Manual de Marca Personal Mi modelo ADN de Personal Branding
MARCAPROPIA
El primer blog de Marca Personal ("Personal Branding") en español
09 noviembre 2006
El ascensor y MacGyver
Hace unas semanas impartía un taller de Marca Personal cuyos asistentes eran técnicos de servicios sociales de varios ayuntamientos. Les hablaba de la iniciativa, de la capacidad de gestionar la propia carrera, de aprender a comunicar, de ser más uno mismo, en definitiva, de gestionar una Marca Propia.
Sin embargo, tengo que reconocer que en un momento quedé algo descolocado porque parecía que lo que contaba no iba con ellos, o más bien con sus "clientes": parados de alta duración, sectores deprimidos, trabajadores "descatalogados"...
En esos momentos siempre hay alguien que dice la frase terrible: "Si, eso parece muy facil pero la realidad no es tan bonita."
Evidentemente, creo que estas personas hacen una buena labor y estoy seguro que ponen todo de su parte. Pero creo que dificilmente se puede motivar a alguien, si los encargados de empujarles hace tiempo que han tirado la toalla. Si han perdido la fe en el futuro.
Esto del Personal Branding no es algo para "pijos", para gente con pasta. Más bien es todo lo contrario. Se trata de utilizar los recursos personales, no los ajenos. Consiste en sacar todo lo valioso que tenemos y que puede ser útil a otros (y que nos paguen por ello). Por primera vez en la historia, las personas "normales" tenemos las herramientas para hacernos valer, para darnos a conocer.
Y ahí está la dificultad. Posiblemente sea más facil conseguir "pasta" que tiempo, pedir un crédito que construir una reputación, dejarse llevar que luchar por un objetivo. Porque lo que necesitamos ya lo tenemos. Todos podemos ser emprendedores. En el ámplio sentido de la palabra.
Lo veo como un ascensor. Al entrar en uno (llámalo empleo o situación vital) te encuentras encerrado en un espacio pequeño, incómodo y claustrofóbico.
Aparentemente no pasa nada, pero el cacharro se mueve arriba y abajo y a veces se para y se abre la puerta. Si no sabes a donde vas, simplemente te quedarás ahí y correrás el riesgo de quedarte atrapado, paralizado.
Hay gente que entra y sale y puedes mirar al techo o establecer contacto. Tu decides.
También puedes esperar a que se den las condiciones apropiadas y salir cuando esté más arriba. Posiblemente la vida sea un ascensor sin indicador del piso, pero hay algo dentro de ti que te dice si subes o bajas.
Pero siempre puedes ser tu mismo el que apriete botones, meta un pié en la puerta, trate de salir por el techo o empiece a dar al botón de alarma. Siempre, siempre, puedes hacer algo. Incluso en las peores condiciones personales y profesionales. Tienes que hacer inventario de lo que tienes (y todos tenemos más de lo que pensamos) y como un MacGyver de la vida sacar partido hasta de las cosas aparentemente más inútiles.
Y el problema no suele ser solamente externo, no tener un buen CV (¿alguien me dice que es un buen CV para un responsable de selección?), no llegar a fin de mes, estar separada y sin recursos. Creo que la clave está dentro de uno. De nada sirve ser "un profesional de las entrevistas" si crees que eres una mierda, es inutil tratar de que la gente te aprecie si tu no "te quieres" nada.
Por eso creo que un revés en la vida o un mal trabajo te puede tener bloqueado durante un tiempo, pero el ascensor no se va a parar.
Eso si, debes tocar algún botón y saber salir a tiempo.
