Personal Branding por Andres Perez Ortega

 

Subscribe with Bloglines

Libro (Proximamente)

Manual de Marca Personal
Mi modelo ADN de Personal Branding

 

 

MARCAPROPIA

El primer blog de Marca Personal ("Personal Branding") en español

 

23 noviembre 2006

Algunos amigos y el águila.

Una de las mejores cosas que tiene esto de internet es que vas conociendo a mucha gente interesante con intereses comunes. Es el barrio, como lo describe Julen. Por eso hoy quiero recomendaros a algunos que han puesto en marcha bitácoras interesantes.

Uno de ellos es Antonio España, que está escribiendo cosas muy atractivas sobre el mundo de la empresa, pero en este caso desde la "sala de máquinas".

Otro es Jorge Más, un empresario y amigo que conoce la teoría pero que se enfrenta diariamente a la realidad desde su empresa. Creo que hay muy pocos que puedan enseñarnos tanto. Estaremos pendientes.

Por último aunque no lo conozco personalmente (todavía), os recomiendo uno que encontré en el de Jason y en el que mezcla perfectamente Blogs (¿me pondrán una multa por usar este nombre?) con Personal Branding, es el de Scott Ginsberg. Tiene algunos documentos muy interesantes y motivadores.

Además, aunque no soy muy partidario del cortipega en el blog, os pongo esta historia que posiblemente conozcais. Me la ha enviado una buena amiga, que pronto va a ser muy conocida en el mundo literario. Y en el que mi proyecto aparece en uno de los capítulos de su libro en una especie de Product Placement de papel. Creo que viene a cuento por los últimos comentarios en este blog.

"El águila es un animal que llega a vivir hasta setenta años. Pero para llegar a esa edad tiene que tomar una seria decisión a los cuarenta años. Es una etapa en la que tiene las uñas largas y flexibles, no consigue cazar; su pico puntiagudo y alargado se pone curvo, sus alas se vuelven hacia el pecho, envejecidas y pesadas por causa del grosor de sus plumas; en fin, volar resulta una tarea pesada y difícil.

Entonces, el águila solo tiene dos alternativas: morir o afrontar un proceso de renovación que durará ciento cincuenta días. Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y recogerse en un nido cercano a un paredón rocoso, donde no necesite volar. Encontrando ese lugar, el águila comienza a golpear el pico contra la roca hasta arrancárselo. Después de arrancarlo, espera que nazca un nuevo pico con el que luego se arrancará las uñas y cuando las nuevas uñas empiezan a nacer, se arranca las viejas plumas. Solamente después de cinco meses sale para su famoso vuelo de victoria. Entonces podrá vivir treinta años más.

En nuestra vida, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso semejante. Para nuestro vuelo de victoria, debemos desprendernos de recuerdos, de costumbres, de tradiciones que nos causaron dolor. Sólo cuando nos libramos del peso del pasado podemos aprovechar el valioso resultado que siempre nos brinda la renovación de uno mismo."

Tags:

 

 

Publicado por Andres,   jueves, noviembre 23, 2006  

¿Quieres comentarlo? Publicar un comentario en la entrada

 

La reinvención de uno mismo (o empresarial) hay que ponerla en práctica cuando estás en tu mejor momento. Y de vez en cuando, hacer un feng shui personal y desprenderse (desaprender, que difícil) de todo aquéllo que ya no vale.
saludos

Publicado por Blogger Gastronio : 10:00 AM 

Es cierto. Me encuentro en esa década, en la de los 40, y con esa perspectiva, escribí esto, que forma parte de un libro que está en proceso de edición. Es un texto algo metafísico, aplicable a la vida (el trabajo es parte de la vida, no es un paréntesis), que tiene mucho que ver con lo que cuenta tu amiga sobre la renovación y la indagación en uno mismo:

