Manual de Marca Personal Mi modelo ADN de Personal Branding
MARCAPROPIA
El primer blog de Marca Personal ("Personal Branding") en español
27 febrero 2007
Lecciones Aprendidas V: Responsables y Culpables
Hace aproximadamente un año escribí una serie de posts sobre lecciones aprendidas (I, II, III y IV) al poner en marcha este proyecto. No pretendí ser políticamente correcto porque no lo soy. Hoy quiero seguir poniendo al alcance de quien esté interesado alguna lección más por si le es útil a alguien.
En los casi tres años que llevo luchando por este sueño, he conocido a decenas de personas. La gran mayoría fantásticas, generosas, pacientes, encantadoras. Charlas de café, conversaciones transatláticas vía Skype, debates bitacóricos, relaciones comerciales,...
Pero como en cualquier otra faceta de la vida, también me he encontrado a media docena de individuos (curiosamente ninguna individua) con intenciones menos nobles o desinteresadas.
Me considero un buen tío, una persona legal. De la especie, "este tío es tan bueno que a veces parece idiota" y eso parece que atrae a determinadas personas.
Al principio no pasa nada. Simplemente pasan de ti. No eres nadie. Solo un incordio. Pero cuando empiezas a hacer algo de ruido, parece que llamas su atención.
Suele ser gente cuya situación les permite ejercer cierto control. Suele ser gente a la que le gusta manipular, influir en la vida de otros. Suele ser gente que cree que solo tiene valor lo que hacen ellos. Suele ser gente que vampiriza tus ideas y tu energía.
Para un emprendedor con pocos recursos es tentador aceptar alguna propuesta injusta. Ponerse en manos de alguien bien situado. Hay que tener mucha sangre fría y unos objetivos muy claros para no dejarse tentar por esos cantos de sirena.
Estos individuos ¿Son culpables de algo? Pues sinceramente, creo que no, salvo que actúen fuera de la ley, y no es el caso. Aquí hablo de inmoralidad no de ilegalidad. Creo que cada uno hace su trabajo. Este es un mundo complicado en el que todos tratamos de sobrevivir. Y hay que estar preparado para este tipo de depredadores.
Como digo, son una minoría. Y creo que se les reconoce a los seis segundos de verles por primera vez. Pero tambien ocurre que el deseo de logros rápidos, la necesidad de ver resultados o la visión de un proyecto realizado es muy fuerte y a veces nos podemos dejar autoengañar. Pero entonces no hablaríamos de culpabilidad sino de responsabilidad, la nuestra.
Este no es un post escrito tras un calentón o un disgusto. Más bien lo contrario. Tampoco se refiere a nadie concreto sino a mi experiencia con muchas personas y la de otros emprendedores. Los malos tragos que me pudieron hacer pasar ya hace tiempo que ocurrieron. Es hora de hacer balance y de incluirlo como experiencia en mi mochila.
No se si me ha quedado muy etereo. Creo que quienes han pasado por la puesta en marcha de un proyecto entenderán lo que digo y espero que estén de acuerdo.
Creo que es importante hacer de Sherpa y guiar a quienes van a empezar la ascensión, porque ya es suficientemente dura y dificil sin ayuda.