Ayer mismo comentábamos esto que apuntas una compañera y yo. En la empresa en la que trabajo convocan un concurso de ideas, con poca aceptación, por cierto, porque creo que una acción aislada no tiene ningún efecto cuando antes hay que modificar las actitudes de todo el personal (jefes y subordinados, ¡qué fea esta última palabra! Suena a machacados de la vida?). Pues bien, dado que considero que hace mucha falta el estímulo, la motivación y, sobre todo, dotar a los que trabajamos aquí de herramientas para su automotivación, comencé a preparar un informe para presentar en dicho concurso con el fin de desarrollar unas jornadas de bienestar laboral. Podría haber presentado la idea a la dirección sin más, pero prefería hacerlo así, ya que el jurado iba a estar formado por distintas personas del centro. Mi idea era que los que asistieran a estas jornadas fueran únicamente las personas que aceptaran que la innovación ha de partir de uno mismo; de lo contrario, al salir, continuaríamos pensando que el que tenemos al lado es quien ha de actuar y nos mantendríamos pasivos. Todos queremos que cambie el mundo, pero no cambiar nosotros. De ahí esa frasecita que te sueltan cuando no desean comprometerse: ?la realidad es muy distinta?, cuando lo cierto es que la realidad es la que uno quiere crear. Antes de presentar la idea, pedí la colaboración de una compañera muy sensibilizada con estos temas, que se prestó a ayudarme en todo, ya que la cosa requería sobre todo la realización de casos prácticos. Después, hice un sondeo, sin dar demasiados datos, para ver cómo estaba el patio. Con los dedos de las manos puedo contar, entre más de 100 personas, aquellos a los que les emocionaba el proyecto. La mayoría de la gente prefiere permanecer en la desidia, el tedio y la insatisfacción, siempre que sean conocidos y que no impliquen un cambio en su actitud. Gran parte de los que se quejan de sus jefes, por ejemplo, serían exactamente igual que ellos si ocuparan su puesto. No he descubierto nada con esto, pero cada vez lo veo más claro. Es cuestión de la persona, no del cargo, aunque quien dirige equipos no puede permitirse el lujo de ser pasivo e indolente. Ante la respuesta que obtuve, decidí seguir escribiendo sobre un tema que me apasiona, el del autoconocimiento (al menos, la iniciativa me sirvió para obtener más información sobre el comportamiento humano) y no malgastar mi energía indebidamente. No es que tuviera mucho empeño en ello, pero cuando lo pensé sí me vino una ráfaga de entusiasmo, tratando de contagiar lo que he experimentado en mi propia vida a quienes veo ?dormidos? y quejosos.
Concha
¡Vaya tela cómo me he extendido!
Publicado por Anónimo : 10:19 AM
Concha, no te creas que te enrollas tanto, es que el blogger lo estrecha mucho y parece más largo.
Ayer me comentaba una persona que por lo visto hay una regla del 90/10 que dice que hay un 10% de personas con auténtica voluntad de hacer cosas y que el 90% restante prefiere no intentarlo.
Andrés, una metáfora impresionante. Muy buena. Lo mismo que tu intención de animar a todo el mundo a seguir luchando día a día por mejorar y sacar de dentro el talento que todo el mundo tiene.
Pero aunque sea por poner el contrapunto, no me lo tomes a mal, quería comentar que en la mayoría de los casos la vida se suele volver algo más compleja.
Por ejemplo, por hablar de mi caso, yo siempre me manejé estupendamente en el ascensor, y nunca tuve problema en salir y entrar en cualquier otro ascensor que me pareciese que subía más rápido... Pero es que al principio iba en el ascensor yo solo.. y además con poco equipaje.
Pero al pasar los años, si has tenido suerte no sólo evoluciona tu vida profesional, también lo hace tu vida personal, y ya no vas solo en el ascensor. Cuanto más alto estás en el ascensor, la caida es más dura y peligrosa. Además el ascensor abre sus puertas con muchísima menos frecuencia.
Si tienes 20 años, estás soltero y sin compromiso y ganas 500 euros mensuales no es difícil tomar la decisión de arriesgar, pero si tienes 43 años, una familia numerosa y ganas 3000 euros mensuales (que se quedan casi íntegramente en el banco para pagar las hipotecas) no es tan fácil.
¿La causa de esto es interna o externa? obviamente interna. Así que no sirve de nada echar la culpa a nadie, pero no por ello es una decisión fácil.
Por cierto ¿Cómo era la vida familiar de MacGyver?... ¡no tenía! Y cuando descubrió que tenía un hijo se acabó la serie
Publicado por Anónimo : 7:57 PM
Querido Telémaco, creo que nunca podría tomarme mal un comentario tuyo.
Dicho esto me gustaría darte mi opinión.
