¿Damas o ajedrez?

Recuerdo algunos veranos cuando era pequeño en los que me gustaba jugar con mis tías a las damas, era un juego sencillo, sin complicaciones y con unas reglas que cualquier niño podía entender. Esos momentos en los que se daba la situación en la que te podías comer varias fichas, se convertían en los mejores del día. El problema es que al final pasaba como con el tres en raya, te aburrías porque las posibilidades eran pocas y acababas haciendo siempre lo mismo.

Sin embargo, ya algo más mayor te enseñan otro juego y cambias las fichas pero no el tablero, aprendes a jugar al ajedrez y te das cuenta de que las limitadas posibilidades de las damas, aquí son casi infinitas. Cada pieza tiene un valor y desde el peón al rey, todas pueden decidir una partida. Cada una cumple una función, pero todas son importantes porque tienen comportamientos distintos. Mi nivel como jugador de ajedrez es mediocre, pero no dejan de asombrarme sus posibilidades.
Yo ahora me pregunto. ¿A que juegan las empresas? ¿Al ajedrez o a las damas? Es decir, ¿Consideran que todas las fichas son iguales? ¿Que tienen el mismo valor? ¿Que te puedes comer varias de una sola jugada y la partida sigue? o por el contrario tratan a sus profesionales como piezas de ajedrez, como elementos valiosos que solo se deben sacrificar cuando has cometido un terrible error y es necesario para salvar al resto o cuando la recompensa es la victoria.
Me temo que para algunas empresas, los profesionales son solo fichas redondas negras o blancas. Jamás se han planteado que pueden ser torres, caballos, peones o alfiles. De madera, de marfil, de hierro o de plástico. Con formas tradicionales, con figuras de La guerra de las galaxias, de El Señor de los Anillos o de El Quijote.
Me temo que muchas empresas piensan que como el tablero es el mismo, todas las piezas valen igual. Mientras piensen así, es posible que consigan pasar un rato entretenido (y dar valor al accionista), pero jamás lograrán alcanzar el nivel y la recompensa de un buen jugador de ajedrez









Es muy cierto lo que dices. Y cuando mejor se demuestra es como se gestiona la formación y sobre todo las reducciones de personal y las prejubilaciones.
Genial Andres.
Hoy no has hecho un comentario, has hecho arte.
No me digais esas cosas que se me saltan las lágrimas y tampoco es plan.
Gracias
Bueno, vale, te ha quedado un post malísimo :D ¿Mejor así?
La verdad es que tienes toda la razón. Pero me temo que el problema es que lo que dices exige trabajo.
Las damas no es un juego sencillo. A pesar de la sencillez de sus reglas es muy complicado, tiene infinitas posibilidades también, y obtener un buen nivel es difícil, lleva años aprender. Pasa algo parecido a lo que con el Go. Si quieres explorar el tema y ver por qué hay campeonatos del mundo y federaciones aquí hay algún vínculo: http://usacheckers.com/index.php
Pero la analogía, si fueran las damas como tú dices, tendría sentido en el mundo de la empresa.
Te agradezco el comentario sobre las damas. Reconozco que he pasado muy buenos ratos jugando al Go y a las damas, pero mi intención no era atacar el juego sino utilizarlo como metáfora.
Sin embargo, de tu comentario, me ha llamado la atención tu nick, Howard Roark. Precisamente tengo previsto hablar sobre él y la autora que lo creó dentro de unos días.
Solo espero no meter de nuevo la pata y que ese sea tu verdadero nombre. Si es un nick, me parece que entiendo porqué has llegado a mi web y me gustaría charlar contigo sobre algo más que sobre juegos de mesa.
Yo creo que algunas empresas a lo que juegan es al "piedra, papel o tijera", en estas cosas la coherencia desaparece y lo urgente mata completamente a lo importante. Es la mejor forma para destruir valor, y la verdad es que llama la atención cuando las cosas se hacen bien.
RRHH, ajedrez, mmm… ¿y quiénes son los peones? Pensad en los gambitos: se sacrifica un pieza (suele ser un peón) para lograr una posición favorable…
Muy buena analogía, me ha encantado. Yo creo que en las empresas se mezclan ambos juegos, en función de la calidad de los jugadores. Hay quienes sólo juegan a las damas, quienes son expertos de ajedrez, y para mí los peores, los que están iniciados en los dos sin ser expertos de nada, y para más inri los mezclan, sobrevalorando a algunos, infravalorando a otros, tratando de desigual forma a las personas y tomando decisiones injustas.
Muy buena la metáfora del ajedrez vs. Damas y el enfoque que le das, pero todo tiene múltiples visiones. Esta puede se otra forma de verlo:
En el modelo ajedrez se dan tres tipos de figuras que conjugan los verbos ser, estar y hacer.
- El rey y la reina: SON el rey y la reina y el objetivo del juego es protegerlos.
- Torres, alfiles y caballos ESTAN cerca de los que SON y se parapetan detrás de los peones
- Peones: HACEN el trabajo y se exponen a todos los peligros
Esto implica:
- Más esfuerzo estratégico para proteger a las figuras "con valor"
- Gestionar la oligarquía y como consecuencia más gastos indirectos
- La misma masacre que en las damas para los peones. Al menos en las damas la ficha que llega al final se convierte en Dama :-)
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