Lecciones Aprendidas XXV: Marca Personal y Desencanto 2.0

Quienes seguís este blog, habréis notado un cierto desencanto en los últimos tiempos hacia lo 2.0 y todo lo que se relaciona con ello. Esto no es debido a un disgusto o a una crítica destructiva de alguien. Precisamente estoy pasando una época tranquila en ese sentido y quizás eso me ha permitido pararme y reflexionar.

Creo que lo que ha disparado esta sensación es la carga de trabajo. Creo que todo lo relacionado con la conversación, la colaboración y la generación y búsqueda de contenidos requiere de un tiempo que cada día es más escaso.

Es como si se llegase a un punto en el que una voz te dijese que todo esto está muy bien, pero que es hora de regresar al mundo real. Los proyectos, las presentaciones y los trabajos de todo tipo no salen solos y de algún sitio tiene que salir el tiempo.

Hace unos días me despedí de Twitter. He tratado de encontrar sentido y utilidad real a esa herramienta, pero he acabado rindiéndome. He descubierto algunas claves que pueden ser útiles a la hora de posicionar una Marca Personal, pero creo que el “retorno de la inversión” no justifica el tiempo empleado.

Todo esto son reflexiones personales que están en pleno proceso de maduración. Ni mucho menos pretendo generalizar mi experiencia ni aconsejar la vuelta al lapiz y papel. Yo pienso seguir aquí, pero tengo que replantearme la forma de gestionarlo eficazmente.

Digo esto porque al decir que dejaba Twitter, muchos amigos intentaron convencerme de que no lo hiciese, de que era algo estupendo. Es como si estuviese fallándoles o incluso ofendiéndoles al decir que “me parece aburrido, ineficaz y una pérdida de tiempo”. Sinceramente, he tenido una sensación como de La invasión de los ultracuerpos y me mirasen con cara rara por no querer pasar por la metamorfosis (la vaina).

Y esto puede ocurrir con cualquiera de las herramientas 2.0 que van apareciendo (y desapareciendo). ¡Pero como no estás en Facebook o Linkedin o …!¡Pero todavía estás en Second Life o chateas en Yahoo!
Francamente, no me queda tiempo ni ganas de seguir este ritmo ni de estar justificándome a cada momento. Ya somos mayorcitos y si uno se lo monta como Agente Libre es para no tener que ir dando explicaciones a (casi) nadie. Uno quiere ganarse la vida haciendo lo que le gusta, no ponerse la medalla de Early Adopter.

Una de las cosas en las que muchos coinciden cuando hago estos comentarios es algo en lo que estoy de acuerdo: ¿Cual es tu objetivo al utilizar estas herramientas? Y creo que esa pregunta tiene la clave.

Desde luego, mi intención inicial fue y sigue siendo dar a conocer el concepto de Marca Personal (y los nuevos temas en los que estoy trabajando) y posicionarme como especialista. Creo que he conseguido una cierta notoriedad, pero ¿Cuantos de los proyectos en los que estoy participando se deben, por ejemplo, al posicionamiento en Google? ¿Cuantos son consecuencia de lo 1.0 o incluso 0.0? ¿La web o el blog han sido herramientas de venta-persuasión o solo folletos informativos?

En las últimas clases y conferencias en las que he intervenido me he dado cuenta de que hay que volver al principio y a los principios. Hay mucha, muchísima gente explicando como hacer llegar a todo el mundo quién eres y lo que haces, pero ¿Realmente tienes claro lo que quieres comunicar? ¿Estás seguro de que es una buena idea eso de que todo el mundo te conozca tal y como eres y estás ahora?

Si tu objetivo unicamente es desarrollar y posicionar tu Marca Personal, ¿Debes pagar el “peaje” conversacional-colaborativo que implica lo 2.0? ¿Merece la pena someterte voluntariamente a críticas de quienes solo tienen un conocimiento superficial de tu trabajo? ¿No es más inteligente y rentable mantener tu notoriedad en un plano más discreto dentro de tu nicho de mercado en lugar de salir a la “plaza mayor”? ¿Te apetece estar recibiendo invitaciones ridículas y dignas de un niño de 5 años a grupos de Facebook creados por algún oligofrénico con más tiempo que vergüenza?
Ya se que estas son cuestiones poco politicamente correctas, pero que le voy a hacer, es mi caracter (marca)…

Sobre todo esto, recomiendo pasarse por el post que Senior Manager publica hoy mismo.