1º Una metáfora, por muy impresionante que sea es solo eso, una figura literaria, pero nunca debe salir de determinados límites. Debe ser algo para mover algunas conciencias, pero no debe convertirse en un manual de gestión para tontos como pretenden algunos autores. Porque como tu dices, la realidad supera a la ficción, perdón, a la metáfora.
2º Donde no estoy de acuerdo es con la segunda parte. Y yo también te voy a contar mi experiencia personal. Para mi, hubo dos desencadenantes que me empujaron a intentar "cambiar el mundo". Uno fue una situación profesional en la que me pusieron muy facil dar un paso con el que soñaba hacía tiempo. Y el segundo es que hice lo contrario que MacGyver. Cuando tuve a mi hija, es cuando decidí que había que intentar cambiar las cosas. Intentar dejar un mundo mejor. Pero claro eso es una locura, ¿o no?
3º Muchas veces he hablado en este blog de la presión del entorno personal y familiar. Y te aseguro que es mucho más potente que cualquier otro. Y ahí radica el problema. ¿Quién tiene que pagar el coste de tus romanticismos? ¿No será que tus objetivos y tus principios se ponen a prueba cuando te planteas algo que se sale de lo normal? ¿Es justo hacer pagar un precio a quienes te rodean? Creo que la solución está en hacer inventario y encontrar una vía intermedia. Y creo que eso es posible.
4º Nos pasamos el día quejándonos de lo dificil que lo tenemos los profesionales con esas características (salario, familia, hipoteca, vacaciones en Marina d'Or,...) y eso nos paraliza. Sin embargo, si realmente hubiese algo que nos motivara, estoy convencido de que hariamos lo que fuese. No hay más que echar un vistazo a los que se meten en un cayuco. Quizá es que nuestras prioridades son diferentes.
Andrés te explicas. Además básicamente estoy de acuerdo en lo que dices, en especial en el comentario del "cayuco".
Y quizás ahí esté mi principal bloqueo. Aunque me gustaría dar un vuelco total a mi vida profesional, mi sueldo es bueno (bastante por enciam de la media del mercado) y me permite mantener la vida personal que quiero y a la que no quiero renunciar bajo ningún concepto.
Quizás si alguien me diese una patada en el culo y me empujase al vacío me haría un favor.
Pero como animales racional que soy, antes de decidir voluntariamente hacer cambios bruscos en mi propia vida, no puedo evitar analizar las ventajas de un cambio y los riesgos que estaría asumiendo.
Estamos de acuerdo que esto bloquea y te paraliza.. y muchas veces desearía ser menos racional y más visceral.. pero no soy así.
Ojala consiga encontrar algún camino en el que el balance "mejora prevista/riesgo" sea más favorable que lo que he encontrado hasta ahora.
Me encanta conversar contigo.
Publicado por Anónimo : 10:06 PM
Pues Andrés, coincido con Telémaco: Cuando estás atrapado en la "Carrera de la rata" es muy jodido cambiar de ascensor y meterse en uno que baje en picado.
Estoy de acuerdo con lo que comentáis, y aunque mi caso es parecido al de Andrés, patada en mi bonito culo, la forma de actuar, por escoger, de forma totalmente voluntaria y consciente, un campo diferente al de Andrés y por la necesidad de pagar la hipoteca y cargar con la familia estoy intentando alcanzar una formula mixta hasta poder conseguir mi objetivo.
Este camino mixto es el siguiente:
Estoy buscando un empleo donde pueda continuar desarrollándome profesionalmente en el campo escogido, en concreto Dirección Logística y Operaciones, y a la vez crear y/o montar mi propio espacio, en este caso como consultor asesor en Dirección Logística y Operaciones.
Esto me va representar no dividir mis esfuerzos sino multiplicarlos, y aprovechar todas las oportunidades que puedan pasarte por delante, como quiero estar en el mismo campo, estas oportunidades serán mayores que ahora que estoy en el paro, con lo que conseguiré mayores posibilidades para conseguir mi proyecto.
