Manual de Marca Personal Mi modelo ADN de Personal Branding
MARCAPROPIA
El primer blog de Marca Personal ("Personal Branding") en español
13 noviembre 2006
Pistas, dudas y empresas vampiro
El "Piji" era el mote cariñoso de un excelente profesor de Historia en mi colegio en Alicante, Javier Albert (¡bendito Google!). Como muchos otros, era un personaje peculiar, con Marca Propia. Entre otras cosas, nos enseñó una muy importante, que el arte es un reflejo de lo que ocurre en el momento en que se crea.
El arte que da las mejores pistas actualmente es el cine. Y hace unos días, pude ver otra película (parece que empiezo a coger el ritmo) que aunque un poco "cuento de hadas", muestra algunas señales de lo que ocurre. Se trata de Un buen año de Ridley Scott.
Es curioso, pero a diferencia de los ejecutivos implacables, sin ética, ambiciosos, frios y odiosos de los 80 a lo Gordon Gecko, ultimamente parece que siguen reuniendo muchas de esas características, pero hay señales que indican que son recuperables y en los que es muy facil encontrar resquicios de humanidad.
Los brokers ya no son lo que eran, empezamos el milenio con el papel de Nicolas Cage en The Family Man, ahora nos encontramos con el de Russell Crowe en esta película y hace unos días hablaba del papel de Meryl Streep en el diablo viste de Prada, que manejaba valores, aunque no precisamente de bolsa.
No voy a destripar la película, pero de nuevo es una historia de vuelta a lo básico, de encuentro de los valores, de recuperación de sensaciones. Cosas en las que creo y por las que lucho. Soy realista (la conciencia es una clave en mi modelo Personal Branding) y se que algunos de nosotros no ganamos millones de dólares en pocos minutos o tenemos villas en la Toscana o la Provenza. Pero eso no debería desvirtuar la idea principal. Que hay una tendencia hacia el fin de la locura que vivimos.
Coincide esto con una reunión que tuve hace poco con unos amigos consultores a los que aprecio pero cuya visión de lo que ocurre es radicalmente diferente a la mía. Creen (pero no lo dicen al cliente) que la gente es "vaga" y que hay que utilizar el palo.
Lo peor es que tratan de suavizar su mensaje vendiendo Inteligencia Emocional, Coaching, Liderazgo, y en general cualquier cosa de moda y que suene bien, pero adulterándo su propósito. Meten conceptos prehistóricos en "envases de colorines", venden lo viejo como nuevo.
Cuando discuto (a veces agriamente) con ellos me dicen que las empresas quieren ¡ganaaaarrrrrr passsssta!, que la felicidad de la gente se la suda y que las compañías que ganan dinero son las que exprimen a la gente.
Es cierto que las empresas no son las Hermanitas de la Caridad y sería un error que fuese así. Pero creo que hay otra forma, incluso más rentable y eficaz de hacer las cosas. Aunque a veces algunas actitudes muy extendidas como las de mis amigos me hacen pensar que quizá el equivocado soy yo.
¿Es inevitable que una empresa deba comportarse como un vampiro para ser rentable? ¿Hay espacio para empresas "humanas"? y estas ¿Pueden ser realmente eficientes y rentables? Yo creo que si.
En esta combinación explosiva mundo ideal peliculero y mundo real consultoril ibérico me decanto por el primero porque creo que es posible y necesario, aunque reconozco que a veces me hacen dudar (pero me dura poco).
Por eso me gustó una frase que le dicen a Crowe cuando ponen en duda sus intenciones y que deberíamos hacernos de vez en cuando los que pretendemos construir una Marca Personal. Es la prueba del nueve de la consistencia, los valores, los objetivos y la visión de uno mismo.
Totalmente de acuerdo con lo que dices en este post.
Queda claro que una empresa se crea para ganar dinero, y cuanto más mejor. Pero la forma de hacer esto no es "vampirizar a los empleados". De hecho las empresas más exitosas (vease el ejemplo de Google) normalmente, suelen tratar a sus empleados como oro en paño.
El problema es la ineptitud de algunos directivos, no saben como aumentar la generación de valor y para mejorar los resultados únicamente saben reducir costes (y como el mayor coste de una empresa suele ser el coste laboral ...), pero al hacer esto están reduciendo su capacidad de generar valor.
Por eso creo que más que empresas vampiro o humanitarias, hay empresarios, directivos y mandos que se comportan como vampiros o como personas. Y la pregunta es, ¿es necesario que los empresarios/directivos se conviertan en vampiros para hacer que sus empresas sean rentables? ¿Puede tener éxito en los negocios una persona a la que le importen sus congéneres?
Actuando como vampiros se pueden conseguir resultados y de manera rápida, eso nadie lo duda. ¿Pero es duradero? ¿Sostenible, como se dice ahora?
La respuesta es que no, que a corto plazo puede ser eficaz pero dinamita el largo plazo. Nadie querrá quedarse junto a estas personas, salvo que se conviertan también en vampiros. Pero los vampiros necesitan víctimas inocentes, y de éstas cada vez hay menos (y si no, que se lo digan a los que escribían los artículos que comentabas en tu entrada el otro día).
En definitiva, que el cambio está en las personas y sin personas no hay empresas, ni vampiro ni humanitarias.
P.D. Como soy relativamente nuevo en esto, no sé si lo de poner links a tu propio blog en los comentarios está bien visto o no.
P.D.2 He estado de fin de semana y me he perdido el interesantísimo debate de McGuiver. ¡Qué pena haber llegado tarde!
Publicado por Anónimo : 9:14 PM
Antonio, tomo nota de tu puntualización sobre empresas y personas. Muy acertada.
