. El cancer de Jobs o las aventuras arriesgadas de Branson son ejemplos de lo que ocurre cuando la reputación de una organización recae en una sola persona. Incluso puede ocurrir que una buena acción sea malinterpretada.
¿Significa esto que las empresas no deben permitir la existencia de profesionales con Marca Personal? No, nada de eso. Lo que digo es que la marca es cosa de todos. Lo que hay que fomentar es que la reputación de la compañía recaiga en todos y cada uno de sus miembros. Todos deben ser evangelizadores pero no debe haber un único mesias. Y para eso, deben compartir valores y objetivos. Pero eso es muy dificil cuando los más jóvenes ven como se trata y como se prescinde de los que ya han cumplido los cincuenta (o los cuarenta, o los treinta,…).
Por lo tanto, creo que si las empresas van a empezar a utilizar las herramientas dospuntocero deberían tener esto en cuenta. La confianza o la credibilidad no se obtiene con la imagen o la opinión o la marca o los twitts de una sola persona (aunque sea el Dir. General o el CEO) o de un departamento de comunicación. La marca es una actitud y se desarrolla con la participación de todos. Eso puede generar problemas y errores, si, pero si la empresa es sana, serán más facilmente perdonables. Esos fallos incluso podrían ser beneficiosos al ser percibidos como excepciones a la regla.
El total debe ser mayor que la suma de todos. Lo que se necesitan son apóstoles, evangelizadores de marca en lugar de mesías.
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Con la entrada del nuevo año, dospuntocerolandia poco a poco empieza a centrarse y a hablar de los temas realmente importantes para la humanidad. No me refiero al paro, o al cambio climático o a la (mala) calidad de la educación o los servicios. No nada de eso. Eso son solo paparruchas.
Lo que realmente es trascendental y relevante es que…(redoble de tambores)…¡¡¡Google va a sacar un teléfono!!! Así que veremos fotos de colas interminables de gente que quiere conseguir uno como si fuese su última oportunidad de conseguir un antídoto que le salve la vida. Seguramente esas personas serían incapaces de hacer algo similar por conseguir un empleo o alguna “tontá” similar, pero joder, es que es un teléfono de Google.
Pero eso no es todo amigos. Por lo visto, Jobs, ese genio, semidios (o dios completo), ese padre o hermano que muchos habrían deseado tener, va a sacar otro “gadget”. Así que, con estos asuntos tenemos contenido para varios meses.
Fuera de bromas, creo que independientemente de la importancia o la relevancia de esos cacharros hay un aspecto que no se tiene demasiado en cuenta a la hora de entender el fenómeno.
A pesar de lo que digan los fanáticos dospuntocerolenses, nada es importante hasta que tiene un efecto en el mundo “real”. Dicen que la prensa está muerta, pero a un twittero con miles de followers se le hace el culo PepsiCola si le dicen que va a aparecer en “los papeles”. Toda la movida del manifiesto habría quedado como una anécdota si los medios tradicionales que tanto desprecian los “early adopters” no se hubiesen hecho eco del asunto. Y los protagonistas estaban encantados de hablar frente a una alcachofa, no había más que verles.
A una escala más reducida hay otros métodos “offline” muy efectivos para posicionar tu Marca Personal. Creo que antes de saltarse varios cursos y tirarse a lo dospuntocero, muchos directivos y profesionales deberían conocer y utilizar eficazmente “los clásicos”. La escritura, la conversación, la oratoria,… y las presentaciones.
No importa la posición que ocupes en el organigrama, las probabilidades de que tengas que hacer una presentación a tus jefes, colegas, clientes o a una audiencia general son muy elevadas.
El software que utilizamos para crear presentaciones es una de las pocas herramientas que requiere que tengas que pensar constantemente de un modo visual. Sin embargo, a diferencia de las habilidades de comunicación verbal, la utilización de imágenes no es sencilla ni nos han enseñado a utilizarlas en el colegio o en escuelas de negocios.
Las presentaciones se han convertido en La Herramienta de comunicación empresarial. Del mismo modo, ideas, proyectos y carreras pueden verse afectadas negativamente por una comunicación inadecuada.