La verdad es que, visto desde fuera, como es mi caso, doy un gran valor a los que lleváis a cabo un proyecto como el tuyo. Muy distinto es explotar tu talento haciendo aquello para lo que crees estar capacitado, mientras tienes el respaldo de un sueldo fijo (como me sucede a mí). Esto es sólo trabajar tu sueño, sin riesgos. Ni la mitad de mérito, vamos. Me imagino que, a grandes rasgos, la cosa habrá sido así, aplicando sólo mi sentido común y mi observación de la “realidad”, dado mi desconocimiento técnico del mundo de los emprendedores. Puedo hablar del liderazgo de mi propia persona, pero nada más (aunque también creo que esto es un gran logro). Si la experiencia no se parece al proceso que indico a continuación, dímelo, por favor, porque me interesa mucho:
- Creer en ti (sin esto no hay nada). - Elaborar un boceto de tu “sueño”. - Trabajarlo. - Promocionarlo. - Alimentarlo y mantenerlo. - Salvar ciertos obstáculos que provienen del exterior: “¿Esto para qué sirve?” “No le veo futuro” “Esto lo hace tal y cual. Ya está inventado” “No puedo ayudarte” “Te deseo suerte, pero…”. - Salvar obstáculos propios, motivados por la merma de la confianza en ti mismo, debilitamiento de la fuerza emprendedora, como consecuencia de las reacciones ajenas. Por mucha confianza que tengas en ti, no somos de piedra… - Apuros económicos en la etapa de gestación del proyecto. - Franja de incertidumbre, cuando ya está en marcha, pero aún no ves resultados. “¿Me estaré equivocando?”. - Etapa de euforia, porque ya estoy viendo algún resultado. A medida que trabajo mis ideas, mi esfuerzo se presenta ante mí en forma de logros. - Se me acercan curiosos: unos con admiración, otros con artes de manipulación. - Demuestro mi honestidad (el talento y la honestidad van de la mano, leí hace poco, y así lo creo): soy fiel a mi mismo y no me vendo. - Voy teniendo credibilidad y atraigo a “iguales” a mí, que se sienten identificados con mi hazaña. - Me siento más cómodo, aunque, de vez en cuando, recibo mensajes negativos, que provienen más del pecado nacional (la envidia) que de la desconfianza. - Estoy algo desbordado, porque mi proyecto está tomando cuerpo y me llaman de todas partes. Hay tanta vacuidad y tradicionalismo en el mundo de los negocios que llama la atención lo “distinto”. - La confianza en mí se va consolidando y cada vez identifico mejor quién es quién y qué quiere de mí. - Mi creatividad va en aumento. Casi sin proponérmelo, me vienen ideas innovadoras, que dan más valor a mi negocio. - Alcanzo el éxito (aunque sé que lo alcancé en el punto primero de esta lista). Ahora tengo que saber vivir con él.
¿Cuántas personas habrán pensado en algún momento haber emprendido un negocio, tener independencia, y no se han arriesgado por no salvar estos pasos?
Un abrazo
Concha
Publicado por Anónimo : 10:03 AM
Te entiendo, a mí me pasó, y tengo que hacer esfuerzos para que no me siga pasando. Nos detectan a kilómetros, y saben que por su posición les salimos a céntimo el minuto. Sangre fria y con elegancia dejarles pasar...no es el camino, aunque parezca un atajo, es meterte en el juguetito circular que se pone a los ratones en las jaulas, para que corran, tengan la sensación de que avanzan...y no se muevan del sitio.
Estoy de acuerdo con todo lo dicho Andrés, Concha… La verdad que es de admirar, ser emprendedor a todas luces, he de reconocer que no te he seguido mucho Andrés, y quizás no había descubierto realmente el valor añadido de tu trabajo, gracias a Conchi que te admira y reconoce tu talento he ido profundizando más y la verdad es que todos quisiéramos ser algo de Andrés y no es por peloteo. Digo emprendedor a todas luces porque emprendes algo que explícitamente es desconocido y novedoso y porque no te dejas llevar por los vaivenes del mercantilismo. Creo que el talento también se cotiza, pero como todo, al margen del precio que se oferte uno debe darse el valor que cree tener, pero este valor no es solo de tipo monetario sino más bien de patrimonio personal, integridad, honestidad, desarrollo, etc., qué te voy a contar. Al igual que Concha, intento hacer pinitos emprendedores, pero sigo encasillado bajo una nómina; aunque todos los casos no son iguales, y tu bien lo puedes saber, uno puede ser emprendedor dentro de una organización, la clave está en cómo explotar el talento y las posibilidades de desarrollo. Si una organización permite todo esto, pude ser incluso más fructífero que liderar tu propio proyecto donde el desgaste y el derroche de energía puede ser muy superior al tener en mente muchas más variables a controlar, dejando menos espacio al núcleo de la actividad. Claro está, la cuestión es dar con la organización que cuadre con tus exigencias, es como vivir solo o casado. Mi abuela contaba que cuando la guerra civil llagaban los aviones enemigos a descargar bombas, los que estaban en sus casas salían fuera y los que estaban fuera se metían dentro, después las bombas caían en cualquier parte.
Saludos Andrés y sigue así, da igual donde Juan Carlos Blanco
Publicado por Anónimo : 9:27 AM
Juan Carlos, parece que te tengo olvidado porque no te suelo comentar lo que dices.
Gracias por los ánimos y espero que poco a poco vayamos cambiando la mentalidad.