En cuanto al presente y al futuro. Sinceramente, os diría a ambos que aunque me gustaría que fuese de una manera, no las tengo todas conmigo.
En primer lugar, Andrés, te doy las gracias por esta frase (a ti por retenerla y a tu profesor por decirla): El arte es un reflejo de lo que ocurre en el momento en que se crea. Me ha hecho soltar un ¡qué bonito! cuando la he leído. Tolle dice que no es lo que hagas, sino cómo lo hagas? y en ese cómo lo hagas está el estado de conciencia en el que te encuentres, y de ahí brota lo que ofreces. No es tanto lo que ocurre en el exterior, sino dentro del artista. (No pongo comillas, porque en tu blog me salen interrogaciones?)
Y ahora, ya ahondando en un asunto más prosaico, el de la empresa, creo que sólo será humana una empresa cuando, como dice Antonio, los que la formen tengan conciencia de que sin las personas no tendría entidad. Todos necesitamos estar integrados en una comunidad para dar sentido a nuestra vida, pero casi nunca reparamos en que esas comunidades (empresas, partidos, deportes...) no lo serían sin las personas y que cada una de ellas tiene identidad suficiente, única e irrepetible. Asociamos la empresa a las instalaciones, los cargos, los contactos, las actividades, los objetivos, los organigramas?y ahí, al fondo, escondido, el hombre. Lo que sucede es que las personas (jefes o empleados) más cargadas de miedos e inseguridades son las que fomentan ese concepto de empresaDios, pero cuando caes del guindo (la madurez psicológica, más que la cronológica, es lo que influye en esto) e identificas a esas personas que normalmente no desean el bien para la empresa, sino el bien personal, estás creando tu propio concepto de empresa, y ese nomiedo va alcanzando a los que te rodean y observan que así va todo mucho mejor. Lo ideal es que la creencia abierta en las personas y la buena fe, aunque sea en el mundo de los negocios, alcance a quienes dirigen las empresas. En este sentido, o recomiendo un libro que acabo de pedir sólo con leer su reseña, que os paso:
LO BUENO DE SER BUENO Conquistar con humanidad el mundo de los negocios
Linda Kaplan Thaler / Robin Koval Alienta Editorial Colección: Narrativa empresarial PVP: 12?
?La bondad es la única inversión que nunca quiebra? Harry David Thoreau
Existe un gran potencial sin explotar incluso en la más insignificante de las buenas acciones. Un buen propósito puede tener un efecto multiplicador lo bastante intenso como para hacer cambiar el mundo. Pero ser amable y comportarse con humanidad no significa sacrificar lo que uno desea para complacer a los demás. Los autores de Lo bueno de ser bueno han podido experimentar el extraordinario poder de la amabilidad en sus negocios y en sus vidas personales. Escribieron este libro porque estaban totalmente en desacuerdo con los dichos tradicionales que afirman que ?las personas amables siempre acaban siendo las más perjudicadas?. La cultura occidental propaga el mito del darwinismo social de ?la supervivencia del más fuerte? y la filosofía del ?yo contra todos los demás?. Kaplan y Koval transformaron en menos de una década The Kaplan Thaler Group en una gran empresa dentro del mundo de la publicidad con una facturación de más de mil millones de dólares, convirtiéndola en una de las agencias con un crecimiento más rápido de Estados Unidos. Su éxito no fue el resultado del miedo o la intimidación, sino de las sonrisas y los cumplidos. Pero la amabilidad tiene un problema de imagen. No consigue ningún respeto. Cuando alguien es etiquetado de ?amable? y ?bueno? significa, normalmente, que los demás no ven ningún otro aspecto positivo en él. Ser bondadoso y cordial es ser considerado una persona pasiva, débil de carácter y con poca ambición. Sin embargo, ser cordial no significa sonreír insulsamente mientras los demás te van pasando por encima sin ninguna consideración. No significa que tengas que dejarte pisotear. Es avanzar con la clarividente confianza que se tiene cuando se sabe que poniendo las necesidades de los demás a la misma altura que las nuestras es posible conseguir todo lo deseado. Actuando con humanidad siempre tendrá una segunda, tercera o incluso cuarta oportunidad.
LOS AUTORES
Linda Kaplan Thaler es Directora General y Directora Creativa de The Kaplan Thaler Group. Robin Koval es Presidente de The Kaplan Thaler Group. Clasificada como la agencia publicitaria con un crecimiento más rápido de los Estados Unidos por parte de importantes publicaciones especializadas, y con un volumen de negocios superior a los mil millones de dólares, la agencia ha ganado trece premios Clio. Kaplan Thaler y Koval son los coautores del éxito de ventas Bang¡. Viven en Nueva York.
ALGUNAS IDEAS
? Las impresiones positivas son como semillas, las impresiones negativas son como gérmenes. ? Nunca se sabe con quién estamos tratando. ? Las personas pueden cambiar. ? La amabilidad debe ser algo instintivo. ? Aunque no vuelva a ver a una persona a la que ha tratado mal, usted sí es consciente de ello. ? Cuando uno está desesperado por conseguir su parte del pastel olvida unir recursos con otras personas. ? Cuando nos enteramos de la buena suerte de alguien, nos sentimos desalentados. ? La cooperación derrota a la competencia. ? Una vez que se supera la idea de que para cada vencedor debe haber un perdedor, empiezan a suceder cosas asombrosas. ? Trate a los adversarios de hoy como aliados de mañana. Lleve a su contrincante a su propio terreno. ? Nuestros puntos débiles son normalmente la cara opuesta de nuestros puntos fuertes. ? No tema poner límites.