Por cierto, hoy tocaba vídeo, pero el principio de incertidumbre me lo ha impedido, cuando he encontrado el momento no he podido encontrar la posición y viceversa.

Comentarios

  1. dice

    Para nada, Andrés, son reflexiones muy válidas. De hecho yo también las he tenido. Mi salida ha sido más bien la de "un-follow" todo lo que no me interesa y usar un gestor de tweets y automatizar algunas de mis entradas, a la vez que me concentro en las que aportan valor.

  2. dice

    Jajaja. Me ha hecho mucha gracia lo del los grupos que hay en Facebook.
    Muy claro tu post.
    Todo cuenta. Tu trabajo, tu web, tu libro, tu blog. La combinación on-line y off-line es la mejor para hacer difundir tu mensaje. Aunque todo esto ya lo sabes.
    Yo creo que todo se reduce a responder la siguiente pregunta: "¿Cómo le devuelvo a la vida el regalo que me ha hecho?".
    Un abrazo y gracias por tus aportaciones.

  3. dice

    Hola Andrés:

    en mi opinión le dedicabas muchos esfuerzos a Twitter, como dijiste eres aplicado, demasiado quizás. Si miras tus estadísticas (http://tr.im/nURH) en los últimos 15 días de mayo has publicado más de 3 entradas diarias de media, y la mayoría son consejos profesionales, no los típicos "buenos días" o "en una reunión". Producir una entrada de forma creativa es bastante más costoso que simplemente colocar un enlace o decir "vuelvo a casa".

    Quizás te exiges mucho. Una entrada cada día o cada 2 es una presencia más que aceptable, de todos los usuarios que sigo hay pocos que publiquen todos todos los días.

    Saludos cordiales.

  4. dice

    Generaciones pasadas para desarrollarse como persona se trataba de romper con mandatos que nos limitaban, se tratara de nuestros padres, las autoridades, la tradición, los poderes instituidos, etc. Hoy por el contrario, caído mucho de los fundamentos que sostenían aquellas figuras, estamos liberados de casi todo tipo de constricciones, podemos elegir libremente quienes queremos ser, sin embargo, lo que antaño significaba un deseo de las personas, hoy se ha transformado en una obligación: "Se tu mismo" es el nuevo y paradójico mandato social del cual parece muy difícil sino imposible escapar. "Comunícate" "establece redes" "exprésate" parecen las nuevas obligaciones que de no cumplirlas nos amenazan con la no pertenencia, la exclusión social, el no ser. La moraleja, el deseo original se nos ha arrebatado, y entonces retorna la rebeldía, ya no para luchar contra nadie, sino para entender que más allá de los nuevos mandatos, sigue contando nuestro propio deseo
    Un abrazo, y gracias por tu blog

  5. dice

    Primera vez que te visito. Me ha gustado mucho tu opinión. Yo creo que el fenómeno FB ya está pasando, al igual que pasará con los twitts. Al final, quedarán nuevamente los blogs y su tranquilidad asíncrona.

    Aunque acaba de aparecer un nuevo fenómeno, la TV 2.0. Abrí un canal para probar y tuve 400 visitas en un dia.!!Y era solo para probar.

    Cuando no se tiene tiempo, se busca una nueva cosa que hacer y te facilita las otras, jeje
    Puedes revisar si puedes, http://livestream.com/
    Saludos,
    Alberto

  6. dice

    Pues me parece una lástima. Totalmente respetable, claro está, pero yo seguia sus consejos en 140 caracteres y me gustaban. De hecho, de ahí venía al blog. Un saludo!

  7. dice

    En tu observación acerca de Twitter, estoy de acuerdo con Pedro Pinto. Sí, tus tuiteos están muy bien, pero a lo mejor demasiado exigentes. Creo que el uso de la herramienta es otro. Sí, se puede utilizar para posicionarte, pero sobre todo es para exhibirte, para visualizarte. Para mí, Twitter es el lugar donde, además de compartir información, me sirve para pequeñas conversaciones y monólogos intrascendentes pero relajantes.
    Personalmente, no le pierdo fe a las herramientas 2.0. Pero como en todo, creo que es cuestión de seleccionar. Y que razón tienes en lo de los grupos de Facebook…

  8. dice

    Buenas a todos, cuando escribí este post me preocupé porque pensé que estaba atacando algunas ideas establecidas en La Red, pero me alegra ver que no estoy solo con estas ideas.