?En la década de los treinta puedes estar tan absorbido por la organización de tu vida, por el cuidado de tus hijos, que no te queda demasiado tiempo para pensar en ti; aún así, tal vez experimentes, como en cualquier otra etapa, inquietudes que te conducen más allá de lo tangible y, gracias a ello, te vas dando cuenta de que lo superfluo se te queda corto, porque compruebas, día a día, que es efímero, que tras las juergas, las vacaciones, lo material? queda el vacío. Si no descubres esto, tratarás de llenar siempre ese espacio con otro cúmulo de objetos e, incluso, deseos inconsistentes. Y, dado que no acaba de completarse nunca, quieres más y más, y anhelas aquello que tienen los otros, porque lo tuyo ya no te satisface.
Llegas entonces a lo que se ha dado en llamar la ?crisis de la media vida?, ese periodo en el que te cuestionas todo, en el que te sientes más vulnerable, pero a la vez con más necesidad de indagar, de avanzar y aprender; te preguntas si lo que has vivido ha merecido la pena, si el camino elegido hasta ahora es el más adecuado para continuar transitando, en el mejor de los casos, la otra mitad de tu vida. Alguien me contó que una persona situada en esa difícil franja de edad, de los 45 a los 55 años, visitó a un psicólogo para exponerle el abatimiento que sentía al levantarse y emprender su jornada, los escasos alicientes que tenía su día a día y los conflictos mentales en los que se veía inmerso en muchos momentos. Una vez que el psicólogo le escuchó pacientemente y esperó a que se explayara, tan sólo le dijo una frase: ?Bienvenido a la normalidad?. Y es que a la mayoría de las personas se nos pasan las mismas cosas por la cabeza, aunque cuando nos sentimos frustrados, insatisfechos e incompletos creemos ser los seres más desgraciados y que no hay nadie más infeliz en el universo. En realidad, todos estamos tratando de pasar el día lo mejor posible, de que nuestros apuros familiares se resuelvan, de que nuestra jornada laboral sea agradable y productiva, de sentirnos útiles. Cada cual está sumergido en su mundo, haciendo cábalas para resolverlo todo a su favor. Es evidente que somos muy parecidos.
En ese ciclo vital crítico, pues, es probable que, antes que permanecer pasivo, llegues a interesarte por lo que sucede dentro de ti y, si profundizas verdaderamente en el sentido de la vida, tendrás la inmensa dicha de llegar a comprender que la felicidad está sobre todo en los pequeños detalles, en tus propias ilusiones y proyectos, y que, sin percatarte de tod esto, la pierdes en la inmensidad de la nada. En cambio, cuando das por bueno todo aquello a lo que te ha llevado tu vivir irreflexivo, corres el peligro de aposentarte en la superficialidad y no tratar de corregir lo que te impide estar en armonía contigo y con tu entorno; es probable, en tal caso, que arrastres una gran insatisfacción o que te dejes llevar por la inercia, sin más, hasta el final de tus días. Supongo que acuerdas, en esa situación, no indagar demasiado ni mirar atrás, para no verte obligado a reconocer que te has equivocado durante mucho, mucho tiempo, conclusión demasiado dura para el ego, para el amor propio. Adoptas así la ?solución? de permanecer en el autoengaño, ya sea de manera resignada, quejosa o altiva, haciéndote creer que no era preciso que transformaras nada de ti, porque, en cualquier caso, las cosas son como son, cada uno es como es y no hay vuelta de hoja: nada ni nadie puede cambiar el rumbo de tu vida, ni siquiera tú mismo.
Nada más lejos de la verdad, porque estoy segura de que, aún sin haberlo experimentado, incluso en el ocaso físico de tus días, nunca es tarde para descubrir que sólo tú eres suficiente para llenar tu inexplorado interior y que llegar a esa convicción te hará sentir realmente bien y aprovechar lo bueno de la vejez: la experiencia, la sabiduría, la serenidad, la objetividad y la disponibilidad de tiempo para uno mismo, entre otras muchas ventajas. Observando ese hecho y viviéndolo en su plenitud, disfrutarías de cada día, de cada hora, de cada minuto que te va regalando la vida, y esperarías el momento de tu partida con reposo. Te marcharías con el gozo supremo de haber dado definitivamente contigo, de haber sabido aprender de tus vivencias?.

Concha

(Me da un poco de corte publicar esto aquí, pero ahí va...)

Publicado por Anonymous Anónimo : 10:40 AM 

¡Muchas gracias por la mención Andrés! Qué ilusión... ya la vez qué responsabilidad, si fallo ahora ya no sólo quedaré mal yo si no te habré dejado en mal lugar por recomendar mi blog. Haré todo lo posible por mantenerme a la altura.

Y sí, creo que dentro también se pueden cambiar las cosas. No es fácil, ni se puede hacer en dos días con un powepoint, ni gastando todo el dinero del mundo en los mejores consultores. Se trata más bien de convertirnos en una lluvia fina que poco a poco ha de ir impregnando y empapando el terreno, hasta que final vuelva a crecer la hierba que pisó el caballo de Atila (que si naciera hoy, ya sabríamos su profesión...)

No conocía la historia del águila y me ha gustado mucho. Mi pregunta es, ¿tiene siempre que pasar algo? ¿se te tiene que doblar el pico y volver más pesadas las plumas? ¿tiene que empezar a bajar el ascensor? ¿tiene alguien que darte un empujón? ¿o se puede empezar a construir uno su marca propia antes de que todo eso pase?

Publicado por Anonymous Anónimo : 9:46 PM 

Concha, por favor cuando lo publiques y llegue a las librerias espero que lo anuncies aquí. Me voy directo a comprarlo...