Cada día se hacen millones de presentaciones, pero solo un pequeño porcentaje son efectuadas correctamente. Como empresario, directivo o formador, creas presentaciones en las que te juegas mucho.
Una presentación influye en el valor de las acciones, las ventas, las promociones profesionales o el clima laboral. Sin embargo, nuestra falta de entrenamiento en comunicación visual ha conseguido que las presentaciones sean consideradas culpables de desastres en proyectos de ingeniería, evaluaciones e incluso escándalos bursátiles.
Las “transparencias” han quedado en una tierra de nadie en la que muy pocos saben como crearlas y utilizarlas de forma eficaz. Pero aun así, cuando una presentación se hace de forma correcta y se explica bien, se convierte en una de las herramientas de comunicación más poderosas que existen.
Gran parte del éxito de Al Gore en su campaña contra el cambio climático se debió a una optima utilización de las imágenes en sus conferencias. Lo mismo se puede decir de cada una de las presentaciones de Apple que realiza ese ídolo de masas que es Steve Jobs.
Podemos seguir echando la culpa al software, pero lo que realmente hay que hacer es asumir nuestra responsabilidad. Como comunicadores que queremos dejar nuestra Marca Personal, es imprescindible aprender a crear historias visuales que conecten con nuestra audiencia. Y eso es mucho, muchísimo más dificil que escribir un post o un twitt más o menos ingenioso. Os lo digo por experiencia.
Y quizás, cuando seas capaz de plasmar tus ideas de una forma sencilla, clara y eficaz en el mundo real y frente a una audiencia con cara y ojos, podrás destilar todo ese conocimiento y llevarlo a lo virtual.
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Los que tengáis alrededor de cuarenta y conocísteis el ZXSpectrum, quizás os acordáis de un programa de demostración que venía con el aparato. Se llamaba Zorros y Conejos o algo parecido.
Era algo muy simple. Tenías que meter dos datos, la población de zorros y la población de conejos. A partir de ahí se creaba una gráfica que evolucionaba con el tiempo. Si había muchos zorros y pocos conejos, los primeros morían de hambre y aumentaba la población de los segundos. Según el dato inicial, las curvas evolucionaban de forma diferente pero siempre se alcanzaba un equilibrio en el ecosistema.
Cuando empecé con esto del Branding Personal, algunos me decían, “Andrés, ¿Y que va a pasar cuando todo el mundo tenga una Marca Personal?”.
Con el tiempo he comprobado dos cosas. Primero, que todo el mundo tiene una Marca Personal. Segundo, que no todo el mundo tiene un posicionamiento igual de potente, ni tiene interés, ganas o habilidad para desarrollarlo.
La conexión entre los zorros, los conejos y el Branding Personal es que todos formamos parte de un ecosistema y al final todo se regula (si antes no lo destruimos).
Cuando se produce un súbito aumento (o caída de demanda) de cualquier tipo de profesionales, el propio sistema se encarga de regularlo. En un mundo en el que de pronto todo el mundo es experto en algo, pronto aparecen “hambrunas” o “depredadores” que consiguen que el propio sistema se ajuste.
No digo que durante estos procesos no se produzcan aberraciones o fenómenos extraños. No hay más que ver a Belén Esteban presentando las campanadas o convirtiéndose en una estrella mediática. No se si esta chica es zorro, zorra, conejo o coneja, pero aunque la naturaleza a veces funciona de forma incomprensible al final es implacable. Y si no, al tiempo.
Digo todo esto porque ultimamente veo que en dospuntocerolandia se ha extendido uno de esos debates estériles que tanto gustan a los dospuntocerolenses. Supongo que, ahora que todo el mundo es ateo y la filosofía es una “maría”, hay que entretenerse en otro tipo de debates irresolubles. Se trata de decidir cuando uno es experto en “Social Media(¿?)” o cuando se debe considerar a alguien “Community Manager(¿?)” o incluso cuando alguien debe autoproclamarse Gurú del mundo mundial dospuntocero.