Lógicamente este esfuerzo requiere tiempo, y este tiempo lo has de sacar no de la familia, en mi caso lo estoy sacando de la cuenta de dormir, ya que aparte del trabajo de ofrecerme a las empresas para que adquieran mi Know How, ya sea de forma temporal, consultoría, ya sea de forma indefinida, empleado, también dedico tiempo a estar formado a la última, en mi campo, Master en Logística Integral Supply Chain Management.
Utilizando esta forma mixta, el salto al vacío es mucho menor, ya que, cuando lo haces, ya tienes una pequeña cartera a tus espaldas, aunque no quiere decir que no puedas estamparte en el suelo.
Siento si este comentario es muy personal, pero esta es mi experiencia y el camino que estoy abriendo.
Además, creo que en estos casos hay que hablar de experiencias personales. Aquí hablamos de sentimientos y de seres de carne y hueso. Los gráficos y los diagramas de flujo se los dejamos a los consultores serios.
Hablas de gestionar tus recursos y del coste que eso supone y eso es a lo que me refiero.
Llego un poco tarde y casi se cierran las puertas del ascensor, pero entro:-)
Veo a Telémaco comentando sobre que alguien le quitase la piedra a la fuerza. Yo le diría que hay que ser como MacGyver, sacar provecho de cualquier cosa y ver lo positivo. Es bastante difícil a veces, pero hay que intentarlo. Incluso dentro del ascensor se puede vivir sin claustrofobia. Puede que no consista en bajarse del ascensor para siempre si no en utilizarlo para subir y bajar. A veces no sabemos percibir las ventajas de las que disfrutamos.
Precioso el post y los comentarios que ha generado. Las metaforas siempre nos tocan, son parabolas al fin y al cabo, y entonces empezamos a justificarnos con el yo podria pero no puedo.
He dado varios saltos al vacio en mi vida, sin red debajo y lo se por experiencia, de todo se sale aunque los costes los tienes que pagar.
Soy funcionaria, que teoricamente es lo mas estable del mundo, pero no podia soportar serlo a los 25 años y pasarme 40 asi. Pedi excedencia y me fui a la privada, me di el lujo del riesgo y no me fue ni mal ni bien. Luego volvi otra vez.
Ahora me planteo seriamente vender mi casa y pedirme otra excedencia pero para gastarme el dinero de la casa en vivir, si son 5 años como si son 4, vivir, hacer lo que quiero, estudiar sin problemas, viajar, cambiar de lugar sin dar explicaciones. Luego tendria que volver a mi trabajo, pero seguro que lo haria con otra vision.
¿Y si antes de volver me muero? Yo me planteo que no tengo la vida comprada y que cualquier dia de estos puedo tener un accidente, lo que no haya vivido hoy no lo voy a vivir a los 65 cuando me jubile.
Tengo mas suerte que vosotros porque mi hija ya tiene 19 años, cuando ella acabe la carrera tomare la decision, si se quiere venir conmigo a vagabundear que lo haga, si quiere seguir la carrera de la rata que lo haga, pero yo ya he dedicado muchos años a su cria y manutencion.
Ella me ha convencido para no vender la casa antes y mudarme, entiendo sus razones, pero ella tendra que entender las mias llegado el momento.
Un dia hablando con una compañera tomando cafe la escuche decir, que no la gustaba la ciudad donde vivimos, ni su trabajo, que una vez estuvo a punto de irse pero no se arriesgo y luego... es todo tan comodo... yo no quiero cuando llegue a su edad decir lo mismo.
En el caso del trabajo reconozco que he dado saltos con red, poder volver a mi puesto siendo funcionaria, pero en el resto de mi vida ha sido de otra forma, con mi ex marido por ejemplo, cuando me fui de casa no me lleve mas que la ropa, me busque un alquiler y empece otra vida de nuevo, con otras parejas me pasaron cosas similares.
Observo que la gente se conforma, o que protesta mucho pero no quiere cambiar las cosas, yo si quiero, quiero ser feliz y siempre estoy dispuesta a equivocarme, a que me tachen de loca, a lo que sea, pero no voy a seguir la vida a la que parece que me han condenado.
Todos me dicen quedate ahi tranquilita, si lo tienes todo, tu trabajo, tu casa, tu hija, pero en algun momento dare el salto, llevo muchos años madurando la idea.