Publicado por Anonymous Anónimo : 9:47 PM 

Cuando lo publique, abriré mi blog y claro que os lo diré. Voy a dar una vueltita más por los blogs que ha recomendado Andrés. Hay que seguir aprendiendo de todo y de todos...

Un abrazo.

Concha

Publicado por Anonymous Anónimo : 11:19 PM 

Gastronio, ultimamente estoy leyendo algunas cosas sobre budismo y parece que la cosa va por ahí. Seguiré investigando. Me decía un amigo que el cristianismo se basa en la culpabilidad y el budismo en la responsabilidad, así que posiblemente la Marca Personal esté más cerca del segundo.

Concha, perdona mi insistencia, pero tu blog ya está tardando. Tus aportaciones merecen un espacio propio.

Antonio, por lo que te conozco estoy convencido de que lo que escribas va a merecer la pena. Aunque también habrá algunos días más flojos. No es posible mantener siempre el mismo nivel.

Publicado por Blogger Andres : 7:16 AM 

Te agradezco tu insistencia, de corazón. Soy demasiado responsable, quizás, y si abro un blog es para atenderlo. En este momento tengo mil cosas que atender y sé que me distraería de ellas. No es lo mismo dar una vuelta por ahí cuando te plazca que tener un espacio abierto. Me lo han pedido más personas y quiero hacerlo, pero sin atropellos. Ya he visto que es sencillo, gracias a tus instruciones.

Muchas gracias, Andrés.

Publicado por Anonymous Anónimo : 3:51 PM 

Me parece , que las Olas de Destrucción Creativas....comiencen a crearse por el Tsunami de la Web 2.0.... el re-imaginarse.....es el punto de inflexion que todos debemos afrontar.....

Me gustaria participar en este proyecto.....

Saludos de Chile
http://businessinside.blogspot.com

Publicado por Blogger Carlos Araya : 11:32 PM 

La historia del aguila es simplemente preciosa, una fábula muy emotiva... Lamentablemente, he intentado cotejar si hay una base científica y me he encontrado con unas 211.000 páginas en google que cuentan esta historia...Me suena a fake, y desde luego no parece que se origine donde dice André...

Lo siento, hoy me pilláis pragmático... :-(

Publicado por Anonymous Angel M. : 11:40 PM 

Querido Ángel, esa historia ya la había leido anteriormente en varias ocasiones. Me suena demasiado New Age y a veces este tipo de cosas son peligrosas.

Por otra parte, creo que es mejor ser pragmático y consciente de la realidad.

Publicado por Blogger Andres : 10:35 AM 

Andres, gracias por mencionar mi blog en este post. Considerando los otros que mencionas, es un honor!

Publicado por Anonymous Jason Alba : 9:14 PM 

Jason, me encanta tu web. Para mi es un placer poder hablar de ella siempre que pueda.

Además, tu lo hiciste primero conmigo, :-)

Publicado por Blogger Andres : 9:47 AM 


 

 

<< Inicio bitácora


 

View Andrés Pérez's profile on LinkedIn

 

Add me to Skype

 

 

Archivos

diciembre 2004
enero 2005
febrero 2005
marzo 2005
abril 2005
mayo 2005
junio 2005
julio 2005
agosto 2005
septiembre 2005
octubre 2005
noviembre 2005
diciembre 2005
enero 2006
febrero 2006
marzo 2006
abril 2006
mayo 2006
junio 2006
julio 2006
agosto 2006
septiembre 2006
octubre 2006
noviembre 2006
diciembre 2006
enero 2007
febrero 2007
marzo 2007
abril 2007
mayo 2007
junio 2007
julio 2007
agosto 2007
septiembre 2007
octubre 2007
noviembre 2007
diciembre 2007
enero 2008
febrero 2008
marzo 2008
abril 2008
mayo 2008

 

Artículos Anteriores

Química Recreativa XIII: El sistema solar y mi mod...

NO escuchemos la voz de los supertacañones

Efectos colaterales de una Marca Personal

Yo te bautizo o Google ¡Que ilusión!

Marca Personal - Crédito Personal

Coco, valores y (un tal) Risto Mejide

Pistas, dudas y empresas vampiro

¿Porque no hay millones de Marcas Personales?

El ascensor y MacGyver

Ni comen ni dejan comer

 

Otros blogs interesantes

Consultor Personal

Crear Más

Dioni Nespral

Liberto Pereda

Dan Schawbel

Perros Viejos

Jibber Jobber

Presión Blogosférica

Octavio Rojas

Paco Barranco

Creative Minds

Eduardo Collado

Antonio España

Consultoría Artesana

Vida de un consultor

Markarina

Enrique Brito

Francisco Dominguez

MonReal

The Rynge Blog

Paul Copcutt

The Orange Market

 

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

© 2004-2007 Andrés Pérez Ortega

This page is powered by Blogger. Isn't yours?