De pronto hay muchos Zorros (o conejos) y el ecosistema anda alterado. Pero la respuesta ya la dió el cacharro de Sir Clive Sinclair hace treinta años. Cuando se vea que no hay comida para todos, el sistema se autorregulará y pronto empezarán a desaparecer zorros o conejos o ambos.
El problema es que tanto en el programa del Spectrum como en el debate gurusil hay un problema: Faltan variables. No vivimos en un mundo de zorros y conejos, de empresas y community managers. Hay muchas más influencias que las que se tienen en cuenta en el pequeño mundo feliz de dospuntocerolandia. Y me parece que se olvidan con demasiada frecuencia.
Andres Schuschny dijo hace unos días una frase que me gustó mucho en referencia a mi post anterior sobre ser y hacer:
Creo que no se puede resumir mejor lo que debería ser el posicionamiento personal.
Ante todo debes ser un buen profesional (SABER HACER).
En segundo lugar, debes ser capaz de demostrar que has hecho y que puedes hacer lo que dices (HACER).
Y luego, cuando todo eso esté muy claro, vas y lo cuentas (HACER SABER).
En este momento es muy facil HACER SABER, pero tarde o temprano de pedirán que demuestres lo que SABES HACER y que lo HAGAS. Entonces es posible que te des cuenta de que más te habría valido dedicar menos tiempo a decir que cazas conejos que a aprender a cazarlos.
El otro día en un corto de Paramount Comedy alguien dijo algo que resumía muy bien todo esto: “La diferencia entre lo virtual y lo real es que en el primero tardas más en darte cuenta de que el otro es imbecil.”
También decía uno de los actores del corto que “500 amigos en Facebook equivalen a 3 en el mundo real.”
Pero claro, no hay que hacer mucho caso porque esto no son más que unas gracietas de un humorista.
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En este primer post del año quiero transmitir el espíritu de lo que espero que sea mi proyecto para los próximos meses.
Casi seis años después de empezar esta aventura, sigo trabajando en encontrar formas de aumentar el valor de las personas frente a la presión de organizaciones, empresas, instituciones y grupos de presión reales o, como ocurre ultimamente, en nube (cloud).
Mi intención es seguir buscando y utilizando herramientas que nos permitan posicionarnos, ocupar un lugar preferente en la mente de quienes nos interesan.
Mi objetivo es ayudar a las personas a sacar todo el partido de lo que son capaces de hacer para crear una percepción positiva en quienes pueden proporcionarles los recursos que necesitan para alcanzar sus metas.
Hace pocos días decía Mario Conde algo así como que el nunca ha SIDO Presidente de un Banco, sino que el ha TRABAJADO DE. Venía a decir que si no queremos volvernos idiotas no podemos igualar lo que somos (marca) con lo que hacemos (producto).
No eres ALGO, eres ALGUIEN. ALGO es lo que ofreces, ALGUIEN es lo que eres.
Un producto es desechable, sustituible. Lo hacemos con los pañuelos de papel y nos lo hacen a nosotros, o mejor dicho, a lo que hacemos. Si confundimos nuestra contribución con nuestra identidad pueden ocurrir dos cosas.
En primer lugar, cuando estás ocupando un puesto de importante o te están poniendo una etiqueta “de triunfador” puedes llegar a creerte que ESO eres tú. Puedes llegar a creerte que lo que dice tu tarjeta es lo que eres y que deben valorarte por eso.
En segundo lugar, cuando estás en una situación profesional dificil, puedes llegar a pensar que no eres nada ni nadie. Ese es el terrible mensaje que nos han estado mandando durante décadas. “Estudia, a ver si llegas a ser ALGUIEN”.
Lo que somos es una cosa y lo que hacemos es otra. Es cierto que lo segundo está impregnado de lo primero, pero no al revés.
Así que no te obsesiones con la etiqueta, cargo, profesión o titulación que has tenido hasta ahora. Tu, como profesional con Marca Personal tienes una identidad. Pero siempre puedes crear nuevas formas de ganarte la vida o de hacer algo por los demás.
Puedes SER una sola PERSONA, pero eres capaz de HACER muchas COSAS.
No basta con SER (marca) o HACER (producto), también tendrás que esforzarte en PARECER (marketing).





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