Hay otros mundos, pero están en este

Hay un tipo de clientes que “en teoría” te permite vivir más cómodo al trabajar con economías de escala. LAS EMPRESAS.
Hay un gran mercado, pero que es más complicado de alcanzar que el anterior. LAS PERSONAS.
Hay PERSONAS interesadas en tu producto o servicio, pero llegar a ellos requiere trabajo y esfuerzo.
Hay EMPRESAS que te pueden poner en la “Lista Negra” si tratas de hacer algo para mejorar la posición y la fuerza de LAS PERSONAS.

Pues bien, lo que está ocurriendo con muchos servicios de formación, asesoría, selección y gestión de personas está relacionado con lo anterior. Hace tiempo me llamaba la atención lo dificil que era introducir el Personal Branding en este país. Pero la razón es muy sencilla. Cuando existe la más remota posibilidad de que la mano que te da de comer se sienta ofendida, mejor es olvidarse y tragarse los ideales. Y el Personal Branding ofende a muchos de los que deciden en las empresas.

LA EMPRESA (aunque Antonio dice con razón que la empresa no piensa, lo hacen las personas) es el cliente principal por no decir único de cualquier servicio relacionado con los RRHH, formación o gestión de profesionales. Por lo tanto, ni se te ocurra decir no solo lo que no quieren oir sino lo que crees que no quieren escuchar.

He conocido a gente en LA EMPRESA que tiene una forma de pensar muy abierta y avanzada pero parece que muchos proveedores de servicios se empeñan en proteger, según su criterio, a sus clientes. Eso está paralizando a los profesionales independientes. Si no pasas por el aro de lo empresarialmente correcto (según esos ángeles de la guarda) serás desterrado del paraiso y no te “ajuntarán”.

Por esa razón, todo el negocio de la gestión de personas gira en torno a las necesidades de las organizaciones, pero curiosamente nunca se dedica a las propias personas. Parece que cualquier idea o propuesta que aporte valor a los profesionales individuales va en contra de las empresas. La idea general es ¿Para que voy a aumentar el valor de este tío/tía si se va a ir o lo voy a echar?

Libros, cursos, eventos, premios, teorías, expertos,… Como los cortesanos en el palacio, hay todo un entramado dedicado a dorar la píldora a los que toman las decisiones, pero apenas hay nada que trate de aumentar el valor de quienes hacen el trabajo. Quien lo intente será considerado hereje.

Un ejemplo. Aunque tengo muchos amigos coaches, creo que una de las razones por las que el coaching no ha llegado a cuajar aquí como en otros países es que se han centrado en vender sus productos a los altos directivos de empresa. Lo han convertido en un servicio elitista y pagado por las empresas. Si hubiesen tratado de llegar al auténtico cliente interesado, habrían tratado de encontrar fórmulas más creativas y ahora otro gallo les cantaría. Pero parece que solo hay un cliente, LA EMPRESA.

¿Significa eso que no hay alternativa? Todo lo contrario. Lo que deduzco es que hay un gran mercado de profesionales (¿todos nosotros?) que demandan productos y servicios que les ayuden a progresar y a satisfacer sus necesidades. Independientemente de la organización en la que estén. Quizás ningún departamento de formación esté dispuesto a pagar algo que no tenga un beneficio inmediato para la empresa, por eso hay que encontrar otras vías.

Pero ¿no es muy complicado y requiere un gran esfuerzo llegar a ese mercado? Posiblemente, pero nadie dice que sea fácil y ahora podemos llegar gracias a la tecnología.

Creo que en el mundo de los servicios profesionales hay una gran miopía, mucha pereza y una gran falta de creatividad. Nos han puesto orejeras y solo vemos un tipo de cliente, LA EMPRESA, pero nos estamos perdiendo lo mejor, LAS PERSONAS, los individuos. ¿Cuantas empresas hay en el mundo? ¿Y personas?

Cada vez más gente se dará cuenta, que además de LA EMPRESA, hay otros clientes. Atomizados, dispersos y diversos (dispersidad), pero que pueden ser tan importantes y te pueden proporcionar mayores satisfacciones como LA EMPRESA. Os lo digo por experiencia.

Hay otros mundos, pero están en este. Solo hay que pensar un poco y buscarlos.

Comentarios

  1. dice

    Hola Andrés.
    En el ámbito del que hablas "LA EMPRESA" físcamente no existe, es un ente abstracto.
    Pero este "ente" es la excusa perfecta que se utiliza para evitar asumir responsabilidades.
    Recuerdo una empresa en la que habí cierto personaje que siempre decía "LA EMPRESA ha decidido …"; seguidamente siempre le preguntaba ¿quién?, y su respuesta era "LA EMPRESA".
    Pero la empresa la componen personas que son las que deciden, las que trabajan, las que mueven cajas o archivan papeles,….
    Cuando intentas saltar la barrera que constituye "LA EMPRESA" para pasar a la persona estás rompiendo y atacando intereses personales que se escudan tras ella.
    Ahora bien, sin PERSONAS, NO HAY EMPRESA.

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