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MARCAPROPIA El primer blog de Marca Personal ("Personal Branding") en español
17 enero 2008 Química Recreativa XX: Modelos Atómicos, Cuentistas y Peliculeros A lo largo de la historia de la ciencia, las leyes y formulaciones matemáticas complejas se han mezclado con historias, metáforas y modelos visuales simples. Se ha tratado de hacer más fácil lo que normalmente suele ser poco intuitivo y farragoso pero nunca se ha pretendido sustituirlo.La manzana de Newton, la bañera de Arquímedes, los astronautas de Einstein o la cometa de Franklin. Estas historias son muchas veces inventadas y seguramente surgieron a la sombra de los descubrimientos. Afortunadamente no quedó todo en metáforas. Cuando se empezaba a descubrir la estructura atómica, los científicos utilizaban metáforas visuales para tratar de explicarlos a los profanos. Algunos imaginaban los átomos como Pasteles de Pasas otros como bolas de billar. Sin embargo, sabían que la realidad no tenía nada que ver con esa simplificación, solo eran formas muy simples de explicar lo que estaban haciendo. Actualmente es muy complicado siquiera imaginar la estructura de la materia.En el mundo de la gestión y de las relaciones personales se ha producido un fenómeno inverso. De la lógica, el sentido común y la racionalidad hemos pasado a la fabulación, a la superficialidad y a los cuentos infantiles. Desde hace algunos años, en los lineales de temas de Management apenas hay herramientas, solo cuentos. Es muy dificil encontrar a un Drucker, un Kawasaki, un Hamel o un Peters. Han sido sustituidos por cuentistas y peliculeros. Ahora cualquiera te coge una historieta o una película reciente y se siente capacitado para aplicarlo a la realidad de la empresa. Lo siento por mi amiga Concha, pero parece que el mundo de la autoayuda ha invadido el de la empresa. Ideas como "Hay una fuerza infinita en tu interior", "Si lo deseas lo suficiente el Universo te ayudará", "Las cosas que te ocurren no son casualidad, forman parte de un plan" y otras similares aparecen con demasiada frecuencia en los textos cercanos a la empresa. Entiendo que pueden ser muy atractivas y balsámicas en ciertos momentos, pero tienen la misma validez que el Pastel de Pasas. Si quiero sacar adelante un proyecto, si me han despedido del trabajo o tengo problemas con mi equipo, prefiero tener cerca a un experto que a todos los Bucays o Coelhos del mundo. Me gustan los cuentos y el cine, pero no me gusta nada que quieran convertir a Gladiator o a Harry Potter o a estereotipos maniqueos de ficción (Alquimistas, Sabios Sufíes o Ratones y Hombres enanos) en modelos a seguir en algo tan complejo como la empresa. El problema es que detrás de esos cuentos no hay unas reglas o unos procedimientos a seguir. El truco está en dejarlos lo suficientemente abiertos para no tener que "mojarse". Eso lo han hecho las grandes religiones y algunas ideologías políticas. La Bíblia, el Corán o la Torah también son historias, metáforas y cuentos. Pero al menos, con mayor o menor acierto, cada una de las religiones o ideologías ha creado una estructura de normas y procedimientos (mandamientos, catecismo, leyes,...) que te orientan. Quizás no somos capaces de asimilar algo complejo, nos hemos ablandado demasiado, todo debe ser facilito, rápido y dulzón. Dar un cachete a un hijo te puede llevar a la carcel. Los dibujos animados son agradables, suaves (POCOYO, Caillou) frente a los políticamente incorrectos de mi época (Tom y Jerry, Correcaminos, Bugs Bunny). Nos hemos metido en una burbuja y no queremos que nadie nos abra los ojos. Sin embargo, "ahí fuera", en la empresa y en el mundo en general ocurren cosas terribles que nada tienen que ver con metáforas agradables o Shangri-Las de plexiglas.Una Marca Personal se basa en creencias, valores, objetivos y normas de comportamiento sólidas y consistentes y no en ideas más o menos difusas, relativas e interpretables. Por lo tanto, creo que los cuentos y las películas tienen su terreno y corremos un gran riesgo si cualquier iluminado pretende darles otra función. Cuando se estrenó Superman, algunos niños creyeron que poniéndose una sábana podrían ser como su héroe. Murieron unos cuantos. Esperemos que en la empresa no ocurra lo mismo. Etiquetas: Química Recreativa
