Imágenes veraniegas: La gran comilona
Hace pocos días, mi amigo Gian Lluis me envió una oferta de trabajo que le pareció curiosa y poco después vi este cartel. Además de encontrar una conexión entre ambos, me acordé de Cine de Medianoche. No se me olvidará que una de las primeras películas que pusieron, fue La gran comilona.
Para los más jóvenes diré que eso de Cine de Medianoche era un espacio en el que se emitirían películas “fuertes” allá por los años 80. La verdad es que después de varios viernes perdiendo horas de sueño nos dimos cuenta de que aquello era cine “de autor” y que no se veía nada de lo que estábamos esperando.
En esa película se juntaban varios personajes con dinero y se dedicaban a hacer todo tipo de excesos. Era una crítica a la sociedad de consumo o algo parecido.
La verdad es que muchos responsables de empresas se comportan como aquellos personajes derrochones. No tienen medida. En lugar de gestionar la calidad, se centran en la cantidad. Eso si, que nadie desperdicie la comida, guardemos las apariencias.
Disponibilidad horaria, capacidad de absorción de trabajo.
Contrataciones masivas, despidos masivos.
Que son poco productivos, pues que trabajen 65 horas.
Que hemos sido incapaces de sanear la empresa, pues que se congelen los sueldos.
Que hemos contaminado un río, pues gastemos un pastón en marketing de RSC.
Que nuestros productos no valen nada, hagamos mucha publicidad con niños y música chill-out de fondo.
Todo menos ser creativos y hacer las cosas bien. Hay directivos que van por las empresas como en uno de esos buffets de las zonas de costa, pensando que “lo que va delante, va delante”, que “reventar antes que sobre”, picando de todo y tirando lo que sobra.
Dicen que vienen malos tiempos, así que es hora de empezar a hacer algo.









Querido Andrés, las empresas, corrijo, los directivos de las empresas, valoran sobre todo la cantidad porque son incapaces de valorar la calidad. La cantidad se mide, se pesa, se contrasta y se compara. La calidad es algo más sutil, no digamos ya la capacidad de una persona o la bondad de un proyecto determinado.
Por eso triunfan las absurdas políticas de personal que llevan a cabo las grandes empresas. Se prescinde de empleados que tienen mucha antigüedad y sueldos altos (para muchos directivos cualquier sueldo es alto, a excepción del suyo) la empresa se ahorra X; esos puestos de trabajo se cubren con personas jóvenes que cobrarán mucho menos y que costarán Y. La diferencia X-Y a la cuenta de resultados. Así de fácil. Luego la cuenta de resultados dice otra cosa, porque nadie ha querido valorar los intangibles de esa gran operación, porque los intangibles se suman y restan sin calculadora, y eso, cómo se explica a un jefe que sólo te pregunta ¿cuánto vamos a ahorrar?
Estimado Avelino, por lo que te voy conociendo creo que coincidimos en una visión liberal de la vida.
Cada día creo menos en que "Papá Institución" sea LA EMPRESA (;-)) o un gobierno vaya a solucionarme ni siquiera lo más básico. Ya se que esto es politicamente incorrecto y con unas implicaciones preocupantes, pero creo que cada uno va a tener que sacarse las castañas del fuego por si solo o con ayuda de otros.
Leave your response!
Archivos
Elementos del método
Redes Sociales
Suscripción
Amigos con Marca
Branding Personal
Contadores
Empresas amigas
Publicidad