  9. dice

    Hola a todos.

    Muy cierto lo que comentas.

    Nuestra libertad, palabreja que da sentido a mí vida, se basa en no ser esclavo de nada ni de nadie. Y entre ello, las herramientas 2.0.

    Si nos convertimos en unos fanáticos 2.0 perderemos toda perspectiva y caparemos nuestra creatividad. Convirtiéndonos en masa, en moda pasajera.
    Hay que buscar el equilibrio.

    Un abrazo sherpa.

  10. dice

    Hola Andrés, no creo que ataques a nadie, pues todos somos libres de hacer lo que queramos con nuestra vida, incluyendo nuestra vida virtual. También me he planteado en ocasiones tus puntos de vista, así que no será el único que se cuestiona todo este submundo al que hemos sido "arrastrados". Yo tengo la ventaja de ser dos personas y eso me ayuda a separar un poco los condicionantes de ambos mundos.
    Si supieras que la primera personas que se cuestionó todo lo que te cuestionas en este post fue mi mujer, y luego de escucharla, no me quedó más remedio que reflexionar.
    Tu tranquilo y no hagas caso a nadie sino a ti mismo. Las críticas seguirán pero nosotros prevaleceremos.
    SM

  11. David dice

    Bueno, yo supe del concepto de Marca Personal por tu blog, he leído prácticamente todos tus post, he visto todos tus vídeos y me compré tu libro. Creo que soy un cliente potencial de tus servicios. A mí me parece realmente útil el rollito 2.0.

  12. Anonymous dice

    Andrés:
    He estado un tiempo desconectado (en parte por temas parecidos al que comentas de que es necesario momentos de introspección aunque supongan dejar mails sin leer, notícias sin conocer, etc) y al leer tus últimos posts de forma consecutiva me ha dado esta impresión:

    Inicialmente cuando quieres desarrollar/comercializar el concepto MarcaPropia lo que buscas justamente es la difusión máxima, hablar con todo el mundo, pillar ideas, posibles aplicaciones, etc..

    El problema es que como decías, al intentar adaptarlo a todo el mundo y situaciones se acaba desvirtuando.

    En el momento que lo ves claro es cuando te das cuenta que es un 'producto' para un determinado público pero no para todos.

    Y en ese momento es cuando dejas de ver útil la inversión en horas hablando con todo tipo de gente que ni entienden el concepto, ni lo piensan poner en práctica.

    Te lo comento porque incluso puede ser interesante desde el punto del análisis del mundillo 2.0 que la conclusión es que se vuelve más y más ineficaz cuanto más específico sea el objetivo, target, tema, etc.

    Sura

  13. dice

    Yo opino igualmente que hay que distinguir lo que son nuevas tendencias, de lo que son herramientas, del para que de cada cosa en cada caso.
    Cierto es que algunas nuevas herramientas tras un tiempo han pasado a ser las killers de su categoría e incluso crear nuevas categorías. Ahora bien, el estar constantemente metido en las nuevas herramientas puede reportar algún beneficio por ser de los primeros en sacarles partido si es que tras un tiempo se le puede sacar partido, pero conlleva un alto coste.
    Yo personalmente creo que el estilo Microsoft en ocasiones aunque lamentable (llevándolo al extremo como hacen ellos), no es tan malo, es decir ellos innovar, lo que se dice innovar podría decirse que no hacen mucho, pero coger algo existente y mejorarlo o al menos convertirlo en un estándar si lo han hecho ya varias veces. Por lo que aplicado a lo que nos ocupa, ver de cerca ciertas herramientas, sin llegar a probarlas mucho (no dedicarlas demasiado tiempo) puede ser interesante, y según veamos que cubre un “para que” nuestro entonces utilizarla en consecuencia.
    Recordemos que ocurrió antes de la crisis de las .com, la sobrevaloración de todo lo que fuera online, aunque los negocios, las ideas, etc. Seguían siendo mejor valoradas con análisis financieros, estratégicos, etc. Como los que siempre se habían estado haciendo… tal vez encontrar un punto a medio camino de los dos extremos nos de la virtud.
    ¿Qué opináis?
    Un abrazo,
    Fernando