Publicado por Andres, jueves, enero 17, 2008 ¿Quieres comentarlo? Publicar un comentario en la entrada
Andrés, no defiendo a capa y espada toda la literatura de autoayuda y crecimiento personal y profesional. Hay de todo, como en todas partes, aunque creo que cualquiera (y quien menos te lo esperas) te aporta alguna enseñanza o sirve de puente hacia otra vía de información. Pero en lo que sí estoy en total desacuerdo contigo es en eso de en los cuentos o en la literatura de autoayuda (que habría qué definir qué entiendes tú por autoayuda y qué yo...) el problema está en que no hay reglas o procedimientos a seguir. ¿No crees que los que piensan diferente y de forma original son los que cambian el mundo? Querida Concha, la tuya es una pregunta con trampa. :-) Publicado por Andres : 2:41 PM Ya te digo que creo que nos perdemos en palabras. Mi libro se comercializa dentro de la sección de autoayuda, por ejemplo. Cuando lo envié a la editorial no sabía en qué apartado estaría, aunque era lógico pensar que me lo catalogaran en ese grupo, porque lo que había escrito, desde la sinceridad, era lo que me había ayudado personalmente a estar mejor, y así lo quería transmitir. Considero que esa es uno de los propósitos de mi vida: comunicar lo que siento y si le sirve a alguien.. pues genial. Una de las cuestiones en las que hago más hincapié, como sabes, es en que todo cambio requiere energía (esfuerzo) y humildad. Cuesta llegar al equilibrio (un paso con la empatía y otro con la asertividad). Y cosas parecidas, contadas de otra manera, es lo que he leído de otros libros de autoayuda. Que sean o no consecuentes con lo que escriban, allá ellos: ellos se pierden la serenidad que te aporta vivir en la consciencia (con las meteduras de pata correspondientes, claro, que no somos dioses). No sé qué clase de libros de autoayuda habrás leído en los que te dicen que todo es jauja :-) Y no me digas, ahora que releo mi texto, que he escrito "cosas parecidas contadas de otra manera", porque ya te indiqué lo que considero que diferencia a unos libros de otros. :-) Concha, tu libro me gustó porque no dogmatizas. Hablas de tu experiencia y tus vivencias. Es muy emocional y personal pero no tratas de convencer a nadie ni de inventar la pólvora con recetas mágicas. Publicado por Andres : 3:52 PM Pues sí, Andrés, lo que pasa es que esos están en todos los sitios. Ya sabes Andrés que yo no soy muy amigo de los libros tipo: 2como cruzar el rio con la rana o el escorpión2 o " yo no hago el pino,..." para hablar de yo que sé qué. Publicado por Dioni F. Nespral : 9:47 PM Muy buen. Ahora sólo falta un poco de humildad y que la gente deje de creerse Quevedo e inventar palabros. Publicado por neneindy : 10:45 PM Sí, en la empresa, como en cualquier otro ámbito en el que se den relaciones interpersonales y en las que haya intereses (aunque sólo sea el de defender tu razón=ego=identidad) se dan situaciones difíciles, pero recordemos que en ellas están implicadas PERSONAS, y en algunos casos actúan con miedos que les conducen a ser crueles, incluso, o sobre todo, con ellos mismos. Ya lo decía Aute, en su preciosa canción “La belleza”: Con respecto a la nueva modalidad de libros de empresa "de facil lectura" su planteamiento es introducir obviedades envueltas de historia; unas "fábulas de Esopo" pero sin nada nuevo y con pocas páginas. Gian Lluis, tienes toda la razón y reconozco que hay una cierta presión censora o autocensora (que es peor). Yo mismo, aunque trato de decir lo que pienso, reconozco que en muchas ocasiones acabo edulcorando mis opiniones para no herir susceptibilidades. Publicado por Andres : 8:35 AM
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